Todos los personajes de la serie de Kaitou Saint Tail pertenecen a la genial Megumi Tachikawa ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojitos de Daiki Ahaaa v_v….aclarado esto aquí vamos.

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Secuelas

Por Mimi chan

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Parte VI

Retruécano

Capitulo 28

La seda resbaló de la forma en la que solo la seda lo hace por el cuerpo, como una caricia de amante, la seda debía ser la mejor tela del mundo. Acomodó los pliegues del pecho con cuidado para que lucieran lo mejor posible y cerró con delicadeza el cierre lateral pequeño y discreto que hacia parecer como si la pieza entallada fuera sin ningún tipo de costura. La fresca y sensual seda negra la envolvió con la intimidad de un abrazo. Tomó los aretes de perlas y se los puso, no usaría mas, cuando una mujer se siente segura de su aspecto se supone puede ponerse poco y sentirse cómoda y ella trataba por lo menos de aparentar seguridad, una seguridad que evidentemente no sentía.

Miró el reloj eran apenas las 8:30 y estaba lista cuando tenia que estar lista hasta las 9:00 pero igual sabía que debía bajar y despedirse de su hijo y… y del padre de su hijo.

Después de lo pasado el día anterior no lo había visto de nuevo a la cara, y no estaba segura en realidad de desear hacerlo.

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:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

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Se había tardado en llegar la reacción, pero había sido solo cuestión de tiempo, las cosas entre ellos dos siempre habían sido así, las palabras a veces quedaban en segundo termino.

Michael había invitado a Seira – aun después de una par de semanas que habían empezado esa relación era sorprendente verlos, dos polos opuestos atraídos por las leyes de la física, nunca había sido tan claro como al verlos juntos – a una cena de gala en su bufete por el aniversario de la firma, Seira estaba seriamente aterrada por tener que ir a un evento así, y no podía culparla. Por lo que Michael le había dicho mucha gente – terroríficamente rica – estaría allí, así que Seira le había pedido a su mejor amiga que fuera con ella, Michael que hubiera dado su riñón izquierdo por que Seira fuera con él le dijo que invitaría a un amigo mas como su pareja si accedía. Y no era la perspectiva de la cita con un extraño lo que había convencido a Meimi si no más bien la mirada suplicante de su mejor amiga.

Pero había sido mala suerte que justo ese día, en ese preciso momento Daiki estuviera compartiendo un emparedado con su hijo en su cocina y escuchando la petición de su amiga.

Y más aun el joven se había mantenido en silencio sin mayores comentarios hasta que la noche había llegado y su hijo estaba en la cama.

- ¿Una cita para mañana en la noche?

La tomó tan desprevenida que Meimi no entendió hasta después de unos segundos lo que le había dicho.

- Solo iré con Seira y Michael a una cena en su bufete – dijo con calma, hasta que notó que le estaba dándole explicaciones – además…

- Si ya sé – dijo el joven detective sin dejarla agregar y acertando en lo que ella diría - no es de mi incumbencia ¿No?

- No, no lo es.

Y no dijo nada más, lo que sentía, lo que él y Meimi sentían en ese momento era mas claro que ninguna otra cosa del mundo.

Él se moría de celos, Meimi se moría del miedo de tenerlo cerca y estaba buscando la forma de que estuviera allí, pero al mismo tiempo que estuviera mas lejos. Y al unisonó los dos estaban desesperados por estar juntos.

La tomó de un brazo y entró en la primera puerta al lado de la de Daisuke que sin duda era la de su madre, cerró con un tirón fuerte y después solo pudo sentir.

Meimi había añorado tanto sus besos, sus caricias, su pasión quemándole entera, que solo quería más una vez que ya lo tenía, busco su piel debajo de sus manos y que pronto la sentía, el calor de sus manos sobre su busto, entre sus piernas, separándola del piso haciendo que toda ella me separara entera de la realidad. Cayeron en la cama en ese enredo de piernas y piel que conocían tan bien y tanto ansiaba y…

- ¡No!

Meimi se levantó de la cama y se miró a si misma la camisa abierta, la falda hasta la cintura.

- ¡Ya no lo acepto! – dijo acomodándose la ropa de inmediato – ¡Ya no Asuka Jr.!, no mas.

Y salió de la habitación para encerrarse en la de visitas junto a esta, en cuanto entro, cerró la puerta con seguro y sostuvo la puerta desde el picaporte, como si con eso pudiera dejar afuera lo que la había alcanzado.

Se había jurado a si misma que no volvería a flaquear con el, una y otra vez se había dicho a si misma que no se permitiría de nuevo aquello pero… pero…

Si solo hubiera pasado un minuto más, un solo minuto más, sabía que… sabía que no habría podido salir de esa habitación.

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:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

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Había aparecido en su casa de nuevo al día siguiente, pero antes de que pudiera decirle nada, su hijo lo abordó llevándolo a la parte trasera de la casa donde habían empezado a hacer un estanque para peces koi y ella se había mantenido todo el tiempo dentro, ahora podía escucharlos planear el jardín en la sala de su casa, escuchaba la voz de Daiki y sentía escalofríos.

Miró una vez mas el reloj y eran las 8:45, se puso un poco mas de perfume y salió de su habitación, llegó a la sala y allí estaban padre e hijo haciendo garabatos en hojas de papel.

- Ya es hora de dormir Daisuke – dijo ella – Daiki debe ir a su casa también a descansar, lo has acaparado todo el día.

- Debiste venir Meimi – dijo el chico mirando a su mama – Sugoi… que te vez bonita Meimi.

- Oka san - dijo ella con una sonrisa – ¿Por qué te cuesta tanto trabajo decirme así Daisuke?

- Bien, Oka san, - dijo a regañadientes - ¿vas a una fiesta?

- Si mi amor – dijo con cariño - pero antes te voy a poner en la cama.

- Ve tranquila Meimi – dijo finalmente Daiki – yo lo pondré en la cama justo a las 9.

- No vas con ella - dijo el chico – deberías llevarlo mama, él te cuida.

- Estaré bien pequeño, iré con Michael y Seira.

- Ah, entonces no lo necesitas - dijo con naturalidad.

- Buenas noches Dai – dijo agachándose a darle un beso a Daisuke – no te duermas tarde esta bien, mañana debes ir al colegio.

- Es kínder garden mama, de todos modos me hacen dormir allá.

- Listillo.

Meimi tomó a su hijo en brazos y le dio un beso en la coronilla trayéndolo cerca, no quería usarlo de su escudo, pero oh, lo estaba haciendo.

Justo en ese momento llamaron a la puerta y Meimi dejo a su hijo en el sillón donde estaba.

- Debe ser Seira, me voy.

Dio media vuelta y avanzo a la puerta en cuanto salió de la sala al corredor, sintió la mano de él sosteniendo su brazo, un escalofrió que la dejo helada la recorrió por entero.

- Meimi…

- No te equivoques Daiki – dijo ella sin mirarlo – un día yo te dije que te amaba sin importar que eso no fuera lo correcto en su momento. Hoy solo puedo decirte que… te amo… - reconocio en voz baja, pero enseguida agregó - pero no estaré contigo ni ahora, ni en ningún momento, porque sé que no es lo correcto.

- Si nos amamos…

- Ya no – dijo mirándolo por un momento, escurriéndose de su agarre – ya no.

Meimi tomó su abrigo y abriendo la puerta salió de su casa.

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Fin capitulo 28

Lunes 02 de mayo de 2011

9:46 pm