¡Hola mis queridos lectores!
Ya se… me fui por una larga temporada, pero peor sería que no volviera ¿no? Realmente el fandom está moviéndose mucho con todo esto del anime nuevo, ¿Quién no lloro con el capítulo de ayer con el asunto de Alma? OMFG. Creo que algunos aun andan con pañuelos~
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CONTESTANDO REW.
Love D Campbell: El pobre no tan pobre de Daysia xD es un condenado loquillo troll, o así lo siento de lo poco que se vio del anime/manga y como notaras aquí no lo mate, si, medio coraje que un personaje tan bueno lo eliminaran en tan poco tiempo. Jojo~ el cuarteto esta regreso y creo que esta vez está más tiempo que Kanda y Allen~ para tu disfrute (¿?) Hablando de ellos, no, esos gorritos no sirven de nada, Alma les mintió como suele hacerlo con la gente para darles "confianza" pero el realmente les puede leer la mente con completa tranquilidad. "Beatriz y Tiedoll" solo te pondré esta carita 7u7 (¿?) sobre ellos.
Yo sé, soy malvada, de hecho, algunos dicen que soy tan mala como Hoshino, joder, no lo creo, no creo tener tanta maldad en mis venas (¿?)
Pajarito Azul: Allen simplemente dio a respetar a su amor~ y es que Daysia se estaba pasando de listo con el pobre mal herido de Yuu.
Y claro que Lavi está confundido con esa información, y ahora lo estará más que nunca~
asdaoisdjada me alegra que te encante este fic y mis locuras, realmente espero que este capitulo este al nivel también~
YuukiKotoko: ¡no! Yo perdona por la demora, sé que me he tardado esta vez bastantito, más de los tres meses accidentalmente acostumbrados (ups…)
Amisi está más que obsesionada con Kanda, también aparte de su loca obsesión hace eso por "varias razones" (¿?) ¿Realmente te di un infarto con la pelea de Tyki? XD nice~ esa era la intención, realmente quiero poner al límite la situación, para que se entienda lo que viene, jo~
Cross tiene conexión con mucha gente, y gente importante. No por nada lo tengo medio desaparecido por el momento~
Tenemos que admitirlo, el pasadito de Daysia se tenía bien merecido ese tremendo golpe, y que Allen Walker se lo haya dado es por algo~
Sobre que pasara cuando Alma le diga a Lavi, oh~ ponte a leer~
SakuraKalafina: Veo que mucha gente agradece que Road haya salvado a Tyki, y creo que las entiendo, nadie quiere perder a uno de los más sexys de los Noes XD.
Allen ha visto realmente poco del pasado de Kanda, y todo eso es gracias a **** (¿?)
(mensaje obvio oculto)
Igual cuídate tu nwn/
Espero que te guste el capítulo~
Kmelendezvarela: ¿Hiatus? ¿Dónde? DX NOOO no estoy en hiatus solo soy una mujer vieja con trabajo hahaha y mucha mala suerte, pero tranquila ¡he vuelto! Y también… ¡Seas bienvenida! No sé desde cuando lees mi fic, pero es la primera vez que comentas así que te doy la bienvenida a este universo loco que me creo desde hace unos 3 años~
"Sparda-sama, pedestal, uno de los mejores fanfics que he leído" asijdasiodasdjasd haces sonrojarme ¡mujer! *w* realmente no me creo eso dasoidmaosidjs (perdona me dio emoción)
Pero bueno, aquí tienes un capitulo nuevo, que realmente espero que sea de tu agrado asi como veo que te han encantado mis anteriores capítulos, hay ~
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Como muchos notaran, o notaron, la pagina de Facebook ha estado más activa que nunca, y realmente se los agradezco, se que con el fic no he estado mucho pero realmente no lo he abandonado ni nada, simplemente que ahora estoy más adentrada en el Fandom, más el trabajo, me encuentro no solo administrado esa pagina para dar conocer teorías, cosas triviales, ventas oficiales sobre D gray man, entre otras cosas, si no también grupos con otras compañeras. Si… se que debo meterme más aquí, lo sé (espero sutilmente sus golpes chicos xD) así que me ofrezco abiertamente que si quieren presionarme haha en la página de "The Dreams of Lotus" con mensajes de " Y hablando de espera…. Ya los dejo leer~
Capítulo 33: Las lágrimas del espejismo
Bom… Bom…
Se escuchaba el rebote continuo e inigualable de una pequeña pelota haciendo fácilmente eco en esa habitación con gran altura, cambios de niveles profundos dando hogar a esas piscinas inconscientes que fomentaban la resonancia del sonido del impacto del pequeño juguete.
Normalmente en las noches venia ahí, a leerles a sus amigos aun durmientes. Saludando y despidiendo cada uno por los nombres puestos por los científicos. Ignoraba que mayormente estaba vigilado por esa extraña mujer que podía atravesar muros o cambiar forma con ese curioso nombre, Fo.
Pero esa noche no se había puesto a leer, estaba demasiado aburrido y cansado de no tener intercambio de palabras por primera vez. Si no, su atención estaba más concentrada a esa pequeña esfera curiosa que había encontrado.
Encontró entretenido lanzarla contra una de las columnas, tratando de sincronizar con cuidado la fuerza y la distancia. Al ganar confianza, aumento la fuerza pero un mal lanzamiento hizo que la pelota cayera a una de las piscinas, siendo la cuna de algún otro amigo durmiente.
Intento alcanzarla con la mano, estirándose tanto como podía viendo como flotaba el pequeño juguete.
"¡Perdón!" dijo a la nada como si quien estuviera abajo estuviera consciente por culpa de su impertinencia.
Sus dedos lograron tener contacto, pero la pelota giro, haciendo que perdiera el equilibrio cayendo al agua.
Peleo para llegar a la superficie, no sabiendo que hacer en esa situación. En un buen impulso con sus piernas logro agarrar la pelota, usándolo como flotador.
Tosió el agua que accidentalmente había tragado, al final suspirando descansando en esa pelotita.
Escucho una serie de gritos aproximándose al lugar, siendo la voz de una mujer en su mayoría y la de un hombre después.
La puerta se abrió con fuerza, haciendo un eco peor que su juguete. Alma asustado se quedo en el estanque, flotando con la pelota pero se hundió un poco para ocultarse mejor, aparte el vapor que desprendía esa cuna le ayudaba a ocultarse mejor en la oscuridad y la escasa iluminación de esa habitación.
Habían entrado cuatro personas, dos mujeres y dos hombres. Reconoció dos de ellos, con batas, siendo parte de la familia Chang. Edgar Chang y Touyi Chang. Esos adultos que le cuidaban y le enseñaron cosas del mundo, más el como un acomodador.
Pero los otros dos se le hicieron completamente desconocidos. El hombre nuevo tenía un cabello largo castaño rojizo, trenzado, alto, y sus llamativos ojos bicolores.
La mujer, era claramente mas pequeña que los otros tres, piel apiñonada, cabello castaño oscuro, pero lo más distinguido en ella eran sus ojos de un peculiar rojo vivo, saliendo perfectamente en contraste.
La castaña revisaba uno a uno cada estanque con desesperación, bastante molesta, deteniéndose afortunadamente por él llamado del hombre desconocido, casi llegando donde él se encontraba.
"Escucha Chalchi…"dijo el pelirrojo tratando de convencerla de algo. Pero el resultado fue peor.
La mujer en un instante se había volteado y le había dado un buen puñetazo al hombre de cabello largo.
Los otros dos científicos se acercaron al pobre que acabo en el suelo. El rubio al notar la agresividad en que iba la otra intento detener el paso agresivo de la morena, pero esta lo empujo con tal fuerza que lo tiro como si no pesara nada.
La mexicana señalo agresiva a su victima "NO TE ATREVAS A DECIR MI NOMBRE ASI, SOLO EL PODIA" ese grito no solo desprendía odio, se podía sentir algo de dolor.
Vio como ese misterioso hombre se limpiaba la cara, sangrando del labio, viendo a la morena "Rubí…escucha se que estas molesta, pero hay que aprovechar los planes de Leverrer…" este se levantó con un poco de ayuda de la pelinegra, después esta ayudo a su pareja.
La mujer llamada Rubí se cruzo de brazos "Claro, CLARO, ahora resulta que fue plan de ese mal nacido…" contesto con odio acercándose nuevamente.
Touyi se paro frente a ella, dividiendo la distancia "¡Ya basta! ¿Quieren que todos se enteren que están aquí?"
Rubí chasqueo la lengua y les dio la espalda regresando su mirada a los estanques.
"….dime… maldito árabe, cual de todos es él"
"No lo sabemos" se sincero, aun limpiándose la sangre en su boca "por eso te dije… parece que-"
La morena se volteo viendo fijamente aquellos ojos curiosos "Casualmente se le ocurrió lo mismo que a ti, ¿no?" con completo sarcasmo, con la pura intensión de que este se sintiera culpable.
"Si y no pe-"
"NO MIENTAS" grito frustrada la mujer.
"Escucha… nosotros hicimos lo que pudimos, cuando nos enteramos que él no había-" Edgar hablo, aunque fuera un simple asistente, era parte de ese proyecto como parte responsable, pero ella no quería escuchar.
"¡CALLATE!" silencio de forma agresiva al rubio, este tan asustado, por el repentino cambio en el rostro de esta mostrando unos afilados dientes y unos ojos brillantes.
"¡ESTA BIEN!" grito el árabe ya harto. "Lo admito, fue mi maldita idea, y perdón… te mentí, Al no murió…"
Vio detenidamente el rostro de la latina, peleando con la ira y una lucha interna de no soltar sus lagrimas "Dime… tu enorme hijo de puta que paso…Que fue lo que realmente le paso..."
Sonó un suspiro por el mas alto "Después del incendio… Central recupero todo lo que pudo y lo encontraron… por la herida en su espalda claramente el ya no podría ni caminar ni usar sus piernas, pero seguía vivo…" tomó un respiro y siguió "Tras el exilio hubo muchas perdidas así que lanzaron este proyecto… recuperaron todos los exorcistas que pudieron" trago un poco "Y… Eso incluyo Al, hubo… muchos de nuestros aliados que no murieron, de hecho varios no tenían heridas graves pero aun así los procesaron"
Se notaba la tensión de la morena en su mandíbula y en su voz "¿Por qué?"
Touyi hablo "Por que seria muy probable que se volvieran aliar con ustedes… nos pidieron que a todos los procesáramos… incluyendo a Al"
Sonó una ligera risa sarcástica, siendo la latina, limpiándose un a lagrima que se le había escapado "entonces ¿Por qué carajos me necesitan para reconocerlo? ¿Porqué lo clonaron?"
"Solo clonamos su cuerpo… pero el cerebro no es el mismo, en uno de ellos..." explico el rubio.
"A ver..." los callo un momento la morena "¿Me estas diciendo que en uno de esos niños es Al, con un cuerpo clonado de niño?"
"Así es" confirmo el árabe.
"Y díganme… ¿Quién es el pobre diablo que esta en el otro?"
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"¿Qué?" Eso fue lo que se cruzo en la mente de la albina, no entendía de qué estaban hablando esa mujer y el capitán del japonés. Y ahora estaba involucrado su apático maestro.
"Espera" trato de asimilar las palabras del francés. Y en parte, todo lo que habían dicho.
Irams casi extintos, un hombre llamado Asim, un tal rey, cual susodicho ha sido colocado como un familiar y el idiota de su maestro.
Trato de asimilar bien la información, ya sabia por parte de Madre que su maestro siempre supo que ella era un avian, pero la razón del por que la encontró. NO.
"Se que él sabia que era… y que no me lo dijo, pero no entiendo" Cross Marian fue quien le sugirió que fuera exorcista, que sus poderes eran por la inocencia, pero en especial por todo lo de Mana.
Allen tomo un respiro profundo. "¿Quién demonios es Asim?"
El rostro del francés se mantuvo serio, la doctora quería hablar pero al ver de reojo al mayor le negó con la cabeza, indicándole que no dijera nada.
Lo que no sabían era lo que pasaba por la mente del japonés.
Ese nombre le era familiar, no solo por que esa anciana se lo menciono, sino, desde antes le sonaba y esa sospecha mas el silencio incomodo le saco de sus casillas pero mantuvo su lugar con calma, aun sintiéndose débil.
"Viejo…" lo llamo, haciendo que lo viera, amenazándole con ojos penetrantes. "Si sabes mucha mierda de Allen o mía, seria buen momento de decirlo, por que puede que sea la ultima vez que me veas" y no es que fuera tanto el mensaje agresivo, si no también por que no pensaba regresar a la Orden en su vida.
Y Tiedoll si capto por completo ese mensaje, y en parte había dicho eso por que como veía ambos estaban perdidos.
El francés dirigió su atención hacia la inglesa "¿Te acuerdas de que te comente que la orden fue creada por tu especie?"
Cierto, ese nombre era el supuesto avian había creado la Orden. "espera un momento… ¿dijo que el era mi… tío?"
"Si, lo recuerdo… ¿él es mi tío?" estaba impresionada, Pero en gran parte confundida. Más por lo que dijo de Cross Marian.
"Y… ¿Qué tiene que ver esa persona con mi maestro?" No es que no estuviera interesada de algún familia de sangre, pero si conocía su maestro y tenia mas peso en su mente. Además ella siempre ha considerado que su familia la habían abandonado por su deformidad en su brazo izquierdo.
El francés dejo por un momento su cuaderno de dibujo en el sofá y se reacomodo los lentes. "Hace algunos años la Orden era controlada por una asociación entre el Vaticano y el líder de los avians; Asim. Pero por problemas que te conté las cosas acabaron muy…mal. Tanto que desde hace dieciséis años los avians están siendo cazados por una organización secreta por orden papal. Tu maestro y yo somos de los pocos que vivimos en esos días y logramos escapar de toda esa limpieza. Estamos entre ambos bandos. Pero hacemos mas caso a tu tío Asim, prácticamente somos sus espías" vio por un momento a su alumno "Así como Madre"
Noto la mirada intensa que le dedicaba la albina "Capitán Tiedoll hay algo que no entiendo… Si mi maestro tenia que llevarme con los de mi especie… ¡¿por que me dijo que me convirtiera exorcista?!" grito sin querer. Estaba enojándose de nuevo, todo por esa red de mentiras. Desde que escucho esa verdad en la oficina de Komui, se había sentido engañada desde ahí en adelante. Realmente estaba deseando golpear a ese mujeriego.
El dibujante movió lentamente su cabeza hacia los lados "Desconozco por completo el por que lo hizo" suspiro y vio nuevamente al japonés "Lo importante es que ahora saben la verdad, y con mas razón deben de irse a Shambala, se que hay refugios, pero no se compara a la protección y el avance. Además ustedes como Irams seria muy peligroso"
El japonés quería saber, realmente quería llegar a un lugar tranquilo para Allen.
Intento ir hacia su maestro, realmente harto de estar en cama, pero al poco tiempo de estar de pie callo de rodillas al suelo por un mareo. La doctora Castellanos y la albina rápidamente fueron auxiliarlo.
"Hey tienes que descansar" le indico la rubia oscura. Pero Kanda no negó la ayuda, solo colocando su mano derecha en su costado. Sintió en sus brazos las manos de las dos volviéndolo a sentar en la cama.
"Kanda…" le susurro la albina, sabia que el estaba igual que ella; molesto, esa red de mentiras, no solo les ocasionaba un deseo enorme de querer saber la verdad. Sino, que también era dolorosa, y en parte vergonzosa, siendo ellos ignorantes de cosas de sí mismos.
"…Escúcheme viejo loco sobre protector, ¿Cómo carajos llegamos ahí?"
El mayor suspiro y tomo su cuaderno, indicando lo que había dibujado "Shambala esta oculta a simple vista, y es apropósito, ha sido realmente la única ciudad sagrada que ha sobrevivido desde los días de gloria. Para llegar ahí tienen que ir a Nepal, a su capital Katmandú." Señalo a un signo que era generalmente un circulo pero en llamas "ahí hay muchos templos y monasterios, busquen uno que tiene este signo, y enséñenselo a los monjes de dicho templo, así como revelen que son avians igual que lo hacen con los hombres de Steve"
¡¿Nepal?! Maldijo Kanda mentalmente, eso estaba muy lejos.
Tiedoll vio el rostro de su alumno, viéndole fastidiado, si sabia que estaba bastante lejos "Yuu, es el mejor lugar donde pueden ir, ahí es completamente imposible que la Orden o el Conde los encuentre"
Se oyó un suspiro "pero antes de que viajen, seria bueno que te recuperaras… tomate un descanso de unos días, el veneno tardara un poco en salir de tu sistema, así como los daños"
"…Tch…" se reservó a chasquear la lengua, maldecía haber ido por el turco de esa manera y no haber escapado antes. Y no es que no quisiera descansar, de hecho si no fuera por el dolor en su espalda, ya se hubiera quedado dormido, ya que se sentía agotado. "Antes… de irnos de Liverpool esa anciana nos advirtió que esa cosa nos estaba siguiendo…" recordó las palabras de la anciana, y la razón de por qué había estado tanto a ese paso apresurado para salir y moverse de lugar.
"¿Cosa?" pregunto curioso el francés, no queriendo imaginar o aceptar que fuera una inocencia autónoma.
El oriental tomo un respiro "Apocrypho"
Froi mantuvo un semblante serio, que se perdió con un suspiro, eso eran pésimas noticias, si los estaba siguiendo, era cuestión de tiempo que los encontraran. Tienen que mantenerse en movimiento. Volteo donde había dejando la espada del japonés. El uso su inocencia, y por las quemaduras en sus manos esta claro que Mugen sigue modificada, aun siéndole fiel a esas cosas y quien sea que las controle dentro de la Orden. Y no solo eso, al estar activa son muy altas las posibilidades de que le haya advertido donde se encontraban ahora. Muy posiblemente ya se encontraba en España, o hasta en la misma ciudad de Barcelona.
"Beatriz" llamo a la avian, ganado su atención "ve de regreso, ve por todo el alimento y medicamento que sea el mejor en estos casos, al igual algo para mantener la espalda de Yuu lo mejor posible" suspiro "También un informe si hay uno cerca…y algo para eso" señalo hacia donde estaba la espada del japonés, dejando en claro que era una inocencia modificada.
La española de inmediato capto, tomo parte de sus cosas y salió de ahí. Al salir Froi no tardo en hablar nuevamente.
"Yuu, Allen ¿Saben detectarlos?" quería saber que tanto sabían, tal vez podía guiarlos en caso de una emergencia.
Allen negó ligeramente, pero Kanda si contesto "...no tengo idea, solo que son cazadores o algo así"
Les sonrió un poco, realmente esos dos estaban perdidos "Bien… les explicare. Existe dos tipos de apocryphos, los que son autenticas inocencias autónomas con inteligencia propia, y las muñecas. Las autenticas inocencias son las mas peligrosas, son las que capturan o eliminan, mientras que las muñecas son los vigilantes o ayudantes, pero no las subestimes, ambos pueden hacer mucho daño. Pero es mas fácil eliminar las falsas ya que…" guardo silencio, recordando el punto débil de esas cosas, mas por que compartían algo que igual esta en el interior del japonés.
Esto posiblemente generarían mas preguntas al japonés, pero tenia que saberlo "en su pecho hay un sello… que si lo atraviesas con tu poder de avian, y los arrancas de su pecho los destruyes de inmediato, si no lo haces… se regeneraran rápidamente"
Al escuchar eso de inmediato vio con interés a su capitán. Sello en el pecho, regeneración. "…..Viejo… casualmente ¿no son…?" trato de controlarse, no queriendo recordar su pasado o imaginarse algo peor, que esas cosas sean los viejos proyectos que no despertaron.
"Yuu… se lo que te imaginas y estas en lo correcto. No eliminaron el proyecto, si no lo modificaron para eso"
Bajo el rostro, oculto en su cabello aun ligeramente húmedo. Esto estaba siendo duro. Saco una pequeña risa, con un bufido. "Como siempre oportunistas ¿eh?..."
Allen veía con atención al japonés, eso del sello entendía que el tenia uno, y por la repentina tensión de cayente que venia de su pareja suponía que tenia que ver directamente.
La albina tosió un poco, se había puesto todo muy tenso "Y… en caso de ¿uno real?"
"Huyan, no intenten por ningún merito pelear" dijo firme el mayor sorprendiendo a los dos.
"¿no tienen… ningún punto débil?" nueva pregunta salió de los labios de la inglesa, realmente asustándose por eso.
"Si lo tienen, pero no es algo que manejemos. Su único punto débil es la materia oscura. En nuestro caso solo se pueden distraer, pero no es recomendable usar alguna inocencia, por que de inmediato harán que se ponga en contra de uno"
Eso era un perfil muy malo, Allen tomo un respiro "¿Cómo los evitamos o descubrimos que son?"
Y es que Allen estaba aceptando la existencia de ese peligro, pero realmente no sabia ella ni el japonés como eran.
"Suelen tomar una apariencia humana, para un avian común es difícil detectarlo, ya que apenas logras percibirlo a una escasa distancia de diez metros, pero ellos a ustedes le es muy fácil, ya que lo hacen desde kilómetros. No sabemos con exactitud que tanto poder tienen, jamás se ha podido capturar uno, solo informes… hasta el momento se han detectado tres originales. Se sabe de las apariencias humabas que suelen tomar, un padre, una monja y el otro de una mujer rubia"
Ambos asimilaron eso, tomando como conclusión no acercarse para nada a un lugar relacionado con la iglesia en ningún momento.
"Otra cosa" retomo la palabra el mayor "Cuando viajen, si se van ocultar a un lugar donde no haya personas, usen su forma avian. Mientras mantengan su forma humana están usando un poco de su poder. Pero si mantienen sus formas reales los dejaran ciegos. No podrán percibirlos"
"Tch… pero seremos muy llamativos si llega alguien..." se quejo Kanda. No es que el no le gustara tomar su otra apariencia. Lo decía por Allen, sabia que no lo diría abiertamente, pero ella no le gustaba su otra forma, no por nada la única vez que se transformo fue con esa niña maldita. En cambio a el lo encontraba entretenido, además a veces se medio transformaba inconsciente cuando dormía muy profundamente.
"Si… si alguien los ve así y no este relacionado seria muy escandaloso… por eso mejor viajen en zonas poco habitadas"
El francés se paro y saco de sus cosas un mapa "No vayan por el sur, ahí es mas probable que los encuentren, mejor por el norte, por Rusia, hay varios pequeños pueblos que están en su mayoría organizados por los hombres de Steve." Explico mientras trazaba la ruta en el mapa después entregándoselo a la albina.
Allen se acerco al francés y guardo el mapa, era un viaje largo, vio de reojo al japonés en su mayoría agachado con una mano en su costado, por como lucia su piel marcaba que ya no tenia tanta fiebre, pero seguia viéndose afectado. No lo quería decir pero ella igual se sentía cansada y hambrienta. Sin darse cuenta soltó un largo y pesado suspiro, sentándose cerca del oriental.
"¿Algo mas viejo?..." escucho al pelinegro. Froi pensó un poco, no sabia con que mas ayudarlos, solo contarle un poco de lo que sabia y recordaba. Vio detenidamente a su alumno, lo único que ahora se le ocurría era algo respecto a su salud.
Se quito los lentes para limpiarlos un poco "Solo que tengan cuidado… no confíen en nadie de la Orden ni viejos amigos si no es alguien como yo o Cross" señalo afuera "Marie sabe de todo esto, pero Daisya no" suspiro recordando algo.
Vio a la albina "también Allen si detectas a un akuma aléjate y.." vio el brazo de ella, su inocencia realmente seria un problema, no quería decirles aun sobre las inocencias modificadas, no hasta que llagara la española, y es que en parte no sabia si había alguna forma de quitar la modificación en una inocencia parasitaria, en una como la de Allen.
"¿y?" pregunto curiosa la inglesa.
"No vayas activar tu inocencia por nada del mundo"
Allen suspiro "supongo que por eso que detecta a esa cosa"
"No solo eso…" comento el francés haciendo que ambos le vieran algo preocupados.
"¿entonces?..." volvió preguntar Allen.
Tiedoll se coloco sus lentes "Puede que sufras algo como Yuu solo a nivel interior. Como oíste de parte de Beatriz, la inocencia de Yuu, Mugen le quemo las manos, pero no hubo un envenenamiento directo por que no llego a la sangre, pero en el caso de que llegue a pasar, puede hacer un daño horrible, tu tienes inocencia parasitaria, esta ya esta en tu sangre, pero no se ha activado, pero si llegan activarse… dañara directamente a tus órganos y no solo a ti "vio a su abdomen. "Si no a los niños también"
Walker se quedó quieta con un semblante serio, pero sintió peor la angustia, recordó lo que le había pasado en su brazo al poco tiempo de salir de la Orden, no lo había activado, no, pero si su poder de avian.
Tomo un trago incómoda, quería saber que había pasado con exactitud, aprovechando que parecía que tenían acceso a información.
"Ca... Capitán" tartamudeo nerviosa, una parte realmente necesitaba saber mientras otra tenia miedo del resultado.
"¿Sucede algo Allen?" preguntó el mayor de forma paternal.
En cambió Kanda se recostó en la cama, gimiendo un poco por el dolor en su espalda. Cerro los ojos, se sentía terriblemente agotado. Y ya por pura fuerza de voluntad innata aguantaba por querer estar al día.
"Bueno... Yo... Hace unas semanas cuando... Kanda y yo salimos de la Orden, mi brazo…" no término de formular sus palabras cuando el japonés habló, supuso perfectamente que iba la inglesa.
"Hace unas semanas su brazo empezó actuar raro…" término por la albina, sacando esta un suspiro nervioso.
"¿Específicamente como?" el francés empezó preocuparse. Tal vez la albina ya había cometido ese terrible error.
"bueno yo… activé mi segu-poder de avian y mi brazo de inmediato me dolió y luego lucia como... Fragmentado"
"¿pero no usaste tu inocencia?" Corroboró rápido el francés, preocupado por la condición de la pareja del espadachín.
Negó levemente, segura que en ningún momento la activó, ni se atrevía por que realmente le era doloroso moverlo de forma brusca.
Tiedoll se quedó en una forma un tanto pensante. "¿puedo…?" después de unos segundos le preguntó, quería ver si podía hacer algo por ellos.
Allen volteó por un instante hacia Kanda, pero este solo le sonrió un poco, suponía que no había nada mal, era su capitán y no un idiota impertinente como el exorcista turco.
Aunque a Kanda en el fondo si le molestaba, no por celos ni nada, no… estaba esperando en el momento que el francés se calmara y explotara en su instinto paternal. Podía oler el infierno desde ahí.
Delicadamente Allen desabrocho su vestido y cubrió con su brazo derecho sus senos, dejando que la tela callera y dejara ver la unión entre la inocencia y su cuerpo.
El dibujante se acerco curioso para ver mejor. Había una clara cicatriz que empezaba en su hombro y llegaba a marcarse hasta casi llegar al codo, por como era, eso claramente hecho por una garra de un avian.
Pero lo que mas llamaba la atención era donde pasaba la cicatriz en la inocencia, parecía que la misma aun no terminaba de curarse, hasta se atrevía decir que aun estaba abierta, ya que había partes fragmentadas que apuntaba que en cualquier momento se caería, como escamas.
"¿te duele?" preguntó cuidadoso y Allen al principio negó un poco "por ahora no… sólo cuando lo muevo bruscamente" como cuando golpeé a su alumno…
Rio un poco nerviosa recordando cuando golpeo al turco y pensando el final de su respuesta.
Tiedoll no sabía como tomar la condición de ella. No era un médico como Castellanos, pero sabía lo suficiente y Allen era un caso especial, es más hasta Kanda lo era. Ambos eran un milagro respectó poder usar inocencias, ningún avian en el pasado pudo usar una, siempre se creyó que eran armas exclusivas para los humanos. Y no era por nada, la inocencia cuando se le indicaba podía ser claramente dañina para los pobres emplumados.
"¿creé que… yo este…?"Tartamudeó Allen, nerviosa de que el mayor no contestara.
Pero rápidamente el negó y coloco una mano en su hombro. Había oído la teoría de Cross Marian tiempo atrás. Puede que su cuerpo la este expulsando por defensa propia. "No creo, no la has activado, pero seria bueno que Beatriz te haga estudios Allen"
La inglesa suspiro y se volvió a poner su vestido. No había tenido una respuesta clara a sus inquietudes, pero por lo menos tenía un visto maso menos buenos para sus preocupaciones.
"¿entonces por qué podría… pasar esto?" Dio un rostro algo suplicante, pero seria.
Tiedoll pasó una mano por su nuca, revolviendo esos cabellos chinos castaños.
"Creo que tu maestro tenía una teoría, es especialmente raro que puedan usar la inocencia, nunca un avian lo había echo, pero hasta la fecha nadie sabe bien porque tienes una inocencia Allen o porque ahora Kanda puede seguir usando Mugen… o por que ahora tu brazo actúa así"
Tomo asiento nuevamente en el sofá, tratando de relajarse.
"Cuando lleguen a Shambala sería bueno que lo investiguen…"
"Si es que llegamos" pensó el japonés un poco pesimista, estaba mal herido, Allen embarazada y todo apuntaba estar en su contra, más con esa cosa persiguiéndoles.
Afortunadamente nadie vio el rostro que el espadachín había hecho, ni su capitán concentrado en tomar un respiro ni la inglesa que estaba reacomodando su vestido.
"Como me hubiera gustado que mi maestro me dijera la verdad desde el principio…" dijo la albina con lamento y decepción, sentándose cerca del nipón.
Los tres se habían tranquilizado hasta que tocaron la puerta con insistencia, fue el francés quien se levantó y abrió, sabía que ese ritmo y forma de tocar era la española, misma que entro algo apresurada, vio que afuera estaba estaban una mujer de pinta hindú y un hombre de apariencia rusa, con un saco negro y ajustado, con un listón rojo en sus caderas, unas botas largas y oscuras, al igual que el pantalón, no necesitaba mucho más pero sabían que eran parte de los hombres de Steve, una pequeña división de batalla en casos especiales. Más bien como guardaespaldas.
Eso eran malas noticias, si la española los había traído, quería decir que ese Apocrypho estaba por ahí cerca.
La castaña lo primero que divisó fue al japonés en cama, analizando rápido como se encontraba.
Le tomo del brazo "necesitó que intentes pararte por tu cuenta"
"¿Qué paso?" preguntó por fin el francés, verla ella agitada y despeinada y con guardias era malo.
Ella sólo le miro de reojo.
"El apócrifo esta en la ciudad y cerca"
Kanda no quería levantarse, de hecho cuando le agarró la mujer se molestó, por fin se estaba durmiendo, pero oír la amenaza de esa cosa siguió la sugerencia a disgusto. "Tch… ¿y… que vamos hacer?" preguntó al momento de levantarse, pero sintió un mareo poniendo una mano en su rostro.
Eso no se le escapó a Beatriz, tomando su rostro con ambas manos, viéndole bien, su cara aun se sentía caliente, al igual que sus mejillas algo rojas.
"Tranquilos… pedí ayuda" señaló hacia la entrada y Allen vio hacia los dos nuevos integrantes, ambos haciendo un saludo con el puño cerrado en el pecho.
"ellos nos ayudaran a llegar un refugió" explicó mientras hacia que el japonés se volviera a sentar en la cama.
Dejo su portafolio en la cama y sacó varias cosas.
Froi noto que salieron los dos guardias y cerro la puerta por un momento.
"Allen ¿puedes pasarme ese vaso de agua?" La inglesa apenas reaccionó y agarro el vaso que era originalmente de hielos.
Vio las acciones de la mujer, hizo por un momento que Kanda le diera la espalda y le puso una pomada en su moretón después le ponía unas vendas y como lo hacia se veía especial.
"¿ves ese frasco de vidrio anaranjado?" Allen regresó a la realidad y vio el recipiente entre las cosas que ella dejo en la cama.
"S... Si" se acercó y lo agarró.
Señalo con la cabeza al japonés.
"Dale una… es para que aguanté el dolor durante el viaje"
"¿viaje?" preguntó algo torpe la inglesa, tomando el frasco y saco una de las pastillas, entregándosela al japonés.
Pero no fue contestada.
La doctora término su vendaje y señaló a la inglesa.
"vístanse y guarden todo nos espera un viaje largo"
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"¿clones?..."
Esa palabra se quedo incrustada en la mente del Bookman Jr. Con fuerza.
"¿Por qué clones? Alma y Yuu…" Los dos se parecían bastante, pero ¿era tanto como para que fueran clones los dos?
Lavi estaba realmente confundido. "No entiendo… "dijo abiertamente. Negando ligeramente con la cabeza hacia el peli-azul.
Alma se encogió de hombros, era de esperarse que no entendiera a la primera. De hecho, era un misterio que el aun no entendía a su totalidad, solo tenía esos recuerdos fragmentados cuando conoció a la latina u otro recuerdo casual.
"¿Por qué?" fue directo, ¿Por qué son clones? ¿De donde venían ellos dos? Sabía que Kanda era especial, pero ¿Qué tanto?
Alma reacomodaba su cabello en una cola baja. Suspirando al final, tratando de recolectar todo lo que había investigado en años, y lo que Rubí le había contado. Bueno, más bien esculcado en la mente de su pareja.
"Porque ellos necesitaban dos de nosotros…" contesto mirando hacia el horizonte.
"¿Ellos? ¿Quiénes?" Lavi miraba con intensidad hacia el chico, su lado como Bookman estaba con todo.
"¿No es obvio? La Orden…" rio un poco, una risa extraña. "No… no la Orden, si no Central"
"¿Central? ¿Por qué ellos necesitarían un par de clones…?"
Lavi estaba tan concentrado en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando el oriental se acercó, poniendo un dedo en su frente. Si tanto quería saber lo que él sabia sobre Yuu, se lo mostraría con su propio poder, para ser lo más preciso posible.
Fue menos de un segundo, pero en la mente del Bookman Jr. se llenaron de un montón de extrañas y perturbadoras escenas.
Vio al chico y al japonés de niños, un ambiente por un momento amigable, después horribles experimentos donde sus cuerpos eran destrozados y por como era la forma que los destrozaba era inocencia.
Luego la imagen de una extraña mujer desfigurada llena de sangre, con ella esta se transformaba en una versión de Alma demente, y había otro igual en el suelo con un enorme agujero en el pecho y una extraña esfera junto con el.
Al final vio a su amigo amargado con su espada llena de plumas, llorando, con terribles heridas, apunto de tener un enfrentamiento con ese Alma deformado.
Logró escuchar una frase casi inaudible "Yo no fui…. yo no quería lastimar a Yuu, solo salvarlo de ellos"
Regreso a la realidad cuando su trasero toco el suelo, había caído de pompas.
Busco aturdido al peli-azul con la mirada, viendo que le ofrecía una mano para levantarse.
Tomo esa mano torpe y lo vio incrédulo "¿qué fue-"
"Hay cosas que no deberías meterte joven Bookman" le dijo con una sonrisa que daba mala espina, pero en parte había algo de dolor en ella.
"Y no es por mi o Chalchi, simplemente hay algo haya fuera que puede traerle la atención y estarías en peligro"
Lavi tragó nervioso, eso era totalmente una amenaza, pero como lo decía el chico era para que no metiera las narices. Pero realmente él no lo hacía en un plan agresivo o por incomodidad de que se metiera en su pasado incomodo con el estoico japonés, esa amenaza, era real, ese ente afuera amenazando al japonés, a él, o cualquiera que se relacionara con el espadachín estaba en peligro de esa cosa, misma situación que él podría decir, más por lo que ha visto sus visiones, ni Allen Walker estaba a salvo.
Alma dio un aplauso con una sonrisa alegre. "Bien, es hora de dormir" agarro sus cosas y se fue hacia su tienda. Había intentado alegrar las cosas, casi de una manera totalmente inútil, mas como su poder confirmaba como la mente del pelirrojo seguía en un especie de shock por lo que le acababa de demostrar, era lo mejor que podía hacer por ellos, y tal vez por el mismo Yuu.
"Buenas noches Lavi~" se despidió con una mano y se metió. Él era un Bookman, o un aprendiz a medio camino, y eso lo tomo como suficientemente necesario para que el pudiera cubrir, sabía que había visto su cuerpo lleno de heridas, y sus recuerdos, dejaría que él solo atara cabos.
Acto que no estaba nada alejado ya que el pelirrojo se quedó ahí, un poco asustado, pero era más su curiosidad.
Eso habían sido recuerdos, de esos dos juntos.
Luego recordó cuándo vio los dos Almas, uno con una pinta demente y otro herido de muerte en el pecho.
"Esa herida…" vio hacia la tienda, el pecho del oriental tenía una terrible cicatriz en el pecho, coincidiendo perfectamente. El Alma que el conocía era el que estaba en el suelo herido, entonces ¿Quién era el otro? ¿un tercer clon?
"¿Lavi?" Brinco del susto cuando escucho a la voz de la peliverde.
"Le... ¡Lenalee! ¡No me asustes así!" se quejo de forma dramática e infantil clásica en él, queriendo disimular que todo estaba bien.
La china se sonrojó un poco y después inflo los cachetes.
"Yo no te asuste, ¡estabas distraído!... ¿Estás bien?" sus ojos amatistas miraban bien la figura nerviosa del pelirrojo. Vio todo cuando platicaba con el original y como el cayó al suelo con un rostro asustado era obvio que su instinto protector con sus seres queridos apareciera.
Lavi paso una mano por su nuca, aun su cabello estaba algo mojado por la carrera de natación que había tenido.
" Nee~ Lenalee estoy bien, si estaba distraído" le dio una sonrisa fingida, en realidad estaba aterrado. Lo que vio de Alma y ese cambió de actitud le dio un poco de desconfianza.
La peliverde se relajó y le sonrió un poco. "Lavi, lo vi" suspiro y tomo su mano y lo jaló hacia su tienda.
"Vamos a dormir" le guiño el ojo, no quería discutir con el afuera con la posibilidad de que los dos avians los estuvieran viendo. Cosa que era medio estúpido, ya que uno de ellos era un telepata.
Aunque para su fortuna, cierto telepata, lo último que quería era seguir leyendo mentes. O seguir involucrando a los jóvenes exorcistas.
Estaba sentado con las piernas cruzadas en su tienda agarrando su cabeza.
"eso te pasa por usarlo con cerebros idiotas" dijo de forma burlona la latina, estando acostada en su propia cama improvisada, viendo hacia donde estaba su pareja.
Una sonrisa salió de los labios del oriental, y vio hacia ella con una pequeña risa "que mala eres conmigo…" hizo un puchero infantil, esa era la forma que ellos se llevaban.
La castaña se levantó para sentarse junto a él y abrazarlo.
"Deberías dormir… estas agotado, no has parado de dar más de lo debido con tu cerebro, si no lo haces no se te va quitar el dolor de cabeza…"
Masajeo su espalda de forma cariñosa, viéndole a los ojos algo preocupada, no quería que esos niños se metieran de más, más en cosas que no les convenían, ella sabía, más desde el incidente de Asia que Alma estaba muy relacionado con esa insoportable mujer y que a veces ella lo usaba de medio.
El chico recargo su cabeza en el hombro de la avian, ella abrazándola de inmediato, jugando con sus cabellos azules.
Estuvieron así unos minutos, hasta que Alma sonrió de la nada.
"perdón…" dijo completamente en contraste con su sonrisa.
Rubí vio de reojo su rostro. "¿ahora de que te disculpas bobo?" pregunto completamente inocente de lo que había hecho el chico. El cerro los ojos, los sentía cansados, pesados, realmente necesitaba dormir.
"Te lo comentare por la mañana…y… yo también extraño a la familia que esta lejos." Y con completo descaro se quedó dormido así. Chalchi dejó escapar una pequeña risa sutil, para que no despertara al pobre.
"Oh~ así que chismoseaste en mis recuerdos…" dijo con un tono alegre, pero su rostro luego se hizo pensante y melancólico.
"Aun sigues pensando que lo amo a él en lugar de ti, ¿verdad?"
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Hey…. ¿qué haces ahí niña tonta?... ¿no te dije que durmieras?... ¡Calla maldito afeminado! … ¿Hum?...¿acaso esas son lagrimas?...~ ¡Ah! ¡No! ¡Ya te dije! Yo no puedo llorar…. Mientes… tonta, mírate en el reflejo del lago… … Je…. ¡Tú seguramente no lloras, por lo "macho" que eres! ¡¿ah?! Yo no soy ningún macho, niña histérica… Yo solo… aprendí retener mis recuerdos…
Era una misión mas, donde el capitán conocido como Al hacia una misión con su más joven aprendiz Chalchi. Misma que en cada momento hacia lo que fuera para desobedecer al joven japonés o sacarlo de quicio.
"eres un mentiroso" Había salido, aprovechando que era altas horas de la noche en ese pequeño campamento, no había podido dormir, su mente nuevamente le había traicionado, con el recuerdo de su vieja familia en México y la masacre antes de que llegara el japonés a salvarla cuando cayeron en el cenote.
Pasaba una mano por las vendas de sus brazos, estaba dolorida y había salido mal ese detalle de la misión, pero habían recuperado la inocencia. Sin contar que aún le dolía el hombro, por el encuentro incomodo con esa mujer manipuladora.
Estaba sentada frente al lago viendo a las luciérnagas a la distancia llorando en silencio recordando que con sus hermanos adoptivos las veían en la vegetación alta de donde antes vivía, hasta que el capitán la descubrió.
Tomo asiento junto a ella, liberando el aire de sus pulmones como signo de relajación.
"No entiendo por qué insistes que soy insensible, Chalchi…" Comento con algo de fastidio el japonés, pasando una mano por su nuca liberando su cabello largo, estaba cansado de su coleta y su cuero cabelludo agradeció ser liberado de esa tensión.
Mientras la latina había optado una posición casi defensiva abrasando sus piernas ocultando su rostro en ellas.
"Lo digo por lo que veo, afeminado…" lo vio con algo de desprecio, pero él sabía que ella lo hacía por que así era como se llevaban, al igual que aún estaba algo insegura, no tenía más que unos meses en la Orden y que había tenido una pelea muy fuerte en un entrenamiento con Amisi. Realmente siendo ignorante de que esa batalla empezó por él y los sentimientos de su joven aprendiz.
"Tch… di lo que digas marimacha" le regreso el insulto, insinuando lo contrario.
Pero esa la palabra le había dolido en el orgullo a la castaña, recordando cómo fue estafada por esa estúpida mujer manipuladora de hombres, ella le había dicho así cuando le había dislocado el hombro.
Al se quedó extrañado de que ella no contestara su insulto, vio hacia ella y tenía el rostro totalmente hundido en sus piernas, no era realmente fuerte, pero podía oír un sollozo.
Suspiro y le despeino un poco el pelo confiado de que ella no haría nada malo, sabía que no tenía su confianza aun, y que no le dirá la razón de su llanto, pero quería demostrarle que no era ese histérico japonés de corazón frio que todo el mundo señalaba, era niña tenía un extraño don de sacarle lo más dulce.
"Ya… tranquila, lloras por tu familia en México, ¿verdad?"
Supuso, siendo lo único que tenía conocimiento emocional sobre ella, acertando la mitad de la razón de su llanto.
No hubo respuesta de ella, pero eso no lo detuvo. "Yo también tengo familia, ¿sabes? Y está lejos, muy lejos…" Sonrió mirando hacia las luciérnagas, recordando el también un recuerdo sobre ellas en su vida.
"Tengo un hermano, bueno, es mi medio hermano… A mí y a él nos encantaba mirar las luciérnagas haya en Tottori, Japón… luego ir al mar a nadar un poco… cuando éramos unos niños"
Ella por fin despego el rostro de sus rodillas para verle, era la primera vez que oía que el japonés contaba algo sobre su vida que no fuera de la Orden. De hecho, ya había notado algo extraño en él, nunca había escuchado su verdadero nombre, estaba claro que Al, no lo era, y es mas todos los miembros de la Orden explicaban que era un apodo que él se puso cuando llego a las filas de la iglesia, pero no sabían por que exactamente o su verdadero nombre, ni en los registros había, todo aparecía con ese apodo. Al.
"¿Qué paso con él? ¿Cómo acabaste aquí en la Orden? Ellos… bueno ¿te arrastraron?" se atrevió preguntar, estando curiosa, realmente por su amor prohibido y el claro interés de saber quién realmente era ese nipón.
Una extraña risa se le escapo combinada con un bufido. "Supuse que dirías que ellos me arrebataron de mi hogar, me temo que no es así… mi hogar ya había sido arrebatado cuando ellos llegaron y me encontraron…" paso su mano por su nuca reacomodando un poco su cabello.
"¿entonces que… paso?" escucho la voz de la latina aun curiosa, vio hacia ella dándole una sonrisa, si contar su historia le permitiría tener su confianza, haría una excepción con ella.
"Veras… Japón ha estado en manos del Conde por siglos, cosa que antes de saber que era la inocencia y todo eso, lo ignoraba, mi padre era un Samurái importante al orden de un poderoso señor feudal, y era una persona ….ag… especial, me obligaba a mi hermano y a mi entrenar arduamente todo el tiempo, según el teníamos que ser muy fuertes desde temprana edad para vencer a los Onis, que para que me entiendas así llamábamos a los Akumas…" empezó a reírse recordando más sobre su pasado, cosa que dejaba extrañada a la latina.
"¿de qué te ríes? Eres raro… Ya dime ¿Qué paso con tu hermano? ¿Cómo se supone que vencían a los Akumas si solo se puede con la inocencia? Y dudo que ustedes fueran avians…" lo miro con un ligero desprecio y él le regreso el rostro, pero claro en juego.
"A eso voy niña loca, en aquel entonces mi padre insistía por tradición familiar la herencia de dos espadas para los dos hijos de un líder" levanto su espada.
"Mugen viene de ahí… ha pertenecido a mi familia por siglos… creyendo que era una espada sagrada que solo se podía pasar a una generación de hermanos gemelos, y sí, mi hermano tenía una igual que ahora mayor sé que es inocencia, llamada Saika"
Con eso la latina lo vio raro y creyendo que lo estaba inventando "¿pero si no acabas de decir que era tu medio hermano?"
El pelilargo le dio un pequeño golpe en la cabeza "cállate y déjame terminar de contar, en serio eres pesada…"
Negó ligeramente con la cabeza "Si, éramos medios hermanos, pero ni nosotros dos lo sabíamos… éramos tan iguales que ni mi padre se había dado cuenta que mi madre, que estaba casada a fuerzas, cuando quedó embarazada de mi igual al mismo tiempo estaba de su amante, su viejo amigo de la infancia y era un campesino"
De repente puso un rostro melancólico y algo dolido. "El día que nos enteramos fue cuando perdí mi hogar, y él igual… Accidentalmente habíamos conocido a este campesino, Kai, él de inmediato se dio cuenta de quién era hijo de quien… y él era el padre de mi hermano Ryo, mi madre nos lo conto muerta de la vergüenza, nos costó mucho trabajo que no se suicidara por eso, y juramos que nunca le diríamos a mi padre, pero por desgracia un sirviente nos escuchó y bueno… las cosas acabaron mal y déjame decirte que la cultura de dónde vengo esas cosas se penalizan con la muerte…" rio nervio. "Takeshi, mi padre se puso como un auténtico Oni… e iba tras mi madre, Yukiko, luego tras los dos considerando que ambos éramos sangre sucia…escapamos de Japón con mucho trabajo y creo que si no fuera gracias a mi inocencia y la de mi hermano no lo hubiéramos logrado, pero llegamos de forma pésima a las costas de Korea…" rasco su cabeza, la gente no lo sabía pero tenía una enorme cicatriz en la cabeza, que si no fuera porque tenía el cabello largo la gente la hubiera notado.
"No recuerdo… exactamente como acabe en la playa, pero sé que en el pequeño barco con el que huíamos se hundió en medio de una horrible tormenta… mi madre sé que ella no lo logro… pero mi hermano lo perdí de vista, el mar me arrastro y me pegue con fuerza contra una roca, y fue cuando me encontró la Orden… parece que habían detectado mi inocencia, de hecho cuando ellos me encontrado estaba en coma, y había un montón de akumas alrededor mío intentando llevarme y sacarme del mar, llegue a la Orden medio muerto… tenía muchas fracturas entre ellas en el cráneo y quijada."
Chalchi lo miraba con interés e impresionada por cómo le contaba todo eso, dando se cuenta que ella no era la única que había entrado en el peor momento de su vida a la Orden.
"¿Qué paso con tu hermano, Ryo…?" pregunto ahora con una voz cuidada y algo cariñosa, pero melancólica.
Se sintió nerviosa cuando él la observo con una sonrisa, una sonrisa que se veía autentica, vio que metió su mano en su saco y saco unas cartas.
"Aún está vivo… y a veces nos comunicamos, es difícil con este reglamento de no acercarte a la familia de la Orden y todo ese control, pero creo que los dos nos hemos vuelto quisquillosos" rio un poco guardando las cartas, ella de inmediato supuso que esas cartas, su hermano era algo realmente importante para él, para que lo ocultará de la orden, lo dejaba claro.
"¿por eso nunca dices tú nombre?" pregunto atrevida, realmente le gustaría saber el nombre del hombre que la salvo, no un maldito apodo que quien sabe había salido.
Increíblemente, salió una carcajada y le revolvió el cabello. "Buen intento, no eres la primera que me quiere sacar mi nombre, niña, pero me temo que aún no eres digna para saberlo" regreso a su antiguo juego con ella, notando que estaba más animada, por su claro puchero en su rostro.
"imbécil, afeminado, histérico espadachín"
Él se levantó limpiando un poco su pantalón por la tierra. "Ja~ …. pero tus insultos no me harán decirlo" le saco la lengua aun jugando.
La latina se levantó igual y lo amenazo con un puño y un pie enfrente. "¡Pues me hare digna para saberlo!" amenazo aparentemente en juego, pero realmente su corazón lo decía con honestidad, su rostro sonrojado le delataba, que le haya contado parte de su pasado era una señal de esperanza para ella, que Amisi aún no lo tenía dominado, que tenía la posibilidad de realmente ser digna para él, que podía ganar su corazón.
Sintió que sus mejillas eran estiradas, aumentándole el pulso por lo que acababa de decir "¿Qué dices tú?" pregunto jugando el nipón. "Si quieres ser digna deja de tratarme con tanta crueldad tú, y hazme caso por lo menos…"
Para su sorpresa ella no levanto el rostro y lo abrazo con fuerza, sintiendo que ella hundía su rostro en su pecho. Parpadeo varias veces extrañado por esa acción "Hey… ¿estás bien?"
Chalchi simplemente asintió, y su corazón brinco al sentir los brazos masculinos alrededor de cuerpo. A veces ese japonés amargado dejaba derretir ese corazón frio.
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¿Quién es el otro sujeto de pruebas que decían en el pasado de Alma? ¿Cuál es el verdadero nombre de "Al"? ¿A dónde llevara Beatriz a la dinámica pareja de Kanda y Allen?
