El dinero no lo es todo

Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.

Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.


Capítulo 35: maldito desgraciado

Emmett POV

Así es como me sentía, como un maldito desgraciado.

Estaba lleno hasta la cabeza con trabajo, lo cual siempre era bueno, pero me sentía una mierda.

¿Por qué ella había dejado de responderme? ¿Por qué no podía simplemente escribir "estoy bien"? no es como si eso fuera a darme más tranquilidad, pero al menos sabría cómo estaba.

Mierda.

¿Qué estaba sucediendo conmigo? ¿Desde cuándo me había tornado tan dependiente de alguien? ¿Desde cuándo me había preocupado tanto por su bienestar, incluso cuando no quisiera estar conmigo? No lo había hecho por ninguna de las chicas con las que había salido, ni siquiera con las que había tenido algo serio, pero claro, con Rosalie todo era diferente.

Y la peor mierda de todas es que no podía irme de Washington. Estaban en plenas reformas y yo con mi maldita obsesión por controlar cada detalle no podía irme hasta que todo el trabajo inicial estuviera finalizado.

El Dr. Swan me había derivado a uno de sus colegas para que continuara yendo a terapia y así tratar de arreglar mi cabeza. Si, como si con la terapia Rosalie fuera a llamarme y decirme que podíamos volver a vernos.

El tipo al que fui en Washington, Harry Clearwater, era no muy distinto al Dr. Swan. Algo más entrado en edad, pero igual de serio y centrado.

Ya estaba al tanto desde luego de toda mi "historia con Rosalie", pero sin conocer los verdaderos detalles. Es que ¿Cómo alguien podría entenderlo? solo alguien con la mente realmente abierta entendería como yo podía haberme enamorado de una chica a la que había conocido en un club de acompañantes y con la que había continuado teniendo sexo, varios meses después, aun pagándole por ello, pero sintiéndome cada día más atraído y encariñado con ella.

Y obviamente el nuevo psicólogo solo había llegado a la misma conclusión que el anterior. Yo estaba enamorado, no de un modo enfermo, gracias a dios, pero si de verdad enamorado, aunque tal vez de la imagen que tenia de ella, y no de su verdadero yo.

¿Y eso que significaba? Bien, que yo realmente no la conocía, no a la chica que iba a la universidad, y salía con sus amigas y llevaba una vida por completo separada de su trabajo, una que no había compartido conmigo en absoluto. Y de la cual yo como un tonto no me había interesado en investigar.

Y desde luego, eso se había vuelto aún más evidente cuando me había reunido con Alice y Bella para comer una semana después.

Solo entonces ellas se enteraron de la noticia, de que lo nuestro había terminado. ¿Qué caso tenia andar divulgándolo por ahí? Solo sonaría como un perdedor o un depresivo dando lástima porque la chica que quería me había dejado. Y tal y como me lo esperaba, mis hermanas me había culpado por el asunto con expresiones de "¿Qué fue lo que hiciste esta vez? ¿Cómo metiste la pata, de nuevo?" Y claro que al explicarles que yo no había terminado con ella, y había sido al revés, no desistieron mucho de sus acusaciones.

Oh, y eso no fue todo.

También dijeron que me veía depresivo, serio, y retraído. Bien, yo era un tipo serio, pero no creí que estar verdaderamente depresivo por todo el asunto. Solo triste.

Me enfadé con ellas, desde luego. Pero a ninguna de las dos pareció importarle.

"¿Por qué no sales con otras y ya? ¿Por qué no haces lo mismo que haces siempre cada vez que terminas con alguien?" Esas habían sido sus palabras.

Me enfadé con ellas al ver que creían eso de mí. Que era un maldito enfermo que nunca se comprometía con nadie, que entraba en una "relación" tan rápido como salía de la otra.

Había hecho eso, no iba a negarlo. Había follado con muchas chicas solo por unas semanas antes de dejarlas al ver que eso no iba a llegar a ningún lado. Pero era yo el que no quería llegar a ningún lado con ellas, no como había sucedido con Rosalie.

Y como se imaginaran, la cena no terminó nada bien.

Yo terminé yendo a mi departamento cabreado y había terminado bebiendo hasta quedarme dormido.

Había pasado casi un mes desde que la había visto por última vez, y una semana después de eso ella había dejado de responder mis mensajes. Sin importar que solo yo escribiera "¿Cómo estás? O ¿estás bien?"

Lo peor de todo es que no podía ir a verla, no podía acosarla fuera de su departamento, incluso cuando quisiera hacerlo. No era un psicópata, pero estaba preocupado por ella.

Eso nunca me había sucedido con nadie antes.

Sabía que Rose era fuerte, que ella podía defenderse y que tenía un carácter bien definido y una gran personalidad, y mierda, eso es lo que más me gustaba de ella. Como conseguía ponerme en mi sitio y regañarme cuando era necesario. Era la única chica que lo había hecho, y a la única que se lo había permitido.

Pero también había visto como se comportaban otros hombres a su alrededor. Y eso no me gustaba nada. Ella era hermosa, cualquier idiota con dos dedos de frente podía notarlo, pero muchos solo veían eso. Yo quería, todo, el paquete completo, no solo su cuerpo, y creo que eso era lo único que ella no había entendido y lo que más me enfurecía.

¡Ella había terminado conmigo, maldición! Y no se trataba de orgullo, no, no era sobre quién hubiera terminado con quien; sino que yo no quería que eso se terminara. Y ella sí.

Excusándose con que no podía tener una relación a la par que trabajaba de "dama de compañía"…

Pero volviendo a lo de los hombres…. Dios, yo mismo conocía a algunos de mis colegas, del tipo que les gustaba hablar y alardear sobre sus experiencias sexuales y yo…. Solo podía pensar en que no quería que ella estuviera metida en algo así.

Desde luego, era su decisión y su elección, pero en el fondo, yo sabía que ella no quería eso. E incluso lo había admitido, diciendo que eso la lastimaba, que se sentía horrible… pero incluso así no iba a dejarlo.

¿Lo haría luego de obtener su título? Yo esperaba que sí. Si conseguía un trabajo en una oficina, ¿se detendría? ¿Se daría la oportunidad de dejarlo y empezar de nuevo? ¿Querría hacerlo? ¿O seguiría con ambas cosas al mismo tiempo?

No iba a negar que la idea de imaginarla con otros tipos me enfermaba. Bien, era una maldito celoso, si, sobre todo con ella. Porque bien, la quería solo para mí. No de una modo enfermo y psicópata, pero realmente no quería compartirla con nadie más.

Pero lo que me había dejado la cabeza resonando había sido lo último que ella me había dicho respecto a un tipo, uno del que no me había dado nombre, pero que si la había lastimado.

"fue un maldito hijo de perra, quien me hizo ser así... Y quien uso el amor, o lo que él me hizo creer que era "amor" para follarme, arruinarme y luego desaparecer de mi vida. Él me rompió a mí, no solo mi corazón y me temo que eso no tiene arreglo"

Yo no podía aceptar la idea de que ella estuviera rota. Por qué sabía que no lo estaba.

Su corazón, esa era una historia completamente distinta.

No podía decir que ella no fuera cariñosa, pero si era muchas veces cuidadosa con sus palabras o sus actos. Había imaginado que fuera por el trabajo, por no querer apegarse o encariñarse con alguien que solo era una entrada de dinero, pero no porque alguien la hubiera lastimado al punto de creer que eso no tendría arreglo alguno.

¿Qué podía haber sido tan grave como para hacerla creer eso?

Varias ideas se veían a mi cabeza y cada una era peor que la anterior.

¿Por qué había dicho que habían usado el amor solo para follar con ella? Dios, no quería pensar que hubieran abusado de ella… Dios no. Eso no podía ser posible.

Pero entonces ¿qué podía haber sido? ¿Un maldito enfermo manipulador y mentiroso? Si, uno que la había cagado verdaderamente tan en grande que ella no parecía pensar que pudiera ser posible que fuera a querer a alguien más de nuevo.

Todos los tipos éramos unos imbéciles, no iba a negarlo, pero no a ese punto. Había conocido tipos ambiciosos con el poder, el dinero, que les gustaba salir de fiesta, las prostitutas… ¿habría sido un adolescente? Los adolescentes no saben una mierda de nada. Ni siquiera yo lo sabía cuándo estaba en el instituto, pero no por eso maltrataba a las chicas. Aunque si muchos de mis compañeros de equipo de futbol las usaban para divertirse.

¿Es que ella pensaba que solo para eso servía? ¿Para divertir a los hombres? ¿Qué eso es todo lo que veían de ella? Mierda…

Yo veía mucho más, muchísimo más…

.

Aun sin tener la posibilidad de volver a Nueva York, y considerando que estaba bebiendo bastante por las tardes después del trabajo, pensé que si lo hacía en un bar no me sentiría tan borracho o tan idiota.

Y lo que comenzó como un mero entretenimiento casual terminó volviéndose una rutina por varias semanas. Semanas en las que estuve tranquilo, bebiendo y sin ser molestado.

Hasta que un día se hizo realmente tarde y las chicas que salían de su oficina para ir a beberse unos tragos, comenzaron a llenar el lugar y una de ellas intentó ligar conmigo.

Me sentí halagado al principio, pero sin ánimos de nada. No quería… no

Amablemente la rechacé y ella se fue como si nada importara, mientras yo me preguntaba qué tal mal la pasaría si estaba con alguien más.

Dios, Rosalie debía de haber estado con un montón de tipos desde que nos habíamos visto, ¿Por qué no podía hacer yo lo mismo? Mierda, eso ni siquiera tenía comparación. Yo no lo hacía como un trabajo, ni cobraba por el asunto. Dios creo que si lo hiciera me sentiría usado y… así es como ella debía de haberse sentido todo el tiempo, incluso mientras estaba conmigo.

Mis hermanas continuaron molestándome a través de mensajes de texto y fue realmente difícil ignorarlas.

"necesitas salir más" "deja de quedarte en casa y sal a un bar" "acuéstate con otras y te olvidaras de todo"

Primero que nada ¿acaso tenían cámaras de vigilancia en mi departamento de las cuales no me había enterado?, y segundo ¿de verdad era tan predecible con las chicas? ¿Tan básico? ¿Solo follar y olvidarme de todo? Yo sabía la respuesta.

Había hecho eso por mucho tiempo y ahora que lo ponía en retrospectiva, me sentía un imbécil al respecto.

Salir con alguien más. Bien, en realidad no tenía nada que perder, no más que tiempo. No es como si yo mismo no lo hubiera pensado. Pero no me sentía listo como para… conectar con alguien. Lo más probable es que ni siquiera lo disfrutara.

Así que me dije, bien. No lo busques, pero si la oportunidad se presenta inténtalo.

Tal vez dejarlo al azar era lo más fácil que podía hacer.

Apenas unos días después, otra chica trato de ligar conmigo en el mismo bar de siempre. E incluso no estando completamente seguro del asunto, le seguí la corriente.

Ella era linda, su cabello era castaño, una linda sonrisa y unos implantes no demasiado exagerados. Mierda, ¿desde cuándo me había puesto tan observador? ¿Desde cuándo los detalles se habían vuelto tan importantes a la hora de solo follar?

Antes no lo habría pensado dos veces.

Y claro, eso fue solo lo físico. Su sonrisa no era la misma que la de rose, su forma de hablar, de arreglarse el cabello constantemente, incluso las cosas que le parecían graciosas. Y ella solo hablaba de cómo le gustaba verse y vestirse, de cuánto tiempo le tomaba arreglarse, de cómo la veían los demás y de lo importante que eso era siempre.

Me recordó a una chica con la que había salido dos años atrás más o menos; siempre pendiente de su imagen y de arreglarse, algo que no era malo, si era en su justa medida. Entonces no me había importado, a decir verdad, rara vez la escuchaba y solo la llamaba cuando quería acostarme con alguien. Pero ahora, al parecer mi oído no podía apagarse tan fácilmente.

La chica me propuso ir por algo de comer y diciéndome que podía intentarlo acepté.

Terminamos en un restaurante de comida china y donde mientras yo pensaba que nada podía ponerse peor, mi cabeza solo continuaba comprando cada pequeña cosa con Rosalie.

Al final de la noche, simplemente la subí en un taxi y regrese a mi departamento, rendido.

Una parte de mi pensó que eso no iba a funcionar. Que no tenía caso que lo intentara. Que tal vez necesitaba más tiempo….

Mientras que mi inconsciente me decía que no podía rendirme a la primera, y no tal fácil. Que si quería encontrar a la indicaba iba a tomarme tiempo.

Pero el problema era, que yo ya había encontrado a la indicada, pero ella no quería estar conmigo, vaya a saber Dios porque razón.

Así que me di otra oportunidad, de nuevo, sin intentar nada y aceptando salir con alguien si la propuesta venia del otro lado. Continué yendo al bar después de ir a la oficina, y donde Ángela me veía de forma diferente. Ella no iba a decírmelo, la conocía lo suficiente como para saber que no iba a hacerlo. Pero me miraba diferente y trataba de no molestarme con ninguna cosa a menos que fuera absolutamente necesario. Tal vez si me veía deprimido o dejado… y ciertamente quería irme tan rápido de Washington como pudiera.

La siguiente semana y ya apenas con los detalles finales de la construcción del nuevo hotel cerrándose, fue otra chica la que me invitó un trago esta vez.

Su cabello era rubio, no natural, pero al menos eso era algo. Ojos cafés, no azules y un par de pechos relativamente pequeños.

Su presentación y su intentó de flirtear conmigo no fue tan trágico como el de la primera. Ella era algo más seria, pero sabía lo que quería y eso era obviamente tener a alguien con quien follar al final de la noche.

Supongo que su seguridad fue lo que me gusto. Que fuera al grano y que no perdiéramos tiempo en ir a comer o tratar de conocernos para solo terminar en la cama.

No iba a negar que extrañara follar, que quisiera sentirme adentro de alguien, pero el problema era justamente "ese alguien" en particular que yo quería.

No hicimos nada mientras íbamos en el taxi camino a su departamento. Fue algo incómodo y de alguna forma me recordó a como Rose se había comportado conmigo la primera noche que habíamos estado juntos. Ella no se había cuidado la meterme mano y ya en el mismo auto me la había puesto tan dura que había sido difícil disimularlo mientras entrabamos al hotel.

Esta chica vivía cerca, así que no tardamos mucho en llegar. Tenía un lindo apartamento, grande y con una gran vista. Había dicho que era abogada, así que imagine que debía de ganar bien como para permitirse un lugar así.

No nos detuvimos para tomar nada ni decir nada. Ella me llevó directamente a su alcoba y una parte de mí se sintió arrastrada a algo que no sabía si estaba listo.

Bien, podía hacerlo. Si ella me gustaba sabía que podía hacerlo.

Le quité el vestido que traía puesto rápidamente y me quedé viendo la lencería de color roja que tenía puesta. Solo bragas y un sostén, nada de ligeros o medias… mierda, esos sí que me ponían.

Ella me hizo sentarme sobre la cama antes de arrodillarse en el suelo y comenzar a desabotonar mis pantalones. Yo solo me la quede viendo, no tome su cabello o le dije que hacer. Solo quería ver cómo me sentía al respecto. Así que la deje chupármela a su gusto.

Casi no me miró a los ojos, lo que fue una decepción, así que cerré los míos y me concentré solo en las sensaciones. Entonces las cosas mejoraron.

Claro que lo que mi mente no pudo evitar traerme otras imágenes a la cabeza que reemplazaran la realidad. Imágenes de Rose haciéndome lo que esta chica estaba haciendo conmigo. Sus ojos azules mirándome todo el tiempo, mientras jugueteaba conmigo, con esa parte que hacía que mi cabeza se volviera loca…

Imágenes que se esfumaron casi tan rápido como ella dejo de hacer lo que estaba haciendo y comenzó a quitarse las bragas para sentarse sobre mí.

Avancé sobre la cama para terminar de recostarme y ella se sentó sobre mi estómago, para luego deslizarse sobre mí.

Se sentía bien, no iba a negarlo, así como se sintió bien el modo en que ella comenzó a montarme. Acaricié su cintura y llevé mis manos a su sostén para hacer las copas hacia abajo.

Ella me dejó hacerlo y yo tironeé de sus pezones haciéndola gemir.

Sus gemidos eran suaves y casi similares a una respiración agitada…. Y aunque aumentó el ritmo de sus movimientos, éstos no se hicieron más fuertes ni ruidosos.

¿Qué sucedía conmigo? ¿Porque necesitaba cosas tan… especificas?

Sintiendo que esa posición no iba a conseguir que llegara a ningún lado, la hice rodar sobre la cama y yo terminé sobre ella.

Quitándole las bragas rápidamente me deslicé en su interior y la mire a los ojos antes de comenzar a embestirle lentamente.

Sus gemidos fueron iguales, así que hice caso omiso a ello. Siempre y cuando lo hiciera, significaba que la estaba pasando bien, y no estaba fingiendo…

Rose había tratado de hacerlo la primera vez que habíamos follado, y tras decirle que eso no me gustaba, ella había sido real, y lo había disfrutado. Yo había hecho que lo disfrutara y eso es lo que más me gustaba hacer con las chicas. Eso es lo que me excitaba y me daba placer, verlas a ellas disfrutar, sentir su cuerpo contra el mío, apresándolo…

Y ahora no estaba haciendo nada de eso. ¿Cómo iba a sentirme bien entonces? ¿Cómo iba a disfrutarlo? Incluso cuando no estuviera haciéndolo con quien realmente deseaba hacerlo.

Besando a la chica frente a mí, comencé a moverme más rápido y tratando de hacerla llegar.

Moví mis dedos hasta su centro, trazando círculos sobre su clítoris y su respiración se volvió más errática mientras sus ojos continuaban cerrados.

-mírame- pedí

Ella abrió sus ojos y lo hizo, lanzándome una sonrisa. Y tenía una increíble sonrisa, eso es….

Me moví más rápido y al sentirla retorcerse debajo de mí, sus ojos se cerraron una vez más dejándose llevar.

Sin detenerme, continué moviéndome y aun sintiéndome lejos de la cima. Mi cabeza estaba en otro lugar, o mejor dicho en otra persona.

Ella finalmente se relajó debajo de mí y volvió a mirarme mientras se mordía los labios.

-por favor…- dijo. Yo creí que lo que quería era correrse de nuevo, pero lo que ella pidió era algo diferente- córrete… vamos… hazlo

-¿quieres que lo haga?- ella asintió con la cabeza mientras intentaba regular su respiración- ¿ahora?

-sí, hazlo, vamos…- pidió con una voz caliente, pero que en lugar de tener ese efecto, solo... me congelo.

¿Acaso ella no quería más? ¿Que el sexo durara más?

Confundido, continué moviéndome y volví a cerrar mis ojos pensando en Rosalie.

En ella mirándome, gimiendo, sonriendo, pidiéndome más, en esos ojos azules suyos en los cuales podía perderme por horas, viéndolos…

Solo entonces me dejé ir.

Y fue literalmente el polvo más corto de mi vida. Sin comparar la primera vez que había estado con una chica, claro, pero si con las demás.

Apenas me quedé unos minutos más en la cama con ella antes de tomar mi ropa y largarme de allí. Había sido decepcionante, y sobre todo, había comprobado una cosa: que no podía sacar a Rosalie de mi cabeza.

.

Para cuando volví a la ciudad estaba hecho un desastre, y no en el buen sentido. No como cuando era adolescente y salía de parranda y volvía borracho a casa a las 7 am, sino cuando me emborrachaba a las 6 pm y regresaba a casa solo para luego dormirme en el sofá.

Así que pare de beber en cuanto volví a casa. Washington había sido una mierda, pero no tenía por qué serlo aquí también.

Ya había dejado todo listo allá y solo tendría que regresar para la inauguración, una a la que no ansiaba asistir en absoluto. Ángela se había quedado en la ciudad a mi pedido para supervisar el resto de las cosas, de la que normalmente era yo quien se encargaba. En esta ocasión, no estaba con ánimos de hacerlo, así que pensé que darle esa responsabilidad a ella sería lo indicado. Ángela siempre había hecho su trabajo de un modo impecable y tenía todo mi crédito y confianza por ello.

Así que vacié mi despensa de alcohol y arroje todo lo que tenía a la basura. Lo último que necesitaba era convertirme en un alcohólico llegados a este punto. Podía compensarlo con otra cosa, como golosinas o comida chatarra. O ambas cosas.

Y en cuanto a Rose, bueno, durante el vuelo de regreso solo había pensado en aparecerme por el club, ver si ella un estaba allí… solo verla, incluso cuando no quisiera hablarme.

Había desistido con las llamadas y en cuanto a los mensajes, el último que le había enviado había sido dos semanas atrás y al igual que el resto, no había obtenido ninguna respuesta.

Así que un par de días después de haberme asentado y de haber hecho los pendientes que tenía en la oficina fui.

Pero ella, no estaba por ningún lado. Y realmente me fije bien. Me fije en cada una de las chicas que estaban en el lugar, incluso en las que estaban detrás de la barra, sirviendo los tragos.

Nunca había hablado con ella sobre nada de su trabajo, sobre si pasaba mucho tiempo allí o si solo tenía citas… Mierda, había sido un idiota al no preguntarle nada sobre eso; pero entonces no me había interesado y yo no había querido saber más nada con la idea de que ella tuviera que acostarse con otros por dinero.

Lo que había sido uno de los motivos por los cuales trataba de pasar tanto tiempo con ella como fuera posible cada vez que nos veíamos y por el cual le daba sumas importantes, esperando que eso fuera suficiente para pagar la universidad y no tuviera que salir con tantos otros tipos para seguir ahorrando dinero.

De algún modo eso en mi cabeza tenía sentido, pero realmente no tenía idea de que fuera lo que ella hubiera hecho. Una parte de mí se negaba a hablar de ello, mientras la otra en realidad estaba desesperada por saberlo.

Luego de dos cervezas y de rechazar a tres chicas que se me ofrecieron, decidí preguntarle al tipo de la barra por ella, esperando que supiera de quien hablaba,

-¿Rose?-dijo sorprendido y sonriendo al escucharme. Yo asentí con la cabeza- si la conozco ¿por qué?

-¿aun viene al club?

Él se detuvo a pensarlo por un par de segundos

-ahora que lo dices, llevo un tiempo sin verla por aquí

-¿Cómo cuánto?

-unos dos meses diría yo, tal vez un poco menos

Oh, mi pecho sintió alivio, pero un segundo después no supe si sentirme mejor por eso o preocuparme aún más.

-¿pero aun trabaja aquí?

-no tengo idea de eso, hombre, lo siento. Solo preparo los tragos y conozco a las chicas, pero eso es todo.

Yo suspiré resignado y me pasé la mano por el cabello.

-¿sabes de alguien que sepa algo al respecto?

-dame un segundo- el terminó de preparar un trago y tras entregárselo a otro de los tipos que estaba sentado en la barra, llamó a una de las chicas que estaba bailando en uno de los pequeños escenarios.

La chica se acercó a nosotros un momento después.

Ella tenía el cabello castaño y los ojos cafés y una linda sonrisa. Y llevaba un vestido azul con un escote pronunciado.

-¿qué sucede?-preguntó ella

-este tipo está preguntando por Rose- le dijo

La chica me miró con detenimiento y luego sonrió

-Rose ya no trabaja más aquí

¿Qué?

-¿a qué te refieres con eso?

-a que ya no trabaja más aquí-repitió con más lentitud

-¿está trabajando en otro lugar o...?

-no- ella me sonrió al notar la preocupación en mi voz- ella lo dejo, hace como un mes atrás. Ahora tiene otro trabajo.

Parte de mí se quedó pasmada, pero la otra se tornó increíblemente feliz.

Bien, ella lo dejó, eso era increíblemente bueno, sobre todo si había sido por un trabajo normal, uno que no involucrara el sexo. Eso es lo que yo quería creer, es así como había sonado al salir de la boca de la otra chica. Y aunque cabía la posibilidad de que ella hubiera ido a otro club o incluso en otra cosa como… la pornografía o… no, realmente dudaba mucho que hubiera sido por algo como eso que se hubiera ido. La última vez que habíamos hablado, de todas las cosas que me había dicho, una de ellas había sido que quería dejarlo y tener una vida normal, que estaba cansada de hacer eso. Y era probablemente eso lo que había hecho.

Casi en un ansia desesperada por verla, fui a su departamento. No tenía idea de cual fuera su piso así que apreté todos los botones, esperando que su voz respondiera a alguno.

Eso no sucedió.

Me quedé en el porche del edificio por un par de horas, hasta que se hizo de noche, con la esperanza de verla. Ella tendría que entrar o salir en algún momento ¿no? Si trabajaba tenía que regresar y… eso tampoco sucedió.

En un último intento volví a llamarla y entonces la operadora me indicó que ese número estaba fuera de servicio. Hasta entonces solo había enviado mensajes, y ninguno de ellos se me había sido devuelto. Pero no la había llamado. ¿Había cambiado su número?

Sí, eso tenía que ser.

Sentí un repentino vacío en mi estómago y mi respiración se agitó un poco. Mi estado de ánimo, que se había vuelto apenas un poco más alegre unas horas atrás, ahora se había derrumbado por completo.

Es como si ella hubiera desaparecido por completo de mi vida. Como si nunca…

Ni siquiera sabía su apellido por dios… ¿Cómo había sido tan estúpido como para no preguntárselo? ¿Como para no interesarme más sobre ella? Para saber más cosas de su vida…

Apretando mis ojos, tome un taxi y regrese a mi departamento sin saber qué otra cosa podía hacer. Ella no quería que la encontrara, que me pusiera en contacto con ella. Y lo había conseguido.

Había pasado casi tres meses con ella, saliendo, follando… y lo único que sabía de ella era su dirección, a que universidad iba, que estaba estudiando, y que se había criado con su padre después de que su madre hubiera muerto. Eso era todo.

.

Los siguientes meses fueron borrosos y oscuros. Mi ánimo no había mejorado y por el contrario se había tornado aun peor.

Las chicas, eso había quedado en la historia, no volvería a repetirlo. No quería estar con alguien y… solo pensar en Rosalie. No quería comparar y, sentirme una mierda. Así que evitarlo fue más fácil. En su lugar, me conformé con la pornografía, donde yo podía elegir que ver, y ocuparme yo mismo del asunto, pensando en quien quería y no teniendo que fingir cosas que no sentía.

Y aunque la pornografía no era lo mismo…. Mierda, nada iba a ser como ella. Ninguna chica. Podía ver cuerpos parecidos, un par de senos como los suyos o un trasero parecido al de ella, pero seguían sin ser Rosalie.

El sexo, algo que había sido una increíble actividad, divertida e increíblemente gratificante por un largo tiempo, ahora se había vuelto algo que evitar.

Así que en su lugar solo trabajaba. Había dejado de ver al psicólogo. Realmente no me estaba diciendo nada nuevo, así que pensé que no tenía demasiado sentido ir ahora mismo. No iba a ponerme a llorar en su despacho ni a escucharlo que tenía que seguir adelante.

Y varias noches solo miraba las pocas fotografías que tenia de ella conmigo. Las que habían aparecido en las revistas y también una copia de las de la boda de Bella. Pero en otras solo me angustiaba y volvía a guardarlas en el cajón de mi mesa de noche. Ese había parecido un lugar apropiado, cerca, al alcance de una mano, pero también ocultas de mis ojos la mayor parte del tiempo.

Incluso tenía el oso que le había comprado que decía "lo siento" que había quedado en mi motocicleta y que ella había olvidado llevarse, tal vez, incluso, a propósito. Dios, entonces no había querido creerlo, pero sabía que ella había odiado a ese oso, parecía incluso asustada, como si significara algo más… cuando yo solo había querido darle un lindo regalo, tratando de compensar mi horrible comportamiento.

Me sentí tentado a regresar a su edificio con la esperanza de volver a encontrármela otro día, pero imagine que eso no tendría caso. Ella parecía haberse mudado en el mejor de los casos, y en el peor, no quería encontrarse conmigo. Para estas alturas ya debía de estar trabajando en otro lugar, en alguna agencia de publicidad…

Oh, la idea de seguir buscándola estaba en mi mente, pero ¿que se suponía que iba a hacer? ¿Llamar a cada agencia de la ciudad y preguntar si tenían una nueva empleada llamada Rosalie? Nada de apellidos, solo su nombre. Probablemente creyeran que se tratara de un loco y colgaran.

Además, ese no era el único lugar donde podía trabajar. Tal vez el más predecible, sí, pero yo recordaba cuando ella me había dicho que había enviado mucho curriculums a varias empresas diferentes. Básicamente podía estar trabajando en cualquier lado de la ciudad. Y era una ciudad verdaderamente grandes, con demasiados lugares donde buscar, y no suficiente tiempo o suficientes personas que pudieran ayudarme en esa tarea.

Supuse que resignarse fue lo más fácil, aunque interiormente nunca perdí las esperanzas.

Tal vez tomaría tiempo, tal vez, nos encontraríamos de nuevo. Si ella lo quería, si las cosas se daban, tal vez podría tener otra oportunidad.

Mis hermanas, por otro lado. No fueron nada fáciles de evitar. Incluso negándome a verlas y al enterarse que Rose había desaparecido más o menos de mi vida, sin dejar rastro alguno y viendo que lo de salir con otras no había tenido ningún resultado, habían hecho de todo para subirme el ánimo; incluso habían decidió unirse para hacerme una "intervención". Oh, y habían comparado comida y todo. Una fiesta con helado, osos de goma, pizza, sushi…. Pero ni siquiera todo eso junto había logrado subirme el ánimo. Estaban preocupadas, pero yo realmente no entendía porque exageraban tanto con el asunto.

Yo prácticamente tenía una rutina diaria a la que estaba apegado y ciertamente no era la primera vez que llevaba solo por un buen tiempo. No entendía por qué ellas estaban haciendo tanto alboroto por eso.

Claro, estaban enfadadas porque había dejado al psicólogo y porque no quería salir con nadie más, pero no podían obligarme a hacer nada si yo no lo quería.

Incluso me había negado a ir a casa de mis padres a comer, porque no quería tener que tolerar a nadie más con preguntas incomodas sobre donde estaba Rosalie, que había sucedido, que había hecho y porque me sentía como me sentía.

Y claro, no paraban de insistir con que tenía que buscar Rosalie si es la chica que de verdad quería y no salir con otras, lo que además les parecía increíble, que su hermano "al fin se hubiera vuelto monógamo"

Así que continúe trabajando, revisando como iban las cuentas y las visitas en los hoteles que ya teníamos y que cosas podían hacerlos mejorar. Haciendo el mismo trabajo, día tras día, y ciñéndome a una rutina que me hacía sentir seguro, aunque no feliz.

Y para cuando el hotel ya estuvo listo fue la gran fiesta de inauguración. Esta vez le pedí a mi familia que no asistiera. No quería a ninguno de ellos allí. Ni siquiera yo mismo quería hacerlo, pero posponerla, solo me causaría más perdidas de dinero innecesarias; así que le puse mi mejor cara al asunto y metido en un traje de gala, asistí a la enorme fiesta repleta de gente adinerada tanto o más que yo. Me tomé las fotos, les di mi discurso, y comí dos platos antes de subirme a un avión y regresar a Nueva York por última vez, sin importarme una mierda lo que dijeran los periódicos más tarde.

.

Ya cumpliéndose casi tres meses de la última vez que había visto a Rose por última vez recibí una llamada de Bella a mitad de semana. Deje que el teléfono sonara sabiendo que ella solo continuaría con lo mismo de siempre, pero luego de llamarme tres veces, la atendí sospechando que podía tratarse de algo más grave o urgente.

-¿de verdad?- ella estaba enfadada- Emmett, ¿cuantas veces tengo que llamarte?

-¿Qué sucede Bella? ¿Todo está bien? ¿Papá y mamá están bien?

-¿oh, de pronto te preocupas por alguien más que tú y tu pozo depresivo?

-¿vas a decirme que sucede o no?

-todos están bien-dijo- esto es, por otra cosa. Y si te llame tan insistentemente es porque pensé que ibas a querer ser el primero en querer saberlo

-¿saber qué?

¿A que no adivinas con quien me tope hoy por la tarde?

-no lo sé- respondí con ironía.

¿Para esto me llamaba? ¿Para jugar a las adivinanzas?

-con Rose

Mi cabeza no reaccionó al instante y en su lugar le tomó algunos segundos procesar lo que mi hermana acababa de decir.

-¿qué?

-me encontré a Rosalie hoy en el trabajo

-¿en tu trabajo?

-no, en lo de Volturi &Co, trabaja con Charles aparentemente

-¿estás segura de que era ella?

-si Emmett- dijo con desdén- Dios, ¿crees que te llamaría sino estuviera segura?

De algún modo tenía sentido. Ella estaba estudiando publicidad y relaciones públicas y la empresa de Volturi se dedicaba exactamente a eso. De todas las agencias en la cuidad….

Yo suspiré profundamente y Bella se rió al otro lado de la línea

-¿quieres que siga hablando o vas a desmayarte?

-no juegues conmigo, Bella-respondí serio

-bien. Hable con ella

-¿y cómo está? ¿Ella está bien?, ¿cómo la viste?

-se ve bien, su cabello esta algo más corto, pero le queda bien- a mi cabeza le costó imaginar esa escena. Ella tenía un cabello precioso y largo…- y llevaba un traje de oficina, normal. Estaba hablando con algunos de sus compañeros cuando la vi y me acerqué a saludarla

-¿qué fue lo que te dijo?

-se puso algo triste y me dijo que las cosas no habían terminado bien entre ustedes y se sentía mal por ello.- bueno, ella las había terminado en primer lugar- pero realmente me dijo tanto como tu sobre lo que había pasado ¿sabes?

-Bella, por favor, no ahora, no empieces con eso de nuevo.

-¡pero es verdad!-protestó

-Bella, por favor, ¿Qué más te dijo?

-lleva poco más de un mes trabajando allí, fue por eso que no la había visto antes las veces que he ido para allá. Así que supongo que ya se graduó y obtuvo su título.

Su graduación, mierda. ¿Cómo lo había olvidado? ¿Cómo no había estado allí para ella?

Por un momento me sentí una basura la no darme cuenta de ello.

-¿algo más?

-estaba lastimada. Dice que ella no te merecía y que…- mi hermana suspiró del otro lado de la línea- hice bien en suponer que alguien la había lastimado antes que tú y la hiciera sentir así. Y ella no lo negó.

Así que no era el único en notarlo.

-pero desde luego, le pedí que reconsideraba hablar contigo y darse otra oportunidad. Que en realidad eres como un oso de peluche gigante y que te sentías muy mal porque lo que había pasado y...

-Dios, Bella ¿de verdad le dijiste eso?

-¿qué? ¿Se supone que no dijera nada? Te has sentido terrible y es verdad. Además ella necesitaba saberlo, tal vez la culpa la haga poner las cosas en perspectiva

-no quiero que me tenga lastima ¿sabes?- Dios, ella me había pedido exactamente lo mismo a mí.

-bien, bueno, no te enfades conmigo por tratar de hablar a tu favor, hermano. De todas formas no hubo más charla que eso. Ella dijo que tenía que continuar su trabajo y tras desearme lo mejor para toda la familia desapareció de mi vista.

Ella siempre había dicho eso. ¿Por qué le importaba tanto mi familia y como estuviera?

Tal vez porque ella no tenía a la suya cerca, porque estaba rota y porque tal vez una parte de ella también los quería y les importaba. Yo esperaba que fuera así.

-bien, mañana iré a verla- decidí

-¿mañana? ¿Qué? ¿Estás loco?-Bella ahora estaba alterada

-¿por qué?

-no puedes ir mañana, ella necesita tiempo, Dios acabo de verla hoy. No, necesitas esperar un poco más.

-¿ella necesita tiempo? Bella han pasado tres meses, ¿crees en serio que necesite más tiempo? Además creo que no tengo que pedirte permiso para hacer las cosas

- de no haber sido por mí no tendrías idea de donde esta ella ahora- farfulló

-bien, ¿quieres que espere? ¿Cuánto?

-solo… dame un día o dos ¿de acuerdo? Además no puedes aparecerte así con esas pintas

-¿Qué pintas?

-mañana iré para allá con Alice y te ayudaremos a planear algo

-¿no me crees lo suficientemente inteligente como para planear algo por mi cuenta?

-Emmett, Dios, no pongas tu orgullo por encima de esto. No puedes solo aparecerte así como si nada. Necesitas que ella quiera estar contigo de nuevo, y tienes que hacerlo bien

Ella tenía razón en eso.

-créeme, como chica, te aseguro que se de esas cosas, además…. Edward y yo rompimos y volvimos las veces suficientes como para que pueda decirte que no hay nada como una buena reconciliación.

Bueno, lo nuestro no sería exactamente eso, pero realmente deseaba que funcionara, eso no iba a negarlo.

-bien-acepté

-de acuerdo- ella estaba seria, como si incluso dudara de que yo fuera a hacerle caso e hiciera lo que yo quería a sus espaldas.- ahora llamaré a Alice y mañana estaremos por allá

-está bien

-y más te vale que estés en tu departamento- ella me estaba amenazando, lo cual era de verdad divertido- no estoy jugando, Emmett

-lo sé, Bella, tranquila. No iré a verla ¿de acuerdo? Lo entendí. No te pongas como mamá en estas cosas

-bien- yo sonreí sabiendo que ella no estaría tranquila sino hasta verme mañana sentado en una silla frente a ella, tratando de convencerme de hacer lo que ella quería- nos vemos mañana hermanito

-nos vemos, Bella- dije y ella colgó

Y tal y como había prometido y amenazado al mismo tiempo, ambas se aparecieron en mi puerta al mediodía del día siguiente.

-hermanitas-dije al recibirlas en la puerta- llegan justo a tiempo, acaba de llegar la pizza

-wow, está de buen humor-Alice fue irónica

-y tiene hambre-añadió Bella

-siempre tengo hambre- Alice me dedicó una mirada que decía "la última vez no tenías hambre"-como sea pasen-dije

-al menos esta vez te quitaste el pijama- añadió Bella solo buscando colmar mi paciencia.

Y con ellas ya adentro y luego de cerrar la puerta, me fui directo al sofá para tomar una porción de pizza de la caja y esperar que ellas se unieran a mi lado.

-entonces, ¿Cuál es su plan esta vez? ¿No va a ser otra intervención, no?

-no, Emmett-me regaño Bella y tomando un trozo de pizza.

-estamos aquí, para ayudarte a que hagas las cosas bien esta vez

Yo ni siquiera me moleste en preguntar cuando las había hecho mal, porque sabía que comenzaría a escuchar una catarata de cosas que no quería escuchar.

-primero que nada, tienes que arreglarte-dijo Alice- no puedes ir a verla luciendo así

-¿así cómo?

-Dios, ¿te has visto en el espejo los últimos meses? solo te falta la franela a cuadros y vas a convertirte en un leñador con esa barba

-pensé que estaba de moda-me excusé

-oh, no me vengas con lo de la moda- Alice estaba molesta y Bella se rió divertida- como si te molestaras en estar a la moda, Emmett- yo le puse los ojos en blanco- tienes suerte de ser tu propio jefe, porque te aseguro que no te dejarían a trabajar viéndote así.

-creo que entendí el punto Alice-respondí

-bien, así que lo primero que tienes que hacer es ir arreglarte un poco

-de acuerdo-acepté

La verdad es que había dejado de ir a afeitarme en los últimos meses, pero no me molestaba como se veía o se sentía. Simplemente no había tenido ganas de hacerlo. Eso había sido todo.

- mañana iré a cortarme el cabello y a afeitarme

-oh, no te afeites por completo-dijo Bella- la barba te sienta bien, solo recórtala

-es cierto-acordó Alice

-¿y luego qué?- yo tomé otra porción de pizza y le di un buen bocado antes de escucharlas

-bueno, no piensas aparecerte en su oficina y armar una escena ¿no?

Yo las escuché atentamente. En realidad, no había pensado en que iba a hacer. Solo me moría por verla y saber que estaba bien. Y tratar de convencerla que saliera conmigo, de más estaba aclarar.

-bueno, podría llevarla a comer

-¿A dónde?-Alice inquirió

-creo que hay lugares de sobra en el centro donde podríamos comer

-a eso me refiero-dijo- no puedes llevarla a cualquier lugar, como si fuera, un día más.

-¡necesitas conquistarla de nuevo Emmett!- gritó Bella como si eso no fuera obvio- necesitas llevarla a un lugar que sea especial, que la haga sentir especial

-ok…

-¿no tienes idea de donde llevarla, no?

-no de momento-contesté- pero algo va a ocurrírseme

-yo tengo el lugar perfecto-dijo Alice- ¿Dónde está tu computadora?

-por allá- yo indiqué la isla de la cocina y ella fue a buscarla.

Ya con ella sobre la mesa de la sala, tecleó algo rápidamente y luego volteó la pantalla hacia mí para enseñármela.

Las fotos eran de un lugar increíble, con plantas, una especie de mini bosque con luces de noche y mesas, velas…

-¿Dónde queda esto?-pregunté

-como a diez minutos del centro

-¿de verdad?

-ajam- Alice sonrió orgullosa- lo sé, es increíble ¿no?

-jamás había oído de este lugar-admití mientras me movía sobre las diferentes fotos y podía imaginarnos a ambos en ese lugar. A Rose iba a gustarle, pero aun necesitaba convencerla de ir allí conmigo.

-no me extraña-contestó- conociendo tu prontuario, dudo que fueras a llevar a alguna de las chicas con las que salías a un sitio como ese

Ella tenía razón. Porque si lo hubiera hecho, ellas probablemente hubieran pensado que quería proponerles matrimonio. Y esa nunca había sido mi intención.

-bien, genial. Así que ir a la peluquería, meterme en un traje y llevarla a comer a ese lugar ¿qué más?

-deberías hacer una reservación- dijo Bella- dudo que vayan a tener lugar así como así

-estoy seguro de que puedo conseguir un lugar-alardeé. Si les daba mi nombre, muchas veces conseguía sitio para comer más fácil en lugar de reservar como un tipo común y corriente,

-¿Por qué no tratas?- me desafió.

Yo tomé mi celular y marqué el teléfono para luego presionar el botón de llamar.

La chica que contestó fue amable, pero eso no me aseguró absolutamente nada; ya que cuando pregunté cuando era el próximo lugar libre, me dijo que era recién hasta dentro de un mes.

-¿un mes?- Bella se rió al oír mi sorpresa e indignación. Ok, el lugar era bueno, era lindo, pero ¿de verdad? Le di mi apellido y tras hacerme esperar pudo conseguirme un sitio para dentro de diez días en el horario que yo lo quería. Sin dudarlo lo tomé e incluso no estando del todo conforme, colgué el teléfono.

-¿entonces?-preguntó Alice

-diez días-repetí

-bueno, eso te dará un tiempo para pensar y prepararte antes de verla

-¿a qué te refieres? Pienso ir a verla el lunes a primera hora

-Emmett- me llamó Bella-¿qué caso tiene que vayas a verla el lunes si no podrás comer con ella?

-pero puedo verla, y entonces arreglar para comer otro día

-¿y si ella no quiere?- yo no contesté. No lo había considerado, pero mi hermana tenía razón. Rose simplemente podía mandarme a volar y la reservación terminaría siendo solo para uno- no puedes hacer eso, es estúpido. No-repitió- irás el día de la reservación y hablarás con ella y la llevaras a comer allí y entonces todo saldrá bien

-es cierto- acordó la otra- puede que solo tengas una oportunidad y tienes que hacerlo bien.

-no quiero esperar diez días- me quejé

-bueno, podrías aprovecharlos para ponerte en forma- Alice arremetió una vez más

-¿estás diciéndome gordo?

-¿Cuándo fue la última vez que entrenaste? O no, mejor aún ¿Cuándo fu la última vez que saliste a correr?

Oh, ella era una desgraciada. Pero era buena, tenía que reconocérselo.

-yo que tu aprovecharía estos diez días para ponerte en forma.

-y deberías dejar la pizza, el helado, y los ositos de goma- apuntó Bella

-de acuerdo complotadoras ¿algo más?

-si-contestó Alice- no te atrevas a llevar todos tus malditos juguetes. No vayas a aparecerte en una limosina o llevar a Tyler y tu Porche o una ramo de flores o un oso de peluche- oh, no, lo del oso no volvería a repetirse- recuerda lo que te dije que ella me dijo en la fiesta de Filadelfia.

Sí, eso me había hecho sentir una mierda, más de lo que ya me sentía luego de todas las cosas que le había dicho a Rosalie el día siguiente.

-ella es una chica simple- ella misma me lo había dicho más tarde cuando habíamos ido a la playa.

-lo sé

-muy bien- Alice comió una de las últimas porciones de pizza y me sonrió satisfecha

-¿por qué están ayudándome tanto?-no es que no lo apreciara, pero era raro verlas a ambas tan preocupadas por mí.

-te lo mereces-respondió Bella- siempre has estado ahí, para ambas cuando pasaba algo

-si-dijo- incluso interrogaste a Jasper cuando comenzó a salir conmigo, como papá debería haberlo hecho, solo para asegurarte que era un chico decente y no fuera a lastimarme

-bueno, él estaba muerto de miedo, eso te lo puedo asegurar

Alice se rió dándome la razón

-y siempre estuviste cuando lloraba porque había terminado con Edward y luego volvía con el dos semanas después. Incluso cuando sabía que lo único que querías hacer era molerlo a palos- Bella me recordó- tu nunca nos pediste nada de eso, pero ahora lo necesitas, así que aquí estamos

-y Rosalie es la única chica por que la recuerdo haberte visto alguna vez así- dijo Alice

-oh, bueno, también estaba esa chica de la universidad- dijo la otra- ¿Cómo se llamaba…? Miranda- yo asentí con la cabeza- ella fue la que te dejó porque habías dejado el equipo de futbol ¿no?

-no-la corregí- fue después del accidente, después de la operación- apunté- ella dijo que no podía seguir conmigo, porque no podría tolerar mi rehabilitación, sobre todo si después ya no iba a volver a jugar futbol.

-ella fue una verdadera perra

Sí, pero incluso así, había dolido. Ella había sido la última chica con la que había salido formalmente como novios. Después de eso, no volví a hacerlo más pensando que así nada me lastimaría, pero claro, había chicas mucho peores allá afuera. Pensar que había podido ser lo suficientemente fuerte emocionalmente como para solo follar y no sentir nada había sido basura. De un modo u otro me encariñaba con las chicas con las que me acostaba, siempre había sido así, pero al darme cuenta de que el sentimiento no era mutuo o que no era el único tipo en sus vidas, y obviamente, porque yo no quería tener una relación formal, prefería ponerle fin a las cosas por mí mismo.

-de cualquier forma…. No es lo mismo. Tú amas a Rosalie, eso es lo que importa.

-si…- incluso se lo había dicho. Algo que nunca le había dicho a nadie. Y Rose solo había salido corriendo de allí tan rápido como había podido.

-ey vamos…- Bella me dio un empujón en el hombro y me sonrió- todo saldrá bien

-eso espero

-oh vamos, Emmett- dijo Alice poniéndose gruñona de nuevo- hace quince minutos solo querías salir disparado a verla y ahora estas hecho una bola de tristeza de nuevo.

-no puedo cagarla de nuevo, no con ella

Porque si lo hacia una vez más, si la hacía llorar por mi culpa, yo no iba a soportarlo.

-eso significa que ya antes metiste la pata- yo asentí

-¿qué fue lo que hiciste?-Bella fue quien lo preguntó esta vez- porque no recuerdo que me hubieras dicho eso

-discutieron antes de la inauguración en Filadelfia-dijo Alice

-y también después- agregué sin mirarlas a ninguna de las dos y en su lugar, jugando con mis pies sobre la alfombra.

-¡Emmett!-Alice negó con la cabeza decepcionada

-lo sé. Soy un imbécil, lo sé. No tienes que decírmelo

-oh, claro que tengo que decírtelo, ¡eres un imbécil! Ella se sentía terrible durante la inauguración por la pelea que habían tenido y ¿tu solo continuaste?

-ambas saben que tengo una gran bocota

-al menos estamos de acuerdo en eso-apuntó Bella- ¿pero qué fue lo que dijiste?

-cosas horribles. Soy… fui realmente muy celoso con ella, incluso cuando ella no me dio motivos para serlo- y eso solo había sido parte de lo que había pasado.

Primero había sido lo de Garrett y el modo horrible en que había follado con ella en el ascensor, como si solo fuera una cosa… y claro, después cuando la había oído hablar por teléfono y pensar en ella con otros, en como yo solo era uno más, probablemente, ni siquiera importante en su vida, me había vuelto un maldito enfermo. Y es que ella significaba tanto para mi… pero yo no tenía idea de cuánto yo lo hacía para ella, incluso ahora, no la tenía.

¿Ella me querría? ¿O había sido un sentimiento que con el paso de los meses solo se había extinguido? La idea de que volviera a mandarme a volar y no quisiera volver a verme, iba a matarme.

-¿eres celoso?- ambas casi lo preguntaron al mismo tiempo.

-al parecer lo soy. Sobre todo con ella.

-bueno, es muy linda y además una gran chica. Entiendo que trataras de cuidarla, pero los celos enfermizos no son buenos para nadie.

Oh, dímelo a mí. A quien incluso ahora continuaba pensando en cómo estaría ella, y odiaba la idea de imaginarla con otro, con alguien que incluso pudiera hacerla más feliz que yo. Un puesto para el cual los tipos de su trabajo debían de estar haciendo fila y que interiormente rogaba que permaneciera desocupado.

-ya hablé con el Dr., Swan sobre eso, tranquilas.-antes de dejar a terapia, claro- Y no volverá a pasar. Ya lo comprendí

-bien, entonces solo sigue el plan y las cosas saldrán increíbles.

Después de terminarnos la pizza, los tres juntos comimos helado mientras recordábamos anécdotas graciosas sobre cenas familiares o las veces que ellas habían llevado a sus pretendientes a casa y yo los trataba de ahuyentar solo para molestarlas.

Agradecido con ambas por todo, las despedí y me aseguraron que regresaría a ayudarme con los últimos detalles el día de la cena.

Y desde entonces centré todas mis energías en eso. No había nada más que esperara con tantas ansias y por eso me esforcé en que todo saliera bien.

En esos diez días eliminé toda la comida chatarra de mi nevera y le pedí a Mary que me cocinara algo de comida más saludable. También volví a correr, notando solo entonces cuanto en verdad lo había extrañado y como mi rendimiento había bajado.

Me había cortado el cabello y también había empro lijado la barba. Recordaba a Rose haber jugado con ella varias veces, sabía que eso le gustaba y por eso no me había vuelto a afeitar desde que la había conocido.

Y también le había comprado un regalo. No un oso de peluche, pero si algo que había recordado que ella había mirado con atención ese día que habíamos ido de paseo por el centro de Filadelfia. Esperaba que eso le gustara.

Aun con la piel de gallina y la adrenalina al máximo, apagué el motor y me baje del auto frente al edificio de Volturi & Co.

Repasé mentalmente una última vez lo que pensaba decirle y bajé del auto sin dudar. Había ideado un plan B, solo por si acaso, estando muy seguro de que ella iba rechazar mi propuesta a la primera si aún estaba enfadada conmigo, y solo entonces la invitaría a cenar.

El momento había llegado. Al fin iba a verla después de tres meses.

Y esta vez tenía que hacer las cosas bien.

Así tendría la chica de mis sueños conmigo, de una vez por todas.


El capitulo tan esperado llego! Ajaja

Fue largo, y creo que logro abarcar tanto como quería. Desde luego, habría necesitado mas de una solo capitulo para demostrar todo lo que Emmett sintió por Rose en casa uno de sus encuentros, pero pensé que sería bueno, ver esta parte de su historia.

En el siguiente capitulo, finalmente he decidido no hacer un epílogo para el final. Efectivamente necesitaba mostrar como era al reencuentro entre ambos y eso es lo que van a leer en el siguiente capitulo. Así que será el ultimo y volverá a estar narrado por Rosalie.

Ohh, que emoción no?

Por ultimo y se que no he hecho esto antes, pero me gustaría recomendarles una canción para que escucharan antes, durante o después de haber leído este capitulo. Es una canción de una de mis bandas preferidas, y aunque puede que no sea del gusto de todas ustedes, espero les agrade ya que es algo similar a como Emmett se ha sentido respecto a Rose en este capitulo.

ESTA ES LA CANCIÓN: "THE MAN WHO CAN´T BE MOVED"- THE SCRIPT

Después espero sus comentarios al respecto, y mas que encantada puedo recomendar mucha mas música a quienes lo deseen y desde luego, acepto recomendaciones de ustedes sobre canciones que les gusten por algo en particular, o como sugerencia para escribir algo Nuevo.

Y en cuanto a la nueva historia. Bien, ha habido muchas cosas pasando en mi cabeza. Se que las hice hacer una votación, que gano una, que se los informe en el ultimo capitulo, pero últimamente he tenido mis dudas. Es decir, me gusta la historia, pero he tenido una nueva idea que wow… no he parado de escribir en los ultimo 4 días sobre ella. Así que tal vez publique otra cosa. De cualquier modo, se los informaré en al siguiente publicación.

Que los disfruten chicas! Creo que no hay mucho mas que decir.

Espero sus reviews

Saludos.

Bella McCartney Darcy