Los Personajes de este fic no me pertenecen a excepción de uno o dos que saldrán posteriormente en esta historia. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
Como siempre antes que nada me doy el lujo de recordar lo siguiente:
Las escenas están separadas por una rayita_ y puede haber alteraciones cronológicas entre cada una de estas, los pensamientos están entre "comillas", las notas de la Autora, están puestas en N.A. al final del cada capítulo e indicadas con un * en el intertexto. Finalmente las referencias a frases u otras cosas estarán en "cursiva y con comillas". Los recuerdos siempre estarán en cursiva y pueden aparecen en cualquier punto del texto sin previo aviso.
Comentarios sobre el capítulo al final porque así es más cómodo xD
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Capítulo 26: Sabiduría Perdida.
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Y ahora simplemente había llegado el momento…
El momento para despedirme de Sheik y recuperar mi vida, el momento de dejar atrás esos siete años, esa vida plagada de oscuridad y de tinieblas, esos amargos recuerdos narrados desde ese futuro desastroso, pronto, Link volvería y seguramente también la princesa.
Con un nudo en la garganta miré fijamente al rey Gerudo, arrellanado en un trono que no le pertenecía.
—Me han llegado noticias, de que cierta personita ha vuelto, ese rumor que corre de lengua en lengua anuncia que el invitado no deseado es un antiguo emisario de la familia real. Ve y encárgate joven Sheikah. Deja que la sangre en tus venas rija tu venganza.
—Como usted ordene. Señor— y la serenidad que mi rostro proyectaba simplemente se arremolinó en un mar de sentimientos de asco para mis adentros.
Pronto…
Muy, muy pronto.
Seguramente que me encargaría de nuestro invitado. Pero no apuñalándolo por la espalda, ni tampoco desviándolo de su travesía, simplemente me escurriría como una sombra, guiando con cada uno de mis pasos su camino, hasta tráelo finalmente de vuelta a casa…
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Nuevamente ese sueño…
Desperté sofoca, tratando de borrar de mi mente de dichas imágenes mientras me erguía.
—Cuando llegara el día en el que pueda liberarme finalmente de ese pasado, ¿Acaso existe alguna razón por la que aún no ha desaparecido?
Suspire de forma aquejumbrada, otra pequeña respiración acompaño mi sinfonía, sonreí mientras acariciaba el cabello de Link quien dormía mi lado.
—Cierto…
Por poco y lo había olvidado, la noche pasada literalmente se había caído el cielo con la tormenta. Impa seguramente aguardaba a que la visitara durante la noche, pero de forma extraña y desconcertante, mis pasos me traicionaron y me llevaron a un destino distinto.
Link se removió en sueños y me abrazó por la cintura, acaricie su mejilla y fruncí el ceño, había una pequeña cicatriz bajo su revoltoso cabello rubio.
— ¿En dónde te metiste esta vez, Link?, supongo que no puedo hacer nada si oculto en este pequeño cuerpo llevas dormida el alma de un gran héroe.
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— ¿Zelda?...
—….
—Por favor, dime que no la mataron.
— ¡No!, no digas eso, esta…. Esta inconsciente, eso es todo
—"¿Inconsciente…?"….
Sólo a medias, esas voces…
—Responde, eso es, mírame a los ojos.
—"Pero me duele todo…. Incluso los parpados"— aun así, algo en su voz me obligó a obedecer, suspire con cierto alivio, esos grandes ojos color zafiro eran como una bendición después de semejante tortura.
—Eso es, ven conmigo, deja de caminar a la luz al final del túnel.
—Sí, gracias… por poco y no la cuento.
Entonces, Nayru me abrazó por el cuello, sonreí al verla sana y salva. Aunque no todo eran pan y miel sobre hojuelas, estábamos en el peor sitio que me hubiese imaginado, los calabozos del lado sur, cuyas puertas estaban custodiadas por intrincados y numerosos laberintos, había pisado ese sitio una o dos veces en mi vida, ¿la razón?, bueno….
—Mis diosas— masculle aferrándome a su cuello, el chillido de las ratas me puso la carne de gallina.
—No tengas miedo— musitó mientras me ayudaba a erguirme.— Impa está con nosotros.
— ¿Impa?— mi corazón salto de alegría y de inmediato la busque con la mirada.
—Aquí estoy al fondo, disculpa que no me levante, me han puesto una magia de atadura horrible.
—A mí también, ya no puedo usar mi magia— susurró mi compañera en un tono de voz sumamente triste.— aunque el de Impa es peor, creo que le drena la energía para que no pueda usar sus artes Sheikah.
—Menudo lio— gruñí al tiempo que mi vista se perdía entre aquellas marcas que ambas llevaban tatuadas en sus muñecas.
—Eres el peor de mis desastres.
—Eh?
—Te dije que te fueras.
—Eso fue lo que hice.
— ¿Y por qué has vuelto?, mira nada más como te han dejado— volvió a gruñir haciendo que bajara la mirada, cada vez que sus cejas albinas se juntaban en su frente, sabía muy bien que estaba verdaderamente enojada conmigo.
— ¿Qué te hicieron, Impa?
—…., no puedo acordarme.
—Sentí tu presencia. Allá afuera. En el bosque. Quería verte, pero termine cayendo en una trampa.
—Lo siento.
—Yo también lo siento, sólo espero que Link este bien.
— ¿Link?— ambas pronunciaron la pregunta al unísono.
— ¿Conoces a Link, Zel?, eso significa… ¿Ralph también está cerca?
Sonreí de buena manera y solté una pequeña risita.
—A decir verdad, tengo a toda la legión de los caballeros en las puertas del castillo. Los lizalfos deben de haberme secuestrado pensando que conmigo se han hecho un escudo.
— ¿Y no es así?— clamó Nayru con una cara confundida.
—Lo siento…
— ¿Por qué?
—Tienen órdenes estrictas, recuperaran el reino sin importar lo que ahora pase, aunque los lizalfos me maten, eso no evitara que la Orden asedie el castillo.
— ¿Aunque Link este con ellos?
—Aunque Link este con ellos, Impa, él sabe cuáles son mis sentimientos, sabe que prefiero morir antes de continuar con esta tontería, malditas brujas locas, espero que Mugetsu se dé prisa antes de que comiencen con ese ritual tan siniestro.
— ¿Ritual?
—No creas que lo peor que me hicieron fue montarme en un Lizalfo, darme bofetadas y hacerme besar el suelo.
Aspire profundo y con cierto miedo removí mi guante, era tal y como lo creía, me habían robado uno de mis tesoros más preciados…
…
—No te muevas, chiquilla.
—No te dolerá, demasiado….
Hacía años que no veía esos rostros huesudos, ese dúo de ojos saltones y esas muecas desgarbadas y añejas, los cristales en sus frentes parecían relucir bajo la poca luz de las antorchas que inundaba el sitio.
—Twinrova…
—jijijiji
—Que sorpresa.
—Tal y como el amo dijo.
—Puede ser, pero de verdad es que esta chiquilla recuerda.
—El tiempo habla.
—El tiempo…— masculle, me dolían las costillas después de haberme sofocado contra la clavícula de ese lizalfo, era dura como piedra, y además, el roce con las escamas no ayudaba en nada. Alcé la vista para rectificar que no me equivocaba.
Ahí estaban con esos ojos saltones que desde siempre había odiado, aunque mis memorias estaban un poco desencajadas, a ellas, sí que las había reconocido a la primera.
— ¿Qué es lo que quieren?, tal vez no se han dado cuanta, pero tarde o temprano, las personas de este reino se darán cuanta del engaño. Nadie las seguirá, Hyrule, podrá estar cautivo ahora, pero nunca se verá subyugado por los pueblos del desierto.
—Es probable
—Necesitaríamos unos cuantos siglos para eso.
—Blasfemias de los reinos medios, creen que su arrogancia durara una eternidad.
—De Holodrum y Labrynna esperábamos lo mismo.
—Pero tarde o temprano, todo será tomado por nuestro maestro.
— ¡Está muerto! –Brame de forma tajante, literalmente escupiendo el comentario. Me erguí de forma firme mirándolas de forma retadora, algo en lo profundo de mi ser se removió, durante instantes completos me vi a mi misma caminando por las intrincadas ruinas del desierto, entre los pasadizos añejos llenos de la pestilencia de Gerudo, entre los más oscuros rincones de los que hubiera tenido conciencia en mi vida, mientras me inclinaba de forma sumisa ante las brujas, esperando ordenes entre la oscuridad*, escuchando como susurraban con amor desmedido el nombre de su hijo adoptivo.
Ganondorf….
Y ahora, esos ojos acusadores…
La rabia contenida en ellos no podía describirse con palabras.
—Ahora está muerto…— masculló Kotake
Sonreí sin poder evitarlo, al menos me habían confirmado que ese demonio no rondaba más este mundo.
Sin embargo mi gesto sólo hizo que esa rabia aumentara.
—No cantes victoria.
—Traeremos a nuestro hijo de vuelta.
—Con la ayuda de la magia que le robamos al Oráculo podremos traspasar las barreras del tiempo.
—No es posible — presumí de forma tajante.— incluso en ese otro tiempo ha desaparecido.
—Aun no…
— ¿Aun...no?— gemí un poco, no quería hilar posibilidades positivas, pero sabía que a ese par de brujas no se les escapaba nada, por algo ellas eran las matriarcas de la raza del desierto, por algo habían vivido cientos de años sin ceder el poder durante décadas.
—Lo siento querida, pero aun eres un muchacho…
— Y tú muchacho aun no despierta.
Tal y como me lo temía, en el otro tiempo… seguramente aun viajaba en mi periplo, aun esperaba que Link volviera, y el Demonio de Gerudo reinaba sobre las tierras muertas y despobladas que se habían creado cuando su horrible corazón entró en el Reino Sagrado.
—Lo hemos visto en sueños.
—Sueños muy lejanos.
—Enviando mensajes.
—Desde la prisión en la que fue sumido.
—Habla fuerte y claro.
—Y dice; llévenme con ustedes antes de que el héroe del tiempo aparezca.
—¿¡Cómo puede hablar desde un futuro tan lejano!?, desde un tiempo que en este lado aún no existe— gruñí..
—Esos sentimientos atravesaran barreras, ahora que estamos más y más cerca de ese día, se vuelven claros como el agua.
—Él volverá con nosotras.
—Lo salvaremos de la otra época, antes de tú y el mocoso lo arruinen.
Cronos bostezó de forma perezosa, los otros dos lizalfos irguieron las cabezas, un "Shhh" se escuchó de forma precavida, y el lizalfo verde volvió a tomar compostura. Las brujas gruñeron ante su actitud mediocre, pero entonces Ceo adelantó un paso y cubrió a sus semejantes.
—No esta— gruñó tratando de aplacar su ira.
— ¡Si nuestro señor Ganondorf lo vio, es porque existe! – espetó Koume haciendo que su cabellera se volviera un mar de llamas, cerré los ojos ante el calor intenso, y ahí estaba la oportunidad que esperaba.
—No esta. Ni lo necesito— brame con el poco aire que podía engullir, me estaba sofocando de nuevo debido a la atadura.
—Pequeña princesa, ¿Qué balbuceas?
—No ha querido volver, yo le dije que recuperaría su vida, pero él quiso quedarse en el otro tiempo, dijo algo extraño….
Ambas se miraron de forma confusa
—Extraño… como si su alma de héroe tuviera más dominio sobre su lógica, simplemente dijo "asumiré las responsabilidades", entonces, también asumí las mías, lo deje y volví sola. Para poder restaurar mí reino, para poder advertir a todos del mal que se avecinaba.
—Jajajaja— la risotada de ambas estremeció por completo la estancia
—Entonces, la princesa de Hyrule está verdaderamente indefensa.
—No es así— gruñí de forma firme— en este tiempo que no fue corrompido, nacieron más héroes, un sin número de almas puras que han jurado lealtad a Hyrule.
—Esos…
—Hemos visto la tontería que arrastras desde los países vecinos.
— ¿Ustedes?, O ¿ese trio de lagartos?
Gruñeron ante la ofensa, pero las brujas sólo rodaron los ojos con desenfado, "serás el perfecto escudo" espetaron de forma confiada.
—Y ahora.
—Hay algo más que necesitamos.
—Aunque la magia del oráculo sea poderosa, todo en este mundo tiene un precio.
—Un pequeño intercambio.
Ambas miraron hacia el suelo, los tres lizalfos dieron brinquitos en reversa, lo que ocurrió después simplemente fue cuestión de lógica, el círculo mágico hizo de las suyas, una magia tan antigua y añeja, que dentro del todo lo único que fui capaz de leer fueron las palabras Gerudas antiguas de "Hurtar", "poder" y "Escondido"….
Hurtar el poder que yace escondido…
Y lo único que realmente tenia, era eso…. La sabiduría me abandonó, no sin antes dejar un enorme vacío, un hueco tan inmenso que cualquier cosa que me hubieran hecho después habría resultado dolorosa..
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…
— ¡Mis diosas!—Nayru se llevó una mano a la boca mientras con la otra tomaba mi mano derecha, inspeccionó el dorso, como tratando de creer que no era cierto. Yo, simplemente suspire, mi torpeza había terminado por dibujarse en uno de los peores escenarios.
—Después de eso, esos malditos lizalfos sí que hicieron de las suyas.
— ¡Alteza!, ¡Menudo vocabulario se ha cargado!
— ¡Me ha dolido, Impa!— refunfuñe un poquito enojada, aunque era cierto, desde este destartalado viaje mis modales se habían reducido a poco menos que recuerdos, la parte instintiva había aflorado bastante bien, aunque por desgracia eso no me había ayudado en mucho para evitar que lo que acababa de suceder ocurriese.
— ¡Es terrible!— volvió a repetir Nayru mientras me sostenía la mano
—Lo sé— musite tratando de no poner una carita triste ante sus palabras.
— ¡Y te han roto una uña!
— ¿Qué?— farfulle de forma confusa mientras mi vista decencia al dorso de mi mano— Rayos, ¡es cierto!
— ¡Cómo se atrevieron esos horribles a hacerte semejante cosa!
—Sólo espero que Link no lo note.— clame resignadamente
—Sí. No te preocupes Zel… ¡Espera!, ahora sí que todo cuadra en mi cabeza— clamó con voz cantarina, soltó mi mano y unió las suyas de forma graciosa— Es verdad, ¿Cómo es que no lo vi antes?, unos ojos azules e inmensos como el cielo y un cabello más hermoso que el sol del amanecer, ¡Eras tú, Zel!, ¡El amor prohibido de Link!, la chica de la que esta ciegamente enamorado— farfulló poniendo ojos grandes como los de un cachorrito, después dio un respingo y se tapó la boca como si hubiera dicho algo que no debía.
Por supuesto, ¿No se suponía que era un secreto?
Cerré los ojos para poder reírme a carcajadas.
—Lo sé— musite sabiendo que era cierto, recordando las cartas que Link me había escrito pero que nunca me había enviado.
— ¡Cielos!, menos mal, creí haber metido la pata.
—Si lo hiciste, no le digas a Link que sé lo que tú sabes.
— ¡Por qué!
—Quiero que él me lo diga.
—Aww que romántico.
—Y hablando de cosas románticas, Ralph…
— ¡Pero vaya!, ¡Déjense ya de tonterías!— gruñó con verdadero enfado haciendo que ambas nos abrazáramos, miramos su cara furiosa y después nos reímos con cierto nerviosismo. Entonces, carraspeé un poco y alcé la mirada.
—Tienes razón. Lo siento. Pero Impa….
—Lo sé, acabo de escucharlo todo.
—Mi reino y mi vida.
—Seguirá siendo tu reino y tú vida, sólo si los recuperas, ¿Qué vamos a hacer ahora que te robaron el fragmento de la Trifuerza?
—No vamos a hacer nada.
— ¡Qué!
—Ellas no pueden usar la Trifuerza. No son sus portadoras.
—Es cierto— respingó Nayru llevándose una mano al mentón— se cogieron eso sólo porque es un poder casi omnímodo.
— ¿Casi?— Impa parecía confundida
—Creí escuchar en las leyendas que necesitas tres partes, y Zel me dijo que ella sólo tenía una.
—Las brujas locas me han quitado mi fragmento para usarlo como sacrificio.
—Ahora que lo mencionas, tú mencionaste la palabra Ritual.
—Más o menos— corregí –Intuyo que lo que buscan es…
—Usar la Sabiduría como elemento de intercambio, para abrir un portal tiempo-espacio y traer a su supuesto amo de vuelta.
—Suena rebuscado y loco, pero sí. Se lo tenían bien planeado por eso fue que primero se tiraron contra Labrynna, se aseguraron de tener a toda costa al oráculo de las eras. Sin tu poder Nayru, ellas no podían hacer nada.
— ¿¡Por eso fui el primer objetivo!?
— Su ataque alertó a los otros dos oráculos. Ahora lo entiendo, si hubieran conseguido coger a Din seguramente no me habrán necesitado, pero como ella se les escapó, decidieron venir sin demora Hyrule, antes de que la voz se corriera y me diera tiempo de crear un plan de contraataque.
—Pero todo sucedió muy rápido— escrutó ella.
—Lo sé. También pensé en eso, y por eso creo que desde el inicio armaron su estrategia. Sabía que había sido extraño, incluso cuando Link dijo que los ataques ocurrieron casi al mismo tiempo, debería de haber sido así…
— ¿Pero no lo fue?
—No, es decir… Hyrule fue el primer blanco, entonces… ellas lo sabían, debieron ver en sus supuestos sueños que algo fallaría, por eso fue que atacaron desde dos frentes distintos, pero incluso después de eso quisieron probar su suerte y atacaron el templo de las estaciones.
— ¿Qué significa eso?— preguntó de forma desorientada y confundida.
Impa se llevó una mano al mentón de forma pensativa, y yo, simplemente espere a que acertara.
—Es eso…
—Sólo dilo— musite.
—No es como si pudieran ver el futuro, solamente están dando pequeños brincos hacia adelante. Pero si eso es cierto…
—Significa que aún podemos tomarlas por sorpresa.
— ¿Por qué, princesa?
—Porque los hechos que estaban escritos han cambiado, el simple hecho de que Link yo hayamos regresado es la prueba tangible de eso, el futuro se mueve de forma caprichosa y da giros inesperados a cada instante.
El silencio se apodero de nuestra pequeña celda, el chillido de las ratas otra vez me dio escalofríos, pero aun más que eso, la mirada fija de Nayru después de mis palabras, entonces supe que había acertado.
—Tal vez Twinrova cree que conoce en final de todo esto, pero no es verdad, porque a partir de cada instante el futuro cambiara dependiendo de nuestras decisiones.
Entonces se escuchó un gemido sofocado, tres golpes sonoros y unos pasos susurrantes. Alguien había entrado a la fuerza en los laberintos subterráneos y no precisamente por la puerta de enfrente. Supe exactamente quién era en el momento en el que la rejilla de nuestra celda se abrió sin complicaciones.
—Y yo sé…— continúe.
Impa se paró de golpe y asumió una postura de defensa, una sombra se dibujó a mis espaldas, Nayru parpadeó tratando de identificar al nuevo individuo. Y yo… simplemente aparte la mirada. De cierta forma sentía vergüenza ante mis decisiones egoístas pero…
—….Que decidí bien esta vez. Porque de haber dicho otra cosa, abrían entrado todos en pánico.
Incuso entonces, vi a Impa con intenciones de echársele encima, y en ese preciso instante imagine el escenario desde la perspectiva de sus ojos, un ser desconocido y encapuchado a mis espaldas, con esa mirada fría teñida por ese rojo escarlata penetrante.
— ¿No es así, Sir?
—Es así. Mi Alteza.
Y finalmente la Sheikah abandonó esa postura hostil.
—Sabía que vendrías.
A decir verdad, era mentira.
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Continuara...
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*N.A.: Recordar, que en un principio aclare que este fic era un crossover mezcla de los MANGAS de Ocarina of time y la Saga Oracles , de ahí que la memoria de Zelda se remita a esa escena, los recuerdos que tiene como Sheik en el tiempo en el que fue una doble espía de Ganondorf.
Comentarios del Capitulo:
Bueno como se habrán dado cuenta, ahora si que ha comenzado a ser notoria la descendencia de este fic, ya que los recuerdos que Zelda guarda en su memoria provienen en su mayoría de varios eventos ocurridos en el manga.
*¡Finalmente nos encontramos con Nayru e Impa! ;D Seguro que ahora entienden porque cuando los caballeros se colaron al castillo no lograron encontrarlas, las malvadas brujas las habían trasladado desde las torres hasta el lado opuesto del castillo, a los calabozos subterráneos, y además, les tatuaron esos horribles sellos anti magia para que se quedaran quietecitas, además de que con el de Impa lograron engañar a la princesa ya que mediante ese sello lograron filtar su esencia hacia el cristal que tenia Hiperión (el lizalfo rojo,) en su poder :( Pero tranquilos esas horribles cosas no son permanentes ya que también fueron incrustadas ahí mediante un hechizo.
/*/ bueno tenia que explicar eso ultimo, ya que es ambiguo, y quizás no todos lo descubrieron simplemente por instinto /*/
Parece ser que uno de los caballeros logró infiltrarse en el castillo, ¡Buenas noticias para nuestra princesa en apuros! xD, ¿Quién será este ser desconocido a los ojos de Impa?
¡En el siguiente capitulo tendremos más revelaciones!
