Capítulo 34

La luz empieza a filtrarse bajo mis párpados, y mi cuerpo se siente tan cómodo y relajado que no quiero despertar. Abro mis ojos cuando los recuerdos de lo sucedido anoche vienen a mí. Encuentro a Josh mirándome fijamente, mí impulso es de sonreír, pero recuerdo que estoy enfadada, no tanto como ayer, así que la reprimo. El acaricia mi mejilla con sus dedos.

-Esto es lo quiero para mi vida – sus dedos bajan a mi mentón y acarician mis labios – despertar todos los días contigo en mi brazos, que seas lo último que vea en la noche y lo primero que mire en la mañana….

No respondo. Aún estoy enfadada con él, no por el beso. Luego de reflexionar me di cuenta que él no tuvo la culpa, soy mujer y mi sexto sentido sabe que esa rubia oxigenada se metió con él. Pero si me molesta que haya bebido hasta la ebriedad y más que todo su discurso donde dudo que yo me preocupe por él.

Toma mi rostro en sus manos y se acerca para besarme. Me es difícil resistirme, pero no quiero hacerlo, porque si lo beso me perderé en él y nunca aclararemos esto, no podemos dejarlo pasar; pongo mi mano sobre mi boca y al notar el dolor que cruza su mirada, doy la excusa más estúpida.

-Aliento mañanero – su rostro se relaja un poco, y creo que cayó en mi mentira, la verdad es que no me siento fuerte para besarle.

-Eso no me importa, solo quiero sentirte aquí conmigo – su dedo se enreda en uno de mis rizos.

-Por si no te has dado cuenta estamos en una misma cama.

-Sabes que no es eso a lo que me refiero – su mirada seria me hace suspirar – necesito saber que estamos bien, que estamos juntos. Que estas aquí porque quieres, diablos, porque me quieres.

-Te quiero, eso no lo puedo cambiar – el cerro sus ojos cuando admití que lo quería y yo me sentía como una gran imbécil – No es algo que tenga un botón de apagado.

-Por favor, por favor, por favor, necesito que estemos bien, necesito que me creas que yo no quería besarla, necesito que creas que lo que siento por ti es más grande que yo, pero es sincero…. Nunca, te haría daño.

-Lo sé… - su suspiro de alivio me inunda pero en sus ojos veo miedo, y la verdad es que soy yo la que debería disculparse por siempre actuar de forma impulsiva y no aclarar las cosas, pero la verdad es que yo soy así… prefiero apartar a la gente para no decir cosas que luego me arrepentiré, pero las palabras quedan atrapadas en mi garganta.

Me acerco a él y lo beso. Le toma solo un segundo en devolverme el beso. Es dulce, tímido, como esos primeros besos en lo que temes hacer algo malo. El acaricia mi mejilla y yo paso mis palmas por toda su espalda. Sus labios dejan los míos y mi cuello recibe toda su atención ahora. Deja pequeños mordiscos y lametones que me vuelven loca y hace que mi temperatura se eleve.

-Josh, basta – digo riéndome - me haces cosquillas.

-Amo tu risa – me dice besando el escote de mi camiseta en V. tomo su rostro en mis manos y lo acerco para que me mire.

-Lo siento, perdóname por actuar así, pero esta soy yo, tengo toda esta mierda de carácter, pero créeme cuando te digo que nunca pensé que me engañaste, solo estaba molesta por la idea de otra chica besándote – el me besa la nariz – Cuando me cierre de esa manera otra vez, no pienses que te voy a dejar, solo necesito tiempo para pensar, no quiero decir o hacer cosas que luego me arrepentiré solo por rabia… prométeme que me darás mi espacio.

-No, no te prometo – me mira seriamente – prefiero que me insultes, que me golpees, pero no me alejes, créeme que no me importaría recibir todo esa mierda con tal de no sentir que me quieres lejos…

-Josh…

-No Alex, para eso estoy aquí, para querernos, para comprendernos... Es obvio que tendremos peleas, pero son cosas que debemos superar, así que tú prométeme que no me alejarás en una próxima ocasión – no sé qué decirle, son estas cosas las que me hacen amarlo, que me hacen quererlo. Al ver que no responde empieza a besarme de nuevo en el escote provocándome cosquillas y mi risa no se hace esperar – Promételo Alex o te harás pipi por las cosquillas que te haré.

-Basta Josh… para… para, por favor – sus manos acarician mis costillas y en verdad estoy a punto de hacerme pipi – Ok, te lo prometo… pero, para... por favor.

Sus manos se detienen y trato de controlar mi respiración. Su sonrisa se hace evidente y su cuerpo se cierne sobre mí. Decido hacer algo, tengo que castigarlo por las cosquillas. Paso mis brazos por sus hombros y lo atraigo a mí. Beso su mandíbula y mordisqueo su oreja. Él suelta un bufido de placer y sé que voy por buen camino. Deslizo mi mano por debajo de su camiseta sin dejar de besarlo. Acaricio sus abdominales y deslizo mi mano por la pretina de su pantalón.

Suelta un gemido que lo sofoca en mi cuello. Sus brazos me atraen hacia él. Sigo acariciando sus músculos y un bulto se forma en sus pantalones. No sé por qué, ni como tengo la valentía para hacerlo, pero lo hago. Meto mi mano por debajo de su ropa interior y acaricio su miembro. La respiración de Josh se entrecorta y los gemidos que salen de su garganta hacen que mi emoción crezca.

Sus manos bajan a mis caderas y las sostiene firmes a cada lado. Sus labios juegan con mi oreja y cada gemido de su garganta acaricia mi rostro. Su miembro se endurece bajo mi mano, lo acaricio en toda su longitud, mi mano viaja de arriba abajo y siento como su dureza crece aún más.

Hecha su cabeza hacia atrás, con sus ojos cerrados y es cuando aprovecho y mis labios caen en su cuello. Luego de un pequeño mordisco y succión mi trabajo está hecho. Acelero el movimiento de mi mano hasta que sus gemidos son constantes y su pulso se siente en mis dedos.

Luego de un par de caricias más, su miembro expulsa su semen derramándose en mi mano a la vez que un sonido gutural sale de su garganta, resultado de haber llegado al orgasmo. Sus brazos caen a cada lado y su respiración agitada trata de normalizarse. Retiro mi mano de su erección y me acomodo en la cama a su lado.

Por un momento solo se escuchó su respiración, hasta que él rompe el silencio.

-Eso fue excelente – se acomoda cerniéndose sobre mí – gracias mi niña, eso ha sido el orgasmo más excitante, maravilloso y perfecto que he tenido - mis mejillas se calientan y deja besos en todo mi rostro – Me siento tan mal por no regresarte el favor, pero si me dejas puedo hacerlo.

-No – le digo deteniéndolo cuando se abalanzaba sobre mi boca – No es el momento pequeño, necesito llegar a mi casa.

-Por favor, por favor, por favor, por favor… - parece un niño pequeño cuando hace esos pucheros y me mira con ojitos del gato de Shrek.

-Noooo – me envuelvo en su cuello y lo atraigo para besarlo, él se deja llevar. Amo el peso de su cuerpo sobre el mío – Mas te conviene que yo no esté en problemas por venir a tu rescate.

-Gracias por eso – sus labios se pegan a mi frente – no sabía que otra cosa hacer, pero me alegra que me buscarás, me hace sentir que en verdad te importo..

-Josh, tú me importas y mucho... Nunca lo dudes. – y otra vez mas estamos envueltos en apasionados besos. Giramos en la cama, en momentos yo encima de él y en otros lo contrario. Solo un segundo sentí la caída. El golpe sordo del cuerpo de Josh contra el piso y yo sobre él.

Rei por su cara de dolor – No me mires así Josh, fue tu culpa por no controlar esas hormonas.

-Nada de eso señorita, mis hormonas se alborotan porque tú las provocas.

-Claro, culpa a la chica que te da un orgasmo para saciar tus deseos.

-Eso es diferente – dice girándonos en el piso, ahora él sobre mí – cuando hagamos el amor todo será perfecto, no será por un ataque de hormonas alborotadas, será porque es el momento adecuado, porque nos…..- amemos, amor, eso diría yo. No puedo evitar la sensación de felicidad cuando él dijo "hagamos el amor" no simplemente sexo. No me siento lo suficientemente valiente para decirle cuanto lo amo, así que simplemente lo beso una vez más entreteniéndome con su labio inferior.

-No me provoques Alex. No sé si pueda detenerme si llegamos muy lejos.

-¿Y qué si quiero provocarte? ¿y qué si no quiero que te detengas? – le sonrío con picardía.

-Te encanta jugar con fuego – susurra contra mi cuello – Pero no lo dices en serio ¿verdad?

Me mantengo en silencio disfrutando su rostro de súplica. La verdad es que la idea de él y yo juntos cada vez es más atractiva – No, por ahora.

Lo giro sobre su cuerpo y me pongo de pie – Es hora de que me vaya.

-Espera, me doy una ducha y nos vamos. Tenemos que aprovechar nuestro últimos días – lo que me hace recordar que en 2 días Josh viajará de nuevo a su vida sin mí. Trato de que no se me note la tristeza, así que simplemente asiento. Él me abraza y yo me refugio en sus brazos.

Miro nuestro reflejo en el espejo de su armario. Cuando él estira su cuello para besarme la frente miro el gran trabajo que hice en su cuello y hecho a reír con grandes carcajadas. Josh se separa y me mira con incredulidad, sigue mi mirada hacia el espejo y nota el motivo de mi diversión.

Se mira en el espejo más de cerca y yo trato de reprimirme: él me mira a través del espejo con una mirada seria, por un momento tengo miedo de que se enfade, pero cuando su mirada se vuelve divertida me relajo. Se acerca a mí y me toma por la cintura y nuevamente me está haciendo cosquillas.

-¿Crees que es divertido? Ahora tendrán que ponerme maquillaje para disimular tremendo chupetón.

-Para Josh, por favor… - las cosquillas siempre me descontrolan, pero el deja de hacerme reír y me aprieta hacia él.

-Eres muy inteligente mi pequeña celosa. Ni siquiera sé cuándo lo hiciste – su risa es contagiosa - Marcarme como vaca, no lo puedo creer. Pero bueno, eso demuestra que estamos en la misma onda, las grandes mentes piensan igual.

-¿A qué te refieres? – le miro incrédula. El me arrastra hacia el espejo y tomándome del mentón gira mi cuello hacia un lado. Justo en la base de mi cuello está un tremendo chupetón. La sonrisa se extiende por su cara y yole doy un golpe en su brazo.

-Auch..! eso dolió, ahora también tendré un morado ahí.

-No tenías derecho Josh, ¿Cómo pudiste hacerlo? ¿Qué les diré a mis papis? ¿Cómo mierda lo taparé? Odio las bufandas.

-Te lo merecías, señorita-excito-a-mi-novio-para-marcarlo-como-vaca -sin-que-se-de-cuenta.

-Dios… como te odio, más te vale conseguirme maquillaje antes de que me lleves a casa.

Luego de un guiño, entro en su baño. Cuando salió con una toalla envuelta en sus caderas el muy cínico la dejo caer y se vistió en mi frente. Obviamente cubrí mis ojos. Pero sus comentarios picaros me hicieron reír.

Cuando volví a casa tuve suerte que mis papis, creyeran que fui a correr con Josh. Un problema menos.

Pasamos los siguientes 2 días juntos, la mayor cantidad de tiempo posible. Y como tradición el último día fuimos a nuestro escondite a las afuera de la ciudad. Permanecimos abrazados mientras la oscuridad nos abrazaba. Josh consiguió anillos hechos de un material parecido a la madera, donde estaban grabados nuestros nombres. Y tal como en las bodas, cada uno coloco un anillo al otro, como señal de promesa.

Lo acompañe hasta el aeropuerto de la capital como la última vez. Josh compro mi boleto de vuelta, para cuando él se embarcara para regresar a EEUU. La prensa nos sorprendió nuevamente pero Josh no dio declaraciones.

La despedida fue igual de dura como la última vez. Ahora ya no tenía miedo de que lo nuestro se acabara cuando él se vaya. Ahora el dolor era provocado por la anticipación a extrañarle.

El beso de despedida fue tierno, dulce y lleno de promesas. Hubo lágrimas de mi parte cuando lo perdía de vista en el túnel de abordaje. Hubo lágrimas de mi parte cuando regresaba a mi casa. Pero también hubo sonrisas por los recuerdos de los bellos momentos que vivimos este verano, no cambiaría nada de lo que hemos vivido, ni siquiera las peleas.

Dos días después, Josh y yo pudimos hablar. Él estaba instalado leyendo otros guiones para sus nuevos proyectos y yo estaba lista para regresar a clases. Josh prometió venir a la boda de mi hermano la semana antes del estreno de CF, aunque no quería complicarle las cosas, la esperanza de verlo antes de lo estimado lleno de felicidad mi corazón.

En la red había nueva información sobre Josh y yo. Empezando por videos de su baile cuando recién llego al inicio del verano hasta fotos de él llegando a su país, donde para mala suerte se notaba mi chupetón dando a la prensa puerta abierta para especulaciones sobre nuestra vida íntima.

Ya no era tan incómodo ver noticias sobre mí. Me doy cuenta que la vida del espectáculo es así de complicada, cada día nuevos chismes, criticas. Lo único que importa es que se quién es Josh y que ante todo debo confiar en él. También el hecho de que todo mundo sepa nuestra relación me hace sentir más segura de nuestra relación. Por lo menos tengo más certeza de que todo es real.


HOLAAA..! actualice temprano xq ultimamente me han dado atacazos escribir. tengo una nueva visión de como irá la historia. por el momento todo será feliz, pero recuerden que no todo dura x siempre..! gracias por sus reviews y mensajes. gracias por compartir la historia :)

solo les aviso que para el final falta muchisisisimo, no podemos ponerlas tan fácil a los protagonistas verdad?

les comento que ya encontré una canción preciosa que Josh dedicará a Alex. espero que la busquen y me digan que opinan. se llama: Estaciones - Pacho Marchan

Y como ven su relación se torna un poco Hot :) ahora Josh regresará a su vida, pero como lo que nos interesa es su relación resumiré en un capítulo el tiempo que le toma volver :)

espero sus reviews, comentarios, recomendacione...

AVANCE:

-Josh, estas descuidando tu trabajo, apenas tienes tiempo para descansar y viajas para estar con ella. No estas prestando la atención necesaria a tu vida, prácticamente vives por ella. Me preocupa que te enfermes, además…..

No sé qué responder, por un lado me siento furioso porque sé que ella piensa que lo de Alex es pasajero y no puede ver que en verdad estoy feliz - Además ¿qué?

-Necesito saber si se están cuidando, Josh. No es momento para que tengas un hijo. No eres lo suficientemente maduro para ser padre, dañaría tu vida, tu carrera. Sé que siempre tomas tus precauciones, pero estas tan cegado que tengo miedo que quedes atrapado en algo que no quieres….

- Milet 3