Capitulo 29. Acontecimientos inesperados.

-¿Yeobo? –preguntan Maru y Seung Jo al unisonó mientras dirigían la mirada a la mujer que venía hacia ellos. La hermosa mujer exquisitamente vestida, con andar elegante se robaba la mirada de cualquier hombre y mujer que posaran sus ojos en ella inevitablemente. Incluso dejo boquiabiertos al trió de doctores, Seung Jo por lo general no tenia ojos sino para Ha Ni pero no podía desconocer que esa era una de las mujeres más hermosas y elegantes que había visto

Tenía un elegante vestido negro con un delgado cinturón en la altura de su estrecha cintura y por lo corto rebelaba sus esbeltas y tonificadas piernas, el vestido era cubierto por hermoso abrigo color blanco que le sumaba elegancia. Il Woo quien como cual mortal se queda sin aliento al ver a su recién esposa, jamás la había visto tan hermosa

-¿Que tanto miran, ah? – pregunta disgustado al ver que sus compañeros no le quitan el ojo de encima.

-¿Il Woo quien es ella… y por qué te llama con tanta confianza? –Pregunta Seung Jo curioso

-¿Lulú? –Pregunta Maru algo impresionado al reconocer finalmente a su amiga.

-¿Lulú? –repite Seung Jo asombrado. Esta chica estaba muy lejos de ser la loca amiga que Ha Ni describía y que él mismo había visto en el hotel.

-¡Oppa! –Exclama ella entusiasmada y con una sonrisa gigante. Al ver a su amigo después de tanto tiempo y va directo abrazarlo, pero Il Woo la detiene de un brazo

-Hey ¿A dónde crees que vas? –Impidiendo que se acerque más a Maru.

-¿Y tú qué crees que haces? Voy a saludar a un viejo amigo ¿Algún problema? –le dice mientras se libera del agarre de Il Woo.

-Pero ¿Que te paso? jamás te había visto así, estas… -interviene Maru.

-Divina, Hermosa, espectacular. Si lo sé… -responde ella

–Iba a decir Distinta –le aclaro este– Pero ¿Hermosa, Espectacular? Sin duda –ambos sonríen, cosa que no le agrada ni poquito a Il Woo, estaba más que visto que su esposa era una coqueta empedernida sin remedio.

Maru no salía de su asombro, por lo regular su amiga andaba muy casual con vaqueros u overoles, sandalias y el cabello agarrado en una maraña, era una trotamundos, una artista y siempre andaba muy relajada en cuanto a vestimenta se trataba. En extrañas ocasiones se maquillaba aunque su hermosa piel no lo requería. La mujer que veía ahora era totalmente distinta, verla así tan exquisitamente elegante, con ropa que quizás costaba una millonada de wons era como ver a otra persona, si no fueran tan amigos, no la hubiera reconocido.

–Oppa, Es una Larga Historia. Pero lo más importante es que me case.

-¿Qué? –pregunto asombrado

-Shhhh –Il Woo la agarra nuevamente tapándole la boca. Y cerciorándose que nadie más la hubiera escuchado- ¿Qué acabas de decir? ¿No quedamos que esto sería secreto? Cabra loca ¿Y qué haces aquí? ¿Por qué invades mi territorio? –Le pregunto- Estas violando las reglas, acaso ¿Quieres morir? –La chica hábilmente se libera de su agarre cambia de posición, ahora Il Woo tenía torcido el brazo.

-¡El que violo las reglas primero fuiste tú!, ¿Crees que me quedaría con los brazos cruzados, después de lo que me hiciste ayer? No chiquito yo no me arruinare sola, de hecho ya mande hacer una postal a todos los del hospital, a primera hora el mundo entero sabrá que estas casado. Y pobre de la mujer que se meta en tu cama.

-¿Casado? –Seung Jo no daba crédito a lo que escuchaba- ¿Cómo? ¿Cuándo? –Conocía a su primo y sabia de sobra que era enemigo número uno del matrimonio. Es más, recordaba que antes de casarse con Hae Ra, le había dicho. "Casarse es la manera más civilizada de la castrarse". Il Woo se veía expuesto, jamás pensó que su matrimonio se revelara con tanta rapidez, con las lágrimas a punto de salir corre tras ella

-Cabra loca ahora te mato- pero esta instintivamente corre al lado de su amigo buscando protección y este obviamente se pone en medio.

-¿Qué piensas que haces? –le dijo él

-Tú no te metas "cerebrito" es cosa entre mi esposa –dice recalcando la palabra "esposa" y yo. Y no te metas en lo que no te importa - va directo hacia él, pero Seung Jo interviene y se pone al frente de él.

-¿Así que te casaste? ¿No crees que tengas muchas cosas que explicar?

-No tengo porque explicar nada, lo único que te diré es que es tu maldita culpa

- ¿Qué tengo que ver yo allí? ¿Te has vuelto loco?

-Mucho y todo tienes que ver, maldita la hora en que decidí ayudarte, "solo tienes que detenerla" decías "no pasara nada decías". ¡Me arruinaste la vida!

-Pero yo solo te dije que la entretuvieras unos minutos, no que te casaras con ella –le responde su primo

-Ahh vaya… vaya así que de ti fue la idea de mandarme a este idiota a fastidiarme la vida. Pero te lo perdono porque eres muy guapo –le dice con coquetería guiñándole un ojo

-Es tu primo político, que no se te olvide –dice Il Woo fastidiado

-Cómo olvidarlo, si tengo que ver tu horrenda cara todos los días.

-¿Perdón? –Dice Il Woo con aire ofendido– Primero que todo soy hermoso, HERMOSO el día que Dios me hizo estaba de buen humor y quien no soporta ver tu horrenda cara ¡Soy yo!

-¡Ya basta! –Dice Maru– Lulú me quieres explicar cómo fue que terminaste casada con semejante tipo ¿Además tu no que odiabas el compromiso?

-¿Lulú?, Ja, por favor, incluso a tus amigos tienes engañados, vamos chicos, ninguno reconoce ¿quién es esta mujer en realidad? –Seung Jo y Maru se ven algo confundidos - ¿En serio? Para que lo sepan ella es… -Un certero puño en el estómago impide a Il Woo continuar.

-¿Quien es esta mujer Il Woo? –inquiere Seung Jo

-La mujer de su vida, ¿Verdad mi amor? –Lulú se acerca y abraza muy tiernamente a su esposo por el cuello, se acerca a su oído y le dice algo inaudible para los demás, pero lo que sea que le hubiera dicho lo dejo helado y pálido

-No serias capaz –le responde Il Woo asustado

-Pruébame. –Lo reta, Voltea y se dirige a los presentes– Disculpen mi amado esposo y yo tenemos una relación muy particular y emocionarte. ¿No es así mi amor?

-Sí, así es "mi vida"-Ambos les dan una sonrisa forzada– Ahora si me permiten me llevaré a mi dulce y cándida esposa a dar una vuelta por el lugar –se ve claramente como este la arrastra forzadamente y de lejos se ve como ambos continúan peleándose como perros y gatos. Maru y Seung Jo quedan algo desconcertados.

–Muy extraño –comenta Maru

-Extrañísimo, diría yo –ambos se cruzan de brazos y miran con desaprobación la pareja que acaba de salir.

-¿Qué crees que haya pasado? –se preguntan al unísono mirándose el uno al otro. Caen en cuenta que están hablando como si se llevaran bien, esa sensación extraña no les agrado a los dos que inmediatamente se miran mal y voltean la cara, cada uno yéndose por su lado haciendo mala cara.

-¡Doctor Baek! –llama de repente Maru, Seung Jo voltea al escucharlo. –Se que tal vez no sea el indicado pero espero que las cosas con Ha Ni y Young Ki marchen bien. Ambos son valiosos para mí, como mi familia.

-Las cosas marchan mejor de lo que pueda imaginar y no gracias a usted –responde Seung Jo malhumorado y trata de seguir su camino.

–Puede parecer descarado de mi parte pero le pediré un favor, ya que usted se ve muy seguido con Eun Gi, dígale que lo que me hizo en Japón no se quedará así, y que así ella me evite, yo descubriré todo y no podrá escapar de mí esta vez – Maru se prepara para retirarse.

-¿Qué? Un momento –Seung Jo va detrás de este y lo frena cogiéndolo de un brazo obligándolo a voltear– ¿Que tiene que ver usted con Eun Gi y de qué diablos habla?

- No es asunto suyo –se sacude el brazo del agarre de Seung Jo y con la sola mirada le da entender que no le dirá nada más, Seung Jo nuevamente le agarra esta vez por la solapa.

-Mire para que lo sepa, como amigo de Eun Gi, no dejare que un tipo como usted se involucre con ella y le haga daño de nuevo. –Maru sorpresivamente abraza a Seung Jo– Bastardo, pervertido ¿Que cree que está haciendo?

-Cállate imbécil, el director nos está mirando. –Dice Maru entre dientes– Voltea y pon la mejor de tus caras –Seung le sigue la corriente y voltea, los dos sonríen a su Director y éste aunque los mira sospechosamente les devuelve el saludo satisfecho "Así me gusta verlos" les grita desde lejos. Apenas desaparece, estos se sueltan inmediatamente.

Avergonzados se organizan un poco sus batas, con bastante incomodidad e incapaces de seguir con la conversación se van cada uno por su lado. De camino a su consultorio, Seung Jo no entiende como el mundo se puso patas arriba y ahora tanto Il Woo como Eun Gi le estaban ocultando cosas. Sin perder tiempo llama a su amiga. Pero esta no contesta. Vuelve a marcar pero nada

–Chica tonta –jamás se había metido en sus asuntos pero que se involucrara con su peor enemigo no lo pensaba tolerar, definitivamente tenía que acabar esa relación, ese hombre no le convenía. Llega a su consultorio ve como Ha Ni, aun le esperaba.

-¿Todavía estas aquí? –la abraza apenas se le acerca

-Bueno ya tenía que haberme ido hace rato pero me pareció que algo pasaba. Cuéntame.

-Bueno, no sé por dónde empezar, Es para volverse loco. Lo único que quiero es creer que estoy soñando y pronto despertare. Quiero largarme de aquí ahora mismo, si me quedo aquí un minuto más me temo que enloqueceré o comiencen a salir pacientes con dos cabezas o algo así.

-Que exagerado –le replica Ha Ni- Pero es buena idea llevas días sin descansar.

-Cuando te cuente no vas a dar crédito a lo que te digo. Pero descansar suena bien. Hay un lugar al que quiero llevarlos. Prepara maletas, las tuyas y las de Young Ki. Nos vamos de paseo de fin de semana.

- ¿Qué?

***

Playa Geoge-Do-Korea.

Ha Ni contemplaba el inmenso mar, estaba por atardecer, Seung Jo estaba llevando a Young Ki al piso de arriba a dormir, este había quedado profundamente dormido por el viaje. El lugar estaba hermoso, Seung Jo había pensado en todo, Estaba tan feliz. Siente como los brazos de Seung Jo la agarran por la espalda.

-¿Te gusta?

-Sí, muchísimo –Le responde ella.

-¿Más que yo?

-Eso nunca.´

-Más te vale –Seung Jo la voltea para tenerla de frente- ¿Y que piensas de todo lo que te conté?

-No sé qué pensar. Lulú es impredecible, siempre fue un espíritu libre me extraña que se haya casado. Y lo de Maru lo sospeche cuando "Tu amiga" llego como paciente del hospital, siempre actuó extraño cuando ella estaba presente, se que Maru tiene una historia trágica pero jamás hablamos abiertamente sobre ello. Me pregunto ¿Qué relación tienen?

-Eun Gi también tuvo una relación que la marco mucho en su vida. Por lo que se quizás al final todo esté conectado. ¿No crees? –Ha Ni asiente.

-Lo que sea, tendrá que esperar a que volvamos, ahora solo quiero que disfrutemos estos días, solos nosotros tu, yo y por supuesto Young Ki. Ven. –la coge de la mano y la lleva a un hamaca, blanca y ancha que quedaba cerca por el pasillo, y desde allí también se podía ver el atardecer. Allí se acuestan ambos abrazados– ¿Sabes? Cuando compre esta casa hace algo más de tres años siempre pensé venir contigo y estar así como estamos ahora -Seung Jo cierra los ojos, la paz interior que sentía por dentro lo inundaba de felicidad, por fin en muchos años se sentía completo. Ha Ni siente como la respiración de Seung Jo se vuelve más pausada, lo que le indica que ya estaba dormido.

–Te amo –Le dice aun cuando sabe que quizás no la escucharía. Lo abraza un poco más fuerte y contempla por un buen rato su hermoso rostro. Sentía su corazón explotar de pura felicidad, podía quedarse allí por el resto de su vida y eso no importaría, lentamente se queda dormida. A la luz del atardecer estos dos amantes son presa de un profundo sueño.

Al día siguiente salieron a pasear los tres juntos Seung Jo y Ha Ni llevaban agarrado de las manos al sonriente Young Ki. El niño era muy feliz por un rato lo soltaron y dejaron que corriera alrededor de ambos, jugaron por gran rato con las olas, los tres como una hermosa familia. Ha Ni no veía esa gran sonrisa del pequeño hace mucho tiempo lo que la hacía inmensamente feliz. Al parecer las cosas en el colegio del pequeño habían mejorado. Seung Jo igualmente sonriente jugaba y cargaba al pequeño. Jugando con las olas y alejándose de ella para que no los alcanzara.

-Ese par de tramposos –pensó. Con sus piernas cortas era difícil alcanzarlos.

-¡Doctor Baek! –ven acercarse al cuidador de la casa, era un señor amable de unos cuarenta y cinco o cincuenta años.

-¿Como esta señor Soo Hyun?

-Muy bien doctor, me alegra que disfrute finalmente de su casa –el pequeño se acerca al anciano y este le sacude la cabeza del sonriente pequeño- Me agrada que la estén pasando tan bien.

-Gracias, este lugar es maravilloso –le responde Ha Ni.

-No me dé las gracias, el señor Baek es el que ha estado pendiente de cada detalle. Pero si no es mucha molestia señora, me preguntaba si puedo llevar este pequeño a un paseo, estoy segura que le encantaría.

-No sé, no estoy segura, verá él es muy inquieto y siempre se está metiendo en problemas.

-No se preocupe señora tengo cuatro nietos que harían ver a su hijo como un Ángel, así que estoy acostumbrado. A él le agradara jugar con ellos. Le prometo que se lo traigo mañana temprano

-No será necesario –dice Seung Jo- Nosotros lo pasaremos recogiendo temprano

-Pues… -Ha Ni aun dudaba

-Vamos, no pasara nada –le insiste Seung Jo.

-Mamá por favor, me portare bien – y de nuevo hace el puchero que convence a Ha Ni. Ella le prepara una pequeña maleta y ve a su hijo partir feliz porque jugaría con niños de su edad. Seung Jo la llevo a cenar a un restaurante en la playa, y después dieron una caminata por la orilla de la playa. Ha Ni mira a Seung Jo con sospecha al ver su sonrisa disimulada

-Lo tenías planeado ¿verdad?

-Si –Le admite Seung Jo sin remordimientos– Adoro a tu hijo, me parece un chico genial pero lo que te tengo que decir quizás aún no lo deba escuchar –Seung Jo saca una hermosa sortija y la posa en uno de sus dedos. Ha Ni sentía su corazón a mil- Pensé mil formas de decirte, quizás cosas románticas y ridículas que ustedes las mujeres les gustan pero yo no soy así. Me conoces bien, no es mi estilo y quizás nunca lo sea, puedo llegar a ser un hombre aburrido, insoportable, odioso…

-Insufrible, egocéntrico, gruñón…

-Ok… ok.. Ya basta, puedo ser todo eso lo acepto. Aun así este hombre insufrible, egocéntrico y gruñón quiere amarte, protegerte a ti y a tu hijo el resto de su vida. Quiero levantarme cada mañana ver tus ojos dormilones y dormirme viéndolos, no quiero que el tiempo nos siga robando más felicidad quiero estar contigo ahora y siempre por lo que me resta de vida –Ha Ni llora y él le limpia las lágrimas con sus besos – Y bien ¿Qué me dices?

-Yo… -Ha Ni había quedado sin palabras. Seung Jo pensó por un momento que se negaría – Yo te diré mi respuesta si me alcanzas –Ha Ni inesperadamente empieza a correr a toda velocidad.

-¡Hey tramposa! –a Seung Jo le cuesta alcanzarla, corre tras de ella hasta que finalmente la alcanza y al hacerlo caen sobre la arena y este queda encima de ella- Ni te atrevas a escapar lejos de mi de nuevo –ella reía descaradamente y repentinamente lo besa con pasión.

-¿Esto responde tu pregunta? –Dice agitada por la carrera y por el reciente beso. Seung Jo sonríe abiertamente. Esa sonrisa le quita el aliento a ella.

-Vagamente –responde Seung Jo y ella lo besa de nuevo.

-Seguro ya te quedo claro.

-No lo suficiente –y esta vez es él quien toma la iniciativa. Baja por la zona de su cuello y la besa allí- Jamás me quedara lo suficientemente claro –le dice entre besos. Ha Ni hace acopio de la poca lucidez que le queda lo agarra de la cabeza y hace que la mire directamente a sus ojos.

-Sí, sí y si y mil veces sí, te acepto gruñón, malgeniado e insoportable. Porque al igual que tu muero por despertarme y dormir viendo tu rostro y porque no imagino otro hombre más que tu para mi, eres mi hombre perfecto, mi sueño.

-"Te amo" –dicen los dos al mismo tiempo. Ambos sonríen– "Yo te amo más". De nuevo dicen al mismo tiempo. Las risas se vuelven carcajadas y no paran de reír. Se besan de nuevo traviesamente haciéndose cosquillas y dando una que otra vuelta sobre la arena. Seung Jo queda sobre Ha Ni y sin dejar de reír se miran a los ojos, ambos respiran agitados, sin pensarlo él la besa apasionadamente. Ese ardor inexplicable crece en su interior convirtiéndose en una hoguera. Lleva sus manos de la cintura de Ha Ni hasta su muslo con claras intensiones de levantar su vestido corto de playa. Ha Ni recupero el aliento

-Espera… espera Seung Jo –pero él siguió besando su cuello haciendo caso omiso a sus palabras- Alguien nos puede ver –dijo

-No hay nadie –dijo sin abandonar su piel

-Pero alguien nos puede ver –intento en vano de quitárselo de encima, la verdad es que tampoco intento mucho que digamos. Seung Jo levanto la cabeza y no vio a nadie

-Estamos solos –le dijo y regreso a sus labios. Ha Ni revolvió el cabello de él poseída también por el deseo, Seung Jo bajo besando su pecho por encima de la ropa. Ha Ni soltó un gemido de placer y con sus manos lo sujeto del rostro haciendo que regrese a su boca. Seung Jo la levanto un poco intentando quitarle el vestido pero ella lo detuvo

-No…- sonó la palabra al mismo tiempo que un quejido. Seung Jo sonrió

-Así con ropa será más excitante –dijo mordiendo el lóbulo de su oreja

-Deberíamos regresar a la cabaña –dijo ella pero sin dejara de abrazarlo- Antes que alguien nos vea

-Ya te dije que no hay nadie estamos solos –beso su barbilla mientras sus manos descendían los tirantes del vestido. Fue ahí cuando Ha Ni olvido hasta su nombre cuando entendió que sin él se moriría de amor. Metió sus manos por dentro de la camisa crema de Seung Jo acariciando su fornido pecho, él soltó un suspiro al sentir sus cálidas manos recorrer su anatomía. Levanto las manos y su camisa abandono su cuerpo sin demora, se acomodo mejor sobre ella consiguiendo que sus piernas lo abracen por la cintura- Ommo podría morir en tus brazos y sería feliz –dijo y capturo su boca de nuevo, sus lenguas danzaban sin tregua, en sus bocas acallaron el gemido de ambos al unirse en sincronía, era perfecto. Demasiado perfecto.

Ha Ni se abrazo fuerte a él recibiendo su peso, su fuerza, pero no se quejo en lo absoluto y disfrutaba cada segundo del roce de sus cuerpos, ella también podía morir en sus brazos y sería feliz. Llevo sus manos al cabello de Seung Jo mientras él mordía sus hombros

-Seung Jo te amo… te amo –no dejo de repetirlo como para que se lo grabara en el corazón y de nuevo tomo posesión de sus labios

-Como yo te amo nadie te amara Ha Ni…. Mi Ha Ni –acelero su ritmo, una danza perfecta de sus cuerpos que se conocían a la perfección. Solo los alumbraba la Luna y era suficiente para ellos, allí sobre la arena a la orilla del mar se amaron, la felicidad, el amor inundaban a esta pareja. Lo que ambos no sabían es que nuevos y grandes obstáculos los acechaba.

***
Gonjiam Psychiatric Hospital

El fuerte olor a medicina y pasillos llenos de enfermeros tratando de calmar a los pacientes hastiaban anciano pero imponente CEO de Yoon's Group. Le dolía en el fondo de su duro corazón que su adorada e inteligente nieta estuviera metida en semejante lugar, la luz de su ojos, ahora estaba sumida en un estado de locura debido al malagradecido e inepto del esposo que a mala hora había le había comprado. Detrás de él, iban dos hombres vestidos de negro, voltea al que está a su izquierda y sin mirarlo pregunta.

-¿Cómo va nuestro asunto?

-Todo marcha sobre ruedas, señor.

-Eso espero –voltea y se dirige al hombre de su derecha y estira su mano, el hombre de nacionalidad china le pasa un portafolio, mientras la puerta que estaba delante de ellos se abre.

-Doctor Gordon, tanto tiempo sin vernos. -El anciano, de ojos grises le dice.

-Siempre es un placer mi estimado presidente.

-Un pequeño presente, para un viejo amigo –Le pasa el portafolio, este lo abre y observa el maletín lleno de dólares sin marcar.

-Como rechazar tan buen regalo. Sería una descortesía de mi parte.

-Y bien. No me tienes un regalo tú a mí.

-Por supuesto sígame. Aunque quizás no esté en el estado que usted desearía – el anciano doctor saca una llave que abre un pequeño cuarto aislado acolchonado y blanco al igual que las demás paredes del hospital. Dentro en un rincón se encuentra el resto de lo que alguna vez fue una hermosa, inteligente y altiva mujer. Con una camisa de fuerza y totalmente ajena a la realidad.

-Hicimos lo que pudimos para que recobrara su cordura, sufre lo que llamamos esquizofrenia paranoide además un evidente trastorno obsesivo compulsivo,. Lo que se hubiera evitado si se trataba a tiempo, pero al parecer el impacto que sufrió al perder a su esposo fue tan fuerte que cada día se sume más en su mundo de locura y obsesión.

Al ver en lo que su hermosa y adorada nieta se había convertido. El imponente anciano por primera vez en su vida cae de rodillas, su única nieta, heredera del imperio que había creado no era más que un rastrojo humano. Las lágrimas por primera vez después de la muerte de su único hijo y nuera caían sobre su rostro, mientras hacía un esfuerzo enorme por respirar, solo escuchaba a Hae Ra decir. "Mío, mío Seung Jo es mío ella no me lo puede quitar ella está muerta… muerta, Ha Ni está muerta… muerta yo la mate... Yo la mate, si muerta… muerta".

***
Playa Geoge-Do-Korea.

Aún sentía el peso del hombre de sus sueños sobre ella, una brisa del mar los abrazo en su semi desnudes, Ha Ni se estremeció ligeramente a causa del frio

-¿Y eso que fue? –le pregunto Seung Jo divertido

-Bueno no se tu pero yo no estoy acostumbrada a hacer estas cosas al aire libre –le dijo con una sonrisa. Él también sonrió

-Yo tampoco hago esto al aire libre, de hecho tú has sido la única con la que hago esto –repitió divertido- Es lo que tu provocas en mi. Que haga cosas inimaginables –la brisa corrió de nuevo- Bien regresemos antes que te de un resfrió –le dijo él. Ha Ni se sentó mientras acomodaba su vestido cuando oyeron el sonido de un silbato, voces cercanas a ellos y una luz de linterna en sus rostros. Seung Jo se puso en pie con la mano levantada evitando la luz de su cara

-¿Qué pasa? –pregunto molesto

-Eso es lo que me gustaría saber –se oyó la voz de un hombre- ¿Qué hacen a esta hora aquí y en esas fachas? –pregunto, junto a él venían dos hombres más, uniformados

-¡La policía! –exclamo Ha Ni ocultándose detrás de Seung Jo

-Nosotros estábamos…

-Creo que tenían su propia fiesta –lo interrumpió uno de los oficiales. Seung Jo contrajo las cejas

-Tenga cuidado de cómo se expresa –le advirtió al policía. Este los miro y soltó una risita

-¡Basta! –Hablo el que estaba a cargo- Usted póngase la camisa y acompáñenos

-¿Acompañarlos? ¿A dónde? –pregunto Seung Jo después de recoger su camisa y ponérsela

-Quedan detenidos por conducta inmoral

-¿Qué? –gritaron al unisonó

-Ya me oyeron –repitió el oficial- Andando

-Usted no puede detenerme –gruño Seung Jo

-¿Como que no? –dijo y esposo uno al otro

-¿Usted sabe quién soy yo? –gruño Seung Jo de nuevo

-¿Un exhibicionista? –Dijo él- Andando –ordeno y no hubo más opción para los tortolos enamorados que hacerle caso

Estación de policía Geoge-Do Korea

-Capitán, aquí le traigo otra pareja de exhibicionistas que piensan que nuestra hermosa playa es un hotel al aire libre –mientras Ha Ni trataba de taparse con lo que se le atravesara, en su vida había sentido tanta vergüenza.

-¿De qué exhibicionismo habla? Nosotros no estábamos haciendo nada –miente Seung Jo– Solo estábamos… -piensa en una excusa valedera pero ninguna se le viene a la mente. Trata de dirigirse al jefe de policía- Excúseme oficial, todo esto es un gran malentendido, nosotros solo estábamos descansando muy tranquilamente en la playa, las cosas que dice este señor no tiene sentido.

-A otro con ese cuento. Para que lo sepa yo también fui joven –le comenta el capitan- Además las marcas evidentemente recientes en el cuello de su esposa los delatan, ustedes estaban haciendo de todo menos descansando, de eso puedo estar más que seguro. Y le advierto que dar un falso testimonio incrementaría un poco la estancia de ustedes en este lugar.

Ha Ni muere de vergüenza con el comentario de oficial de policía, como puede trata de ocultar sus marcas echándose el cabello hacia adelante. Mira a Seung Jo con reproche y dándole un codazo en sus costillas, le recrimina

-Ashhh Seung Jo te lo dije nos pillarían –dice Ha Ni entre dientes

-Cállate tonta –le dice- Empeoras las cosas, no ves que estoy tratando de solucionarlo.

-No me digas tonta –reclama ella- Tonto tú que nos metió en este problema

-¿Yo?

-¡Si tú! –Le dice Ha Ni subiendo la voz. Son consientes de que casi todo el departamento de policía los estaba escuchando. Algunas risas se oyen desde lejos.

-¿A ver quién es la provocadora aquí? Con ese vestido prácticamente transparente, acaso fui yo el que comenzó con el jueguito de "Atrápame si puedes"

-¡Cállate, me estas avergonzando! –dice mirando a los oficiales que los oían atentamente

-¿Avergonzada? Ahh por favor, ni que no me la debieras, o acaso olvidaste la vez bodega en el hospital. ¡Me dejaste desnudo! Y te largaste.

-No veo a que viene relucir eventos del pasado, acaso esto es algún tipo de venganza acaso.

-Ohh vaya vaya, si que se delatan solitos –se ríe ampliamente el oficial a cargo- Y aparte tienen historial de conducta inmoral. Por favor oficial Kum que esto quede en el reporte historial de estos ciudadanos a ver si controlan esas hormonas. Llévenlos a los separos –dijo.

-Exijo hacer una llamada –gruño Seung Jo

-Y lo hará, pero más tarde… llévenselos –ordeno de nuevo

-Conozco mis derechos y esto no se queda así –se oía la voz de Seung Jo mientras se los llevaban- Hare que le quiten esa placa

-Ya deja de gritar –le dijo Ha Ni mientras los ponían en celdas contiguas pero separadas por barrotes

-Ahsss –pateo las rejas Seung Jo y se lastimo el pie- No era así como debía terminar esta noche –dijo sobándose el pie

-Eso paso porque no me hiciste caso, te dije "regresemos a la cabaña" pero tu –imito su voz gruñona- "No hay nadie cerca, estamos solos" y míranos ahora, estamos presos por atentado al pudor y no sé que mas

-Descuida una vez que llame a mi abogado…

-No llamaras a nadie te lo advierto, no quiero morirme de la vergüenza si esto se llega a saber

-¿Y como pretendes que salgamos de aquí ah?

-Ya veremos mañana –le dijo ella- Al menos mi Yong Ki no está solo –dijo

-Tras las rejas y solo piensas en el niño –dijo él algo disgustado

-Ah no vengas a celarme con mi hijo que eso sería de lo ultimo –ella se cruzo de brazos

-Claro que no, pero… pero parece que te importa mas él que yo

-Pues claro que sí, es mi hijo

-Y yo el hombre que amas, que no se te olvide –le dijo

-Ahsss a veces prefiero olvidar –dijo ella

-¿Qué cosa? –pregunto él

-Ah jefe esto está mejor que el capítulo de la novela de hoy –dijo uno de los oficiales que sentado en su escritorio miraba atentamente la escena de los dos

-Me pregunto si todas las parejas de la ciudad son iguales –comento el otro

-¿Y a todas estas están o no casados? –pregunto otro más que entro en la conversación

-Pues por lo que entiendo si, y es mas el papá tiene celos del propio hijo –los tres rieron sin parar

-Típico de los citadinos –dijo y siguieron oyendo la pelea

-¿Dijiste que quieres olvidarme? –repitió la pregunta

-Claro que no, pero es que a veces eres tan terco y obtuso

-¡¿Obtuso?! –repitió como si fuera el insulto más grave del mundo- Y tu eres una bipolar que un día si me amas con locura y al siguiente me mandas a volar como cometa

-Oiga jefe ¿Que es obtuso? –pregunto el primer oficial

-Ni idea. Pero sonó tan elegante –dijo y volvieron a reír. La noche era joven y ellos tenían mucho aun para quejarse. Los guardias lo veían todo divertido pero dejo de serlo cuando a las 4 am seguían sacándose los trapos sucios

-Ah pero si hice eso fue porque fue muy vergonzoso eso que mostraras mi foto vestido de niña a toda la clase –habían remontado a los años del colegio

-Más vergonzoso fue que dijeras frente a todos que no te enamorarías de una tonta como yo

-Ahh eso fue porque estaba molesto por el espectáculo de Joon Gu, mientras que tú estabas fascina con su canción y baile de amor ¿No?

-Lo que estaba era avergonzada –confeso- Como ahora –dijo

-¡Bueno ya basta! Se callan…. –el oficial los interrumpió- Que si ustedes no quieren dormir habremos quienes si queremos, así que se callan y dejan de hablar de su tormentosa relación de película y se duermen o lo lamentaran en la mañana -sentencio. Ha Ni y Seung Jo se miraron y se dieron la espalda con los brazos cruzados. A la mañana siguiente cerca de las diez de la mañana los dejaron en libertad después de pagar una jugosa fianza. Llegaron a la cabaña visiblemente molestos uno con el otro, se ducharon por separado y mientras Ha Ni esperaba a Seung Jo se quedo ligeramente dormida sobre la cama

"Omma! Omma" Ha Ni escuchaba la voz de su hijo llamándola desesperadamente. Los ruidos se hacían más lejanos cada vez. "Young Ki" grita ella pero ahora no lo podía escuchar. De nuevo lo llamá "Young Ki.

-¡Ha Ni, Ha Ni! Despierta –esta lo hace empapada de sudor

-Seung Jo mi hijo. Mi hijo está en peligro

-Tranquila solo fue una pesadilla. -Él está bien con el señor Soo Hyun

-Tengo que ir a verlo, vamos Seung Jo –Ha Ni insistía.

-Cálmate. Solo fue una pesadilla, porque no mejor tratas de tranquilizarte lo asustaras si te ve así. Estas paranoica.

-Pues entonces me iré sola. Total para ti mi hijo solo representa un estorbo –recordó los celos que él profeso sobre el niño.

-¿No digas eso? –Seung Jo se acerco mas.

-Es la verdad, porque no es tu sangre y jamás lo será.

-Tampoco es tuyo. ¿No es así? –soltó él sin pensar

-¿Qué? ¿Desde cuándo lo sabes? –pregunto asombrada

-Por Dios Ha Ni soy Doctor. Y conozco cada rincón de tu cuerpo y ninguno da señas de que algún día estuviste embarazada. Crees que soy tonto acaso para no darme cuenta ¿Cuándo pensabas decírmelo? –Seung Jo, alza su voz, tres octavas más de lo normal. Contrae el ceño mostrando evidentemente enojo– Creí que algún día me lo dirías, que me tendrías la confianza suficiente pero con lo que me acabas de decir está claro que no es así. Que me crees de lo peor.

-Lo siento, yo solo quería, que lo conocieras un poco antes de.

-¿Me crees un animal acaso para despreciarlo por el hecho de no ser tu hijo biológico? ¿Crees que soy alguien tan básico e insensible?

-Es mi hijo y no podía exponerlo a tus repentinos cambios de parecer, Todos los días me levanto con el miedo de que un día te levantes y me digas que todo era un capricho o un juego de tu parte. Lo siento pero las heridas que dejaste en mí aun martillan mi alma y mi mente.

-Tienes razón, no sabes nada, el por qué yo hice todo lo que hice. Y no tiene caso decírtelo porque evidentemente no confías en mí. Estas alterada no quiero hablar contigo así.- Seung Jo sale de la habitación disgustado y dispuesto a irse.

-No señor, ni te atrevas a evitarme de nuevo, quiero una explicación y ahora, ¿Cómo quieres que confié totalmente en ti? Si a estas alturas de la vida aun no sé porque me dejaste tirada en esa cabaña para ir corriendo a comprometerte con esa mujer. Porque de repente un día me amabas y al otro me abandonaste. Dímelo todo y acaba con este mar de dudas que me carcomen. El sonido fuerte proveniente de la puerta de abajo los distrajo de la acalorada pelea

-Señor Seung Jo. Escucha decir, y tocaban la puerta una y otra vez. Seung Jo apresura su paso y corre abrir la puerta. Era su empleado Seung Jo.

-Señor Seung Jo. Discúlpeme por favor perdóneme. Yo hice lo que pude peor no logre encontrarlo.

-Cálmate ¿Que paso?

-El hijo de la señora –logro articular

-Young Ki. Que le paso a mi hijo. ¿Dónde está? Escucha a Ha Ni

-Fuimos a comprar en la mañana unos helados porque el niño quería y mientras estaba pagando lo perdí de vista. No lo encuentro, no lo encuentro

-No, mi hijo no. –Ha Ni sale corriendo de la cabaña seguida de Seung Jo y su empleado.