Capítulo 28: Tras de recuperarse de aquella voz misteriosa que les habló telepáticamente, Tintin y sus amigos se dispusieron en abrir las puertas del carruaje, pero en ese momento, se escuchó un grito de auxilio.
- ¡Amigos! Les gritó Hernández, mientras que Fernández sacaba su arma reglamentaria y le apuntaba a un resucitado Amshel, quien tenía como rehén al Profesor Tornasol.
- ¡Canalla, bandido, maldito! ¡Suelte a nuestro amigo! Le ordenó Haddock, mientras que la apuntaba a la cabeza con la carabina.
- Hagalo: Dispare, pero su amigo pagará el precio. Le desafió Amshel, mientras que Tornasol permanecía confundido por lo que estaba pasando.
- ¡Profesor: Tranquilo, lo vamos a salvar! Le dijo Tintin.
- Oh, veo que este sujeto era tal vez un robot, muy buena demostración de la ciencia ficción con la realidad, jajaja. Río Tornasol, ya que al ser un poco sordo, no comprendió bien el mensaje que el periodista le había dicho.
- ¡NO, DIJO QUE SE QUEDE TRANQUILO, LO VAMOS A SALVAR! Gritó fuerte el Capitán Haddock, mientras que Amshel sacaba su espada de vuelta y la ponía sobre el cuello del científico.
- O se alejan del carruaje y les doy a su amigo o él muere. Les amenazó, mientras que los tenía a todos entre la espada y la pared.
- ¡Le llega a poner un dedo encima y lo mato yo mismo! Le advirtió Haddock, mientras que estaba dispuesto a disparar.
- ¿Qué es lo que quiere? Está bien, me alejo del carruaje, ahora, libere a nuestro amigo. Le pidió Tintin, cumpliendo con el pedido de Amshel, mientras que aquel hombre cumplió con su palabra y liberó a Tornasol.
- ¡Baje el arma y ponga las manos sobre la nuca, está arrestado! Le ordenaron los Detectives, mientras que el hombre "obedecía", en un principio la orden de ellos.
- ¿Qué es lo que tiene en su interior el carruaje? Quiso saber Tintin.
- Algo que ustedes jamás debieron involucrarse, espero que sepan que su vida ahora está en formando parte de esta bella obra. Les dijo filosóficamente.
- No nos amenace con sus jueguitos, ¿qué ha allí? Le ordenó Haddock, mientras que ponía el cañón sobre el pecho de Amshel.
Justo cuando el hombre iba a hablar, se escuchó una fuerte explosión, lo que ocasionó que todos se giraran hacia la dirección de donde provenía todo. Sonya había llegado y con una terrible e increíble fuerza tumbó varios árboles, parecía un bombardeo, ramas y astillas volaron por doquier, mientras que nuestros amigos se protegían detrás del carruaje.
- ¡Has llegado hasta aquí para morir, Saya, jajajajaja, prepárate! Le gritó Sonya, mientras que dirigía su espada contra la chica, pero en medio de ese combate, los Detectives tomaron las armas y dispararon contra ella.
- ¡Baje el arma, ahora, esta es la Policía! Le ordenaron, pero cuando ella se dio la vuelta...
- ¡Ahora, Saya, hazlo! Le pidió Hagi y ella puso su dedo índice en el filo de la hoja, causándose una herida y la sangre corría por todo el entorno de la katana.
- ¡No permitiré que sigas lastimando a gente inocente, esto se acabó para ti! Gritó Saya y cuando Sonya se preparó para atacarla, su plan fue neutralizado, la katana se le incrustó en el pecho, provocando el inicio de la cristalización de la chica de cabellos rubios.
- No, no puede ser, he, he fallado. Dijo ella en sus últimas palabras y su cuerpo quedó cristalizado por completo, hasta destruirse y sin dejar ningún rastro, solo más que polvo sobre la nieve, cosa que dejó a todos asombrados.
Sonya murió cristalizada, la sangre de Saya la había matado y ante la sorpresa de todos los presentes, para Amshel fue una derrota, pero ¿cuál era su vínculo con esa chica misteriosa? Inmediatamente, empujó a los Detectives al suelo y se subió al carruaje, escapándose de ellos.
- ¡Lo tengo en la mira, tranquilos! Les dijo Haddock y atinó a la cabeza, pero cuando jaló el gatillo de la carabina, pero en el momento de disparar, Amshel desapareció en medio de la nieve, como por arte de magia.
- ¿Han visto eso? Preguntó Saya asombrada.
- Se ha escapado, pero le seguiremos el rastro. Dijo Tornasol, pero Tintin lo detuvo, ya que tenían una nueva misión.
- ¿Adónde iremos? Preguntó Fernández.
- A Ekaterimburgo, donde David con los demás nos van a esperar. Les dijo Hagi, mientras que partían de allí, dejando la aldea de Minsit y tomaban el Expreso de Siberia Oriental para ir a esa región de Rusia.
Sonya había muerto, el misterio de Diva se había iniciado y quién podría ser ese hombre llamado Amshel y su relación con Sonya, ¿a qué se habrá querido referir ella cuando falló en su misión? Esas preguntas y respuestas, pronto las iban a averiguar.
