Sedex: tal vez si tengas algo de razón, pero por otra parte te aseguro que los que lo leyeron ya se enteraron antes por otras personas de lo que pasa en el libro 6.

Hablando ahora del Fic, espérate a que leas lo que pasa cuando Harry está embarazadito jejeje.

Lyryo Lorie Snape- Potter: Grax por el rewievs y aquí verás un nuevo capítulo que espero que lo disfrutes.

El miércoles 7 de septiembre fue mi cumpleeee!

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Capítulo XXVII (aunque aparecerá con el número 29 en FF)

Pláticas en la habitación y calificaciones de trabajos.

Marietta y Cho vieron el un panel el horario del grupo de Harry y el preguntaron a la profesora McGonagall, quien pasó por ahí, que les dijera donde estaba el muchacho en esos momentos, por que tenían algo importante que decirle.

Minerva les respondió que estaba en DCAO y hacia allá fueron.

Llegaron al aula y vieron a Harry junto a Sirius, Severus, Hermione, Ron y Draco, éste último le reclamaba a Harry que iba a reprobar el examen de Remus por que no el pasó las respuestas.

-Es tu culpa, Draco –dijo Harry.

-¡Profesor Snape, defienda a su casa, bájele puntos a Gryffindor por culpa de Harry! –dijo Draco.

-No puedo Draco, Harry tiene razón –Severus se giró a verlo.

-Disculpen –Marietta se les acercó -. Cho quiere disculparse contigo, Harry, dice que actuó como una tonta.

Harry desvió la mirada hacia Cho.

-Escúchala –Sirius empujó a su ahijado suavemente frente a Cho.

-Dí –Harry la invitó a hablar.

-Sé que fui una tonta, Harry y sobre todo lo demostré con mi ineptitud con las fotos que le pedí a Colin que tomara ¿Podrías perdonarme? Después de todo aceptaré la invitación de Michael Corner y espero que tú te la pases muy bien con Severus –Cho le sonrió al chico de ojos negros -. Nos vemos.

-Sí, y gracias por la disculpa –dijo Harry y Cho sonriendo se fue por su rumbo junto a su amiga.

-Bueno, aún queda una hora para que acabe la clase y muchos no han terminado –Ron se asomó al salón.

-¿De qué fotos hablaba Cho, Harry? –Severus le preguntó.

-Éste… te digo cuando estemos solos –le dijo.

-Son unas fotos donde Harry te está besando –dijo Sirius.

-What? –Severus incrédulo se giró a verlo (espérate a que veas las fotos que oculta Harry, papacito).

-Sí y a este paso lo que saben de lo nuestro son: Dobby, Albus, Draco, Ron, Ginny, Hermione, Nick, el barón, Colin, Cho, Marietta, Remus, Sirius y creo que ya –Harry los enumeraba con los dedos.

-Y mañana el colegio entero –dijo Draco.

-A lo mejor, pero no creo que se enteren tan pronto –dijo Hermione.

-Tal vez se enteren en el baile de Halloween, que es el sábado ya –dijo Ron.

-Puede, pero no creo que Dumbledore quiera que se sepa tan pronto –dijo Harry.

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Por lo mientras en el despacho de Albus; éste hablaba con Minerva, sobre los últimos detalles de la fiesta.

-Así que esto es lo que tienen que preparar los elfos –McGonagall leía la lista de comida.

-Sí, exacto –Albus juntó sus largos dedos.

-Lo que me agrada es que asistirán muchas parejas por lo que veo y si fuera 14 de febrero, se haría una buena competencia para elegir a la mejor –opinó la subdirectora.

-Sí y si así fuera, como dices, pues yo ya tengo a mi pareja preferida –sacó la foto de su túnica y la vio.

-¿Y quién es si puedo saber? –preguntó la subdirectora.

-Checa el dato –le pasó la foto y la subdirectora casi se va de espaldas.

-¡Se están besando! –dijo sorprendida.

-No, más bien Harry se lo está devorando ¿acaso me negarás que hacen una bonita pareja? Quien lo diría, el peor enemigo del padre amando al hijo de éste –Albus tomó de nuevo la fotografía.

-Es algo que simplemente no puedo creer –dijo Minerva.

-Sí, es algo increíble, una vez me los imagine juntos, pero no así- sacó un álbum de fotografías y pegó la foto.

-¿Y ya sabes como vestirás a Severus para ese día? –preguntó.

-Claro, es algo con lo que Harry suspirará al verlo –sonrió para sí mismo.

-¿No vas a decirme? - le preguntó.

-No, es sorpresa (n/a: al principio iba a ser de fantasma, pero sólo si seguía sumido en su letargo, pero ahora ya no es necesario).

-Como serás malo en algunas ocasiones –se quejó Minerva.

-En las necesarias sí –Albus abrió un caramelo de limón.

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La noche llegó y Severus junto a Harry se encontraban en su "Pent house"

-Éstas son las fotos –Harry le pasó el sobre a Severus y él lo abrió. –por ahí hay algunas que no les mostré a los demás y al verlas sabrás el por qué.

Severus vio fijamente las fotografías y al ver las que Harry el decía casi se desmaya de la impresión.

-Cielos –murmuró –, si Sirius hubiera visto esto, nos hubiera matado y al Sr. Creevey de paso –veía las fotografías.

-Cuando las vi, me enoje –Harry lo abrazó.

-Las fotos son atrevidas, pero no estoy muy seguro que él hubiera querido tomarlas, aunque no me explico por que se quedó ahí –Severus las seguía viendo.

-Tal vez por sorpresa hacia el mismo, Colin toma todo aquello que lo sorprenda y si yo estoy metido en eso, mucho mejor –Harry dio un suspiro y agachó la cabeza.

-No hay porque mortificarse, Harry, a mi no me molestan estas fotos, lo paso como algo normal y sobre todo me agradan por que eres tu, quien aparece conmigo en estás fotos.

-Sí, eso es cierto, pero a mi me gusta más observarte desnudo en persona que en una simple fotografía –lo besó.

Harry oyó un "plop" y vio a Dobby en la chimenea con la cena para ambos –. Gracias –Harry tomó la charola y Dobby se fue –Es raro que hoy no me hallas dado Oclumencia –se giró a ver a Severus.

-Bueno, algún día tienes que descansar, a parte antes no solía dártelas tan seguido –Severus se pasó el cabello atrás de los oídos.

-Sí lo haces, mi mente te mostrará todo lo que siento por ti, Severus –Severus e sonrojó levemente.

-Más que la mente, necesito el corazón y el alma para eso, Harry, pero más que nada me basta con verlo en tus ojos.

Harry lo estrechó aún más y Severus se refugió en él, necesitaba de Harry y él lo sabía perfectamente. Sabía que lo estaba ayudando a levantarse y que lo estaba protegiendo.

-Que irónica es la vida –dijo Severus en un susurro.

-¿Por qué lo dices? –Harry lo observó fijamente.

-Debería ser yo él que te protegiera, Harry –Harry negó ante esas palabras y comenzó a besarlo.

-Soy yo Severus, soy yo quien debe protegerlos, después de todo yo soy "el niño que vivió y a revivido" o como tu dice "La nueva celebridad" –al oír eso, Severus lanzó una risita.

-No estoy de acuerdo con eso, Harry. Él podría venir por ti –bajó la cabeza.

-Yo cambiaría mi vida por la tuya, Severus y si por salvarte, me tengo que ir con él, no lo pensaría dos veces y lo haría –Severus al escucharlo, negó.

-No Harry, yo no quisiera que hicieras eso –se sentó en al cama -. Mi vida no vale tanto para que te sacrifiques así –dio un suspiro.

-Seve, no es justo que digas eso de ti, Tú para mi vales muchísimo –lo abrazó de nuevo -. Creo que debí decirte esto desde hace mucho tiempo, peor a decir verdad, me cegaba ante ello –lo besó.

-Ambos nos cegamos ante esto, Harry –confesó Severus.

-Y por otra parte es cierto "Que del odio al amor hay sólo un paso" –sonrió el ojiverde.

-Mmm, tal vez tengas razón –Severus lo vio fijamente.

-¿Quieres cenar? –le preguntó Harry.

-Vamos –se dirigieron a la mesa y vieron que les habían traído unos blanquillos con tocino y pan francés, con dos vasos de leche.

La cena transcurrió en un silencio total por parte de ambos y por su parte Severus veía por la ventana y Harry leía La Biblia.

-¿Qué lees? –le preguntó Severus de repente.

-La Biblia -le dijo y se la prestó -. Voy en Levítico.

-Que interesante –la ojeó.

-¿La has leído alguna vez? –le preguntó.

-Pues, no soy muy creyente que digamos. Creo en algunas cosas, pero también mantengo mis dudas respecto a ella –le dijo.

-Osease que no –Harry lo vio de reojo.

-Pues sí y no –fue la simple respuesta de Severus.

-Entonces no la has leído –afirmó el ojiverde.

-Partes –vieron regresar a Dobby, quien iba por los platos ya prender la chimenea -. Esta cosa tiene chimenea y ni cuenta me había dado –dijo entre dientes.

-¿Es tan peligrosa? –Harry le preguntó.

-No, si yo la bloqueó –se puso frente a ella y alzó su varita (una nueva, la que Ollivander le había prestado ya se la había devuelto) y cuando iba a bloquear la chimenea, la cabeza de Albus apareció.

-Ni se te ocurra, Severus –Severus pegó un grito y un pequeño bote y Harry rió.

-¿Pero de todo te enteras? –le preguntó el joven profesor de pociones y con una mano en el corazón.

-Sí y mandé poner la red flu desde mi despacho hasta el pent house que ustedes tienen, por 24 horas, los 365 días del año –confirmó.

-Cada vez estás peor –Severus se cruzó de brazos.

-Es por tu seguridad Severus –dijo.

-Créeme que te lo agradezco, pero hay cosas que son privadas –le reclamó.

-Lo sé por eso soy él único con la conexión –rió.

-Tú y Dobby –lo corrigió Severus.

-Sí y nadie más, cualquiera que quiera llegar a esa habitación, inclusive por vía flu y sin ser nosotros dos, se perderá en el camino, ya que tiene que saber exactamente donde está y como es –le explicó.

-Pero a pesar de todo eso Albus, no permitiré que te metas en mi intimidad y la de Harry –aclaró.

-Descuida –a pesar de que tengo conexión las 24 horas con ustedes, yo los visitaré una hora al día y tú puedes elegirla, pero si ustedes tienen algún problema no duden en llamarme sin importar la hora que sea –a Severus eso le pareció bien.

-Muy bien ¿qué te parece a las 2:30 AM? Preguntó.

-Perfecto, no hay problema a esa hora aún no me he dormido…

-Me pregunto por qué será ¿le estará haciendo algo ala profesor McGonagall? –se pregunto Severus entre dientes.

-¿Decías, Severus? –Le preguntó el director.

-No, nada –dijo éste.

-Bueno, me despido –Albus se retiró.

-Me parece bien su idea –dijo Harry.

-Sí, no fue tan injusto como siempre –Severus sonrió.

-¿Injusto? –Harry no le entendía.

-Yo sólo me entiendo Harry, no e prestes atención -dijo y harry se hinco detrás de él (ya estaban ambos de nuevo sentados en la cama) y retirándole un poco el cabello el oído derecho, se lo comenzó a morder como un cachorro de león juguetón

A Severus comenzó a gustarle el juego de Harry

-¿Sabes que me pone feliz? –susurró el ojiverde.

-¿Qué cosa? –preguntó Severus.

-Que mañana a primera hora tengo pociones –dijo Harry.

-Vaya, antes no era así –Severus sonrió irónicamente.

-Por la torpeza de no haberte besado antes –susurró nuevamente Harry.

-Créeme que antes no me hubiera dejado –dijo Severus.

-A veces pienso que si todo esto no hubiera pasado, nosotros estaríamos juntos –dijo Harry.

-Tal vez, pero por una parte, aunque suene ilógico de mi, fue bueno que me sucediera –bajó la cabeza y observó sus manos y muñecas con las marcas que el lord le había dejado.

-No Severus, lo que te hizo Voldemort no te lo merecías. Antes yo te odiaba, pero no tanto para desearte eso –lo abrazó.

-Me lo merecía Harry y hasta ahora yo lo sé –dijo en un susurro -. Me lo merecía por prepotente, envidioso y ambicioso.

-Severus, veme a los ojos –Harry le alzó el rostro -. No quiero volverte a escuchar decir eso. Tú no te merecías este castigo. Créeme que tuve la vaga esperanza de que mi conexión con Voldemort – Severus se estremeció -… esa noche de tu castigo, fuera solamente eso, un sueño sin importancia. Pero al ver a Albus tan preocupado deduje que todo podría ser cierto, y al ver lo mal que estabas, me puse mal yo también, he incluso había personas que me consolaban diciéndome que tú te recuperarías, así fue como poco a poco comenzaste a gustarme o quizás ya me gustaras –Severus rió un poco.

-Y yo no estaba seguro de que si me gustabas o no, hasta que me besaste aquella vez en el cuarto de menesteres –cerró los ojos, le gustaba recordar ese momento, de cómo Harry lo tomó totalmente desprevenido y lo había besado, pero el hecho no era el beso que fue muy tierno, sino que fue el mismo Harry a quien él le había hecho la vida imposible durante 5 años, él que lo besara y se entregara ese mismo día a él. Severus pensaba que nadie lo quería y que ahora menos alguien lo amaría por lo ocurrido con el Lord (Seve si te sales de los libros de Harry y vez nuestro mundo te desmayarías al ver cuantas chicas te queremos).

-Yo lo volvería a repetir todas las veces que fuese necesario –confesó Harry y lo besó nuevamente en lo que con las yemas de los dedos nuevamente le recorría las cortadas y rasguños que tenía en el rostro.

Severus dio un suspiro y le sonrió a Harry quien seguía recorriendo su rostro y ahora con pequeños besos.

-Será mejor que te duermas, para que mañana te levantes temprano –Harry asintió y se puso el pijama.

-¿Tú no va a dormir? –le preguntó Harry al ver que él no se ponía el pijama.

-En un rato, primero tengo que calificar estos trabajos –señaló una pila de estos.

-Te ayudo, no es justo que yo me duerma y tú sigas trabajando –Harry se sentó en la mesa y tomó un bonche de trabajos.

-Son las tareas de las vacaciones –le dijo.

-Seve, bueno, empecemos –Harry abrió un sobre -. Este es el de Draco y me daré el gusto de reprobarlo.

-Si yo te dejo –dijo Severus.

-¿No me dejarás tener ese gusto? –dijo Harry con carita triste.

-No sería justo, Harry ¡cielos! Yo hablando de justicia, cuando hace años no lo fui contigo –dejó su pluma en el tintero.

-Te perdono eso, si me das un beso –pidió Harry.

-Bueno –Severus se acercó a él y lo besó.

-¿Cuántos vas a calificar? –preguntó Harry.

-Los que tengo que entregar mañana, unos 10 –dijo -. Pero hay que leerlos primero.

-Es mucho lo que calificas –dijo Harry.

-¿Eres bueno para la ortografía? –le preguntó.

-Algo, no como Hermione pero me defiendo –le dijo.

-Ok en los que vayas revisando, sólo señala las faltas que encuentres, yo haré el resto –Harry asintió.

-Bueno –comenzaron a trabajar y Harry terminó con el de Draco y luego tomó otro, en lo que Severus revisaba en el de Draco y ponía algunas anotaciones -¡Cielos¿De quién será éste? Ya había llenado el trabajo con muchos tachones de tinta roja

-Cierra un poco el pergamino y lo sabrás –dijo Severus.

-"Ronald Bilius Weasley" –leyó Harry -. Con razón andábamos por los suelos si te guías por la ortografía –dijo Harry y severus volvió a reír.

-Les quitaba puntos por mula, Harry, aunque la ortografía también tiene mucho que ver –Severus cerró el trabajo de Draco.

Las horas pasaron y ya eran casi las 12: 30 AM.

-Éste es el tuyo, Harry –dijo Severus.

-Dámelo, antes de que seas injusto conmigo –dijo Harry.

-Te pondré la calificación que sea justa, Harry, no por estar conmigo te daré un trato especial –leyó el trabajo.

-Pero quiero que seas justo –dijo Harry.

-Lo seré, por primera vez en mi vida –puso la mano en alto y después de revisarlo… -Harry, te puse 7.

-Bueno un 7 a los 0 que me ponías hay mucha diferencia – dijo.

A la una ya habían acabado con los trabajos.

-ahora sí ala camita –dijo Harry y Severus asintió en lo que se ponía el pijama.

Se comenzaron a escuchar las gotas de lluvia que golpeaban el ventanal.

-de nuevo va a llover –dijo Severus y Harry con una cara soñolienta le asintió -. Bueno, hasta a un lado –Harry se recorrió para que Severus se acostara.

Cuando albus los visitó, ambos ya estaban dormidos y el anciano sonrió.

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Continuará…

(auch me duele la manita)