Muchas gracias a todos los que leen y dobles a los que dejan comentarios. Me ayudan a seguir.

Disculpen la tardanza xD este semestre es horrible xD jejejejejeje pero ya vienen las vagaciones!

Lunatex: xD Thor intentaba decirle que no lo ama como amante, pero más adelante se sabrá por qué Tom lo presionó para que dijera lo que dijo. Muchas gracias por tu amable comentario ^^

¿Película? XD pues me gustan las de acción. ¿Olor? xD Creo que el de la tierra mojada cuando llueve. ¿Lo más cliché? Cuando estaba en la Uni, había un maestro que no le gustaba que le dijéramos Chayo Botas xD y yo estaba diciendo que nos tocaba la clase del Chayo Botas xD y el maestro estaba detrás de mí, mientras mis compañeros me hacían señas para que no dijera Chayo Botas xD

Mis preguntas:

¿Cuál ha sido la cosa más ridícula que te ha pasado?

¿Qué clase de historias te gustan?

¿Cuál es tu cuento favorito? xD

Vedra77: Muchas gracias por tu comentario. ^^ Winter y Tom son amigos xD a su manera. El dios de las historias debe encontrar su camino y decidir lo que desea realmente.

:D Dimitri es de todas partes xD y ese no es su nombre real. Me alegra que te guste la historia ^^

cheshire-chan04: Me alegra mucho que te guste esta historia :D Muchas gracias por leer y dejarme tu comentario. xD Sí que Thor sufra xD soy mala jajajajaja…. He de confesar, que también me mareo con tanto personaje y giros, que muchas veces son tan inesperados para mí. Más mareo cuando sale más de un Loki xD no puedo decirle a todos Loki jejejejeje

Los amigos de DeadPool

El sábado es brillante. Miguel intenta convencer al dios de las historias que los acompañe. Pero el hombre se niega, asegura tener muchos asuntos urgentes, así que desayuna y se va.

Tom encoge los hombros, aún intenta recordar qué pasó después de que cortó aquella sombra monstruosa, cómo llegó hasta donde estaba Miguel. Decide dejarlo aparte, cierra el recipiente, tiene que concentrarse en cocinar mucho para el día de campo.

Winter permanece silencioso, no hizo preguntas, sólo observó al desconocido que llegó acompañando a los chicos. Los muchachos le informaron que era un nuevo integrante de su familia, como él. Ve el delicioso desayuno que Snow White pone frente a él, toma el tenedor al comenzar a comer en silencio.

Los tres comparten el desayuno y risas. Winter nota que Snow White come muy poco, sólo unos trozos de fruta, un trago de agua y listo. Sin embargo, compartir ese momento con ellos le parece lo mejor, comparten un chiste, se ríen. Por un momento le parece ver a un chico escuálido, rubio, flacucho, quien sonríe enormemente. Parpadea y sólo hay una silla vacía. Snow White le pregunta:

— ¿Winter? ¿Ocurre algo? — Winter señala la silla:

— Steve… — Ve a Snow White asentir, Miguel está a la expectativa. — Él es… —

Winter comienza a contarles su pequeño recuerdo. El capitán América ha regresado de su carrera, se baña con premura, debe estar al pendiente de Tony, no quiere que el millonario se marche sin decirles.

Thor también asecha a Tony, lo observa escondido tras los sillones, sillas, escritorios, muros, columnas, una lámpara que no lo esconde. El millonario se siente invadido, dice con cansancio cuando nota que Steve también lo está mirando:

— Es a las nueve. ¿Ok? — Steve dice:

— ¡Son las 8:59! —

Tony deja caer su taza de café, corre para quitarse las pantuflas y ponerse otra cosa. Thor al escuchar eso, llama a su martillo y sale volando.

Winter, Miguel y Tom llegan al parque, cinco minutos antes. El doctor Doom ya se encuentra ahí, su capa verde ondea, y Tom les comenta a sus amigos:

— ¿Espera pelear o sólo se está luciendo? —

La respuesta llega con una llamarada. Se trata de uno de los cuatro fantásticos, la antorcha humana. El fuego obliga a los jóvenes a cubrirse. Tom no va a permitir esto, sopla viento gélido, el cual repele el fuego.

La antorcha humana se fija en quién ayuda a Doom, observa a un muchacho flacucho, alto, desgarbado, de cabello negro, piel pálida, vestido con zapatillas de deporte, pantalón de mezclilla y una sudadera con capucha blanca. El chico dice:

— ¡No debiste atacarnos! — Jonny Storm le responde:

— ¡Ve a casa! ¡Deja esto a los chicos grandes! —

Tom no está conforme con la respuesta. Entrega la canasta que sostiene a Miguel, les dice a sus amigos:

— Busquen un lugar agradable, no tardaré. —

Doom sabe que esto será divertido, pero no espera sentir aquel poder embriagante. Mira al muchacho que lo engañó antes para que fuera capturado por Hydra. Espera estudiar este encuentro.

Jonny Storm jamás se imagina lo que viene. Doom parece satisfecho. Una bola de nieve se impacta en su cara. Observa que se trata del chico. Vuela hacia él para encararlo, pero es recibido por una patada voladora que lo manda al otro lado de la explanada.

La antorcha humana ve la nieve caer, la cual le hace sentir dolor al apagar sus llamas. Un nuevo golpe llega, seguido de otro puñetazo, una patada. Intenta defenderse, pero aquel luchador no le permite moverse. Su instinto de supervivencia lo hace lanzar una enorme llamarada. Su atacante retrocede, puede respirar.

Los vengadores ven a Tom dar un salto mortal hacia atrás, cae con elegancia de pie, extiende su mano para formar una pared de nieve, la cual pronto es una ola, la cual cae sobre alguien vestido de azul.

Tom voltea a verlos, le sonríe a Tony, le dice:

— ¡Tony! Terminaré con esto en unos minutos. Winter y Miguel están por allá. — Tom señala hacia un claro de pasto. — ¿Por qué no te adelantas? — Tony cuestiona al ver algo moverse entre la nieve:

— ¿Qué hizo ese pobre diablo?

— Nos atacó. Nosotros llegamos al parque e intentó incendiarnos. Ahora, él debe pagarlo. —

Jonny se levanta. Tom lanza un dardo que se clava directamente en el pecho del héroe. La antorcha humana grita:

— ¡LLAMAS A MÍ! —

No puede encenderse, lo intenta de nuevo, pero sigue siendo el mismo resultado. Tom le da un puñetazo en la cara, al preguntarle:

— ¡Qué eres sin tus poderes! — Una patada en el estómago es propinada. — ¡Nada! ¡Eres un niñito llorón que se esconde tras su hermana! —

Jonny se levanta, intenta darle un golpe a su atacante, pero recibe un rodillazo en el abdomen. Se desploma al piso, intenta recuperar el aire. Escucha al muchacho de cabellos negros:

— Ve a casa, con tu familia, antes que juzgue que debo ser severo. — Jonny se levanta, está por seguir luchando, cuando Tom le dice. — Si continúas, tal vez decida matar a tu hermanita. — Jonny se detiene. — ¿Crees que no lo sé? ¡Yo lo sé! El hombre elástico guarda las galletas en su laboratorio, segundo gabinete, al fondo, tras una pila de libros. La mole canta en la ducha, muy mal. Tu hermanita guarda los chocolates en la alacena, pero los vuelve invisibles. Tú, guardas tu porno en un compartimiento secreto que hiciste en el techo del armario de tu cuarto.

— ¿Cómo lo sabes? — Tom se burla:

— Sé muchas cosas, mucho más relevantes. ¡Ahora!, vete. —

Jonny comienza a correr, por un sentido de conservación recién descubierto y un temor ardiente. Tom murmura al darle la espalda a la dirección donde la antorcha humana se va:

— Corre como el niñito que eres, corre a las faldas de tu hermana. —

Junto a los vengadores no pasa corriendo el joven Jonny, sino un niño que emerge de una llamarada verde. Un pequeño de cabello rubio con el uniforme de los cuatro fantásticos.

Steve ve a su amigo llegar, pisa la nieve, deja huellas, pero no corre hacia él, sino hacia Loki. Bucky abraza a Loki, lo acuna entre sus brazos al murmurar algo que no puede entender. Miguel aparece, extiende sus manos para disfrutar la nieve que aún cae.

Winter mira la nieve, ve a Tom, observa su cabello negro, su sonrisa. Camina hacia él, lo abraza al inicio con desesperación. Lo recuerda, él caía, se desplomaba, luego el dolor, escuchó el agua, era arrastrado por las gélidas aguas. Alguien lo agarró, escuchó una voz, alguien le llamaba:

"Winter…"

Sintió como aquella persona lo arrastraba hacia la orilla. Abrió los ojos, puedo ver alguien de piel nívea, cabellera negra, recordó ese cuento infantil, murmuró:

"Snow White…" La persona sonrió antes de desaparecer como si hubiera sido una ilusión, entonces vio al soldado ruso.

Steve se siente como un intruso, le rompe el corazón que Loki salvara a Bucky. Un villano, alguien cruel y vil, es apreciado por su amigo, su mejor amigo; el cual no lo recuerda. Se siente descorazonado, como si su mundo se desplomara en pequeños fragmentos, intenta moverse, pero se ha entumecido. Cree saber lo que Thor siente cuando ve a Loki alejarse cada vez más, pero se equivoca, porque Thor no reciente tan profundamente la pérdida.

Tony se aproxima, pregunta:

— ¿Hiciste magia loca? — Tom se quita la sudadera, deja ver una suerte de líneas brillantes unidas a brazaletes, sonríe:

— Ciencia… —

Steve se queda parado, observa a Tony irse junto a los chicos y Bucky. Los vengadores pasan a un lado. Observa la capa roja y ondeante de Thor. Se obliga a continuar.

El lugar que los muchachos han escogido es hermoso, al pie de un árbol, con un claro de pasto y flores al frente. Una manta de cuadros verdes y fondo blanco los espera, hay una cesta y la mochila de Tom esperando, al igual que Tori, quien se quedó a proteger el fuerte.

El can corre hacia su amo, se abalanza sobre él, lo tira al suelo y le da lengüetazos. Se alegra que su amo esté bien. Tom acaricia al perro, le da unas palabras cariñosas y se le permite levantarse.

El viento hace ondear suavemente las hojas del árbol. Doom se ha ido, no quiere saber nada de DeadPool, además molestar a los cuatro fantásticos suena fantástico.

La manta es muy grande, lo suficiente para que los vengadores se sienten de un lado y del otro, más personas. Queda dividido de nuevo el territorio, los héroes de un lado y del otro los demás.

Tom comienza a sacar las cosas de la cesta, una tetera, termo, platos, vasos, alimentos. Hay suficientes, pero ninguno es para los amigos de Tony, incluso hay comida especial para Tori. Miguel pregunta con una enorme sonrisa:

— ¿Ustedes trajeron comida? —

Los vengadores se miran entre sí, nadie trajo nada, pensaron que era muy tarde así que salieron corriendo. Tom comenta:

— Es temprano, DeadPool avisó que llegaría tarde, problemas de Chimichangas. Sus amigos también llegarán retrasados, problemas de villanos. ¿Por qué no vamos a comprar algo para los vengadores? — Miguel pregunta:

— ¿Por qué tanta bondad?

— Sólo es un día tan hermoso. Mira el cielo, las nubes, es un buen día. —

Tom sonríe cálidamente, una de esas sonrisas sinceras que hace milenios Thor no ve. Miguel asiente, se levanta al jalar a Winter:

— Winter, Tori y yo iremos. Hay una tienda no muy lejos.

— Gracias. —

Tori no luce muy feliz por dejar a Tom. Tom rasca la cabeza de Tori, le dice:

— Cuida de ellos mi valiente protector. —

Tori le da un lengüetazo a Tom, corre hacia Winter y Miguel que no van muy lejos. Tom saca una cajetilla de cigarrillos:

— ¿Les importa? —

Los vengadores niegan, no porque les importe sino por curiosidad. Tom prende el cigarrillo, inhala y después exhala con elegancia. Le dice a Steve:

— Capitán América, al parecer tenemos un asunto pendiente.

— Bucky. — Tom prosigue:

— Al ver su dolor, sé que ama a su hermano. Observar su lucha, me hace saber que lo ama y me obliga a juzgarlo como digno. Sin embargo, no puedo regresárselo, por dos cuestiones.

— ¿De qué hablas?

— El estado de Winter es delicado, él es frágil y no sé si pueda confiarlo a su cuidado. — Tom mira las nubes perezosas. — Debo encontrar a alguien digno para cuidarlo, porque estoy muriendo y no podré protegerlo. Sin embargo, también estás muriendo Capitán América. — Tony salta, pregunta:

— ¿Qué dices? — Tom sonríe a Tony, exhala el humo sobre su rostro, repite:

— Tu amigo se muere. El suero del súper soldado no es inocuo, tiene graves efectos secundarios. — La cara estupefacta de todos hace que Tom se ría. — ¿No lo sabías? — Carcajea. — ¡No lo sabían! — Tom carcajea, momentos después respira profundo, recupera la calma. Ignora lo que el resto de vengadores grita o reclama, sólo escucha a Tony:

— ¿Puedes arreglarlo?

— Podría, tal vez… si quisiera. — Tony recibe otra bocanada de humo.

— ¡Hazlo!

— ¿Por qué?

— ¡Es el Capitán América!

— ¿Y?

— ¿Y? Tom, por favor.

— No, él no es mi amigo. Es suficiente que aprecie la posibilidad de devolverle a Winter. — Steve pregunta:

— ¿Qué debo hacer? — Tom responde:

— Pasar una prueba. Pronto, en algún momento, le pondré una prueba. Si demuestras ser digno con tus acciones, tu hermano regresará a tu lado. Si fallas, aprenderé a maldecir y voy a maldecirte Steve Rogers, para que jamás puedas encontrar a tu hermano a menos que él lo quiera.

— Bucky regresará a mi lado. Vas a verlo. —

Viuda Negra y Clint le gritan a Tom, quien los ignora, tampoco atiende los llantos de Bruce o las súplicas de Thor por la vida de su amigo. Tony sigue haciéndole preguntas. Tom mira al cielo al disfrutar de aquel nocivo placer.

Winter aparece, arranca el cigarro de los labios de Tom. Lanza el cigarrillo al césped y lo pisa. Increpa:

— No fumes. Es malo para tu salud. — Tom se sienta, sonríe sin felicidad.

— Winter, voy a morir. — El soldado espera. — Tengo una enfermedad, extraña. Moriré dentro de dos años o dentro de unos días, pero no más de dos años.

— No fumes, punk.

— No es como si me fuera a dar cáncer de pulmón, asma o EPOC.

— No fumes.

— Puedo hacer lo que yo quiera, incluso puedo suicidarme en este momento y NADIE puede evitarlo. — Winter lo sigue mirando de manera estoica. —¿Cuál es el punto? Me estoy muriendo. — El soldado sigue en silencio, escucha. — ¿Qué quieres Winter?

— Snow White, ¡vive! —

Winter muestra su palma. Tom saca la cajetilla de cigarrillos de la bolsa de su sudadera. El soldado asiente, mientras Tom le sonríe. El joven mira alrededor, pregunta:

— ¿Dónde está Miguel y Tori? — Winter no responde. — Iré a buscarlos, no tardaré, lo prometo. — Tom da un paso para marcharse, pero Winter lo toma de la sudadera, no le permite irse. — ¿Qué pasa?

— Voy.

— ¿Quién se va a quedar cuidar el fuerte? —

Kyo aparece, cuelga de una rama de cabeza, se sostiene al tener sus rodillas dobladas, dice:

— ¡Yo cuidaré el fuerte Loki Sama! — Tom rueda los ojos, ante el "Loki Sama", le indica al inugami:

— Cuida el fuerte, no tardaremos.

— ¡Sí Señor! —

Thor sigue con su vista a su hermano, quiere ir allá, abrazarlo, darle un golpe pare que recupere el sentido, llevarlo a Asgard, sabe que los curanderos pueden hacer algo. Al ver a Winter y su hermano desaparecer entre los árboles, algo gélido cae sobre su ser, un nudo se forma en su estómago. Mira a su alrededor, sus amigos son mortales, todos ellos morirán, Jane morirá, no en miles de años sino en algunas décadas. ¿Qué es una década para un Asir como él? Nada, es un suspiro del tiempo. Todos ellos van a morir, como los niños que caminan en el parque, en menos de cien años, envejecerán y se marchitarán, mientras él seguirá siendo joven y robusto.

Kyo se deja caer sin gracia sobre la manta, del lado marcado por Tom, Miguel y Winter. Mira a los vengadores, les enseña una sonrisa dentada. Tony pregunta:

— ¿Eres un perro? — Kyo responde:

— No siempre lo fui. — El capitán América cuestiona:

— ¿Qué fuiste antes? — Kyo mira por un momento las nubes, responde con nostalgia:

— Era un niño, un pequeño humano. — Tony indaga:

— ¿Cómo terminaste siendo un perro? — Kyo relata:

— Tenía cinco años. Era descendiente de los Akita, una familia de Onmyouji. Los Onmyouji pelean contra los fantasmas, youmas, akumas y demás. Yo podía ver a los Hollows, mis padres no lo sabían, yo no lo sabía. Una noche escuché un llanto, era lastimero, fui a ver. Salí de casa, caminé por las calles y un hollow me atacó. — Mira a los vengadores. — Mi padre llegó, me salvó de ser comido por el hollow, pero ya había sido contaminado por su mordedura, mi muerte estaba sentenciada, me convertiría en un hollow al morir. Mis padres no soportaron la idea. Así que hicieron el ritual, si me convertían en un shikigami, seguiría muerto, pero no sería un Hollow. — Kyo sonríe. — El más grande enemigo de los Onmyouji, hasta ese momento. Así que me convirtieron en un Inugami, atado por siempre a la familia Akita. Mi madre era la última Akita, yo estaba muerto, cuando ella muriera, me convertiría en un paría, los dioses tendrían que matarme para que no me convirtiera en un Ayakashi o algo peor. — Suspira, ha pasado tanto tiempo, pero aún teme transformarse en un Ayakashi o peor. Clint interroga:

— ¿Cómo llegaste a manos de Loki? — Kyo tarda unos momentos en responder, le es doloroso.

— Ellos llegaron. El hombre tuerto con cuernos y vestidos de oro. La mujer loca, tres horribles asesinos y el monstruo del hacha. — Thor traga. — El hombre tuerto, llegó exigiendo a Loki Sama. Mis padres y algunos dioses que estaban presentes se negaron, ellos lucharían. Loki Sama no se encontraba en casa, él estaba en las montañas. La mujer loca asesinó a mi madre con sus espadas dobles. Uno de los asesinos, un hombre gordo y de barba roja mató a mi abuela. Ellos se reían, mientras decían "Tiemblen ante el poder de Asgard." Yo corrí hacia ellos, iba a matarlos, pero sólo vi el filo del hacha cuando cortó la cabeza de mi padre. Intenté atacar, pero el tuerto me golpeó, dolía demasiado, ellos nos matarían sin piedad. Loki Sama apareció, recibió el ataque del tuerto, se hincó al suplicar por nosotros. —

Los vengadores se quedan en silencio. Kyo prosigue:

— Me desmayé, cuando desperté, nuestra casa estaba destruida, todo se quemaba. Los cuerpos de mi familia estaban destrozados. No pudimos proteger a Loki Sama, le fallamos, nos fallamos a nosotros mismos. Yo no quería ser un Ayakashi. Los funerales pasaron como un borrón, no puedo recordarlo del todo. Mi pesadilla comenzó, Onmyouji, dioses, hechiceros, todos intentaban esclavizarme o matarme. No tenía familia, hogar, nada, sólo podía luchar. — Tony pregunta al estar interesado en el relato:

— ¿Qué pasó?

— Me acorralaron, sólo me quedaba una opción luchar y morir. Ellos vinieron a mí y yo iba a matar a todos los que pudiera. Una pared de fuego nos separó. Loki Sama estaba de pie frente a mí, encaraba a todos mis enemigos. Ellos al verlo, se retiraron. Ese día fue la primera vez que escuché la voz de Loki Sama. Él me abrazó, yo luché contra él, sin importar el daño que le hice no me soltó, sólo me daba palabras suaves. Ese día él me presentó como su hijo, me dio un nombre, uno que me protegiera. Atado a su familia, no me convertiré en un Ayakashi, no hasta que el último de su clan muera; al ser su hijo soy parte de su clan, no puedo ser esclavizado ni abandonado. —

Un par de voces dicen al unísono:

— Deja el pasado atrás, hermano. — Kyo ve a Vali y Narfi sentados a su lado. Ellos toman un panecillo al comenzar a comer.

— ¿Qué hacen aquí? — Narfi responde:

— Los Kaiju harán un ataque masivo.

— ¿Cuándo? — Vali responde mientras Narfi se sirve té:

— Ahora. — Ambos cuestionan mordazmente:

— ¿Qué ordenará nuestro valiente líder? — Kyo se aclara la garganta al declarar:

— Protejan Nagasaki. Acordonen la zona alrededor de Loki Sama y sus familiares humanos. — Narfi indaga con interés:

— ¿Qué pasará con el resto de los humanos?

— Ellos no son nuestra responsabilidad. Ahora, es la de los vengadores. — Vali cuestiona:

— ¿Qué pasa si padre lo ordena?

— Entonces intervendremos. — Los gemelos indagan:

— ¿Nos esconderemos de Loki Sama? —

Kyo asiente. Narfi y Vali se levantan al marcharse lentamente. Thor no se atreve a hablar. Tony pregunta:

— ¿No van a pelear? — Kyo responde:

— Soy un inugami, no soy un héroe. — El capitán América intenta convencerlo:

— Kyo, nosotros no tenemos la experiencia que ustedes tienen contra estos enemigos. Es mejor si nos unimos y peleamos juntos. — Kyo niega:

— Somos el ejército de Loki Sama. ¿Por qué lucharíamos junto a quienes le hicieron daño? ¿Por qué protegeríamos a quienes se burlan de él? ¿Por qué salvaría a quien pisotea su memoria? —

Nadie puede responder, porque Tom regresa junto a Miguel, Winter y Tori. Kyo camina hacia ellos, hace una reverencia, comunica:

— Debo regresar a Nagasaki, Loki Sama. — Tom asiente:

— Buena suerte Kyo. Sólo tienes que atacar a sus ojos. —

Kyo sonríe, capta el guiño que le da Loki Sama. Asiente antes de desaparecer. Los tres llevan bolsas. Miguel las deja del lado de los vengadores, Tom y Winter siguen su ejemplo. Toman asiento, de su lado. El pelirrojo comenta:

— ¿Crees que vendrán? Se han retrasado demasiado. — Tom comienza a servir té, coloca:

— Ellos ya están aquí. —

Deadpool aparece, va en una motocicleta, brinca sobre ellos, derrapa la llanta trasera al formar un círculo y estacionar su vehículo. Baja al gritar:

— ¡Estoy aquí! —

Miguel y Tom le dan un gesto de bienvenida. El enmascarado se sienta junto a ellos, entre Tom y Winter. El soldado sigue estoico, no hace ningún gesto. El enmascarado comienza a conversas sobre nada en específico. Magneto y Emma Frost llegan, ella trae una canasta de picnic.

DeadPool los saluda y Tom se levanta, les ofrece un panecillo, el cual ellos aceptan. Les sonríe, al decirle:

— Tomen lugar junto a nosotros. Mi nombre es Tom, mis amigos Miguel y Winter, a Tony ya lo conocen y a DeadPool. — Emma asiente:

— Gracias. Soy Emma Frost, por cierto. Espero que no les importe que traje a mi jefe.

— No, es un placer. — Magneto se presenta:

— Soy Magneto.

— Es un gusto señor. —

Los recién llegados se sientan junto a los chicos, no tan cerca de DeadPool. Magneto puede regocijarse, puesto que los héroes sólo tienen frituras y refrescos, mientras ellos tienen panecillos, emparedados, té, café, incluso vino, frutas y otras delicias. DeadPool grita:

— ¡Tienen que ver esto! —

DeadPool pone su teléfono casi en la cara de todos, lo cual no permite ver nada. Emma comenta:

— Escuché que alguien le dio una paliza a la antorcha humana. — Miguel casi se atraganta. Tom sabe disimular mejor, incluso pregunta:

— ¿Quién pudo haberlo hecho? — Emma asegura:

— Doom debió ir a corroborarlo. —

Magneto observa a todos, estudia sus movimientos. Le parece increíble que los vengadores no ataquen aún. Tony es el único que puede tomar comida de ambos lados, incluso a monopolizado un platón con panecillos. El mutante da un mordisco al panecillo, siente el sabor en su paladar, un poder inexplicable se expande de su boca hacia su cuerpo. Emma puede sentir algo similar, ella cuestiona:

— ¿Dónde compraron esta delicia? — Miguel responde:

— Tom los hace. —

Deadpool ha dejado de hablar, porque se llena la boca de panecillos. El doctor Doom aterriza cerca, se aproxima, parece en conflicto, porque alguien debilitó a sus enemigos, pero no fue él. Piensa por un momento que se ha equivocado, debió seguir su ataque a los cuatro fantásticos, pero la mujer invisible parece una leona protegiendo a su presa, le molesta no saber qué esconden. Anuncia:

— El doctor Doom ha llegado. — Tony murmura:

— Estábamos impacientes. —

Tom le ofrece un panecillo, el hombre de la máscara de metal mira que Magneto y Emma los comen, pero los héroes a excepción de Stark no, así que toma uno. Se sienta a un lado de Magneto, lejos de DeadPool.

Ellos comienzan a hablar de muchas cosas y nada, mientras los héroes son incómodos por la situación. Emma revisa su celular, quiere saber quién golpeó a la antorcha humana. Tom y Miguel cantan una canción.

Los villanos por primera vez sienten algo de normalidad, un momento de paz, como si ese momento en el parque, fueran personas normales, aceptadas, pertenecientes a este mundo.

Todo parece ir en calma, cuando aparece el avión de los hombres X. Tom pone con fuerza la taza sobre el pequeño plato, pregunta a DeadPool:

— ¿Son tus amigos? — Deadpool comenta:

— Ellos me echaron. — Tom asiente:

— Permíteme ser un buen anfitrión. —

Tori está por ir con Tom, al igual que Winter. Miguel agarra al can, lo acaricia, les dice:

— Él puede con esto. Está disgustado, así que no tardará. —

Los hombres X ven a un chico esperarlos. El doctor X sonríe, al decir:

— Él está afuera. —

La rampa baja y el doctor X desciende junto a sus protegidos. Tom les exige:

— No son bienvenidos, no en este tiempo y lugar. Deben irse. —

Wolverine comenta con el puro en la boca:

— Queremos hablar, Bud. Somos mejor compañía que los villanos. — Tom pregunta:

— ¿Quién lo dice?

— Yo… —

Los villanos observan el intercambio de palabras, al igual que los héroes. Sin esperarlo, Wolverine da un puñetazo en la cara a Tom. Los hombres X ven como la herida se cierra casi de inmediato. La batalla comienza, el doctor X intenta detenerlos, pero no puede, es como si algo estuviera influyendo sobre sus protegidos.

Tom los golpea, con cada ataque inserta droga, cantidades para quitarle los poderes a sus enemigos. Jean intenta contenerlo con sus poderes, pero es ineficiente, ya que se queda sin habilidades, al igual que Scott y los demás. Incluso la bestia cae sobre el pasto siendo un simple humano. Tom ordena:

— Deja mi mente. —

Los héroes están por actuar, pero Miguel les pide calma, mientras los villanos observan comiendo palomitas de maíz.

El doctor intenta usar su telequinesis, pero ve al chico ir hacia él con una daga desenvainada. Tom está por dar el golpe fatal, cuando Magneto interviene, intenta mover la cuchilla pero no es de metal:

— ¡Vienen conmigo! — Magneto asegura. — Son mis amigos. — Susurra. — Mis amigos… —

Tom guarda sus armas, sonríe al decir:

— Supongo que está bien. Por favor, adelante. —

El doctor X sigue al muchacho, quien camina en línea recta, avanza sobre los caídos sin pisarlos, con absoluta gracia, es como ver a un bailarín o alguien de la realeza. Xavier, pasa junto a sus hombres, los inspecciona, pero ya no hay esa oscuridad, sólo están inconscientes. Indaga:

— ¿Qué les hiciste? — Tom se sienta junto a DeadPool, responde como si fuera algo insignificante:

— Drogas. — Miguel mira a Tom. — Dimitri me pidió hace unos días una droga especial, algo para restringir los poderes de los héroes y villanos. — Miguel pregunta:

— ¿Eso quería Dimitri en la tienda? — Tom informa con total seriedad.

— Yo lo sabía, desde que los vi en la televisión, después de hablar con mi amigo de la tele lo confirmé. Ellos serán una amenaza para nosotros. — Magneto pregunta:

— ¿Cómo?

— Los héroes, como los hombres X y Jonny Storm creen que pueden venir, interrumpirnos, tomar lo que quieran de nosotros. Creen que no nos defenderemos, se equivocan. Todos ellos. —

Todos los presentes sienten un escalofrío, incluso Tori. Tom vuelve a sonreír, saca algo de su mochila, entrega un atrapasueños a DeadPool, le dice:

— Es para ti. Arizona me enseñó a hacerlos. Tiene una piedra mágica. — Doom mira el objeto, sabe que no es sólo la piedra, todo aquello está lleno de magia, como los panecillos lo son. — Alejará las pesadillas, si tienes una pesadilla y lo tienes cerca es porque alguien te ataca. — DeadPool abraza a Tom al decir:

— GRACIAS BEASTIE BOY — Wolverine interroga:

— ¿Te olvidaste de mí? — Tom responde:

— No, vejete. — Le sonríe amenazadoramente al voltear a verlo. — Sólo perdoné tu patética vida.

— ¿Qué dijiste Bud?

— Lo que escuchaste. No sobrevivirías tres días sin tus poderes. Tú no sabes por qué, porque eres un ignorante, musculoso. — Wolverine intenta golpearlo, pero su puño va al aire. — No tienes huesos amiguito, sino protesis de metal. Sin tus poderes no podrías seguir produciendo eritrocitos. Sin eritrocitos tendrías anemia, falta de oxigenación en los tejidos, acidosis. — Wolverine intenta de nuevo. — Morirías porque tu sangre dejaría de ser roja.

— Deja de correr.

— No es algo que quieras. —

El doctor X ordena:

— ¡Déjalo Logan! — Tom se burla:

— Ve a los pies de tu amo, perra llorona. — Miguel se disculpa:

— No es personal. Tom ha tenido suficiente de héroes hoy. Cuando salíamos de casa, un tal Daredevil intentó detenernos, luego lo de flamita y ahora ustedes. — Deadpool pregunta:

— ¿Qué hicieron? — Miguel sonríe al asegurar:

— Winter le dio una paliza. —

Los teléfonos de los vengadores suenan. Ellos responden, se trata de Fury, hay un Kaiju emergiendo del mar, se dirige a la ciudad; pero no es el único, decenas atacan diferentes partes del mundo de manera simultánea. El capitán América le dice a Tom:

— Tom, ven con nosotros. Debemos pelear contra los Kaiju. Tú y Clint parecen ser los únicos que pueden luchar contra ellos.

— No, no soy un héroe. No me interesa. — Pregunta a los amigos de DeadPool. — ¿Alguien quiere ir al zoológico o a jugar bolos? — Deadpool dice sonadoramente:

— Hay una firma de libros de Hello Kitty. — Emma se adelanta:

— También hay un lugar para jugar bolos ahí. — Magneto se aclara la garganta y cuestiona:

— ¿Puedo tener un atrapasueños? — Tom responde:

— Sí, pero no tengo piedras. — Doom dice:

— El Doctor Doom sabe dónde comprarlas. —

Los vengadores saben que no van a conseguir nada, así que van a pelear contra los Kaiju, mientras los villanos y Tom con sus amigos van a comprar piedras, jugar bolos y una firma de libros.

Clint se siente confiado, se para en la costa, su arco listo, espera las amenazas. Dispara hacia los movimientos ondulantes de las aguas, porque no puede ver a los monstruos.