Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Pairing: Mishiro (Mimi Tachikawa x Koushiro Izumi)

Canción: Familiar Taste of poison - Halestorm

Summary: Porque para él ya no había escapatoria. Porque ya la tenía bajo la piel, estrujando su alma y matándolo de a poco. Porque Mimi era veneno.

Cantidad de palabras: 507.


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Un veneno sabor familiar

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Era un sentimiento que debía reprimir. No era bueno estar albergando tales cosas en su interior y aunque siguiese diciéndose ese tipo de cosas, Mimi Tachikawa no podía detenerse. Él la miraba sirviendo vino y las ganas de empaparla en él reburgían en su cabeza. La mirada otoñal y penetrante de Mimi Tachikawa le hacía tragar pesado, entonces sólo buscaba la manera de rehuir, de alejarse de ella.

─No seas tímido, Shiro ─Dijo la castaña al tenderle su copa llena y levantaba la suya propia─. Tómate tu tiempo y degusta el sabor.

Su sonrisa y su aroma a rosas aplacaba de a poco su consciencia y su alarma interna, rogando por que no perdiera la cordura, comenzaba a adormecerse. Mimi siempre tuvo ese efecto en él, en todos de hecho. Ella era prometía dulzura en su voz pero su cuerpo siempre terminaba por matar a sus presas.

Él la conocía más que bien. Fueron amigos cuando la infancia los juntó e incluso durante la adolescencia y cuando los chicos de su edad comenzaron a ver a Mimi de otra manera, él siguió encontrando a la niña de tiempo atrás en ella. Eso le gustaba de él, lo confesó Mimi. Le gustaba que él la siguiese viendo de esa manera.

Aunque en la actualidad, para él resultaba difícil. No había mucho de infante en ella con aquel vestido enfatizando su gracia en cada curva y el rojo de sus labios sólo provocaban deseos inoportunos en su interior. Él quería tanto de ella pero no se atrevía a mirarla en forma, porque con el tiempo fue comprendiendo que en Mimi muchos encontraban perdición.

Y él no quería perderse más de la cuenta. Más de lo que ya lo hacía en esos momentos. Porque por mucho que no quisiera creerlo, había un tinte conocido bajo la fachada que ella enseñaba. Había tanto por explorar en esa mujer pero si de algo debía estar seguro era del sabor familiar que le provocaban sus ojos.

Pero sus labios eran otra cosa. Lucían antojosos, llamaban al desquite y a la gula y eso era veneno. Lo sabía. Él la conocía mejor que nadie y sabía que a pesar de sus épocas infantes, ella tenía otras cosas por despertar. Un alma joven que invitaba a cosas poco inocentes. Ella era veneno.

Un veneno familiar.

Y conforme más la miraba y conforme más la oía, él no quería luchar. Él ya no oponía resistencia su tacto, a su mirada y mucho menos a su voz. Ella susurraba cosas a su oído y él se dejaba ahogar gustoso en ella. Porque Koushiro Izumi no quería ser salvado, no quería sentirse sobrio. Sólo rogaba porque Mimi se introdujera cuanto pudiera en su mente y que lo hiciese suyo de mil maneras concebibles.

Porque para él ya no había escapatoria. Porque ya la tenía bajo la piel, estrujando su alma y matándolo de a poco. Porque Mimi era veneno.

Un veneno sabor familiar.


De a poco me voy amistando con el mishiro xD

¡Gracias por leer! :3