Hola a todos ^_^ se que las he hecho esperar con este capítulo pero abajo expongo mis razones, no las atraso mas y las dejo con el capítulo de hoy que de solo leer el titulo, da miedo jijiji.

NOTA: Sailor Moon y sus personajes no me pertenecen a mí, sino a su autora y creadora Naoko Takeuchi, la historia tampoco me pertenece, sino que está basado en un dorama coreano. ¡Gracias por su apoyo!

/ * * * U & M * * * /

DIVORCIO

La imagen que estaba mirando le rompía el corazón, no podía creer que tonto había sido para cometer ese gran error, ¡era tarde! ¡Muy tarde para declarar sus sentimientos! Lo comprendía al verlos juntos, ¡ella merecía ser feliz!, ni siquiera tenía la convicción o conocimiento de que ella sintiera algo parecido por él. Cerró sus ojos y suspiro profundamente para amedrentar un poco el dolor causado.

/Segundos antes/

Ajenos a lo que sucedía a su alrededor Usagi y Seiya conversaban mientras el limpiaba las lagrimas de la rubia, no toleraba verla sufrir de ese modo. Sonrió amargamente al verla llorar por más intentos que ella había hecho por evitarlo.

-gracias….-susurro ella, y a él se le rompió el corazón y sin dejar de verla, con su mano sobre su hombro la atrajo delicadamente hacia él mientras pegaba su rostro a su frente y viéndola a los ojos le decía.

-¿Por qué no me dejas reemplazarlo?- suavemente, lo que desde el interior de la casa le pareció a Mamoru un beso, su instinto masculino le ordeno correr, acercarse y separar a ese tipo, quitarle las manos de encima de la rubia y propinarle su merecido pero otra fuerza le obligaba a quedarse, se decía que era muy tarde para él, que no tenía derecho, así que solo permaneció en su sitio.

Usagi al sentir la cercanía de Seiya volteo a verlo logrando que sus rostros quedaran muy cerca, casi pudo percibir su aliento cálido golpeando su piel, un estremecimiento la recorrió completa, al oír sus palabras solamente pudo sentirse feliz pero a la vez muy triste.

"no sabes cómo me gustaría corresponderte Seiya"

-Se...Seiya…yo…- aun en la misma posición sin moverse y sin pestañear.

-¡no digas nada bombón….!- acariciando con sus dedos su suave rostro- ¡lo comprendo!- alejándose un poco pero sin dejar de abrazarla- solo recuerda que ¡acá estoy yo!- sonriéndole.

Desde la puerta, Mamoru paso una mano por sobre sus negros cabellos sintiendo un profundo y agudo dolor en su corazón como si algo lo perforara.

-estaré bien…. ¡no te preocupes!- desvió la vista al amplio y oscuro mar frente a ellos- ¡Es tarde! ¡Creo que descansare!-menciono-

-¿estarás bien sola?, si quieres puedo quedarme.

-claro que si… ¡siempre he estado sola!-confeso dibujando una media sonrisa-

-¡está bien!- levantándose y ayudándola a hacer lo mismo.

Cuando Mamoru vio que Seiya se ponía de pie, corrió a esconderse saliendo de aquel lugar y escondiéndose en el jardín, que gracias a la oscuridad logro ocultarlo. Desde su sitio vio como Usagi despedía a él pelinegro con un beso en la mejilla y un cálido abrazo lo cual lo hizo remover sus entrañas.

Usagi subió pesadamente las escaleras llego a la puerta de su cuarto pero antes de entrar miro la luz apagada de enfrente, lentamente camino hacia allá, y abrió la puerta, dio un vistazo a la habitación de Mamoru. Observando todo en perfecto orden, como el siempre acostumbraba a dejarlo. Las sabanas en la cama le dieron la respuesta que buscaba.

"no ha llegado….seguramente estará con ella…. Apenas me fui un día y el ya se olvido de mi"

Pensó con algo de amargura cerrando su puerta y apagando las luces para intentar dormirse, aunque sin mucho éxito ya que avanzada la noche perdió conocimiento y se dejo abrazar por Morfeo.

Seiya iba pensativo y así llego al departamento.

-¡qué cara tienes hermano!- menciono Yaten

-¿Qué no te ibas a Venecia hoy mismo?- indago Taiki mirando el aspecto del menor de los Kou.

-¡se me complicaron las cosas!

-¿no me digas que Usagi se arrepintió?- pregunto un tanto divertido mientras que Taiki lo reprendía con la mirada.

-¡cállate Yaten!- lanzándole un almohada

-¡perdón!- ironizo el platinado tomando una taza de café.

-entonces…. ¡nos vamos en dos días! ¡Preparen todo!- dijo Taiki, aun sin apartar la mirada de su hermano menor, lo conocía y sabia que algo tenia pero también sabía que no era necesario preguntar la razón.- ¡Seiya tu guitarra está perfectamente afinada en tu habitación!- camino sirviéndola una taza de café, Yaten solamente los miraba y también entendía que su hermano tenía algo pero sabía también que el solo se buscaba su mal, al no querer ver más a allá de sus ojos.

-gracias- tomo la taza observando que había una mas servida.

-¿vino alguien?- pregunto

-¡si!- respondió Yaten rápidamente- Michiru vino hoy a despedirse de nosotros.

-¿Qué? …. ¡¿Por qué?- tratando de disfrazar un poco su repentino interés. Taiki observo un poco divertido y a la vez con pena.

-¡el proyecto termino! ¡El videoclip está terminado! Y ella tiene otros contratos por cumplir

-¿y…cuando se va? –Abrió sus ojos -¿Por qué no me dijo?

-dijo que tu ya sabias, que te lo había mencionado el otro día- respondió Taiki- Seiya recordó que era cierto, el día en que la escena del beso con Mamoru se había filmado el la había llevado y había mencionado que partiría, pero lo había olvidado y no creyó que fuera ese mismo día.

-también te dijo que vendría hoy a despedirse- termino Yaten para fastidiarlo aun mas.

-¿y…y que dijo?

-pues le dije que ya te habías ido a Londres, que le habías dejado saludos- menciono el castaño-

-¿Cómo pudiste olvidarlo?... Debiste ver su rostro al saber que te habías ido con Usagi-

-¡Yaten!- reprendió Taiki

-¡no cabe duda que no hay peor ciego que el que no quiere ver!-dijo poniéndose de pie un poco molesto por lo que Seiya había hecho.

-¡¿a qué horas se iba?-tomando las llaves de su auto.

-¡su avión parte mañana temprano! –Taiki vio su reloj- ¡a primera hora! Seiya se levanto de golpe.

-¿A dónde vas?

-debo ir a verla

-¿viste la hora que es? – Pregunto serio-son la una de la mañana ¡su avión sale temprano! Seguramente tiene que descansar ¿vas a despertarla?

-no- respondió

-¡déjala ya!- dijo el platinado- ¡se va a Paris! ¡Con suerte quizá puedas verla en la gira!-comenzó a caminar- buenas noches.

-¡que descanses!- respondió Taiki, se quito los lentes y camino también hacia su habitación.- ¡descansa Seiya! ¡Y piensa bien las cosas!

La mañana siguiente.

Los rayos del sol tocaron el rostro tierno de la rubia, quien levantándose corrió al baño a darse una ducha y asearse, se cambio, se arreglo y se peino, al salir de su cuarto noto que la habitación de enfrente estaba entreabierta, sintiendo el corazón salírsele del pecho Usagi corrió al cuarto de el actor, deslizo la puerta con cuidado y cual fue su sorpresa al verlo acostado en la cama, cubriéndose con su saco y con el cuerpo enroscado por el frio aun con la ropa del día anterior y sin quitar las sabanas. El sentimiento de ella se hizo visible al correr hacia la cama, sonreír y mas que feliz exclamar.

-¡Mamo-chan!...¡despierta!- golpeándolo en la espalda-¡vamos despierta Mamo-chan!- sin poder ocultar su enorme sonrisa.- ¡Mamoru Chiba!-grito mas fuerte sacudiéndolo entero.

-¡mmmm!- pataleo el actor cerrando fuertemente los ojos-¡déjame dormir!

-¿Cuándo regresaste? ¿Por qué no me hablaste? ¡Creí que no ibas a regresar!- decía aun golpeándolo en el cuerpo.

-¡no se!- respondió exasperado al comprender que ella no la dejaría dormir mas, jalo las sabanas y trato de cubrirse- ¡Hazme un poco de comida!- decía jaloneándose

-¡necesitas estar despierto para poder comer!- respondió risueña, e insistiendo, a su pesar, Mamoru se sentó en la cama y luego volteo a verla para reprocharle, pero ya ella lo miraba con esa sonrisa en el rostro que le robaba el aliento y el solo pudo reír divertido.

-¿sabías que eres molesta?

-¡no!- respondió también divertida y feliz por descubrir algo nuevo en su mirada, él le acaricio la cabeza tiernamente y ella sintió que el alma se le removía.

-¡voy a cambiarme!

-¡si!-anonadada y sin moverse de su sitio-

-¿vas a salir o quieres que me quite la ropa en tu presencia?-mirándola divertido- ¡cariño!- comenzó a desabotonarse la camisa de esa forma tan salvaje y sexy que Usagi de inmediato se puso colorada y cubriendo sus ojos con sus manos grito.

-¡no!... ¡ya me voy!- parándose para salir del cuarto.

En una exclusiva zona de Japón.

-¡por dios! ¡Llegare tarde si no me apresuro! ¡Yujimori! ¿Está todo listo?- mencionaba una bella chica quien apresurada contaba sus maletas.

-¡si señorita! Las subiré al auto- dijo el hombre que la custodiaba para luego abrir la puerta, cuando repentinamente el cuerpo delgado que yacía en la puerta se dejo caer.

-¡Seiya!- corrió a ayudarlo mientras el joven cantante se sobaba la cabeza y le sonreía.

-¡siento quedarme dormido!

-¿hace cuanto estas ahí?

-mmm… ¡no lo sé! ¡Una hora quizá!- respondió poniéndose de pie y mirándola de pies a cabeza, se veía tan bella con ese vestido blanco y ese sombrero de medio lado. Mishiru sonrió.

-pensé que estabas en Londres- un poco triste y evadiendo la mirada

-¡las cosas se complicaron!- respondió, durante unos segundos permanecieron mirándose uno al otro, Seiya no comprendía porque había tenido la necesidad de ir y despedirla.-lamento olvidar que te ibas, estaba pensando en mil cosas y…

-¡no digas nada!- lo interrumpió poniéndose frente a él y colocando un dedo sobre sus labios, quedando muy cerca. Seiya sintió su corazón latir, y no pudo evitar recorrer su rostro perfectamente delineado.

-es que yo….

-¡estás aquí! Y eso es lo único que me importa- respondió con melodiosa voz, se vieron a los ojos, ella se acerco más aun y él un poco nervioso no se movía de su sitio, se sentía como un chiquillo adolescente con la mujer que lo volvía loco.

-Mishiru…- susurro, atreviéndose a pasar una mano por su rostro, ella entreabrió los labios y sus cuerpos se acercaron intentando culminar aquello, Seiya cerró los ojos y ella también, podían sentir su aliento, sus corazones latían al mismo ritmo aun sin saberlo.

-¡listo señorita Kaio!- interrumpió el hombre provocando que ambos se separaran bruscamente.

-¡creo que…es hora!- menciono ella con la mirada gacha.

-¡puedo llevarte en mi auto!- sugirió él, y ella de inmediato accedió

-¡entonces vámonos!- la ayudo a abrir la puerta del carro y subieron, ninguno menciono nada sobre lo que iba a ocurrir y Seiya decidió ignorarlo, platicaron sobre sus futuros proyectos, pues ella debía viajar a unos lugares y ellos a dar conciertos, discretamente se veían de reojo, mientras mil ideas cruzaban por su mente, finalmente llegaron a su destino.

En full House.

-¿Qué paso?-poniendo sus manos sobre sus mejillas-

-¿Qué paso de qué?- sin dejar de desayunar, e intentando por todos los medios el verla a los ojos.

- ¿No dijiste que te cambiarias de casa?-

-ah, si, bueno…- titubeo

- ¿Le paso algo al departamento?-mirándolo.

-¿Por qué me haces tantas preguntas?-recordando la noche anterior, estaba tan molesto que no sabía cómo reaccionar, no sabía si alejarse o luchar por ella.- ¡Que molesta eres!

-Entonces… ¿Cuándo te mudas?-un poco desanimada

-¡no lo sé! ¿Por qué quieres saber eh?-arqueando una ceja- ¿Por qué?- ella no respondió y se limito a probar bocado, el no podía apartar de su mente el supuesto beso lo cual le quemaba el alma, así que solo se limito a preguntar- ¿no fuiste a Venecia…que paso?-pregunto

-¿eh?- inquieta, sin saber que decir, pues no quería confesar que no se había ido por él y por lo que sentía.- ¡me ha salido un trabajo!-

-¡un trabajo!-curioso- ¿Qué trabajo?

-¿porque me haces tantas preguntas? ¡Que molesto eres!-imitándolo.

-¡¿Qué?

-¡no preguntes y come!

-oye- dejo la cuchara en el plato para mirarla mientras buscaba las palabras apropiadas.

-¿qué?

-la separación no me hace sentir muy bien –comenzó-¿Por qué no lo hablamos?

-¿hablar?- pregunto ella un poco molesta- ¿¡que tenemos que hablar?...¡la decisión está tomada! ¿Por qué darle más vueltas al asunto?- menciono ignorando lo que él sentía, y haciéndolo sentir mal.

"Así que…. ¿en verdad quieres separarte de mí?"

Pensó con tristeza, termino de comer se levanto pero se notaba su estado de ánimo, pues la ignoro el resto del día. Usagi un poco confundida por sus repentinos cambios de humor le pregunto.

-¿Qué te pasa? ¿Por qué te pones así? ¿Te hice algo malo?

-¡no me pasa nada!, ¡no quiero hablar de nada!- repitió, mas para el que para ella- ¡no tengo que decir nada!

-¿de que hablas y porque gritas?- al mirarla tan inocente e indefensa su furia no soportó mas y estallo.

-¿Qué qué me pasa? – Levanto la voz-¿qué demonios te pasa a ti? ¿Cuántos días han pasado? ¿Cuántos días he estado afuera?-Usagi frunció el ceño evidentemente confundida- ¡Ni un día!-señalando su dedo- ¡No no hemos separado y tu ya estas trayendo un hombre a casa!- reprocho al fin- ¿Te hace tan feliz andar con él? ¿Tanto te gustan sus besos? ¿Qué clase de chica eres?

-¡¿Qué?...- su sorpresa aumento-ah…-nerviosa-¿hablas de Seiya?- la forma en que el la miro le dio la respuesta- ¿Cómo lo supiste?- el resoplo con la nariz-el solo…me trajo a casa-balbuceo-y luego…nosotros no…

-¡ya! …-grito-¿acaso te pedí detalles?-exasperado-por mi….que sean muy felices…tu y yo seremos solamente amigos.- mencionaba sin que ella se diera cuenta como le dolían sus palabras- además… ¡no está bien que haya un hombre en la casa mientras estas sola! ¡No nos hemos divorciado y la gente puede comenzar a murmurar! ¿Qué van a decir de ti?- confeso, dejando a Usagi mas confundida aun.

"¿se está preocupando por mi?"

-si es por eso puedes traer a Mako-chan

-¿Qué dices?

-además el otro día fuiste a comer Nengchae –dijo a modo de chantaje y levantando sus cejas-¿tu si puedes hacerlo y yo no?- le devolvió la pedrada.

-¿Qué tiene que ver?... ¡nos conocemos desde los nueve años! ¡Siempre he ido a su casa y ella a la mía!...-pensativo-En cambio tu… ¿desde cuándo conoces a Seiya Kou?-parándose y caminando de un lado a otro- ¿Lo conoces tanto como para estar risa y risa con él? Jajaja jaja- burlándose de ella-¿tanto te hace reír?

-¿de qué hablas?-

-Mako-chan y yo nos conocemos desde la infancia, por eso no tiene nada de malo.

-no importa el tiempo- él le volteo la cara-uy esto es lo que me merezco por hablar con el rey de los imbéciles-parándose de golpe-¡eso me hace ser una cabeza de chorlito!- subiendo a su habitación molesta

-¡al fin te has dado cuenta...!-tragándose el coraje contenido.

Mamoru fue por un libro para tratar de bajar un poco su temperamento, es que se preguntaba. "¿Por qué era tan difícil? ¿Quién tenía la culpa, el o la rubia?" llego a la conclusión de que él era el único culpable, no pasaron ni 5 minutos cuando el timbre de la puerta sonó.

-Suena la puerta…. ¡abre!...-grito desde arriba la chica

-¡es que eres tan molesta!-levantándose para abrir, más lo que encontró fue un bello ramo de rosas color amarillas tan perfectas y bellas, luego las rosas descendieron dejando ver a quien las había enviado, el rostro de ambos fue de total sorpresa y confusión.

-¡oh! ¡Estas en casa!-bajando las flores, con profundo pesar, ni siquiera pudo disimular su molestia y decepción.

-¡si! ¡Estoy en mi casa!- repitió poniendo su cuerpo sobre la puerta para dejar bien claro que no era bienvenido.- ¡¿Qué quieres?

-estoy aquí porque quiero ver a Usagi-chan ¿está en casa no?-se podía notar a kilómetros la manera en que se hablaban.

-¡oh! Lo siento... ¡Ella! ¡Acaba de salir!- mintió

-¿de verdad? ¿Ha ido a algún sitio?-asomando un poco la nariz ya que el ni siquiera abría la puerta para dejarlo mirar.

-bueno, dijo que….-mirando hacia dentro de la casa- tenía que salir temprano a no sé dónde.

-ah…-bajando la mirada y dispuesto a dar marcha atrás.

-¿esas flores son para Usa?-mencionando su nombre con cierto acento que le hacía saber que le pertenecía-¡dámelas!-arrebatándoselas-¡yo se las daré! ¡Debes estar muy ocupado!- casi cerrándole la puerta—te invitaría a entrar pero tengo que cambiarme e irme a un compromiso, el pelinegro de coleta solo suspiro, cuando de pronto se dejo escuchar la voz de la rubia.

-¿Quién es?- grito, Mamoru puso los ojos en blanco y Seiya lo miro misteriosamente.

-jajajaja…- frunciendo el ceño, sin saber que inventar- ¡ha debido volver!- en eso llego la chica abriendo totalmente la puerta, al ver las flores sonrió y pregunto.

-¿son para mí? ¡Gracias!

-Mamoru dijo que te acababas de ir-menciono mirando al actor, Usagi noto como el rostro de Mamoru se tensaba y evitaba verla a los ojos.

-¡eh!...-al ver su reacción se delato a si mismo- ¡ah sí!, me fui a la parte de arriba y volví- sonrió mirando extrañada a su aun esposo quien solamente pudo ocultar el rostro debido a la pena. Seiya dibujo una sonrisa tonta en los labios y le lanzo una mirada retadora. Los tres permanecieron en silencio hasta que la rubia lo rompió.

-iré a dejar las flores en agua, ¿quieres algo de tomar?- dirigiéndose a la cocina para dejarlos solos. Seiya entro abriéndose el saco para sentarse cómodamente en el sofá.

-pensé que estabas en Londres- comento él para irritarlo, sentándose mientras cruzaba sus piernas.

-¡iré en un par de días!, quería asegurarme de que Usa se encontrara bien- lanzándole una mirada fría.

-¡ah!- respondió arqueando las cejas, luego otro silencio incomodo se formo entre ellos

-¿Cuándo te irás a tu departamento? ¡Creí que ya estabas ahí!

-aun no he decidido si me voy, esta es MI casa así que, me iré cuando quiera- devolviéndole la mirada asesina, ninguno comento nada más. Hasta que Usagi volvió hacia ellos.

-¡están preciosas! ¡No debiste molestarte Seiya!- Mamoru los miraba sintiendo unas ganas de sentarse en medio de ambos, su mirada no paso desapercibida para la pareja quien sintiéndose incomoda volteo a ver a otro lado.

-¿No ibas a salir?- con aire de superioridad

-¡es cierto!-secundo Usagi- ¿no tenias un programa que hacer?- los ojos de él se abrieron tan grandes por la sorpresa y moviéndolos de un lado a otro intentaba buscar la excusa perfecta

-ehh…bueno…yo….- sin encontrar justificación alguna tuvo que ceder- iré a cambiarme.

Sin más tuvo que subir las escaleras darse una rápida ducha y arreglarse con lo primero que se encontró, unos pantalones caquis y una camisa manga larga de color azul marino. Cuando bajo ellos no estaban en la sala por lo que los encontró platicando en el patio. Aunque no podía escucharlos estaba muy al pendiente de cada uno de los movimientos y gestos que se intercambiaban entre ambos.

-¿estas bien? ¿Te ha molestado?- preguntaba el viéndola a los ojos.

-no te preocupes, ¡estoy bien! Hay un problema con el departamento, pero se irá pronto- encogiéndose de hombros.- aunque….me siento a gusto cuando él está aquí-confeso provocando en el joven cantante un gran dolor.

-¿en serio?- fingiendo sonreír- pues a mí, si me molesta- respondió, Usagi lo miro a los ojos realmente sorprendida por lo que escuchaba.- lo que quiero decir es que. Pensé que ahora podía visitarte más seguido e invitarte a salir-comenzó- creí que tendría una oportunidad para conquistarte… pero con el acá, ¡será mas difícil!-termino

-¿Por qué dices eso?- rio abiertamente dándole un golpe con el puño cerrado en el brazo-¡puedes venir a visitarme cuando quieras! ¿Somos amigos no?-concluyo dejando a Seiya pensativo por lo último que había dicho. Mamoru miraba con evidente frustración a la pareja, y no pudiendo mas, tomo el teléfono, y justo cuando ellos iban entrando exclamo en voz alta.

-¿Qué dices Setsuna? ¡¿Qué no es necesario que me presente? ¡Pero es importante!- Seiya escuchaba mientras Mamoru se giraba quedando frente a ellos.- ¡entonces hasta luego! ¡Gracias por avisar!- colgó, sin dejar de sonreír cual chiquillo.

-¿no vas a ir?-indago Usagi

-me acaban de avisar que no es necesario- dice más que feliz cruzando los brazos y sonriendo y sin apartar la mirada de Seiya quien también le sonreía de la misma forma

-pues yo voy a salir ahora-

-¡¿Qué?- no pudo contener su molestia

-¡vamos a ir a dar una vuelta!- respondió Seiya pasando una mano sobre los hombros de la chica.- ¡volveremos temprano! ¡No te preocupes!- guiñando un ojo para atormentarlo aun mas.

Mamoru quedo de una pieza al ver como la chica comenzaba a arreglar su bolsa, no sabía que pretexto encontrar pero quería evitar que se fueran juntos. Mientras pensaba se mordía las uñas.

"¡no!., no puedo permitir que se valla con el…. ¡debo hacer algo!, ese solo quiere hacer una cosa y no voy a permitirlo, primero tengo que decirle a Usagi que la quiero, que la necesito, que no puedo vivir un segundo más sin ella"

-ya me voy-su voz lo saco de sus pensamientos- ah, ¡vamos a ir a comer! Así que prepárate tu solo la comida- mencionaba ella apurada metiendo las llaves y su celular en su bolsa e ignorando por completó al guapo actor quien solamente podía verla con angustia y preocupación, mientras su respiración cada vez se hacía más difícil-

"¡no, no! ¡No puedo dejar que ellos se vayan!, debe haber una forma, una forma de evitar que estén a solas…pero ¿Qué? ¿Qué puede ser?"

Pensaba Mamoru caminando de una lado a otro como desesperado, finalmente los vio salir y el salió detrás, Seiya y Usagi sonreían y el estaba a punto de abrirle la puerta del carro cuando de repente, el grito.

-¡Usagi-chan!-se detuvieron - ¡No puedes irte!- ella se volteo intrigada al ver la desesperación marcada en sus palabras, Seiya inquieto también lo vio.

-¿Por qué?- pregunto ella inocentemente, dejando a Mamoru pensativo y en silencio por unos segundos.

-pues…porque…-pensando en que decir-¡hoy es día de lavar las sabanas y hacer la limpieza!- no pudiendo encontrar otro pretexto, la rubia apretó los labios y arqueo las cejas.

-lo hare cuando vuelva ¡no es tu problema!-

-¿me disculpas?-interrumpió Seiya sin quitar esa sonrisa en su rostro que a Mamoru le pareció estúpida.

-pero es que…

-¡lo hare luego!- dándole la espalda, Seiya abrió la puerta para dejarla entrar

-¡Usa!- con un hilo de voz-¡no te vayas!- los ojos celestes de ella buscaron los azules intensos del, y ahí estaban mirándola, suplicándole y eso le removió hasta el poro más dilatado de su piel.- ¡si te vas ahora!...- se formo un incomodo silencio donde Seiya parecía desesperado por llevarla de ese lugar y Mamoru por impedirlo y retenerla a su lado. Ella por su parte esperaba ansiosa escuchar de labios de Mamoru lo que ella tanto anhelaba, lo que necesitaba oír. Mas de sus labios únicamente salieron estas palabras.-… ¿Qué se supone que voy a comer?- con voz lastimosa y inclinando un poco la cabeza atormentándose por no poder decir algo mejor, Seiya suspiro y rodo los ojos en blanco y Usagi después de observarlo por unos minutos exhalo mirando al guapo hombre frente a él, para encontrarse con que sus labios hacían un gracioso y tierno puchero que derretiría hasta el corazón mas frio.

-¡lo siento mucho Seiya! – El cantante apenas podía creer lo que escuchaba- creo que no podre ir- dijo afligida. Seiya esbozo una sonrisa penosa y Mamoru volteo a ver a su rubia esposa y sintió una inmensa felicidad pues había elegido quedarse con él, realmente sorprendido no dejaba de verla mientras que ambos se despedían y Seiya se alejaba lentamente.

En el automóvil, el chico de larga cabellera negra, solamente sonreía sintiéndose un tonto.

"¡no entiendo! ¿Cómo pudo preferir quedarse a su lado?...y ese infeliz… ¿Cuándo se va a ir por fin de esa casa? ¡Solo así podre conquistarla!"

Pensaba dirigiéndose hacia donde estaban sus hermanos, con un coreógrafo muy popular de Tokio.

En casa de Usagi y Mamoru.

Usagi terminaba de tender las sabanas con la ayuda de su ahora inseparable esposo que le había ayudado con el jabón, el agua y a cargar los botes, hasta a exprimir, durante todo ese tiempo, ella sintió que la mirada azul del chico la atravesaba por completo y eso la hacía sentir un poco nerviosa, así que cuando lo descubrió mirándola por enésima vez pregunto.

-¿Qué pasa? ¿Quieres decirme algo?- terminando la última pieza mientras bajaban las escaleras.

-¿Por qué no te has ido?

-¡oh!...- rascándose la cabeza- bueno, ¡dijiste que tenía que hacer la y lavar la ropa!- dijo mientras llegaban a la cocina y ella sacaba un agua fría y les servía a ambos.

-¿solo por eso?- la miro fijamente, sentándose frente a ella y cruzando las piernas.

-bueno…la verdad es que…¡me acorde de algo!- el jalo sus cabellos hacia atrás para mirarla con atención, aun con las piernas cruzadas.- ¡después del estreno de tu película tu y Mako-chan se fueron juntos- eso le incomodo mucho a el pero no pudo hacer nada por remediarlo, decidió escucharla al ver su bello rostro triste y apagado.- ese día te fuiste, a pesar de que te dije que no te fueras….- titubeo- ¡lo hiciste!- fingió una sonrisa que a él le atravesó el alma- ¡eso no me hizo sentir nada bien!- volvió a verlo tratando de sonreír, la mueca a ella le salió perfecta, pero el pudo ver en sus ojos el dolor y eso lo lastimo como no imaginaba, apretó los dientes y mirando al suelo respiro profundo, intentando desvanecer ese recuerdo, porque claro que lo recordaba bien.- así que pensé que, tu debías sentirte igual- termino ella.

-Pero yo…. Ya te dije que, eso no pasara de nuevo, ¡no lo volveré a hacer!- Usagi busco en su mirada algún indicio de que estaba bromeando pero solo se encontró con sus ojos azules mirándola serenamente y dando seguridad a la rubia.

Rato después la chica se la pasaba limpiando los ventanales, desde su sito Mamoru no había dejado de verla, y sonreír, se veía tan linda, eran tan hermosa, aun se preguntaba por que no solamente decía lo que sentía y ya, ¿Por qué era tan difícil? ¿Por qué lo pensaba tanto?, llego a la conclusión de que jamás en la vida se le había declarado a alguien, ni siquiera a Makoto, era tan tímido que prefería amar en silencio, pero ahora con ella era totalmente diferente, el sentimiento era tan fuerte que le obligaba a gritarlo.

"¿Cómo debo hacerlo? ¿Qué se supone que debo decirle? …jamás le he declarado a alguien mi amor….es tan bella, ¡no puedo creer que no me haya dado cuenta!...pero ¿y si ella está enamorada de Seiya? ¡Esta en todo su derecho! Después de todo, su corazón no estaba en el contrato"

Sin saber cómo, se encontraba a su lado y tomando una franela para ayudarla le dijo.

-¡es divertido! ¡Te ayudo!- ella solo volteo a verlo con desconfianza y haciendo un puchero continuo con su labor. Mamoru sintió como las mariposas en su estomago revoloteaban por tenerla tan cerca, sentía su fragancia suave a rosas frescas, y observo el color claro de sus ojos cielo y lo pequeño de su boca, debió haber permanecido observándola buen rato pues ya ni siquiera tallaba el cristal y ella al percatarse se alejo y pregunto.

-¡¿Qué?

-no….- fregando con fuerza la ventana pero sin mirar a otro punto-¡nada!- mirando al frente mientras ella lo miraba sospechosamente. Pasaron unos minutos más cuando él se descubrió mirándola nuevamente.

-Usagi

-¿ahora que?-fastidiada

-esta sucia- dijo sin quitar la vista de sus ojos, cosa que la ponía nerviosa

-¿Dónde?

-ahí…- dijo señalando con suavidad su mejilla rozándola y extasiándose con la sensación.- ¡cierra los ojos!- susurro suavemente. Para su sorpresa ella accedió y los cerró dejando a Mamoru con la boca prácticamente abierta por verla tan cercanamente, sus labios rosas y marcados en ese brillo labial que sin duda debía saber a fresas y sus largas pestañas luchando por abrir los ojos.

"¡es hermosa! ¡Tan bella! ¡Usa! ¡Mi Usako! ¿Cómo no me di cuenta antes?" lentamente él se acerco mas y mas a ella inclinándose para alcanzar sus labios, aun sin cerrar los ojos levanto sus labios formando un piquito para rozarlos, con los de ella, aunque el temor y la pena lo estaban invadiendo. Cuando llego a escasos cinco centímetros el cerro los ojos, dejándose envolver por lo que estaba sintiendo, midiendo se acerco a ella para besarla, pudo percibir su cálido aliento, cuando inesperadamente el sonido insistente del timbre de la casa provoco que el abriera los ojos y se alejara de ella, y que la rubia también abriera los suyos. Mamoru maldijo y apretó tan fuerte la franela entre sus manos que Usagi pregunto.

-¿Qué?

-¡nada! ¡Iré a abrir!-dijo a regañadientes.- ¡maldición!

-Mamo-chan…. ¿qué pasa?- pregunto ella al oírlo y ver en su rostro esa extraña expresión.

-¡nada! Me pregunto ¿Quién será? Jajaja –fingió una sonrisa para luego abrir con tal fiereza la puerta principal dejando ver al par de chicos a quienes solamente les volteo el rostro conteniendo su furia y frunciendo la nariz "tenían que ser…" pensó- ¿ustedes?

-¡necesito hablar contigo!-menciono el castaño, metiéndose y jalando a Mamoru

-¡Molly!- saludo efusiva la rubia acariciando su pancita-¿Cuándo llegara?- mirando su abultado vientre mientras Molly sonreía.

-¡pronto!- dijo mientras ambas se alejaban al jardín y dejaban solos a los chicos

-¿Qué pasa?-pregunto el- ¡¿Qué es tan importante para que vengas a interrumpir?- dijo sin pensar

-solo vengo a ponerte sobre aviso…-mencionó Kelvin misteriosamente y hablando en voz baja-¡Están investigando a Usagi!

-¡¿Qué? ¿¡Cómo?...pero ¿Por qué?

-como todo esto del matrimonio, se dio demasiado pronto, y todo esto sobre su separación ha causado polémica, nos enteramos que harán una investigación sobre tu esposa… ¡eso me preocupa mucho!- dijo Kelvin rascándose la cabeza-Setsuna me mando a ponerte sobre aviso, porque ella y Jedite han intentado de todo por controlarlo, pero no creen que puedan retenerlo.

-¿Qué quieres decir? ¿Qué buscan?

-¡quieren saber si Usagi-chan se caso contigo por dinero!-termino

-¿por dinero? –Riéndose-¡¿Qué estupidez es esa?- estaba molesto, se notaba-a ella no le interesa un solo centavo mío ¿Por qué piensan eso?

-¡pues liquidaste sus deudas! quedo en bancarrota, ¡la mantienes!, le pagas la escuela y al parecer compraste su casa.

-¡todo esto es por tu culpa!- le reprendió y el chico de gafas bajo la cabeza-escucha…no le digas nada a ella aun ¿lo escuchaste? ¡Si lo dices estas muerto!- amenazo, viéndose alterado.

Al mismo tiempo en el jardín

-¿¡que?- gritaba furiosa Usagi-¿Cómo que una investigación? ¿Por qué?- la pelirroja le hacía señas que bajara la voz.

-están interesados- menciono Molly.- ¡quieren saber todo! ¿Qué deudas tiene la esposa? ¿Por qué le paga todo? ¿Se caso con el por interés?-decía dramatizando cada cuestión escandalizando mas a la pobre rubia, quien miraba hacia todos lados.

-olvidare el asunto… ¡yo sé que no es verdad! Cada centavo se lo estoy pagando con mi trabajo- menciono

-es verdad ¡no hagas caso! ¿Qué culpa tienes de que tus padres se hayan muerto? Además ¿no pueden las personas sin padres casarse con actores guapos y famosos? ¿Solo por eso eres una caza fortunas?- Usagi frunció los labios evidentemente preocupada- además hay muchas chicas en el mundo que se casan por dinero ¡no es cosa del otro mundo!

- ¡ya basta!- grito ella

-ok- encogiéndose de hombros para probar un bocado de fruta.

En otro lugar.

En el hospital central de Tokio, un hombre de cabellos negros y ojos del mismo color, esperaban impaciente en la sala de espera, hasta que el hombre que esperaba se apareció, de inmediato se levanto y se paró a su lado sacando su libreta y su lapicero.

-buenas tardes ¿es usted el señor Takashi Chiba?

-si soy yo- respondió extrañado-mirándolo de pies a cabeza, pues no parecía ser un paciente.

-¡soy el periodista Lee!-dijo- ¿Es usted el padre de Mamoru Chiba? ¿No es así?

-lo siento pero….yo siempre me he mantenido al margen de todo eso, cualquier cosa que quiera saber pregúnteselo a mi hijo- respondió secamente.

-es sobre su hija….la señora Usagi Chiba- menciono, dejando al doctor intrigado.

De regreso en Full House.

Usagi esperaba con los brazos cruzados a su esposo, quien casi se ahoga al oír la pregunta que ella le hubiese hecho.

-¡¿Qué?

-¿es cierto que dicen que te he estafado?- algo seria

-¡¿Qué?- volteo la cabeza a un lado- ese Kelvin

-¡no te preocupes! –cambio su rostro para intentar serenarlo.- ¡Tu y yo sabemos la verdad!- tratando de sonar entusiasta.

-¡claro! ¡No pasa nada!, no te preocupes por lo que diga la gente- respondió el.- ¡solo dejemos que esto pase y lo aclararemos!

-¡no me preocupare!- sonriéndole encantadoramente y levantando la mano- ¡aja, aja, figthen!- dejando escapar su sonrisa

-¡aja, aja figthen!- respondió el también levantando su mano. Ambos estallaron en risas mirándose uno al otro, parecía que se entendían tan perfectos, que solo bastaba ese par de palabras para solucionar todo.

A la mañana siguiente.

La rubia peino sus acostumbradas coletas y se ponía el uniforme correspondiente. Al poco rato el actor entro al baño a peinarse, estando en el tocador, el la miraba, haciéndola sonrojar.

-Usagi-chan

Usagi inclino su cabeza para lavarse la cara y por el espejo el no dejaba de verla, sus cejas despeinadas se veían tan graciosas, ella levanto su cabeza, las arreglo y luego volteo a verlo regalándole una sonrisa que le cautivo. Ahora la veía no a a traves del espejo sino de frente, recorriendo cada centímetro de su rostro, la rubia un poco nerviosa interrogo.

-¿pasa algo?

-¡eh!- reaccionando-¡no!- dijo rápidamente para luego agregar-Usagi-chan…- suspiro-quiero decirte algo-

-¡dime!

-es que yo….me he dado cuenta que…en todo este tiempo- decía sin terminar de decir nada

-¿Qué pasa Mamoru? ¡Se me hace tarde!- presiono ella-¿Qué tienes que decirme?

-yo…este… tienes una mancha en el ojo-. La rubia arqueo las cejas e iba a limpiarlos cuando el repitió. -¡cierra los ojos!

-¿Por qué?

-¡ciérralos!- menciono él, con una voz llena de autoridad pero a la vez llena de ternura.

Ella los cerró al fin, desapareciendo sus grandes y bellos ojos azules. Mamoru miraba embobado su rostro, sintiendo en el pecho un nudo y el corazón como si fuera a salírsele del pecho. Miro sus cejas, sus labios rosas, subió nuevamente por sus gruesas y quebradas pestañas, sus pequeñas pecas, sus mejillas, y su pequeña nariz para volver a detenerse en sus labios, como si algo mas fuerte que él le ordenara, nuevamente comenzó a inclinarse hacia la pequeña rubia entrecerrando sus ojos y levantando sus suaves labios para intentar robarle un beso.

-Usako…quiero decirte que yo…te…

Justamente cuando los había cerrado por completo e iba a tocarlos el timbre de la casa sonó haciendo que ambos se sobresaltaran y abrieran los ojos, mas su reacción fue de total molestia.

-¿¡quien será!...aagghhh- arrugo la frente y arqueo los ojos desesperado mientras bajaba para abrir la puerta, detrás iba la rubia totalmente confundida por su actitud aunque aun con el corazón a todo lo que daba.

El jalo con fuerza la puerta encontrándose con una sorpresa. Permaneció mirándolo durante algunos segundos pensando quizá que era una alucinación suya, mas el sujeto frente a él, sin apartarle la mirada, solamente podía verlo con seriedad.

-¿no vas a invitarme a pasar?- Usagi le dio un golpe en el cuerpo para que el reaccionara pues aun con la mano en la puerta no articulaba palabra alguna.

-¡claro papa! ¡Pasa!- dijo haciendo una reverencia como saludo. El doctor Chiba dio una mirada fugaz al lugar, pero algo en su mirada les hacía saber a ambos que su visita no era para nada agradable.

-¡Quiero que me digan la verdad!...- comenzó con voz sepulcral.- ¿de verdad están casados?...- mirando a ambos Usagi levanto los ojos mostrando sorpresa- ¿Usagi tenía una gran deuda y por eso se caso contigo?

Mamoru no lo miraba a los ojos, los mantenía pegados en la mesa de frente sin poder enfrentar la dura mirada del señor Takashi, moviendo los ojos de un lado a otro pero sin encontrarse con los de su padre.

Usagi por su lado lo veía a el, y a su aun suegro, el cual ni siquiera se había tomado la molestia de mirarla haciéndola sentir ignorada, tenía miedo y unas ganas inmensas de llorar pero la mano de su esposo se poso sobre la de ella oprimiéndola con fuerza, Usagi volteo a verlo y el mantenía su pose anterior, solo que ese apretón de manos le devolvió un poco las fuerzas.

-¿es cierto?- repitió-¡¿Qué pasa aquí?- levanto la voz tan fuerte que resonó en toda la amplia sala, Usagi cerró los ojos al oírlo, su miedo crecía cada vez mas-¿¡porque no me contestas?

-¡lo siento…yo!- menciono quedamente Usagi-¡perdóname papa!- su voz se quebró al decirlo

-¿Qué te perdone?- indago con serenidad pero con firmeza.- ¡esto es una locura! ¿Acaso están locos los dos?

-es que…- intento proseguir, mas Takashi no la escuchaba, únicamente miraba a su hijo, quien se negaba a levantar la vista al frente. Los nudillos blancos le hicieron saber a Usagi lo difícil que era para él.

-¿esto es lo que querías?- dijo a su hijo quien apretaba la mandíbula conteniendo su furia-¡buen trabajo!-irónico.- ¡dejaste la carrera de medicina para ser actor! ¡te fuiste de casa!- Usagi oía sorprendida todo aquello imaginando el dolor que significaba para el doctor Takashi y también para Mamoru quien movía los ojos conteniendo las lagrimas- ¡has vivido como se te ha pegado la gana! ¡Haciendo lo que has querido! ¿Esto es lo que querías? ¿Eh?... ¡partiste haciéndonos sufrir con tu desobediencia y ahora manchas el honor de la familia!- continuo con la voz elevada, Usagi jamás imagino que el carácter de Takashi podría ser tan fuerte y dominante, ahora comprendía un poco aquellas palabras.

* *INICIO FLASHBLACK * *

-¡casate conmigo!- dijo viendola a los ojos, pero después al sentirse intimidado por esos ojos celestes evadio la mirada, - es decir, si te casas conmigo, mi carrera sera mas productiva y si me dejas, sera el fin- dijo con sinceridad

-¿o sea que te quieres casar solo para salvar tu carrera?- dijo enfadada

- ¡no es solo eso, el hecho de que yo fracase, sera mi fin! ¡todo la lucha que he mantenido con mi familia habra sido en vano!- las palabras hicieron hueco en la mente de la rubia

-¿no te llevas bien con tu familia?

-¡no!. Ellos no querian que yo me dedicara a esto… y si fracaso…- no pudo terminar por que las lagrimas lo traicionaron, Usagi al verlo asi, no pudo evitar sentirse mal

* * FIN DEL FLASHBACK * *

-¿estas contento con lo que has hecho de tu vida?-continuaba el padre

-¡si!- respondió con el mismo tono-¡no te preocupes papa!- mirándolo a los ojos- Usagi abrió los ojos y se llevo una mano a la boca al oírlo hablar de esa forma a su padre.

-¿Qué dices?- frunciendo la frente, Usagi solo los miraba a ambos enfrentándose

-¡es cierto! ¡He vivido como he querido! ¡Vivo como quiero y me cuido solo! ¡Me he mantenido solo! ¿Acaso te he pedido un solo centavo? ¡He salido adelante en todo esto sin tu dinero!- le grito- Así que ¡no te preocupes!- resoplo, Takashi se había puesto de pie y sin dudarlo un momento le dio una bofetada tan fuerte que se escucho con claridad, y luego el golpe regreso, Mamoru no se movió.

-¡ingrato!- propino el golpe, Usagi abrió los ojos y la boca emitiendo un sonido quedo y luego vio a Mamoru quien se mantenía en su sitio conteniendo las lágrimas, Takashi perdió el control, estaba fuera de sí y camino hacia su hijo agitando los brazos para continuar golpeándolo.- ¡eres un malagradecido! ¡¿Así pagas nuestros cuidados?-golpeándole la espalda, Mamoru comprendía que había cometido un gran error y una falta de respeto al hablarle de esa forma por lo que solamente pudo permanecer cabizbajo en su sitio sin atreverse a defenderse- ¡¿Qué nos preocupemos por ti?- dio unos golpes pero Usagi rápidamente se levanto y corrió hacia ellos interponiéndose.-

-¡papa!- chillo tomando sus manos y recibiendo uno que otro golpe-¡no lo golpees!- Mamoru la escucho sorprendido, mas no se movió, ya que comprendió que no podía desobedecer a su padre. Solo pudo tomar el brazo de su esposa para detenerla pero ella no lo hizo- ¡no es su culpa! ¡Todo es culpa mía!- lloriqueo. El hombre continuo en su intento de golpearlo.- ¡no ha hecho nada malo!- el pelinegro escuchaba-¡papa! ¡por favor detente!- grito con más fuerza y con lágrimas en los ojos, Takashi la escucho al fin y la miro fijamente, con el dolor reflejado en su alma, se sacudió el traje, miro a Mamoru y luego a Usagi, no sabía que lo dolía mas ahora, si el que su único hijo hubiera cometido un gran error o el haberse encariñado con aquella tierna rubia quien le parecía perfecta, sincera, tierna y la indicada para su hijo, y a quien agradecía el que se hubieran roto poco a poco las pequeñas fricciones entre ambos. Solo la miro controlando su respiración y dijo.

-¡terminen con esto de una vez!- advirtió-¡terminen con esta farsa cuanto antes!- Mamoru se levanto para intentar decir algo, pero Usagi se adelanto.

-¡perdón!-agachando la cabeza y derramando gruesas lagrimas- ¡no pensaba engañarlos ni a ti, ni a mama, ni a la abuela!- decía.- pero ocurrió así, ¡lo siento! ¡Lo siento mucho!- Takashi miro sus lagrimas, pero lo resistió haciéndose el fuerte.

-¡está bien!- respondió, ella busco sus ojos azules que la miraban con compension. -¡habrás tenido tus razones señorita!- Mamoru salió subiendo a refugiarse en su cuarto.

-¿Cómo?-sorprendida y conmocionada por que le había llamado señorita y no por su nombre o como su hija. Un nuevo dolor comenzó a crecer dentro de ella.

-sin embargo, cualquiera que sea la razón, hay cosas que se pueden hacer y hay cosas que no-la recorrió midiendo sus palabras.- ¿Quién puede engañar a una familia por dinero? ¿Qué clase de chica eres?...creí que… ¡eras la indicada! -negando con la cabeza -me niego a comprenderlo comenzábamos a ser una familia- dijo el señor, haciendo sentir a la Rubia mas ruin de lo que se sentía-¡ah!, no somos familia-

-papa-

-¿papa?- riendo nerviosamente- ¡no quiero escuchar eso! ¡Ni siquiera eres mi nuera!- moviendo la cabeza a un lado- ¡no quiero alargar mas esto así que te lo diré claramente! ¡Termina con Mamoru y acaben de una vez con esta farsa!- las palabras se le quedaron atoradas en la garganta, queriendo gritar que no quería, que no lo haría, ¡que ella en verdad lo amaba! Mas los ojos de su aun suegro la miraban inexpresivamente.-

-¿Cómo dice?

-siento mucho decirte esto a ti y no a mi hijo-mirándola y quebrándose la voz- pero te lo pido a ti. ¡Vete! ¡Déjalo!- ella no imaginaba el gran dolor que le estaban provocando esas palabras y es que ni siquiera se había a atrevido a verla a los ojos cuando lo dijo.- no hay otra opción Espero que lo entiendas

Usagi mantenía los ojos en el suelo moviendo de un lado a otro y tratando de interpretar cada palabra.

-¡de ahora en adelante!, será mejor que no nos busques mas- mirándola una vez más ella lo busco implorante, a Takashi se le removía el corazón al ver la imagen de ella a punto del llanto por lo que se levanto de una vez-¡cuídate!

Culpa…

Vacio…

Tristeza…

Soledad.

Fue el sentimientos que la embargo durante los siguientes minutos, en los cuales ella se mantuvo con la mirada perdida y con las lagrimas adornando su bello rostro. El nudo que tenía en su garganta se hacía cada vez más grande, y la necesidad de respirar la atormentaba cada segundo que pasaba pues dolía. Solo pensó en subir y estar junto a el, al menos su sola presencia la reconfortaba.

Mamoru se había desaparecido después de el enfrentamiento con su padre para tener valor ella sonrió respirando profundamente y entro a su habitación, el estaba recostado dándole la espalda y con las manos entre las piernas, cuando se acerco se arrodillo en la cama quedando detrás de él y suavemente le toco el brazo.

-¿estás bien?- con voz suave

-¡déjame! ¡Vete!- su voz le permitió saber que estaba llorando, pues ni siquiera le quiso dar la cara.

-¡no te pongas así!- dice sentándose en la cama y apoyando la mano en su espalda, Mamoru abrió los ojos al sentir el contacto-¿Por qué no te disculpas? Sabes qué hiciste mal en hablarle así, todo lo que hicimos estuvo mal ¡tu padre tiene razón!- mirando a la nada- solo… ¡discúlpate! Solo si superamos esto podremos soportar lo que vendrá.

-¡¿Qué?- se volteo a verla medio sentado.

-¡anímate! ¡Levántate y come!- le dijo con su pintoresca sonrisa

-no quiero comer- dándose la vuelta nuevamente y haciendo un berrinche

-¿por qué no?

-¿te parece que estoy de humor como para querer comer?-mostrándole la mejilla golpeada por su padre, ella la acaricio con ternura y él se paralizo de la emoción, ella reacciono y soltó la mano.

-¡está bien!- cruzándose los brazos- entonces yo tampoco comeré- él se levanto y se sentó en la cama al oírla

-¡no! ¡Tú debes de comer bien!- mirándola con seriedad y preocupación, Usagi hizo una mueca de triunfo y moviendo los ojos a otro punto termino-¡no quiero! ¡No comeré a menos que tú lo hagas!

Mamoru se puso de pie en el acto y tomándola de la mano le dijo.

-pues vamos ¿Qué esperas?- ella le sonrió y camino dejándose llevar por el, bajaron con rapidez las escaleras y de inmediato se pusieron a preparar los alimentos del día.

En una tienda de modas.

-¡no lo sé Yaten!- decía la modelo mirando por decima vez el vestido color rojo pasión que tenía enfrente.

-¡solo dime porque piensas eso!- preguntaba su novio mientras la miraba tiernamente y esperaba paciente a que se decidiera por algún modelo. Ya habían pasado más de dos horas en los que la chica se había probado varios estilos sin encontrar uno que le agradara.

-yo estoy segura de que Usagi está enamorada de Mamoru. ¡Te lo puedo asegurar!- dejando unos para tomar otro más corto

-¿entonces?

-¡Yaten! Sabes bien lo que pasa entre ellos ¿no es así?-acercándose a él misteriosamente para tomarlo de la cintura y abrazarlo

-pues…con los rumores que han corrido y por tu actitud creo que lo que se dice es cierto, pero no entiendo

-¿Qué no entiendes?

-¿Por qué un contrato? A mí da la impresión, que lo que hay entre ellos es realmente amor- dijo

-¡yo también pienso lo mismo!-respondia.

-aunque debo confesar que al principio tenía mis dudas, ya que parecían no llevarse del todo bien pero después me di cuenta de que Mamoru estaba muy enamorado de su esposa, si no ¿Por qué actuaba como loco cada que Seiya la buscaba?-

Minako se aparto de él y finalmente tomo un largo y entallado vestido color rojo y lo llevo a la cajera.

-¡ellos en verdad se aman! Solo que aun no terminan de darse cuenta, y ¿sabes que es lo más feo?

-no- dijo el platinado extendiendo una tarjeta de crédito mientras la rubia buscaba unos zapatos y se los calzaba.-¿Qué cosa?

-que temo que Mamoru se dé cuenta de su gran error cuando sea muy tarde, lo peor es que llegue a la conclusión de que tiene que ser así.- suspirando mientras modelaba- la separación de ellos es casi un hecho y me da mucha pena por los dos. ¡Quiero a Mamoru como a un hermano! Y Usagi se ha convertido en mi mejor amiga, ¡quisiera ayudarlos!

-Minako-chan- decía el desaprobando su idea- sabes que no debes hacerlo

-¡si! ¡Lo sé!- respondió ofuscada. -Así que no te preocupes, yo creo que ellos en verdad tiene que pasar todo eso para reforzar lo que sienten y darse cuenta de cuánto se necesitan y aman.-

-¡me alegra que lo entiendas!

-¿Cómo se ven?- volvió a señalar los zapatos.

-¡te quedan bien!

-¿en serio?- mirándolo con ojos de borrego a medio morir.- ¿me los puedo llevar?- rozando con sus labios los labios del joven quien disfrutando de la caricia solamente cerró los ojos.

-¡eres muy astuta!

-¡y me amas!- completo sonriente

-no puedo terminar de esperar las horas para que estemos en Londres

-¡también yo! Será nuestro primer viaje junto- decía con emoción.

Yaten Kou la rodeo por la pequeña cintura dándole un apasionado beso ignorando por completo el lugar en el que se encontraban y es que Minako Aino, lo había enamorado locamente y poco a poco los sentimientos y la pasión dormidos comenzaban a proliferar en su relación.

Con Mamoru y Usagi

-¿Usagi…estas bien? ¿Te encuentras bien?-pregunto el ojiazul.

-si- mirando a todos lados- ¿Por qué?

-ya te lo dije antes, no importa lo duro que sea todo esto,-su sonrisa tierna aprecio en su rostro- ¡te comprare flores! Y todo lo que me pidas-

Usagi sonrió satisfecha por lo que escuchaba y lo miraba complacida.

-yo en verdad lo siento mucho- con mirada triste

-¿de qué hablas? ¿Por qué deberías de sentirlo? ¡No tienes la culpa!

-mañana iré con la abuela a explicarlo todo- el solo suspiro y cambiando su gesto solo le dijo

-¡no vallas!

-pero es que yo, tengo que explicarles

-si dije que no vallas ¡es porque no vas!- sentencio crudamente dejando a Usagi perpleja por la actitud. Y el dándose cuenta de eso termino -¡solo te harás más daño! Yo sé lo que te digo- bajando un poco su voz-no vayas- repitió

Al día siguiente ella se ponía el vestido escolar y antes de que pudiera decir nada, Mamoru le había preparado y servido el desayuno.

-¿y ahora?

-apresúrate, ¡te llevare a la escuela!- dijo

-¿pero y Minako?

-ya me encargue de avisarle ¡no te preocupes por eso!-

-la rubia termino rápidamente de desayunar y el tomo su mochila, le abrió la puerta del auto y subió la chica no podía sentirse más feliz. Mientras el manejaba ella no dejaba de mirarlo.

-¿Qué harás mas tarde?- pregunto el

-¡pues…nada!- menciono- posiblemente en la noche me vea con Andrew

-¿Cómo vas con el guion?- pregunto

-pues…. ¡el contrato se firmara pronto! Creo que la historia en realidad causo tanto revuelo pues el productor y el director quieren comenzar a filmar y necesitan mi firma. Decía mas emocionada por su repentino interés que por lo que aquel paso significaba.

-¡muy bien polluela!- le dijo guiñándole un ojo acelerándole el corazón-¡me alegro por ti!- le decía mirándola con ternura.- ¡estoy seguro de que será una gran película! ¡Tanto como tu libro!-

-¡¿mi libro?- pregunto ella extrañada.-¡Mamo-chan! –exclamo tomando su brazo

-¡Usagi! ¡Vamos a chocar!-restándole importancia al asunto

-¿leíste mi libro?

-bueno, - respondió el quitándose la pena- alguien en la producción me lo regalo hace tiempo y lo leí

Usagi no daba crédito a lo que estaba escuchando. El la miro complacido por ver en su rostro esa sonrisa que evidenciaba su inmensa felicidad.

-¡estuvo bien eh!- la forma en que el la miro le removía a Usagi mil emociones.

-¿de verdad?

-tienes mucha imaginación y eres muy romántica- acoto- creo que esa declaración de amor, bajo la luz de la luna llena en un velero en medio del mar, fue bastante original.- Usagi estaba casi al borde de la histeria

-¡en verdad lo leíste!-grito tan fuerte que algunos voltearon a verlos en el auto.

-¡claro! ¿Qué pensabas cabeza de chorlito?

-¡gracias!- Mamoru mantuvo la vista al frente para lidiar con el trafico mientras que Usagi lo miraba y no podía sentirse más satisfecha.

-¿por cierto? ¿Vas a decirme el nombre de tu película, guionista?

-¡será una sorpresa!

-¿de veras?...¡pues apenas puedo esperar para el estreno!

-¡espero que te guste!

-viniendo de una cabeza de chorlito como tu seguramente será divertida- el auto se estacionaba frente a la escuela, Mamoru bajo de él y le abrió la puerta para ayudarla a bajar, ella se sentía como en un sueño, camino a su lado robando la atención de los estudiantes, quienes al reconocerlo miraban curiosos, Usagi frunció un poco el ceño al ver como unas chicas se habían acercado a él.

-¡Mamo-chan!- chillo una chica bajita de cabello negro y anteojos-¡¿me das tu autógrafo?- el actor sin saber que hacer solo pensó. "esto es lo que me gano por intentar actuar normal"

-¡claro!- sonriente mientras tomaba la libreta y escribía.

-¿me regalarías una foto?- así llegaron como cinco chicas mas desplazando a Usagi quien solo las miraba queriéndolas desaparecer por romper con ese momento.

-¡hola!- decía una casi aventando a Usagi y pegándose al actor, y colocando las manos en la cintura.-¡soy tu fan numero uno! ¡He visto todas tus películas! – Usagi apretó con fuerza los dientes y Mamoru al ver que había desplazado a su rubia esposa solamente la busco con la mirada para encontrarla detrás de ella.-¿me regalarías una foto?-melosamente y de manera insinuante.

-¡lo siento linda pero hoy vine a dejar a mi esposa a la escuela!

-¡ah!...perdón, creí que ella y tu ¡ya no Vivian juntos- comento con dolo- con eso de que te han visto con la diseñadora esa- mirando sus uñas- ¡en fin! Será para la otra!- mirando de pies a cabeza a Usagi para luego marcharse con una sonrisa triunfal

-¡uy! Grito Usagi-¿Cómo se atreve?

-tranquila Usa- dijo el tomando su mano- creo que….ha sido mucho el daño que he causado, ¡lo lamento! No me di cuenta que, podías pasar por todo esto- tomándola por el brazo, Usagi se sentía entre las nubes.

-Mamo-chan

-¡perdóname! ¡Juro que algún día recompensare todo el mal que te he hecho!- dijo acercándose a ella y dándole un tierno beso en la mejilla, los curiosos aun miraban a la pareja, y cuando él se alejo la rubia fue víctima de miradas envidiosas.

-¡Usagi!- grito Minako llegando de la mano con Yaten-¿de qué me perdí?- mirando como Mamoru se alejaba, un poco más atrás llegaba Seiya quien no había visto la escena anterior.

-¡de nada!

-¿ha pasado algo interesante?- dijo dándole un golpe en la costilla.

-no, al contrario ¡paso algo horrible!- confeso

-bueno chicas, si gustan las dejo para que platiquen a solas.

Yaten se alejo y dejo a las amigas en confianza Usagi le relato lo sucedido con la familia de él y Minako solamente podía darle su apoyo.

-pues amiga, solo puedo decirte una cosa- mirándola con seriedad- ¡sepárense! Es que ¿no se que esperan? ¿El te hace daño no es así?. Dices que te trata mal, que ama a Makoto, ahora hasta te han investigado y todo esto saldrá poco a la luz ¿Qué esperan para separarse? Solo así podrán callar los rumores. – poniéndole la mano en el hombro.

-eso es lo que yo he pensado, solo que, estoy buscando el momento justo para decírselo

-¡¿estas bien Usa?- buscando su mirada- Usagi amiga, yo se que para ti es más difícil porque lo amas ¿no es así?- ella asintió- ¡amiga! Tiene que ser así, ¡ten valor! ¡Yo estaré contigo! Y también Seiya, y Andrew, ¡la vida seguirá!

-gracias Minako-chan- la rubia de lazo rojo le do un fraterno abrazo haciendo sentir mejor a la chica.

Horas después.

Usagi salió de la escuela y llegaba a la casa de la abuela, al pararse en la puerta aun temblaba al tocar el timbre, mas antes de hacerlo la puerta se abrió frente a ella, dejando ver el hermoso rostro de Kasumi quien al verla solo dio un paso hacia atrás y dándole la espalda entro a la casa mientras levaba una mano a su pecho y la otra a sus labios.

-¡¿Qué haces aquí?- cerrando los ojos sin que ella lo notara

-¡mama!- se detuvo- ¡yo…he venido a hablar con ustedes!- mirando al piso sintiendo que le faltaba el coraje para hacer aquello aunque sabiendo que lo debía-¿está la abuela?

-¡Usagi!- volteando a verla para luego mirar hacia otro lado-no creo que la abuela quiera recibirte, ¡desde que lo supo se ha encerrado en su cuarto y no ha querido recibir a nadie!

-pero es que yo ¡necesito hablarle! ¡Quiero explicarles! ¡Pedirles perdón!- insistió, así que la mujer de cabellera negra la llevo hasta la puerta y dio dos suaves golpes.

-¡abuela! ¡Abuela! ¡Usagi esta acá!- nadie respondió-¡abuela!-

Dentro de la habitación la abuela permanecía sentada con la mirada perdida y con la frente arrugada debido al gesto que mantenía, era notoria la molestia que sentía.

-¡abuela! ¡por favor!- suplico Kasumi

-¡no quiero escuchar nada de ella! ¡dile que se vaya!- grito desde adentro, la rubia se paralizo nada mas de oírla, imaginaba que no sería fácil-

-¡abuela! ¡Escúchame por favor!¡sé que esto estuvo mal! ¡Cometí un error! Pero por favor ¡necesito que me escuche!- grito Usagi soltando un par de lagrimas acompañadas de su quebrada voz- Kasumi fijo la vista en la pared para contener el deseo de consolarla, también se sentía herida y traicionada por la linda chica.

La abuela movió las cejas hacia arriba y cerró los ojos lo mismo que sus puños cerrados y haciéndose la fuerte no le respondió.

-¿por favor perdóneme abuela! ¡Cometí un grave error! ¡y lo lamento!¡necesito saber que me perdona!- insistió, limpiándose las lagrimas.-¡solo quiero pedir su perdón!

Al ver que no sucedía nada, ella termino de llorar y levanto el rostro, Kasumi la acompaño hacia la sala.

-será mejor que vuelvas a tu casa- decía

-¡mama! ¡lo siento!- inclinando la cabeza y sintiéndose mas avergonzada que nunca -¡discúlpame! ¡Perdóname!- la madre de Mamoru solo suspiro profundamente y la vio a los ojos por primera vez en toda la tarde.

-¿Por qué te disculpas ahora? ¡lo que paso, paso! ¡vete a casa!- recorriendo su rostro el cual se mantenía con la vista en el suelo-¡cuídate mucho!- exhalo al decir eso. Usagi sin saber que más decir dio media vuelta y salió de aquella hermosa casa, al quedar en la puerta volteo a verla sabiendo que sería la última ve que lo haría. Luego se fue caminando, hacia las oficinas de Andrew, necesitaba despejar la mente.

"¡realmente me sentía feliz junto a ellos!, sentía que pertenecía a una familia…¡mama! Siempre tan cariñosa y dándome consejos!...¡papa! siempre prefiriéndome y dándome la razón, riéndose de mis chistes" comenzó a reírse con melancolía…" y la abuela…¡la abuela siempre preocupándose por enseñarme a ser una mejor esposa y mujer" sollozo " ¿Por qué tiene que terminar así? ¡porque tenía que encariñarme con ellos?"

Segundos después el llanto era incontrolable, en un parque, sentada pensaba en todo lo que había pasado en esos últimos seis meses, y en cómo después de ser feliz con su solitaria y monótona vida, ahora había dado un giro tan inesperado y sentía como perdía todo lo que tenia, era como si le arrebataran la felicidad de un solo golpe, de pronto perdía a una familia, a un amigo y aun hombre que amaba por sobre todo.

Sin consuelo alguno lloraba como una niña cerrando los ojos y haciendo un puchero con los labios, queriéndose sentir protegída y consolada por alguien.

-¿Usagi?- la voz varonil la devolvió de golpe a la realidad mas era tarde para impedir las lagrimas.

-¡Andrew!- menciono- perdóname ¡no pude llegar a tiempo a la cita y decidí no hacerlo!- se levanto mientras el rubio preocupado solamente la tomo de los brazos

-¡olvídate de eso! …- levantándole el rostro-¿Qué pasa? ¿Por qué estas así?

-¡oh Andrew!- dijo lanzándose entre sus brazos para llorar con más ganas.

-¡dime qué te pasa Usagi-chan!- aunque presintiendo el fondo de todo aquel dolor.

-Andrew ¡ahora me doy cuenta de que todo fue un error! ¡Estaba equivocada!- suspirando, el rubio la miraba y la escuchaba atento- ¡la verdad es que no se en qué punto me equivoque! Lo siento tanto por Mamo-chan y por la familia de el ¡me siento tan mal! Tan deprimida..en realidad ¡papa, mama y la abuela!- suspiro- ¿me gustaban mucho- no era mentira que me cayeran bien y que los quisiera

-Usagi- ella continuo despegándose de el.

-yo se que ellos ¡aun después de todo esto me quieren!- lloro aun mas- lo sé por la manera en que me hablan y en la forma que me miran.- por eso es que me siento tan miserable y me duele el corazón ¡soy tan despreciable! ¿Qué clase de chica soy?

-yo se que en estos momento, todo parece difícil, pero a veras que cuando pase el tiempo y el dolor, ellos poco a poco entenderán.

-¡no me perdonaran!

-¡lo harán!

-¡no!

-¡los conozco Usagi!, ¡ellos son nobles! Solo que entiende que para ellos, todo esto ha sido un caos, despertaron de un engaño y deben sentirse traicionados y heridos. Te consideraban como a una hija, y el dolor debe ser inmenso para ellos ¿no crees?

-¡tu crees que eso pase?- él le sonrió acariciándole la cabeza y haciendo una mueca de sonrisa

-¡claro que si! Ahora ¡te llevare a casa!

-no te preocupes, le hable a Seiya para que viniera por mi.

En eso el cantante aparecía frente a ellos no era necesario ser muy inteligente para saber que Usagi había llorado.

-bien ¡Seiya te la encargo! ¡que estén bien! ¡Usagi! Tranquila. Dijo Andrew despidiéndose de ambos.

Por un rato Usagi se desahogo con Seiya quien la escuchaba y le daba ánimos. Al caer la noche la llevo a su casa. Conforme con que ella al menos sonriera.

-¡perdón por llamarte cada que estoy en problemas!- dijo apenada-debes estar aburriéndote de eso

-no importa si me necesitas otra vez ¡llámame! soy bueno escuchando- dijo, ella le sonrió y el se marcho, lentamente camino hacia la entrada.

Al quedar frente a la puerta la recorrió por completo.

"¡cuantas cosas han pasado en este lugar!"

Suspiro y entro, cuando lo hizo Mamoru se acerco a recibirla con una sonrisa.

-¡has llegado!- sonriéndole y metiendo las manos en sus bolsillos- Seiya te hablo….¿lo viste?

-s¡

-¿hablaste con él?

-si- mirándolo

-¿sobre qué?- intentando ser suave

-¡porque haces tantas preguntas! Tenía cosas que hablar con él y ya

-¿porque hablas con el? ¿Por qué no puedes hablar conmigo?

-hay cosas que no se puede hablar contigo- respondió cabizbaja dejando la bolsa colgada y quitándose el suéter. Mamoru se trago las palabras para intentar controlar sus celos.

-así que lo que no puedes decirme a mí, ¡se lo dices a él!

Usagi no decía nada.

-¿y qué es?- sentándose y abriendo las manos- ¡vamos cuéntamelo!- Usagi continuaba en su sitio-¿Por qué no puedes decirme? ¿tan secreto es?- comenzando desesperarse-¿Qué diablos es? ¿Qué? ¿es sobre ir a algún viaje juntos?.- el sonido de su voz marcaba lo exaltado que se encontraba, mas Usagi no advirtió el verdadero sentimiento detrás de su actitud posesiva.- ¿o hablan sobre besarse?- revelo, Usagi lo miro con las cejas arqueadas.

-¿Qué? ¿de qué hablas?

-¡los vi!...- confeso con cierto dolo, la verdad es que aquel beso le estaba carcomiendo el alma-¡se gustan mucho! ¿No?...pero yo…todavía no te he dado el divorcio- sus palabras sonaban agudas debido al repentino quiebre de su voz.-¡deben de odiarme por no dejarlos ser felices!

-Salí con el, porque le conté lo duro que es para mí- interrumpiéndolo, el abrió sus ojos interesado

-¿Qué? ¿Qué es tan difícil?

-¡tu! ¡vivir contigo!- dijo sin mirarlo a los ojos- la estoy pasando muy mal, y siempre sufro por ti- el ojiazul cerro la boca y guardo silencio sintiendo un nudo en su garganta.

-¿Qué dices?

-¿tienes idea de lo mucho que he sufrido y de lo que he llorado desde que te conozco?- pregunto con firmeza, provocando más dolor en el-me duele tanto, y ha sido tan difícil ¡siempre me lastimas! ¡Me ofendes!, ¡me dejas plantada! ¡Prefieres a Mako-chan que a mi!

-pero ya te dije que todo cambiara- inclinando su cabeza y caminando dos pasos hacia ella

-¿no me vas a hacer llorar?- marcando la pregunta con ironía

-¡no! ¡te lo juro!- tragando saliva para disipar el nudo en su garganta-¡no te voy a hacer daño! ¡voy a cuidar de ti!- ella entendió el significado de sus palabras, lo miro conmovida y recordando. "¡Mamo-chan! Cuando cuidas de una persona significa que esa persona te gusta ¿no es así?" mas se negó a creer en ello, estaba cansada de crear siempre esperanzas e ilusiones que luego le rompían el corazón.

-¿y cómo cuidaras de mi?- con los ojos llorosos por todo lo que estaba escuchando, pues la hacían sentir feliz pero ahora tenían que terminar, el final llegaba.-¿sabes cómo cuidar a alguien? ¡no tienes idea de lo que eso significa!- ella también comenzaba a sentir ese dolor en su pecho. Aun se mantenía en el marco de la entrada sin haber dado un solo paso.-no sabes cómo querer a una persona…tampoco sabes demostrar tus sentimientos.

Que gran verdad decía, durante todos esos días, el únicamente había intentado gritarle que la amaba, que la necesitaba como a nada, que se había enamorado locamente de ella, pero no encontraba la forma, las palabras, la manera de demostrarlo ¿Por qué le era tan difícil?

-no sabes cuidar a una persona- continuaba- ni siquiera te das cuenta cuando dañas a alguien- el miro al piso y cerrando los puños recordaba los momentos dolorosos que el le había hecho pasar.- por eso decidí que…- moviendo los ojos para contener las lagrimas las cuales ya estaban en sus pupilas- ¡no quiero sentirme mas así!

-pero Usagi….

-desde que iniciamos con el contrato- respirando con dificultad.-todo esto comenzó a salir mal,¡es hora de terminarlo!- mantenía la vista al frente mostrándose tan segura que para Mamoru fue un balde de agua fría, sus palabras resonaron en su mente, y aun no lograba procesar el significado de tales.

-¡separémonos!- mirándolo a los ojos el vio como estaban cristalinos, y un dolor se apodero de él inutilizándolo-¡ya es hora!, ¡vete al fin con Mako-chan!

-¿Qué has dicho?- ella soltó una lagrima y Mamoru sintió como las suyas también se derramarían en cualquier momento, al no obtener respuesta pregunto.-¡dime una cosa!- Usagi no volteo a verlo luchando contra el sentimiento de abrazarlo y detenerlo-¡si te vas con Seiya Kou! ¿Crees que no te hará llorar ni te hará sufrir como yo?- el brillo en sus ojos era tal que cualquiera que lo mirara lo creería increíble.

La rubia limpio su ojo y sin levantar la vista lo escuchaba atenta.

-¿crees que, el si puede cuidarte?- volteo a verlo, esta vez había entendido sus palabras. El bajo la mirada y ella alcanzo a ver el brillo en sus ojos.

-yo..-

-¡no te lastimare más! Si eso es lo que deseas- camino pasando frente a ella sin darle la cara-¡que descanses!. Al subir las escaleras cerró los ojos para dejar fluir las lagrimas, pues dolía tanto contenerlas que su corazón le exigía ser liberado de tanto dolor. Encerrado en su habitación con la luz de la lámpara encendida pensaba en todo lo malo que se había comportado con ella. ¿Es que como había sido tan ciego para no darse cuenta de lo que le pasaba con ella? ¿para hacerla sufrir inmerecidamente?

"¡Usako! ¡Perdóname!...solo yo soy el culpable de todo lo que te pasa, si no te hubiera besado aquella vez, ni te hubiera obligado a casarte conmigo, ¡no estarías pasando por todo esto!...¡aunque te ame! Se que es tarde para hacerlo, ¡se feliz!"

Usagi permanecía con las rodillas pegadas al cuerpo y tratando de escuchar algo de música para evadirse de la realidad, pero la verdad es que no dejaba de pensar en ello, en lo mal que lo estaba pasando y en lo doloroso que seria para ella todo lo que vendría a continuación.

A la mañana siguiente ella se levanto muy tarde, se sorprendió un poco al no escuchar el ruido de la música o el sonido de su voz. Camino entre la amplia casa, y después descubrió pegado en el refrigerador una nota en la cual resaltaba el dibujito de un pollito. Se acerco para leer.

"¡Usagi-chan! ¡has hecho un gran trabajo! Cuídate mucho ¡Aja aja figthen!...M,C,"

Al instante comprendió de lo que todo aquello se trataba, llevando una mano a su rostro y doblando las rodillas se dejo caer en el suelo liberando el sentimiento que estaba a flor de piel, sin necesidad de mas, sus lagrimas la traicionaron liberando así a su afligido corazón. Lloro lloro por largo rato, recordando con pesar los momentos que había vivido a su lado.

/ * * * * /

Pasaron algunos días, la vida en Full House se había hecho insoportable sin su presencia, no había rincón de aquel hogar que no le recordara a el, en la televisión las noticias sobre su supuesta separación y divorcio no se hacían esperar, hablaban sobre una supuesta infidelidad, sobre la diseñadora quien había terminado con ese matrimonio y también sobre algunos detalles de la vida de la rubia quien aseguraban se había casado con el actor gracias a su dinero.

Mas a ella poco le interesaba lo que decían, había logrado superar los rumores a sus espaldas, las malas miradas, los chismes y las provocaciones, en verdad todo se lo debía a Minako, quien junto a Yaten y Seiya la hacían reír un poco, aunque ahora que se habían ido a Londres en verdad le costaba sobre llevar la situación.

Lejos estaban todas aquellas personas de imaginar que el dolor más grande de ella se debía a la ausencia de el, que estaba sufriendo por su primer y gran amor el cual había llegado a su vida inesperadamente y en el momento que ella menos lo había imaginado.

Habían pasado quince días, en los cuales los medios continuaban intentando establecer contacto con Mamoru, incluso ella tuvo que dejar de ir a la escuela debido al acoso que sufría y de no ser por Molly y Kelvin no hubiera podido sobrevivir. Cierta mañana el timbre de su puerta sonó y ella un poco temerosa salió al encuentro. Al abrir se llevo la sorpresa más grande al encontrarse con la guapa y atractiva castaña, mejor amiga de Mamoru.

-¡hola Usagi!- sonrió la ajabarde ante el asombro de la rubia. Le permitió pasar

-¡olvide devolverte esto!- depositando sobre la mesa aquel anillo de diamantes el cual alguna vez le hubiese pertenecido-¡te pertenece! Mamoru iba a proponerte matrimonio con el y yo sin saber ¡lo tome! Creo que es hora de devolvértelo

La confesión tomo desprevenida a Makoto quien tomo la sortija y la miro detenidamente aunque ahora no sentía nada en su interior más que pena y nostalgia por todo lo que estaba pasando.

-Mamo-chan te quiere mucho- dijo- ¡así que asegúrate de amarlo y hacerlo feliz como el a ti!- tomando sus rodillas entre sus manos para tomar valor que sus palabas necesitaban, la castaña la miraba incrédula.

-no creo que pueda- dijo sonriente-yo…no puedo hacer que Mamoru sea feliz.

La rubia mantenía la vista en ella aun sin entender bien toda la situación.

-la razón por la que estoy aquí, es porque he escuchado que se han separado- desviando la mirada por el pesar que le causaba aquella noticia.

Ahora su mirada era limpia y transparente, Usagi lo noto en el acto, hasta su sonrisa parecía más franca.

-¡a Mamoru le cuesta mucho explicarse! Y expresar sus sentimientos-la miro a los ojos- ¡el no puede hacerlo bien! ¡Lo conozco! Así que lo hare por el

-no entiendo

-Mamoru puede ser un cabeza duro y todo lo que quieras, ¡pero es muy sensible!, aunque es muy idiota para expresar sus sentimientos- dijo mientras sonreía. Los ojos de la rubia la recorrían pensando que se había vuelto loca, pero parecía tan seria y tan segura de lo que decía, hasta le había caído bien, ya que ahora parecía tan diferente a como la había conocido, se lo decía la manera en que la miraba.

-jejeje, ¡eso lo sé!- encogiéndose de hombros-

-pues no pareces saber que él te quiere.-menciono mirándola con ternura Usagi cerró la boca y abrió mas sus ojos mirándola con evidente asombro- Usagi-chan- dijo esta vez viéndola a los ojos, ella noto la sinceridad en sus palabras.-¡dale una oportunidad a Mamo-chan!- tomando sus manos- la rubia al contacto volteo a verla y su corazón latió con fuerza, al oírla decir todo eso, aunque pensaba que sería mejor si él lo dijera.

De inmediato sus ojos enrojecieron.

-pero es que…¡yo no puedo hacer nada!- a papa, a mama y a la abuela- gimió-¡les he hecho mucho daño!- Makoto noto como la lagrima se había liberado de su prisión, y sintió una pena infinita por ella.-¡y ahora tengo muchos problemas!- se sincero bajando su vista para evitar la pena de que la viera llorar.-todo esto se ha salido de control! Siempre fue un error y por eso decidimos parar.- levanto su carita, Makoto suspiro con tristeza sabiéndose culpable de la mayoría de sus desgracias.

-¡lo siento mucho Usagi-chan!- Usagi limpio rápidamente sus ojos para verla- se que…todo lo que está pasando…es mi culpa-.

-no es así, ¡las cosas tenían que pasar así!¡Mamoru no era para mí!- tratando de dibujar una sonrisa.

-aun así….espero que algún día ¡puedas perdonarme!- dijo levantándose para retirarse-ojala pensaras un poco en lo que te dije! ¡Cuídate! Que estés bien- salió de la casa.

Mas o menos al mismo tiempo en otro lugar.

-¡Setsuna! ¿Crees que esto es lo mejor?- preguntaba su rubio esposo viéndola caminar de un lado a otro con los brazos cruzados en un total estado de nerviosismo.

-¿Por qué no decimos que ella es una estafadora?-sugirió un chico, Kelvin al oírlo solo pudo defenderla

-¿¡qué?, Usagi no es una criminal- le dijo. Setsuna mantenía la mirada perdida aunque su seriedad era tal que asustaba a cualquiera, incluso Jedite se había percatado de eso y se había abstenido de hablarle.

-¡pero es Usagi-chan! Una chica normal, la gente terminara olvidándolo- se justificaba el chico.- ¿Qué no estamos para tratar de ayudar a limpiar a Mamoru Chiba? ¡Este escándalo es demasiado para su carrera sabemos que será su fin, no habrá quien quiera trabajar con el, no ha tenido un solo proyecto desde que se caso y ha perdido algunos contratos.

-pero no es justo para Usagi- menciono Kelvin

-¡ya es suficiente!- interrumpió la morena-ellos lo han empezado, ¡así que ellos lo terminaran! Si Mamoru quiere hacer esto, es su decisión y como tal deberá afrontar las consecuencias de su acto.

En ese momento los guaruras de Mamoru hicieron acto de presencia y el detrás de ellos apareció perfectamente vestido con un traje completamente negro, camisa blanca y corbata negra. A pesar de su evidente estado físico, pues a pesar de el esfuerzo de todos por mejorar su apariencia, era notable las ojeras en su rostro, su cabello largo y su mirada vacía, carente de ese brillo y esa virilidad que lo caracterizaban.

-¡Mamoru! ¡Estamos listos!- dijo Jedite-¿estás seguro de lo que vas a hacer?- el actor solo se limito a sonreírle y poniendo una mano en su hombro le respondió.-¡entonces! ¡Suerte!- dijo con algo de pesar, para todo aquel equipo era evidente lo que sucedería con Mamoru Chiba y su ascendente carrera la cual estaba llegando a la cúspide y ahora amenazaba con quebrarse.

-déjenme a solas con el- pidió Setsuna. Todos se hicieron a un lado, Mamoru la miro con cierto recelo.

-¿estas preparado?- fue lo único que ella le dijo.

-si-

-sabes bien que ya no habrá vuelta atrás- se obligo a decir como su representante.-todo lo que has sacrificado, tu familia, tu carrera, tus sueños y todo lo que has luchado por cada papel, por cada actuación se puede echar a perder. ¿lo sabes bien no?

Mamoru repaso mentalmente cada uno de esos momentos y en su mirada se pudo apreciar la nostalgia por lo vivido. Hubo un largo silencio por parte de el, Setsuna no perdía detalle de su reacción, "¡todo lo que he sacrificado!..lo que soy y lo que tengo….ahora todo lo que tengo no es nada si no la tengo a mi lado, lo menos que puedo hacer por ella es…esto, mi Usako"

-¡aja aja figthen!- grito levantando su puño cerrado y Setsuna lo miro asombrada, y un poco decepcionada pero a la vez orgullosa de el, porque entendía bien el sentimiento oculto detrás de todo ello y le alegraba, ya que el siempre había sido un solitario, un arrogante y un insensible y ahora el amor lo había cambiado.

-¡bien!- dándose la vuelta-¡vámonos!- caminaron hacia la puerta de madera, la cual al abrirse dejo llover los flashes sobre ellos, Mamoru realmente sorprendido por la cantidad de gente que había en el saloncito. Los camarógrafos apuntaban y estaban las principales televisoras. Bajo la vista y lleno de aire sus pulmones para vencer el temor que lo había invadido, pues era claro que para él era difícil.

En casa Usagi encendía el televisor para ver alguna cosa interesante que la entretuviera, cuando de pronto una imagen llamo su atención. En ella hablaban del éxito que los Three Lights estaban teniendo en su gira por Europa y las imágenes de sus tres recientes amigos aparecía en la televisión, ella emocionada dejo la nota mientras iba a la cocina a preparar algo de comer, ignorando así que la noticia concluía y que hablaban de algo más interesante.

-"y hablando de los Three Lights, para todos es sabido el trabajo que realizaron en conjunto con la bella Mishiru Kaio y con el exitoso Mamoru Chiba, de quien tenemos noticias después de días de desaparecido."

Mamoru saludaba a todos con la mano y trataba de sonreír para las cámaras, Setsuna caminaba delante de el y a su lado Jedite lo acompañaba. Todos guardaron silencio al verlo aparecer.

Jedite subió al estrado y tomo la palabra.

-gracias a todos por venir a esta rueda de prensa.- con evidente nervio y mirando a Mamoru—sabemos que están ocupados así que no les quitaremos mucho tiempo.- los reporteros estaban a la expectativa. –queremos que quede bien claro que no responderemos preguntas, esto es un comunicado para todos, por lo que agradecemos se tome como tal.- se retiro provocando el murmullo de muchos.

-pero ¿Por qué?

-¿no podemos preguntar?

-tiene la palabra el señor Chiba- dijo otro miembro del equipo.

-buenas tardes a todos…soy Mamoru Chiba-

En la casa Usagi volvía a la sala con la bandeja llena de frituras cuando escucho su voz, el solo oírlo y verlo después de mucho tiempo le emociono totalmente y lentamente camino sin despegar la vista del televisor.

-les agradezco que hayan venido- trato de sonreír- la razón por la que estoy hoy aquí es porque quiero explicar algo sobre una chica.

Los murmuros no se hicieron esperar.

-¡hay una chica a la que amo!- la confesión arranco mas inquietud en el saloncito, Setsuna incluso levanto la vista al oírlo, y Mamoru sentía que se aliviaba al confesar algo que su corazón gritaba-¡la quiero mucho! Y la quiero de verdad.- su mirada pareció perderse un instante al recordarla y sonrió- ¡es una mujer que llena de esperanza y alegría las cosas más simples!...cuando estoy con ella, siempre estoy alegre. ¡Me hace sonreír! ¡Ser mejor persona!

La rubia escuchaba anonadada cada palabra, sintiendo como su emoción crecía con cada palabra. Pero a la vez confundida porque no sabía a ciencia cierta de quien estaba hablando.

-gracias a ella- su voz se quebró dejando a todos conteniendo la respiración- ¡he conocido lo que es la felicidad!..y Por eso…- deteniéndose un poco- por eso yo, la quiero tanto. ¡me he enamorado de ella! ¡se su esencia! ¡de su forma de ser!...- continuo sorprendiendo a todos con la declaración que nadie esperaba pues era conocido por ser muy discreto y celoso con su vida personal- Y porque deseo protegerla….- tragando con fuerza para que las palabras salieran- ¡es por lo que me divorcio!- Algunos se levantaron de su sitio, se miraron entre si, pues aunque había muchos rumores jamás se imaginaron una noticia como aquella.

Kelvin, Jedite y Setsuna se miraron entre si, desesperanzados. Una chica valiente se atrevió a decir.

-¿es Makoto Kino esa mujer? ¿o es Usagi?

En casa Usagi se sentó casi hasta quedar pegada al televisor.

Jedite se puso de pie para tomar la palabra pero Mamoru se adelanto.

-se que tienen curiosidad por saber quién es, pero no lo diré.- continuo- es una persona normal, no tiene nada que ver con el medio. Común y corriente, como dicen ustedes ¡no es un símbolo sexual! Ni el rostro más bello del año- intento bromear- pero es lo más bello y valioso que tengo…lo más valioso y especial que tengo en mi vida ¡lo más importante de ella!.- todos notaron a la perfección lo lloroso de sus ojos y capturaron ese momento.-¡es todo lo que diré por el momento!-concluyo levantándose antes de que las lagrimas lo traicionaran.-

-¡gracias por venir!- se levanto de su asiento, seguido de su equipo y bajo la mirada de Setsuna. Todos se acercaron para tomar imágenes y fotografías.

-¡nada de preguntas por favor!- solicito Jedite.- custodiado por Kelvin y otros mas lo llevaron hasta encerrarse en una oficina.

En casa de la familia Chiba.

-¡oíste eso!...¿de quién está hablando Mamoru?- decía Kasumi

-¡apaguen eso! ¡no quiero escuchar hablar sobre el!- dijo autoritario Takashi, Kasumi obedeció en el acto.

-¡mi nieto está enamorado!- murmuro la abuela. "¿hablara de Usagi?" pensó.

Usagi permaneció sentada y sumamente confundida, el no dejaba nada en claro, era una verdad a medias, y se dio cuenta de que le dolía saberlo.

Debido a las relaciones y las influencias de Mamoru, el divorcio se dio con rapidez, más de lo que Usagi y Mamoru hubieran querido, ni siquiera se encontraron ni tuvieron que verse cara a cara, el, firmo y envió los papeles a Usagi otorgándole con este las escrituras de su casa. Y una suma de dinero nada despreciable.

Aun así, Usagi siempre deseo que las cosas fueran de distinta forma. Hubiera cambiado todo eso por estar a su lado, pero sabía que debía ser así. ¡era lo mejor!.

En un departamento de Jubang.

-¡Mamo-chan!- decía suavemente Kelvin metiéndose a la habitación de Mamoru.- ¿señor Chiba está ahí?- dando suaves golpes en la puerta del baño.

El chico de gafas busco por todos lados, no había rastro de que él hubiera pasado la noche ahí, finalmente busco en el armario para comprobar que su ropa no estaba. Alarmado solo pudo llamar a Setsuna.

-¡Señora Meio!... ¡Mamoru ha desaparecido!- dijo preocupado y alarmando a todos.

/ * * * * /

¿Dónde está? ¿A dónde se fue? Jejeje ¿Qué les pareció el capitulo? En verdad espero que lo hayan disfrutado tanto y haya estado a la altura de lo que esperaban pues con la demora siento con la obligación de mejorar y no se si cause el efecto deseado jejeje.

Quiero agradecerles a todas aquellas y aquellos, quienes han tenido la enorme paciencia conmigo jejeje, primero que nada me disculpo porque sé que las he dejado demasiado tiempo en suspenso, pero es que ya en mi país dio inicio el nuevo ciclo escolar, ¡parece mentira! Ya un nuevo ciclo jeje, y pues ni modo tuve que comenzar con ganas ya saben mis nuños, la planeación, inicio de curso en fin, tenia mil pendientes así que por esa razón no había encontrado tiempo ni inspiración para continuar y más ahora que se acercan los capítulos finales y necesito estar al cien, espero puedan comprenderme, les agradezco infinitamente. Aparte de que tengo por ahí algunos problemas emocionales que no me permiten fluir jeje espero que pronto pase.

Mil gracias a;

Carmen, neo reina de la luna llena, anahis, nicole, Karina, ani-gabi, Sandy-serena, aRizaii, LOLIS TRISTAN, cris, trischiba, misaoshinomori03, amafle, sheccidmoon, natcsh, neoreina-sailor moon, mooneclipse, Carmen, luz cullen chiba, sailor Lady, usako tenoh, Dayanna, neo reyna serenity, patty ramirez de chiba, Isabel20, nahima-chan, ahome23, shiru chiba, usagi13chiba, sailor mercuri o neptune, lerinne, sailor lago, Gisela de chiba, Mapi, anyreth, Hotaru no Hikaru, cristydechiba, paolac78, y luna,

Espero no olvidar a alguien pero si es asi por favor perdonemente y háganmelo saber para mencionarlas en el próximo.

A ti que te das el tiempo de leer ¡gracias tambien! Arigato las quiero mucho

Su amiga Usako