- Harry... Harry... ¿Estás dormido?

Preguntó Draco con su sedosa voz unos minutos después de haberse relajado. El moreno estaba con los ojos cerrados, pero al escuchar la dulce voz de su amado Draco, volteó a verlo.

- No, no estoy dormido.

- Que bueno que no estás dormido... Recuerda que aún tienes que ir por el cheque...

- Qu... ¿Qué?

- Sí, el cheque...

Le susurró en el oído, lamiendo un poco el lóbulo de su oreja.

- Recuerda que dijiste que me darías el dinero que necesito para pagar mi coche... Ese cheque no está muy seguro en tu coche... ve por él...

- Pero Naru... si renuncias te vas a quedar sin trabajo mi amor.

- No madre. Deidara-san me pidió que lo acompañara a unos asuntos que va a hacer fuera de la ciudad.

- ¿Tú quieres ir Naru?

- Sí mamá. Sólo serán unos días. Cuando regrese, buscaré trabajo.

- Está bien Naru... pero... y Rage Inc.

Naruto se tensó un poco cuando su madre mencionó la empresa. Después de tanto ir y venir de Harry a su casa por las finanzas, había tenido que contarle a su madre todo... bueno... casi todo... Sólo que Sasuke le había dado un capital para formar una empresa. Nunca le diría que el moreno lo había enamorado para salvar Akatsuki.

- Mañana le regresaré la empresa con todo el capital a la fecha. Mañana es la junta de comité y cerraré todo el asunto mamá. No te preocupes.

Cuando Harry salió del departamento del rubio, comprendió una cosa. No podía darle tal cantidad de dinero a Draco. Para empezar ese dinero no era suyo, oficialmente era de Naruto. Segundo, si Naruto se enteraba, iba a matarlo lenta y dolorosamente.

- "Lo siento mucho Draco..."

Al día siguiente, Naruto llegó a la empresa decidido.

- "Todo termina hoy"

La noche anterior se la había pasado trabajando hasta muy noche con Harry a quien notó algo cansado pero le quitó importancia. Habían arreglado todos los documentos para poder dar todo por terminado.

Estaba haciéndole los últimos arreglos al balance cuando la puerta de su mini oficina se abrió de golpe y entró su jefe con una sonrisa.

- Estamos listos para la junta Naruto.

El rubio tuvo que fingir su mejor sonrisa y le contestó al azabache.

- Sí Sasuke-san. Todo está listo.

- Perfecto. Ya todo está listo para la junta.

- Sí Sasuke-san, sólo le sacaré copias para todos los miembros del comité.

- Muy bien Naruto. Todo debe de salir perfecto. Hoy es un día muy importante. Sobre todo para usted y para mí. Por eso quisiera que después de la reunión nos juntáramos a hablar de ciertas cosas muy importantes.

Naruto le dirigió una sonrisa.

- Precisamente eso quería pedirle eso Sasuke-san. Tenemos que hablar cuando termine la junta.

- Por supuesto. Debo irme. Tengo que ir con Itachi a arreglar unos asuntos.

Sasuke se acercó a Naruto y le dio un dulce beso en la mejilla para después salir de la oficina. Naruto borró la sonrisa de su rostro.

- Buenos días Seguchi-san.

- ¿Conseguiste lo que te pedí?

- Sí señor.

Tohma se estaba preparando en su oficina para la junta de comité. Sospechaba enormemente de las acciones que había tomado Sasuke en las últimas semanas y de esa nueva empresa que estaba tomando auge: Rage Inc. Había mandado a Kabuto a investigar.

- Aquí está el informe de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Específicamente la del buró de crédito.

- ¿Qué averiguaste?

- Akatsuki está embargada.

Tohma suspiró. Ya se esperaba algo así.

- ¿Quién la embargó?

- Una empresa que le sonará familiar... Rage Inc.

- ¡Es la de Naruto Uzumaki!

Tohma se levantó y golpeó su escritorio con ira. Maldito sea el día en que ese esperpento había ido a trabajar a Akatsuki.

- ¿De cuánto fue el embargo?

- No lo va a creer Seguchi-san... El embargo es por 100 millones de dólares.

Tohma sentía que le explotaba el hígado.

- Ese fenómeno... Tiene mi empresa completa... embargada...

Sasuke fue a la oficina de su hermano, quien ya lo esperaba con una sonrisa. Entró y cerró la puerta con seguro para asegurarse de que nadie los escuchara.

- ¿Y? ¿Le diste su sesión de sexo a tu fenómeno para que nos maquillara el balance?

- No seas idiota Itachi.

- Vamos hermanito. Te noto tranquilo. ¿Qué le diste al fenómeno para que nos maquillara el balance?

Sasuke estaba irritado por la manera de hablar con su hermano. Sabía que si quería que dejara de hablar de esa manera, debía de decirle las cosas claras.

- Itachi... Yo ya no quiero seguir engañando a Naruto.

- ¿Y eso porqué?

Preguntó el azabache con una sonrisa.

- Porque yo... yo... yo estoy enamorado de Naruto...

Itachi se le quedó viendo fijamente por unos segundos para después reír estruendosamente.

- Ja... No juegues conmigo hermanito.

- Por dios Itachi. Por eso no te lo había dicho. Escúchame bien.

Le gritó mientras lo señalaba, gesto que el mayor tomó con seriedad.

- Escúchame bien. Amo a Naruto Uzumaki con todas mis fuerzas. Ese hombre me ama y es una persona muy especial, y este jueguito de seducción de besarlo, de hacerle el amor, me hizo caer en mi propia trampa. Me enamoré Itachi. Yo lo acepté desde hace mucho tiempo y sabes una cosa, no me pesa en lo más mínimo, al contrario, Naruto ¡Me hace feliz! Quiero retomar de cero mi relación con él, empezar limpio. Te das cuenta Itachi, te puedes dar cuenta de eso.

Itachi escuchaba a su hermano hablar con fuerza y decisión. Esto no podía ser.

- No... No... Haber... Puedo saber cómo le vas a hacer. ¿Vas a terminar con Sakura para andar con Naruto? ¿Le vas a contar a todo el mundo que por culpa de tu asistente cancelaste tu boda?

- No sé. No lo sé Itachi, pero no me puedo pasar el resto de mi vida llevando una relación a escondidas con la persona que amo.

- Pues por lo pronto deberías de hacerlo. Primero porque no tenías derecho a enamorarte y segundo porque te enamoraste de la persona equivocada.

- ¡Y tú que sabes de eso Itachi!

Preguntó el moreno con desesperación, dándole vueltas a la oficina sin saber que hacer que hacer.

- La única solución es que Naruto se vaya lejos de aquí.

Naruto iba a la oficina de Itachi para entregarle una copia preliminar del balance cuando escuchó la voz exaltada de su jefe.

- ¿Y tú que sabes de eso Itachi?

- La única solución es que Naruto se vaya lejos de aquí

Naruto se puso serio y siguió escuchando la conversación.

- Lo mandamos lejos, al África o a Europa, donde él no pueda tomar un avión y arruinar todo. Ese hombre está delirando por ti. Si lo mandas cerca, en cualquier momento llega y te echaría a perder todo.

- Él no aceptaría eso. Él quiere estar aquí. Yo quiero que esté aquí. Además entiende, está esperando a que cancele mi boda. ¿Qué le digo? ¿Qué me caso y tiene que esperar a que me divorcie pero lejos de aquí? Por favor Itachi.

- Aquí lo importante es que él haya maquillado el balance y salgamos librados de la junta, después ya vas a su oficina, cierras la puerta con llave y le das esos besos horribles que acostumbras y después lo convences de que se vaya.

Fuera de la puerta, Naruto no podía creer lo que estaba escuchando. Su mirada se empañó.

- Y si no quiere, pues lo llevas a un hotel y ahí de seguro no se resistirá a tus encantos.

Sasuke golpeó el escritorio de su hermano, enojado ante la vulgaridad de sus ideas.

- Sí claro, Naruto se tiene que ir.

Naruto ya no pudo seguir escuchando y se fue a su al baño de hombres. Necesitaba limpiarse las pocas lágrimas que había empezado a derramar.

- Te das cuenta de las estupideces que me haces decir. Si vuelves a hacer un comentario negativo sobre él, si te vuelves a burlar, te juro que te mato Itachi, te lo juro. Que te quede claro que estoy enamorado de Naruto y lo vas a respetar.

- Está bien Sasuke, está bien, lo importante es que lo convenzas de que debes casarte con Sakura.

Naruto llegó a su oficina y cerró la puerta.

- No aguanto más... No... Aguanto... más... Ya es suficiente... yo no tengo porqué soportar esto... desgraciado... canalla... Naruto Uzumaki tu... ilusionado todavía... que ingenuo...

Se limpió su rostro con un pañuelo y respiró hondo. Todo terminaría ese día. La puerta de su oficina se abrió con rapidez mostrando a una pelirrosa con cara de superioridad.

- ¿Dónde está Sasuke?

- En la oficina de Itachi-san.

- ¿Esas son las carpetas del balance?

- Sí Sakura-san, pero aún no termino.

- ¿Aún no terminas? ¿Y qué esperas? Ya todos están en la sala de juntas.

- En diez minutos estará todo listo Sakura-san.

Le dijo el rubio acentuando sus palabras.

- ¡Usted a mi no me habla en ese tono! Estúpido. No estoy de humor para aguantar tu arrogancia.

- Yo tampoco estoy de humor para aguantar la suya señora.

- Bueno, es obvio que no nos soportamos, así que alguien tiene que irse.

- No se preocupe señora.

Le respondió Naruto on tono serio.

- Huy que susto.

- No es amenaza. Después de la junta no va a volver a verme nunca más, así que déjeme en paz para poder terminar lo que estoy haciendo, luego los dos podremos descansar en paz alejados el uno del otro.

- Al fin. Espero que no sea otra de sus sucias jugarretas porque hoy estoy preparada para todo.

- Para lo único para lo que debe de estar preparada es para disfrutar mi renuncia.

- Eso espero.

La pelirrosa salió de la oficina de la oficina del rubio echando humo.

Ya todos estaban en la sala de juntas. Fugaku y Mikoto Uchiha había interrumpido sus vacaciones para venir. K estaba sentado junto a ellos, seguido de Tohma, Deidara, Yuki, Itachi, Sakura y finalmente Sasuke y Naruto que cerraba el círculo. Cada uno tenía frente a él, la carpeta con el informe que había hecho Naruto. La bomba estaba por caer.

El mayor de los Uchihas comenzó a hablar.

- Bien, antes de que abramos las carpetas, quiero establecer las reglas para esta junta. Primero analizaremos detalladamente el balance y después plantearemos dudas y comentarios. Bueno señores, adelante.

Todos abrieron sus carpetas.

Cuando Sasuke e Itachi abrieron las suyas, la sangre se les heló. La primera hoja era un documento que empezaba así:

Mi estimado presidente

Aquí está tu instructivo para que sigas con tu rutina de horror con Naruto.

Te dejo las tarjetas que debes ponerle cada mañana...

No podía ser cierto. Voltearon a verse con la misma interrogante en el rostro. ¿Qué significaba esto?

Sasuke volteó a ver a Naruto que tenía la mirada fija en algún punto lejano de la habitación.

Itachi volteó a ver a los demás. Aparentemente sólo ellos dos tenían copias de aquella carta, los demás estaban leyendo el informe, sin embargo, el ceño fruncido de su padre le llamó la atención.

- ¿Qué significa esta primera página?

Sasuke se puso lívido.

- En la primera página encontrarán el balance general a la fecha.

- Naruto, qué son estos pasivos de 100 millones de dólares.

- "Naruto presentó el balance real, debo hacer algo..."

- Un momento, este no es el material que íbamos a presentar en la junta del comité así que me disculpan pero se cancela la junta pero está equivocado ese material.

- Sasuke, cállate.

Seguchi se levantó y empezó a hablar, quitándole la palabra al menor de los Uchihas.

- Yo te responderé Fugaku. Ese pasivo se debe a que Rage Inc. Tiene embargada a Akatsuki...