Hola! Siento haber tardado tanto... Casi dos meses... :( Soy una impresentable. En fin... aquí va el capitulo solo me queda decir. Para este cap las canciones que queria poner pero me parecian muchas canciones ya eran: The one that go away- Katy Perry y When you are gone- Avril Lavigne si no las habeis escuchado os las recomiendo mucho :)
De escobas y corazones rotos
29. El adiós.
-Amy Williams/Nott -
-Siento mucho su pérdida, señorita Williams-dice McGonagall. Cierro los ojos con fuerza pero por ellos no dejan de brotar las lágrimas. Mi cuerpo convulsiona en sollozos y noto la mano de Fred en mi hombro. Solo quiero volverme a dormir y que al despertar todo lo ocurrido sea una pesadilla. Quiero que mi mamá vuelva. Intento levantarme de la silla pero es como si mis piernas adormecidas no quisieran responderme. Estoy a punto de caer cuando unos brazos fuertes me sostienen, James.
-Vamos- dice él con dulzura pero por su voz taponada puedo detectar que el también esta llorando. Mis sentidos casi no responden, apenas soy consciente de que me estoy moviendo. Me sorprende llegar al retrato de la señora gorda pero no es como si tuviese importancia para mi, ahora todo carece de ella.
No tengo fuerzas para subir las escaleras, ahora mismo es James el que sostiene por completo mi cuerpo.
-No puedo subirte a tu habitación, esta noche dormirás en la mía- dice James, esas mismas palabras en otro momento hubieran causado un sonrojo y mis palpitaciones se hubieran acelerado.
Con esfuerzo las subimos, bueno con el esfuerzo de James yo simplemente soy un peso muerto.
-James- dice la voz de Harry Potter a nuestra espaldas. Al parecer nos ha seguido después de acabar de hablar con la directora.- Cuando dejes a Amy baja un segundo tengo que hablar contigo.- Por el rabillo del ojo veo que James asiente. Subimos las escaleras, o mejor dicho él las sube casi llevándome a cuestas. Recuerdo en primer año cuando él intentó subir por las de la habitación de las chicas y estas se convirtieron en un tobogán que le hizo caer.
Su habitación esta tan desordenada como siempre, los gemelos Fred y James nunca han sido muy buenos en las tareas domésticas. Con un movimiento de varita aparta todos los montones de ropa, plumas, libros, pergaminos y un largo etcétera que hay sobre la cama para así despejarla.
Abre las sábanas y me sienta en la cama, hinca la rodilla en el suelo frente a mí y me saca los zapatos.
-Si quieres puedo dejarte algo para dormir y que estés más cómoda o si quieres busco a Rose y le pido que vaya a buscar uno a tu cuarto...- Yo niego con la cabeza, todo lo que sea comodidad física ahora mismo para mi es superficial, lo único que siento es este enorme agujero en el pecho.
Él me recuesta en la cama y me arropa como solía hacer mi mamá cuando era pequeña. Las lágrimas surcan mi rostro y pronto la almohada blanca de James se ve tintada del negro de mi rímel, ese que solo uso en ocasiones especiales y que hoy me había puesto por ser un día especial, el día de San Valentín, mi primera cita a Hogsmeade con Fred, pero no el día que pensaba que mi madre fallecería.
James besa mi frente y se despide con un vuelvo enseguida. Yo me pongo en posición fetal e inhalo el olor que desprenden las sabanas, olor a James, no sé en que momento dejo de llorar por el cansancio y me quedo dormida, lo único que sé es que es bastante después y James todavía no ha vuelto.
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-Emma Summers-
No puedo creer que me vaya un mes y Albus me haga esto. ¿Hacerme esto? Ni que él y yo fuéramos algo más que amigos... ¿Quién es ella? Pero él me besó, yo lo recuerdo, es cierto que en esos momentos no estaba muy lúcida pero nunca olvidaría el tacto de sus labios sobre los míos, todo fue tan real... 'Y que si te beso apenas recuerdas nada de él' me regaño mentalmente.
Noto como las lágrimas caen por mi rostro y las seco con la manga de mi blusa, he llorado todo el camino de vuelta por lo que cuando entro al castillo estoy un poco más calmada. Unos cuantos conocidos se giran al verme, algunos me saludan felices. Yo sonrío, pero no tengo ganas de hablar con nadie. Cojo la primera escalera que veo y voy subiendo, enlazo escaleras al azar y cuando llego a un pasillo que esta tan solitario como me siento yo, entro, en este hay varias aulas en desuso, la mayoría no están del todo reparadas de la segunda guerra o tienen algún desperfecto en la estructura irreparable. Entro en una cualquiera y me sorprendo por la estampa.
-¡EM!-grita un rubio desde el suelo con apenas ropa encima, él y su acompañante tienen las respiraciones agitadas por lo que no es necesario preguntar lo que estaban haciendo.
-¡Por dios Lys queréis taparos un poco!- grito yo al gemelo Scamander y me tapo los ojos con una de mis manos. Él parece darse cuenta de la situación por que suelta una exclamación. Tanto Lys como David se levantan y empiezan a darse él uno al otro las corbatas, camisas, … Que han perdido en lo que fuese que estaban haciendo antes.
Cuándo los dos estuvieron medio decentes y pude mirar a la cara a Lys no si sonrojarme pues había visto más de mi amigo en los últimos cinco minutos que en todos los años nos conociamos, le dije:
-Veo que unos tienen más suerte que otros- la sonrisa plasmada en mi cara delataba que estaba feliz por ellos.
-¿Que haces aquí?- me pregunto Lys, creía que seguías en el hospital, nadie nos había dicho nada.
-Bueno la verdad es que quería daros una sorpresa pero al parecer tu eres el que me la ha dado a mi.- Él se sonrojó por la mención de lo ocurrido.
-Supongo que ya le conoces, antes del accidente te hable de él... Su nombre es David, David está es Emma Summers, una buena amiga.- Nos damos dos besos en la mejilla como saludo, el todavía esta un poco cortado pero noto por sus gestos que pretende agradarme, a mi de entrada me agrada si hace feliz a Lysander, de verdad se lo merece.
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-James Sirius Potter-
Me rompe el corazón ver llorar a Amy de esa forma, todos sabíamos que de un momento a otro llegaría este día pero el que estuviéramos avisados no hace que nos duela menos.
Bajo a la sala común de Gryfiindor donde mi padre ha dicho que estaría esperando, en efecto esta sentado en un sofá junto a la chimenea, rodeado por una muchedumbre que nunca había visto al héroe mágico de tan cerca. También diviso a algunos de mis primos, al parecer a ellos también les ha extrañado la presencia de mi padre.
-Papá-digo cuando estoy lo suficientemente cerca como para que me oiga, el levanta la cabeza hacia mi y se levanta, se despide lo más políticamente posible de todos sus fans y salimos por el retrato para poder mantener una conversación decente con algo más de privacidad.
-James... Quiero pedirte un favor- Yo le miro sorprendido pues papá nunca me ha pedido nada.- Prometí a Emily que cuidaría de Amy, necesito que estés con ella todo lo que puedas, estas semanas van a ser duras para ella y va a necesitar todo tu apoyo...
-Papá- le corto- No necesitas pedirme todo esto. Amy es mi mejor amiga y voy a estar siempre que me necesite, este es uno de esos momentos y por supuesto va a poder apoyarse en mí.- El me mira y sonríe, me revuelve el pelo y dice:
-No me esperaba menos de ti. Mañana será el funeral, he convencido a McGonagall para que os deje venir a los dos. Lo cierto es que a ella pidió que la incineraran y tiraran sus cenizas en el río Tamésis justo enfrente de una vieja cafetería, pero al ser un lugar por donde pasan normalmente transeúntes muggles habrá que hacerlo con cuidado.
La conversación no se prolongo por mucho más, al volver a la sala Común de Gryffindor me encontré con una manada de cabelleras pelirrojas y alguna que otra más castaña. Enseguida me asaltaron con las preguntas y yo les tuve que contestar a todas ellas. Enseguida muchos se indignaron por no contar con ellos para despedir a la madre de Amy pues muchos la querían ya que había sido una mujer maravillosa con todos ellos en los años que gozaba de una mejor salud, y los que no la conocían querían estar con Amy apoyándola.
Subí las escaleras más tarde de lo que me había propuesto en un principio, divise el bulto llamado Amy bajo las sabanas de mi cama, me acerque a ella y vi que por fin se había quedado dormida, el contorno de sus ojos estaba hinchado indicando que había llorado. Sin poder evitarlo le acaricio la cabeza, ella tiembla ante mi contacto. Me levanto y voy hacia el armario, cojo un par de mantas y arrimo una de las sillas a la cama, no es lo más cómodo para pasar la noche pero por ella lo que haga falta.
Intento hacer poco ruido pero ella abre los ojos ante el mínimo roce de la silla contra el suelo.
-James...-dice ella con voz soñolienta.- ¿Puedo pedirte una cosa más?- Yo me acerco a su cama y pongo mi cara al nivel de la suya.- Duerme conmigo esta noche, por favor.- La oscuridad, fiel amiga mía hace que no se vea el rubor de mis mejillas, pero como he dicho anteriormente a ella no le puedo negar nada. Me quito los zapatos y la túnica y me quedo con la camiseta y los pantalones que llevaba debajo. Me meto en la cama y Amy me abraza, yo le correspondo el abrazo. Ella solloza débilmente contra mi pecho y yo le acaricio el pelo intentando que se calme. En esta posición percibo perfectamente su aroma, no es uno artificial o sobrecargado que producen las colonias, no. Es algo completamente dulce y natural, tal y como es ella. El cansancio puede más que nosotros por lo que finalmente Morfeo nos acoge entre sus brazos.
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-Theodore Nott-
Ajusto mi corbata negra sobre la camisa del mismo color. Hoy todo es negro para mi, hasta mi interior, bajo la manga izquierda de mi camisa intentando ocultar aquello de mi pasado que ahora me repugna, aquello que me ha quitado tantas cosas y que aún me sigue arrebatando con lo poco que me quedé.
Me pongo las gafas de sol para ocultar mis ojos rojos e irritados.
Llego en mi vehículo al aparcamiento que tanto utilice años atrás, recorro el muelle mirando al río, ahora hay más industrias por lo que poco se han ido contaminando esas aguas, pero sigue conservando esa belleza y encanto que tanto nos atraía a Emily y a mi. Emily...
Llego a lo que antiguamente fue la cafetería dónde nos conocimos, hace tiempo que cambio de dueños, ahora se acerca más a la idea de un bar de copas,...
Desciendo las escaleras de madera, están bastante desgastadas pero aún soportan mi peso, las desciendo lentamente pasando la mano por la barandilla, enseguida encuentro el banco dónde hable con ella de verdad por primera vez, ella estaba comiendo en su hora de descanso, sentada,contemplando con su pelirrojo cabello al aire, sus brillantes ojos,... Me dejo caer sobre el banco y pierdo la noción del tiempo, solo me doy cuenta de que más gente ha ido llegando cuando Harry Potter me toca el hombro.
Yo levanto la vista, el me tiende una mano como saludo y yo me levanto para estrechársela. Toda la gente pasa ante mis ojos como un borrón, veo muchas cabezas pelirrojas y entre ella una que...
-Amy...- digo yo al reconocerla, es tan parecida a su madre, nunca me cansare de repetirlo.
-Papá-dice con la voz taponada, se nota que ha tenido que estar llorando. La estrecho entre mis brazos- Yo...- Le acarició el pelo y le digo que se calle, no tiene nada por lo que preocuparse yo voy a estar ahí para ella, siempre.
Voy hacia el banco y cojo el paquete que he llevado en mis brazos todo el tiempo, esta envuelto para que no se ralle. Es una placa, quería algo conmemorativo para este lugar, es toda de oro y tiene incrustaciones de piedras preciosas. Esta lleva u hechizo para que nada ni nadie la pueda quitar o cambiar y otro para que siempre se mantenga limpia y reluciente.
La ceremonia empieza, se ha echado un hechizo anti-muggles, atrapo algunas palabras al vuelo pero no escucho con mucha atención. Levanto la vista justo cuando el sacerdote hechiza el ataúd donde descansa Emily, este ha sido transportado mediante magia y pronto con un fuego eterno se convierte todo en cenizas, cenizas que cuando están todas reunidas se van volando juntas como si de una ráfaga se tratara y caen todas a el agua, que las arrastrara con la corriente. Muevo mi varita y la placa va volando y se coloca en sitio perfecto, sobre el muelle justo delante del banco donde solíamos sentarnos.
Y la placa reza así:
-EMILY WILLIAMS 'Quizás en otra vida'
Ese mensaje quizás solo lo entenderían ellos dos, pero un ellos dos hubo un tiempo en que era más que suficiente.
La verdad es que no sabia como cortar y tampoco es que haya quedado muy contenta con el resultado pero tenia este capitulo atrabancado y bueno... Tarde mil lo sé y lo siento espero que aún haya gente por aquí por que a partir de ahora empieza el fic fic, proximo cap gran salto en el tiempo nos iremos casi a semana santa por que... una boda se acerca :)
Por supuesto he leído y releído vuestros reviews y han sido muy motivadores para mi ahora, casi dos meses después para seguir. Muchas gracias a todos.
Naluma5
