Disclairmer: Tanto la historia como los personajes me pertenecen, cualquiera que quiera publicarla en otro sitio necesita de mi autorización. Este fics también está publicado en Potterfics.

Summary: Priscilla Witman, una chica con un poder excepcional que odia, siente que su vida es un asco, pero no podía estar más equivocada. Luego de conocer a Benjamin Rusin su mundo se quiebra para dar lugar a una pesadilla de la cual no sabe si podrá escapar. La única certeza que tiene es que su don la ha conducido a aquel destino desalentador. T por escenas de violencia.


Capítulo 33: El último cuento

El día había llegado.

Los vampiros que habían llegado hacía pocos meses a mi pueblo se iban.

En los dos últimos días no me había despegado de Benjamin y, casi sin creerlo, también de Tiffany. Ésta podía llegar a ser muy agradable cuando no estaba en pos de odiarme.

Casi había olvidado que no veía a Serena hacía tres días. Pero lo más extraño era que ella no se había molestado en buscarme, siquiera en contó con los Rusin para saber si su hija adoptiva estaba con ellos. Había estado especulando acerca del poder de mi tutora, pero no se me ocurría nada que encajara en los pocos datos que Emma me había dado sobre el don.

Y como si fuera poco tampoco sabía de lo que era capaz esta última.

El vuelo de los hermanos Rusin arribaba a las ocho treinta horas. Benjamín me había dicho que no era necesario que los acompañara sin embargo estaba empecinada en hacerlo.

-Ni siquiera sé cuando volveré a verte, así que déjame verte antes de irte- reclamé la noche anterior al vuelo. Benjamín sólo asintió con la cabeza y me rodeó con sus pétreos brazos. Estábamos acostados en la cama de su cuarto, ya que él quería que durmiera lo mejor posible.

-¿Qué es lo que harán?- pregunté luego de un rato.

-¿En Alemania? No estoy muy seguro, pero estimo que nos darán nuevas instrucciones…de caza- titubeó antes de terminar.

-Para encontrarme- puntualicé.

-O tal vez quieran reorganizarnos. Cuando todos comenzaron a buscarte los reinos quedaron muy desprotegidos…- comentó haciendo hincapié en las dos fuerzas de vampiros más poderosas.

Nos quedamos en silencio, había recordado la historia de Tiffany. Benjamin nunca me había contado mucho sobre su pasado, sólo cosas luego de su transformación.

-Hace unos días Tiffany me contó como la transformaron…- susurré.

-Lo sé, me lo dijo- respondió rápidamente- aunque supuse que lo había hecho, ya no es hostil contigo- agregó y me sonrió- te dije que sólo estaba molesta.

-¿Por qué nunca me contaste como te habían convertido?

-No me pareció algo que quisieras saber, Tiffany te contó su versión de lo historia sin embargo no es exactamente así la mía.

-¿A qué te refieres?- pregunté sin comprender.

-Es un poco más violenta, ella intenta no recordarlo de ese modo- confesó- Yo no confiaba en Jeremías Full-Cut, pero Tiffany estaba completamente enamorada de él y se enojó conmigo cuando le aclaré mis sospechas de que aquel hombre no era de fiar.

-Sí, me lo dijo- interrumpí.

-Al día siguiente llegó con la noticia de que Jeremías le había propuesto matrimonio, sin embargo antes de celebrar el casamiento ella debía viajar a Europa a conocer a la familia Full-Cut- Benjamin suspiró- una familia muy particular, llena de colmillos- se burló- Tiffany no podía ir sola y como se estaban retomando los trabajos luego de las fiestas, me eligieron a mí para acompañarlos en el viaje-.

-Hice unos berrinches, era muy discrepante en esos tiempo, yo no quería compartir un viaje con ese tal Jeremias Full-Cut, sin embargo lo hice por mi prima, quería cerciorarme de que estuviera bien-.

-Al llegar nos separaron, me encerraron en un cuarto húmedo muy oscuro, alguna mazmorra. Luego de eso recuerdo el veneno de la transformación y las calamidades que pasé durante ese tiempo- se calló por un minuto pensando si seguir su relato- cuando te transformas pierdes la noción del espacio-tiempo, no tienes idea de dónde te encuentras ni tampoco como corre el tiempo, siquiera notas la presencia de alguien, al recordarlo es irritante pero en ese momento lo único que te importa es dejar de sufrir.

Las últimas palabras quedaron flotando en el aire como una niebla. Una vez había oído que el cambio de humano a vampiro no era color de rosa sino que se caracterizaba por ser horrible, no obstante no había llegado a obtener tantos detalles hasta ahora.

-¿Por qué te transformaron a ti?- pregunté, no quería que se detuviera a estas alturas.

-Estaban convencidos de que poseía algún poder, ya que era pariente de Tiffany, sin embargo al entender que era inservible quisieron matarme. Encomendaron esa tarea a Jeremias ya que él me había convertido, él era responsable de quitarme la vida.

-Estaba tan furioso por todo lo que nos habían hecho, en especial ese vampiro, y sin darme cuenta lo maté- dijo como si fuera lo más vergonzoso que hubiera hecho- regresé al castillo en donde tenían a Tiffany, no recuerdo si era para sacarla de allí o para dar rienda suelta a mi furia y matarlos a todos.

Supuse que omitió muchas cosas en la historia porque no me pareció tan violenta como la esperaba.

-Era un recién nacido y había acabado con cuatro vampiros maduros, eso impresiono a los ancianos y dejaron que viviera. Tenía un poder, sólo que nunca lo había sabido- prosiguió y me miró esperando mis preguntas.

-¿Qué? ¿Por qué no me lo dijiste nunca?- pregunté asombrada.

-Percibo las debilidades de mis oponentes, nunca te lo dije por que no funciona contigo- explicó.

-¿No funciona con los humanos o no funciona conmigo?- pregunté, era de esperar que sólo me excluyera a mí, era demasiado extraña.

Rió.

-Solamente contigo, al conocerte creí que estaba fallando pero al ver que morías supuse que no podía saber tus debilidades- dijo al ver mi ceño fruncido.

-O tal vez tengo tantas que no puedes saber cual es la peor- mascullé.

Nos quedamos en silencio, ya era muy entrada la noche y el sueño se estaba apoderando de mí, fui cerrando los ojos y me dejé llevar por los brazos fríos de Benjamin. Al día siguiente tendría mucho tiempo para pensar en todas las cosas que, ahora, sabía.

Pero antes de caer dormida escuché un último susurro de Benjamin.

-Lo peor de todo no fue saber que desde entonces no podría volver a ver a mi familia; ni que desde ese momento tendría que vivir de sangre, si no que surgió la duda de si Jeremías Full-Cut realmente le había propuesto matrimonio a Tiffany para estar con ella por la eternidad o sólo era un engaño para llevársela y transformarla.

Estábamos en el aeropuerto esperando a que en el televisor más próximo a nosotros, que anunciaba los vuelos, apareciera el viaje de Benjamin y Tiffany.

-¿Volverás a tu casa o todavía sigues evitando a Serena?- me preguntó mi novio.

-No lo sé- titubeé, no había pensado en ello todavía, debía hacerlo cuanto antes, tal vez podría quedarme, por esta noche, en lo de Carla. Hacía mucho tiempo que no pasaba tiempo con ella.

-¿Qué es lo que sucede entre ustedes dos?- cuestionó preocupado.

Me mordí el labio, era de esperar que él descubriera mi mentira, en realidad era obvio que algo pasaba entre mi tutora y yo, nunca nos habíamos separado tanto.

-Tiene que ver con Emma, pero no importa, sólo me molesté con ella- intenté responder.

-¿Tanto como para no verla en días?- siguió con su pose de preocupación- no quiero que estés sola o merodeando por ahí mientras esté en Alemania.

-Emma se encargara de merodear por ahí- contesté ya cansada de la charla no quería hablar del tema- es lo que mejor sabe hacer- susurré para mí.

Tiffany rió al escucharme.

-Tiene razón, es lo única cosa que ha hecho desde que llegó- comentó esta.

-¿En cerio?

-Ajaá- afirmó- No te preocupes ya hemos hablado con ella sobre sus secretos.

Tiffany estaba de muy buen humor desde que habíamos trabado una pequeña amistad, pero esta mañana se encontraba resplandeciente, al parecer su regreso a Frankfurt le aliviaba mucho.

Entonces una voz pastosa y muy fuerte anunció que el avión había llegado, los pasajeros tenían que embarcar por la puerta siete, que desgraciadamente no estaba lejos de donde nos encontrábamos.

Miré a ambos primos con nerviosismo especialmente a mi novio. Había llegado la hora.

Antes de caminar hacia la puerta de embarque, que había anunciado la voz del micrófono, Tiffany me recomendó que durante su estadía fuera hiciera todo lo posible por estar a salvo.

-Adiós, espero que no nos volvamos a ver y que ningún otro vampiro te encuentre- se despidió ella. Era un comentario extraño, pero la entendía todos estaríamos mejor si yo seguía sin contactar a ningún no muerto.

Me abrazó y comenzó a caminar hacía la fila de personas que ya empezaba a entregar sus boletos de avión.

Benjamin no la siguió y por medio minuto nos miramos muy intensamente, no quería que se fuera pero era lo mejor para todos. Tal vez su prima tenía razón, lo mejor era que no nos volvamos a ver. Pero no podía vivir con eso.

Parecía una estatua perfecta pero sin ánimos de hacer un movimiento, así que tomé la iniciativa. Tomé su rostro hermoso y lo besé. Estaba segura de que las personas que pasaran por nuestro lado nunca verían una escena más cursi que aquella, pero no me importó.

-Te amo- susurró en mi oído cuando terminamos el beso que duro menos de lo que quería- nos volveremos a ver…

-Pronto- terminé su frase

Y como si fuera llamado por alguien Benjamin tomó su maleta y caminó rápidamente hacía la puerta de embarque.

Me había prometido no llorar, ya que no era lo mío, y lo conseguí. Ahora que los Rusín no estaban podía volver a ser la de antes.