[Fanfic: Tienes Mi Corazón]
Capítulo 29: Distancia. Parte 2: El Corazón de un Padre
[Levi narra]
Estaba sentado en la silla de madera, dándole la espalda a la pared. No me había quitado el saco ni cuando entramos, dejo que se quede puesto en mi cuerpo. Me lo puse antes de venir, allá en casa con Eren. Me acomodo un poco las solapas sobre pecho, un leve contacto y un estúpido capricho el mío el querer conservarlo. Un intento mediocre de mi parte de retener su calor conmigo. Porque... lo he estado extrañando incluso antes de que empezara el viaje en avión y abordara el tren para llegar acá. Lo extraño desde el momento en el que comprendí que tenía que alejarme de el por tres días. Desde el momento en el que ella...
Mi puño se quiere cerrar sobre mi rodilla. Rabia no. Es impotencia. Me encorvo mandando mi vista abajo, al suelo de madera ennegrecido por la mugre, lodo y pisado de niños entrando con las botas sucias seguro. Isabel estaba sentada a lado mío y Farlan a mí enfrente, apoyado de espaldas contra el fregadero. Yo hablaba después de un mullido silencio, en el que Farlan me había dicho "¿Quieres contarnos que pasa Levi?". Obvio que no sería fácil, y tomaba mis pausas con demostración de que estaba afectado en extremo. Pero yo prefiero que sea considerado como un lapso del tiempo que me tomo para asumir que aquel pasado tan bello no va a volver. No tan fácil al menos.
-...Con la convivencia estos cuatro años -Había una vela encendida sobre la mesa, me perdí en su luz ese instante al narrar -...en los que,.. probé lo amargo y lo dulce con él...Jamás pensé que tan parecidos éramos,... que el dolor que habíamos experimentado podía fortalecernos o que sanáramos entre ambos si decidíamos levantarnos juntos,...me creí libre de entregarme a las emociones que experimenta a rienda suelta y...
-Te enamoraste de él. -finalizo Farlan
-Me enamore de Eren -Admití sin pena, era algo de lo que estaba orgulloso aunque doliera.
Consentir la idea de quererlo era casi, lo único bueno que había hecho en este largo tiempo... Me permití caer en el amor, y que este me llego mientras yo había pasado años rogando por él, hasta el punto de odiarlo y andar negándolo.
"Nunca me enamoraría, y mucho menos demostraría cariño a nadie aparte de mi familia, mis hermanos"
Joder, y al final el amor vino a mi cuando no lo esperaba, cuando ya me había decidido a olvidarlo.
-...Me enamore de su dolor que asemejaba al mío, de su bondad tan desconocida, de lo torpe que resultaba su gentileza...de su terquedad hacia mi bienestar, de su preocupación por una vida que no le correspondía, de sus fraternales y cálidos abrazos... de ese deber de "padre" que se ponía encima por mí, de la protección que me brindaba, la confianza que me daba aun cuando le fallaba... del perdón hacia mí...aun después de haberlo lastimado, de su amor tan espontaneo, sincero e inocente, de su llanto... su llanto sosegado en mi pecho, de su cariño y su trato preferencial conmigo...Me acostumbre a sus brazos protegiéndome... Lo volví mi refugio, esa casa se volvió mi nido y a él lo hice mi único padre...Me enamore...de todo. Me cautivó -Una risa irónica quiere salir de mi boca, al estirar los labios para atrás sonriendo en alegría, pero no es...agonía -...Me hizo sentir aprecio y amor por primera vez, empecé a extrañarlo cuando lo veía o lo escuchaba, cuando no lo podía percibir con mis sentidos, se hizo valioso y quiero protegerlo...comencé a buscarlo sin darme cuenta, me aferraba a ese sentimiento que crecía en mi interior... Llegue a creer que el cariño que me demostraba todos los días era amor... Se me hizo tan fácil confundir ambos términos -chasqueo la lengua -¿Quién lo diría...? Solo basto un poco de tiempo para que derritiera ese complicado ser de piedra que era, abriera mi corazón...y me enamorara...perdidamente de él
-Y te corresponde- lo veo. Esa es la pregunta clave, ¿no?
Suspiro y tomo de la taza antes me había alcanzado. Los brazos están flácidos a mis costados, y al no tener nada en mente me concentro en el esfuerzo físico que realizo al extender la mano y llevar la taza a mi boca. Cansado. Me siento tan débil.
-Aunque me ame, -sorbo un poco del líquido, casi saboreando algo del chocolate, mas solo siento lo amargo -...Su amor no puede corresponderme
-¿Eso es un sí? -dice Isabel tratando de entender, yo asiento.
-¡Genial! ¡Qué bueno! -Salta en el sofá, moviendo su cuerpo de forma inherente, rebotando sobre los colchones al mostrar una sonrisa con esos puños alzados. Yo le corto la felicidad.
-No puedo estar con el -digo quedito.
-Pero hermano eso no es justo, -inclina su rostro contra mí -...Tú le quieres y el a ti ¡Deben estar juntos! -Me chilla.
-En este mundo no es lo que quieres, es lo que necesitas -cito las palabras de esa mujer, porque aunque me duela en el alma, lleva razón. Dejo la taza sobre la mesa -...Me deje llevar por los sentimientos creyendo que hacía lo correcto, lo lastime... -Mis celos tan estúpidos
-Eren necesita una esposa -paro de pronto. Mierda. -Y No un niño enamorado.
Mi voz sale seca, neutral y cortante. Como si escupiera veneno, todo el que traigo dentro.
-Niño enamorado... -Farlan repite en la quietud que deje la charla -... Levi tu jamás... -pronuncia, ya se dio cuenta ah. Suspiro -... ¿Quién lo dijo?
Callo y se comienza a exaltar al comprenderlo y se pone de pie para retarme.
-¡QUICONQUE! ¡Parlez Levi! (¡QUIEN! Hable Levi) ¡¿Contra quién perdiste? ¡Dime!
Mi vista esta baja, pero por lo gritos en demanda de una refutación, por lo que la elevo. Ambos están mirándome fijamente. Exigiendo una respuesta que no les va a gustar.
-Eren tiene que casarse, para seguir conservando mi custodia...-jugueteo un poco con mis dientes por dentro, rozándolos con desdén -...Mikasa, esa mujer es la que...
-¡La matare! -grita Isabel con el rostro rojo y lleno de furia. Infla esos cachetes con tanta gracia que casi me rio.
-Calma Isabel -digo, mas no quiero disuadirla. -Yo sé que eso es necesario, Eren tiene que...
-Y te quedaras allá... -habla Farlan interrumpiéndome, mi vista se enfoca en el cuándo pregunta ello
-...Te quedaras allá viendo cómo se toman de las manos y se besan,...aun así volverás -aprieta los dientes al decir lo último y obsérvame con enojo. Puedo ver la frustración en su mirada al saber que esa puede ser la elección que tome.
Lo estoy mirando y su rostro va a fruncirse en rabia, como llegar a sentir la impotencia acumulada en ese cuerpo lo tensaba.
Lo que me dice, duele. Me duele mucho pues es la verdad de lo que me espera.
Me queda callado en el momento que él está por asumir mi respuesta, se la digo en alto.
-Sí. -Respondo con firmeza, a pesar de todo yo... -Regresare a lado de Eren.
-Pero Levi, -reclama avanzando un paso hacia mí -Perdiste. Ya deberías rendirte -me aconseja.
-No. -otra vuelta demuestro firmeza en mi voz -Jamás. No voy a renunciar a Eren. Lo amo -declaro firme.
-Levi, el no... -trata de disuadirme.
-...Su sufrimiento no es diferente del mío Farlan. -Objeto -...Él también está mal. No la quiere y ella aunque diga que lo ama no le creo.
-Levi, te estas escuchando... eso es... -Nos quedamos mirándonos fijamente, un reto individual entre ambos. No le permitiría decir que lo que siento es un capricho. Porque no lo es. No puedes corresponder a un capricho, eso es solo de uno. El amor es de dos.
-¡Hermano! -chilla Isabel y el contacto visual desde la silla hacia la persona de pie, frente mío se rompe. Ella se cuelga de mi cuello, provocando que con su peso en recta la espalda para no mandar mi rostro contra mis rodillas -Estas metido en un buen lio de amores
Acota, giro un poco el rostro hacia su lado, tiene la mejilla pegada a la mía. Restregándola como un gato. Aparto su rostro del mío tan cerca, poniendo una mano sobre su rostro y diciendo.
-Ya no me mires con esos ojos, me recuerdas a el
-...Y que te mire hace quieras volver más rápido a su lado, ¿verdad? -niego con la cabeza, ella sabe que es mentira y me abraza por el vientre, yo voy despeinando su cabello
-Levi -comienza de nuevo Farlan al ver que ya no hay tanta presión por mi parte y he comenzado a sonreír por esos brazos inquietos queriendo hacerme cosquillas
-Mañana hablamos Farlan, -digo deteniendo a Isabel y apartando esa delgadas y traviesas manos de mi vientre -, Estoy cansado -resoplo en señal de lo que afirmo.
-Quédate en el cuarto del hospedero -Me indica Isabel. Por lo visto está más feliz que yo por haberme visto volver. Tener a su hermano de vuelta.
-Pero...-rápidamente me opongo ya que no quiero importunar ni meterlos en problemas.
-El no vuelve hasta el mes. -Me dicen. Este par de dos, siempre encuentran la manera para que nunca me salga con la mía. Casi llego a sonreír, como los había extrañado.
[A la Mañana Siguiente]
[Isabel]
La luz todavía no entraba por la ventana era muy temprano. Mi hermano desde que ha venido no habla mucho. Obvio que él siempre ha sido muy reservado, pero ahora como lo veo, como lo siento... esta desarmado. Roto. Herido.
Jamás lo había visto así,... aun cuando lo conocí por primera vez. Ni en aquel momento en el que me encontró llorando en la nieve, y al verme temblar de frio y miedo se había quitado su abrigo para ponérmelo.
Yo recuerdo haber alzado la vista para verlo, ahí delante de mí con un pose propia de desinterés, y un geste de indiscutible molestia. Lo volví mi ídolo, siempre he querido ayudarlo. Ser parte de su familia y no fallar frente a las expectativas que entre los tres nos poníamos para escapar.
Detengo mi caminar por el pie de las escaleras de madera. Estaba claro. Debía ayudar a mi hermano como diera lugar. No puedo permitir que...
-Deja de hacer caras y ponte a trabajar -decía Farlan, cogiendo un par de tazas para llevarla a la mesa e ir sirviendo.
-¡Tú también tienes que ayudarme! -digo al llegar corriendo hacia él.
-De ninguna manera. No voy a meterme en tus locas ideas -
-Pero no es para Mí. Es por el bien de Levi-Aniki -inflo mi rostro al verlo fijamente a los ojos
-No, eres tú la que quiere interferir -me hace a un lado y pone la primera taza en la mesa, lo sigo.
-Tú lo viste. Todo lo que está pasando no es...
-Él dijo que está bien. -murmura al voltear e ir por la tetera.
-¡No! ¡No te das cuenta de que está mintiendo! Nuestro hermano está sufriendo y tú no quieres ayudarlo -grito en rabia.
-Isabel -pronuncia mi nombre al poner la caldera sobre la mesa - Lo escuchaste, es su decisión al final. Respétala
-Pero es que, podemos hacer algo y...
-No -lo miro y me está frunciendo el ceño -No vas a obligarlo a quedarse
-No finjas que tú no quieres eso también. Si no puede quedarse entonces...
-No. -Cierra los ojos y se cruza de brazos -Tampoco iras con él. Tienes cosas que hacer aquí...
[Levi]
Dormí. Aun contra mi voluntad descanse, y casi me arrepiento.
¿Por qué?
Soñé con él.
Era tan fácil formar su rostro en mente, pensar en los gestos que había visto a diario. Mi mente recreando aquella voz que hace escocer en mis oídos, y me provoca una sensación de satisfacción interna.
Me levanto.
Después de unos 20 minutos estoy listo. Oigo el bullicio de Isabel y las voces de Farlan casi en costumbre reprendiéndola y acallando la voz chillona de la otra.
Bajo las escaleras y estas rechinan, había que hacer muchos cambios aquí. La humedad está empeorando el lugar y...
En lo que lo medito mis pies llegaban al final de la escalera, eso no importaba en absoluto, pero lo que escuche de su riña sí. Me centro en las dos palabras que me obligaron a detener casi en bruto.
"Está sufriendo"
¿Acaso era tan obvio?
Agacho la cabeza, al final de cuentas tiene razón...Aunque no era por completo la razón por la que vine a verlos. Sigo avanzando en lo que su discusión sigue.
-¡Iré! Digas lo que digas mi hermano me necesita y hare lo que sea para poder ayudarlo -gritaba airosa dándole la espalda a Farlan
-No iras. Te lo prohíbo
-No puedes prohibirme nada, ¡ya no soy una niña!
-Eres mi responsabilidad, y yo···
-¡Nooon! Me iré aunque tú no quieras, yo··· -En su caminar irritando a la escalera se topa conmigo bajando de ellas
-Levi-Aniki... -murmura mi nombre asombrada de verme de pie.
-No iras a ningún lado Isabel. -sentencio pasando por su lado y yendo a la cocina.
-Pero hermano, yo...
-No vine hasta acá para traerles problemas a ninguno de los dos -termino de decir neutral al servirme la tasa correspondiente. Ella se queda en silencio y yo continuo.
-Vine a verlos... Lo que me pase con él, ya es asunto mío. -discrepo mi decisión en lo que Isabel se sienta mi lado dejando la escoba de lado, y juega con sus manos en un signo de querer tomar las mías. Bajo la taza, y eso lo que hace, coge mi mano izquierda.
-Hermano no quiero verte triste -agacha la cabeza, casi apoyando la frente en mis manos.
-No estoy triste -la contradigo.
-No es cierto, estas mintiendo ¡Estas sufriendo! -me chilla llorando y cojo su rostro elevándolo para que me vea.
-¿Me vez llorar? -digo, ella me mira un rostro.
-Sí, desbordas lágrimas de dolor -dice, a sabiendas que de que en mi rostro no hay ninguna marca de llanto evidente. Ella sabe,... sabe perfectamente que mi forma de llorar nunca han sido las lágrimas.
-Ya no es posible evitar que lo ame... -Le digo y voy secando su rostro -Mira,...No puedo prometer que no voy a derramar las lágrimas, pero si te puedo jurar una cosa... No voy a rendirme para conseguir lo que quiero -dicho esto me levanto de la mesa.
-Bien, ahora este lugar está hecho una ratonera... se nota que no saben limpiar... y les ha hecho falta mi compañía -digo, ella se me queda mirando desde la silla.
-Rápido, que esperan. Espabilen... Es hora de limpiar
[Día dos.]
[Eren narra]
-Eren, solo piénsalo... -me vuelva a repetir Mikasa en un intento de que acepte su oferta.
-Ya dije que no. -le suelto algo cansado ya que lleva persiguiéndome desde el desayuno con esa idea. Llego a la cocina depositando los platos.
-No voy a cambiar a Levi de escuela, -digo firme abriendo el grifo -...eso es casi un internado Mikasa
Tomo la esponja entre mis manos y comienzo a fregar el primer plato.
-Es una escuela muy buena... -Me ínsita con el folleto en manos -...solo quiero que Levi sea el mejor
Dice extendiéndome el folleto por encima de los platos que friego, veo el folleto y no su rostro, niños con uniformes caros, cabellos casi a raya. No puedo decir que expresiones son libres de tensión, sino que se ven forzadas para aparentar bienestar, hectáreas grandes, pero en aspecto me parecían lúgubres. Aparto el folleto con mi codo y vuelvo a mi trabajo.
-El lleva bien equilibrado sus deberes escolares y la banda -hablo en defensa suyo -...Sus notas son bastante buenas y altas no veo necesidad de cambiarlo a otra institución -digo, aparte de que cara, lejos y Levi no dormiría en casa.
-Eso puede ser porque no le exigen demasiado -Aja, lo que diga, hago oído sordos y voy enjuagando el plato cuando escucho a mi detrás.
-...Además la música no es··· -Me detengo de inmediato, y mis ojos se agrandan al oír lo que trato de decir. Me giro de vuelta a ella, y en mi rostro hay un ceño que no tarda en fruncirse por completo.
-La música ¿qué? -Mi voz sale en reniego, pues me había tocado nervio.
-... ¿No es una carrera Mikasa?-acuso. Me había ofendido el ego y este trago no se lo pienso dejar pasar a nadie. Mi ceño ya está fruncido, primero inicio mi padre y ahora parece que Mikasa opina igual que ese monstruo. Y quiere alejarnos de la música. Mi decisión ya está tomada.
-Eren, eso no es lo que... -dice forma rápida al ver que le clavo una mirada hostil.
-Levi se queda -sentencio -...Yo soy el que tiene la custodia, y No lo cambiare de escuela si no le veo conveniente
-No tendrías esa custodia sin mí -objeta de forma manipuladora. Asique ahora, estoy reconociendo tu verdadera cara Mikasa.
-Te recuerdo que tengo hasta el 12 de este mes abril para buscarme otra novia. -digo en lo que ella parece abrir los ojos y no creerlo -...Y como sigas diciendo este tipo de cosas lo hare.
-¡Eren! -grita de pronto dejando caer el folleto.
-Escúchame bien, -avanzo a hacia ella con un rostro de rabia que ella desconoce en mi -...En esta casa solo hay una regla, con la Música y mi hijo no te metas.
Dicho esto avanzo por su costado, dejándola sola en la cocina, en lo parece un estado de conmoción.
.
[Al día siguiente. Levi narra]
-Ya paren de hacer ruido -crispo la lengua en lo que sostengo un par de hojas en mis manos. Esos bullisiosos de enfentre, estan a unos diez pasos de mi por fuera del orfanato y no dejan de hacer ruido. A este paso se ira a la mierda mi lectura.
-Levi, ven sal y diviértete -me anima Isabel sosteniendo la cámara.
-Afuera con este clima nubloso, variante y el frio. Ni lo sueñen -aludo
-Ah? Pero esta hermoso, ha salido el sol un rato y no esta tan frio -me dice Isabel agarrando la mano que sostiene la cámara y la otra en la mejilla del contrario -¿Verdad que si, Farlan? ¡Ven a sacarte foto con nosostros!
-Quédate quieta o no voy a poder sacarte una foto -hablaba Farlan apuntando la cama a su rostro.
-Par de tortolos -musito al volver a mi lectura pero su voz me grita de nuevo.
-Ven hermano, saquemonos una foto los tres -comenta alegra a un par de centimetros mios, bajo las hojas y la veo. Que siga soñando.
-Me niego. -Le sonrio.
-¡No seas aguafiestas! -explota en un puchero frente a mi.
-No me insultes -digo aun sentando en la mesa, ella termina de avanzar hacia mí, me quita los papeles y me empieza a jalar de mi mano hacia el exterior. Doy tropezones hasta que me lleva con Farlan que se pone a mi otro costado evitando mi escape y van apuntando la cámara al frente de nuestros rostros para la fotografia.
-Los odio -declaro una vez tomada la foto.
-Nos amas -contradice Isabel al tomar la cámara en manos y ver la foto que nos sacamos.
-Perfecta -dice formando su sonrisita en la cara de mocosa que suele tener -¡Ahora, vamos a comer! ¡Aniki cocinara!
-De ninguna manera. -sentencio caminando por detrás de ellos que se adelantan a mí, cuando yo avanzo al interior del orfanato de nuevo. Las nubes deciden descargar parte de su ser en mí. Llego a colocarme una capucha negruzca encima antes de recibir el torrencial.
Dejo que el agua me embarre, elevando una mano con la palma hacia arriba, con unos segundos se van amontonando las gotas, hasta hacer un pequeño charco en mi mano.
No debería importarme, no tiene porque... más mi vista se pierde en el agua que circula por mi palma, cae a mi muñeca, se me escapa de las manos.
Tan fácil, ligero, rápido...
Me deja un hormigueó y la insatisfacción en el pecho.
¿Lo estoy perdiendo?
¿Tan fácil como el agua puede escurrirse entre mis manos su amor?
Sería posible que...
"No te asustes Levi... Pero a mi... Si me gusta la lluvia"
-Eren, serás tan... -voy meditando en lo que alguien me interrumpe.
-¡Hermano! Mira ya te puse el agua a hervir... ven a cocinar unos ricos fideos...
Otra vuelta quieren nacer en mi este estimulo de... sonreír no. Mascarar a los hermanos irresponsables que tengo.
Dejo mi paso petrificado atrás y avanzo al interior del lugar, principalmente a la cocina. Ya debería ser hora de que le enseñe a cocinar a esa mocosa.
.
[Eren]
Eran las seis de la tarde. Estaba algo cansando por lo que decide recostarme en el sofá y tomar una prolongada siesta. El sofá de cuero no era muy cómodo que digamos y no lo suficientemente grande, mis pies sobresalían por el otro extremo. Decido cerrar los ojos boca arriba, observe el techo el leve momento que aún era consiente. Mirando casi nada en particular, poco a poco me invadía el sueño. De pronto bostezó moviendo algo la boca como si masticara algo y... caigo preso en los brazos de Morfeo.
[30 de Marzo - Cinco años atrás]
Apenas Cedric detiene el carro, es que yo abro la puerta saliendo disparado al hospital con el pequeño cuerpo del niño en mis brazos.
- ¡Espere! ¡Señor Eren, Espere! -gritan a mi detrás los guardias.
Yo en mi desesperación acelero el paso y entro de improviso a la institución. Hay montón de mujeres de blanco y hombres sentados, todos moviéndose y casi nadie prestándote la mínima atención. Con la mirada visualizo la palabra "Emergencias".
Avanzo un paso, en lo que a mis pies dejo caer un par de gotas de sangre que se escurren por el brazo del niño. En mi desesperación sujeto con mayor fuerza ese cuerpo en mis manos, temiendo que se me vaya a morir mientras lo sostengo.
-¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme, por favor! -exclamo en la puerta, habiendo llegado al lugar.
Un par de mujeres me ven entrar con un rostro llenó de pánico y este niño sucio y pequeño que sangraba de un brazo.
-Calma, a ver... tráigalo para acá -dice al quitármelo de los brazos y depositarlo en una camilla para irlo revisando.
.
Unas horas después el niño se encuentra internado en una camilla y con suero. Menos manos que ya había pasado lo peor, me lleve un susto enorme creyendo que se podía morir. Por poco y me llaman "alarmista", creí escuchar un par de risas por parte de las enfermeras.
El doctor acaba de revisar su historial, dándole indicaciones a la enfermera marchaba, dejándome a mí solo con el niño en el cuarto. Me le fui acercando una vez más, estando frente suyo me atreví a tocar su cara haciendo a un lado sus greñas y descubriendo otra vez ese pálido rostro con algo de suciedad.
La majestuosidad de su hermosura aun en la inmundicia me llamaba la atención, formaban múltiples hipótesis del tipo de vida que pudo haber escapado y del que yo lo estaba rescatando. Sin saberlo bajaba más mi mano de su frente hasta sus pómulos, su temperatura, tiene más calidez ahora, mi pulgar jugando con su mentón y de pronto ya me hallaba en su cuello. Era tan extraño ver la facilidad con la que su piel resbala al contactó pero...
Noto algo, que antes ni me había dado cuenta...Una cicatriz, por debajo de la barbilla, pegada a la mandíbula. Una cortada de por lo menos 8 centímetros. No era reciente, sino antigua como si hubiera nacido con ella o lo hubiesen intentado degollar de...
Retraigo la mano y la forma en un puño. Esta rabia creciendo en mi al verme impotente ante eso, pero desde ahora yo...
-Oye niño -le hablo mientras duerme -...Voy a sacarte de aquí... A partir de ahora nadie te hará nada...Te ayudare siempre, lo prometo... Tú vas a vivir.
[Mikasa narra]
Entro en la casa y no veo a Eren. Debe seguir molesto por lo de ayer. No me ha dirigido palabras desde entonces. Tal vez fue una mala idea apresurarme tanto. Pero necesito a ese mocoso fuera de la vida de Eren, aunque...
"No te metas con Levi"
Eren le ha tomado bastante cariño a ese bastardito, dejo las llaves sobre la mesa y me encamino a la sala. Como lo sospecho, aun es un chico descuidado. Duerme en el sofá sin frazada, con los brazos sobre la nuca y girando el rostro un poco al costado.
-Eren -pronuncio su nombre al sentarme cerca de sus pies más el no parece hacerme caso y sigue en su sueño. Me inclino hacia él, observando esos labios suyos expuestos sin ninguna oposición. No hay nada que me impida estar con Eren ahora, excepto...
-Levi -lo oigo suspirar ese nombre en el sofá. Y la rabia se acumula en mí ser, junto las cejas en mi rostro, pero a mi cabeza unas palabras me regresan a la mente.
"Lo puedo asegurar, yo estoy más en sus pensamiento que tú"
-Tks -escapa de mis labios al momento que lo veo hacer gestos con su rostro y despertar.
-M-mikasa... -pronuncia algo aturdido. Aprovecho aquello para acercarme más y abrazarlo. Algo bruto, pero no correspondido.
-Eren, lo que dije...No era mi intención lastimarte -aferro mis manos en su espalda, al igual que garras.
-Está bien. -Me dice suspirando en comprensión -Ya no estoy molesto -me va apartando con sus manos en mis hombros.
-¿Seguiré siendo tu novia, Eren? -inquiero con preocupación, él se rasca al cabeza y en mi nace la duda, me arrojo rápido a sus manos.
-Lo prometo, no volveré a interferir con nada de que tú digas, pero, por favor Eren no me dejes -llegó a suplicar.
-No tienes que hacer eso -lo miro con atención y me asiente, cuando quiero volver a abrazarlo me rechaza
-Solo deja las cosas así -se levanta, dejándome sentada en el sofá al murmurar -...Total ya es el tercer día.
Dicho esto se marcha a la recamara. Yo me quedo observando sus espaldas. Mientras él toma el ascenso subiendo por la escaleras a su recamara.
-Tercer día -repito entrecerrando los ojos. Y me cuadra lo que dice con la fecha en la que estamos.
-Ese mocoso regresa hoy -sentenció neutral.
Voy a hacerte pagar tu desamor Eren, ese mocoso será mi primera víctima. Solo espera.
.
[Levi narra]
-Hermano ya tienes todo listo, es hora de irnos -dice la pelirroja de mi hermana, saltando en un pata y sentándose cómodamente a mi lado
-Ya te dije que no iras. -hablo en cama, mientras introduzco la última muda de ropa en mi maleta. Me preguntaba porque era tan terca, pero para que escatimar esfuerzo en comprenderlo, voy por mi saco dándole la espalda entonces vuelve a gritar.
-¡ahhh! ¡¿Qué es esto?! -me grita con una copia de mi disco compacto entre sus quisquillosos dedos.
A penas lo veo en sus manos me da un ataque de histeria, de las mias cae el saco que sostenia hasta el momento y retorno de inmediato los diez pasos que me tomo alejarme de la cama.
-No es nada ¡déjalo! -digo alzando un poco la voz.
-Hermano, cantas... -llena de impresión, en su voz y alzando lo más que puede el disco para que no pueda arrebatárselo.
-Cállate y ¡dámelo! -comienzo a gritar pero se sube encima de la cama, saltando sobre ella con sus pies sucios, dejando enormes manchas en la sabana ¡que acaba de terminar de tender! Y repitiendo: "Mi hermano es cantante, cantante ¡Cantante!"
La iba a dejar sin mechas como siguiera diciéndolo.
-Isabel, dame es cosa a la de··· -no me topa la menor atención. Me le lanzo encima, pero tarde, ella salta de la cama y sale del cuarto corriendo hacia abajo, yo solo oigo
-¡Farlan! ¡Farlan, el hermano Levi canta!
-¡Noooo! -grito al poner de pie y correr hacia abajo, mis pies quieren tropezar al bajar con tal rapidez las escaleras pero tengo tiempo de distraerme en ello, llego a la cocina, quise evitarlo... pero "Ja" Isabel me gano, llego con Farlan antes de que yo la alcanzara
-¿Qué dices? -voltea a verla en lo que ella le está por mostrar el CD.
-¡No es cierto! -Me atajo poniéndome en medio y queriendo quitárselo -¡Que me lo des! -Ella alza las manos por encima y yo de puntillas trato de alcanzarla, para eso Farlan se lo arrebata y mira la cubierta en la que aparece mi rostro. Mierda. Odio mi altura
-Levi, ¿es cierto esto? -inquiere al ver que me quedo callado y apartado un paso para cruzarme de brazos.
-Tks -Es la única respuesta que tendrá de mí.
-¡Cántanos algo hermano! -pide Isabel, seguida a la pregunta va aferrándose de mi brazo
-No canto a capela -me atrevo a hablar
-¿Alguien tiene un instrumento? -Dice girando su cabeza a la sala -¡Alguien por favor que me pase un instrumento para que mi hermano can···! -le tapó la boca con mi mano
-Silencio, -reprendo -Quieres contarle a todo el pueblo ¡¿o qué?! -la vena se me esta marcando y me esta escociendo el entrecejo.
Suelto un gran suspiro y después la dejo.
-Está bien... te daré ese disco pero···-me interrumpe.
-¡Eres famoso! ¡Ahha! ¡Necesito saber! ¿Qué es esto? ¿Quién es "No Name"? ¿Tienes amigos en tu banda? ¿Eren lo sabe? ¿Canta contigo? ¿Me firmarías un autógrafo?... dime, dime... -pide jaloneándome el brazo incontables veces. Y yo que me había librado de los paparazi por días. Ahora tengo otra fanática tan grande como Eren.
-Ya, ya firmo lo que quieras pero cállate...-le digo algo molesto al soltarme de su agarre
-Ese es mi hermano -ella corre por un lapicera en lo que estoy regresando a las escaleras, antes de que acabe mi tercer paso me alcanza el marcador que encontró y el disco.
Lo voy tomando, hago la clásica firma mía, alargando la "L" poniendo la dedicatoria de: "Para la chillona". Se lo entrego en lo que voy subiendo por el siguiente escalón de madera y la escucho decir
-¡Ehhh!
.
[Eren narra]
-¡Eren! ¡Detén el carro! ¡Nos vamos a matar!- gritaba Mikasa a lado en el copiloto.
Contrario a hacer le caso, cambio de caja acelerando y pasándome un rojo.
-Estamos 20 minutos tarde -Es lo único que digo. Mikasa termina sujetándose del asiento.
No lo podía creer. Llevaba 20 minutos retrasado.
Levi está en el aeropuerto esperando todo ese tiempo.
Lo más seguro es que se moleste.
¡¿Cómo se pudo pasar la hora...?!
Y Mikasa que no ayuda, dejándome dormir más tiempo... Porque le gustaba ver mi cara de ángel reposar, pues pronto no tendría cara. Ni podría volver a dormir tranquilo si me llego a enterar de que algo le paso a Levi.
[Franz-Josef-Strauss-Flughafen-Munich-Terminal-2]
Termino estacionando el carro lo rápido que puedo. En realidad, solo poniendo el freno de mano y voy abriendo la puerta para salir de ahí corriendo, dejándoselo a Mikasa. Que grita mi nombre mientras yo ya estoy a un paso de las puertas de la terminal.
Ingreso con el corazón en la mano, hay gente por todo lado. Miles de rostros a mi derecha e izquierda. Inicio el trote desde las boleterías hasta las sillas de espera en los vuelos provenientes de Francia.
Llego, solo hay gente sentada ningún rostro familiar, ni maletas o pasajeros desalojando. La presión se hace más presente en mi cuerpo, voy a los ingresos.
En mi trayecto el corazón pesa, y mucho. No tanto para que arrastre los pies, pero lo suficiente para que el latido en mis oídos sea contante.
"Levi, espera... Maldita sea, ya voy"
Pienso en mi mente, pero que estúpido, ¿Cómo si pudiera escucharme?
Solo debo una vuelta y ya... Daré la vuelta y el estará ahí. Estará esperando en allá.
-¡Levi! -grito a pocos pasos. La gente me mira.
-Lev...vi -digo llegando a la puerta. Lo imagine ahí. Frente a la puerta. Frente mío en este momento. Agarrando su maleta en la mano derecha, y con un rostro aburrido o cansado por el viaje.
¿Por qué?
Mis ojos se dilatan con una presión constante que parecía que mi iris enfocaba una y otra vez la misma imagen sin creerlo.
-¿Por qué no estás? -murmuro viendo la plataforma vacía.
-... ¿Do... don...de? -mis ojos giran ambos lados.
Mierda, sé que me retrase pero...
-Eren -pone su mano en mi hombro después de pronunciar mi nombre.
Me voy dando la vuelta sujetándola por sus hombros sin tener la vista fija sino perdida y trastornada.
-Levi...casa... -hablo -...¡Levi debe haber ido a casa! -convencido de la idea.
Comienzo mi recorrida para salir de la terminal e ir a casa, Mikasa solo gira mi rostro observándome correr a hacia la salida con un mohín en el rostro que se muestra insatisfecho.
[En casa]
-Eren, cálmate -me va pidiendo cordura.
-¡No esta! Mikasa no lo entiendes ¡Levi No está! -Le grito empírico con el teléfono en mano -Voy a llamar a los bomberos, la policía, a la guardia costera... ¡Todo el mundo con tal de que encuentra a mi···! -Mikasa detiene mi marcado "precipitado" según ella del 911.
Cancela la llamada y toma mi rostro con ambas de sus manos. Me hace verla a los ojos.
-Escúchame Eren, cálmate... Ya aparecerá Levi solo tienes que olvidarlo por un momento y...
-...Olvidarlo -repito -Mikasa, ¡TE RECUERDO QUE MI HIJO ESTÁ PERDIDO DESDE HACE TRES HORAS! Y me pides que olvide, ¡Es MI pequeño! Es que acaso tu... -suena el timbre de la casa. Perfecto debe ser la vecina quejándose del alboroto que llevo armando dentro de la casa estos últimos 40 minutos.
Me suelto de las manos de Mikasa y voy a la puerta.
-No, no maldita sea -digo en el transcurso, -Voy a encontrar a Levi así deba recorrer toda la maldita Alemania encontrare a mi hijo -decía firme en mi convicción, girando al perilla abriendo la puerta y...
Está ahí, parado frente a mis ojos. Empezaba a respirar, los latidos que iba emitiendo mi corazón ya tomaban un ritmo más calmado.
Mi hijo estaba aquí. Frente a mí.
No le había pasado nada, estaba a salvo, en casa y... sin darme cuenta ya derramaba lágrimas.
-Eren no te encontré en la terminal y... -levanta la vista para verme pero yo lo interrumpo.
-Levi -pronuncio su nombre con la mayor satisfacción del mundo.
-Eren, ¿Qué-? -lo interrumpo antes de que diga más.
Lo abrazo, quedándome con su calor impregnado en brazos. Tenía su cuerpo junto a mí, estaba a salvo en mis brazos, donde puedo cuidarlo, proteger y atesorarlo.
[10 minutos después]
-¡Estas castigo! No volverás a ir a ningún lado en tu...-se pone de pie levantándose del sofá.
-Eren sé que pasaste un susto grande, pero mira estoy aquí y no... -lo vuelvo a retener en mis brazos.
De pronto, de un momento a otro, vuelvo a sostener ese pequeño cuerpo entre mi pecho.
-Idiota -le hablo de forma agresiva por primera vez, dándole un insulto. La misma palabra que he escuchado de su boca innumerables veces para mí.
Se queda mudo, y deja que continúe, llevo una de mis manos tras su nuca y mi rostro al costado de su rostro.
-¿Qué hubiese hecho si te llego a perder Levi? -le digo, en parte en agonía y otra en un sentimiento incomodo que me hace pensar que pude morir si no lo volvía a ver.
-Eren... -dice mi nombre en una pausa. -...Volví a casa
¿Cómo una simple frase puede destruirme?
Desmoronar todo ese sereno ser de una persona madura y hacerme caer en un llanto amargo. Levi me va correspondiendo al abrazo.
Puede que no tenga permitido amarlo...
Pero los límites de Mi querer como padre... Me harán amarlo más de la manera en que lo niego.
[Levi]
Ya no había mucho que decir, solo necesitaba un abrazo y la paz en su alma volvía a su cuerpo. Correspondí, porque en mi también nace el desesperación a esa pregunta. Imagino su dolor y lo siento mío.
¿Alguien lo entiende?
Ni yo, pero algo es seguro... Jamás lo permitiría, en mi abrazo, mi rostro sale por un lado de su cuello y la veo detrás de Eren, observando el abrazo que nos damos sin intervenir.
Nos miramos fijamente, había perdido una batalla pero no la guerra.
Al final de cuentas todo era cuestión de tiempo.
...*...
Holo~ ¿Qué tal como han estado? ¿Qué les ha parecido el capítulo? Tuve algunas dudas de subirlo, pero tampoco quería "prolongar" más. Con esta parte, concluye ya todos los roces y demás.
En el próximo capítulo, espero darles una sorpresa grande. Habrá un giro, no digamos de 360º grados, pero... póngamele un 90º. Jeje
Díganme ¿Qué les parece la última parte?, No sé si exagere.
Espero que les haya gustado. Se me cuidan, las quiero~
Nana-chan.
