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Apenas Hermione cerró la puerta, Remus se apresuró a volver a colocar el hechizo silenciador. Tenía una idea de lo que Charlie quería decirle y no era una conversación que quisiera que Hermione, o cualquier otra persona, escuchara.
Charlie recogió su varita del suelo, la que Hermione le había quitado por precaución y conjuró una botella de licor de dragón y dos vasos. Sin decir nada sirvió los dos vasos, le entregó uno a Remus para después volver a su sillón y tomar un gran sorbo de licor. No dejó de beber hasta ver el fondo del vaso y luego de unos segundos, agitó su varita para rellenarlo.
- Bebe, Remus - le ordenó Charlie sin mirarlo - le dije a Hermione que no te iba a golpear y no planeo hacerlo, así como no planeo decirle a nadie sobre ustedes.
Sin saber si tenía que decir algo, Remus miró su vaso y tomó un sorbo. El licor era fuerte, tanto como el que servían en la caravana de Ulmer y no dudaba que si Charlie seguía tomando sin detenerse, como lo estaba haciendo en ese momento, no pasaría mucho tiempo para que él tuviera que cargar a un inconsciente Weasley a la madriguera.
- De verdad quería matarte - comentó Charlie mirando su vaso en vez de al hombre lobo - no sé cómo empezaron su relación y no tienen que decirme si no quieren, ya entendí que no es un capricho de ninguno de los dos, pero si hubieses escuchado a Hermione llorar en mis brazos hubieses hecho lo mismo - Charlie miró al hombre lobo por primera vez desde que Hermione había salido de la biblioteca - pensé que le estabas haciendo daño, que te estabas aprove...
- Charlie... - empezó Remus.
- No, Remus - lo detuvo el pelirrojo - no estás aquí para conversar o dar explicaciones. Estás aquí porque necesito que me escuches, ¿entiendes? - con un movimiento de varita el mago relleno aun más el vaso del hombre lobo - bebe.
Era una situación surreal, casi cómica sino fuera por el hecho de que era consciente de lo peligroso que era tener a un próximamente alcoholizado mago que acostumbra a domar dragones y un hombre lobo en una discusión en un cuarto cerrado. Solo le quedaba asentir y escuchar, así que levantó el vaso y tomó con cuidado.
Hubo un vacío en el lugar, se escuchaba la música del salón atenuada por los hechizos silenciadores y justo cuando Remus pensaba que quizá Charlie había tomado demasiado y por eso no hablaba, el pelirrojo miró al hombre lobo.
- Once meses, Remus - murmuró Charlie - ni siquiera ha pasado un año, Remus.
- Lo sé, Charlie - le aseguró Remus sin dejar de mirarlo - Y quizá no me creas, pero no hay día en que no piense en ella, no hay día en que no piense en que Teddy necesita a su madre, que la extraño.
- Vaya manera de demostrarlo, Remus - comentó Charlie volviendo a rellenar tu vaso - acostándote con Hermione.
Remus podía negarlo, al fin y al cabo habían hablado de que había algo entre ellos, no que se habían acostado, pero no lo negó, no le iba a mentir a Charlie.
- Quizá no siempre estaba aquí, pero era mi mejor amiga, Remus. Cada vez que tú te alejabas, era yo el que recibía una carta desconsolada - relató Charlie mirando su vaso mientras lo agitaba- cuando viajaba por misiones era yo el que prestaba el hombro y la escuchaba llorar por noches porque accedías a misiones suicidas con manadas que no podías controlar - se giró para enfocarse en el hombre lobo - ¿Sabes cuántas veces la detuve de ir a buscarte?, ¿Sabes cuántas veces...
Charlie se detuvo, suspirando como si tuviera tantas cosas que recriminarle a Remus, que no pudiera elegir entre todas ellas. Dejó su vaso en el piso por un segundo, junto sus manos y jugó con sus dedos.
- Cuando vi a Hermione llorar, me preocupé porque es como una hermana para mi, es como Ginny - dijo aun sin quitar la vista de sus manos - pero cuando supe que era tú, no pude dejar de pensar en Dora, en que estaba escuchándola otra vez, sufriendo, y aunque creo que Hermione puede hacer lo que quiera, no quiero verla como a Dora - el pelirrojo giró su cabeza para mirar al hombre lobo - no tengo nada contra ti, Remus, pero solo quiero que me prometas que esto no es un juego...
- Charlie, esto no es un juego - le aseguró el hombre lobo - Hermione no es un juego.
- ¿Entonces qué es?
Remus abrió la boca para responder, pero al no encontrar palabras la volvió a cerrar y miró al pelirrojo que lo enfrentaba con una mirada intensa. No había odio o enojo en su rostro, pero sentía que le iba a explotar la cabeza si seguía mirándolo así. No tenía una respuesta, no tenía idea de como definir lo que tenía con Hermione.
Tampoco quería hacerlo, ni siquiera le gustaba decir que había algo entre ellos.
¿No era ese el punto de lo que habían comenzado? Sin preocupaciones, simplemente dos personas que se llevan bien, que disfrutan físicamente y que no se exigen nada. Ninguno se aprovechaba del otro, porque ninguno de los dos estaba en una posición de ofrecer nada al otro.
Charlie lo seguía mirando, esperando una respuesta y él aun no la tenía. Iba a decirle que él era un hombre lobo, viudo y con un hijo y que Hermione acababa de salir una relación y aun estaba intentando superar lo que había vivido en la guerra, que lo que tenían no era un juego, sino una situación de ayuda mutua, nada que pueda llevar a una relación romántica y sólida como la que sentía por Dora, no había ese tipo de sentimientos involucrados.
No es que no hubiesen sentimientos, solo no ese tipo de sentimientos. Aun así Hermione no podía considerarse una persona cualquiera en su vida, en los últimos meses se había convertido en la persona que lo ayudaba a seguir adelante sin sentirse destrozado constantemente. Era la persona que lo hacía olvidar y seguir adelante sin pensar en el pasado.
Dentro de todo lo que habían vivido, Hermione le traía normalidad a su vida, ella era la responsable de que no todo fuera tan difícil.
- Hermione es... - empezó Remus aun luchando por encontrar la palabra correcta - ...es importante.
Charlie ya no lo miraba, solo jugaba con sus dedos como si no lo hubiese escuchado. Charlie no era una persona aterradora, pero en ese momento, Remus se sentía como un niño de primero dándole explicaciones a McGonagall.
- Lo es - le aseguró el pelirrojo - por eso te lo voy a decir solo una vez, Remus. No le hagas lo mismo que le hiciste a Dora - antes de que Remus empezara a replicarle, Charlie siguió - no le voy a decir a nadie, ni voy a seguir preguntando más cosas, porque confío en el juicio de Hermione y también confío en ti, pero voy a estar pendiente, Remus y si veo por un segundo que Hermione esta sufriendo, créeme que no voy a ser tan comprensivo.
Remus asintió con la cabeza, si poder articular una respuesta a lo que le acababan decir. Era una locura, pero sin más, Charlie se levantó de su asiento y miró a Remus como diciéndole que no hablarían más. Miró la puerta y luego el vaso vacío en la mesa, agitó la varita para volver a rellenar el vaso y en menos de un parpadeo volvió a ver el fondo de este y agitó su cabeza, probablemente por lo rápido que había tomado su ya doceava dosis de licor.
No volvió a mirar al hombre lobo, simplemente empezó a mover la varita para quitar los hechizos de la puerta y volver a la fiesta, pero Remus llamó su atención.
- Charlie - lo detuvo Remus cuando recobró el sentido de control de la situación - gracias por preocuparte.
- Estamos hablando de Hermione Granger - respondió el pelirrojo deteniéndose pero sin darse la vuelta para enfrentar al aun sentado hombre lobo - Ella no es solo importante para ti, Remus.
- No me refiero solo a Hermione - insistió Remus logrando la atención del pelirrojo -me refiero a Dora, Charlie, yo sé que cometí muchos errores con Dora y que no estuve con ella incluso cuando.
- Remus - lo interrumpió Charlie volviendo a su asiento - quizá fuiste un imbécil, un real imbécil - recalcó - pero tú la hiciste la bruja más feliz del mundo, nadie, en especial tú, debería olvidar eso.
- ¿No lo dices solo para hacerme sentir mejor? - le cuestionó Remus volviendo a agarrar su copa - todos insisten en lo feliz que era, en que yo fui responsable de eso, pero esos fueron unos meses en comparación a lo horrible que la hice sentir por más de un año, Merlín ¡Cuando estaba embarazada!
- Remus, en este momento estuve apunto de matarte, créeme cuando te digo que nada de lo que te digo es para hacerte la vida más fácil - le recordó el pelirrojo con una sonrisa melancólica - Dora era impertinente, insistente y terca, cuando se le metió en la cabeza que quería ser auror, incluso cuando era la bruja más torpe que había pisado Hogwarts y que fue rechazada en la primera evaluación, volvió y lo logró incluso ser la protegida de Ojo Loco y cuando se le metió en la cabeza que te quería a ti, no quiso aceptar un rechazo a pesar de que sabía que iba a sufrir, ¿entiendes?, ella lo sabía y estaba dispuesta a enfrentarlo.
- Eso no quita que fui en desgraciado - murmuró Remus volviendo a dejar su vaso en la mesa.
- Y lo fuiste por pensar que no la merecías, así que no hagas lo mismo otra vez - le dijo el pelirrojo mientras veía la expresión de duda en el rostro de Remus - me refiero a que estás volviendo a pensar que no la mereces.
- Es que no la...
- Ni siquiera se te ocurra terminar esa oración - lo retó Charlie levantándose de su asiento y asiendo desaparecer con la varita la ahora vacía botella de licor de dragón - ¡Si respetas algo de la memoria de tu esposa, por lo menos haz lo que ella siempre te pidió, no te culpes por todo!.
Charlie estaba furioso, sus manos estaban convertidas en puños y mantenía los ojos cerrados para mantener el control mientras vociferaba todas las cosas que Dora le había dicho. Remus volvió a silenciarse, esta vez seguro de que Charlie había sobrepasado su límite de alcohol y sin querer que ocurriera alguna desgracia, escuchó sorprendido y con algo de dolor en el pecho, como le hablaba de todas las conversaciones que él tenía con la metamorfomaga y como ella entendía por qué el la trataba como lo hacía, por qué la rechazaba y como lo único que le importaba a ella era que él fuera feliz.
Pensó que con ese mensaje había terminado, pero se equivocó, el pelirrojo atacó puntos más fuertes.
- Y no solo debes dejar de culparte por ella, la guerra mató a tus amigos, no tú, ¡tú no podías saber que Pettigrew los había traicionado! - siguió Charlie - Sirius murió luchando y feliz de haberte reencontrado y Dora siempre me dijo que te culpaste por no haber estado en la vida de Harry antes, pero ¿sabes qué?, Ginny me ha dicho como Harry conoce a sus padres gracias a ti.
- Charlie...
- ¡No, Lupin! - gritó Charlie volviendo a dejar en evidencia que estaba enfurecido - Vas a dejar de lamentarte y vas a empezar a vivir en honor a tu esposo y tu hijo, vas a dejar de pensar en...
- ¡Charlie, tienes razón! - contraatacó el hombre lobo al fin logrando que el pelirrojo lo escuchara - tienes razón, ¿está bien?
- ¿Entonces vas a hacerle caso a Dora y vas a permitirte ser feliz?
Remus no entendía como de un momento a otro Charlie había pasado de parecer un hombre sobrio y calmado a un mago descontrolado y disperso, pero estaba dispuesto a apostar que el cuidador de dragones había empezado con el licor de dragón mucho antes de llegar a Grimmauld Place.
- Dime que vas a hacerlo, Lupin - repitió Charlie acercándose al hombre lobo y agarrándolo de los hombros - ella querría que fueras feliz, por eso no le voy a decir a nadie sobre Hermione, porque si te hubieses visto cuando ella te estaba curando hace un rato, podrías saber que ambos están evitándose olímpicamente.
- Charlie, creo que ya no estás haciendo sentido.
- ¡Oh, no! Está todo muy claro, ella te importa, tú lo dijiste.
- Claro que me importa - le aseguro Remus tratando de no perturbar a Charlie.
- Y tú le importas - insistió el pelirrojo - ¡Me atacó para protegerte! y la hubieses escuchado antes de que llegaras...
- No creo que deberías decirme lo que ella te decía - intentó detenerlo Remus - ¿Qué te parece si vamos por una poción desembriagante y luego volvemos a la sala antes de que se pregunten dónde estamos?
- Dora sería feliz si supiera que puedes estar con otras personas - confesó Charlie - me preocupa, por eso te dije que necesitamos hablar, y es cierto que si le haces daño a Hermione, lo lamentarás, pero la verdad es que después de entender que esto es algo más.
Remus intentó dejar de escuchar la interpretación alcohólica de Charlie sobre su relación con Hermione y simplemente liberó la puerta de los hechizos de seguridad y con cuidado de no ser vistos salió de la biblioteca mientras el pelirrojo se apoyado en su hombro. Rápidamente Remus lo llevó a la cocina y le dio la poción y agradeció que hiciera efecto antes de que Harry estaba en el lugar.
- Charlie, Remus, ¿dónde estaban? - preguntó el mago - Bill los estaba buscando.
- Mi culpa - se apresuró a decir Charlie aun con haciendo morisquetas por el sabor amargo de la poción - recuérdame nunca más decir que puedo tomar el licor de dragón como si fuera agua.
Siguieron una pequeña y superficial conversación con Harry hasta que Ginny llegó a la cocina y susurró algo en el oído de su novio, haciéndolo sonrojar.
- Una palabra sobre esto a mamá - advirtió la pelirroja arrastrando a Harry fuera de la cocina - y créeme que tus dragones se verán dóciles después de que me vengue.
Ninguno de los dos dijo nada mientras Harry era arrastrado de la cocina, solo volvieron al sillón vacío del salón mientras todos bailaban y conversaban animosamente.
- Ahora solo falta que encuentre a George con Minnie en algún cuarto - comentó Charlie mientras veía a su hermano arrodillado frente a su ex profesora - podría hacerme millonario vendiendo historias a Corazón de Bruja.
- Charlie, no es chistoso - le recordó Remus susurró - por favor dime que...
- No te preocupes, fui honesto cuando dije que no le diré a nadie - lo interrumpió el pelirrojo procurando que nadie los escuchara - además, quizá Ginny me de miedo, pero ¿Hermione? No quiero saber que me pasaría si caigo en su lista de venganzas.
Remus suspiró con fuerza y se apoyó en el respaldó del sillón, aun sin poder relajarse completamente de todo lo que estaba pasando.
- Es en serio lo que dije, Remus - le recordó Charlie dándole unas palmadas en el hombro - mereces ser feliz y ella también.
- No tengo idea que estoy haciendo Charlie - confesó en voz baja el hombre lobo - no sé como llegó a este punto.
Remus abrió los ojos y miró en dirección a Hermione que ahora hablaba con Neville, moviendo sus manos con naturalidad y sonriendo cordialmente, aun sin notar que los dos habían vuelto de la biblioteca. Sonrió al verla arreglar un mechón de cabello tras de su oreja, como siempre lo hacía en clases o cuando leía un libro y sintió esa presión en el pecho ver que la bruja giraba su rostro y disimulaba un suspiro al verla, claramente relajada de verlo "sano y salvo".
Fue medio segundo en que se vieron, pero ambos desviaron la mirada, como acostumbraban hacerlo en clases para no levantar sospechas.
- Oh, estás en problemas - rió Charlie - te ves como un hufflepuff de tercer año.
- No soy un hufflepuff de tercer año - respondió el hombre lobo evitando mirar a su acompañante.
- No solo te importa - insistió el pelirrojo - ¿no?
Remus suspiró y tuvo que aceptar, por lo menos a si mismo, por primera vez, que había una gran posibilidad de que Hermione era algo más que un apoyo en un momento difícil, era...
- No te veía sonreír así desde Dora - murmuró Charlie sacándolo de sus pensamientos.
- ¿No se supone que deberías estar odiándome? - cuestionó Remus para intentar desviar el tema.
- No, solo necesitaba desahogarme - respondió el pelirrojo mirando a Hermione - yo le creo a Hermione.
- ¿Sobre qué?.
- Que ella te buscó a ti.
Al parecer Charlie tenía una forma mágica de lograr que Remus se cuestionara cosas y de decir la verdad sobre temas que claramente debía callar. Ahora Remus estaba algo cansado de tanto pensar y empezó a hablar con sinceridad, lamentando por un momento el poder que le había dado a Charlie sobre él, por no haber tomado una poción desembraguiante.
- Eso no me quita responsabilidad - explicó Remus con honestidad - y no fue algo que ella busco, fue algo que...
- Admite que te gusta más de lo que admites - siguió el pelirrojo nuevamente con una expresión burlesca - se nota.
- Charlie, no deberíamos estar hablando de esto - se excuso Remus mirando para todo lados y confirmando de que no hubiese nadie- alguien podría escucharte, no quiero que ella se vea perjudicada.
- ¿Perjudicada?... Remus, esto es exactamente lo que te decía cuando te pedía que no hicieras lo mismo que con Dora, deja de...
- No, Charlie - volvió a insistir Remus mirándolo con seriedad - solo imagínate que alguien se entera. A mi me afectaría, si, pero solo piensa en Hermione, ella no necesita más problema. Es una bruja que pasó su infancia viviendo una guerra, que no tiene a sus padres y que ahora ha sido el foco de conversación en el mundo mágico ya sea por su rol en la guerra o por chismes sin fundamente. Que la relacionen conmigo destruiría aun más su vida, y no solo por ser un hombre lobo - se apresuró a decir al ver que el pelirrojo quería interrumpirlo - porque ella es tan buena y centrada que sé que no le importaría, pero soy veinte años mayor que ella y soy su profesor, Charlie, eso podría destruir una de las pocas cosas que le importan a Hermione y de la que se siente orgullosa, su reputación académica.
- Remus, yo no quería...
- Solo escúchame, he visto su boggart, Charlie, aun está luchando por superar lo que vivió y he visto como en el fondo le afecta las cosa que otros dicen - explicó Remus - y aun así, ella se toma el tiempo de preocuparse por otros, de ayudar a tu Hermana, de escuchar a Harry, de hacer un grupo de ayuda para otros alumnos, de... de... de estar ahí para mi, así que esta vez soy yo la que te voy a advertir algo, Charlie, ¿Quieres preguntarme algo sobre lo que siento por ella? Ningún problema, pero hazlo en privado, como lo hicimos en la biblioteca, no voy a arriesgar a Hermione, no quiero que tenga que preocuparse por otra cosa más.
Se quedaron mirando, no había rabia, ni tensión entre ambos, sino un nuevo entendimiento. Se recostaron en el sillón y miraron como la gente se movía por el lugar y el ruido de la música los invadía.
- De verdad sientes algo por ella - murmuró finalmente Charlie.
- Más de lo que me gustaría admitir - cortó Remus - y no quiero escuchar ninguna palabra más al respecto.
Esta nota de autor será un poco más larga de lo normal, pero espero la lean, porque no es la típica disculpa de "lo siento, estuve muy ocupada". A todo usuario que me escribió preguntando le respondí a penas pude el por qué de mi desaparición y es que estuve muy, muy mal. Tuve una complicación médica, me tuvieron que operar de urgencia dos veces y estuve casi un mes hospitalizada. Literalmente y aunque aun lo estoy procesando, casi morí, es más, según los diagnósticos debí haberlo hecho.
Si bien ya a fines de septiembre ya estaba fuera del hospital, solo en octubre volví a poder usar el computador porque tuve complicaciones con mi pulmón y literalmente TODO me complicaba por lo que solo lo usaba para revisar cosas y no para ser productiva. De verdad recién ahora estoy "mejor" aunque aun no al cien por ciento, si les soy sincera me ha afectado mucho en ánimo haber bajado tanto de peso (15 quilos en dos semana) y aunque no soy vanidosa y sigo amandome, es bastante fuerte ver las grandes cicatrices que me quedaron. Los medicamentos son bastante fuerte y recién ahora estoy volviendo a mi vida y por ende al mundo de la escritura. Los que me siguen en tumblr (simonapolle) pueden ver que volví hace ya un buen tiempo, pero la verdad es que me costó mucho avanzar con este capítulo y espero lo disfruten, hay mucho en él sobre Tonks y por eso me complicó, porque nunca quise abarcarla de esta manera, pero al parecer fue necesario.
Espero entiendan porque me demoré y que sepan que no sé como avanzaré en cuanto al tiempo, porque como les dije, aun estoy recuperando mi vida y esa es mi prioridad en el momento (aun así avancé con capítulos posteriores que se vienen muy buenos). Quiero agradecer por preocuparse a los que me escribieron y a los que han comentado la historia, espero sigan haciéndolo porque me han hecho muy felices y que me disculpen por los probables errores de este capítulo que ya me tiene algo "chata" si les soy honesta.
Amen a Remus Lupin, amen a Charlie Weasley y corran en círculos, porque yo aun no puedo correr.
Simona Polle
