-CINCUENTA SOMBRAS ENTRE TÚ & YO-
Capítulo 29: Buscando…
Ha sido una noche muy larga, demasiado larga, las horas trascurrían como años enteros, sin ella a mi lado todo carece de sentido y soy yo mismo quien la ha apartado, pero como no hacerlo, siempre acabo jodiendo las vidas de los que están a mi alrededor, pero un hijo, como voy asumir la responsabilidad de otra vida cuando ni siquiera soy capaz de asumir la mía propia, acabaría por destrozar la vida de un pobre niño, no, no seré capaz de hacerlo, pero entonces significa que perderé para siempre a Anastasia, el dolor de esa idea es indescriptible, debe haber otra solución, si tan solo no existiera, ahora que la había recuperado, me la han vuelto arrebatar y esta vez quizá sea para siempre.
-Desea algo más señor Grey-la voz de Gail me aleja de mis oscuros pensamientos
-No con el café tendré suficiente hoy, puede seguir con sus tareas
-¿La señora Grey vendrá almorzar?-su mención hace que un dolor sordo me aplaste el pecho
-No, la señora Grey pasará unos días fuera, yo tampoco vendré a comer, así que suspenda las comidas hasta que yo le avise
-Muy bien señor
Tengo que salir de aquí, su recuerdo invade cada rincón de la casa, me volveré loco si sigo metido entre estas cuatro paredes, el edificio de industrias Grey tampoco es una opción, me doy cuenta de que la presencia de Ana ha invadido cada espacio de mi vida, entro en mi despacho para observar la composición de fotografías que ocupa casi por entero una pared, tiempos más felices, solos ella y yo, sería tan fácil recuperar esa relación, pero aun veo el horror en sus ojos cuando mencioné que podría deshacerse del bebe, aunque me pregunto si sería capaz de vivir con algo así, si lo hiciera, Ana jamás me lo perdonaría y acabaría por separarnos, sea como sea estoy condenado a perderla, como se han podido joder tanto las cosas por algo tan pequeño, presiono uno de los botones de mi escritorio para llamar a Taylor que aparece poco minutos después.
-¿Me ha llamado señor Grey?
-Sí, quiero que vayas al apartamento de Kate para comprobar que Ana está bien, ordenaré que la señora Jones preparé una maleta con ropa para que se la lleves, seguramente no quiera aceptarlo pero quiero que también le lleves esta chequera para sus gastos
-Muy bien señor-en estos momentos agradezco que mi servicio sea tan discreto, todos se preguntarán las razones de que Ana se haya ido
-Quizá no esté cuando vuelvas pero ponte en contacto conmigo si hay algún contratiempo
-Así lo haré…¿señor se encuentra bien?-me siento pesadamente en el sillón de mi escritorio
-Está embarazada….y yo…
-Lo entiendo señor….no se preocupe, cuidaremos de la señora Grey hasta que regrese
-Gracias Taylor-después de todo este tiempo creo que Taylor ha llegado a conocerme en profundidad, seguramente se imagine que significa para mí tener un hijo y yo agradezco no tener que dar explicaciones
Cerca del mediodía estoy listo para irme, he decidido que iré a volar, siempre he encontrado paz mental en el aire quizá allí encuentre respuestas, he llamado al aeródromo para que tengan listo el aeroplano, pero antes de salir oigo el timbre de la puerta, salgo corriendo de la habitación pensando que puede ser Ana que ha decidido volver después de la visita de Taylor, pero en su lugar me encuentro a Elliot.
-¡Hola hermano!
-¿Qué haces aquí?
-Yo también me alegro de verte
-No estoy de humor Elliot, así que dime que quieres
-Pues verás se supone que he venido a partirte la cara, pero creo que el dialogo siempre es mucho más efectivo
-Me imagino que te manda Kate
-¡Bingo!
Me dirijo al sofá mientras le hago un gesto a Elliot para que me imite, antes de sentarme lleno dos vasos con un poco de Whisky que ofrezco a mi hermano.
-Vaya tiene que ser grave para tomar Whisky a las 12 de la mañana
-Yo al menos lo necesito, creo que aplazaré mis planes para esta mañana, volar con whisky en el cuerpo no parece buena idea, pero si vamos hablar sobre esto necesito una copa
-¿Y bien? Cuál es tu versión de los hechos
-Ana….¿está bien?-veo que la cara de mi hermano se endurece adoptando una expresión seria, es todo cuanto necesito para saber la respuesta
-Kate dice que llego hecha polvo, tardo casi hora y media en que se calmara, después le contó…lo del bebe
-Ya veo
-Christian eres mi hermano y sabes que estoy de tu lado pero….echar en mitad de la noche a tu mujer embarazada me parece un poco drástico
-No digas estupideces, yo no la eche, quería que se quedará aquí, pero decidió que quería irse, yo…no me tome demasiado bien la noticia, necesitaba un tiempo para pensar
-Pues será mejor que pienses rápido, he visto a Ana y está dispuesta a dejarlo todo por ese bebe, si no quieres perderla será mejor que asumas que vas a ser padre
-Eso es precisamente lo que no puedo asumir, pero no te preocupes, ni a Anastasia ni a ese bebe les faltará nada
-Salvo un esposo y un padre…-termino mi copa y me quedo observando el fondo del vaso
-Quizá sea lo mejor para ambos
-Christian me parece que no eres consciente, esa chica te quiere tanto como para recibir un balazo por ti, serias un auténtico gilipollas si la dejas escapar, tienes lo que todo el mundo desea, éxito, una mujer que te adora y un hijo en camino
-Elliot déjalo ya, tengo mis razones, y créeme que ni te puedes imaginar lo que significa para mi perder a Ana-se levanta del sofá cogiendo su abrigo mientras deja en la mesa de cristal el vaso intacto
-Como quieras, pero piensa bien lo que vas hacer, hay cosas que no tienen marcha atrás y una cosa así es difícil de perdonar, Ana te quiere pero ha encontrado algo que le importa más que ella misma, quiere luchar por sacar a ese bebe adelante contigo o sin ti, piénsalo...cuídate Chris
Conduzco a toda velocidad por las calles de Seatlle, me gustaría tanto verla, lo necesito, pero sé que no querrá verme, no después de lo de ayer, saber que le hecho tanto daño solo refuerza mi idea de que no puedo hacerla feliz y mucho menos criar a un hijo, aunque quiero a mis padres adoptivos jamás he sentido el nexo que parece haber entre un hijo y sus padres, no he tenido la relación que tienen Mía y Elliot con los Grey, como voy a tener un hijo si no sé cómo es tener unos padres, los débiles recuerdos aún me atormentan de la puta adicta al crack, mi madre, nadie que haya tenido una madre así debería tener hijos.
Sin saber cómo he acabado frente a la casa donde me criaron, no sé si alguna vez lo sentí como un hogar, creí que por fin podría tenerlo junto a Ana, recuerdo muy bien el momento en que decidí que quería casarme con ella, cuando la traje desde el hospital, el pulso se me aceleraba cada vez que pegaba un traspiés, la observaba dormir inquieto por el miedo de que le pasara algo, lo que paso con Diana fue culpa mía, estaba herida por culpa de mi pasado y eso es algo que me atormentaba pero la alegría de verla recuperándose a mi lado hizo que la culpa disminuyera, no dejaría que nada volviera a dañarla, pero el instante exacto fue una mañana que estábamos desayunando en la terraza, el sol iluminaba sus preciosos ojos azules mientras mordisqueaba distraída una tostada y leía el New york Times, entonces supe que quería que todas las mañanas de mi vida fueran así, solo su presencia me trae la paz que me había resignado tiempo atrás a no tener, había encontrado la persona que convertía aquel espacio en un hogar, compré el anillo esa misma mañana, resultó que sí que era un hombre de flores y corazones, estaba decidido a empacharme de vainilla por el resto de mis días.
Y ahora lo he vuelto a perder todo, el dolor de su marcha no me abandona ni un segundo, ese será mi castigo por hacerla sufrir tanto, desde que me conoció solo he traído desgracia a su vida, como mantenerla a mi lado cuando otra vida viene de camino, una vida que le importa más que yo, más que lo que sentimos el uno con el otro, no puedo competir ante eso.
-¿Christian?-me doy la vuelta al escuchar mi nombre, es mi madre cargada con un canasto de flores y utensilios de jardín
-Hola mamá
-Qué alegría verte, pensé que estarías en tu luna de miel
-No…tenía asuntos que arreglar antes
-¿Y Ana? ¿No viene contigo?
-No…mama ¿podemos hablar?
-Claro hijo pasa nos tomaremos un café en la terraza, allí estaremos más cómodos
Doy vueltas a la cucharilla sin saber muy bien que decir, nunca se me ha dado bien comunicarme con mis padres, Elena era mi pilar cuando mi pasado y mis dudas me reconcomían, pero ahora estoy completamente perdido.
-Bueno de que querías hablar
-Mama….¿porque me adoptasteis? Solo era un pobre huérfano, hijo de una drogadicta
-Cuando llegaste al hospital tan indefenso, con esa mirada tan dulce en tu rostro, parecías tan desvalido, que en cuanto te cogí entre mis brazos lo supe
-¿el qué?
-Que eras mi hijo, aunque no te diera a luz algo en mí me dijo que yo debía ser tu madre, esa sensación no se puede explicar, simplemente se sabe, quería cuidarte, darte una vida feliz, protegerte..
-Pero y ¿si llega sin estar preparado para ser padre?
-Cariño nadie está preparado, se aprende poco a poco, nunca se sabe que te puedes encontrar, contigo fue difícil al principio, no querías hablar te mantenías alejado, pero no hay nada que unos padres no hagan por sus hijos, luchamos por ti porque eras parte de la familia, te queremos incondicionalmente
-Nunca os lo he agradecido, soy lo que soy gracias a vosotros
-Eso es lo que hacen las familias, no tienes que agradecernos nada, me siento muy orgullosa de ser tu madre…¿pero dime que ha pasado? Es que estáis pensando en la posibilidad de tener hijos
-Quizá….ha surgido el tema, pero yo no creo que este preparado
-Serás un padre maravilloso Christian, eres un buen hombre, uno de los mejores que conozco y no lo digo porque sea tu madre-sonrío y siento que una nueva relación más abierta con mis padres es posible, pero antes de que podamos seguir hablando mi móvil empieza a sonar.
-dime Taylor
-Señor….se han llevado a la señora Grey a la consulta de la doctora Greene con fuertes dolores-siento como se paralizan todos los músculos de mi cuerpo, es culpa mía.
-Voy para allá
Me despido de mi madre, intentando no alarmarla, conduzco como un loco intentando llegar lo antes posible pero el tráfico a estas horas colapsa las vías de la ciudad, mierda tengo que llegar lo antes posible, la desesperación empieza hacerse presa de mí, joder moverse de una vez, Ana por favor aguanta ya voy de camino.
Cuando llego a la consulta ha pasado más de hora y media, solo espero que los dos estén bien, pero me encuentro con que ya no están allí, he llegado tarde y Ana se ha marchado, paso al despacho de la doctora Greene a pesar de que la enfermera intenta retenerme en varias ocasiones
-Señor Grey…que sorpresa…está bien Amelia puedes volver a recepción
-¿Qué le ha pasado a mi mujer?
-Tranquilícese, está bien
-¿Y el bebe?
-También está perfectamente, es normal tener dolores abdominales sobre todo si la madre se estresa, le he recomendado a su esposa reposo absoluto
-Gracias a Dios…-siento el alivio recorriéndome, están bien, y lo que es más importante ahora comprendo lo que significan para mí
-Por cierto, voy a darle la copia de la ecografía, su mujer quiere todas las imágenes del proceso, pero se le olvido cuando se fue
Tomo un sobre que abro con cuidado, allí está, mi hijo, una sensación extraña me recorre, quizá a esto se refería mi madre, entonces lo sé, quiero a mi hijo, aprenderé a ser un buen padre para él, le daré todo lo que me falto a mí y llenará ese espacio que ha permanecido vacío y oscuro.
Cuando salgo de allí pienso en ir a buscar a mi esposa directamente, no quiero pasar ni un segundo más separado de ella, pero no me perdonará tan fácilmente, además dudo que Kate me deje ni siquiera acercarme a ella, debo demostrarle que me importa ese niño, y que quiero formar parte de su vida, quizá me lleve un tiempo pero sé exactamente lo que tengo que hacer.
-FIN DEL CAPITULO-
NOTAS DE LA AUTORA:
Hasta aquí el capítulo, parece que Christian por fin ha comprendido que se merece ser feliz junto a Ana y su pequeño, esperemos que Ana le perdone para eso habrá que esperar al próximo, a ver que se inventa Christian XD hasta entonces como siempre espero que me digan que tal fue el capítulo, nos vemos el capítulo 30!
