Syaoran había decidido pasar el resto del día caminando sin ningún destino específico por las calles de Hong Kong, aquellas calles que recorrió de niño con Wei y Meiling, y en ciertas ocasiones con sus padres. Él pasó en frente de un parque que vagamente recordaba haber visitado con su padre antes de que éste enfermara y posteriormente muriera, debía tener unos 5 años más o menos, pero recordaba como el hombre lo había puesto en sus hombros y caminaban solo los dos.

-Flashbacks-

-Sabes Xiao Lang – Dijo Hien sosteniendo las pequeñas piernas de su hijo – Sé que me la paso todo el tiempo trabajando y no pasamos mucho tiempo juntos, pero quiero que eso cambie, eres mi único hijo y siento la necesidad de que tengamos un vínculo.

-Mamá dice que ambos trabajan mucho porque quieren darnos lo mejor a mis hermanas y a mí – Dijo Syaoran mirando el cielo.

Hien suspiró – Tu madre, siempre sabe qué decir.

-Ella es hermosa, papá – Dijo el pequeño Syaoran sonriendo.

Hien sonrió – Lo sé, y espero que tú logres encontrar una chica que te haga tan feliz como tu madre lo hace conmigo.

Syaoran lo miró con enojo – Las niñas son molestas.

Hien se río – Eso lo dices ahora, pero puedo asegurarte de que un par de años pensarás todo lo contrario, solo ruego que sepas escoger bien, hijo.

-Fin flashback-

-Y vaya que la encontré, padre – Pensó Syaoran viendo el parque vacío debido a que para ese momento ya era entrada la noche. Él siguió caminando con su cabeza sumida en recuerdos y pensamientos, hasta ese momento no se había fijado que su parecido con su padre iba más allá del físico, ya que ambos se habían enamorado de una mujer con la que parecía que el mundo estuviese en su contra – Parece ser una especie de maldición de los Li –.

Él pateó una piedra para desquitar la poca rabia y frustración que aún albergaba desde esa tarde, sentía que estaba perdido, y de alguna forma sentía que el consejo ya había tomado control de su vida, y eso que aún no había aceptado ser parte de ningún Clan. Las palabras de Sakura daban vueltas en su cabeza y lo mareaban y frustraban cada que intentaba buscarle una solución.

Syaoran miró la hora en su reloj, eran casi las 11:30 de la noche y eso explicaba lo poco atestadas que ya se encontraban las calles de Hong Kong por ser un día de semana, por lo que decidió que ya era momento de volver a casa de Wei, a donde suponía, Sakura ya debía estar.

Al cabo de unos 15 minutos, Syaoran había llegado a la casa de Wei, el lugar estaba oscuro por lo que supuso que todos estaban durmiendo. Antes de irse esa tarde a la reunión con el consejo, Wei les había indicado cuales eran sus habitaciones, aunque el hombre sabía que de todas formas iban a dormir juntos, bueno así iba a ser hasta que tuvieron su pelea en el callejón.

Syaoran pasó por la que era la habitación de Sakura y suspiró resignado mirando la puerta, tenía muchas ganas de verla, pero lo más probable que ya estuviese dormida, había sido un día largo y bastante duro para ambos; así que sin más pasó directamente hasta su propia habitación.

Él entró a su cuarto cerrando la puerta detrás de él, sin embargo, no esperó encontrar a Sakura sentada en su cama vistiendo una de sus camisetas que le quedaban como un vestido, acompañado de unos shorts, ella estaba en su cama recostada, pero cuando él entró ella se incorporó y se sentó, ambos se sostuvieron la mirada hasta que él fue quien habló interrumpiendo el silencio.

-Hola, creí que estabas dormida.

-Cuando pasaron de las 9:00 y no llegabas me preocupé mucho – Dijo ella viendo como él se sentaba en una esquina de la cama – Aunque, Wei dijo que no debía hacerlo, que muchas veces te ibas solo por horas a caminar para ordenar tus pensamientos.

-Sí, eso hice – Admitió él – Tenía muchas cosas en mente.

Sakura se mordió el labio un tanto nerviosa, era evidente que se había ido a hacer eso luego de su pelea en el callejón – También yo, y lamento todo lo que dije.

Syaoran solo se limitó a alzar los hombros – Solo estabas siendo realista, y yo no tanto.

-Pero no por eso debí hablarte como lo hice – Admitió ella – Estaba enojada y frustrada, y te metí en lo de esa estúpida fiesta sin preguntártelo antes.

Syaoran la miró y se acercó a ella para tomar su mano – Nuestra pelea no fue solo por la fiesta y lo del consejo, me dijiste que sentías que sobrabas.

Sakura bajó la mirada cuando le recordaron aquello – Pues, así me sentí en ese momento cuando todos hablaban sobre clanes, fiestas elegantes, bodas enormes, herencias familiares y todas esas cosas de las que jamás seré parte, digamos que me sentí más pequeña que nunca.

-Tú sabes que no quiero nada de eso, para mí eso si está sobrando, pero no tú, jamás lo has hecho.

-Pero viviste una parte de tu vida rodeado de esas cosas, y es algo que hasta el día de hoy no había logrado entender del todo – Admitió Sakura acariciando su mano – Eres el heredero del Clan Li, mientras que yo sólo soy una chica japonesa ordinaria.

-No soy el heredero, sabes que no voy a aceptar ese cargo ni que me obliguen – Le dijo él seriamente.

-Y tú sabes que nunca te dejarán en paz hasta que lo hagas – Respondió ella sintiendo de nuevo cómo se formaba un nudo en su garganta – Nunca desistirán.

-Pues entonces tendremos que tomar medidas drásticas – Dijo él seriamente.

Sakura lo miró confundido – ¿De qué hablas?

-Estoy decidido a hacer cualquier cosa para que ellos me dejen en paz, así tenga que mudarme al otro lado del mundo contigo.

-Es una locura.

-Pues prefiero cometer una locura a aceptar liderar el Clan, sería esclavizarme toda mi vida.

- ¿Qué hay de tu madre? ¿Y de tus hermanas? ¿Y de la herencia de tu padre?

Syaoran se acercó a ella para mirarla directamente a los ojos y sentir como sus alientos se mezclaban – Son mi familia y siempre lo serán sin importar si acepto o no ese cargo, además, me importa más lo que pasa contigo.

- ¿A qué te refieres?

Syaoran dio un suspiro antes de hablar – ¿Estás arrepentida de haberte casado conmigo?

Sakura sintió cómo su pecho se apretaba – No, para nada.

-Entonces, quiere decir que seguirás casada conmigo pase lo que pase.

-Me casé contigo para apoyarte en las buenas y en las malas, Syaoran – Respondió ella viéndolo a los ojos – Eso nunca cambiará.

-Entonces apóyame cuando te digo que no quiero formar parte de esto, porque te amo más que a nadie y no soportaría que se acabara.

-No se acabará – Afirmó ella – Lo prometo.

- ¿No vas a dejar que pase?

-Solo si no me dejas sola – Entonces ella decidió terminar aquella frase con algo a lo que no tuvo el valor de responder cuando estaban en el callejón – También te amo.

Y sin decir una palabra más Sakura acortó la distancia que había entre ellos para besarlo de lleno en los labios, él correspondía con la misma intensidad apretando su mano con la de ella y acariciando su cintura con la otra mano mientras se recostaban en la cama.

Syaoran tocaba con parsimonia el cuerpo de su esposa por encima de la ropa mientras empezaba a apartarla de su camino, cosa que Sakura hacía de igual forma con él. Syaoran besaba su cuerpo de arriba hacia abajo y la tocaba con tal delicadeza como si sintiera que fuese a romperse, muchas veces cuando hacían el amor iban deprisa, pero esta vez era como si quisieran disfrutar de cada momento y cada roce.

Sakura quedó encima de él y abandonó sus labios para empezar a besar su pecho y luego ir de nuevo a capturar sus labios y enterrar sus manos en el cabello marrón de él, sintiendo como el chico en esa posición acariciaba sus muslos desnudos.

La noche pasó entre gemidos, roces, abrazos y besos, Sakura y Syaoran se unieron una vez más sintiéndose completos y como si nada ni nadie pudiera arruinar aquello. Se acurrucaron y durmieron desnudos cubiertos con las sábanas, Sakura puso su cabeza en el pecho de Syaoran escuchando los latidos de su corazón y fue el toque perfecto para poder dormir en lo que quedaba de esa noche.

oOo

-No puedo creer que me hayas convencido de hacer esto – Dijo Syaoran mientras se quedaba quieto para que Sakura acomodara la corbata de su traje.

-Una promesa es una promesa, aunque haya sido por mi imprudencia – Respondió Sakura apenada – Además, dijeron que respetarían tu decisión sea cual sea, así que deberían aceptar tu rechazo al puesto.

-Sabes que igual es una trampa, terminaré yéndome de la fiesta antes de lo que esperas – Dijo él con cara de fastidio.

-Pero habrás cumplido tu palabra, y podrás decirles en su cara "gracias por la invitación, pero no estoy interesado en el puesto", y asunto resuelto.

-Esto no terminará bien, esos ancianos chiflados son unos tramposos – Refutó él.

-Lo sé – Admitió ella un poco desanimada – Además, la fiesta es en casa de esa chica.

Syaoran se río levemente – No tienes por qué estar celosa, tú eres mi esposa.

-Y ella tu prometida – Defendió Sakura – Una situación un poco rara ¿no crees?

-No es mi prometida, es solo una chica con la cabeza llena de aire que pretender convertirse en mi esposa cuando ya tengo una a la que amo mucho.

-No creo que a Kumiko le importe mucho eso – Dijo ella ligeramente enojada – Para ella solo soy la chica japonesa que está casada temporalmente con su prometido.

-Pues ella está equivocada y lo sabes – Dijo él acercándose para besarla en los labios.

Syaoran introducía su lengua en la boca de ella haciéndola soltar gemidos involuntarios mientras la llevaba a la cama y la recostaba debajo de él. Sakura correspondía al beso enterrando sus manos en el cabello de Syaoran y sintiendo como él pasaba sus manos por todo su cuerpo, pero decidió cortar el beso.

-Intentas callarme con un beso – Dijo ella con fingido enojo.

-Y está funcionando – Respondió Syaoran dándole otro beso.

Pero Sakura se separó de inmediato – Pasamos toda la noche y parte del día de hoy en esto… A este paso jamás llegarás a la fiesta.

-Sabes que igual no quiero ir.

-Debes hacerlo.

-Prefiero quedarme aquí contigo – Contestó él volviéndola a besar.

Sakura le mordió el labio levemente y luego se separó – Entre más rápido te vayas más rápido saldremos de esto.

-Ven conmigo – Pidió él.

-Ya hablamos de esto – Respondió Sakura mientras hacía que Syaoran se quitara de encima de ella – No me invitaron, y causarás menos polémica si vas solo.

-No quiero dejarte aquí.

-Estaré en el parque, habrá un show de fuegos artificiales esta noche y quiero verlos desde la Noria.

Syaoran se acercó para besarla de nuevo antes de hablar – Son geniales, quisiera estar contigo ahí.

Ella sonrió ladeadamente – Será mejor que te vayas si no quieres llegar tarde.

Syaoran se puso su saco y antes de irse miró a Sakura quien le seguía sonriendo, cuando salió de la casa y fue hasta el taxi que lo llevaría a la fiesta solo pensaba en cómo rayos una chica como ella se pudo haber fijado en un amargado como él, eran cosas que aún no podía explicarse a sí mismo, y aunque no creyera en el destino ni ninguna de esas cosas, sentía como si desde un principio ellos hubiesen estado destinados.

Al cabo de un rato, Syaoran llegó a la famosa Mansión de los Zhang a la cual entró muy a su pesar. El lugar ya estaba atestado de personas con copas de fino champagne en sus manos, hablando entre pequeños grupos y sonriendo de vez en cuando. Syaoran no estaba nada interesado en unirse a aquellas conversaciones, por lo que se apresuró por buscar a los ancianos del consejo para que vieran que muy a su pesar había cumplido con su promesa.

El muchacho caminaba por todo el lugar, sin embargo, pasó un rato y aún no los encontraba, por lo que decidió tomar un poco del champagne que le estaban ofreciendo y empezó a beberlo para aplacar un poco la desesperación por encontrar a los ancianos y poder irse de aquel lugar que, en definitiva, no era su ambiente.

Syaoran decidió integrarse a unas pocas conversaciones con algunos hombres, sin embargo, solo hablaban de negocios y otros sobre algunas dinastías antiguas de las que Syaoran jamás había escuchado ni en sus años de entrenamiento, por lo que se aburrió más que nunca. Había asistido a aquella fiesta con la intención de evaluar cómo sería su futuro si aceptara ser líder del clan, y la verdad es que la oferta no era nada atractiva.

Él no era de los que hablaba de negocios, ni siquiera le gustaban, y tampoco entendía mucho sobre antiguas dinastías, por lo que ahora estaba más que seguro que aquel no era su mundo. Tal vez solo recordaba pocas cosas de su padre, pero no estaba seguro como él había podido aguantar aquello, según su madre ellos eran muy parecidos en físico y carácter, por lo que apenas lograba entender como había podido su padre soportar aquello.

En ese momento, viendo a todos los hombres hablando aquellos temas tan aburridos y a sus esposas asintiendo como robots a su lado, se dio cuenta que en definitiva su vida estaba en Japón, con su madre, Fujitaka, Eriol, Tomoyo y todos sus amigos de la escuela, incluso el amargado de Touya y por, sobre todo, su amada Sakura.

-Xiao Lang, es placer verte – Dijo Kumiko apareciendo y sacando a Syaoran de sus pensamientos, él frunció el ceño de inmediato – Bienvenido a mi casa.

-Gracias – Respondió secamente – ¿Has visto al consejo?

- ¿Por qué tanta prisa? – Dijo ella aferrándose a su brazo – De todas formas, no vienes con esa chica.

-Esa chica es mi esposa – Respondió él zafándose de ella – Y quiero acabar con todo esto de una vez por todas ¿dónde está el consejo?

-Oh, Xiao Lang – Dijo el anciano líder apareciendo entre la multitud – Que bueno que nos hayas acompañado esta noche en esta espléndida velada.

Syaoran bufó – He venido porque Sakura les dijo que lo haría y porque ustedes le prometieron respetar mi decisión sea cual sea.

-Oh, esa chica japonesa y un poco torpe.

Syaoran se contuvo de no golpearlo para no armar un escándalo en plena fiesta – Es mi esposa, lo mínimo que pido es respeto hacia ella.

El hombre no dijo nada más al respecto, simplemente miró a Syaoran con una sonrisa falsa – Pues es una fiesta, tenemos que celebrar, vamos Xiao Lang, puedes pedir lo que quieras, la barra es libre, y puedes dar un paseo un rato con la señorita Zhang.

-No he venido a celebrar nada – Repuso él alzando la voz y viendo como el resto de las personas se volteaban a mirarlo – He venido a dejarles claro por una vez más que no lideraré el Clan Li, he roto con las tradiciones y los requisitos para hacerlo, por lo que está en sus manos buscarse a otro para el puesto.

El líder el consejo borró su sonrisa de los labios, empezando a ponerse nervioso porque estaban llamando demasiado la atención – Xiao Lang, no es tan fácil como crees.

-Pues no es fácil para mí cambiar toda mi vida solo por una tradición y un puesto que no necesito.

-Pero eres el único descendiente de Hien ¿tirarás todo el esfuerzo de tu padre por la borda?

Syaoran lo miró con dureza – No mencione a mi padre, estoy seguro de que también tuvo que cumplir con sus parámetros y no creo que haya estado muy contento con ello, además, no soy él y decido no formar parte de este Clan.

-Xiao Lang tienes que ser razonable – Dijo Kumiko interrumpiendo la conversación y dándole una coqueta sonrisa a Syaoran – Puedes tenerlo todo con solo aceptar, piensa en un futuro brillante, negocios alrededor de todo el país y el mundo, riquezas y una esposa lista para complacerte y no negarte nada.

Syaoran la miró con rabia y dijo despectivamente – Prefiero tener nada y ser feliz, que tenerlo todo a cambio de ser una marioneta más.

A Kumiko pareció no gustarle mucho aquella respuesta, sin embargo, le dio otra sonrisa a Syaoran mientras acariciaba su brazo – ¿Tirarás todo eso por la borda, solamente por una torpe chica de Japón?

Syaoran no aguanto más aquello, miró al líder del consejo y a Kumiko para luego darles su peor mirada – Esa chica es mi esposa, y ni todos los millones del mundo, ni el más antiguo Clan de la historia, ni mucho menos cualquier mujer podrá cambiar el hecho de que la amo más que a nadie, y que no la cambiaría por nada de nada. Creyeron que viniendo aquí esta noche y ver a todas estas personas cambiaría mi perspectiva, pero no fue así. Buenas noches.

Y sin decir nada más, empezó a caminar a través de la gente apresurado por salir de ese lugar, a lo lejos pudo escuchar como Kumiko y el líder del Clan lo llamaban por su nombre en chino para hacerlo volver, incluso estaban empezando a llamar la atención de los otros invitados que no se habían enterado aun de la situación, pero a Syaoran aquello lo tenía sin cuidado, solo quería salir de aquel lugar a como diera lugar.

Ni siquiera se detuvo a pedir un taxi, solo caminaba por las calles con un solo destino en la cabeza, y ese era el parque donde sería el espectáculo de los fuegos artificiales, aunque aquello no era lo más importante, por primera vez se sentía libre, había enfrentado con dureza al consejo y estos no habían tomado ninguna acción, si no lo hicieron en ese momento es porque de verdad pensaron que él sería lo suficientemente idiota para que cuando viera el lugar y a las personas podría cambiar de opinión, que equivocados estaban.

Syaoran corría por las calles de Hong Kong, tal vez sintiera que sus pulmones fuesen a estallar, pero no importaba, no podía esperar a ver a Sakura y decirle que estaban libres y que podrían vivir sus vidas juntos sin la aprobación de un grupo de ancianos, todo parecía sacado de un sueño.

Cuando estaba a un par de calles del parque pudo ver la enorme Noria y sonrió, por lo que no dudó empezar a correr de nuevo, hasta que por fin llegó al parque. El lugar estaba repleto de personas preparadas para el espectáculo de los fuegos artificiales, pero él solo buscaba una cabellera castaña y unos ojos verdes entre la multitud.

Syaoran recorrió el lugar pasando por todos los puestos y juegos, haciendo a un lado a las personas, el espectáculo estaba por comenzar por lo que se encontraba el lugar más atestado que nunca, estaba empezando a desesperarse. Entonces, vio hacia la Noria y sintió como si su mente se hubiese iluminado – ¿Por qué demonios no lo pensé antes? – y sin pensarlo más corrió hasta aquel lugar.

Sin embargo, al llegar a la Noria había una enorme fila de personas que, así como todos, quería ver el espectáculo desde aquella atracción, pero solo las personas que habían llegado temprano pudieron hacerlo, debido a que la fila estaba dividida entre las personas que si se subirían y las que tendrían que esperar, y justo a lo lejos pudo ver quien se subía al último compartimiento vacío, una chica delgada y con los ojos verdes más hermosos que había visto en su vida.

- ¡Sakura! – Gritó captando la vista de muchos presentes mientras corría hasta la Noria.

La aludida no había escuchado nada por el ruido de la multitud, por lo que se encontraba subiéndose al compartimiento, y estuvo por cerrarlo cuando vio a un chico corriendo como loco hacia la Noria, al principio no lo reconoció, pero apenas estuvo más cerca y lo escuchó diciendo su nombre no pudo evitar sonrojarse hasta la coronilla.

-Syaoran – Dijo ella empezando a sonreír, hasta que la puerta del compartimiento se empezó a cerrar.

- ¡Aguarda! – Gritó Syaoran al encargado.

-Oye ya no puedes subir – Dijo el chico de la Noria.

Sin embargo, Syaoran ignoró por completo sus palabras y sin pensarlo dos veces dio un brinco que logró alcanzar la puerta entreabierta del compartimiento, y con ayuda de Sakura pudo entrar al mismo, luego de causarles un susto a todos los que se encontraba en la fila y a los empleados del parque, incluso a la misma Sakura quien lo miraba impresionada.

- ¡¿Estás loco?! – Gritó ella asustada aun por lo que habría podido pasar – ¡Eso fue una locura! ¡Te pudiste haber matado! ¡Eres un insensato Li Syaoran! ¡Eres un…! – Sin embargo, Syaoran no pudo saber que otro regaño iba a decirle porque se acercó para besarla intensamente mientras la abrazaba y se aferraba a ella como si tuviera miedo de que se fuera a escapar.

Sakura estaba asustada, pero al sentir sus labios sobre los suyos besándola de esa manera no pudo hacer más que responderle con la misma intensidad mientras escuchaban los fuegos artificiales explotando en el cielo e iluminándolos con sus luces.

Al separarse ella volvió a hablar – ¿Qué haces aquí? Deberías estar en la fiesta.

-Dije que no te dejaría sola, además ya cumplí mi deber… Les dejé bien claro que no voy ser líder del clan ni tampoco voy a casarme con esa chica – Dijo él apretándola más con su cuerpo – Les dije a ellos y a todos que ya tengo una esposa, y no la cambiaré por nada en este mundo.

Sakura lo miró con ternura – Cambiaste todo eso por mí.

-Sí, y lo haría millones de veces – Admitió sintiendo como su corazón se aceleraba – Te amo, y pienso ir a donde sea que tú lo hagas, para mi será suficiente estar contigo.

Sakura juntó sus frentes y sonrió – También te amo, gracias por cruzarte en mi camino.

Syaoran volvió a besarla mientras en lo alto de la Noria el cielo estrellado de Hong Kong era iluminado por las luces de los fuegos artificiales. Tal vez todos los demás a su alrededor estuviera riendo y mirando aquello y estaban felices de hacerlo, pero ninguna felicidad se comparaba con la de las dos personas que se encontraban en un compartimiento de la Noria, jurándose amor eterno y dando gracias por haber encontrado a esa persona especial en quien menos esperaban, y estaban felices de que fuese de esa forma.

oOo

N/A: Hola mis queridos lectores, disculpen la demora, acabo de pasar 5 horas y media sin electricidad, pero aquí estoy y, he aquí el penúltimo capítulo donde por fin se ha resuelto toda esta situación para nuestros protagonistas, ya no hay más drama, lo prometo, creo que ya tuvieron suficiente con todo lo que tuvieron que pasar;) Me da mucha nostalgia terminar esta historia, sin duda fue mi primera historia SS y pues pensar que solo queda un capítulo me pone bastante triste, sin embargo, lo que me pone muy contenta es saber que a ustedes les gustó ya que me lo hacen saber a través de los comentarios;)

Quería comentarles que recibí un comentario en el cual me decían que "Kumiko" es un nombre japonés, y quería aclarar que cuando encontré ese nombre fue en una página de nombres en chino, así que si no lo es les pido mil disculpas, pero me deje llevar por internet y no soy una experta en el asunto. Así que, si realmente es un nombre japonés, discúlpenme.

Ahora como es costumbre en cada historia, dedicaré este capítulo para todas aquellas personas que pusieron esta historia entre sus favoritos o que decidieron seguirla, ahí les va:

Aleckos Massiel de la Mora Trentren Vilu mooki

AnisMoonMaker MelodyCollins Tsukiiiii

Anyca Min-chan17 ValSmile natykmoon

Aoi Kokoa Nadeshiko Dragneel akykuran nayelisariah

Celes483 Nay27 arlethe orijuanpa17

CheryBlackPotter23 PrincesaMalfoy23 atomica95 r0xelena

Dai Mitsuko-chan Princesa Sakura 11 reika kagene

DarkAngel008 RukiTao china lop32 saki25

Sakan-Chan comomeveo sakura9918

Ingrid4you Sakiali12 dany16 sandara sc

Kaho – Kazuki Sakura Flor ferchu10 shadowpirata

Karen93 Sakurita136 snowpinpon

Kendrix astrix Sandybere flameofsoul twilight-love1694

Kira Saotome Saru dono flor unica vane18porras

Lara M.G Serena Azul hivari Aesn88

Lizy-Michaellis SlyAndy jakelinasisoyynomeimporta

Luna Creciente24 SnoopyMoon kastlikinomoto Akoll

Mar0608 SusiLi littlewolf131 ChicaCreep

Mary Malfoy Mellark ThisisMel lujitastar93 Dalita-chan

Dark Zeldalink KaElIvIgO1994 Lifya023 Luna Shion

PamConstantine SybillLupin ep408557 heyblue

lucyheatfilia22 naomi-nakuru parrazal30

Muchas gracias a todos por estar pendiente de la historia, y bueno los veo el domingo en el último capítulo. Un beso enorme a todos.