Fanfic: Tienes Mi Corazón
Capitulo 36: Las Cartas de Levi: Escalera Real
El Rey pide…
~*· º ·*~
"Valiente es aquel que dice la verdad, a pesar de saber que lo perderá todo"
[Armin narra]
Hubo algo que siempre he sabido.
Eren y yo… somos diferentes.
Incluso ahora,… no sé lo que piensa ni porque pelea.
¿Cuál es su plan?
No tengo idea de nada.
Veo afuera, sentado junto a la ventana de esta gran casona. Esas nubes que se amontan en el cielo. La lluvia está próxima. El pajarito que veo posado en una de las ramas lejanas en el árbol de la esquina, sacude sus plumas y está preparándose para volar.
Aparto la mirada de la ventana y la regreso adentro. Donde todo es silencio y el ambiente templado por la calefacción. No me imagino un lugar mejor para estar… pero mi corazón pesa.
Tengo una terrible carga y es mi cabeza la que me reprocha.
—Eren,.. –suelto y me atrevo a ver por fuera de la ventana otra vez —…extraño esos días, en lo que era…tu amigo.
[Mansión Paradi – 15 años atrás]
Estábamos atrás, en los amplios jardines de la residencia a de la señora Sina. Era bastante florido, arbustos en cada esquina. Pasillos empedrados y esculturas en los arbustos de la entrada. Sinceramente era trabajo de expertos.
Cerca de las escalones y por la puerta trasera, para el ingreso de vuelta a la mansión. Eren se plantea firme, impidiendo el paso de Jean, Connie, y Thomas.
— ¿Qué quieres, jeeger?
—Jaeger imbécil… -le responde brusco -…Devuelve lo que quitaste o te romperé la cara potro que tienes
Lo amenaza, yo me sujeto al brazo de Mikasa. Esto no terminaría bien y lo sabía. Jean comienza a alterarse.
— ¿Así? –lo reta al avanzar un paso. –Tú, ¿y cuantos más?
— ¡Yo solo! –dice al levantar sus puños. Ni espera a que Jean reaccione para aventársele encima, reclamando que le de mi pertenencia.
—Deténganse –suplico, y veo como Jean lo aparta de una patada en el vientre cuando Eren le revisaba el saco, arrojándolo un par de metros lejos.
Yo quiero ir hacia Eren, pero se levanta del suelo y otra vez. Me empuja para caerle encima a Jean. Mikasa por el otro lado estaba siendo retenida por Connie y Thomas. Aunque no iba a bastar.
Eren, coge el cuello de Jean. Pero este le da un rodillazo que lo hace caer de nueva cuenta. En el suelo aprovecha para darle una patada, con las siguientes palabras.
—Deja de intentar ser un héroe –alza la camisa de Eren, desde el suelo para darle un puñete en la cara.
Es entonces que Mikasa no se pone a esperar más, avanza en dirección a Jean. De un salto, le da una patada en el aire que lo hace caer de espaldas.
Yo me iba acuclillar frente a Eren, una vez que Mikasa estuviera haciendo corretear a Jean.
—Eren… -digo y se está poniendo de pie, sacudiéndose la ropa. Aunque veo sucio su rostro, mejillas y parte de su nariz le está saliendo sangre.
—No tenías que…
Me calla y va a buscar algo escondido entre su saco.
—Lo tengo Armin –dice, al enseñarme con una sonrisa victoriosa y la mano raspada, mi libro de calcomanías.
…..Desde ese instante me di cuenta.
Yo no merecía tener de amigo a Eren.
Nunca he podido ser el equivalente de un buen amigo para él.
No tengo fuerza, o su valentía.
En cierto punto, yo siempre he sido un espectador.
No he podido hacer nada más que ver desde una esquina, como resuelve los problemas.
Si soy sincero, yo…
Siempre lo he envidiado.
A diferencia de otras personas. Eren es terco, obstinado… totalmente un cabeza dura cuando se trae entre manos.
Y… Al único que he visto cumplir en cabalidad.
Hacer el bien, sin mirar a quien.
No importaba el costo, de cumplir con esa carga. El actuaba y lo hacía, así fuera solo.
De la misma forma que lo he enviado. También lo admiro.
Ahora… está peleando solo.
Sé que es así. Y yo quiero ayudarlo. Quisiera volver a ser su… amigo.
.
[7 años atrás - Armin narra]
Amar no es un pecado, claro que no. yo no podría culpar a mi amigo y mucho menos, ayudarlo.
"Armin antes de nada, quiero que me escuches… - se sentó frente mío en la mesa de mi cocina —Se lo que vas a decir…que soy un tonto, que sabias que algo así iba a pasar… —Se muerde el labios y yo puedo hacer nada más que callar y esperar para saber que me hade decir —,…quisiera decirte a ti, a la única persona que no me creerá un loco si se lo confieso,…que fue extramente como pensaste… me encariñe demasiado. Tanto que ya no se distinguir los límites de mi querer hacia el —se rasca la cabeza, luego de agachar un poco la vuelve a levantar para revelarme.
—Armin, es un pecado lo que hice… bese a Levi en los labios y no me siento arrepentido".
Si. Así fue… Esa noche hace 7 años atrás, cuando Levi cumplía los doce años,… Eren me confeso que le había dado su primer beso, mientras este dormía.
Poco a poco, fue conociendo cada detalle de su relación, a boca de mi mejor amigo… cada noche de cumpleaños Eren lo besaba en los labios, asegurando antes que este estuviera profundamente dormido.
No le objete nada, y solo seguí diciendo que procure, ser un padre. Antes que un hombre con esa clase deseos… no porque estuviera mal, que se interesara en alguien de su mismo sexo… sino porque Levi, era menor de edad.
Sabía que tarde o temprano. Tanto Levi, como él iba a tener su primer roce con el amor, cuando este se besara con él y Levi no estuviera durmiendo.
Lo juro.
Mi intención, nunca fue lastimar a Eren. Y menos, abrir la boca para arruinar su relación… se lo había prometido… pero…
Aquella tarde hace dos años atrás,… yo…
Yo traicione a Eren.
Desde el instante en el que ingreso por mi puerta, supe que nada bueno se traía en manos.
De saber que ese día, se convertiría en el recuerdo porque cual siempre tendré sembrado en mi corazón el sentimiento de arrepentimiento. No la hubiera dejado entrar.
Hubiera cerrado la puerta, como me decía mi cabeza. Pero…quise creer, mi curiosidad, de confirmar mis dudas… no, tal vez la incertidumbre dejada de lado. Mas era la duda, de que ella… no podía ser el mismo monstruo de antes.
Cierro los ojos y me pongo una mano sobre el puente de mi nariz.
Mi duda… fue borrada. La esperanza de creer que no era más que una teoría que yo mismo había inventado…que las coincidencias, solo existían porque yo las veía…
Pero la verdad libera a quien la dice, y asesina cualquier duda.
Estuve ciego y deje que pasara. Frente a mis ojos, oyendo esas palabras de su boca por mis oídos, lo supe.
Mikasa…Era una mentirosa.
Actuó a espaldas mías y de Eren. Consiguió lo que estaba buscando, un compromiso seguro con mi mejor amigo…
Mikasa había chantajeado a todas la pretendientes de Eren. Y aun, estando como última opción, se aseguró que la eligiera…que Eren no tuviera más salida que aceptarla nuevamente. A ella,.. a una persona que ya antes le había roto el corazón.
Los hechos hablaban por si solos, y sus palabras, era la firma de rubrica que me decía, como no fui a darme cuenta antes.
Ella deslizo, el reverso de una fotografía sobre la mesa en mi dirección.
Ya no le hacía falta nada.
Tenía a Eren para rehacer su romance, y la herencia para vivir cómodamente.
Pero, hubo algo con lo que no conto.
Eren ya no estaba interesado en ella. Ni mucho menos la veía con los mismos ojos.
Ese obstáculo nuevo a desechar, era…
Gire la foto y pude ver la imagen de un joven de cabello azabache, corte rapado, piel clara y ojos…
Era… Levi.
No.
Una gran negación aparece en mi mente.
No podía hacer esto. Esa persona significa mucho para Eren… hasta puedo decir que es la más importante de su vida. Le ha dedicado tanto afán y empeño, no podía…
Hacer algo en su contra… me ganaría el desprecio de mi mejor y único amigo.
Sin duda alguna. Esto era traición, desde cualquier punto dado.
Yo…no quería. ¡NO QUERIA!
Fuera de cualquier lujo, antes de preocuparte de la vida de los demás… esta la tuya.
Baje la imagen y solo puede verla con ojos perturbados.
"—Mikasa –pronuncie su nombre sin creer que era ella realimenté la que me pedía semejante cosa.
Ella no tenía ninguna intención de ceder.
Y yo…
Paso ahora ambas manos por la cabeza.
Le dije,.. Hable y le conté todo. Las palabras que uso, aún siguen en mi cabeza.
—Tu eres su mejor amigo, Armin… y sé que sabes algo más de lo que por la superficie se ve… Eren no es muy listo. Y a ti, no te ha perdido la confianza. Dime lo que necesito y te dejo en paz
Mikasa, no era tonta…era desalmada.
Bastaron solo dos horas para que yo le contara afondo la relación de Eren con su hijo, y como mi amigo esta quebrantado la ley al enamorase de su hijo, besarlo y…
—Haces bien. –Me decía —Tú siempre has sido una persona lista, Armin. La vida de tu querido abuelo, esta tienda como legado… y la reputación de la mujer que amas… son más importantes que…
— ¿Por qué? –Fue mi razón ahora, la que exigía la respuesta. — ¿Por qué le haces todo esto?
Era más que venganza… Mikasa, quería algo más que verlo hundido en el fango. Quería matarlo de un infarto o peor… contaba con que yo no se lo dijera, y aun diciéndoselo tampoco me libraría de su odio, o saldría a manos limpias.
No sería inocente a los ojos de Eren. Sino cómplice.
—Te lo dije, Armin –se pone de pie, mientras yo siento los ojos arder —Lo hago por amor, estoy enamorada de Eren. Yo voy a ser la única esposa que tenga."
Ese día, no hice más que sentirme culpable y miserable.
No podía seguir callando. Era imperativo que Eren lo supiera, aunque eso significara que ya no fuéramos más amigos.
Lo cite y nos vimos. Ni siquiera podía verlo a la cara.
Dos años, que me pase ocultándole el hecho de saber la causa de su desgracia con la que lo veía cargar.
Dos años… en lo que no escuche su voz, y que ahora lo veía llorar frustrado, por la misma fuerza con la que toma su plan tan radical.
Conocía a Eren, como para decir que… la salida que vio. No iba ser fácil. Y estaba consumiendo más fuerza de voluntad que él creía tener.
Cuando lo oí por fin, confesarme otro secreto que espera que guardara receladamente para mi…fue cuando supe…que yo no era merecedor de la confianza de Eren.
Y de que, por segunda vez: Yo no merecía a tal persona de mejor amigo.
—Mikasa, es un monstruo –mi primera respuesta.
Y la tuya, Eren… fue: una negación.
—"No,… fue mi error Armin. Yo no pude comprenderla…Ella necesitaba tiempo, estaba mal por lo de sus padres y yo no lo vi. Actué según a la rabia que en mi cargaba… ella solo… cometió el mismo error que el mío. Siguió enamorada de alguien que ya no le corresponde".
Te lo juro. Eren, me esforcé, para enmendar aquellas palabras que dije.
Siempre has sido alguien difícil de convencer.
Pero aun con las pruebas en mano, tu…
—"Armin, espera… ¿Qué tratas de decirme?"
Lo sabía, sabía que iba a ser difícil y que un nudo en mi garganta aparecería en este momento. Incluso, esta era capaz de volver a mentir y escapar de todo esto.
Pero no podía dejarle ciego y a su merced.
Verle caminar a la horca por mi culpa. Me mataba lentamente.
—Eren, Mikasa te está traicionando -.
Puso aquella cara de incredulidad. Esa que negaba que una persona con la que pasamos tanto tiempo. Aquella que siempre lo defendió y lo ha cuidado, ahora era alguien que… no merecía su confianza.
—Ella te ha mentido, ¡quiere matarte!
Trata de ser lo más directo posible. Pero siempre ha sido un cabeza dura.
—Eso es... imposible, ella…
— ¡TE LO QUITO TODO EREN!
Le decía toda la verdad, y aun así… ¡¿Por qué no quería creerme?!
Apretó los puños a los costados del asiento de enfrente donde estaba. Hacía falta algo, para que me creyera, lo sabía… siempre ha sido fiel hasta el último momento. Y la traición no es una palabra que este en su diccionario.
Supe que era lo que faltaba, al segundo siguiente de escucharle.
— Te equivocas Armin, fue Levi el que...
Llego el momento del quiebre. Ese instante donde... me temblaban las manos y la voz se negaba a salir.
Pero tenía que darle la prueba definitiva y concreta de que mis palabras eran ciertas, que no me lo había inventado… que yo sabía que esa era la intención de Mikasa… porque yo,…había cooperado con ella.
—No Eren, te equivocas… Eso fue mi culpa -.
Se hizo un gran silencio, apenas lo dije.
Ahora sí, me estaba escuchando. Yo no levante la cabeza simplemente dije:
— Mikasa fue a verme Eren…, después de su primera cita, me obligo a contarle todo sobre tu relación con tu…hijo, Levi -.
Cerré los ojos. Su silencio antes era angustia, ahora era una herida abierta.
Un gran cráter que se abría entre ambos. Solo había una alternativa para hacer caer a Mikasa de las expectativas en la que las tenía Eren, y eso incluía que yo cayera también
…porque lo había traicionado, como ella.
Cuando me atreví a levantar la vista al terminar de contarle, su rostro solo demostraba estar roto por dentro. No pestañeaba, ni decía nada. Parecía un muerto en vida, apenas y logre terminar lo que decía y se puso de pie.
Esperaba cualquier cosa, un golpe, un grito… que me desprecie y diga que nunca más confiaría en mí, pero solo había silencio sepulcral. Lo comprendía, acabo de enterrarme de sus recuerdos felices. Morí como amigo ese día.
Eren no era capaz de hablarme ahora para decir algo, porque significaría que aún es capaz de perdonarme o solo le hacía falta tiempo para asimilar todo lo que le dije.
Abro los ojos, me levanto de la silla y me encamino al piano de cola en el estudio.
Me siento sobre este y al tocar una de las teclas, el sonido constante de un tono inconcluso me llega.
Ese sonido, me trae nostalgia y la nostalgia trae arrepentimiento.
¿Acaso,.. no puedo hacer nada por él?
Entre lo que agacho la cabeza, se oyen mis gimoteos. La puerta de esta casa es abierta y se oye un llamado.
—Armin, -va pasando por los pasillos —Armin, llegue a casa y…
Me encuentra llorando y viene hasta mí.
—Soy un miserable, -Es lo único que se me ocurre decirle.
No merecía la oportunidad de vivir una vida a costa de arruinar mí mejor…y único amigo.
—Eso no es así –objeta ella
—Fue mi culpa
—Es en parte mi culpa –dice ella, pero yo ando perdido entre los mares de arrepintiendo.
—Le arruine la vida, si tan solo, no hubiera…
— ¿Hubieras preferido que me casara con él? –agacho la cabeza.
No, eso no... pero…
—No lo hubiera hecho, él no es para mí. Como yo no lo soy para él.
Sigo con la cabeza gacha,…Soy un cobarde. Estoy arrepentido… pero sigo esperando a que los demás arreglen el problema mientras los veo. No puedo hacer···
"—Intentas algo y la Abuela no le gustara saber lo que su linda nieta Annie, les hizo a Eren y Marco."
No podré hacer nada, yo…
—Mikasa es enemigo difícil ¿verdad? –Alzo la vista en cuento ella la menciona.
— ¿Quieres que te diga el truco para vencerla? –abro los ojos ante lo que me dice y se aproxima a mi oído para murmurarme.
—Pero…
—"Ay" con estos genios, -bufa —Siempre sacando hipótesis antes de tener los resultados
Llego a verla con más detenimientos, ella parece ver algo que yo no. Se lleva un mechón tras la oreja.
—Él es tu amigo, ¿verdad? –Habla —Si lo sigue siendo para ti, entonces ayúdalo sin preguntar.
—Ah –abro la boca, está diciendo que…
—Amor, no se gana una guerra sin dar pelea. Estas cansado de mirar, entonces habla… tu eres bueno en esas cosas ¿no?
Asiento y comienzo a sonreír. Le doy las gracias, ella a mí, un beso.
—Ve, corre… ya –habla y yo me pongo de pie, encamino mi paso a la entrada.
—Annie, por favor –pido con una mano tocando el marco de la puerta —No te encierres en el despacho, aun quiero···
—Regresa y ven a sacarme entonces.
Deja como opción, solo sonreí y salí. Quiero… hacer feliz a esa mujer.
Ya por fuera, me pongo un saco y una chalina más. Decido salir e ir en busca de mi amigo. Lo sé, recuperar su confianza no iba ser fácil. Pero esta vez, ya no voy a huir, hare lo que sea necesario para conseguir que Eren vuelva a ser mi amigo.
El cielo está cubierto de nubes, y el viento frio amenaza de que regrese a casa para cubrirme del aguacero. Pero ya estoy cerca de la casa de Eren. Vivíamos a unas cuadras, y no es un detalle que quiera recordar ahora.
La lluvia empieza a caer, y un trueno me dice, que la calma se romperá pronto.
"A Mikasa… nunca la vencerás uno a uno"
Recuerdo las palabras de mi esposa. Eren no podrá solo, y yo voy apoyarlo, ayudarlo esta vez, en todo lo que pueda. Estoy arrepentido de lo que hice y dije, y aun con haberle dicho la verdad, no basta.
Solo le he dejado una herida, y lo he abandonado. El... siempre me apoyo y estuvo ahí para mí cuando tenía problemas, es hora... de que yo haga lo mismo.
Oí un ruido, el frenar de un caro... luego el acelerar, y aquella voz que no quería volver a escuchar, después de… ese agónico grito.
Yo fijando mi vista en la figura de mi mejor amigo arrodilló en el suelo, llorando, abrazando destrozado el cuerpo de otra persona y empezando a desmoronarse.
Entonces veo una imagen que creía ya haber olvidado.
Esa imagen de Eren sosteniendo en manos algo que considere su más preciado tesoro.
[Eren narra]
Fui derrotado
Había peleado y perdido
Y estaba contento por ello
Aunque pareciera ilógico
…No quería ganar.
Me carcajeaba ante eso.
¿Cómo era posible?, que… incluso en este punto…mi cuerpo sigue salvaguardando a Levi del peligro.
Aunque, ese peligro fuera yo mismo.
Tengo las manos extendidas ambos lados, como en crucifijo. Observo a mí delante, a ese gran techo que es el cielo. No, no está despejado.
Las nubes ocupan la visión, amonándose y volviéndose grises. Prueba que pronto la tormenta caerá.
Estaba derrotado, cansado… mi cuerpo había sido exigido al límite, por mi propia testarudez.
No quiera ganar. Levi tenía razón, yo estaba celoso…
No lo iba negar, por más que me esforzara.
Estaba caliente, como si tuviera fiebre, las piernas no me respondían y la cabeza dolía. El cuerpo parecía más una masa de músculos flácidos que se dejaban hacer ahí en el suelo
Ya,... termine de pelear. No doy más.
Ambos habíamos escogido una ruta en este laberinto de la vida, probado cada posibilidad. Ya nos chocamos la cabeza contra pared y descubrimos que por ahí no hay salida.
… que no quedaba más que levantarse y volver a empezar.
—Eres un mentiroso, –escucho su voz, arriba de mi cabeza, darme la contra.
Volver a querer empezar una batalla verbal…. Creí que ya no íbamos a pelear.
—Nunca me viste de otra forma.
Me giro de lado, para poder sentarme en el suelo. Me apoyo en una mano buscando algo de estabilidad
—No es cierto, yo... —empiezo a negar y me explota en gritos.
— ¡No me quieres!
¿Qué está diciendo?
Me pongo de pie, no puedo entenderle.
—Ella ya te alejo de mí, entre nosotros ya no existe nada más
¿Qué dices? ¡Levi, eso NO es así!
— ¡Tú vas a largarte con esa mujer!
¡¿Cómo puedes pensar eso?!
—Claro que no, —Sus palabras y que crea esas mentiras, no puede ser, no puede ser…
Avanzo, unos pasos a él.
Tengo que decirle la verdad, tengo que…
—Levi, yo siempre voy···
— ¡MIENTES!
¡NO! ¡NO ES ASI! ¡Escúchame Levi! ¡ESCUCHAME!
—Eres un mentiroso, dijiste que ¡estarías conmigo y solo me hiciste a un lado!
— ¡No Levi! Yo solo quería cuidarte de ella···
Yo solo trataba de proteger···
— ¡LÁRGATE CON ELLA!
¡Cállate, cállate! ¡Y DEJAME EXPLICARTE, YO···!
—Eres un mentiroso y siempre me mentiste.
¡NO! ¡Te diré toda la verdad, TAN SOLO ESCUC···!
— ¡Fui un tonto! –me grita exasperado y con lágrimas en los ojos.
Trato de acercarme, pero estoy estático. No me muevo
Levi esta… se está ¿rindiendo?…
El pavor inunda mi cabeza y mi corazón se debocaba, los ojos se abren y las pupilas se dilatan. Me duele el pecho con terribles espasmos, me lo sujeto con fuerza, casi estrujándolo por fuera para que no saliera.
Las palabras tienen mucho peso... y más cuando alguien que te importa las dice…
…y Levi, me importa mucho.
— ¡Como me fui a pensar que podía tener una familia contigo!
"¡No, no está pasando!" "No puede ser cierto" "Levi me prometió que…"
Mi rostro se desfigura, y mis pensamientos, llegan a ser incoherentes.
Lagrimas caen frustradas y los músculos se tensan, quiero agarrarlo, sacudirle, hacerle entender que lo amo, que todo lo que dice que está mal, que no es cierto que o es así, que yo nunca…
Levanto la vista sin si quiera ver otro cosa más que su persona con ojos desbocados en miedo, miedo de perder lo que más amo en la vida.
¡No debe terminar así! ¡No puede porque yo te am···!
— ¡TÚ NUNCA SERÁS MI PADRE!
Caigo de rodillas al suelo abre la boca y sin poder dejar de ver la escena que escuche. Las palabras que al minuto siguen me atraviesan el pecho y a ese corazón que estaba por extirparme.
…No puede ser…
¿Por qué?
¡¿POR QUÉ SI ME ESFORCE TANTO?!
Caigo más por inercia contra el suelo. Mis codos al igual que me rodillas son las que reciben el impacto. Pero más el dolor que no puedo cargar ni contener.
¡¿Por qué si hice todo cuando estaba en mi mano… ¡TODO CUANTO FUE POSIBLE PARA DECIRLE … PARA QUE ME ENTEDIERA?!
¡¿…PARA QUE VIERA…?! ¿Cómo es que puede estar tan ciego?
¡COMO NO PUEDE CREERME! …Cuando lo único que he hecho HA SIDO EVITARLE UNA DESGRACIA
— ¡AGHHHH! –Alcanzó a gritar apoyando la cabeza contra el suelo. Gritando hasta quedarme afónico y que se reconozca que me acaban de matar. Estirando a mas no poder los músculo de la boca para abrirlos hacia abajo en una expresión de agonía que se acompañaba con llanto.
¡¿Cómo es que NO SIGNIFICA NADA?!
¡¿CÓMO ES QUE EL AMOR PUEDE DESAPARECER TAN RÁPIDO?!
¡Acaso no he podido conseguir aunque sea un poco de su confianza!
¡HE SACRIFICADO TANTO PARA QUE VENGAS A DECIRME QUE ES PARA MÍ!
¡NO HE HECHO SUFICIENTE ACASO PARA DEMOSTRARLE QUE ES CON EL CON QUIEN QUIERO TERMINAR MIS DIAS!
Lloro con impotencia, con dolor, con agonía.
Llorando con ganas de desparecer, de asesinarme con tal de… ¡De no escuchar lo que oí!
NO SOY SU PADRE… Entonces qué hecho cuidándolo, alimentando, dándole todo cuando me es posible…
¿Qué he hecho rompiendo la espalda por sus estudios…?
¿Qué he hecho renunciando a mi felicidad, porque consiga la suya…?
¿Qué hice al volverme sirviente de Mikasa con tal protegerlo…?
¡¿QUÉ HE HECHO TODO ESTE TIEMPO SI NO HA SIDO AMARLE?!
Cierro los ojos y las lágrimas empañadas en mis pestañas caen al suelo.
no… No… y ¡NO!
¡No! Maldita sea….
Mi cabeza se llena de arrepentimiento.
¿Me enamore para esto?
¿Le entregue mi vida para terminar tirado en la calle?
Llegue tan lejos para que todo acabara ahora…
Oigo los pasos de Levi, empezando a correr y dejándome atrás. Huyendo,… de mí, de la verdad… escapando tras otra ruta.
Levanto la cabeza y observa esa figura irse, alejando…
El amor de mi vida… ¿Por qué me deja aquí?
Y otra vuelta me hallo en la encrucijada de quedarme aquí o pelear por lo que quiero y siempre huye de mí.
No sé si….
"Eren… Mocoso, estoy enamorado de ti"
No… ¡No puedo dejarlo ir!
Pongo una mano en el suelo, planteando bien mi palma. Tensando músculos para levantarme.
No voy a rendirme,.. ¡Aún…! ¡No se lo dicho!
— ¡LE-EH…VI! –Dando un paso y otro, luego una zancada, y es que comienzo a correr con algo de desequilibrio al principio.
¡No! ¡NO SE IRA!
No, sin antes decírselo. Pelear.
¡Ya lo he decidido!
Mis tobillos duelen y gran parte de los músculos rectos de mi abdomen, bíceps y articulaciones… están doliendo, pero debo alcanzarlo
¡Perseguirlo!
¡NO perderé a Levi!
Ya he perdido a muchos…
¡A LEVI NO! ¡No lo pienso soltar!
…yo lo amo, el me ama… es tiempo de que lo sepa y mandemos todo al carajo.
Trate de… darle la felicidad que no conseguiré a este paso… ¡Voy hacerlo, DEBO hacerlo!
Mi tiempo se acabó hace mucho, y aunque quisiera alargarlo por el bienestar de Levi, me lleva repitiendo que no lo quiso… que me quiere a mi…
Entiendo, no soy tan tonto…simplemente quería ser un buen padre.
El tiempo corre y no espera… Levi, ya no me espera… asique no me queda más que correr tras él.
… si lo pienso, he estado corriendo por el desde hace mucho.
La diferencia estaba… en que Levi jamás se dio cuenta.
Debo abrirle los ojos.
Gira la esquina…es rápido, siempre lo ha sido, es muy bueno para los deportes y me consta.
Nunca fui el mejor… pero de que lo alcanzare, lo alcanzo.
No pienso rendirme para conseguirlo,… a Levi. Jamás.
Un trueno cae, y ese el primer conteo para que la vida de Levi penda de un hilo. Sin saber la razón de porque acelero más el paso.
La garganta quema, los movimientos de mi cuerpo se tensan... La flexión de mis músculos y el sudor, llevo corriendo unas cuadras y aunque resulta natural el cansarse, ese detalle solo lo recuerdo por la refrescante brisa golpeando mi cara y la primera gota de lluvia cayendo del cielo.
Y aquel instante, que desde ahora se volvería eterno para mí.
Estaba empezando la cuadra,…Levi a punto de acabarlo y cruzar la calle.
Yo exhalando aire caliente,…el cubriéndose el rostro como si quisiera secar las lágrimas de su rostro con la manga.
Por el quinto paso en el que alcanzaba la cuarta parte la esquina veo un auto acelerar. La luz del semáforo sin cambiar y…
Observo todo como en una película, no había sonido. No podía oír ni mis propios pensamientos o pasaos.
Solo veía el cuerpo de Levi ser alcanzado, el girando el rostro, tratando de evitar el golpe y su cuerpo se elevado por arriba del auto. Casi dando una pirueta, aterrizar en un pie o apenas ya que da vuelta, con sus manos cubriendo su cabeza, rodando por el suelo hasta detener a mitad de la calle.
Yo me detuve sin saberlo, por mis ojos corría la escena y apenas acababa esta, que mi cuerpo se impulsa a delante, como agarrando un segundo aire.
Los sonidos vuelven, mi respirar en los oídos. Esos jadeos constantes… las voces, el arranque del auto, mis piernas moviéndose, y el sonar de las gotas de lluvia cayendo en lo corría.
No importaba nada, solo veía y veía su imagen a distancia, en el suelo, sin moverse.
Poco a poco la escena de su accidente, se hacía más grande y cercana, yo me había tragado el aire muchas veces, y aun sofocado continúe.
Llego a distinguir algo rojo y la alarma se hace presente, apenas llego me tiro de rodillas, raspando el suelo un par de veces con la suela de mi zapato. Todo para sostener en mis piernas su cuerpo.
Llego a poner a ambas manos sobre su pecho, tratando de revisarlo con desespero, subo su cabeza mis piernas.
—Levi, levi, levi – su nombre parece un bálsamo. Mi runa en mi angustia. Su cuerpo esta frio, pero sudando….
Inconsciente, pálido… No respiraba.
Sin más, pongo dos de mis manos en su nariz y abro su boca para darle respiración de boca a boca.
Lo hago un total de cuatro veces, repitiendo el procedimiento. No había respuesta y mi pecho se agitaba.
—Por favor, por favor no –pongo una mano sobre otra en su pecho, sin saber cuál estoy poniendo primero.
No hay cabeza, el tiempo, corre, corre… y no puedo detenerlo.
— Uno, dos… -digo —Uno, dos... –maldigo.
Separo mi mano y la llevo a su rostro.
—Levi... Levi, por favor… Por favor, no me hagas esto... –Mi mano izquierda llega a darle unos suaves topes —No lo hagas, no te vayas…
No dice nada, no reacciona.
—Levi, no puedes hacerme esto… no ahora, -Lo sacudo y frunzo mi ceño, entrecerrando parte de los ojos —Levi, despierta… despierta por favor…
Su cuerpo se sacude como si fuera una muñeca de trapo en mis manos, mis movimientos solo consiguen cambiar levemente la dirección de su cabeza.
—No, no… -negaba, no puedo aceptarlo —... Levi. Mírame…mírame
Mis manos tocan sus mejillas y mis pulgares rozan sus orejas.
— ¡Mírame!, abre los ojos por favor… escúchame… yo… yo –me muerdo el labio —yo… yo te amo, ¡TE AMO ¿Me oyes?! No voy a casarme con Mikasa, yo solo... solo…
Inclino la cabeza, pues mis palabras se han trancado en mi boca, hay un nudo que aún me impide decírselo, pero… la imagen de su rostro con la boca ligeramente abierta, ojos cerrados, los cabellos desordenados parte de su frente ser movidos con la brisa y la humedad del agua cayendo del suelo, puliendo mas sus mejillas pálidas. ¡No lo soportaba!
— ¡Levi! Despierta, abre los… te amo, te amo, te amo… escúchame…
Lagrimas se deslizan de mis ojos, a su rostro, a sus mejillas, corren por estas y se mezclan con la lluvia que cae a mis espaldas
—Levi, te necesito…No te vayas por favor, por favor… -sigue inerte, y solo puedo concentrarme en agonía de pensar que ya me dejo —Levi, vuelve…
— ¡EREN! –Escucho mi nombre, a los lejos como un eco, que se hace más presente.
—Tú no puedes irte… no te mueras, no lo hagas, Levi, no me dejes, por favor… -comienzo sentir el pesar y el escozor de la acumulación de mis propias lágrimas, bajar una y otra vez hacia el mentón.
—Levi... –agacho mi cabeza en su pecho —Tu eres a quien amo… te elegí a ti, a ti…maldita sea
Los pasos de la persona que corría terminan de llegar, hasta estar detrás de mí.
—Eren –vuelve a decir, yo solo sujeto a Levi, apegando su cuerpo contra mi pecho. Protegiéndolo como siempre lo he hecho.
—Oh dios, llamare a una ambulancia –dice, lo veo de reojo. Es ¿Armin?
Afianzo más el agarre con lo que dice. Celoso de la angustia de otro hacia Levi. Sosteniendo su cuerpo en mis manos a pesar de que eso me fragmenta del dolor.
Llorando a su lado, sabiendo que eso nada cambiara.
Limpiando algunas gotas de lluvia que se atrevían a tocar, su rostro, sintiendo el frio de su cuerpo y la humedad del mío ser compartidos.
….Yo había fallado. No pude hacer nada para salvar a Levi.
.
[Armin narra]
En la entrada del hospital. Eren estaba frenético, corriendo de un lado al otro en la camilla donde, Levi, su hijo era transportado al interior.
Camina un buen trecho, hasta que es metido a un sector en que le niegan el paso. Voy por su detrás, pero mantengo algo de distancia.
Lo veo tratar de pelearse para entrar e intercedo.
—Eren, para, detente –digo pero acaso hace me escucha.
Golpea a un hombre la nariz, pero impido que lo saquen. Excusándolo, con preocupación.
—Eren –digo de nuevo, con mis manos en su pecho.
—Ar-rmin… -pronuncia mi nombre con extrañeza, como si recién su cabeza pisara la realidad y comenzar a reaccionar. Siendo consiente que estaba a su lado.
Si, era algo difícil creer que estuviera aquí.
—Eren… -llego alejarme un paso, agachando la cabeza. —Yo…yo sé que fui cobarde, que cometí un error,…que te traicione… que ni si quiera merezco ser tu amigo o compartir contigo estos momentos…
—… -aprieto las manos a los costados.
—Pero, quiero que sepas… que estoy arrepentido, mucho… tu…t-tu siempre has sido mi amigo y me has cuidado…
Cierro los ojos con fuerza, me doblo en dos, bajando la cabeza frente a él. Mientras las lágrimas acumuladas caen de mis ojos. Mi labio titubea, pero aun así desciendo mis cejas para apretar los apretar los dientes y terminar de decirle todo
—..y y-yo… fui.. ¡Soy el culpable de haberte arruinado la vida! ¡De quedarme callado.. de solo observar y ver como la situación ha llegado a tanto…! Te entregue a Mikasa, para salvarme y yo proteger a quien amo… pero eso no justifica casi nada… por años no he hecho nada… ¡Sé que mi ayuda no es gran cosa ahora, pero aun si te la daré aunque la quieras! Tú siempre estuviste ahí para mí, así que… Yo… Voy a hacer lo mismo, a pesar de que no me consideres un amigo o un traidor… ¡Te apoyare!
Las últimas lágrimas caen.
No puedo ni levantar la mirada para ver su rostro, lo único que sé es que me está escuchando.
—No pienso quedarme sin nada otra vez… yo... ¡hare lo que sea para enfrentarme a ese monstro de Mikasa!, te… Te devolveré la vida que te arrebate y, si hay algo que···
No continuo, el abrupto abrazo de su persona hacia mí me detiene.
— ¡ARMIN! –Grita aferrándose a mi espalda, casi en un araño y escondiendo su cabeza en mi cuello sin parar de llorar.
Un llanto lastimero, lleno de temblor, que por momentos me hace pensar que se desarma…. que el dolor dentro de él es tan profundo, como el amor que siente.
Entre lágrimas, lo escucho musitar un inaudible: Gracias.
— ¿Te es posible perdonarme tan rápido? Si yo te…
—Nunca estuve enojado. –Es su respuesta. Mi cuerpo tiembla y comienzo a llorar con fuerza. Comprendiendo que ese "gracias", en realidad, es un: Te extrañe.
Eren nunca dejo de ser mi amigo.
—Eren, perdón, perdón, perdón, Eren cuanto lo siento, lo siento… -Pone su mano en mi nuca, como niños, y yo correspondo el abrazo.
Resguardando, otra vuelta en mis brazos todas sus penas.
Lo entiendo ahora, él ha estado triste. Porque ha estado solo.
…Porque yo lo he dejado pelando solo.
Pero eso iba a cambiar, esta vez, yo sería un aliado más y le ayudaría a acabar con ese monstruo.
.
[Eren narra]
El día acabo y yo dormí en el hospital. Era la mañana del día siguiente y Armin fue atraerme un café.
La vida en estos momentos se siente como si te hubiera dado una patada en el vientre, y anda esperando que te levantes para volverte a desplomar en el suelo.
Ya me han informado de la condición de Levi, pero eso acaso aplacaba el dolor. No, solo me hacía sentir más culpable. No sé ni donde están las llaves o el teléfono, a duras penas traía la billetera en mi pantalón.
Sigo usando la ropa de ayer, y aunque me suplicado que vaya a dormir, no lo hago. No…hasta verlo.
Armin regresa con dos cafés en mano y me alcanzo el mío, con un:
— ¿Cómo estás? –Tomo el café, ya nos habíamos dado el "Buenos días", o al menos él… lo hizo, porque en lo que mí respecta, nada es bueno ya… y el día solo son horas de incertidumbre al saber que no despertó.
Me rehusé a comer cualquier cosa, asique decido beber esto para que Armin no quiera llamar a los enfermeros en busca de que me internen también.
Suspiro antes de contestar su pregunta.
—Con un esguince de tobillo, tres costillas rotas y una contusión en la cabeza.
—Eren –dice al ver que le doy el diagnostico de Levi. —…Con todo gusto, cambiaria mi lugar con él en esa camilla
Armin solo me mira con pesar, después de alentarme y decir que le tomara un poco de tiempo, pero se va a recobrar.
Asiento sin palabras.
Tenía que hacerlo o yo…no sabría vivir sin él.
Ahora me doy cuenta, que soy tan dependiente de él, que me da miedo saber que lo amo, aun de esa forma.
Ambos tomamos un sorbo y tras un largo momento, en que vemos a uno o dos personas transitar en la sala de espera, hace su pregunta.
—Eren… -No le respondo y solo sigo viendo al frente, espero que inquiera — ¿Por qué te vas a casar con Mikasa?,…después de haberte dicho que ella…
—Me matara – asiente. Yo sostengo con ambas manos el vaso de café. —Bueno, creo que desde la perspectiva en la que están no se nota…
—Eren ella solo quiere la herencia y…
—Lo sé, cuando hice el trato con ella, la herencia figuraba en sus planes.
—Entonces porque…
—Sigo a su lado. Mm.. –bebo un sorbo, aun no encuentro las palabras para explicarlo
—…vivir con una asesina es un suicidio. –objeta cuando termino de tomar el sorbo.
—Tal vez tengan razón y sea un suicida –bufo, moviendo un poco el líquido del vaso de café.
—No sin una razón…Eres Eren Jaeger, ¿no? –habla, firme en su convicción —Haces como imprudentes y te sacrificas por el bienestar de tus amigos… Ese eres tú.
Yo lo veo, casi sin creer lo que me dice. No sabía que Armin aún me tuviera fé.
Bajo la mirada de al vaso de café, viendo mi propio reflejo.
— No soy alguien tan noble Armin, lo que hice, solo fue para conseguir mi propia felicidad.
Esta vez, él es quien toma un sorbo y yo lo espero mientras una enfermera entra con un termómetro. Termina el sorbo, yo sigo viendo a la mujer y digo:
—Dime Armin, tú crees en el amor verdadero ¿o predestinado?
—Eren... –me dice, yo giro la cabeza un poco para ver de reojo su rostro.
Lo sabe, aunque no se lo diga… mi razón es…
—Aun me cuesta entender cómo, pero… la verdad siento que muy en lo profundo que lo conozco de antes… ya lo había visto, lo escuche… aunque desconozca cuando.
Seguía hablando y el no interrumpía.
—Él y yo, somos muy parecidos… vi esa mirada en sus ojos, aquella de cuando pierdes todo lo que te importa en la vida… de cuanto eres arrojado, estas solo y enojado…
—E…
—…como basura. –Muerdo un poco mis dientes —Esa mirada arrogante y triste al mismo tiempo… aquella impotencia, frustración… la fuerza, rabia y determinación juntas de querer golpear en la cara a todas aquella personas que dicen que no se puede pelear después de haber caído.
Mis parpados descienden un poco y hago una media sonrisa, de solo imaginármelo.
—Jeje, es gracioso sabes… Yo solo quería una familia. Y cuando lo encontré, -mis ojos se pierden por un instante y parpadeo —…Trate de ser el mejor padre para él, aquel que no tuve… uno que le comprendiera, que lo apoyara... Que siempre fuera su refugio, lo hice para complacerlo a él y complacerme al mismo tiempo… pero… mi empeño llego a ser más que cariño, se volvió algo más… Tarde me di cuenta que recupere mi sonrisa en poco tiempo
Pone una mano en mi hombro.
—Levi, para mi… se ha vuelto lo más preciado que tengo…
Me levanto de las sillas de plástico antes de que diga algo voy a votar el vaso vacío de café. Regreso y el me espera sentado.
—Hace dos años atrás,…esa tarde, donde descubrí quien era realmente Mikasa y que era lo que buscaba… -me llevo una mano tras la nuca
Armin me mira. Trato de suspirar, debo soltarlo de una vez.
—Haa…como siempre, precipite las cosas…y solo conseguí complicar la situación a un más.
—Eren…
—Me había descubierto, por lo que sabía que no daría marcha atrás en su decisión… -mi mandíbula se tensa al ver al frente —Mikasa estaba empeñada en quitarme a Levi de encima, a cualquier precio. Yo no podía permitirlo.
Pongo una mano en mi frente.
—Tuve que elegir en ese entonces… -observo al techo. —Y ante puse su vida en lugar de la mía. Cumpliría sus caprichos a cambio de que ella no perjudicara la vida de mi hijo.
Me callo un momento y decido bajar la cabeza, regresar a ver mis manos.
—Armin…yo, a Levi…Lo he lastimado mucho –mis labios tiemblan al confesarlo, y más aún los ojos que entra un ardor, que me amenaza con volver a llorar. —…He mentido, he ofendido, he dicho cosas crueles…Y hecho todo cuando pude para apartar su corazón del mío, hacer que me odie a órdenes de Mikasa. Pero el…. - apretó la mano en un puño. —Él siempre supo ver a través de mis palabras huecas. Supo reconocer mis mentiras y hacerme frente, le enseñado…más de mi ser de lo que yo mismo se.
Junto ambas manos y las apoyo la frente en estas.
—Lo he herí incontables veces, le hice ilusiones banas al ser descubierto por sus ojos… he callado todo, y he pedido que confié en mi sin dar explicaciones… Me he ahogado, una y otra vez en arrepentimiento y lágrimas… Guardo silencio a pesar de que él me ha llorado y suplicado que se lo cuente. Todo con el fin de que…Mikasa no me aparte de su lado… y de que Levi, pueda seguir con su vida, estudiando y cantando…
Armin a mi costado no hace más que prestarme atención.
Levi tenía un gran futuro, y aunque me dolía… El jamás habría volado, si yo no le abría las alas… aunque eso me cortara las mías.
—Inventé de todo,.. En busca de conseguir un poco de tiempo. Ha esa mujer no la quiero… jamás podría quererla, la odio con todo mi ser… me he sometido a ella de forma temporal… Sus patrañas no van a durarle mucho, pero mientras ella tenga las pruebas para meterme a prisión ¡No puedo hacer nada! –golpeo parte de la silla. La frustración me carcome.
—Ella no podría interferir en su vida, mientras yo estuviera presente…
—Eren, tu…
—Tengo que ceder aunque no desee esta maldita boda, quiero deshacerme de esa herencia y ella de una vez por todas… Yo, Armin –me pongo una mano en el pecho —Fui yo el que eligió por propia voluntad ser el padre de Levi,…ella no va arrebatarme eso.
Giro mi vista en lo que me miro, y evidencia, la resistencia al llanto en mis ojos.
—Haz esperado todo este tiempo por él,… confiando en que cuando el momento de confesárselo llegue, te va perdonar y corresponder al final.
Habla, comprendiendo de alguna forma, mi deseo.
—Sigo confiando en el –le aclaro —Nuestro amor es más fuerte que esto, él lo dijo y yo le creo.
Me paso una mano por la nariz, a modo de…
—Sabes que lo que has hecho al algo similar a haber vendido tu alma al demonio, por ese muchacho.
—Sí, pones Mikasa como el demonio, pues sí. –Afirmo —Pero, para conseguir mi verdadera meta a lado de Levi, necesitaba comprar tiempo.
Suspiro un poco y pone ambas manos en mi hombro, en señal de apoyo. Uno que buscaba desde hace mucho. El viaje es aún más pesado si lo hace solo, al igual que nadar contra la corriente. Los amigos en algún punto siempre son tu remo extra, un apoyo o un empujón en momentos en lo que sientes que solo deseas renunciar.
—Tal vez con tu ayuda, hubiera pensado mejor y encontrado otro salida a esto. –digo tratando de relajarme un rato.
Armin suelta mi hombro, y ahora es el quien exhala y agacha la cabeza.
—La verdad, yo no sé en qué te pueda ayudar.
Jum. Él no ha cambiado, sigue siendo el mismo de siempre.
—Oye, tranquilo y tómalo con calma –llego a sacudirle la cabeza —Ya se te ocurrirá algo. Siempre has sido en que nos saca de problemas.
Sonríe con un poco más de confianza, se queda callado unos momentos y cuando estoy por volver a hablar, le escucho.
— ¿Firmaste el contrató pre-nupcial?
Llego a negar con la cabeza y poco a poco me va comentando su idea.
—Ves, te dije que eres un sabelotodo, maestro Arlet
Comienza a reír, y me empuja, me alegra recuperar a mi amigo. Hasta que llega un hombre de bata blanca, que me dice que ya puedo pasar a ver a Levi. Me pongo de pie, pero al avanzar en su dirección, soy detenido por un jalón en mi muñeca por parte de Armin.
— ¿Eren, tienes un plan en caso de que Levi no te perdone? –me inquiere después de que yo he girado a verlo.
—Armin, -pronuncio y él me llega a observar. No entiendo, como a pesar de conocerme tanto no sabe la respuesta, o tal vez sí, es por ello que pregunta.
—…He llegado hasta este punto haciendo cosas en contra de mí voluntad para asegurar el bienestar de Levi… -Le recuerdo, y me llego a soltar de su muñeca para concluir con: —Ahora; imagina, de lo que seré capaz de hacer para demostrar mi amor por voluntad propia.
La respuesta su pregunta estaba más que respondida. Y era: No.
.
[Levi narra]
Todo… da vueltas.
¿Yo me muevo?
No… yo estoy estático
Son las cosas mí alrededor las que se mueven.
"El paciente poli traumatizado está entrando a…"
Oigo voces y apenas distingo la luz blanca pasar por mis ojos.
¿Qué están diciendo?
"El pulso está bajando muy rápido"
…Pulso… De pronto siento algo que me oprime el pecho, quiero hacer uso de mis manos, moverme, doblarme, sujetarme el pecho.
"Lo perdemos, necesitamos la…"
Esas voces y el horrible tintinear en mis oídos. Estoy mareándome, sintiendo mucho frio.
¿Estoy muriendo acaso?
"¡Leviihh!"
Otra vez, ese grito y su voz.
…Eren…
Todo se hace negro y me siento llevado a otro lugar, como su flotara en el cielo.
¿Qué pasa? ¿Dónde··
—Agh… -oigo un quejido, cuando el movimiento se detiene. —Haah…
Resultaba extraño, pero… creo saber a quién corresponden esos alaridos.
—fu fu… -decía soltando un aire acalorado de sus labios.
Mi visión, comienzo a enfocarse, y de pronto me veo… ahí. Parado al costado de la calle. Viendo a una mujer de cabello negro, largo, sentada contra la pared y agarrándose el vientre.
Podría ser…
—Calma pequeño –se sobaba el vientre —ya casi lo logramos.
Mi mandíbula cae al suelo escuchando sus palabras y mis ojos se empeñan con rapidez.
Por dios… esa voz.
Cubro mi boca con ambas manos y mis hombros comienzan a temblar.
Era…
—Mmthh… ¡aghh! –llega a soltar un puje, abriendo las piernas y al mismo tiempo cubriendo su boca para que nadie la escuchara.
Abro los ojos, después de haberlos cerrado. Solo para verla, para grabarme en la pupilas la imagen de su rostro, su persona… es que no tuve oportunidad de···
— Mgh...¡ah! –Esta vez lleva ambas de sus manos a su vientre, de momento suspira, frunce el ceño y cierra los ojos con dolor. Escucho un ligero: No puedo más, necesita salir ahora o…
Una de sus manos para contra la pared, y la otra parece ansiosa, jalando y esperando···
— ¡Ngh! ¡Mgh! ¡Ahh! –Lo que pienso es interrumpido por sus acciones y como de un momento a otro, ella saca de entre sus faldas a un bulto de carne pequeño que lloraba.
— ¡uugha, ughha! ¡Nnnegh, ññaghh! –renegado, daba pataleta en su pecho.
—Non. Non… mom bébé.. je suis ici (ya, ya… mi bebé. Aquí estoy)
Toma con amor al niño en sus brazos, y pasando una de sus dedos le acomodaba los cabellos finos y cortos en la frente.
—Rivai...(Levi) –la escuche nombrarme.
Ella era….mi madre.
Comienzo a llorar al hacerme sabiente, que está ahí la tenía, frente a mí y sigue tan inalcanzable como siempre.
—Chère Rivaille, cher Levi (Querido Rivaille, querido levi) –repetía en una dulce tonada de sus labios pálidos, y ojos cansados.
—Dormez-vous? Dormez-vous?(Duérmase, duermes tu)
Quitaba las manos de mi rostro y la escuchaba. El labio me tiembla.
—Sonnez les matines! Sonnez les matines! (Tocan las campanas, tocan las campanas)
…yo… cuanto la extraño…
—Ding, dang, dong. Ding, dang, dong
Aparece en mi epcho un dolor que no se quita. Me siento descosolado, roto, herido… yo.. ¡Yo la quiero de vuelta!
¡Madre, ¿Dónde estás?! ¡¿Por qué… porque me dejaste tan solo?!
Comenzaba a reclamar en llanto, mientras poco a poco el eco de su voz se perdía en un recuerdo, ese que solo puedo recordar en el último instante… esa caricia que solo es probada… cuando me siento tan abandonado como ahora.
Otra vuelta, todo se oscurece y se queda en silencio.
Frio, hambre, soledad, llanto, miedo, suciedad, desprecio, dolor, sangre… e ira.
…Soy, ese niño que se crio en ello.
Bajos esos conceptos, esas palabras que marcan mi inicio y mi infancia…
La personalidad, resultando una máscara que yo no sé diferenciar.
¿Quién soy? ¿Qué era?
Una luz, como un rayo atraviesa mis ojos y puedo ver tras pestañear un rato.
¿Dónde estoy?
Giro la cabeza un poco, esa luz, es el único rayo de esperanza que entra a este inmundo cuarto.
Había pasado un tiempo, creo que mucho… desde que yo estaba aquí.
Avanzo unos pasos, madera corrida y fétido por piso, paredes con pintura desgatada y otros manchadas con fluidos oscurecidos que no quiero no reconocer, basura en la esquinas, basura por el suelo, botellas por donde piso… cigarros, ese es..
El asqueroso olor del alcohol y el moho,.. La putrefacción reinando el lugar.
La oscuridad, como única cura a la inmunice que aprecian tus pupilas.
Lo frio que el suelo, descalzo y por donde se hallaba sentado mi figura…tierra, no… excremento mi cobijo...y cena.
Si, recuerdo este lugar… y…
Volteo la cabeza, a ese sector, que me producía un grande temor, aquella puerta que nunca me atreví a pasar…y en la que solo podía encontrar la vista, de un hombre sentado en un sillón, viendo la televisión.
— Rat à deux pattes (Rata de dos patas) –me llamaba.
Lo odio.
No me acuerdo en este momento como era su rostro, pero si reconocería esa voz, donde sea.
Ese hombre era…
El cuerpo de un niño d años atraviesa mis piernas, dejándome en claro, que mi conciencia no es más que un fantasma en mis recuerdos.
Me veo en el portón, cogiendo un balde de madera, que solo podía cargar en ambas manos. Descalzo, pisando la fría piedra del asalto.
En este momento,…si reflexiono, no sé cómo podía caminar por la nieve sin prenda alguna, más que una camisuela blanca. Amplia en la parte del cuello, dejaba al descubierto uno de mis hombre pero llegaba a cubrirme hasta la rodillas.
.
Me veo llegando al pozo, amarando la pita y dejando caer el balde dentro. Luego empezar alar para sacar el agua.
"Debía regresar rápido o se iba a enojar"
Un pensamiento mío, que me da rabia.
¿Por qué aprecie tanto a esa persona que me lastimaba?
Las piernas me tambaleaban un poco en lo que sobre cargaba el balde en manos, para ir de regreso… pero ese día…
—Piégé (pillado) –me tocaban unas manos de sobrepasa en mi espalda, con un ligero empujón que me llega a hacer caer de las manos el balde.
—Ah –exclamaba al caer de rodillas al suelo, arañando el suelo en un intento inútil de atrapar el agua en mis manos.
La niña a mis espaldas, dejo de saltar y decir es: C'est ton tour, ton tour (Es tu turno, tu turno)
—Hè, c'est ton tour –me dice al tocarme el hombro, por el contrario, yo solo me acurrucaba pensado en cómo iba a ser castigado, por no traer el agua.
—rat garçon (niño rata) –me dice, pero yo solo comenzaba a llorar sin reparo.
Ella se acuclilla a mi altura.
—Hey ce qui ne va pas? (Oye, ¿qué te pasa?) –ella distingue lágrimas en mis ojos y me las va secando con un: —Ne pleure pas (no llores mas).
Ella secaba mis pañuelos con algo tan suave.
—vous ne savez pas comment jouer à cache-cache (No sabes jugar al Escondite?)
Me habla, aunque no entiendo que se refiere con "jugar".
—c'est facile! Calme-toi, je t'aiderai (Es fácil. Calma, yo te ayudare)
Ella coge el balde en su mano y con dos brincos llega al pozo, y saca en menor tiempo que yo el agua. Llego a verla con ojos de ilusión, ¿Qué es esa sensación tan reconfortante de la "ayuda"?
Había un sinfín de conceptos que no conocía. Pues yo eventualmente salía. Solo estaba el "castigo y la orden", no existía la "la ayuda o recompensa". Todo se aprendía con dolor y de ahí, nacía la disciplina.
— ¿Quel est ton nom? (¿Cuál es tu nombre?)
Su pregunta, me descoloca un momento, porque ahora, sostengo el balde de nueva cuenta en mis manos.
"¿Qué es un nombre?", pensaba…pero no hacia podía comunicárselo.
—no…nom...-articulaba, siempre, siempre con el temor a equivocarme con las interrogaciones. Estas siempre terminaron con maltrato físico a mi persona. Aunque dudaba que me pudiera vencer si la tiraba.
Ella me miraba, algo incrédula, yo oí el llamado y… Salí corriendo a lo que en ese entonces creía que era un hogar.
Estos recuerdos, son fastidios, los odio… No veo ningún maldito propósito el saber sabiente de toda esa mierda.
Me muero por suplicarte… que no te vayas mi vida
Una tonada singular, se oye como eco en este recuerdo.
Me muero por escucharte… decir las cosas que nunca digas
Mas me callo y te marchas
Cierro los ojos, me siento en paz.. y al mismo tiempo, duele a tratar de respirar
Aun tengo la esperanza de ser capaz algún día
De no esconder las heridas que me duelen
Al pensar que te voy queriendo cada día un poco más
Me hallo un poco más consciente, es como si aquella quisiera regresarme de donde caí.
Cuanto tiempo vamos a esperar
Eren… -Lo reconozco, y la cabeza duele.
Demonios… ¿Qué me paso?
Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte
…que espere sentado, nunca va a… agh, mierda duele. El dolor y escozor, se concentra en el costado derecho de mi nuca, cerca de la oreja.
¿Me había golpeado ahí?
Me muero por divertirte y que me beses cuando despierte
Acomodado en tu pecho hasta que el sol aparezca
Cabrón, despierto y te golpeo. Eso, si puedo levantarme.
Me voy perdiendo en tu aroma
Me voy perdiendo en tus labios que se acercan
Susurrando palabras que llegan
A este pobre corazón
El dolor se reparte, en mi pecho y vientre, también lo hallo. Su impertinente sigue cantando…
Por alguna razón estúpida, no quiero que pare…y mi mano izquierda. Su voz está a mi izquierda.
Me muero por conocerte saber qué es lo que piensas
Abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas
Que nos quieran abatir sembrar en tus ojos mi mirada
Eren sostiene mi mano y se siente cálido. Me gusta.
Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día···
Se detiene abruptamente y me molesta. Pero me doy cuenta que puedo escuchar ahora, más claramente. Sentirme recostado, el peso de mi cuerpo y las sombras en mis pupilas opacados por los parpados cerrados.
—Eren, puedes venir un momento? –esa voz es de ese amigo suyo.
—Espero que sea·· -se calla, que le habrá dicho que gesto hizo, pero termina besando mi mano, levantando parte de los cabellos de mi frente, dándome un beso ligero, seguido de un: Ahora vuelvo.
Escucho la puerta cerrarse y me aventura abrir los ojos, la luz me molesta bastante, parpadeo igual.
Mis ojos giran, a la derecha hay una ventana, semi-abierta con la cortina abierta hasta la mitad.
Redirijo la vista a mis pies, llego a ver una de ellos levantados, en el cual aprecio un escozor, trato de mover los dedos y tengo un tirón. Esta delicado, pero al menos lo muevo.
Intento sentarme pero mi vientre, pecho y costillas del lado izquierdo amenazan con reventarse si cambio de posición por lo que únicamente me retracto.
Tengo una cosa rara en el dedo, agujas en los brazos y otras cosas pegadas al pecho, un algo esponjoso en la nuca también.
Es resumen… estoy echo mierda.
Me pongo una mano en la sien. No recordaba con mucho lujo de detalles el accidente, pero sabía que me atropellaron.
—Agh… –Esto solo iba complicar más la cosas con Eren.
—No, Armin, ya te dije que no voy··· -oigo su voz, abriendo la puerta. Giro y me topo con su mirada incrédula.
¿Por qué carajos gire? Se supone que evitase verlo, después de…
—Levi… –pronuncia mi nombre y cierra la puerta tras de sí.
Lo veo, no puedo evitar verlo, sus ojos redondos, abiertos. Su iris contraído y diminuto, esa expresión en su rostro de que no se la cree…
Y luego aquel semblante, sereno y tierno… triste, en el que bajaba las cejas y me miraba.
Tenía que decir algo… o hablaría el primero?
—…despertaste –me dice, como si quisiera convencerse. Sus pupilas comienzan a verse borrosas y ¡¿Está llorando?!
—… —No tengo tiempo para reaccionar, se abalanza de la puerta hasta los pies de mi camilla. Sujeta mi rostro en mis manos.
—Levi, Levi, Levi… ¿Cómo estás? ¿Estás bien? ¿Qué te duele? –me inundaba de preguntas entre lágrimas y luego me daba gracias por despertar.
Giro los ojos de lado. Yo.. yo.. carajo!
Atajo mi rostro de sus manos, giro de lado y con mis manos lo hago par atrás, diciendo que estoy bien.
—Estoy bien, no es necesario que hagas tanto escandalo
—Pero lev…
—Fue mi culpa, ¿de acuerdo? –Refunfuño —fui el idiota que cruzo sin ver. No debes preocuparte tanto.
—No Levi –me contradice, carraspeo un poco con la lengua.
—No te quiero de madalena aquí –suelto de mala gana. Parece comprender, y se pone de pie, apartándose de la camilla.
—Entiendo –me dice, tenía el rostro de lado a su rostro. No voy a verlo. No lo merezco su preocupación. —Iré a decirle a la enfermera que despertaste y…
—Eren –pronuncio su nombre sin verlo. —Quiero irme de casa.
Se detiene en su avance a la puerta.
—Levi…
—Me canse vivir protegido por tu bondad –se queda mudo, y entonces cuando giro a verlo. —Dime.
Sus ojos titubean.
—Vas a decirme la verdad –sus ojos se enfocan en mi persona —O me largo y esta vez no pienso volver
—Levi yo…
—Alista mis maletas
—No, Levi espera··· –estira su mano y luego la cierra en un puño.
Suspiro, cierro los ojos y digo:
—: Si hay diferencia, porque yo no la quiero a ella.
Repito sus palabras en la discusión, abro los ojos y tiene esa cara de consternado.
— ¿A qué te referías con eso?
Mis ojos se entrecierran, viéndolo con mortalidad.
—…no… no te va gustar… -advierte.
Frunzo el ceño.
—Este problema, es más grande de lo que parece, y no quiero que salgas lastimado en el proceso de resolverlo.
—Yo puedo protegerme solo
— Levi, no es algo… que tú puedas resolver solo. Y la... la verdad es que no te incumbe, asique solo olvi··· –dice algo nervioso al tragar ese nudo que se traga.
—Me incumbe.
Lo interrumpo y me mira.
—Me incumbe, porque eres tú el que se va a casar –sentenció. Su rostro cambia de aflicción a uno que parece sereno.
—Levi, me…voy a divorciar –confiesa y esta vez abro los ojos. No esperaba eso.
—…Eso… era lo que quería decirte hace dos semanas, antes de que te fueras…
Mi ceño vuelve aparecer.
—Pero, no me diste la oportunidad de explicarte y te fuiste…
— ¿A qué estás jugando maldito?
—No es ningún juego, te lo juro –me dice, y luego da un largo suspiro.
— ¿Por qué te casas con alguien que no amas?
Guarda silencio. Ya me esta hartando.
—Er···
—Mentí –sus ojos comienzan a tomarse cristalinos —Esa noche hace dos años atrás… cuando dije que no te amaba…
Veo deslizarse por sus mejillas, reuniéndose en su mentón y de ahí caer al suelo.
Mi vista se va clavando en su persona. "Ya lo sabía", quiera decir. Pero no tengo el valor ahora.
Deseo que continué… su excusa explicación. Estoy esperando.
—Tenía que alejarte de mí, hacerte creer que nada de lo que habías dicho era cierto… debía romperte el corazón.
Comienzo a acumularse la rabia y las emociones cruzadas.
—mentí, mentí, mentí ¡y volví a mentir! –Mi ceño se fruncía más —Dije un montón de mentiras, te mentí a sabiendas de que sentía lo mismo de desde hace mucho que te declaras
Apretó los puños en mis manos, empezando a remarcar las venas.
—….Mentí, al decir que yo de verdad quería casarme con ella, mentí al rechazarte, ilusionarte y decir que no te quería, que te veía como un niño...que debías estudiar, que "no quería seguir" en el almacén, que "no iba deshacerme de ella"… -su voz se trababa —…que no quería hu···
—Esa tarde, en el hospital –digo con la voz algo ronco y la respiración empezando a elevarse. —…cuando dijiste que no recordabas
Un par de lágrimas recorren su mejilla, cayendo simplemente al abrir los ojos y verme.
—…que no recordabas sobre la noche anterior, cuando me dijiste que me amabas, ¿mentiste sobre tu amnesia y me rechazaste?
Achico los ojos y asiente.
Levanto el puño ya formado, sin importarme un carajo el dolor físico de mi cuerpo en este momento y le lance puñetazo a la cara que lo hizo caer de sentado en el suelo.
— ¡Hijo de puta! MI-SERABLE –vocifero con rabia, y luego me acarro el vientre, creo que me estire de más.
— ¡Te atreviste a besarme después de haberme engañado así!
Gritaba y el seguía en el suelo. Sin moverse o sin quejarse, pero sin duda estaba consciente y escuchando.
— ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hiciste miserable, POR QUÉ?!
No contesta, apretó la mandíbula y abro la boca para soltar todo el aire de mis pulmones.
— ¡ERES O NO MI PADRE! ¡CONTESTAME, EREN JAEGER!
Abre los ojos en el suelo y se muerde el labio, pero comienza ponerse de pie. Lo espero aun con la rabia ardiendo en el cuerpo, ¡quiero matarlo!
—Levi
—Eren –lo freno de inmediato. No se va escurrir. Me debe esa respuesta.
—…yo no te rechazaba porque quería hacerlo, sino porque… debo hacerlo.
Me paralizo por un momento, con esa respuesta.
¿Qué dijo? ¿Qué alguien a…?
— ¡¿Quién?! –gruño, y frunzo de manera mortal mi ceño.
Alguien ha estado perjudicándome y usando a Eren, para que yo…
"…debía hacer que me odies"
—Levi…
— ¡Dame el maldito nombre! –apretó aun manos los puños ya formados en mis dos manos.
¡Alguien ha estado jugando con mi persona todo este tiempo, tomándome de idiota y burlándose de mi dolor! ¡A esa hija puta la encuentro y la mato YO MISMO!
—Levi, calmat··· -me decía, pero yo estaba en otro mundo.
— ¡¿Quién es?! ¿Tu Abuela? ¿Tu amigo? ¡¿Esa perra con la que te vas a casar?! ¡DIME, ¿QUIÉN ES?! –me llego a descontrolar, y Eren pone sus manos en mis hombros, deteniendo mi abrupto ataque de cólera.
—Levi, escúchame… Por favor, yo solo quiero protegerte··· -lo empujo.
— ¿Quién te dio el derecho de quererme salvar ah?
— ¡Eres la persona que amo! –me da en excusa.
Hay un latido, un temblar en mis puños que hace que quiera disolverlos.
—Por supuesto que salvaría tu vida, antes de la mía.
Mi ceño se deshace un poco.
—Maldita sea, solo dame el nombre –digo, tratando de no verlo a los ojos.
—No –.
Es un puto obstinado.
— ¿Por qué estás protegiendo a esa persona? –Estoy por volver a fruncir el ceño y afilar la mirada.
—No es así. –Dice —Yo no protejo a esa persona, es a ti… No me pidas que te mate tan pronto.
Levanto las cejas y él pone una cara de compungido. Un martirio que le pesa en exceso.
—No… no quiero perderte –suelta en aflicción abrazándose a sí mismo — ¡No quiero que te alejen de mí, NO QUIERO! ¡Eres la única persona a la que…! -se desarma n llantos y arrepentimiento — Haría lo que fuera, negar lo que siento, ser tu padre, hacer sus mandados por otros dos años, ¡Lo que sea no importa! Con tal de que tú estés bien y a salvo, me conformo.
Cierro los ojos, me pongo la mano en la sien. Frunciendo el ceño, pero en aflicción.
Es un gravísimo idiota.
Todo este tiempo… Eren ha estado cuidándome el culo.
— ¡IDIOTA! ¡Yo no te pedí que me salvaras! –grito molesto al bajar la mano —Solo dame ese nombre y yo…
—Sabes… –dice algo apático al limpiar sus lágrimas —Me sorprendió mucho lo rápido que perdía el control de mí mismo viendo esa escena ayer
Enfoca su vista, esa mortal y asesina.
—Y más aún, cuando tu…dejabas que te besara.
Mis ojos los que se abren.
—Dime Levi… ¿Por qué lo hiciste? –Inquiere, pero sus ojos parecen perdidos en el recuerdo —Yo jamás he besado así a Mikasa, y muy contrario a lo que crees debo casarme con ella para conseguir tu custodia, total y completa… pero tu…
Ahora su vista parece volver a la realidad, a mi persona y acusarme.
— ¿Lo besaste con intención lastimarme, Levi?
Mi boca se abre y no modula palabras, aparte de un mudo "ah".
—Todo lo que he hecho, desde esa noche hasta ahora, jamás ha tenido otro objetivo que protegerte.
Mis ojos arden. El remordimiento reclama, "que estúpido soy".
Cierro los ojos. Me deje llevar por la rabia y dolor, me cegué en venganza, y nuevamente lo hice.
Herí a Eren con toda intención… y ese bastardo solo ha estado siendo el mismo estúpido de siempre.
Carajo conmigo, soy un…
— ¿Es fácil mentir a quien amas Levi?
Su pregunta me hace flotar a la charla otra vez.
—Ah –digo y él tiene ese rostro seco de lágrimas, pero aún conserva los ojos rojos.
—No te preocupes, merecía eso y más –dice, refiriéndose a la anterior pregunta. Mierda, ya lo sabía.
—Levi, estas harto de que te haga vanas ilusiones ¿verdad?
Lo observo, ¿Qué quiere hacer?
—Levi, yo – agacho su cabeza mirando sus manos —Quiero enmendar todo el dolor que te acuse con mis mentiras
Sigo escuchando sus palabras, ¿a dónde quiere llegar?
—Levi… yo… -levanta la cabeza y me mira —Ya no quiero seguir ocultando mis sentimientos, me gustas… y a partir de ahora, voy a demostrártelo.
Mi pecho se oprime. Otra estúpida esperanza renace en mí al oírlo decir babosadas.
—Ya no hay más mentiras Levi. –Mi corazón vuelve a latir con más presión —…Quiero que me des una oportunidad más. Y esta vez, no te voy a fallar.
—Eren yo…
—Miénteme –dice. Yo lo veo sin comprender. —Ahora… –Explica al caminar un paso a la camilla.
—Yo tengo una ilusión –me aclara —…Quiero que te vengues de mí.
Trago duro.
—Eren, yo…
—Te he lastimado muchas veces, y no creo que podamos empezar bien, sino lo haces. –Suspira —Levi, quiero que vuelvas a la casa, conmigo
Me extiende su mano.
—Adelante, destrúyeme.
Habla, y recuerdo la infinidad de veces, que yo estado en su posición, con esa esperanza, ser pisada cada vez por él y su respuesta de:
—No –digo y me tiembla la voz —No voy a volver.
Lo veo desplomarse de rodillas, y empezar a desmoronarse en nuevas lágrimas que salen de su rostro y yo sentir un calor al costado de mi mejilla derecha, me la toco.
¿Por qué? Cuestiono mentalmente. ¿Por qué una mentira duele tanto?
"No creo poder empezar bien, sino lo haces"
Ya veo. Asique así se siente.
Su respirar agitado, el mismo tragando otra. Esa deglución me volvía loco, cuando de pronto. Todo es silencio, se pone de pie tragándose todo ese dolor. Al igual que yo lo hie, pero el…
Se va secando parte de las lágrimas y verme tras moquear un poco. Solo que… a diferencia mía, no hay rabia o venganza en esa mirada.
He aplastados sus sueños, pisado ese futuro… y se pone de pie otra vez para…
—Dime, ¿dónde vas a hospedarte?, para que yo…
Cierro los ojos al escucharlo.
Y lo entiendo. El,… Eren, ha visto algo que yo no fui capaz de ver.
Encontró una salida, más madura…que echarse a llorar y luego vengarse.
"Si no funciona una ruta, prueba con otra. No te derrumbes y dejes que la rabia te ciegue"
Esa…es la lección que me enseña, en silencio, con sus acciones… con su persona y ejemplo.
Ya veo. El idiota es perseverante. Cosa que yo no lo fui.
Y es, mucho más fuerte que yo.
Los añas que ha vivido, la experiencia que ha reunido… él tiene, aun mucho que enseñarme.
—Eren –lo detengo, antes de que continué. —Solo quiero saber una cosa… si quieres que me quede.
De hecho, con aquellas acciones, fueron suficientes para convencerme. Ahora, solo deseo que me responda. Solo una pregunta, sin mentiras de por medio.
Me espera pacientemente, en lo que yo elevo la vista, regreso a ver esos ojos que me hacen confiar y esa boca que me ha mentido y le pregunto.
— ¿Me amas?
Llega a sonreír un poco y tras cerrar los ojos, los abre, me ve, y responde:
—Más que a mi propia vida-.
Esa repuesta tan desgraciada, tan maldita… sin una sola gota de vacilación, y esos ojos fieramente decididos...
Por un demonio, me hacen recordar que estoy enamorado de él.
—De acuerdo, sácame de este mugroso hospital y vamos a casa.
—Si –dice y se aproxima a mí para dejar un beso en mi mejilla, cerca de los labios. Me deja aturdido la acción hasta que el abre la puerta y me llama.
—Levi, por cierto –dice —…darme celos con su amigo, fue muy algo infantil.
—Serás… -se va antes de poder insultarlo, pero al final termino sonriendo.
Me reclino sobre la cama, dejando que mi espalda se hunda y vea el techo, con total calma, un silencio que canta paz.
Prometiendote un devenir mejor, y Eren como servidor a ese propósito.
Antes había dicho, que "esperaba que esa mentira hubiese sido cierta".
En este instante, estoy malditamente seguro de que lo hará. Confió en él, confió nuevamente…
¿Por qué?
…cuando te arrepientes de corazón, tu voz no vacila.
Muy aparte, las orejas de Eren no estaban rojos.
Varios puntos a favor,….había tenido la fuerte sospecha de que mentía, por una razón… y cuando confeso que hay otra persona de por medio.
Cuadraba perfectamente, con ese cambio tan brusco. De: "no, si, no, si, si y luego no".
Encontrare a esa persona, esa hija de puta me hizo apuntar y cortar el cuello de uno entre 3 seres amados para mí, al único aliado que se me entrega en cuerpo y alma…
Consiguió que lastimara a la persona que amo. Y eso, ¡NO SE LO IBA A PERDONAR!
Su cabeza iba a rodar, a si tuviera que arrancársela de su cuello con mis propias.
Oh, personita ya siento el ímpetu, ese ardor como fuego que quema en mis manos por estrujar tu cuello.
No sabes con qué clase de persona te has metido, bastar···
El sonido de la puerta tocando llama mi atención, y hace entrar en mis cabales.
—Adelante –digo, pero la figura que entra. Es alguien que no esperaba.
—Levi –dice con un ramo de rosas rojas en una mano, apoyándose por el tamaño en la mitad de su pecho y brazo izquierdo.
—Erwin, ¿Qué haces aquí?
Demandaba con un rostro molesto, pues no estaba para bro···
—Vine a visitar a mi novio, ¿qué no puedo?
Habla cerrando la puerta detrás de él.
Oh, carajo.
[Eren narra]
Que extraño, me siento tan bien.
Pensaba al caminar por los pasillos. Decir la verdad después de tanto tiempo… no creí que se sintiera tan genial.
Oh, es como si por fin… aquel peso que cargaba, se hubiese esfumado.
Aunque, aun porto las cadenas en manos y cuello, me siento capaz de bailar de alegría y emoción.
Ya no hay estrés, remordimiento u oscuridad no claro que no, todo esta tan lleno de claridad.
Me duelen las mejillas, mi sonrisa parece haberse fortalecido. No puedo quitar la alegría de mi rostro. Me contagia una libertad tan grande, que está presto atención a la brisa, rodeándome de a poco. Y yo, llegándola a sentir, como un huracán despeinado mi melena.
Estoy tan feliz que, que… bueno, no logro hallar palabras que… que lo describan.
Es casi parecido, a ser tú el único que puedo flotar de entre miles de personas que deben usar sus piernas para transportarse.
Me rio ante la idea estúpida. Así debe sentirse estar enamorado y…poder amarse.
Llego al mostrador, pidiendo lo que Levi me había exigido.
La verdad, hay un fuerte ímpetu, una gracia innata que me dejaba satisfecho al saber cumplía a cabalidad su orden.
Esta vez, no le fallare.
Esas palabras, salieron de mi boca y estaban gravadas en mi pecho. Forjadas con un fuego ardiente que quemaba por dentro, cada vez que lo lastimaba.
—Deberá quedarse hasta la 5pm, y de ahí, recién llegara el doctor a firmar su salida, estableciéndole las indicaciones para su regreso al hogar.
—Yo espero –contesto. Por primera vez, no me importaba tener que estar esperando en el hospital unas horas, a que el doctor venga a la hora que se le convenga, con tal de que al final, yo pudiera llevármelo.
Me pasa una nota, con el nombre del médico y su número, después de que se lo solicite y camino de regreso a la sala de espera.
—Armin, -habla al verlo sentado en las bancas.
—Eren estas… -mi rostro de lágrimas secas, ojos rojos y una tremenda sonrisa le dice el resultado de mi plática.
—Estupendo Armin –le digo y eso me mira con ojos desorbitado —Me siento tan bien, que te podría regalarte la herencia si me la pidieras por escrito.
—Eren, no crees que exageras.
—Tal vez, pero he sido un desdichado tanto tiempo, que probar la felicidad era una locura, uno de esos sueños imposibles que nunca conseguiría. –Le hablaba —Es Levi, Armin… -lo tomo de los hombros para sacudirlo —Levi, es perfecto para mí.
Sus ojos se ponen en blanca al verme anonadado.
—Ahora mismo, y en este instante, no creo que haya nadie más perfecto que en este universo.
—jajajaja, -Armin se ríe con descontrol, agarrándose la panza —ya, ya basta, basta por favor… Me voy a morir de tanta risa.
—Ah, -jalo un poco la mandíbula para abajo, y lo suelto —yo tuve que soportar todas la babosadas y mensajes cursis que me mandabas para Annie, ahora te aguantas.
—Okey, okey… -me hablaba en su idioma —no, i'm sorry Eren, but… ¡jajaja!
Tras un rato de risas, nos calmamos o al menos Armin llega a parar cuando se atraganta con su propia saliva de tanto reír.
—Te lo juro –dice, tras tomar un vaso de agua —Todas las cosas que dices, son horriblemente cursis, puedo morir de diabetes... pero...
Mira con su vaso al pasillo vacío.
—Me alegro por ti –dice, y lo veo —Es casi imposible, si me preguntas que una persona que lloraba ahora ría tras unas horas, solo porque…
—…Porque una cosa le haya salido bien en la vida –completo y el me mira. —Sí, es una locura… pero así me siento, descontrolado, sin correa, sintiendo más ese loco y desorbitado amor
Junto ambas manos, y sonrió.
—Lo que siento ahora, como me llega hacer sentir esa persona,… miserable con unas palabras, y loco de amor con solo un beso… No lo cambiaria, ni por mis manos destrozadas, volver a tocar en tarima, o…uno de los abrazos de mi madre.
—Eren…
—No lo cambiaría por nada –mis mejillas vuelven a doler, un recordatorio de que enseño los dientes al sonreír. —Quiero confesárselo Armin, decirle que lo amo más que a nada en este mundo…
Volteo a verlo, y Armin me mira con esa cara otra vez. Lo llego a empujar un poco.
—Pero…tendrás que ayudarme, para que no suene tan cursi –Armin, solo negaba con la cabeza.
Ambos nos peleamos, a juego. Conseguí meter su cabeza debajo de mi sobaco y fregarle la cabeza de coco que tiene. Como antes, como niños pequeños.
Ando tan distraído, que no advierto el peligro.
—Me lo llevare, de vuelta a casa –le digo, después de una pregunta que me hace.
Miro mi reloj, ya se harán las 3:14 pm.
—Sera mejor que le diga a Levi, que tendrá que aguantarse hasta las 5. Y no se ande impacientando –digo al ponerme de pie.
— ¿Iras a verlo ahora? –me pregunta.
— Así es, ¿por? –hace un cara rara. Y yo lo veo.
—Tss, tendrás que esperar –me dice jalándose una mejilla, como cuando se pone nervioso. Lo veo con aun más extrañeza, descendiendo las cejas, lo cual lo obliga a confesar.
—Hace rato entro, uno de sus amigos a verlo.
— ¿Amigo? –inquiero. Si no le he avisado a nadie, ni a Mike o Hanji, ni si quiera a la misma Mikasa de…
— Armin, descríbeme a ese compañero.
—Mm, -se pone a pensar —Un alto, rubio, -dice, podría ser Mike, no debía pensar que…
—…de ojos azules, cejas espesas que venía con un…
— ¡Ese desgraciado! –gruño, Armin retrocede en lo que yo me doy vuelta bruscamente para ir en dirección a la habitación de Levi.
—Eren, esper··· -me decía pero yo ya estaba a media carrera y doblando la esquina. Había chocado con una enfermera que me dijo: "¡Oiga!", pero yo hice caso omiso y fui acelerando.
Mientras Armin, recogía la nota que se me cayó con el nombre del doctor.
—Ese Eren –decía al tomarlo de cuclillas, en los que unos tocones negros hacían su entrada en las puertas del hospital. Amin levanta la vista y se encuentra con…
—Mikasa-.
Fuera de ello, yo seguía en mi carrera por llegar a su habitación y a un par de pasos oigo: "¡Erwin quítame las manos de encima, yo···!"
Abro la puerta al instante siguiente, para encontrarme con esa escena del rubio sentado encima de la camilla, a un costado de Levi. Sosteniendo ambas de sus manos, pro las muñecas.
El pecho mío, se eleva arriba y abajo, el rostro de rabia y los ojos furacos ya estaban desde antes de entrar, al igual que el puño en la mano derecha. Bien formado… esperaba encontrar algo así, pero esto fue peor.
—E··· -Antes de que si quiera pronuncie mi nombra, yo ya había avanzado contra el sujeto. Ambos me veían en la puerta. Pero yo solo lo golpeo a él.
Ni tiempo de gritar tuve, se lo saque de encima. Dándole un par de golpes debajo de la camilla y el suelo.
—.. ren! –Para cuando el acabo de decirme mi nombre. Yo había empezado a molerlo a golpes, roto su nariz hasta quizá barbilla, porque sangraba y solo me manchada manos de…
— ¡Carajo! –exclamo al sujetarme el brazo, para el octavo golpe.
Su contacto no me calma, por supuesto que no. Estaba en otro lado, y no media las consecuencias ¡quería al cabrón muerto!, sin importar el precio pero…
Cuando mis oídos escuchar el quejido de sus labios, ese chillido de dolor me regreso a la realidad.
Mi misión era…protegerlo.
—Levi –exclamo al ponerme de pie, viendo que ha estirado la mano para detenerme y con la otra se sujeta el vientre con expresión dolorida.
Un par de enfermeras entran para cuando yo tengo a Levi, resguardándolo en mis brazos y pecho. Sujetándolo con una mirada amenazante hacia los demás, un cuerpo desplomado a mis pies… y sangre en los nudillos.
.
[Una semana después – Levi narra]
Lo admito. Dude.
La mañana siguiente en la que despierte en casa, en esa cama, que he usado desde hace por lo menos siete años.
Temí, abrir los ojos y ver que Eren…No había cambiado nada.
Entro por esa puerta, con una charola y viendo en la cama. Frente a frente, yo en la cama, observando su figura a mis pies y el en el marco de la puerta con una charola.
Su rostro, esa sonrisa y la mirada, todo era absolutamente igual que antes.
…como hace años, cuando…
Me pone la mesilla sobre el vientre. Con el desayudo, que tiene todo el aspecto de película, comprado... pero… ahí una nota de "Bongour, Levi", echa a mano. Esta tiene toda la pinta de ser obra suya.
No dije nada, ni di las gracias, cogí el tenedor y comenzó a pichar uno de los waffles. No dijo nada ni me regaño, por tomar el jugo antes que té.
Me trata como su hijo, ¿o mejor?
—Eren –coloque el tenedor de un lado, junto al jugo. Y gira la cabeza para verlo sentado al lado de mi cama, viéndome comer y pareciendo extrañamente contento.
—Tú… –me besa y yo parpadeo. Eso, se siento tan irreal.
Me suelta de labios, después de dos segundos.
—Eso se sintió falso –le digo, y no es ninguna mentira.
—Y este –dice al probar otra vez y besarme. Me palpita el pecho. Las manos, escuecen… me lo estoy creyendo.
¿Es real?
El, ya no… ya va a verme como un…
Me suelta, parpadeo en lo que dice: ¿Qué tal?
No importa cuando veces parpadee, el no desaparece de mi vista. No es un sueño, es real.
Quiero decir, pero solo logro conseguir que mis ojos se agiten.
Por fin… había esperado tanto.
—Ta vez con otro… -Escucho de su voz risueña, lo veo aproximarse para darme otro beso.
Pero yo cojo su rostro en manos en esta ocasión. Y empujo su rostro contra el mío. Mando al diablo el desayuno, y el asqueroso dolor en mi cuerpo para besarlo, con ganas, con esas malditas ganas que el tengo desde hace tiempo.
Eren no me detiene esta vez. Ninguno de los dos sabemos cuando parar.
Mis manos se meten entre las hebras de cabello en su nuca. Tiran de estos hacia mi persona.
Y Eren, sigue sin ponerme un alto.
Sonreiría, si dejase mis labios en paz. Pero ahora no quiero eso. Un par de lágrimas resbala por mi mejilla.
Ya puedo creerlo ahora.
Eren es mi subordinado.
Yo he sido siempre, él que le da las ordenes.
.
…...
✿ ↓ ✿ Recta Final: 10 / 4 ✿ ↓ ✿
¡AH! ¡OH! ¡Hola mi gente! ¡Volví del Hiatus! ¡REGRESE A WATTPAD!
Me siento muy contenta y no está de más…
¡Muchas gracias por haberme esperado, comprendido! Y esas personitas que se preocuparon por esta tonta, infinitas gracias, en serio me hicieron llorar de tanto amor y compresión de su parte. Ya estoy mucho mejor yo y mi madre, gracias, gracias por haberme dado su apoyo.
Las extrañe, sinceramente me sentí muy sola. Pero, me alegra haber regresado.
Bien, bien… regresando con el fanfic.
Les dije que se ponía fuerte, y lo está. Eren tenía una explicación para todo esto, no lo hacía solo porque si… Ahora, empieza la ardua tarea para recuperar la confianza de Levi.
Y de eso, nos falta saber que dirá Mikasa xc
Armin, aunque suele ser más apartado y secundario, también tuvo un papel fundamental en este arco.
Como les dije, se va conociendo más el pasado de Levi. Y como lo pudieron, es trágico… pero de la tragedia ¿que nace…?
Muuuuchas verdades fueron descubiertas, y otra más se mantienen secretas.
Si les parece que le tiempo paso o muy rápido o muy lento, es porque es necesario. Les aviso, la boda sigue en pie… y como dice, el título: "El Rey pide". Levi, ya pidió dos cosas, falta la tercera.
¡Uff! La verdad fue un largo trabajo, 13, 000 y tantos… para este cap… el siguiente, temo decir que será aún más fuerte.
Las mentiras acabaron, veamos qué tan dura es la verdad. …Como yo digo (me siento anciana); "En un mundo de mentiras, el que dice la verdad, es el asesino".
No se olviden que conoceremos a Levi, en plenitud, asique díganme; ¿Creen que Levi dijo toda la verdad a Eren?
Las aprecio un montón, y las extraño mucho también, a esos lindos comentarios que me dejan… en serio que me alegran con ello.
¡Gracias a la espera!
Cuidense, tenga un feliz Halloween!
#Nanariko-chan.
