Notas del Autor: hola a todos de nuevo y les deceo una feliz navidad. Había pensado en subir esto el 24, pro no tuve tiempo debido a las fiestas y el 25 no tuve internet, asi que lo subo ahora. De todas maneras, para el 31, pienso subir dos capítulos. Uno de este fic y el otro de mi Fic de Digimon. Les deceo unas felices fiestas a todos.
*Spoiler Alert*
Este capítulo es más corto que los anteriores, y en particular no me gusta como lo termine. Pienso que fue de una manera muy abrupta, pero no se me ocurría como arreglarlo. Les prometo que el próximo será mejor.
En cuanto al capítulo en sí, solo veremos un poco mas de cómo se desarrolla la relación entre Itsuwa, Touma y Shirou.
También se muestra algo de la personalidad de Shirou en lo que se refiere a una situación de combate o situaciones de peligro. Me gustaría contestar a una crítica que hicieron en la versión en inglés que está siendo traducida por Enlightened End. En ella dice que tengo errada la RM de Shirou con la de archer, pero este Shirou es más adulto y a entrado bastante en la mentalidad de Archer, pero sigue manteniendo parte de la suya, que le impide convertirse completamente en él.
No olviden comentar sobre el capitulo y ver la versión en inglés los que están usando el traductor.
Sin mas que decir, que comience el Show.
Capítulo 33: Tierras Hostiles.
Normalmente, Shirou culparía de sus desgracias a la raíz. No por cosas grandes como enfrentarse a un ejército de Ghouls o un apóstol muerto, sino más bien por pequeñas cosas que terminan complicando su vida diaria. Cosas como tropezar con Blue y accidentalmente darle un beso.
Más recientemente, culpaba a Zelretch. Teniendo en cuenta las cosas que se decía del hombre y lo que él mismo sabía de primera mano, no era muy sorprendente que pensara así.
Ahora … ahora estaba seguro que todo esto era culpa de Kamijou. Ciertamente, Shirou tenía la suerte del diablo para meterse en situaciones como las que estaba actualmente. Pero con la inclusión de Kamijou, quien por propia admisión atraía la mala suerte, las cosas había escalado a un nivel completamente nuevo en cuanto a caos.
Uno solo se puede imaginar el explosivo resultado de combinar dos entidades tan similares como Emiya y Kamijou. El resultado siempre pareciera terminar de manera espectacular.
Escena Break.
Cayendo a varios Km por hora, el mago de pelo blanco y el portador del Imagine Breaker de pelo negro, solo podían maldecir a su compañero de clases rubio quien a su pesar, parecía disfrutar mucho del caer al vacío como si se tratase de una ocurrencia regular.
Dado al incomodo modo en el que se encontraban los dos, les resultaba muy difícil alcanzar el disparador del paracaídas. No ayudaba el hecho de que Kamijou se había asustado y se había aferrado a Shirou como una lamprea y había inmovilizado efectivamente sus brazos. Por suerte, este debió ser un paracaídas de alta tecnología de la ciudad academia, ya que a cierta altura se desplego por sí mismo.
Por su puesto, fue en este momento que la mala suerte de los dos muchachos actuó, haciendo que el viento los arrastrase fuera de curso, haciendo que cayeran al rio Rodano, que era conocido por tener más de 100 metros de ancho.
Así como el sonido de agua corriendo y la sensación del liquido inundando sus pulmones, tanto Shirou como Touma trataron de despegarse entre sí para tratar de nadar hacia la superficie.
Apenas si habían logrado desenganchar el arnés que los unía, cuando una tercera figura se les unió e intentó ayudar a sacarlos del agua. Dicha tarea se vio dificultada por el hecho de que el paracaídas seguía aferrado a Kamijou, por lo que el peso lo arrastraba hacia abajo.
Finalmente salieron a la superficie y miraron a su alrededor, mientras se encontraban en una zona cuya profundidad no era mayor que la de un charco. A juzgar por la posición del sol, era cerca del mediodía, pero solo ellos parecían estar alrededor, tal vez por el miedo a las manifestaciones.
Lo más notable a su alrededor, era un puente de piedra destrozado que solo llegaba hasta la mitad del rio.
"ES-Estan bien?". Preguntó una voz femenina a su lado. Al parecer, esta era la otra figura que se había sumergido con ellos para sacarlos. Lo más probable era que hubiese saltado del puente.
A pesar de que se encontraban en Francia, la chica que los había ayudado era claramente japonesa. No les tomó mucho a los dos chicos reconocerla.
"Eres (Tos-Tos) Eres Itsuwa de los Amakuza?". Dijo Touma, mientras expulsaba el agua de sus pulmones.
Escena Break.
Después de reconocer a Itsuwa, ambos le preguntaron si había sido llamada por Tsuchimikado para ayudar con este caso. Dado a que se suponía que los Amakuza estuviesen en Londres con la organización Nessesarius, no era muy descabellado pensar que el agente rubio, quien también era un mago afiliado a los anglicanos, pidiese algún tipo de refuerzo.
Inesperadamente, Itsuwa no parecía reconocer el nombre de Tsuchimikado. Según ella, los Amakuza se habían dispersado en varias partes de Europa para investigar los rumores sobre el Documento de Constantino. Ella también se había sorprendido que ellos dos sabían acerca del Documento C. pero dijo que era de esperarse del hombre que había derrotado a la sacerdotisa de un solo golpe y del hombre que había destruido toda una flota de barcos con una sola flecha. Todo esto lo había dicho con los ojos chispeantes, haciendo que los dos chicos se sintieran ligeramente incómodos.
Sin que los dos magos lo supieran, Kamijou se había tensado mentalmente, preguntándose que era lo que le había hecho a Kanzaki ya que estaba hablando de cosas que habían sucedido antes de que perdiera la memoria.
"Hemos venido junto con Tsuchimikado Motoharu para detener el documento C.". Explicó Emiya.
Al parecer, los Amakuza estaban investigando algo que ver con las líneas ley. Sin embargo, esa explicación no fue muy esclarecedora para Kamijou, quien no sabía realmente mucho sobre el mundo mágico, mas allá de lo que había experimentado de primera mano.
"Eso quiere decir que los demás miembros de los Amakuza están aquí?". Preguntó Touma mirando a su alrededor como si esperase ver a Tatemiya Saiji, el papa substituto de los Amakuza. Entonces, parpadeó. "Y donde es aquí exactamente?". Añadió, al darse cuenta de que no savia donde se encontraba, mas alla de que estaba en Francia.
"No, los Amakuzas nos hemos dispersado en las principales ciudades de Francia y a mí me toco venir aquí a Aviñol". Respondió Itsuwa raídamente.
Esto llamo la atención de Touma. "Pero si están investigando el documento C. ¿Por qué están en Francia y no en Italia?". Había querido preguntarle eso a Tsuchimikado en un principio, pero antes de que pidiese hacerlo, este los había lanzado de un avión.
"Si no les importa …". Interrumpió Emiya. "Sería más conveniente si nos fuéramos a un lugar más seguro para discutir este tipo de cosas, en lugar de estar a la intemperie". Dijo, mientras miraba a un lado y otro. Ya que él era en realidad un asesino profesional, era consciente de lo fácil que seria para un francotirador darles en una zona tan abierta como esa, y teniendo en cuenta que estaban en un bastión enemigo, estaba un poco preocupado
"HA, si". Dijo Itsuwa poniéndose de pie. "Déjenme ir primero por mi bolso. Lo dejé en el puente antes de saltar al rio". Dijo, confirmando la teoría de los muchachos.
"Espera Itsuwa". Pidió Touma.
Como si se tratase de un perro entrenado, la muchacha se detuvo bruscamente y se le quedó mirando, como si esperara una orden.
En su lugar, Kamijou se sonrojó y desvió la mirada. "Dime, tienes un cambio de ropa en tu bolso?". Preguntó a la ligera.
Dado a que los Amakuza eran especialistas en la infiltración y pasar desapercibido, era natural que tuviese un cambio de ropa, para evitar el seguimiento en caso de huida, o no levantar sospecha en caso de ser la que perseguía a alguien. Por lo tanto, la respuesta de Itsuwa fue afirmativa. "Si, poseo un cambio de ropa en caso de ser seguida y tener que mezclarme con la multitud o si tengo que seguir a alguien y despistarlos para que no me reconozcan. ¿Por qué la pregunta?". Cuestionó sin entender las motivaciones del chico.
En lugar de responder, Touma simplemente miró hacia el cielo y señalo con su dedo a lo que se refería.
Siguiendo la línea del dedo, Itsuwa finalmente se dio cuenta de que el top sin mangas de color rosado que llevaba se había transparentado a causa del agua y se podía veri el sujetador blanco que llevaba debajo. Levantando rápidamente la mirada, se dio cuenta de que ninguno de los chicos la estaba mirando, en un esfuerzo por ahorrarle la vergüenza.
En lugar de una reacción típica de las mujeres a las que Kamijou estaba acostumbrado, Itsuwa no le dio una cachetada, intento freírlo con un millón de volteos de electricidad, ni trato de morderle la cabeza. En su lugar, solo dio una risa nerviosa y se disculpo por las molestias, antes de darse la vuelta y Salir corriendo a buscar su bolso con lágrimas formándose en sus ojos.
Escena Break.
Una vez cambiada, Itsuwa volvió a reunirse con los dos chicos. Al verla, tanto Shirou como Touma se preguntaron donde se había cambiado. Sin embargo, su atención fue rápidamente redirigida por el atuendo que Itsuwa llevaba ahora. Se había colocado una blusa de color verde pálido, que curiosamente no tenía botones, por lo que debió atarlo en la parte delantera. De cierta manera, parecía algo que una prostituta usaría para llamar la atención de los hombres, pero en el rostro suave e ingenuo de la joven, parecía más bien como si hubiera perdido una apuesta y se hubiese visto forzada a llevarlo.
De manera muy descarada, Touma miro a la inusual vestimenta de Itsuwa, antes de declarar en voz alta. "Teniendo en cuenta la manera de vestir de Kanzaki, esto está bien, verdad?".
"L-la sacerdotisa no se viste tan indecentemente como esto". Proclamó la chica, antes de darse cuenta de que simplemente había constatado que estaba vestida de manera tan indecente, por lo que bajó la cabeza, cerró la boca y se sonrojó.
Momentos más tardes, los tres se encontraban caminando juntos. Habían decidido que ya que los tres estaban en busca del documento C, bien podrían trabajar juntos. Al menos, hasta que se reunieran con Tsuchimikado.
Mientras buscaban un lugar para charlar tranquilamente, los chicos se dieron cuenta del aspecto que tenían tras haber caído al rio. "Estamos muy empapados. Sería bueno que por lo menos pudiéramos quitarnos el barro de encima". Se quejó Kamijou.
Al oírlo, la espalda de Itsuwa se tensó, y comenzó a buscar frenéticamente algo en el bolso que llevaba consigo. "B-Bueno, aquí tengo una toalla… ". Había empezado. Sin embargo, antes de que pudiese ofrecerle la toalla a Kamijou, un hombre caucásico que estaba paseando a su perro, le dio una toalla a Kamijou, antes de alejarse y hacer un gesto con la mano, mientras decía algo en francés, que probablemente significaba algo así como "Puedes conservarla.
"Baya, que manera tan fría de ayudar a alguien. Aun así, parece que en Francia hay buenas personas". Dijo, antes de comenzar a secarse.
Itsuwa se congelo por un segundo, antes de verse ligeramente deprimida. Un segundo mas tarde, se dio media vuelta, todavía con la toalla en la mano. "Ha, E-Emiya-san, le gustaría… ". Una vez más, se detuvo, al ver como el mago de cabello blanco hiso aparecer una toalla en sus manos a partir de la nada.
"Hey! ¿Cómo hiciste eso?". Preguntó Touma.
"Hmm? Puedo trazar cosas sencillas además de espadas, claro que la mayoría no duran tanto como mis espadas y no son tan buenas, pero sigue siendo una habilidad un tanto útil".
"Ha, ya veo". Asintió Kamijou en el entendimiento. "Hmm? Itsuwa, ¿Por qué te pusiste tan rígida?".
"N-no hay razón". Contesto bruscamente, y siguió caminando. Detrás de ella, los dos hombres se quedaron mirándola, antes de mirarse entre sí y encogerse de hombros.
Escena Break.
Mientras los tres seguían caminando, Touma se preocupó por las manifestaciones y los posibles controles por la policía o el ejército. Ya que ni Emiya ni él tenían pasaportes, esto podía llegar a resultar muy serio.
Itsuwa lo tranquiliz´p, informándole que lo más probable era que solo quisieran ver sus pertenencias y no su pasaporte. Además, tanto ella como Emiya eran capases de usar la magia para hipnotizar a la policía.
Cruzando un arco de un muro de castillo, los tres llegaron a una plaza, donde vieron un café abierto y decidieron entrar.
"Hey, se que se supone que estamos tratando de no llamar la atención y todo eso, pero ..." empezó Touma. "Por qué la cafetería Dori!. Sé que es una empresa internacional, pero es igual a la que hay en ciudad academia. No podríamos ir a un lugar que haya sido iniciado por una pareja de ancianos o algo así?".
Itsuwa lo miro por unos segundos. "B-Bueno, hay lugares así, pero…".
"Ese tipo de lugares es más bien frecuentado por los locales. Si vamos a un lugar como ese, solo llamaríamos la atención, sería menos notorio si fuéramos a un lugar internacional como este, ya que no sería extraño que turistas fueran a este tipo de lugares". Termino Emiya, quien ya sabía este tipo de cosas, debido a la experiencia.
Kamijou simplemente hiso un ruido de resignación. Entonces, se dio cuenta de algo. "Espera, todavía estamos muy sucios. Si entramos a un lugar como este, no nos terminarían sacando a patadas a Emiya y a mí?". Preguntó, ligeramente preocupado.
Shirou frunció el seño, era una posibilidad. Además, teniendo en cuenta su aspecto, incluso si los dejaban entrar, todavía llamarían la atención, incluso en un lugar donde fueran muchos turistas japoneses.
"A, no tienen por qué preocuparse por eso". Dijo Itsuwa tranquilamente.
Al entrar, los dos chicos se dieron cuenta de a qué se refería. El lugar se veía como un típico café japonés. Pero lo que realmente le dio credibilidad a las afirmaciones de la chica, fueron el resto de los clientes.
Casi todos los clientes tenían la ropa revuelta, cubiertos de lodo y vendas, y un aspecto generalmente demacrado. Esto era a causa de las manifestaciones. La gran mayoría de los clientes eran franceses. A pesar del estado actual del mundo, ellos todavía debían salir a trabajar y cumplir con sus obligaciones, por lo tanto, era inevitable que algunos se vieran atrapados en medio de las revueltas.
"Ya veo". Dijo Shirou con un rostro pétreo.
Kamijou se dio cuenta de lo que debió haber estado pensando su compañero. A pesar del tiempo que había pasado, el todavía recordaba las palabras que le había dicho en Italia. Mirando a su alrededor, sintió como su estomago se encogía, al ver que incluso los niños tenían moretones y vendas en los brazos y la cara.
Hasta el momento, ni la Iglesia ni Ciudad Academia habían tomado ninguna acción directa en contra del otro desde la declaración del conflicto, pero eso no impedía que el resto del mundo se peleara, mientras intentaba alinearse con alguno de los bandos.
A pesar de que había perdido algo el apetito, tanto Itsuwa como Emiya señalaron que llamarían la atención si no ordenaban algo.
Acercándose al mostrador, se prepararon para hacer su pedido. Obviamente, la empleada que iba a tomar su orden era francesa. Esta era una perfecta oportunidad para que Touma comprobase los frutos de su arduo entrenamiento en el idioma Inglés, a través de su teléfono celular. Se había quedado atorado en el nivel 4, pero creía que era más que suficiente como para desempeñarse con fluidez en este tipo de situaciones.
Sin embargo, Emiya caminó delante de él y pidió su orden en un perfecto inglés. Era de suponerse, ya que el mago había vivido mucho tiempo en Inglaterra, antes de que fuera teletransportado a este mundo.
Sintiendo un poco de envidia del peliblanco, Touma se acercó a la empleada cuando fue su turno, y realizo su orden antes de que la chica pudiese preguntárselo. "Cofia n sanwich".
Pese a la terrible pronunciación, la empleada pareció entenderle sin dificultad. Entonces, fue el turno de Itsuwa.
"Un expreso, un sándwich de jamón negro y palillos de vegetales". Ordenó, pero a diferencia de los chicos, ella lo hiso en japonés.
Al ver esto, Touma se sorprendió. Mirando con más detenimiento a la encargada, vio que en su camiseta llevaba varias banderas bordadas, que probablemente significaban los idiomas que era capaz de entender. Al darse cuenta de que podría haber usado su lengua materna, Kamijou se sintió deprimido.
Después de recibir las bandejas con sus órdenes, los tres se sentaron en una mesa. Cuando Itsuwa colocó su bolso en el suelo, se escuchó un ruido metálico tintineante. Ante la mirada interrogante de Touma, ella se sonrojó y estaba a punto de hablar, cuando Shirou la interrumpió.
"Espera un segundo, por favor". Dijo, antes de sacar lo que parecía ser una tela de color rojo del interior de su chaqueta de la escuela, y se la dio a Kamijou. "Envuelve tu mano derecha con ella". Pidió al chico de pelo negro.
Parpadeando en sorpresa, Itsuwa miró con detenimiento al peliblanco, quien cerró los ojos y se quedo inmóvil tras la extraña petición que le había hecho a Kamijou. Por varios segundos, se preguntó lo que estaba haciendo, cuando de repente, sintió algo en el ambiente. Mirando de un lado a otro, finalmente se dio cuenta de que una barrera mágica se había establecido alrededor de su mesa.
"De esta forma, no seremos molestados por los demás clientes, y seremos capaces de hablar sin preocuparnos por ojos y oídos indiscretos, siempre y cuando no llamemos la atención por nosotros mismos". Mientras Shirou decía esto, había comenzado a revolver su cafe con una de las cucharas de plástico, por lo que un pequeño remolino de espuma se había formado en la substancia obscura.
Itsuwa se sorprendió. Claro que ella también podría colocar una barrera a su alrededor, pero no sin moverse o establecer algo como talismanes a su alrededor, lo que inevitablemente llamaría la atención. Supuso que esta era la magia del otro mundo que había escuchado, eran capases los dos magos de pelo blanco.
"Hum… lo que tengo en mi bolso es una lanza que se puede dividir en varios tubos más pequeños para el transporte". Contestó. "Hum, acabas de colocar una barrera mágica alrededor nuestro?". Pregunto con curiosidad.
"He? Pero eso no es posible, si así hubiese sido, mi mano… ". Kamijou se fue apagando, entendiendo para que Emiya le había pedido que cubriera su mano.
"Así es". Asintió Shirou, tanto a la pregunta de Itsuwa, como a las sospechas no formuladas por Touma. "Ese manto servirá como un sello temporal de tus poderes. Mientras tu mano este envuelta en el, podremos realizar magia. Sin embargo, debes tener cuidado". Advirtió. "Esto te podría dejar vulnerable a la magia, así que una vez salgamos de aquí, te pediré que me devuelvas el manto". Viendo al pelinegro asentir, Shirou cambió de tema. "Has sido capaz de comunicarte con Tsuchimikado todavía?".
Parpadeando por medio segundo, Touma contestó. "No, desde que aterrizamos no me he podido conectar con él". Contestó mientras sacaba su teléfono del bolsillo. Durante su trayecto desde el rio hacia el café en el que actualmente se encontraban, Touma había intentado llamar a su compañero rubio o enviarle mensajes, pero hasta el momento no había tenido éxito.
Suspirando en frustración, Touma miró a Itsuwa y le pidió información. "Por cierto, Itsuwa. Si estamos buscando el documento C. ¿Por qué estamos en Francia y no en Italia? ¿No se supone que solo se puede usar en el vaticano?".
Rápidamente, Itsuwa les dio un breve resumen de historia sobre Francia y los Papas. Al parecer, en el pasado de franca, un rey francés había logrado obtener la custodia de un Papa y lo obligó a quedarse en Francia en lugar de Italia. Ya que el Papa necesitaba estar en el vaticano para ciertas actividades, como el uso de ciertos artefactos espirituales. Por lo tanto, se creó una tubería que conectaba el Vaticano con el palacio papal. Esa tubería corría por una línea ley, y debió ser cortada tras la liberación del Papa. "Pero al parecer, esa tubería fue reconectada recientemente. De esta forma, si el plan de usar el documento C falla, no se podrá remontar a la Iglesia católica romana, ya que cualquier investigación terminaría en Francia". Explico la chica.
"Es probable que así sea". Dijo Touma. "Ya que Tsuchimikado nos trajo aquí, seguramente fue porque se percató de algo, por lo que seguramente se trate de esto".
"Eso parece. Mis órdenes son las de investigar la ciudad de Aviñol y contactar al papa substituto si encuentro algo inusual".
"En lo que tardas en finalizar tu investigación, podría ser demasiado tarde". Añadió Shirou. "Si La Delta Force se está moviendo, lo más probable es que no nos quede demasiado tiempo".
Itsuwa pareció entender lo que Emiya le estaba diciendo. El tiempo se les estaba acabando, y la situación estaba por llegar a un punto crítico.
Como si fuera un presagio, las ventanas del local estallaron hacia adentro a causa de las cientos de personas que estaban intentando entrar.
Shirou no era capaz de hablar francés, pero gracias a Ciel, había aprendido varias palabras. A diferencia de las personas que intentan aprender cosas como pedir direcciones o donde estaba el baño, Shirou le había pedido que le enseñara palabras como matar y atrápenlos. Después de todo, esas eran palabras muy comunes en su linea de trabajo. Fue por esto, que entendió que esa turba los estaba buscando.
Dado la intensidad de la concentración que tenían en atrapar a japoneses, el campo delimitado que los rodeaba no era capaz de ocultarlos. Él podría haber colocado un campo que los hiciera imperceptibles para el resto del mundo, pero hubiera tomado mucho más tiempo y al final se vería como una mesa bacía, lo que tampoco ayudaría, ya que alguien más podría haber intentado sentarse en ella.
Rápidamente, los tres se levantaron y corrieron hacia la puerta trasera para escapar de la turba enfurecida.
Kamijou se preocupó al ver a tantas personas siendo abordadas por la turba, personas que no habían estado haciendo nada, nada excepto intentar tener una comida agradable a pesar de las circunstancias. Había intentado dar la vuelta para ayudar a otras personas a salir, pero la gruesa puerta de metal por la que habían salido se cerró repentinamente por Itsuwa de una patada. Él estaba a punto de protestar, cuando Emiya le coloco una mano en el hombro.
"Si entramos Allí, solo causaremos más problemas, esa turba es demasiado grande para que puedan moverse con facilidad, y cuando se den cuenta de que no estamos allí, se irán y dudo que le hagan demasiado daño a los locales".
Kamijou no parecía convencido. "Por lo menos deberíamos tratar de sacar a los niños!". Insistió.
Shirou negó con la cabeza. "Nuestro trabajo es encontrar el documento C y destruirlo".
Al oír las frías palabras de su compañero, la ira comenzó a burbujear en el interior de Kamijou. No podía entender como alguien podía estarce preocupando por un trabajo cuando niños inocentes podían salir lastimados. Estaba a punto de gritarle, cuando Itsuwa habló. "Cosas como esta están ocurriendo en todo el mundo". Comenzó. "Mientras más tardemos en completar nuestra misión, mas personas inocentes saldrán heridas".
Al oírla, Touma entendió. Él recordaba lo que Emiya le había dicho en Italia. 1 para salvar a 10 y 10 para salvar a un centenar. Ellos estaban dejando de salvar a estas personas, con el fin de completar su misión y evitar que millones más tengan que seguir sufriendo. El entendía la lógica. Pero no por eso tenía que gustarle. Dándole una última mirada a la puerta trasera del local de comida, apretó los dientes. Iba a terminar esto lo más rápido posible, así nadie más tendría que salir lastimado.
Escena Break.
Habían corrido un par de calles. Pero al doblar una esquina, se encontraron con otro grupo de manifestantes. Pensando en ello, Shirou pensó que era un poco sospechoso. Había estado en situaciones como estas demasiadas veces como para contarlas. El no era un experto en la infiltración como los Amakuzas, pero era bastante hábil.
"Parecen estar muy organizados". Comento Touma.
"Ciertamente no es normal". Agrego Itsuwa. "Los Amakuzas somos especialistas en pasar de ser percibidos".
"Podría ser que el que controla el documento C nos vio caer en paracaídas o vio un avión de ciudad academia pasar por aquí y tirar algo". Supuso el pelinegro.
"Este podría ser el método por el cual están intentando interceptarnos". Agregaron Shirou e Itsuwa, entendiendo lo que Kamijou intentaba decirles.
Ellos debían llegar al palacio de los papas, pero los caminos estaban bloqueados por los manifestantes. Dado que el tiempo era crucial, la mejor opción podía ser la de simplemente cargar hacia la turba y traspasarla. El problema era que muchos de ellos saldrían heridos, ya que dos de los miembros de su grupo eran magos.
"Deberíamos simplemente cargar hacia ellos". Dijo Touma.
Al oírlo, los otros dos lo miraron confundidos. "Si el que controla el documento C ya sabe que estamos aquí, no hay sentido en escondernos. Se nos acaba el tiempo".
Apretando los dientes, Shirou estuvo de acuerdo. "Él tiene razón. La utilización del documento C toma tiempo, ¿no? Si ya sabe que estamos aquí, podría intentar apresurarse o peor, podría intentar regresar al Vaticano, donde sería imposible alcanzarlo". Entonces, sonrió.
Por alguna razón, Touma sintió un escalofrió correr por su Columna vertebral ante esa sonrisa. Por su parte, Itsuwa también sintió su cuerpo reaccionar, pero no de la misma manera que Kamijou.
Caminando tranquilamente, Shirou se paro frente a la multitud. Al verlo, todos comenzaron a correr por la estrecha calle hacia él. Tanto Itsuwa como Kamijou se preocuparon al ver esto.
Por su parte, Shirou simplemente levantó el brazo y hablo. "Trace on".
En su mano, había aparecido una espada de color negro con una inscripción dorada en la hoja. Al verla, todos los manifestantes se detuvieron y la miraron con los ojos abiertos como platos. Entonces, Shirou dejo salir un grito salvaje y se abalanzo contra ellos. Ante esto, la multitud palideció como un fantasma y salió corriendo y gritando de puro terror. Un instante mas tarde, la calle estaba bacía, a excepción de Emiya.
Mirando a su mano, Shirou se rio al ver la espada.
Tizona. La espada que solo pelearía contra los dignos. Una espada que le perteneció al Cid de Babieca y que generaría un terror absoluto a aquellos que no fueran dignos en su lucha.
"A veces me asustas mucho Emiya". Dijo Touma mientras se acercaba a su compañero de pelo blanco con Itsuwa siguiéndole el paso.
Dejando que la espada se desvaneciera en partículas de prana, simplemente le dio una de las sonrisas patentadas de Rin Tosaka. "Ara, De qué estás hablando, Touma-kun".
"Ves! Es a eso a lo que me refiero".
Sip. Las sonrisas de rin, definitivamente daban miedo.
Mirando en la dirección del palacio de los papa, se dio cuenta de que había más turbas. Shirou trago saliva al ver el número y tamaño que tenían. "Creo que no va a ser tan fácil seguir a delante". Mirando hacia arriba, pensó que tal vez podría ir saltando de edificio en edificio. El problema sería el tener que lleva tanto a Itsuwa como Kamijou. También podía intentar despejar el área con uno de sus Fantasmas Nobles, pero eso causaría un gran número de bajas civiles, y quería evitar eso lo más posible.
Antes de que pudiera tomar una decisión, alguien de la gran multitud los vio y comenzó a gritar algo en francés. Rápidamente, los tres comenzaron a correr en otra dirección.
Las cosas se estaban complicando.
Escena Break.
Se habían escondido en un edificio de piedra que parecía estar hecho de un acantilado.
En cada esquina que doblaban, otro grupo había aparecido para emboscarlos.
Shirou había trazado sus dagas rúnicas ni bien habían entrado, y las había colocado a ambos lados de la puerta, asegurándose de que estuviesen a salvo. Por el momento.
"¿Qué hacemos ahora?". Preguntó Touma. "A este ritmo, jamás llegaremos al palacio Papal".
Itsuwa había sacado varios tubos de su bolso y los había unido entre sí, forman una lanza friulana. "No sé qué hacer en este tipo de situaciones. Los Amakuza preferimos evitar el conflicto cuando podemos".
"Lo mismo digo". Agregó Shirou. "Si se tratase de Ghouls u otra clase de criaturas, no me molestaría mucho en abrirme paso. Pero estos son civiles que no tienen idea del mundo de la magia".
Touma se había sonrojado, al ver la división de Itzuwa cuando se levantó con su lanza, pero sacudió rápidamente la cabeza y se centro en el problema actual. "Necesitamos destruir el documento C. para Detener los disturbios, pero debemos detener los disturbios para llegar al Documento C. Esto es un circulo vicioso". Se quejo.
Entonces, el teléfono de Kamijou comenzó a sonar.
"Kami-yan? Emi-yan? Están bien?". Preguntó la voz de Tsuchimikado.
Entonces, Shirou se dio cuenta de algo. Todavía tenían a un aliado que podía ayudarlos. Solo esperaba que el rubio no hubiese sido atrapado por los disturbios.
Iba a estar muy decepcionado.
Fin del capítulo 33
