Disclaimer: los personajes de Batman no me pertenecen, corresponden a DC Comics y sus respectivos autores y colaboradores, este fanfic esta hecho con el objetivo de entretener y no para generar lucro.

"La noble Casa Wayne, El Manto del Rey"

CAPITULO 29

- DESAPARICIONES -

Las joyas iban colocándose alrededor de su cuello, le pasaron la diadema y le colocaron la cofia sobre su cabeza, lucia como lo que era, una verdadera Reina; Thalía era la reina la única reina que necesitaba Gotham o al menos así lo pensaba ella y si ella lo consideraba así, esa era la forma en que debía pensar la mayoría.

—Majestad—Lady Selina su dama principal, terminaba de acomodarle las joyas mientras le hacia una reverencia.

—Olvidad las demás, con estas bastará—Thalía le hizo una seña para que se detuviera, los golpes a la puerta llamaron su atención—atended— Su dama principal se acercó a la puerta bastante intrigada; la cara de pocos amigos de quien golpeaba a la puerta le hizo hacerse a un lado.

—Es el Duque Harvey Dent mi señora—Lady Selina notó como la reina le hacia una seña con la mano, el señor Dent se adentró en la habitación.

—Señor—el hombre le hizo una reverencia—¿a qué debo tan temprana interrupción?

—Señora, hemos sido víctimas de un robo—la cara de Thalía se torno en una mueca de desenfado, realmente no le importaba tanto lo que pudieran haber robado después de todo las arcas de Gotham eran de las más ricas en todo el continente seguramente un poco de oro sustraído no le haría daño.

Cuando lo supo montó en cólera, se enojó sobre manera salió a toda prisa de la habitación seguida muy de cerca por Harvey Dent, Selina y otras personas que formaban parte de su sequito—el manto señora, se han llevado el manto—fue todo lo que recordaba que le dijeron seguido de esto comenzó a caminar desenfrenadamente.

Atravesó el palacio hasta la parte a la que casi nadie tenía acceso, un lugar que en ese momento se hallaba rodeado de guardias, era la cueva… el lugar más sagrado para la familia Wayne el sitio estaba tallado dentro de una gruta la cual era la entrada, era el sitio donde descansaban los cuerpos de los antiguos Wayne y donde se depositaban la corona del Rey, el cetro y el manto que era símbolo del poder y la autoridad real.

—¡Abrid la puerta! —Thalía estaba furiosa, los guardias que estaban custodiando la entrada no se inmutaron—¡Estáis ante la reina de Gotham! ¡¿A que esperáis?!

—Señora—Lady Selina se acercó un poco vacilante a la furica mujer—Los guardias de la cueva solo responden al Rey

—¡Yo soy la reina!

—Señora, si me lo permite—un hombre que parecía ser el capitán de la guardia se acercó a ella—no está permitido, solo los miembros de sangre la casa de Wayne pueden entrar a ese sitio—el viejo capitán sintió como le quitaban la espada del cinturón— ¡Señora! —Thalía le apuntaba directamente al cuello

— ¿Qué no sabéis ante quien estáis? —Thalía le mostraba los dientes mientras trataba de no perder la compostura que le correspondía como soberana de Gotham

—Puede matarme si quiere, pero no podemos abrirle las puertas de la cueva sin el permiso de alguien de sangre Wayne.

—Eso ya lo veremos —La espada estaba por clavarse en el cuello del viejo soldado, pero una voz le detuvo.

—¡No será necesario matar a nadie! —ante tal comentario Thalía se replegó unos pasos dejando al hombre que le hizo una gran reverencia a la mujer que se acercó a el—capitán…

—Princesa Katherine —La princesa Katherine Duquesa de Kane y declarada hermana del rey Bruce había hecho acto de presencia—señora, algo terrible ha pasado

—Abra las puertas capitán, déjeme ver a mis parientes y los tesoros que aún quedan dentro de la cueva que pertenece al rey Bruce —Thalía hizo una mueca ante el comentario de la princesa—no me mire así alteza, así ha sido siempre y así continuara antes y después de usted

—No he pedido su opinión señora—la reina de Gotham se hallaba muy molesta—todos acabaran por doblegarse, sean hombres o tradiciones —La reina se dispuso a seguir a Katherine pero los guardias que le habían abierto el paso intentaron cerrárselo

—Déjenla pasar, ella viene conmigo después de todo es la madre del príncipe Damián— Thalía bufó con desgano mientras Katherine y Thalía comenzaban adentrarse dentro de la cueva. La cueva era un lugar lúgubre apenas iluminado por tenues lámparas y velas, se veían algunas lapidas en la roca.

—Una tumba…

—el lugar del cual los Wayne se levantan gloriosos, todos los reyes y reinas de sangre que han gobernado Gotham pasan aquí toda la noche antes de su coronación, aquí se guardan los tesoros de la familia…—Katherine tuvo que hacer una pausa—o no…

—¿Qué es lo que sucede? —Habían llegado ante una especie de Altar, sobre el estaba la corona que bruce había usado en su ceremonia de coronación, también estaba el cetro pero algo hacía falta—han dejado lo más valioso—sugirió Thalía como no queriendo la cosa y mirando la spiedras preciosas engarzadas en el oro de la corona.

—La ambición de su majestad no le permite ver más allá de lo que debiera, lo más valioso es lo que hace falta —Katherin se llevó una mano al rostro—el manto del murciélago, el símbolo de la autoridad real y la herencia de la familia… quien lo porte…

—Sera el legítimo Rey—Thalía rio confiada—vaya quien diría que mis enemigos llegarían hasta aquí— la mujer sacó un cuchillo de entre sus ropas y se acercó a Katherine quien no se inmuto ante el gesto—decidme que has hecho con él.

—No seas tonta majestad, si yo lo hubiera tomado estaría ya al mando de mis hombres dándote batalla a varios kilómetros de aquí

—¿Y no podrías hacerlo ahora?

—No, decidí que no… como os dije me quedare a ver su caída señora estoy segura que no tardará mucho, nos faltara el manto, pero no nos faltara un nuevo Rey.

—Eso está por verse Alteza —Thalía se dio la vuelta bastante enojada

Los gritos y el choque de las espadas se habían vuelto algo ya bastante común en sus nómadas vidas, habían pasado un par de semanas desde que los duques Grayson y Drake habían dejado la aparente seguridad de los territorios sobre los que alguna vez había mandado su hermano Jason, y es que dentro de lo que cabe tras corroborar la pérdida de su hermano se habían encontrado con el beneplácito de una cadena de victorias.

—¡Venga, con fuerza! —El Duque Grayson animaba a sus hombres dentro de las líneas de batalla, de una manera por momentos imprudente—¡Por el rey! —los soldados contestaron a coro, la lucha arrecio por un par de minutos, resultando en una nueva victoria para las fuerzas del Duque.

—¡Grayson! ¡Grayson! ¡Grayson! —lo coreaban las fuerzas armadas, todos los soldados y guerreros, algunos por convicción; porque creían en el, otros simplemente porque se les habia pagado una buena mesnada; esos gritos llegaban a los oídos del menor de los tres Duques quien había seguido todo desde una distancia segura.

—Su hermano raya por momento en el ímpetu e imprudencia—el Teniente Bullock había alcanzado a Tim que estaba sobre su caballo y que había seguido todo desde una distancia segura.

—En ocasiones, pero ese es parte de su papel de hermano mayor y "salvador"—Tim no pudo evitar que esta última frase sonara con un dejo de celos, Bullock le observo entre cómplice y comprensivo

—Habría que evitar que se arriesgue de mas—el teniente le vio acercarse a ellos—le hizo una reverencia—señor, una nueva victoria se suma las anteriores—Dick se quitó el casco y se lo entregó a uno de los soldados que le daban palmadas en el hombro

—No es victoria mía si no de los soldados que luchan por la noble causa que es liberar a Gotham de la usurpadora

—Lo bueno es que van de muy buen ánimo—comentó Tim—ya hasta parece que se olvidaran de las derrotas pasadas—Tim dijo esto y comenzó a caminar junto con su hermano y Bullock a una improvisada tienda desde la cual planeaban estrategias

—Los soldados son algo volubles una victoria y piensan que pueden conquistar el mundo—Bullock se acercó a donde estaba una jarra que parecía contener vino—son muy supersticiosos también, ven cualquier cosa como un amuleto de la suerte…

—No le entiendo Teniente—Dick tenía una cara de interrogación bastante evidente

—Los soldados creen que estamos de buena suerte debido a que abandonamos los territorios que gobernaba Jason—explicó Tim a su hermano mayor

—Después de dejar tanta muerte atrás, cualquier cosa se ve mejor—Dick tomo también su propia copa para tomar vino

—Los soldados piensan que el cadáver de su hermano le ha dado buena suerte a su marcha—Bullock lo soltó de golpe, Dick retiro el vino de sus labios—piensan que el cargar con el cuerpo de su hermano nos ha dado buena suerte

—Dicen que los tres Wayne juntos son mejores que uno, aunque uno ya esté muerto—explicó Tim con algo de desgano

—Vaya forma de recordarlo…si estuviera vivo…

—el no cooperaria y lo sabes Dick—Tim observó cómo su hermano mayor hacia un gesto de desagrado

—No lo sabes… no podrías asegurar algo como eso

—Dick, por favor no me dirás que no sabías como era…

—Supongo que lo recuerdo de otra forma—Dick bebió un poco más de vino para tratar de calmar sus ánimos le dolía haber llegado tarde para salvar a su hermano—pero bueno supongo que eso ha quedado atrás—el ruido que se hizo fuera de la tienda preció llamar su atención

—¿Qué demonios ocurre ahora? —Bullock parecía alterarse por los ruidos tan fuera de lo común que se escuchaban en los alrededores de la tienda, salió seguido de Tim y Dick

Fuera de la tienda un par de jinetes cubiertos con gruesas capuchas cabalgaban a toda velocidad esquivando a los soldados del campamento, uno de ellos que iba mas adelantado espoleo a su caballo para darle celeridad a su paso en menos de dos segundos ya estaba frente a Dick

—¡Atrás! —Bullock saco la espada, dispuesto a proteger a Dick

—No vengo a hacerle daño a nadie…Duque Grayson— la voz conocida llego a los oídos de los hombres

—Qué modo de entrar señorita Gordon —la figura que montaba a caballo se descubrió la cabeza dejando ver a la hija del fallecido capitán Gordon, Lady Bárbara—Hay cosas que no cambian

—Y cosas que desearíamos que cambiaran para mejor señor—la mujer fue ayudada a descender del caballo, tras de la una figura rubia apareció

—Señora debo insistir en que el campo de batalla no es lugar para las mujeres— Bullock se mostraba un poco reacio ante la presencia de ambas chicas

—Teniente, comenzare a pensar que odia a las mujeres—la rubia se acercó haciendo una broma, sacando una sonrisa al Duque Tim quien lucía bastante feliz de verle

—Por demás señorita Brown, no odio a las mujeres, solo odio que echen a perder mi racha de buena suerte

—Teniente por favor no creo que estas chicas traigan malas rachas tras de ellas—Dick tomó a Bárbara del brazo y la condujo dentro de la tienda

—Quisiera que eso fuera verdad en esta ocasión—Bárbara se soltó de Dick y este le miro intrigado, los tres hombres y las dos mujeres estaban ya dentro de la tienda—traigo malas noticias

—¿Qué ha pasado ahora? — Dick se tornó serio

—El principado de Lady Katherine ha caído, la reina la ha tomado como prisionera— Dick y Tim cerraron los ojos bastante indignados

—Esa bruja nos ha cortado el apoyo… ¡Otra vez! —Tim fue el primero en romper el pesado silencio—Sabe que si no podemos reabastecernos de ahí estamos perdidos, esa bruja nos jodió…

—No estamos perdidos todavía—comentó dick bastante esperanzado

—Las fuerzas unidas de la liga están en la frontera—Barbará parecía tener información valiosa con ella—están a la espera de una situación que les permita intervenir

—¿Y cuál sería esa situación? —Bullock también se mostraba intrigado

—Que la reina haga algo para dañar la integridad de cualquiera de los hijos del Rey

—Cosa que se salva simplemente mandando a cualquiera de sus nobles a perseguirnos como lo está haciendo en estos momentos—Bárbara miro a Dick curiosa—puedes revisar los cadáveres del campo de batalla ninguno tiene escudos de la casa real, vienen de los territorios de Dent, del duque Slade que también tiene buenos recursos y coopera, por mencionar algunos

—No hay manera de que se deje ir tan evidentemente sobre nosotros—comentó Tim desesperanzado — ¿nos recibirían directamente si vamos? ¿Reconocerían los derechos de Dick? —Todos miraron a Tim curiosos—los derechos como regente de Damián claro está —Dick le miró de mal modo fulminándolo con los ojos.

—Sabemos que la Liga está conformado por un montón de soberanos indecisos…—Bullock emitía un agrio comentario—no se atreverán a recibirles con los brazos abiertos, no si eso implica entrar en guerra con Gotham sin razón, ellos no pueden quedar como los malos aplaudiendo su rebelión.

—Sabemos de buena fuente que están dispuestos a daros una mano—Sthephenie por fin intervino—la princesa lo supo antes de que fuera tomada como rehén

—Aunque decidiéramos llegar hasta ahí, estamos del otro lado, las fuerzas fieles a Thalía nos separan —dick miraba el mapa que estaba sobre la mesa

—En lo que buscamos lugar seguro tras los muros de los aliados de otros países acabaran con nosotros en el camino—Bullock se puso pesimista

—deberíamos Tomar el rumbo hacia el ducado de las costas—dijo Tim

—Ahí no hay quien pueda ayudaros, el Duque Hal fue depuesto hace tiempo y están en guerra civil—explico la rubia a Tim

—¿Qué tal el Ducado de Arrow?

—El duque Oliver y su familia están apoyando el regreso del gran duque Hal, no tendrán mucha ayuda para prestarnos—Bárbara volvió a intervenir—¿Excelencia? —dick seguía pensativo observando un punto del mapa

—Seguiremos el camino, pero modificaremos un poco la ruta, hay algo que podría salvarnos y desahogarnos un poco—Dick cerró los ojos le era un poco difícil mencionar esa opción

—Comparte por favor tu idea hermano

—Iremos al Principado de Támaran…

—¡¿Qué?! —una inconformidad general se levantó entre los presentes—no puedo creer lo que escucho…—Bullock fue el primero en intervenir—la Princesa Kori de And'r no es precisamente una admiradora de la casa Wayne

—Eso ya lo sé, pero no tenemos más opciones habrá que hacerle una visita a la princesa y convencerla de que lo que hacemos es lo mejor para Gotham y sus aliados entre ellos su principado…

—¿Y si nos entrega a la reina? —Tim se mostraba desconfiado

—No nos capturaran tan fácil ¿o sí?, debemos intentarlo, como dijo el teniente, no podemos llegar a un lugar seguro sin sufrir grande bajas no perdemos nada con intentar, si no funciona volveremos sobre nuestros pasos—la decisión estaba tomada, las fuerzas del duque Richard irían por una visita al principado de Tamaran—Tim asegúrate de que las señoritas reciban un lugar adecuado para descansar, todos debemos descansar—dicho esto todos salieron de la tienda del duque Grayson aún tenía mucho que pensar.

Cuando la veían venir no les quedaba más que inclinarse, hacer una reverencia pronunciada y digna de la Princesa de Támaran, las puertas se abrían apenas verla venir, su andar era apresurado porque tenía que verle antes de que partiera nuevamente.

—¡Roy! —la puerta de la habitación del pelirrojo se abrio de manera sorpresiva dando paso a la pelirroja princesa—¿se puede saber donde rayos estabas?

El joven y desordenado príncipe se dio la vuelta mientras terminaba de acomodar la parte superior de sus ropajes a la vez que le hacia una seña a las ayudas de cámara para que se retiraran—solamente fui de paseo

—¿A visitar a tus zorras?

—A visitar a la familia Alteza, eso es todo—Roy tomó una fruta de una bandeja que estaba cerca a él—deberías cuidar tus reacciones querida, cualquiera que te viera diría que estas celosa

—No me mal entiendas tu y yo tenemos negocios que atender, no puedes ausentarte de esa forma sin avisarme— Kori acomodó su pose frente a su amigo—te recuerdo que sin mi protección no habrías durado ni dos días lejos de tu padre

—Nadie puede lastimarme, soy el mejor.

—Tu padre te habría mandado asesinar… escuche por ahí que está pensando en desheredarte…

—No puede, me necesita… sin mi persona no tiene el pretexto de ayudar al Gran Duque Hal en su guerra civil

—Si claro—Kori esbozo una sonrisa cómplice y se acerco a Roy tentadoramente, tomó asiento cerca de la ventana—dime, ¿Cómo se encuentra Kile?

—Mejor de lo que pensaba, ha madurado mucho, hoy pude verlo en el campo de batalla

—¿Cuántas flechas nos costó tu visita al campo de batalla?-Roy tomó asiento frente a la princesa, pero no le respondió bien sabía que había sido una pérdida de dinero ir en auxilio de su primo y su tío—lo supuse…

—Al menos yo traigo dinero… lo oro que traje de países centrales…

—No fue suficiente, fue algo, pero no fue suficiente—Kori miró a Roy muy seria—tenemos otros planes no lo olvides Alteza, debemos andarnos con cuidado

—Hablando de planes, no adivinaras que es lo que vi camino hacia acá— Kori le miró intrigada—estandartes.

— ¿estandartes reales? ¿Thalía?

—No… pertenecen a un Duque, ya sabes a cual—Roy adoptó una pose confiada en su lugar, Kori sonrió bastante complacida — ¿Sonríes?

—No le esperaba tan pronto

—Aun te genera sentimientos Princesa se nota en tu rostro—esta Frase Roy la dijo con un consecuente tono agrio, el sentía algo por la Princesa de Támaran

—No seas ridículo Conde Harper, Príncipe de Arrow, los tamaranianos no tenemos memoria—Kori se puso de pie—todo es cuestión de negocios; ahora hay que darle la bienvenida adecuada y los mas importante…

—Esconder al joven Príncipe Wayne—Roy se puso de pie—lo amordazo de nuevo y me lo llevo a uno de tus castillos de descanso, ya entendí—Roy se gano una palmada en la frente que le causo bastante dolor—¡¿eso porque fue?!

—No seas idiota, no tienes que secuestrarlo de nuevo, solo llévale de caza un par de días, lo suficiente para que el joven príncipe no sepa que su hermano esta aquí; en tanto yo preparare una bienvenida digna del joven Duque.

—Estoy seguro que habrá alguien que querrá saludarle—Roy sonrió cómplice a la vez que tomaba un par de copas—por las visitas Alteza…—le entrego una Kori, esta chocó la copa con la de Roy antes de beber.

El palacio le parecía tan grande, se sentía agitada, cada vez que le veía se sentía de la misma forma, cada vez que le dejaba sentía que un pedazo de su alma se quedaba con él, el extraño visitante que albergaba la Princesa Kori, su Señora, quien le había mandado que le atendiese personalmente; ya le había dejado atrás en su habitación y buscaba agitada a su señora para decirle las noticias.

—Señora— Helena hizo una reverencia al entrar en la habitación donde Kori y roy se encontraban

—Helena, adelante necesito que prepares todo, pronto recibiremos visitas importantes —Kori hizo un gesto de confianza

—Como usted ordene Princesa ¿Podría saber de quién se trata? —pregunto la muchacha

—Un Duque de Gotham, necesito que te encargues de la recepción y el entretenimiento, yo me hare cargo de recibirlo en la frontera de nuestras tierras.

—Como usted diga señora, solo hay un detalle que debo comentaros antes de proceder y que quizá pudiera interesarle—Helena agachó la cabeza un poco temerosa pues sabía que a la princesa no le gustaba ser contrariada

—Habla entonces Helena

—Vuestro invitado ha partido de palacio—Kori puso una mueca en su rostro—lucia algo emocionado si me permite decirlo

—¿Partió solo? —Roy intervenía en la conversación, Helena asintió con un movimiento de cabeza—Entonces prepara a nuestro otro invitado para que vaya de caza conmigo

—Así se hará mi señor… ¿señora?

—Nada más Helena, podéis retiraros—después de esta instrucción la dama de honor de la princesa regreso pro donde vino—sin duda es un impulsivo cabeza hueca, muy parecido a vos—Roy sonrió ante esta comparación—en fin será mejor continuar con los preparativos, recuerda traer de regreso al príncipe para el festival, será interesante sin duda…

Las velas alumbraban la habitación, la noche sobre Gotham se había tornado particularmente profunda y oscura en esas fechas, desde la partida de Bruce como si el cielo también le extrañase, ya estaba por retirarse a dormir cuando los golpes a la puerta interrumpieron a la reina, sus damas se apresuraron a atender nuevamente

—Majestad, el teniente Bane le busca—comentó la más joven del sequito, la reina Thalía puso una mala cara ¿Seria que no volvería a estar en paz en sus habitaciones?

—Majestad…— el hombre se apresuró a adentrarse en la habitación

—Teniente—Thalía no se molesto en darse la vuelta para mirarle a la cara, porque se sentía bastante cansada—¿Tenemos buenas noticias?

—Algunas hay no sé si sean buenas o malas señora— Bane pudo ver como la reina le hacía señas a sus damas para que se retiraran, todas excepto Selina que permaneció cercana, pudo ver como la soberana de Gotham se daba la vuelta para mirarle de frente

—hable entonces señor

—Las fuerzas del Duque Grayson siguen su avance por Gotham, aunque lucen bastante incompletas sin el apoyo que le daba la Princesa de Kane—Thalía sonrió complacida

—Sin dudas esas son buenas nuevas ¿A dónde se dirige?

—Támaran…—Thalía hizo una mueca complacida—No creo que eso sea motivo para sonreír Majestad, si me permite decirlo…

—Bien saben todos que Támaran no es partidario de la casa Wayne, quien menos espero que ayude a Grayson sería la princesa de Támaran

—No estaría tan seguro Majestad—Selina intervino— no es muy sabido por todos, pero algunos comentan que la Princesa reinante Kori, a diferencia de su hermana la anterior gobernante siente especial interés por los Wayne en especial por el Duque Richard.

—Dicen que han tenido una historia de amores—comentó Bane con cierto recelo

—Demonios…—Thalía dijo esta frase muy bajamente, sentía que su suerte comenzaba a empeorar—¿Algo más que reportar?

—Arrow ha ganado terreno, el Duque Oliver junto con el Duque Hal han hecho retroceder a los hombres que mandamos para ayudar al Duque Gardner y a Carol

—¡Maldita sea! De nada servirá cortar los avances de la liga si esos inútiles hacen que Hal Jordan recupere sus tierras y eso sin tomar en cuenta que si de verdad Richard se acostó con la zorra de Támaran conseguirá reabastecerse y podrá cargar sin problemas en contra nuestra—Thalía suspiró con pesadez—necesitamos aliados nuevos, Lady Selina— la mencionada hizo una reverencia—necesito escribir una carta, siempre es bueno abrir un par de ventanas antes de que se bloqueen todas las puertas.

Las risas llenaron la habitación sin duda dentro de lo malo habían ratos de ocio para los nobles del continente en especial para los jóvenes, era más sencillo pasar los momentos de incertidumbre en compañía, Wally no gustaba de estar solo y le agradaba mas la idea de estar acompañado, mas si era por una linda chica.

—Sin duda una divertida anécdota—sonrió Donna mientras cesaba en sus risas de a poco—ha sido una buena noche y la cena estuvo deliciosa

—He de decir que disfrute más el postre—Wally indicó los platos que estaban a un lado lejos de la mesa donde estaban, habían tomado la cena con toda su familia y la corte pero habían tomado el postre en privado.

—Eso es porque a su alteza le encantan los dulces—Donna dejó salir una pequeña risa

—Si bueno, no lo niego, pero también me agrada su compañía—el comentario del heredero de países centrales hizo que la heredera de la Reina Diana se sonrojara—no se preocupe Señora conozco el corazón de las mujeres, no me tome a mal el halago.

—No creo entender del todo a que va esas palabras señor.

—Usted y yo lo sabemos bien, sabe de que hablo… el Duque Grayson—la mujer se levantó de la silla y camino hacia la ventana se sentía un poco incomoda por el comentario—no quise…

—No, no hay nada de malo con el comentario es solo que…

—Está preocupada, es normal yo me siento igual—Wally notó la mirada curiosa por lo que se sonrojo—no, no de esa forma, no me mal interprete… es solo que—Donna le sonrió amablemente mientras Wally se ponía de pie y se acercaba a ella—Dick, el duque Richard es mi amigo, el primero que tuve y el único que me trato con respeto cuando llegue aquí.

—No creo entender del todo Alteza

—Yo no nací Príncipe, soy el hijo de un noble, pariente del Príncipe Barry el me trajo aquí para criarme como su heredero, pero al no ser de sangre real siempre me miraron todos con recelo y más aun me trataron con desconfianza, mas de una ocasión me trataban peor que si fuera un extraño—Wally recordó esto con cierta tristeza— Dick, el Duque Richard fue el primero que me dio mi lugar me trataba como un igual y entendía por lo que yo pasaba, siempre disfruté las ocasiones que pasó en nuestras tierras.

—Es un buen amigo suyo, eso se entiende

—Y pensar que esta ahí afuera peleando sin apoyo… me hace sentirme mal, pues quisiera estar con él cabalgando a su lado como cuando éramos más jóvenes.

—¿Qué le impide ir en su auxilio? —Donna se mostraba entre curiosa y retadora

—Las mismas cosas que a usted, sería muy complicado dejar la corte, ya sabe cómo es esto.

—Un príncipe puede no poder hacer mucho si esta solo Alteza—Donna se acercó muy lentamente a Wally y le miro cómplice—pero Dos príncipes pueden dar muchos problemas—le dijo al oído muy quedamente, Wally solo sonrió.

Cuando amaneció sentía la decisión correr por sus venas, había dado tiempo suficiente para preparar todo, pero estaba el último paso que quedaba pendiente saldría de caza y no volvería pronto, eso bastaría.

—¡Wally! —una voz le llamo de golpe al entrar en su habitación, estaba acomodándose los guantes que combinaban con sus ropas de caza—¡Wally Madre te llama!

—¿Qué paso ahora Bart? ¿Qué rayos fue lo que hiciste? —Wally no se molestaba en si quiera darse la vuelta para mirar a su hermano menor

—Madre quiere que te presentes en la cámara del Príncipe

—Les dije que hoy me voy de Caza, debo salir temprano para volver pronto—Wally mentía tratando de no sonar muy obvio—¿Qué es tan importante que no puede esperar?

—Creo…

—¿Crees que?

—Creo que son malas noticias…—cuando Bart dijo esta última frase Wally se dio la vuelta bastante inquieto. Corrió como desesperado, no hubo tiempo para los guantes de caza, ni para la capa, solo corrió hacia donde le llamaba la princesa Iris, difícilmente Bart le podía seguir los pasos; entró en el salón y le hizo una reverencia.

—Wally Gracias a Dios— la princesa respiró aliviada al verlo entrar en la habitación

—¿Qué pasa madre?

—Hijos míos, tengo malas noticias—ambos príncipes se acercaron tímidamente a la mujer que lucia un poco apesadumbrada—Su padre…

—¿Qué la paso a mi padre? — Wally fue el primero en emitir palabra, pero la respuesta que recibió no le cayó para nada en gracia.

Dos días, tardaron solo dos días para que la princesa Iris convocara a las cortes de países centrales, los nobles y representantes de las diferentes regiones que formaban el reino se apresuraron a llegar, la situación lo ameritaba.

—¿estás nervioso? —Bart Miraba como terminaban de alistar a su primo, lo vestían de manera elegante con ropas en color dorado y rojo, el iba vestido de rojo y blanco—es un gran paso el que vas a dar, bueno eso es lo que dice mi madre.

—No tienes que repetírmelo enano…se supone que me prepararon para esto, pero es solo que no pensé que fuera tan pronto.

—No diré que te envidio, pero si siento un poco de celos…

—No hay nada de que estar celoso—Wally hizo una seña para que le dejasen libre una vez que le colocaron la capa—y para que sepas como me siento cuando yo sea Príncipe de Países centrales te nombrare mi heredero y te hare educar como a mí me educaron

—¡No! ¡Primero muerto!

—No tienes opción, pequeño Primo—Wally dio un gran respiro—será mejor ir donde su Alteza—ambos príncipes fueron al encuentro de la Princesa Iris.

El salón del trono de los Príncipes de Países centrales se hallaba adornado de manera bastante sobria estaba abarrotado por los nobles del reino y en primera fila cercana al trono la Princesa Donna se hallaba expectante de lo que pasaría, desde su silla a la cabeza del Salón la Princesa Iris regiamente vestida observaba todo con detenimiento.

El primero en hablar fue un hombre ya mayor que se aproximo al pasillo central—Señora—saludo a la princesa—Una vez repasadas y justificadas las ausencias y con el beneplácito de su excelencia el cardenal, el consejo de Países centrales se haya preparado para recibir la propuesta de la Princesa.

Iris se puso de pie en su sitio para luego hablar a todos los reunidos—Nobles, Caballeros y prelados, yo la Princesa Iris de Allen los he convocado aquí en nombre de su Alteza Real el Príncipe Barry de Países centrales, para proponer a mi hijo Wallace de West-Allen como sucesor a la corona de su Padre convirtiéndose así en el legitimo heredero del reino.

—Que alcen la mano aquellos que se avengan a la propuesta de la Princesa— después de esta frase todos los presentes levantaron la mano.

—Dejadle entrar— las puertas del salón se abrieron tras la orden de la princesa, dando paso a un elegante Wally que iba seguido por Bart, la princesa le hizo una seña para que se acercara al Trono.

Caminó con paso regio a donde le esperaban los nobles, su Tía Iris le miraba un poco afligida, después de dar ese paso, ya no habría marcha atrás. Al lado de su tía Bart se situó su hermano menor

—Alteza—le dijo el que presidia a la junta de nobles mientras le acercaba un libro.

Wally levantó su mano derecha mientras colocaba la izquierda sobre el libro que contenía las leyes del reino— Juro desempeñar fielmente mi función, guardar y hacer guardar las leyes y seguridad de las comunidades autónomas, la independencia de los países centrales y servir y proteger al pueblo con Dios como mi testigo y mi fortaleza— Wally parecía haber recitado todo en un suspiro.

Un silencio muy incomodo se levanto en la sala, silencio que al final fue roto por aplausos de los asistentes — ¡Viva el príncipe Wallace! —

— ¡Viva!—contestaron a coro, Estaba hecho.

Terminaba el desayuno y estaba bastante tranquilo, analizaba una y otra vez los documentos que tenía sobre la mesa en la que trazaba sus estrategias, pero más aún analizaba lo que descansaba sobre sus papeles… un cuchillo.

—Aun lo observas— la vos femenina le hizo salir de sus pensamientos, con sumo cuidado para no hacerle enojar el Rey Clark se puso de pie—¿Qué esperas encontrar en él? Los cuchillos no hablan

—No, no hablan Diana, pero las personas si, si no las matan— le dijo con cierto recelo el soberano de metrópolis

—Estaba en mi derecho Clark, intentó asesinarme a mí también, de haberlo dejado habría llegado a tu tienda— dijo Diana con semblante serio—mira lo que paso con Barry…

—Eso fue solo un descuido, no es culpa de nadie… en todo caso lo importante aquí es averiguar quién ha intentado acabar con nosotros

—Puedo tener un par de ideas—Dijo Diana muy seria— pero no creo que quieras oír mis respuestas ya que van acompañadas de acciones—observa bien la daga dime que es lo que vez.

—Metal Kriptoniano, pero los grabados son diferentes, similares a los de Themiscyra—Clark sonrió irónico—¿Tu lo hiciste?

—Si lo hubiese intentado no habrías sobrevivido Majestad, lo sabes— Diana sonreía entre irónica y triunfal—sus hacedores están más allá de mis fronteras, en territorio Insular

—No creo que tus suposiciones nos lleven a algo bueno—Clark se tornó meditabundo—pero aunque me cueste más trabajo debo admitir que tienes un alto grado de razón ¿Qué crees que deberíamos hacer?

—Despistarlos, sabes que esto tiene un solo objetivo debilitarnos y evitar que crucemos la frontera, Thalía no tiene límites—concluyó Diana— me retiraré—Clark se asombró por la expresión de la reina de Themiscyra

—Eso no suena como algo que tú harías…

—Debo averiguar si están de su lado, por lo que sabemos la usurpadora podría tener nuevos aliados, los necesitara si Hal y Oliver logran su objetivo—Diana miró a Clark muy decidida—además si Gotham te ve a solas quizá se decida a atacar…

—Lo que nos daría un pretexto para entrar en sus tierras, no suena tan descabellado—Clark accedió ante lo que decía Diana—está bien, pero que vean que retiras por completo a tus hombres y los barcos de los lugares cercanos a Gotham—Diana accedió con un ligero asentimiento de cabeza, al parecer tenían un plan.

Iba a paso tranquilo montado sobre el caballo a una distancia segura de sus hombres de la vanguardia acompañando a su hermano menor y a las dos jóvenes que le acompañaban, tras de el en un carro se cargaba el féretro de su hermano Jason, Dick tenía a todos los que apreciaba a distancia segura, al menos a la mayoría; le faltaba poco solo un poco más y su hermano menor estaría con ellos, garantizaría el legado de su padre Bruce.

—Estamos por entrar al territorio de la Princesa Kori—comentó Tim como no queriendo la cosa

—Es verdad, recuerdo esas viejas almenas que pueden verse a lo lejos—Dick movió su cabeza como buscándolas entre las montañas cercanas—justo ahí, lucen diferentes

—Parece que la Princesa ha estado ocupada últimamente—dijo Tim en un tono bastante alegre pues al ver las susodichas de lejos podía verse que ya no lucían abandonadas, sino restauradas y con pequeñas fortalezas a su lado.

—Es bueno ver que la princesa se interese por la arquitectura, si se interesa por algo más que las banalidades de una corte quizá logremos que se ponga de parte suya señor—dijo Bárbara en un tono un tanto agrio

—Tendremos que esperar a estar frente a ella para saber qué es lo que opina— comentó Dick

—Supongo que no puedes esperar para volverle a ver ¿cierto Duque Dick? –Tim dijo esto en un tono cómplice—después de tantas historias juntos…

—Basta Tim no sabes de que hablas

—Yo solo digo lo que en la corte se ha repetido muchas veces… soy joven pero no estúpido querido hermano… —Dick hizo una mueca ante el comentario del Duque Drake

—Me adelantare…—Dick hizo por arriar a su caballo—después de todo no es buena señal que un ejército vaya por delante asi nada más—dicho esto el duque Grayson remontó el paso para adelantar a su ejercito

—Se ve que le comen las ansias—comentó Bárbara con sorna

—Nunca ha sabido mentir, eso es cierto—dijo Tim mientras mantenía firme su paso— ¿No es asi Jason? —Tim dijo esto en voz bastante baja mientras miraba de reojo el ataúd de su hermano.

Pasaron las horas en realidad Dick le llevo bastantes horas de ventaja a su ejército, que mantenía el paso bastante quedo según le había indicado, todo iba normal.

—¡Nos atacan! — Fue lo que escucho decir Tim — el grito venía desde la retaguardia

—¡¿Qué demonios?! —Tim dio la vuelta a su caballo desenvainando la espada y dispuesto a ir a ver que ocurría pero una mano le detuvo —Suéltame por favor

—Es peligroso Duque Drake—Stephanie le miraba entre preocupada y suplicante mientras le tiraba de las ropas

—Esto es la guerra señorita, todo movimiento es peligroso—Tim puso decisión en su respuesta, los gritos comenzaron a llenar el ambiente—¡Soldados! —un par de hombres se acercaron al Duque—¡Vengan conmigo!— no había dado ni dos zancadas su caballo cuando Bárbara le salió al paso

—No puedes ser tan impulsivo Tim— la pelirroja le miraba de manera confusa

—Yo igual formo parte de este ejército y también soy hijo del Rey Bruce—Tim le enseñó los dientes a Bárbara mientras decía la frase, estaba bastante harto de que le miraran como un don nadie que se escondía detrás de su hermano.

—Tu trabajo es dar indicaciones al ejército no salir corriendo a combatir contra un enemigo que desconoces.

—Esto es guerra, en el Gotham de Thalía nosotros somos el enemigo desconocido—Tim vio la decisión en la cara de Bárbara—de acuerdo… ¡Capitán!— un hombre se acercó y saludo a Tim— acompañe a las damas y mande conmigo unos hombres más…Bárbara, ve a la cabeza del ejército y guíalos

—No creo que obedezcan a una mujer—replicó la susodicha

—Como si no los hubieras hecho obedecer antes… ¡Jia! —Tim espoleo a su caballo y emprendió el paso rumbo a la batalla. Los golpes eran bastante fuertes, el Duque Tim desde su caballo alentaba a los hombres que peleaban a su lado, era un buen estratega y aunque no tenia las habilidades para el combate de su hermano mayor, no por eso se veía hecho menos en el campo de batalla—¡Vamos! —grito nuevamente dando la orden de cargar contra sus enemigos, los soldados le obedecieron en un rápido movimiento las fuerzas de los Duques hacían huir a sus atacantes.

—Señor, se retiran—dijo un soldado al joven Tim quien sonrió bastante complacido—no pudimos identificarlos Duque Drake…

—Eso no importa, si no son amigos entonces debemos considerarlos enemigos, ¡Tras ellos! —El joven Duque dio una patada a su caballo y corrió para alcanzar a sus atacantes

—¡señor! —-fue todo lo que Tim pudo oír a sus espaldas; iba confiado sobre su caballo, esa batalla seria suya y seria una victoria solo de él, estaba bastante complacido con sus acciones, tanto que no se dio cuenta del obstáculo que le salió a su paso uno que hizo que su caballo cayera al suelo.

—¡Maldición! —Dijo enojado al rodar un poco por el suelo entre la tierra y las ramas, pudo ver como los atacantes que seguía le emboscaban, habían lanceado a su caballo, llevándose su vida entre un montón de relinchos de dolor; se pudo de pie estaba furico—¿Qué demonios creen que hacen? —sacó su espada amenazadoramente, sus hombres le flanquearon.

—No estás en posición de preguntar nada pequeño Duque —una voz parecía provenir de algún lugar del espeso bosque—estas en mis dominios

—¿Quién demonios eres? ¿Te envía la princesa de Támaran?

—A mí nadie me envía, nadie me manda…ya deberías saber Duque Drake que no se puede mandar sobre los espíritus del bosque

—Jaja…—rió irónico el joven Duque ante el comentario de esa grave y hartera voz—te crees un espíritu, que chiste.

—Yo cuidaría mis palabras joven Duque

—Digo lo mismo… Di de una buena vez quien eres o entenderé que eres un cobarde…

—Solo soy precavido

—Los "espíritus" no necesitan precauciones—dijo Tim burlonamente

—Ni los Duques compañía—de las sombras salieron varios hombres que desarmaron y mataron de forma cruel a los acompañantes de Tim, los gritos de dolor y las espadas clavándose en los soldados llenaron el aire, el suelo se tornó en un vivo color rojo.

—¡Eres un cobarde! —Tim se enojó, pudo sentir como le daban un golpe que lo hacía rodar por el suelo a la vez que su espada caía lejos de él—¿me mataras?

—No por el momento— el crujir de la madera se dejo escuchar—el Duque Grayson ya tiene demasiado con cargar un cadáver— de entre las copas de los arboles Tim vio caer algo pesado, se levantó y corrió para ponerse a salvo; un sonoro golpe y una pesada nube de polvo llenaron el ambiente—Pobre Duque Jason, sin duda tuvo mejores días.

—¡No toques esa caja! —el féretro de su hermano estaba hecho pedazos frente a el, podían verse los restos que contenía, el que decían que antaño había sido su hermano, Una figura alta y encapuchada salió tras la nube de polvo—¡Te matare! —el duque Tim hizo por arrojarse hacia su agresor, pero fue tomado por los enemigos

—-Sh… tranquilo pequeño, no comas ansias, llegara tu turno—el encapuchado se acerco a Tim y le acaricio el cabello—cuanta diferencia, no parecen hermanos—el atacante de Tim señalo el maltrecho esqueleto que lucia terriblemente desgastado y putrefacto—tu piel es tan perfecta y la de él esta tan… es un desastre— el agresor se acercó a lo que quedaba de la caja y pateo la tapa dejando el cadáver al descubierto—vaya quién lo diría, aun tiene algo de valor— de un solo golpe tomó el relicario de oro que pendía del cuerpo del cadáver

—¡Te dije que no te acercaras! —Una gran bofetada hizo que Tim se comiera sus palabras —¿Cómo te atreves?

—Me atrevo por que ahora esto es mío—dijo el sujeto señalando el relicario de oro—igual que tu, veremos si el Duque Grayson puede llegar a tiempo, veremos si tu le interesas tanto como su otro hermano…—un gran golpe se dejo sentir sobre la cabeza de Tim, lo dejaron inconsciente y cargaron con él, nuevamente los Wayne volvían a separarse.

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Bueno aquí estamos nuevamente, antes que nada una disculpa por tardar tanto en subir un nuevo capitulo de esta historia, otros proyectos me habían absorbido un poco, pero ya estamos de regreso con las aventuras de la familia Wayne, los hermanos siguen su marcha y segun parece se han vuelto a separar, mientras tanto Wally ha sido jurado como heredero de Países Centrales ¿Habra pasado algo con Barry?, también esta ese detalle del robo del manto...en fin espero que les haya gustado y que de ser posible les haya hecho pasar un buen rato; como siempre espero poder contar con sus reviews los cuales ya saben que son bienvenidos, en fin un saludo a todos; nuevamente muchas gracias por leer, nos vemos pronto en este fic o en los demás que tengo rondando por la pagina.

See Ya!