Notas de la autora: sí lo sé demore más de lo esperado. Sorry! pero no tanto como antes ! el siguiente capi pondré todo mis esfuerzo porque salga más rápido, creo que sí de alguna sádica manera me gusta mucho el siguiente capi,este también, empieza lo bueno... y debo decir que adoro la personalidad de Neah.. ( del manga, del de aca umm quizá pero ya verán)Please reviews!
La mayoría de cosas a su alrededor habían cambiado. Lavi y él ya se habían graduado hace ya un año, con honores ambos; cada uno en su área.
Él en administración y comercio exterior, Lavi en literatura y lengua. Su tesis había sido publicada, fue un éxito entre las personas de aérea. Bueno tampoco tenía mucha competencia, Koji se conformó en su segundo lugar y era feliz ahora. Con su hermoso esposo rubio, solo suyo, tan suyo. El chico había estudiado hotelería y turismo. Exactamente para encargarse del negocio familiar. Koji trabajaba con Yu y también con su esposo.
Y Kanda observaba cada día esa aura de felicidad que irradiaba el chico luego de su matrimonio y aunque este trataba de no mostrarle lo feliz que era, él sabía que así era.
¿Quién no sería feliz de despertar todos los días al lado de persona que amaba? De sentirla solo suya, de sentirla esencialmente para él. El chico rubio se veía muy dulce y amable, lleno de atenciones con su esposo, a veces venía recogerlo y juntos se iban.
Hubiera sido vomitivo y hasta lo hubiera prohibido hace tantos años. A veces se decía que hubiera sido mejor nunca haber conocido ese sentimiento, nunca haberse enterado de ese chiquillo, nunca haber observado sus ojos. Porque desde que observo sus ojos, supo que estaba perdido.
Otro día de trabajo terminaba en las empresas de Lenale, una reconocida diseñadora, que trabajaba conjuntamente con la hermana Marriott. Ambas se habían partido su porcentaje y al parecer Lavi vendería el suyo a Lenale.
La ropa que diseñaban estaba dentro de la más usada por celebridades, también habían empezado entre la ropa y accesorios para fiestas y eventos importantes. Todo un éxito; Koji era un especialista en marketing, tenía que reconocerlo.
Si tan solo pudiera tenerlo trabajando en la empresa Kanda, esta no estarían tan mal. Y no es que estuvieran en riesgo de quiebra, pero al estar tan reducida, les sonaba posible una crisis aguda.
A pesar de que Hikaru había resultado ser bueno para ser su mano derecha, era el que viajaba constantemente para que el mismo Yu no tuviera que hacerlo. No se abastecían por muy pocas que las tiendas de ropa y almacenes que manejaban; o tal vez es que aún no se habían recuperado emocionalmente, verdaderamente un fastidio son los sentimientos.
¿Si aun guardaba la maldita esperanza? Pues, no había día que no lo recordará, aún después de 3 años desde su desaparición; el niño, ya no debía ser uno, debía ser un joven. Pero en su mente se negaba a dejar de imaginarlo tan tierno como antes, tan dulce, antes de que su relación se corrompiera y perdiera todo lo bueno.
Su espera se vio recompensada cuando una tarde que estaba en su apartamento, tratando de comprobar nuevos pagos para las empresas Kanda; que Koji le llamo, diciéndole que la empresa de Lenale había recibido una tentadora oferta de compra en su totalidad por la familia y el grupo Saint Cleare.
Eso los dejo dislocados en sus mentes. Lena se negó rotundamente, pues era su empresa, ese que con trabajo duro de la rubia, Lenale, Koji y él mismo se habían esforzado en sacar y en convertirla en lo que es ahora. No podría llegar a supera a un grupo tan poderoso como los Saint Cleare, pero en el mundo de diseño, si que le hacia una competencia.
Lena solicitó hablar personalmente con la persona que estaba interesada, pero esta se negó rotundamente. Después recibió una oferta para la compra de la parte que le correspondía a Allen, era un parte generosa, pues Hikaru antes que el albino desapareciera le había cedido su parte. Obviamente se negaron y temieron que nunca el chico se haya ido con su nueva familia.
Eso le enfureció ¿y se el menor solo huyo con Mike? No lo soportaría.
Lenale puso una trampa, le contesto diciéndole que quería conocer en persona al miembro de la familia para conversar en un precio conveniente.
Lo sorprendente es que aquella persona acepto, le informo que llegaría en una semana, se organizaría una fiesta en el mejor club de Londres al cual estaban invitados. Toda la empresa de Lenale, lo estaba. Y que al día siguiente de conocerse podrían hablarían sobre los precios. Parecía bastante formal.
Supo de inmediato que era Mike. Esta seguro o era la mocosa albina. O alguno de sus padres, el moyashi seguramente no querría ni verlos aun. Pero le sacaría información a quién quiera que sea.
Lo preocupante fue que llego una invitación física en un sobre, elegante y de tono champagne, con exquisito olor. La abrió se llevo una gran sorpresa al ver al ver que estaba sellado con el escudo de aquella familia; firmada por el líder de esta. No decía nombre solo "Los invita El Duque Saint Celare, líder del grupo ".
"Así que era el padre del moyashi". Eso era mejor aun, no importaba que método utilizara, le sacaría información, además estaba seguro de que Mike también estaría ahí.
La fiesta había comenzado pero el solo observaba para ver si identificaba a alguien, hasta que el mismo Mike se situó en el estrado.
-Ese maldito – exclamo dirigiéndose hacia el moreno.
Pero fue retenido por su primo y por el pelirrojo.
-Cálmate, debes comportarte.
-Le romperé la cara; él fue quien se llevo al moyashi, estoy seguro... como le haya puesto un dedo encima yo… yo
-Cálmate- le instaba su primo aferrándolo.
-No puedes hacer una tontería, estamos en su territorio.
-No me importa.
Tyki se puso en el centro del estrado, con sus invitados expectantes.
-Es un placer recibirlos hoy por mi cumpleaños…
Saludo haciendo sonrojar a más de uno por su caballerosidad.
-Pero es un placer mayor presentarles a mi prometido
Su vista se dirigió orgullosa y triunfadora, hacia los Kanda y el pelirrojo.
"que no sea lo que pienso", se dijo para si Lavi, por alguna razón su corazón se oprimía porque ya sabía la respuesta.
-Ven mi precioso, Neah Saint Cleare
Un albino con cabellos blancos, y ligeramente ondeados que caían con gracia por encima de sus hombros, enmarcándole el rostro; llevaba un colgante en una de su orejas, dándole más sensualidad que destilaba con su andar erguido y presencia arrogante; con una mirada fría y plateada, tenía un brillos sensual y malicioso en ellos.
Se poso al lado de Tyki y este beso su dorso y luego beso sus labios, todos los presentes aplaudieron, felicitando a la pareja
Kanda sentía que todo se caía, que estaba perdido en mundo paralelo; él no podía aceptar la realidad. No podía aceptar que lo había perdido, por cómo se besaba con aquel hombre, por como el moyashi pasaba sin vacilaciones sus brazos estilizados por el cuello de su prometido, por como su cintura estrecha era apresada por el mayor con confianza. No, no podía comprender que aquella confianza significaba que había perdido; aquel chico estaba gusto siendo besado por su prometido; esa confianza en la forma en que se tocaban solo podía significar que ya habían consumado su relación.
Luego de haberse quedado quieto; la sorpresa, desesperación y la furia hizo mella en él. Había jurado nunca perderlo, había soportado todo el dolor y la incertidumbre ¿solo para esto?, por supuesto que no lo aceptaría. Se zafo de los dos presentes que lo habían retenido y se dirigió hacia ellos.
Los prometidos se habían separado, el albino tenia las mejillas ligeramente sonrojadas.
-¿nos va a felicitar, joven líder de las empresas Kanda?
-¿Líder?- preguntó el albino
Sin soltar el brazo de su prometido.
-Así es, me han informado que en este tiempo que estuvimos de viaje, mi dulce Neah, el joven ha asumido por completo el liderazgo de los Kanda.
-Entiendo, Tyki, debemos saludar a los demás presentes.
Todos ahí se notaban tensos por lo que pudiera suceder; porque sabían, exactamente, que a pesar de que el albino fingiera no reconocer a Kanda, era obvio que era Allen Walker, el reconocido autor que había desaparecido de un día para otro.
Los flashes no se hicieron esperar, pues hasta los mismo fotógrafos se habían quedados estupefactos al divisar a aquel joven y que lo llamaran con el apellido de una de las familias más poderosas de la nación.
-Más bien querría hablar con el novio- miro de forma intensa al albino, tratando de tranquilizarse y no golpearlos o llevarse al albino a la fuerza.
-Eso no se podrá…discúlpenos pero debemos saludar a los demás presentes y los socios de nuestra familia- contesto impasible el albino- joven Kanda un gusto en conocerlo.
Tyki le dio una ligera reverencia y tomo del brazo al albino llevándoselo.
-Tú no te vas de aquí moyashi
El aludido se tenso un momento al reconocer el apodo, su cuerpo tembló ligeramente cuando Kanda lo tomo de la mano, no dejándolo hablar.
-Tengo que hablar contigo- susurro
Tyki lo noto y separo bruscamente la mano que los unía.
-Me disculpa, pero no es de mi agrado que le hablan así a mi prometido.- sentencio
-Tyki, vámonos- su voz sonó un tanto perturbada
El moreno lo comprendió y lo sujetó por la cintura apoyándolo al caminar; pero en Kanda aumento su furia, sentía que perdía el control. No podía dejarlo ir, simplemente no.
-No te vas de aquí hasta que hablemos- sentencio tomándolo de la mano de nuevo.
Sonrió al sentir el cuerpo esbelto y delgado del albino tiritando, era obvio que no lo convencería de que no era su moyashi. Ese niño sería suyo por siempre.
El albino giro sorprendiendo a Kanda y se topo con sus ojos y sus hermosas facciones; se había vuelto más hermoso que antes.
Lo que no espero, definitivamente, es que este le diera un golpe.
-Lo siento, si insiste, tendré que llamar a seguridad, y creo que no es conveniente para su reputación de cayente ¿o sí?
Eso si había dañado su orgullo, puesto que todos sabían que estaba pasando por momentos difíciles en la busca de socios.
-Yu pequeño idiota
Sintió dos brazos retenerlo fuertemente antes de que se abalanzara sobre Allen y se lo llevara de allí.
-Nos disculpamos joven Saint Cleare- intervino Hikaru – mi primo a estado así desde que su novio se marcho y desapareció; lo amaba de verdad.
-Eso no me incumbe- contestó fríamente- si fueran tan amables en llevárselo de aquí.
Cruzo sus brazos en actitud prepotente.
El pelirrojo lo observaba, lógicamente sabía que era él, su mirada se cruzo con la de Tyki y este asintió, luego con Allen, quien solo desvió al mirada.
-Joven Bookman, creo que si tiene tiempo podemos discutir sobre su nuevo libro mañana a las 10 am en la editorial.- comentó el albino sin dejar de desviar su mirada.
-por supuesto, duque Saint Celare.
El albino sonrió arrogante
-No hace falta los títulos, aun no soy el duque, lo es mi padre. Además debo admitir que soy yo el comprador anónimo, así que mañana espero almorzar con ustedes y la señorita Lee, pero a usted joven Bookman, lo espero en la editorial a las 10 am
Asintieron aferrando más a Kanda quien fue sacado del lugar por sus amigos.
-¿estás bien?- le preguntó Tyki, sujetádnoslo entre su brazos.
El albino suspiro y puso una sonrisa un poca ms sincera, que ahora solo guardaba para sus personas cercanas.
-Más o menso, por favor terminemos con esto rápidamente.
-Supongo que lo difícil ya paso.
-yo creo que lo más difícil0 recién viene.
Kanda fue dejado en su departamento, Lavi se marcho pero Hikaru se quedo al pendiente, lo vio sentarse y mirar al vacio para después meterse a su habitación y cerrar con un portazo, escucho como rompía cosas, lanzaba maldiciones y escuchaba claramente " te amo maldita sea!". Simplemente se limito a suspirar algo cansado y echarse en el sofá prendiendo el televisor a un volumen, interesándose por la película dejo de escuchar su primo.
La mañana le sorprendió con gran dolor de cabeza y pero recostado en su cama con diversa ropas del moyashi, esa que nunca se llevo, su lap top, su ropa juvenil que tanto el sentaba bien , y el traba de aspirar su aroma y de sentir, de recordar cómo era tocarlo, como era besarlo, como era sus sonrisas infantiles , su charlas mientras lo torturaba y no lo dejaba en paz, sus adorables sonrojos cuando le decía lo que quería hacerle, sus ojos cuando el regalaba le demostraba que de verdad lo amaba. Todo ya tan lejano.
Se quito las cosas que tenía encima, casi aprecia un acosador con todo tirado,
Tomo un baño y una decisión.
Su primo estaba durmiendo sobre el sofá en medio de bebida y comida chatarra. Se notaba que no despertaría en un buen rato.
Vistió informalmente, se había esmerado en vestir, como hace algún tiempo a no lo hacía. Y marcho a su destino.
-Así que si estás viviendo en la mansión de los Saint Cleare
-Yu Kanda, ¿donde esperabas que viviera? Pero aun es muy temprano; sabrá disculparme por mis fachas.
Pues se notaba claramente que solo llevaba un pantalón de seda debajo de la bata además de tener su cabello revuelto.
-Allen, mi moyashi.
-Le suplico que no me llame por ese apelativo tan horrendo. Si soy Allen, mi nombre completo es Allen Neah Saint Cleare, duque. O más bien futuro, en algunos meses.
Kanda aun no recordaba lo que iba a decirle, estaba cautivado por su belleza que había aumentado en este tiempo.
-La verdad usted interrumpió algo importante que no podrá ser completado. Porque debo reunirme con Lavi después y luego con todo los que manejan la empresa de la señorita Lee.
Hablaba más grácil y menos atolondrado, sin hacer sus característicos pucheros o mohines infantiles. También parecía claramente menos sincero; se notaba que se esforzaba para mostrarse de este modo.
-Moyashi, tenemos que hablar; tengo que...
-Mire si viene con estupideces le pediría que se vaya, ya le dije que interrumpió algo, Si usted entiende.
Trataba de calmarse, no debía dejarse llevar por todas esas emociones que lo carcomían, sino terminaría peor que antes. Trataba de recordar lo calmada de su personalidad antes de conocerlo, este chico, desde que aprecio, puso su mundo al revés.
Un adolescente de unos 18 años bajo las escaleras, era pequeño incluso más bajo que Allen, tenía el cabello ondeado y era rubio que le quedaba hasta los hombros, bajaba por las escalera pues .El joven un tanto sonrojado se despido con un beso en la mejilla y pidiéndole, casi rogándole con respeto, que lo llamara .
-Son tan tiernos cuando tienen esa edad. Es un buen disfrute de vez en cuando, pero llegan a cansar. Antes no te comprendía, pero hacer las misma cosa en la cama siempre, debe ser aburrido; por eso le aconsejo que nunca se quede con un menor. A veces hay que experimentar otras cosas. Pero creo que eso usted sabe bastante, a veces hay que estar con un mocoso estúpido y virginal y también con una zorra como Alma para que te la haga bien y para prender todo tipo de cosas ¿no?
Era claro, directo y preciso, Lo había dejado sin habla, ese no podía ser su moyashi, definitivamente no.
-Ya te dije que quiero que hablemos
-Lastimosamente estas en mi territorio.
-¿te acostaste con ese chico?
-No te interesa.
-Respóndeme
-Como quieras, si y te lo recomiendo es apretado pero ya no es virgen después de ayer.
-¡maldito hijo…!
-Respeta mi madre, bastardo.
-¿Cómo pudiste? ¿En qué carajos te ha convertido? ¿Es por mí?
-No soy tan estúpido, eso sería a humillante. No te creas tanto y tampoco que he venido hasta aquí por ti. Pero quien sabe, tal vez te vuelva prioritario. Tal vez…
Saco un celular y marcó unos números. En pocos minutos unos hombres altos y fornidos tomaron de los brazos a Yu y este forcejeaba observando la imagen de su moyashi, de que ya no tenía anda de suyo. Este solo sonrió de forma altanera y un tanto sensual.
Pero después de que todos se hayan marchado se desplomó sobre los escalones, siendo atendido por las sirvientas, quienes lo ayudaron a llegar su habitación donde lo recostaron en un sofá.
-por favor prepárenme un baño y llamen a Tyki y Road, necesitare de ellos urgentemente.
Lavi estuvo listo y puntual a las 10 am en la oficina que usaron cuando trabajaban juntos; estaba ansioso. No pensó que se viera tan bien; ya había superado su amor hacia él pero eso no lo hacía ciego; reconocía que se veía tremendamente sensual.
-¿En qué piensas? Siempre imaginado cosa, Lavi Bookman.
Su voz era otra cosa que había cambiado, a pesar de que había rasgos infantiles y agudos en ella, se notaba que se esforzaba por mantenerla en una escala más grave y ronca, lo cual le hacía atrayente. El chico albino suspiro bostezando, pero casi pareció un gemido, y mientras se acomodaba lo miraba de forma intensa, casi como si él fuera su presa. Tal vez no estaba equivocado
En vez de sentarse al frente, hizo algo que no se esperaba, se sentó en sus piernas y paso sus manos por su cuello acariciándolo. Era demasiado para él, tampoco era de piedra, aunque ya no lo amaba, sentir su cuerpo sobre el suyo y tenerlo casi a su disposición para tocarlo, sus antigua fantasías nocturnas se hacían presentes, recordándole lo mucho que había soñado con hacerlo suyo.
-Eres muy guapo, sabes. Siempre me lo has parecido.- susurro en su oído y el cerro los ojos
-Allen… ¿tengo el derecho de llamarte así?
-Por supuesto…
Suspiro en su cuello y el pelirrojo no sabía si aprovechar la situación o no; pero los recuerdos de su amigo llorando por su ex amigo lo hicieron reaccionar.
-Allen, estas confundido. Tú lo amas.
Escucho una risita un tanto fría que le asombro; más cuando las manos del menor se afianzaron en su cuello.
-Bésame, se que quieres hacerlo, siempre has querido hacerlo. Fue tu culpa, también, que me enamorara del bastardo ese.
-No sé de que hablas
El albino se separo y lo miro de forma intensa y de manera suspicaz.
-¿crees que soy idiota? Se perfectamente que estabas enamorado de mi; se que deseas tomarme ahora mismo
Esas palabras y que el propio Allen lo había dicho le comenzaban a calentar.
-Allen...
-Es diferente que antes me haya hecho el estúpido por no quererte dañar, engañándome a mí mismo para no sentirme culpable; pensando, ingenuamente, en que solo querías ser mi amigo. Tal vez por eso paso todo aquello; pero es tu culpa si tu tal vez me hubieras enamorado, estaría, ahora mismo, contigo.
-Eso no es cierto, yo estaba con Hikaru. Solo te quiero como amigo.
-Vamos Lavi porqué estarías nervioso ¿te gusto? ¿Quieres tocarme? Adelante, hazlo, todo lo que quieras.
-¿pero qué dices? Se supone que te has comprometido con...
-Eh ¿Ahora te gusta mi primo? ¿Mi prometido? Adelante pues estar con él también, no somos celosos para anda.
-¿Qué demonios te ha sucedido?
Trato de separarlo pero el otro no lo hizo.
-Aunque debes estar agradecido eh… no me voy a vengar de ti ni hacerte algo a ti o a tu familia. Más bien diría que estas protegido.
-¿Debería estar feliz?- pregunto sarcástico y un poco molesto por el nuevo comportamiento
-No te molestes, lindo conejito. Eres mi presa pero en otro sentido… Tú sabes.
-Ya es hora de reunirnos con…
Tyki observo a Allen sentado en las piernas del otro y frunció el ceño; Lavi trato de explicarle pero el otro solo frunció más el ceño y separo a Allen del otro.
-ya te eh dicho que...
-Tyki, solo estaba recordando buenos momentos, no seas egoísta que tu también lo has disfrutado.
El moreno solo lo miro profundamente, tratando de advertirle que no abriera más la boca. Pero, el albino mantuvo su mirada, se quedaron así por un largo rato.
-¿Chicos?
-Nada Lavi, nada de qué preocuparte. Es solo este siendo un poco sobre protector, ya no necesito eso. Se cuidarme bien y lo sabes, además ahora tengo que cuidar otras personas no de mi mismo.
-¿otras personas?
-Si de Ariadne y Timothy, al final logre que nos conociéramos mejor y eso después te cuento.
-Vámonos, que quiero ver la cara de llanto del japonés y la chica lee.
Allen y Tyki rieron entre ellos, asustando un poco a Lavi.
-parece conejito asustado ¿no crees Neah?
-ya se lo había dicho… vamos no te vamos a comer.
Lavi recompuso su postura y se puso serio tratando de que ambos ya no le pusieran nervioso, cada quien a su forma.
-Por cierto Lavi, aun tenemos que hablar del libro, quiero seguir, terminarlo. No es justo para las fans.
-Entiendo…pero igual terminé la segunda parte
-Pero era un trilogía y quiero darle un final inesperado ¿te parece?
-Claro, después hablamos.
Subieron a una limosna que los esperaba
-¿no es mucho solo para ir al edificio de Lena?
-Claro que no, ¿verdad Tyki?
-Exacto, chico.
-Has cambiado bastante….
-No sabes cuanto
Contesto de forma seria Allen, tomando una copa de champagne, asombrando a Lavi casi haciéndole volverse torpe lo que hizo reír al albino.
Cada movimiento que realizaba el albino parecías milimetrado pero a la vez se le veía un aura seria y decidida; ya no había ese rastro de si alzabas la vos comenzaría a lloriquear; su carácter era incluso un poco amargo y sarcástico, pero a la vez sensual. En cada movimiento que hiciera no podía evitar sonrojarse. No entendía si era porque había tenido esos sentimientos antes por el albino o era que ese chico seducía hasta al aire que pasaba. Se sorprendió mirándolo por largo tiempo, hasta que Tyki les hizo notar que habían llegado. Suspiró con pesadez, sabía que lo que les esperaba ahí dentro no sería nada fácil.
Estaba todo vestidos de ejecutivos, esperando la llegada, cada aun más ansioso que el otro, en especial Yu. Que estaba sentado a la cabeza de todos y a su lado derecho estaba Lenale como la siguiente socia mayoritaria. Ella confiaba en Yu y le había cedido la administración de unos porcentajes más de su propia parte. Al lado izquierdo estaba Hikaru para poder contenerlo de lo que pasara; Koji y su esposo estaban al lado izquierdo expectantes de lo que pasara.
La limosina se abrió y muchos flashes de periodistas y fans que los habían seguido no se hicieron esperar, Allen tomo de la mano a Tyki y ambos sonrieron de forma casual.
Las chicas gritaban, algunos sonreían por ver a su idol feliz. Lavi solo sabía que era un careta y se dio cuenta que el menor no traía puesta ropa formal; se había concentrado en estudiar sus expresiones que no había notado. Se le veía bien pero, obviamente, no daba con la ocasión; eso no auguraba nada nuevo.
Kanda trataba de no apretar demasiado los papeles que tenía en frente suyo, pero le costaba el solo recordar esas expresiones vacías y le enfermaba saber que el moyashi había compartido su lecho con otro así sea pasivo o activo, tenia ganas de buscar al maldito mocoso que había abiertos las piernas para su moyashi. No importaba si el moyashi había sido el de arriba (aunque le costaba imaginarlo), nadie tenía derecho a tocarlo. De solo recordarlo su furia comenzaba a cegarlo.
Hikaru le golpeó el hombro cuando las puertas se abrieron y entro primero Lavi, Tyki y luego su moyashi, informal y no de acuerdo a la situación pero hermoso, físicamente, porque en sus ojos ya no había esa dulzura que antes siempre era como una luz en la oscuridad de sus problemas, una luz que el mismo había apagado.
Recién ahí noto que venía tomado de la mano con Tyki, eso casi le hizo dejar todo y comenzar a despotricar pero Lena lo tomo de la mano, se erizo al contacto, pues no le gustaba que nadie lo tocase si no era él quien lo permitía; pero si el moyashi quería hacérsele el indiferente el también lo haría y sabia que tarde o temprano esa máscara de frialdad terminaría cediendo, así como la suya propia cayó ante el calor de su albino.
-Joven Walker ¿o saint Cleare?
-Ahora mismo, todas las propiedades que le pertenecían a Allen Walker y sus cuentas bancarias son de Neah.- respondió Tyki con una sonrisa superior.
Kanda trataba de controlarse.
-Entonces ya que no jugaremos a al escondidas, ¿a que debemos que nos molesten con su presencia?- pregunto Kanda cruzando los brazos.
Lenale, miraba tensa a Allen y sintiendo la culpa choco su mirada con la del albino, quien casi la miraba amenazante.
-Le vamos a ser sinceros, quiero comprar esta empresa,
-Lo siento, Allen, es decir… no podemos venderla, tienes tu parte en regalías pero no podría vendértela.
-¿Qué podría hacer un moyashi con acciones?
-Para que lo sepa, este chico ha manejado muy bien su puesto de líder en estos dos últimos años. Solo se necesitó un poco de…
-ya Tyki, no es necesario que cuentes mis facultades para convencer a todo tipo de personas. Aunque creo que soy bueno en ello, nunca se han quejado- comento en tono sugerente mientras mordía ligeramente su labio inferior.
-Maldito mocoso- masculló, Yu, casi inaudible.
-Lavi ¿tu estarás de su lado?- preguntó Hikaru
-Sabes que si…
Hikaru lo observo con tristeza.
-Bueno, realmente, ya me aburrí. Por cierto vi su boda, fue hermosa- se refería Koji y a su rubio esposo- He sabido que mucho del crecimiento de esta empresa se ha debido a ti Koji ¿aun puede llamarte con tu nombre verdad?
La forma sugerente en mover su labios y su mirada profunda pero queriendo mostrara ingenuidad, hacia arder en celos a Kanda y al esposo de Koji.
-Por supuesto…-contestó un tanto atontado.
-Bien, quiero que tú trabajes para los Saint Cleare y tú, chico Marriott, quiero que formemos una alianza en los hoteles, la competencia no es buena. Si nos uniéramos podríamos hacer morder el polvo a la competencia.
Ambos chicos abrieron los ojos. Por la propuesta.
-Pero, nosotros…
- si no me equivoco nos llevamos bien; ¿o es que ya no me aprecias como amigo?
-Claro que no
El rubio se sintió culpable al ver el rostro triste del albino, casi se levantó del asiento. En su fuero interno, al principio estaba molesto por como los trataba pero luego comprendió que todo se debía al daño que le hicieron. Él no tendría por qué estar ahí, es más ni siquiera le caía bien los Kanda. Y Lena, pues sentía que aprovechaba demasiado bien el que Allen no haya estado cerca.
Pero estaba su esposo, no es que fuera sumiso pero eran cosas que debían conversar.
-Allen… ¿te podríamos llamar así?
-Ustedes no me han hecho nada malo ni nada bueno, creo que no nos acercamos lo suficiente pero eso se puede arreglar. Piénsenlo.
-Ellos asintieron
-No puedes venir y tratar de llevarte a mi gente…- espeto furioso Yu
-Tyki…- le llamo melosamente aferrándose a su cuello
Kanda arrugo los papeles sin importar lo valioso que fueran, Lena y Hikaru ya estaba en ambos brazos, conteniéndolo.
-Ya estoy aburrido y tengo que preparar algunas cosas para cuando vengan Ariadne y Timothy...- le susurro casi en jadeos
-Por cierto... no quiero que ningún Kanda se acerque a mis hermanos- declaro firmemente y con deje de amenaza- no hoces ponerle una mano encima a Ariadne porque lo pagaras muy caro.
-¡Fue ella la que quiso besarme…!
-Es tu palabra contra la de ella y eso ya no importa ahora. Tu tampoco, Hikaru, no te le acerques a ninguno. O eliminaré lo que queda de su estúpida empresa y familia. Créanme que lo hago, tengo un gran socio en Japón. Las cosas dan vuelta, a veces el que es tu enemigo un día, en los negocios puede volverse tu aliado. Créeme que no haya nada que más quiera que verte arruinado, tu Hikaru, por ser tan hipócrita…. – sonrió de forma cruel
-Lena, aprovechando el tiempo, acepta que siempre estuviste enamorada de Yu y tu Hikaru que siempre estuviste enamorado de mí.
Sin decir más y dejando a todos sorprendidos, salió del habitación, Tyki lo siguió de inmediato. Lavi se quedo llamando con la mirada los esposos, ellos viéndolo como salvación salieron junto a él. Lenale, Kanda y Hikaru se veían entre duda, entre rencor y entre miedo.
-Primo…-Hikaru rompió el silencio que se había formado entre los tres- De verdad que lo que dijo no es cierto. Sabes perfectamente que siempre te he ayudado a que estés con él y solo le tenía cariño, ante todo eres mi familia.
Hikaru trago seco; Yu estaba estático en la misma posición con la cabeza baja dejando caer su cabello, apoyado en el escritorio con los puños cerrados fuertemente.
-Ya lo sé.
-Kanda… lo que dijo Allen, yo….
-No es momento de hablar de eso.-corto Yu
Lenale lo agradeció internamente.
-Debes recuperarlo, a pesar de lo que diga; se ve que no es feliz. Está lleno de rencor hacia nosotros y eso que dijo de Lena, tal vez sean celos.
-Si tú quieres podría prestarme ampra que le saques celos. No es lo conveniente pero en el caso de ustedes.
-No… las cosas terminaron por tonterías como esas. Tengo que dejarle en claro y punto. Si no funciona, no funciona: Ya no somos unos mocosos estúpidos, él ha cambiado bastante.
Sus puños se apretaron fuertemente y soltándose del agarre de sus amigos salió de la habitación. Hikaru se despidió de Lena y salió tras su primo.
Ella solo suspiro aliviada de que sus sentimientos no hayan sido rechazados del todo. Aunque sonará cruel, ya no veía futuro en la relación de sus amigos. Si bien al principio los apoyo, fue justamente porque lo quería, y sabia que solo el albino podía hacerlo feliz; pero, ahora solo lo hacía sufrir. Y no es que le echara toda la culpa al albino; pero, realmente, solo sabían hacerse daño. Lo mejor era que se distanciaran; por ahora solo se mantendría al lado de su amigo, apoyándolo y reconfortándolo como lo ha hecho siempre.
-Bien, parece que no has tenido tu mente divagando en tonterías en todo este tiempo. Mañana mismo anunciaremos que volvemos a la literatura con nuestro último libro.
-¿último?
-Bueno, creo que ambos nos hemos divertido escribiendo juntos; pero, para que tengamos vida propia creo que lo mejor es que cada escriba por su cuenta.
-Si piensas que por eso tu relación con Kanda…
-No me hables de él; por supuesto que no tienes la culpa de nada. Terminamos por su culpa y la mía, fin del asunto. Pero, quiero que puedas hacer una vida, te lo mereces. ¿No has salido con alguien en este tiempo?
-No, he estado metido de lleno a la literatura y nada más.
-Umm y ya sabes ¿aventuras?
-Tu…
-Por favor, ya no tengo 15. Es bastante común y parte de la vida disfrutar de los placeres…
-Pero, estás comprometido con Tyki
-Ya te dije que ninguno de los dos somos celosos
-Tyki parecía celoso cuando nos encontró.
-Sobre eso, me pregunto por quien…
Aquel susurro lo escucho Lavi y noto una mueca de molestia en el albino. ¿Acaso de verdad gustaba de Tyki y estaba celoso? Aquello hizo que se retorcieran su estomago, pensó en dejar de lado aquella sensación.
-Lo que sea, pero a pesar de que ya no soy amigo de Yu. Tú lo amas y no podría.
-No me menciones ese nombre. Lo detesto y no sabes como.
-¿quieres hacerle daño?
-Mucho
-Entonces aun lo amas
-¿pero qué?
-Si no te daría igual,
- No lo defiendas o realmente me pensare lo de castigarte a ti.
-en todo caso ¿esa chica, Ariadne, también no merecería…?
-Ya la castigue y es mi hermana.
-entonces preguntare ¿de qué soy culpable?
-De no enamorarme.
Lavi se sorprendió parándose de inmediato.
-Como ya te lo dije, tú me amas o me amaste, pero eso se puede arreglar ¿no crees?
Se acero peligrosamente pasando sus brazos por el cuello del pelirrojo.
-Si te soy sincero, aquella vez que nos escapamos de Kanda, la situación entre ambos ya era mala, no sé si ya me engañaba o no. Pero en ese instante en que me ibas besar, sabía que lo querías hacer… Yo también quería, me sentía atrapado por ti. Debiste haberme besado, tal vez me hubiera dejado llevar por ti y todo hubiera sido diferente, esa había sido tu oportunidad
Lavi frunció su ceño, tratando de alejarlo.
-Lo que paso, pasó. Nada se puede arreglar, en todo caso creo que ambos tienen la culpa de que su relación no funcionará. Yo Hikaru, Lena, todos hicimos lo mejor posible para que no se separasen.
-Acepto que tú me ayudaste sinceramente, que siempre has estado a mi lado. Que estúpido fui al no fijarme en ti
-es porque estás enamorado de Yu.
-¿y no te duele?
Lavi sonrió.
-Hace tiempo que dejo de dolerme.
-Allen se separo un tanto sorprendido
-¿te asombra que no me deje arrastrar por tus encantos? Moyashi-chan... Me han contado cosa nada buenas...
-De verdad que si logro hacerte caer me sentiré honrado. Eres demasiado honesto.
-Tú también, y no soy
-Es cierto, contigo mismo no lo eres, ahora mismo estas enamorado se alguien…. Por eso no te dejas llevar a pesar de que te gusto.
-Puede ser…
- tienes razón yo también tuve culpa pero creo que fue lo mejor; por eso lo deje todo atrás. Contigo puedo ser sincero, me fui y le mentí la ultima vez sobre nosotros porque quería dejarlo ir Aun sin Alma, comprendí que no iba funcionar, solo eran esperanzas vanas. Por eso… dime ahora ¿no crees que podríamos divertirnos? te seré sincero siempre me gustaste y a veces soñaba contigo
-Bueno eso no quiere decir nada, eras muy joven y con la hormonas alborotadas pero uno puede soñar pero es diferente hacerlo
Allen se acerco más afianzando su contacto.
-Ahora ambos estamos libres podemos hacerlo…
Lavi lo miro a los ojos cuando iba a contestarle, pero sui vista se dirigió hacia atrás de Allen.
-Bien… sobre esto
Recordó en la extraña posición en que se encontraban, con el albino sobre él.
-Moyashi… conejo…
Allen tembló ligeramente y por unos segundos inspiro profundo, apretando los puños como si quisiera tomar energías de algún lado, Lavi noto todo aquello.
-No es lo que piensas- contesto Lavi
-¿Qué se supone que debo pensar?-pregunto amargo, el japonés.
-Nada que te importe.- contesto Allen, levantándose de las piernas de su amigo, por ahora.
-Por supuesto, tienes prometido. Aunque han comentado por ahí que tienes una vida bastante agitada.
-¿quieres ser partícipe de ella?- pregunto con un sonrisa falsamente inocente y la vez seductora.- seguro que lo quieres, ahora mismo. Sexo y más sexo, eso es lo que te importa. Pero tienes razón hay cosa que pueden ser muy placenteras. Que no se puede hacer con la pareja formal, porque notarían hasta dónde llega tu perversión, pero siempre habrá alguien que este dispuesto.
-Enano… deja de aparentar algo que no eres.
-¿Qué no soy? Tienes idea de lo que….- su voz sonaba desesperada y lo noto
En sus ojos se aglomeraban lágrimas; Lavi lo tomo del brazo pero se albinos soltó, disponiéndose a salir del lugar.
Pero Kanda lo atrapo y le dio la vuelta, quedando frente a él. Sonrió con prepotencia
-Aun sigues siendo mi moyashi, aunque no tengas marcas en tu piel, tu cuerpo sabe que sigue siendo mío.
Allen frunció el ceño y con mucha fuerza se separó de él.
-deja de decir estupideces y cursiladas.
-No digo estupideces, tú lo sabes, es verdad. No importa con quien trates de olvidarme, sabes que no puedes hacerlo.
-Muy bien, quería vivir tranquilamente y solo divertirme un poco...- el aura del albino cambio a una más oscura- créeme que cuando se trata de dinero ahora y siempre he sido bastante serio. Te voy a hundir, aléjate de mí, porque si no lo lamentarás.
-Veremos quién lo lamenta, eres muy joven para dirigir una empresa.
-Ya lo veremos, tú eres un inútil. Tu apellido y tus empresas se van a la quiebra
-Cierra el pico estúpido moyashi, no sabes nada. Si yo quiero lo levanto y por ahora solo me hastiaba hacerlo, pero digamos que he encontrado una motivación… veremos quién cae… Solo recuerda lo que te dije hace tiempo, yo siempre tengo lo que quiero.
-Bien. Es una guerra, pero lo vas a lamentar y vas sufrir el doble que yo.
-Si hablamos de sufrir creo que ya lo hice, no te hagas la puta victima que sabes que también tuviste la culpa
Allen lo miro asombrado y en sus ojos se aglomeraban más lágrimas, desvió la mirada. No podía mantenerse frio cuando Yu lo tocaba, cuando se acercaba de esa forma. Recordó esto tres años y lo que le costos acoplarse esa nueva familia, a que la acepten, a sus intentos por olvidar lo que sentía cuando estaba con Kanda, con otras personas, a las buenas momentos que había vivido junto con Timothy. Retomo sus fuerzas, también recordó todo lo que Tyki, su padre y su madre le enseñaron en todos este tiempo, la realidad.
Se soltó rápidamente y recompuso su postura enfrentando la mirada penetrante del otro.
-Ahora… ¿yo soy el que tuvo la culpa? Bueno, sí fue mi culpa nos ser una perra en la cama, me disculpo; pero yo no me quejaba tampoco contigo, digo, nunca tuve con quien comparar pero ahora debo decir que si aprendías de Alma debiste buscar alguien que te enseñara . No era tan placentero como yo pensaba, en realidad contigo nunca sentí el verdadero placer.
Kanda termino túmbalo al suelo en un golpe, Allen le respondió y el otro también, Lavi sujeto a Allen levantándolo del suelo y los de seguridad a Kanda.
-Suéltenme, que yo les pago- resonó la voz del albino
- nos vemos, y ya sabes ríndete o vas pagarlo caro.
El albino se soltó y se encamino hacia la salida de la oficina.
-Esto es solo el comienzo.
Notas finales: Por esta vez no podre contestar sus reviews anonimos pero pro favor siganme dejandolos, no se preocupen los contestaré la próxima semana osea en el siguiente capi si o si! y no me maten uhh el siguiente capi... bueno mi vida correrá peligro, quiza ya supongan porque jajajaja.
