Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to KitsuShel. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de KitsuShel, solo nos adjudicamos la traducción.
Parachute
By: KitsuShel
Traducción: Emotica G. W
Beta: Melina Aragón
Capítulo 28
9 de agosto de 2010
Bella rebotaba nerviosamente la pierna mientras esperaba que el avión llegara a Miami. Tenía tres horas para descansar y refrescarse antes de su firma del libro. Tomó su iPhone y revisó su calendario para la semana, preguntándose una vez más si Tanya había tratado el asunto por ella. Siete ciudades diferentes en ocho días. Esta noche, se quedarían en Florida y luego volarían a Atlanta mañana, antes de hacer su camino hacia Raleigh, Carolina del Norte. Desde allí llegarían a Washington D.C. y luego a Filadelfia, Pensilvania. Lo rescatable era ser capaz de pasar un fin de semana entero en la ciudad de Nueva York antes de acabar en Detroit, Michigan y luego dirigirse de nuevo a Chicago.
Sintió un toque suave en el brazo y se apartó de la ventana, para enfrentar a una Esme sonriente.
―¿Estás bien, Bella? ―preguntó ella en voz baja.
Bella asintió y le devolvió una sonrisa.
―Solo nerviosa, Esme. Estas cosas siempre son abrumadoras. Además, nunca he estado lejos de Jack por mucho tiempo.
Esme asintió comprensivamente y acarició su hombro.
―Eso es comprensible. Todo estará bien. Con suerte, esta semana pasará rápido y pronto estaremos en casa.
Casa. El sonido de esa palabra hizo que Bella se mordiera el labio, para evitar sonreír. Cerró los ojos por un momento y revivió ayer.
...
―¿Qué dirías si dijera que estaba considerando mudarme a Seattle?
La boca de Bella se abrió y sus ojos se ampliaron en shock. Edward se frotó nerviosamente la nuca y empezó a divagar.
»Quiero decir, no está decidido, pero estaba pensando que sería más fácil en todos los aspectos si me mudara más cerca de ustedes dos. Los amo a ambos y quiero estar en sus vidas, no solo de vez en cuando, cuando uno de nosotros pueda viajar para una visita. Y no quiero desarraigar a Jack de su casa, pero yo...
Ella levantó el brazo y colocó la mano sobre sus labios, cortándolo. Edward levantó una ceja y le dirigió una mirada interrogante.
Ella sonrió ampliamente y dijo:
―Pregúntame de nuevo.
Él rio ligeramente y sacudió la cabeza.
―Bella, ¿qué dirías ante la idea de que me mude a Seattle?
―Preguntaría si necesitas ayuda para empacar ―respondió ella alegremente antes de lanzarse a sus brazos y besarlo ruidosamente.
―Ugh, ¿más besos? ¿Es en serio?
La pareja locamente enamorada se volvió y miró a su hijo, que estaba observándolos con una mirada divertida en la cara.
―Sí, más besos. ¡Y eres el próximo! ―exclamó Bella mientras intercambiaba un Cullen por el otro.
...
―¿Qué te tiene sonriendo tan bellamente? ―preguntó Esme con curiosidad, justo antes de que los asistentes de vuelo anunciaran que eran libres para salir del avión.
Bella no estaba segura de cómo responder exactamente. Edward quería ser el que se sentara y les explicara su deseo de mudarse a sus padres. Además, nada estaba decidido, como él mismo había dicho. Decidió ir con la verdad parcial.
―Solo estaba pensando en Jack y Edward. Pensé que mi vida estaba completa con Jack, pero Edward agrega otra dimensión completa. No puedo imaginar nuestras vidas sin él.
Esme le dirigió una sonrisa maternal mientras tiraban de sus bolsos de mano y empezaban a salir del avión.
―Gracias de nuevo por venir conmigo, Esme. Tanya voló hace unos días para ponerse manos a la obra. Las giras son agitadas para ella y se pone solitario cuando estoy por mi cuenta.
―Oh, cariño, no me importa en absoluto. Los muchachos iban a pasar la semana en nuestra cabaña en el lago de todos modos, así que estoy más que feliz de pasar algo de tiempo contigo.
Bella asintió y condujo el camino para recoger sus maletas. Mientras esperaban, buscó a Tanya y se alegró de ver a su amiga saludando desde el otro lado de la habitación, acompañada por su ayudante, Felix. Bella le dio a Tahn un abrazo rápido y Felix sonrió antes de agarrar sus maletas.
―Ahora vamos ―dijo Tanya―. Vamos a instalarlas en el hotel y a que descansen antes de que tengamos que dirigirnos a Barnes y Noble.
Esme unió su brazo con el de Bella y siguió silenciosamente a Tanya al aparcamiento.
.
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Siete horas después, Bella se despidió de la última de sus fans y le entregó la copia ahora firmada de Jack Ataca la Biblioteca, su último libro.
―Muchas gracias, señorita Swan. A mi hijo, Shaun, le encantan sus historias sobre Jack. Disfruta realmente que están basados en un niño real.
Bella sonrió y estrechó la mano de la mujer.
―No es un problema. Muchas gracias por salir y esperar en una cola tan larga. Fue un placer conocerla.
Cuando la mujer hizo un gesto de despedida y salió de la tienda, Bella notó a una persona que estaba de pie en silencio a un lado de la mesa. Levantó la mirada y preparó una sonrisa, pero su rostro rápidamente se congeló de sorpresa cuando vio quién era. Su madre estaba de pie allí, jugueteando con su bolso nerviosamente. Cuando captó su mirada, Renée la saludó con una sonrisa forzada.
―Hola de nuevo, Isabella. ¿Crees que podríamos hablar?
Bella fue tomada desprevenida por el sonido de la voz de Renée. Sonaba igual como recordaba desde su niñez. Cuando miró los ojos avellana de su madre, notó que las arrugas y la expresión cansada en su rostro la hacían parecer más vieja que sus cuarenta años.
―¿De qué hay que hablar, Renée? ―preguntó ella, haciendo todo lo posible para mantener la hostilidad fuera de su voz.
Su madre sonrió tristemente y asintió con la cabeza.
―Sé que probablemente me odias, pero hay muchas cosas que me gustaría explicarte.
―¿Bella? ¿Todo está bien? ―preguntó Esme, acercándose a su lado.
―Sí, Esme Todo está bien ―respondió ella con una sonrisa amable.
―¿Quién es tu amiga, querida? ―preguntó Esme, desconfiada de la mujer que había hecho que Bella se sintiera incómoda y tensa.
―Esme, esta es Renée Dwyer. Renée, esta es Esme Cullen. Esme es la abuela de mi hijo ―explicó Bella, su voz no traicionando una emoción.
Los ojos de Renée se iluminaron.
―Oh, no es encantador eso. Soy la madre de Bella.
Esme miró a Bella con sorpresa. Cuando sus ojos se encontraron, el corazón de Esme se rompió ante la mirada triste en los ojos de la joven. Su instinto de "Mamá Osa" se puso a toda marcha y unió su brazo de manera protectora con el de Bella.
―Diría que fue un placer conocerla, señora Dwyer, pero jamás he oído que Bella la mencione antes.
El rostro de Renée decayó y dejó caer su mirada a sus pies por un momento, antes de regresarla a Bella.
―¿Cómo está tu hijo, Isabella? ¿Jack, verdad?
Bella entrecerró los ojos, preguntándose qué clase de juego estaba jugando su madre.
―Sí, su nombre es Jack, y está bien. Gracias por preguntar.
Renée asintió y sonrió levemente.
―Phil me guardó un libro de recortes con cualquier cosa que mencionara tu nombre y tus libros. Estoy muy orgullosa de ti, Izzy.
Confusión llenó los pensamientos de Bella.
―No estoy siguiéndote, ¿por qué Phil te guardaría un álbum de recortes de mí? Nunca antes te ha importado ―respondió con una voz herida.
Los ojos de Renée se llenaron de lágrimas y parpadeó para alejarlas.
―Eso es parte del porqué quería hablar contigo en privado. Me diagnosticaron hace unos años trastorno bipolar tipo I. Me ha tomado unos cuantos meses conseguir el coraje para hablar contigo.
Desvió la mirada por un momento antes de mirar de nuevo y continuar.
»Sé que nunca ganaré tu perdón y que nunca seré "normal", pero solo quería intentar.
Bella tragó la emoción que había en su garganta.
―Estamos quedándonos en el hotel EPIC. Ven a las ocho y podremos hablar.
Renée se movió para abrazarla, pero Bella retrocedió. Solo porque estaba dispuesta a escuchar, no significaba que estuviera dispuesta a perdonar sin examinar, por así decirlo. Ella se dio la vuelta rápidamente y prácticamente corrió a la habitación trasera de la tienda, tratando desesperadamente de mantener sus emociones bajo control. Esme y Tanya estaban muy cerca de ella.
―¿Bells? ¿Estás bien, nena? ―preguntó Tahn en voz baja, moviéndose para estar cerca de su amiga y frotar su espalda.
Ella pasó una mano por su cabello y suspiró.
―Mierda. ¿Por qué dije eso? Creo que no podría sentarme en una conversación con ella.
Esme puso su mano suavemente sobre el hombro de la joven.
―¿Por qué no regresamos al hotel y tomamos una copa? Estaría más que feliz de escuchar.
Bella asintió lentamente y respiró hondo.
―Eso suena realmente como una buena idea.
.
.
Las ocho de la noche llegaron rápidamente y Bella hizo girar nerviosamente una pajita en el vaso de su Fuzzy Navel*. Esme la observaba tristemente con pesar. Cuando regresaron al hotel antes, Bella se abrió y le contó todo sobre su madre, o la falta de ella. La vida de Esme había girado en torno a su familia durante los últimos veintisiete años, y simplemente no podía imaginar a una madre alejándose de una hija tan hermosa y dulce. El sonido de una silla rayando el suelo hizo que ambas mujeres levantaran la mirada. Renée sonrió disculpándose mientras se sentaba a su mesa en una esquina apartada del bar del hotel.
Sus ojos parpadearon cautelosamente en la dirección de Esme antes de hablar con Bella.
―Gracias de nuevo por aceptar encontrarte conmigo, Isabella.
Bella miró su bebida y asintió, en silencio.
―Es un placer encontrarla de nuevo, señora Cullen ―dijo Renée en voz baja―. Supongo que casi no puedo culpar a mi hija por no venir sola.
Bella levantó la cabeza con brusquedad y le lanzó una mirada furiosa a su madre.
―No. Por favor, no me llames así. No has sido mi madre por más de doce años.
Renée sonrió tristemente.
―Lo siento. Intentaré no hacerlo. Pero debes saber que nunca he dejado de pensar en ti.
―Entonces, ¿por qué te fuiste? Si no eras feliz con papá, aún podrías haberte mantenido en contacto conmigo ¿Sabes lo que es que tu mamá desaparezca de la nada importándole un bledo?
Bella se quitó las lágrimas de enojo.
―Y no me hagas empezar a hablar de cómo me trataste la última vez que te vi. Después de diez años de no verte en persona, ¿tú me das una actitud acerca de ser padre? ¿Tú?
Renée tragó saliva y se miró las manos.
―Tienes razón, fui impertinente cuando te vi en Disney hace unos años. Fue una impresión, y no tenía derecho a decir nada.
Miró al rostro de Bella con ojos amplios y llorosos.
―En cuanto a mi partida, pensé que estarías mejor. Comencé a notar cosas que eran distintas sobre mí y no supe qué hacer. Al principio pensé que mis cambios de humor podrían haber sido provocados por un embarazo, pero cualquier prueba que tomaba salía negativa. El día antes de que me fuera, me di cuenta de que me había olvidado un pedazo de tiempo que no podía recordar. Entonces comencé a pensar que tal vez era alzhéimer porque ambos de mis abuelos lo sufrieron. Decidí irme en silencio y esperar que Charlie y tú me olvidaran. Los dos merecían una vida feliz, estable. No podía darles eso.
Parpadeó y lágrimas gruesas rodaron por sus mejillas.
»Confía en mí, Izzy ―dijo con un pequeño sollozo―, irme fue lo más difícil que alguna vez he hecho, pero estaba asustada, y quería que estuvieras a salvo. Pensaba en ti todos los días. Hubo varias veces en que solo quería volver a casa, pero no fue hasta que conocí a Phil hace cuatro años que simplemente me di cuenta de lo que había hecho. Lo conocí a través de su padre, que era mi médico en el momento. Estuve renuente a salir, sobre todo después de mi diagnóstico, pero él estaba decidido. Sostuvo mi mano y ha sido mi roca desde entonces. No sé dónde estaría ahora mismo sin él.
Bella se recostó en su silla y dejó escapar unas lágrimas mientras observaba a su madre.
―¿Qué quisiste decir con que no fue hasta que conociste a Phil que te diste cuenta de lo que habías hecho?
Renée sonrió tristemente.
―Tiene una hija de un matrimonio anterior. Su nombre es Mary, y ahora tiene dieciséis años. Pasar tiempo con ella duele tanto a veces porque no puedo evitar pensar de todo lo que me alejé. ―Rio entre dientes ligeramente―. No me arrepiento de dejar a tu papá. Habíamos perdido nuestros años de chispa antes de que me fuera. Éramos demasiado diferentes, demasiado opuestos para ser felices el uno con el otro. Sin embargo, lamentaré dejarte hasta el día en que me muera.
―Entonces, ¿ahora qué? ―preguntó Bella escéptica―. ¿Estás curada? ¿Todo está mejor así que ahora quieres ser mamá?
Renée sacudió la cabeza tristemente.
―No, por desgracia, no funciona así. Nunca estaré "curada". Tomo medicinas y veo a un terapeuta, pero todavía hay momentos en los que la depresión o la manía se abren camino y se siente como si no lo puedo manejar. Tener a alguien que me entiende y entiende qué esperar con mi desorden ayuda mucho.
Levantó la mirada y trabó los ojos con su hija.
»Me gustaría ser parte de tu vida. Sé que nunca podrás considerarme tu madre otra vez o que puedo no merecer la oportunidad, pero espero que algún día me des una oportunidad.
Bella mordió su labio y buscó la cara de Renée, buscando cualquier indicación de que no estuviera diciendo la verdad. Sin encontrar ninguna, sintió su corazón empezar a derretirse ligeramente.
―Tal vez algún día, pero no ahora.
Renée sonrió y asintió.
―Eso es más de lo que esperaba, gracias. ―Metió la mano en su bolso y sacó una tarjeta de presentación―. Aquí está mi información, si te gustaría ponerte en contacto conmigo.
Bella miró fijamente las palabras escritas en el cartón y se sintió sonreír ligeramente mientras miraba de nuevo a Renée.
―¿Eres artista?
Ella sonrió brillantemente.
―Sí, dibujo y pinto. Empezó como terapéutico, pero se convirtió en algo más. Incluso me ofrecí como voluntaria en un centro de recreación local para enseñar algunas clases de arte a niños.
―Eso es bueno. Me alegro de que encontraras algo que ayude.
Un silencio ligeramente incómodo se asentó sobre la mesa antes de que Esme se aclarara ligeramente la garganta.
―Se está haciendo tarde, y tenemos un vuelo mañana temprano, así que creo que voy a dirigirme a la habitación. Fue un placer verla de nuevo, señora Dwyer. Espero que todo siga bien para usted.
Esme se volvió y se inclinó para besar a Bella en la mejilla.
―Pensé que podría gustarte un momento a solas con ella. Te esperaré por los ascensores, por si acaso ―dijo solo lo suficientemente alto para que Bella oyera. Ella extendió el brazo para apretar la mano de Esme y sonrió apreciativamente.
Cuando madre e hija se quedaron solas, se estudiaron silenciosamente por un momento. Renée se levantó y rompió el silencio con un suspiro pequeño.
―Bueno, supongo que debería irme entonces. Por favor, piensa en lo que he dicho. No estoy esperando que las cosas cambien de la noche a la mañana, tal vez nunca. Pero tenía que aprovechar esta oportunidad.
Bella se puso de pie y observó tristemente a su madre.
―Yo-Yo solo necesito digerir todo. No estoy diciendo nunca, pero sí necesito algo de tiempo.
Renée sonrió y abrazó rápidamente a Bella antes de que ella tuviera la oportunidad de alejarse.
―Gracias, Izzy ―susurró en el oído de su hija. Le dio un beso suave en la mejilla antes de sonreír y alejarse. Bella se quedó de pie junto a la mesa y observó a Renée alejarse, con pesar y triste, pero sintió un peso ligero levantarse de sus hombros. No la habían llamado Izzy desde que era una niñita. Después de que Renée se fue, se negó a dejar que alguien la llamara así. Le sorprendió lo mucho que había extrañado el nombre.
.
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Bella se sentía total y completamente agotada cuando entró en su habitación de hotel y se dejó caer sobre la cama. Suspiró y cerró los ojos durante unos minutos, antes de que se obligara a sentarse y ponerse el pijama. Agarró su computadora portátil y puso en marcha Skype. En cuanto inició sesión estaba recibiendo una videollamada entrante de Alice.
Sonrió y aceptó la llamada, observando la cara de Allie aparecer en su pantalla. Los ojos azules de su amiga brillaban de emoción mientras rebotaba ligeramente.
―¿Qué pasó? ¿Qué dijo? ¡No puedo creer que tu mamá quisiera encontrarse contigo!
―Allie, cariño, dale a Bella una oportunidad de hablar ahora ―dijo Jasper arrastrando las palabras desde algún lugar de la habitación. Alice se calmó visiblemente y asintió.
Bella bajó el portátil en la cama y se inclinó sobre su codo para acomodarse.
―Definitivamente fue raro. ―Suspiró―. La idea principal fue que quería que considere dejarla volver a formar parte de nuestras vidas. Se disculpó por largarse y dijo que había sido diagnosticada como bipolar hace unos años.
Alice abrió mucho los ojos.
―Guau, fuerte. ¿Qué le dijiste?
Bella se encogió de hombros.
―Le dije que era una posibilidad, pero necesitaba algo de tiempo para pensar.
Allie asintió.
―Esa es una buena idea.
―Oye, Al, ¿puedo hablar con Jasper un segundo?
Alice asintió y saltó de su silla, Jasper apareciendo rápidamente en su lugar. Él le sonrió amablemente antes de hablar.
―¿Estoy suponiendo que te gustaría saber si le di a tu padre ese CD que grabé?
―Sí. ―Bella asintió.
Jasper sacudió levemente la cabeza.
―Sí, lo hice. Déjame decirte, no estaba muy complacido cuando tuve que informarle que la convocatoria probablemente no se celebraría en la corte. Aún podemos utilizarla como un apalancamiento de manera extraoficial si Victoria tiene alguna idea mucho más adelante.
Bella mordisqueó su labio y asintió pensativamente. Jazz se aclaró ligeramente la garganta.
―Mira, quiero preguntarte algo, y no quiero que te enojes conmigo, ¿está bien?
Bella le lanzó una mirada curiosa.
―Um, ¿seguro?
―Entiendo por qué me enviaste por correo electrónico una copia, pero ¿por qué no mostrarle esto a Edward? ¿Honestamente crees lo que estuvo saliendo de la boca de esa Jezabel*?
Bella sonrió tristemente y sacudió la cabeza.
―No, no en absoluto. Incluso si las cosas no salen bien entre nosotros dos, él adora a su hijo demasiado para tener algo que ver con ella de nuevo. Quiero decir, estaría mintiendo si dijera que no me puso un poco insegura al principio, pero sé lo mucho que lo hirió. Eso es algo que no puedes superar. —Respiró hondo―. En cuanto a no decirle, podría estar equivocada, pero en el momento, estaba segura de que correría directamente a James. Y luego James correría directamente de regreso a Victoria. Luego, bam, nuestra ventaja se perdió.
Jasper pasó una mano por su cara y suspiró.
―¿De verdad crees que él habría ido con James con esto?
Ella pensó por un momento antes de asentir lentamente.
―Sí, de verdad creo que lo habría hecho.
―Está bien, entonces estoy de tu lado con esto.
―¡Yo también, Bells! ―intervino Alice desde algún lugar al lado de Jazz.
Bella rio ligeramente. En ese momento, su teléfono comenzó a tocar el tono de timbre de Edward. Les sonrió a sus amigos y agitó su teléfono.
―Son mis muchachos. ¡Buenas noches, chicos!
―¡Buenas noches, Bells! ―intervinieron juntos antes de cerrar la conexión de Skype.
―¿Hola? ―contestó Bella, llevando el teléfono a su oreja.
―Buenas tardes, hermosa ―respondió la cálida voz de Edward.
―Hola, guapo. ¿Cómo está Jack? ¿Qué están haciendo?
Él rio entre dientes ligeramente.
―En realidad se apagó como una luz. Fuimos a pescar antes y Emmett hizo una rabieta cuando Jack atrapó más peces que él.
Bella rio, imaginando ese escenario claramente.
Él suspiró.
―Te amo. Acabas de irte esta mañana y te extraño como loco.
Sus entrañas se derritieron y se acurrucó con su almohada.
―También te amo y te extraño, Edward. Ha sido un día largo e infernal. Traté de llamarte antes, pero fue directo al correo de voz.
―Lo sé, nena. Lo siento, pero la señal aquí afuera es desagradable. Acabo de hablar con mi mamá, que me informó un poco sobre lo que pasó. ¿Cómo lo estás llevando? ―preguntó él con preocupación tiñendo su voz.
Ella sonrió.
―Mucho mejor ahora. Fue una experiencia surrealista. Te lo contaré más tarde, pero ahora mismo, solo quiero escuchar tu voz y quedarme dormida.
Él rio ligeramente.
―Creo que puedo manejar eso. ¿Te gustaría que te cante para dormir?
Su corazón dio un vuelco y se enamoró un poco más de él.
―¿Por favor? ―susurró.
―Hmmmm, déjame pensar por un minuto.
Lo último que recordaba cuando cerró los ojos era su voz asentándose sobre ella como miel.
...
So easy to forget all of the little things we do.
Like callin' for no reason, just to say the words, "Baby, I love you."
I know lately I've been busy, but a second doesn't go by without you crossing my mind.
It's been so long since we had time, let's take a day and make everything alright.
Just take my hand, fall in love with me again.
Let's runaway to the place where love first found us.
Let's runaway for the day, don't need anyone around us.
When everything in love gets so complicated, it only takes a day to change it.
What I have to say can't wait, all I need is a day,
So let's runaway.
Let's runaway, just for the day.
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14 de agosto de 2010
Bella suspiró y pasó por los canales de cable en su habitación de hotel de la ciudad de Nueva York. Cuando la frustración le ganó, apagó el dispositivo y abrió su computadora portátil. Abrió Facebook y comenzó a sumergirse en algunos juegos cuando su teléfono comenzó a sonar. Sonrió por la cara de Edward en su pantalla y respondió.
―Hola, cielo.
―Hola, amor. ¿Qué estás haciendo? ―preguntó él.
―Muerta de aburrimiento y esperando que Tanya pase con algo de ropa que insistió en imponerme. ¿Qué están haciendo, chicos?
Oyó un ruido de repique y la respuesta de él fue cubierta por otra voz masculina.
―¿Qué fue eso? Edward, no entendí lo que dijiste.
―Lo siento, Bella, ¿puedo llamarte de nuevo? Estoy ocupado con Jack en este momento. Se quedó dormido en el viaje.
―Um, claro. ¿Hablaré contigo más tarde?
―Claro, claro, te amo ―respondió él antes de colgar.
Ella parpadeó y miró fijamente su teléfono por un minuto, preguntándose qué diablos acababa de pasar. ¿Por qué se molestaría siquiera en llamar si estaba ocupado? ¿Y qué fue ese repique? Su ceño se frunció y regresó a manejar su restaurante en Facebook. Diez minutos más tarde, fue interrumpida por un golpe en la puerta.
―Ya era hora, Tanya ―gruñó. Caminó hacia la puerta y comprobó la mirilla, su mandíbula cayendo por la vista ante ella. Abrió de golpe la puerta y se encontró cara a cara con un Edward cansado y desaliñado.
Él sonrió con ironía y abrió los brazos.
―Hola, nena.
Ella sonrió y saltó a sus brazos, besándolo locamente.
*Beso*
―¿Que estás...
*Beso*
―... haciendo aquí?
*Beso*
Él se echó hacia atrás y rio entre dientes ligeramente, ajustando sus piernas que estaban envueltas alrededor de su cintura.
―Te extrañamos. ¿Podemos entrar antes de que alguien llame a seguridad por nosotros?
Ella asintió y él entró en la habitación, no sacándola de su agarre. Tan pronto como la puerta fue cerrada, Bella se encontró presionada contra ella, con los labios de Edward quemando los suyos. Después de unos momentos, sus besos desaceleraron y él apoyó su cabeza contra la suya, respirando pesadamente.
―Guau, hola a usted también, señor.
Él sonrió y besó la punta de su nariz.
―Espera ―dijo Bella de repente―. Dijiste "nosotros". ¿Eso significa que Jack también está aquí? ―preguntó emocionada. Había extrañado mucho a su hijo.
Edward sonrió brillantemente y asintió.
―No estaba bromeando sobre él quedándose dormido en el camino. Va a estar furioso porque no llegara a verte de inmediato, pero no tuve el valor para despertarlo.
―¿Dónde está?
―Está en el cuarto de Esme, ya que tenía una cama extra.
Bella entrecerró los ojos juguetonamente.
―Planeaste esto, ¿verdad?
Él mordió su labio inferior y asintió tímidamente. Ella pasó las manos por su cabello, rascando su cuero cabelludo suavemente con las uñas y haciéndolo gemir.
―¿Qué voy a hacer contigo?
Sus ojos se abrieron rápidamente, vibrantes y verdes.
―Puedo pensar en algunas cosas...
*Fuzzy Navel: Coctel mezclado de vodka con licor de durazno, jugo de naranja y granadina, fue uno de los primeros que surgieron y se popularizaron para los años 80.
*Jezabel: Reina del antiguo Israel, su historia se cuenta en los Libros de los Reyes, que se casa con el rey Acab, a quien lo alejó de Dios y los llevó a él y a Israel a adorar Baal.
¡Bueno, bueno, bueno!
Hay varios puntos que tocar.
Primero: ¿qué me dicen de Renée? ¿Le creemos? Yo sí. Es bastante duro por lo que tuvo que pasar así que considero darle una chance por eso.
Segundo: ¿qué pasará con B y ese tema que está trabajando Jasper? Yo considero que debe decirle a Ed y que él patee el culo de Victoria… ¿o no?
Tercero: ¿No es Lindo Papá Sexy? 😍 Él siempre sabe cómo hacerla sentir bien 😋😉
Veremos qué sigue.
Gracias por sus comentarios a: carolaaproboste v, cavendano13, debynoe, solecitopucheta, Lady Grigori, lizdayanna, Hanna D. L, jhanulita (Alejandra), rjnavajas, patymdn, Torposoplo, Klara Anastacia Cullen, Adriu, Marie Sellory, bbluelilas, tulgarita, Nadiia16, jupy, Pam Malfoy Black, GLORIACULLEN, Tata XOXO, bellaliz, somas, Sara, terewee, Cary, Adriana Molina, Janneth, Noelia, freedom2604, Cristal82, Cely Peralta, lauritacullenswan, RosebellaCullen, Yoliki y LucyGomez.
¡Nos leemos pronto!
