CAPITULO 36
Ella ya no estaba en edad de perseguir animales en el bosque, ella estaba bastante segura de eso; con los años y hechos que cargaba en sus huesos, la profesora Sprout estaba convencida que la palabra "retiro" se colaría en una de sus conversaciones con Minerva, llevaba más de treinta años enseñando en Hogwarts ¿No era hora ya de un pequeño descanso? Claro, extrañaría a sus alumnos pero eso no quitaba de encima aquel cansancio o mucho menos le descontaba años a su edad. Cuando lograra atrapar a ese zorro (O si Filius, Hagrid o Sybill lo hacían) iría inmediatamente con Minerva…o tal vez solo se sentaría y bebería otra copa de Hidromiel con Slughorn
-Merlín sabe que ya no estoy para estos trotes-Exclamó mientras buscaba entre unos arbusto al pequeño ladrón-Mi varita, ¿Para qué quiere un zorro un varita?-
Fue algo extraño la verdad, había estado conversando con Hagrid sobre algunas plantas mágicas cuando el pequeño animal apareció de entre los árboles y tomó la varita que se asomaba desde un bolsillo de su túnica. Nunca había tenido problemas de ese tipo en todo lo que llevaba de docencia, quizás una que otra vez dejaba su varita en los invernaderos o la confundía con algunos de sus implementos cotidianos pero ¿Esto? ¡Merlín! Ni siquiera sabía que habían zorros rondando el bosque prohibido, pero ahora estaba en esa ridícula situación, intentando encontrar al pequeño ladrón de su preciada varita
-¿Y ahora donde…?-Sus ojos buscaron por los alrededores sin mayor éxito-Filius, dime que lograste ver algo-
-Aún nada…Y al parecer ellos tampoco-Dijo el pequeño jefe de casa al divisar a sus otros colegas que caminaban con una seria expresión en sus rostros
Sprout suspiró ¿Por qué tenían que ocurrirle ese tipo de cosas a ellas? ¿Por qué no podía ser en otro momento? Estaba disfrutando de aquella fiesta como hace mucho no lo hacía, tal vez esa será una de sus últimas fiestas en Hogwarts ¿Por qué debía terminar así?
-Lo siento Pomoda-Dijo la profesora de Adivinación-Aquel zorro fue mucho más rápido que nosotros y no logramos atraparlo…Hagrid casi lo hizo, pero se le escapó de las manos-
-Lo lamento mucho-Se disculpó el semigigante-Si tan solo no hubiese sostenido con más firmeza-
-No es tu culpa Hagrid, aquellos animales son muy agiles y nosotros…-Ella sonrió-Ya no somos unos jovencitos exactamente-
-Pero tampoco somos tan viejos-Dijo Filius-Solo tenemos un poco más de experiencia en nuestros huesos-
-Mis huesos nunca habían vivido una experiencia así-Respondió la Hufflepuff-Tal vez debamos volver a la fiesta…ya mañana iré a comprar otra varita, aunque claro, primero debo comunicar al ministerio que…-
-¡POR AHÍ VA!-Exclamó la profesora de Adivinación-¡POR AHÍ, VAMOS! ¡ESTA VEZ NO SE ESCAPARÁ!-
En menos de lo que una Snicht dorada recorría el campo de juego, los cuatro maestros corrieron tras el animal hasta llegar a un pequeño oculto de pinos y malezas
-Mi vari…-Dijo Sprout al ver que el zorro la había dejado entre las ramas de un viejo arbusto, pero no fue eso que logró quitarle el habla
-¿Pomoda?-Preguntó Hagrid al ver como la profesora de Herbología no se movía de su sitio-¿No será aquella planta que te da alergia…?-
-Guarda silencio Hagrid-Lo reprendió-Y ustedes dos, será mejor que hagan lo mismo-
-¿Qué es lo que sucede?-
-Silencio-Dijo apuntando derechamente hacia el árbol frente a ella
-Sé que fui un tonto cuando me contaste que íbamos a ser padres y eché a perder todo lo que habíamos construido juntos, fui un gran tonto, lo sé…-Abrió la cajita con mucho cuidado y se acercó a tomar su mano-Te perdí, mejor dicho los perdí y fue la peor experiencia de mi vida, es por eso que ahora quiero pedirte perdón definitivamente y decirte ¿Quieres casarte conmigo?-
Ella retiró su mano y lo quedó mirando por largos segundos, segundos que parecieron eternos al profesor
-Creo profesor, que ya sabe la respuesta-Dijo antes de besarlo y devolverle el alma
Iba a casarse con Hermione y en un par de veces más nacían sus hijos ¿Qué más necesitaba para ser feliz?
-¡POR MELÍN! ¡PROFESOR SNAPE, SEÑORITA GRANGER!-
Aquello no podía estar pasando, no definitivamente aquello no estaba pasando ¿Verdad? Él se había asegurado de que nadie los estuviera observando antes de adentrarse en el bosque prohibido, se suponía que aquel momento iba a ser íntimo y ahora ellos estaban con las varitas dispuestas a lazarle el más duro de los hechizos.
¿Por qué debían estar ahí? No tenía lógica, los había visto muy contentos en la fiesta, estaba seguro que en cualquier momento Logbottom sacara a bailar a Sprout y que Hagrid prontamente buscaría otro barril con cerveza de mantequilla, todos estaban divirtiéndose en la celebración, no había motivo alguno para…
-Severus…-Dijo Filius-Es tu estudiante-
-Ustedes no entienden-Siseó mientras se aseguraba de proteger a Hermione de aquellas miradas llenas de asco-Ahora, será mejor que no se metan porque…-Sus palabras se detuvieron cuando un aturdidor fue directamente hacia ellos-¿Qué crees que haces Filius? Ya les dije que…-
-Estas en graves problemas Snape, al igual que usted, señorita Granger-
-Profesor Flitwick…yo se lo puedo explicar-Dijo su castaña parándose frente a él-Severus y yo…-
-Hermione, por favor-Dijo Hagrid-No empeores más las cosas-
-Ella no es la que está empeorando las cosas, son ustedes que se metieron donde no los llamaron-
-No nos hables así Snape, estas en una situación muy delicada y Minerva podría…-
-¿Expulsarme? Créeme Sybill, Minerva está al tanto de todo esto-Respondió con suficiencia
-Minerva nunca dejaría que algo así pasara-
-Pueden preguntarle si gustan-Respondió en un siseo-Y si no les queda claro, hace aproximadamente dos horas, Hermione dejó de ser mi estudiante-
-Eso no te da derecho a…-
-Ustedes son los que no tiene derecho a decidir sobre nuestra vida-Exclamó la castaña-Soy mayor de edad y sé bien lo que hago, Severus nunca me obligó a esto-
-Hermione…-
-No me voy a calmar Hagrid, porque estoy harta…harta de que juzguen a Severus sin conocerlo en realidad, harta de que no confíen en su palabra ¡SI BUSCAN A UNA CULPABLE LA ESTAN VIENDO!-Chispas salían de la varita de la joven-McGonagall ya sabe cómo ocurrió todo entre nosotros, fui YO quien buscó al profesor Snape, no al revés, fui YO quien lo besó y si, fui YO quien lo impulsó a que nos acostáramos ¿Están contentos? ¿Acaso eso era lo que querían escuchar?-
-Señorita Granger…-
-Pronto deberá llamarme Señora Snape, profesor Flitwick, porque pienso casarme con Severus-Dijo mostrando orgullosa su anillo-Y en un par de meses verá a dos pequeños con ese apellido-
Era la primera vez que los profesores de Hogwarts la miraban con tanta atención, tal vez su vientre no era tan prominente como era de esperarse, pero aquella curva no podía significarse otra cosa
-Hermione…¿Acaso tú…?-
-Eso es más que obvio Hagrid-Siseó la castaña-¿Acaso van a intervenir en esto?-
-Snape…-
Él rodeó la cintura de la castaña y posó ambas manos en su vientre, protegiendo no solo a su mujer, también a los pequeños que se formaban en el interior de ella
-Ninguno de ustedes tiene derecho sobre lo que hemos decidido-Siseó de forma amenazante-Y mucho menos, tiene derecho sobre NUESTROS hijos-
Los cuatro profesores se quedaron paralizados en el sitio observando atentamente a la pareja frente ellos. No podían creerlo, ni siquiera Hagrid que era cercano a la joven Gryffindor podía asimilar la noticia, pero allí estaba su pequeña Hermione entre los brazos de aquel hombre que más de una vez la hizo sentir mal cuando era una pequeña niña de doce años en su primer año en Hogwarts.
La respiración de Hermione comenzó a hacerse más y más rápida a medida que el tiempo pasaba entre ellos, podía sentir la respiración de Severus en su cuello, también se había acelerado pero no al grado de la suya. Comenzaba a sentir calor, un maldito calor que estaba logrando debilitarla poco a poco. No recordaba haber pasado por algo así, ni siquiera cuando sentía que el plomo recorría su cuerpo o que su corazón se apretaba drásticamente había experimentado aquel agotamiento. Pero no podía demostrarla ahora, no iba a dejar a Severus solo frente a aquellas miradas llenas de reproche; sabía que en algún momento las tenían que vivir pero esperaba que esa situación se diera en un par de semanas más, cuando ambos ya se hubieran ido a su casa en Londres y hubieran arreglado las cosas para sus hijos, querían hacer las cosas bien para ellos…y eso no era la definición de bien que tenían en mente
-¿Por qué?-
La suave voz de Hermione había roto el silencio formado, las palabras habían brotado naturalmente de sus labios, casi por inercia. Necesitaba que alguien le explicara, debía entender, quería escuchar una razón por parte de ellos
-¿Disculpa?-Dijo la profesora Sprout
-¿Por qué llegaron? ¿Por qué están aquí? ¿Por qué nos juzgan sin conocer la historia?-
-Es que esto que están por hacer…lo que hicieron está mal querida-
-¿Acaso es un crimen amar?-
El silencio volvió a reinar entre los presentes, Snape aprovechó el instante para poner a Hermione tras él, aun cuando ella se negaba
-Creo que la respuesta correcta es no ¿No es así profesores?-
-¡Harry!-
La castaña salió de su escondite y fue hasta los brazos de su mejor amigo, quien la recibió con una cálida sonrisa ante la mirada atónica de los profesores, a excepción de Snape
-Harry ¿Acaso tú…?-
-Así es Hagrid, sé de la relación de Hermione con Snape-El semblante serio del muchacho sorprendió a más de uno-Desde ¿La final de quidditch? No es así, profesor-
Severus hizo una mueca al recordar los golpes que el Gryffindor le había propinado aquel día, los tenía bien merecido, cierto, pero su orgullo todavía no toleraba que él y Longbottom lo dejaran completamente lastimado en el suelo de un frío pasillo
-Me atrevería a decir que desde un poco antes Potter, usted y su "increíble" perspicacia lo debieron advertir desde ¿Principio de año?-
-Quizás…-Respondió-Pero eso no es lo importante, vine porque sabía que algo iba a pasar y creo que tuve razón-
-Potter, sabes que debemos ir a hablar con la Directora McGonagall para…-
-Ella ya lo sabe profesor Flitcwick, está de acuerdo con esta relación-
-Mi…Minerva…-Tartamudeó Sprout
-Y será la madrina del menor-Dijo Snape avanzando hasta ambos Gryffindor-Como ven, ya no hay nada de lo cual puedan acusarnos, Hermione es mayor de edad y ya terminó su educación, Minerva no se interpuso y Potter es un "testigo" de nuestra relación-
La dura mirada que le dedicó a sus cuatro colegas pudo congelar al mismo infierno
-Ahora les pido encarecidamente, NO SE METAN donde no los llaman, suficiente hemos pasado para que ahora vengan de entrometidos y quieran meter sus narices donde no deben-Apoyó una mano en el hombro de la chica, que aún estaba entre los brazos de su mejor amigo-Con su permiso-
Hermione enterró su rostro entre los pliegues de la túnica de Harry, dejando que esta absorbiera las lágrimas que comenzaban a brotar, no quería que ninguno de los dos se diera cuenta pero para ambos pelinegros que iban a su lado no fue difícil descubrir el estado de la chica. El Gryffindor acarició con cariño el cabello de la castaña mientras el profesor pasaba su mano por su espalda, intentando calmarla; poco a poco la respiración de la chica se fue normalizando y aquellas lágrimas que recorrían sus mejillas fueron eliminadas en la ropa del muchacho
-Gracias-Murmuró, levantando el rostro de su escondite para terminar de limpiar los rastro con el dorso de su mano
Ambos hombres asintieron en respuesta a las palabras de la chica
-Creo que...solo…Lo lamento Severus, ahora ellos…-
-Ellos no importan-Respondió el aludido-Solo tú y nuestros hijos son los que me preocupan Hermione-
-Pero tú trabajo…-
-Te preocupas por cosas sin importancia-
-Snape tiene razón Hermione, además McGonagall está al tanto de todo ¿Crees que lo despedirá luego de todo esto?-
-En realidad, pensaba renunciar una vez acabado el curso-
Esta vez fueron ambos Gryffindor los que quedaron mudos ¿Habían escuchado bien? ¿Snape iba a dejar Hogwarts?
-Quiero estar presente para ustedes-Fue la única respuesta del Slytherin-Y estando aquí no podré hacerlo-
Harry observó al hombre que ahora iba delante de ambos y no puedo evitar sonreír ¿Quién iba a pensar que el tosco profesor de Pociones podría ser tan…? No podía ocupar esa palabra con él, simplemente no lograba encajarlas en una oración sin que el universo estallara en mil pedazos. Sin embargo, Hermione si tenía una palabra para él, una que solo podía ser ocupada por una persona; Snape solo estaba siendo Snape. No el profesor, no el murciélago de las mazmorras o el ex mortifago, eran esos momentos los cuales ella atesoraba, esos minúsculos instantes en los cuales Severus dejaba de lado aquellas corazas y mostraba su verdadero ser al mundo.
Ella sonrió, dejando escapar una pequeña risa que alertó a su mejor amigo
-Te dije que con él iba a estar bien-
-Más le vale-
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La atmosfera se podía cortar con un cuchillo, las miradas se centraban en el hombre vestido de negro que estaba parado frente a la directora. El cuerpo docente de Hogwarts se había reunido para analizar la situación que protagonizaba el jefe de Slytherin y la ahora, ex prefecta de Gryffindor. No podían creer que aquello pasara frente a sus narices ¿Cómo nunca se dieron cuenta? Los comportamientos extraños de la señorita Granger, el cambio de humor de Snape, sus llegadas tarde a las reuniones de personal, aquel petitorio casi suplicante de ella por cuidarlo luego de la guerra…¿En verdad nadie había sospechado? Bueno, en realidad a nadie se le pasaría por la mente una relación así, simplemente no lograban encajar en que momento alguien como ella se logró fijar en alguien como él.
Minerva observaba atentamente a sus maestros, tenía miedo de que en cualquier momento alguno de los presentes sacara su varita y se produjese un duelo innecesario; comprendía el resentimiento de sus colegas hacia Severus, Hermione era una chica muy querida por todos, pero no tenía dudas, no luego de todo lo que había vivido ese año, ellos merecían estar juntos, con aquellos niños que crecían en el vientre de la joven; si Honey había viajado hacía el pasado para lograr su cometido arriesgando su propia vida para ello ¿Quiénes se creían ellos para interferir en aquella relación? Quizás ahora no entendieran, pero si tan solo ella pudiera explicarles…
-¡Cállate de una vez Filius!-Bramó Snape, completamente fuera de si
-Ella era tu alumna Severus ¡Tu alumna!-
-MALDITA SEA ¡DEJA DE REPETIR LO OBVIO!-
-Severus, por favor cálmate-
-No lo haré Minerva-Siseó-Me he calmado muchas veces a lo largo de este día. Se suponía que hoy iba a ser especial para Hermione y para mí ¡Y MIRA DONDE ESTOY! Aquí, en este maldito despacho con este grupo de inútiles entrometidos que creen pueden regir nuestras vidas-
Ella vio como salían chispas de la varita del profesor de DCAO e instintivamente, preparó la suya, en caso de emergencia
-Les repetiré por última vez, me importa una mierda lo que opinen, nada de lo que digan va a cambiar lo que siento por Hermione y que una vez que nazcan nuestros hijos nos vamos a casar, no necesitamos el permiso de nadie-Los ojos de Snape se clavaron en el pequeño profesor de Encantamientos-Espero que eso te quede claro, Filius-
El silencio volvió a hacerse presente, solo la agitada respiración de Snape lograba interrumpir aquella "paz" que reinaba en el despacho. Solo la directora sabía lo que ese gesto significaba, había compartido mucho con el Slytherin para no darse cuenta de algo tan obvio como aquello.
Bajó su varita y la guardó en uno de sus bolsillos interiores ante la atenta mirada de todos, ya no soportaba un solo minuto rodeado de esos incompetentes
-Renuncio-
Aquella simple palabra logró sacar la voz del resto de los maestros
-No puedes…-
-¿Pero…?-
-Snape…-
-¿Quién dará las clases de DCAO?-
-SILENCIO-
La voz de McGonagall se escuchó claramente entre el bullicio que se armó entre su cuerpo docente; primero la noticia de su relación con Hermione y ahora esto ¿Acaso Snape había amanecido con el síndrome de ser el centro de atención? Porque eso estaba logrando
-Les ruego se retiren, necesito hablar a solas con Severus-
-Ya no hay nada de qué hablar Minerva, mi decisión está tomada, me voy mañana junto a Hermione, las clases terminaron, ya no tengo nada más que hacer en este lugar-
-Severus sabes perfectamente…-
-Lo que diga el ministerio me importa una mierda, mi deber es estar con MI mujer y con MIS hijos-
-Muchacho, conoces tu condición-
Era la primera vez que el retrato de Albus Dumbledore hablaba, generalmente permanecía en silencio y solo se pronunciaba para apoyar algunas de las ideas de Minerva, al parecer, en esta oportunidad apoyaba a la ex jefa de Gryffindor.
Los ojos oscuros de Snape se centraron en el cuadro de quien fuera por tanto tiempo su único confidente
-Ya encontraré la forma de zafarme de ellos, no sería la primera vez-
-¿Crees que eso le hará bien a la señorita Granger? ¿Deseas añadir una preocupación más?-
No, no lo deseaba, pero ¡Maldita sea! ¿Qué más podía hacer?
Para empezar, dejar de ser manipulado por las palabras de Dumbledore parecía la mejor opción
-Severus, por favor, escucha a Albus-Pidió Minerva
No y no, él ya había tomado su decisión
-Con permiso-
No quiso escuchar más, debía mantener firme su postura. Nunca se había doblegado ante alguien ¿Por qué iba a empezar a hacerlo en esos momentos?
Sus pasos lo llevaron hasta la puerta, sabía que las miradas se centraban en él pero no le dio importancia ¿Alguna vez lo había hecho?
Abandonó el despacho de Minerva en silencio, aun cuando miles de voces gritaban en su mente.
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Renunciado, Snape había renunciado a su puesto como maestro ¿Cómo era eso posible? Él sabía que, aun cuando su nombre había sido limpiado, el Ministerio le había puesto como condición volver a trabajar en el colegio por lo menos cinco años ¡ERA EL SUBDIRECTOR POR AMOR A MERLÍN! Él no podía hacer algo así. Bueno sí, pero no era legal.
Pasó ambas manos por su cabello, ahora completamente despeinado, ¿Cómo se suponía que iba a arreglar aquel pequeño gran problema? Honey le había dicho que Severus seguía siendo profesor en su tiempo ¿Acaso esta nueva variable alteraría algo el futuro incierto de la joven?
En verdad necesitaba saber de ella, no le bastaba con el simple "Estaremos bien" que le envió con su patronus ¡MERLÍN SANTO! Ni siquiera tenía la seguridad de que hubiera regresado a su tiempo.
Y ahora con Snape fuera del castillo ¿Cómo se aseguraría del bienestar de la señorita Granger?
-Deberías calmarte, Minerva-
-Eso intento Albus-Comentó la mujer-Simplemente no puedo…tengo tanto en que pensar…-
-No creo que Severus haya decidido renunciar en serio, lo conozco, solo estaba algo…irritado-
-Casi hechiza a medio cuerpo docente Albus-
El cuadro sonrió
-Creo que exageras, solo Filius estuvo en la mira de Severus, hubiera sido un buen duelo si me lo preguntas-
-¡ALBUS DUMBLEDORE!-
La directora exhaló, cansada ¿Acaso no podía tener al menos un minuto de paz?
-Lo siento querida-
-Solo…creo que debes cerrar tu boca Albus-Dijo McGonagall mientras tomaba asiento frente al cuadro de su predecesor-Y si mal no recuerdo, Honey mencionó que llegó a este tiempo, por una de tus ideas-
-Si lo analizas bien, no fue mi idea en realidad, fue la idea mi yo del futuro…un excelente idea si me permites decir- La dura mirada de la mujer solo hizo sonreír al hombre-Ella tiene derecho a saber sobre su pasado y Severus tiene derecho a estar con la mujer que ama-
-Lo sé Albus, créeme que lo sé, es solo que…-Suspiró-Temo por ellos-
-Estarán bien, a fin de cuentas, Honey tiene un buen material genético-
-Y una capacidad para meterse en problemas dignas de su tío favorito-
-No olvides tu vomito verbal querida-
-Sabes una cosa Albus, estaba pensando…Los Slytherin necesitan un nuevo guardián de su sala común…quizás tú puedas ocupar el puesto-
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Despertó al sentir unos dedos en su vientre trazando diferentes formas, con algo más de seis meses, sus hijos habían decidido mostrarse al mundo una semana después de la graduación. Su crecimiento fue progresivo, al parecer, que sus maestros se enteraran de su relación con Severus y que esta noticia fuera portada del "El Profeta" dos días después, había impulsado a los pequeños a salir de su escondite. Habían sido momentos difíciles, muchos periodistas intentaron entrevistarlos pero Severus y Harry siempre encontraban una forma de ahuyentarlos.
Todos querían la exclusiva, querían los detalles de su relación, el momento de inicio, la fecha de nacimiento de sus hijos, como mantuvieron el contacto en la guerra…Todo, absolutamente todo "debía" ser de uso público.
Estaba cansada de ese circo de mierda, aquello no le hacía bien a ninguno de los cuatro
-Están inquietos-
Abrió los ojos con pereza, todavía tenía un poco de sueño, había sido un mal día y una mala noche
-Patearon toda la madrugada, pensé que iban a estar quietos ahora…pero saben que su padre está cerca…y consciente-
Snape sonrió, había sentido los leves movimientos de los pequeños en la noche, pero no se comparaban con los de esta mañana
-Serán unos niños muy activos-
-Ya lo creo-
La castaña se volteó a ver a su pareja; acomodó unos cuantos mechones de su cabello y besó sus labios rápidamente
-Me encantaría quedarme aquí todo el día, pero tengo trabajo que hacer-
-Todavía es temprano-Le reprochó Snape
-Lo sé, pero Ginny y Harry vendrán en un rato más, no quiero que me vean así-Respondió Hermione, comenzando con la tortuosa batalla con las sabanas-Además, tú tienes que ir a hablar con Kingsley al ministerio-
El gruñido que salió de los labios del Slytherin provocó que la pequeña sonrisa de la castaña se esfumara
-No tendrías que ir su fueras…-
-No lo haré, fue mi última palabra-
Severus buscó su ropa, colocándose la camisa con malas ganas, batallando con cada uno de los botones que no querían entrar en los ojales
-Severus…- Se acercó a él, desabrochando cada uno de aquellos botones y colocándolos en el lugar correspondiente-Deberías reconsiderarlo-
-¿Para qué? ¿Para qué todos me vean como un maldito pedófilo que se aprovechó de tí? ¿Para qué Minerva te escriba diciendo que hechicé a más de un imbécil? No lo creo Hermione- Sus ojos se centraron en los de ella-Mi lugar es aquí, con ustedes-
-No podrás estar con nosotros si terminas en Azkaban-
-Ya encontraré la forma de librarme de ella-
Suspiró, algo resignada, algo cansada, cada día tenían aquella conversación y hasta el momento, no habían llegado a ningún acuerdo. Daba gracias a Merlín que Kingsley estuviera de su lado, de otra forma…No quería pensarlo
-Solo…prométeme que pensaras la oferta de Minerva, por favor-
-Hermione…-
-Por favor-Suplicó
No podía resistirse con aquellos ojos, ella sabía que eran su debilidad
-Está bien-
Hermione se paró de puntitas y besó su mejilla, al menos era un pequeño avance
-Deberías ir a hablar con ella-
-Pides mucho mujer-
-Severus…-Pidió
"Maldita sea"
-No prometo nada-
Eso bastaba para ella.
Bajaron a preparar algo de comer; Hermione debía llenar unos informes para el ministerio, había conseguido un pequeño trabajo en el departamento de regulación de sustancias peligrosas y, dada su condición, le habían asignado el trabajo de oficina, rellanar formas, chequear ciertos ingredientes, cosas que no afectaran la integridad de los bebés en su interior. Debía enviar aquellos pergaminos antes de las tres de la tarde
-¿A qué hora iban a llegar Potter y Weasley?-
-No han de tardar, primero debían ir a dejar a Teddy con Andrómeda-
-Llegaran a la hora de la cena en ese caso-
Ella rodó los ojos y volvió su atención al tazón de leche con avena que se estaba sirviendo
-No Ady , no dejes- Pidió el pequeño niño, cambiando su cabello a un pálido lavanda-No, po favo-
-Prometo volver mañana ¿De acuerdo?-El niño negó energéticamente-¿Acaso no quieres que vuelva?-
-Queate-Volvió a pedir-Juemos con Iny-
-Ted Remus Lupin, ya deja a tu padrino- Ante la voz de su abuela, Teddy cambió sus cabellos a un bello verde, bastante llamativo-Además, hoy prometiste que me ibas a acompañar a comprar algo para los bebés de Hermione-
-¡SIIII!-Gritó-¡DULCES!-
Harry revolvió los cabellos de su ahijado con cariño, a esa edad era tan fácil distraerlo y tan difícil apartarse de él
-Entonces, te encargamos esa misión Teddy, debes comprar muchos dulces para ellos ¿Está bien?-Dijo la pelirroja, arrodillándose para dejarle un pequeño beso en la mejilla
-Si Iny-Respondió el niño-Muchos, muchos dulces-
Andrómeda negó con la cabeza, viendo como su nieto subía las escaleras para ir a lavarse las manos y alistarse para salir
-Creo que es el momento perfecto para un escape-Dijo Ginny
-Ya lo creo-Respondió Harry-Vendré por él en tres días más, quiero aprovechar el tiempo antes de ingresar a la academia-
-No te preocupes, estará listo-
Ambos Gryffindor se despidieron de la mujer y abandonaron la casa tomados de la mano.
Harry suspiró, siempre le era difícil separarse de Teddy, aunque ahora lo hacía con un buen motivo…
Era catorce de Julio, ese día, era EL día.
Estaba nervioso, si algo salía mal en su plan Hermione y Trey no existirían en el futuro, y probablemente Honey correría la misma suerte.
Honey…
El simple recuerdo de ese nombre hizo que apretara inconscientemente la mano de su novia. No sabía nada de la chica desde antes de la graduación, nada, ni una carta de su desaparición ¿Acaso ella creía que huyendo de su campo espacial/dimensional el dejaría de preocuparse? Estaba muy equivocada
-Hey…- La voz de Ginny lo sacó de sus pensamientos-Sé lo que estás pensando, no te preocupes, todo saldrá bien-
-Pero…-
-Ella no está sola, nos tiene a nosotros ¿Recuerdas?- Si, lo hacía, pero eso no lograba tranquilizarlo-Ahora, es mejor que nos apresuremos, Hermione debe estar impaciente-
Ginny tiró de él, invitándolo a apresurar el paso e ir a la colina para aparecer en la casa de Hermione.
Aunque ninguno de ellos se dio cuenta de que iban acompañados.
Bien, como se dieron cuenta, no puse un mensaje al empezar el cap, tiene un porque que ahora voy a explicar.
Me demoré 4 meses en actualizar (Si, los tengo contados) y no fue por falta de inspiración, fue por algo llamado Universidad. Creo que una vez expliqué que mi Facultad se fue a paro de actividades por 3 meses. Retomé en Septiembre, me hicieron un ano nuevo, me dieron una semana de vacaciones y a retomar.
Soy una estudiante muy aplicada aunque no se note mucho, mis calificaciones son todo para mi (Soy becada) y por eso, me centré solamente en estudiar. Lo profes se vengaron y no tenia ni un puto momento para respirar tranquila. Pasé mi primera Navidad y año nuevo estudiando, sin toda mi familia.
"Salí" para finales de Enero, pero un profe hijo de la perra no nos dio la ultima calificación y si quedo con ese ramo, debo dar el recuperativo el 2 de Marzo…dará la nota el 1 de Marzo.
Estoy algo (Muy estresada) por eso. He recuperado lo que no dormí en el semestre, pero debo seguir estudiando por ese sujeto.
Y nada…si alguien leyó el capitulo sepan que sigo viva, corran la voz y digan a todos que volví?
Espero no tardar tanto y perdón si n quedó como esperaban :C tengo el cerebro frito
Un ENORME BESADO
XERXES ELI
PD: A todos los que comentaron y no respondí, me disculpo, no soy así :C pero la U no me dio tiempo de nada. Los quiero
