Antes de entrar de lleno en el siguiente arco, en este capítulo "descansaremos" un poco y veremos, aunque sea un poco, a Ayaka ¡Dejen reviews!

One Piece, su mundo y sus personajes pertenecen a Eiichiro Oda.

Tras unas horas de navegar siguiendo el Log Pose de Natsuki, por aguas ya no tan tranquilas, pero al mismo tiempo no demasiado agitadas, el Steeler ya se había alejado del clima frío de Yuki y el sol volvía a pegar con fuerza en la cubierta de la fragata. La navegante se veía feliz, puesto que ella prefería los climas cálidos, sobre todo por su hábito de estar con poca ropa, más que nada por comodidad. Fubuki por su parte se entretenía en la cocina organizando ese espacio que prácticamente le pertenecía. Como de costumbre, Blaze dormía, a pesar de que no era de noche todavía, mientras que Osore contaba sus aventuras amorosas a Shinta. Jet estaba algo cerca y no aprobaba mucho que el médico pudiera convertir al pequeño tirador en un adicto a las mujeres como lo era él, pero el chiquillo no parecía estar muy cómodo con la compañía del espadachín desde que habían viajado juntos con la reina Yuki por el bosque de la isla del mismo nombre.

Un ave del periódico se acercó al barco y Natsuki le llamó para comprar un ejemplar. La navegante sabía que a su capitán le gustaba estar bastante informado. El ave sólo tenía ya uno de los diarios, pues era tarde y en cuanto recibió la moneda, se fue volando a toda velocidad dejando caer las hojas en las manos de la chica, quien lo abrió para ojearlo un poco. Notó entonces, que unas hojas se habían deslizado por entre las páginas. Se agachó a recogerlas y se dio cuenta de que eran carteles de recompensa. En sus ojos cafés se reflejaban las figuras de crueles y despiadados piratas quienes en su rostro mostraban una sed de sangre inconfundible. Justo cuando terminaban los carteles, que eran alrededor de quince, la navegante miró con atención uno y no sabía si su vista la estaba engañando.

Bastante lejos de ahí, la capitana Ayaka sostenía exactamente el mismo cartel y lo miraba con igual o más atención que Natsuki. La rubia había completado sus preparativos para darse unos días de vacaciones y estaba por dejar el destruido Marineford cuando vio aquella hoja. Llamó entonces a su joven asistente Hanako.

–Esta recompensa... –le enseñó el cartel– ¿acaso tú le dijiste de este pirata a alguien de alto rango?

–No, capitana –respondió la chiquilla con seriedad– quien se los comunicó fue la capitana Hollie, el comandante Brandnew sólo me preguntó cómo lucía ese sujeto, y se lo dije.

–Perfecto –exclamó Ayaka con sarcasmo– ahora no podré subir de rango en mucho tiempo, habiéndoseme escapado un pirata al que ahora le han puesto recompensa. ¿Cómo se le ocurre a Hollie soltar la lengua de esa manera?

–Solté la lengua, porque cuando lo capturamos lo reporté a los Cuarteles inmediatamente. No contaba con que se te iba a escapar –detrás de ella arribó una joven de una edad muy similar a la suya. Era pelirroja con cabello hasta los hombros, ojos verdes y un vestido corto, blanco con azul, por debajo de su capa de oficial– en serio que no sé cómo es que un simple pirata puedo huir del barco de la "señorita perfección".

–Síguete burlando –rió Ayaka– fue un error que no volverá a repetirse –se puso frente a ella y ambas se dieron un abrazo– me da gusto saber que has salido bien librada de todo esto.

–Lo mismo digo. No me gustaría que mi compañera de la academia muriera tan joven, ¿qué sería de nuestra promesa entonces?

–Ahora da igual –le dijo Ayaka– con esto demoraré mucho en subir rangos.

–Yo te esperaré –le respondió Hollie, guiñándole el ojo izquierdo– cuando sea una Vicealmirante, te prometo que no escalaré hasta que las dos podamos ser Almirantes juntas –sonrió ampliamente la chica– ahora debo irme. El Contraalmirante Yoichi me ha recomendado para estar un tiempo en el G-12, sólo serán unos meses, pero me ayudará. Te deseo suerte.

–¿El G-12? No pierdes tiempo, aunque dicen que Yoichi es bastante duro, ten cuidado.

–Lo soportaré, no te preocupes –respondió la pelirroja– además haría lo que fuera por cumplir mi sueño, bueno, quiero decir, nuestro sueño, y éste es un paso importante.

Hollie se despidió sonriente, como siempre era su rostro y desapareció con rumbo a uno de los muelles. Lo único que no entendía Ayaka, mientras miraba el cartel de recompensa nuevamente, era el apodo que había recibido el pirata: "Leather Rebel". Hanako explicó que al describirlo, tal vez hizo un énfasis innecesario en la chaqueta de piel que el criminal llevaba puesta y probablemente se pensó que sería una forma de identificarlo. La capitana quiso olvidarse del asunto y, junto a su subordinada, se apresuró para finalmente salir del lugar, aunque antes se ruborizó un poco.

Natsuki seguía viendo con atención el cartel mientras que Jet caminaba hacia la proa y advirtió a la navegante. Preguntó por el papel y la chica se lo enseñó un poco estupefacta. El espadachín lo tomó con ambas manos y lo vio igual de perplejo que su amiga.

–¿Soy... yo? –se preguntó. La imagen del cartel mostraba a Jet cuando éste estaba peleando, aunque no era del todo clara y sólo se veía un perfil borroso, pero se alcanzaba a notar lo suficiente como para saber que se trataba del espadachín. Al parecer, había sido tomada cuando éste peleaba con Takeshi, en Criolla. La cantidad que aparecía era de 37 millones de berries por su cabeza.

Pasados los minutos, ya todos los miembros de la banda, incluido Blaze, miraban una y otra vez el cartel. Osore felicitaba al espadachín, mientras que Fubuki lo veía algo peligroso. El capitán no podía estar menos que indignado.

–¡¿Cómo es posible que él tenga ya una recompensa, antes que yo, que soy su capitán?

–Es posible que sea porque él es el único que realmente se ha visto de frente contra los marines. Incluso destruyó parte de un barco– le dijo Fuu, recordando aquella ocasión en que Jet les había salvado. El capitán regresó a su camarote un poco enfadado, aunque su primero de abordo aseguró que el enojo se le pasaría pronto. Él mismo no sabía muy bien cómo tomar el asunto aunque no evitó sentirse algo halagado y a la vez preguntarse si Ayaka habría tenido algo que ver con esto.

Vamos con el extra número 4, que ya hacían falta:

Shinta se escabullía por el oscuro pasillo de los camarotes del Steeler, rumbo a la puerta que daba a la popa, cerca del camarote principal del capitán, al lado contrario de donde se encontraban la cocina y el pequeño comedor. En sus manos, el tirador tenía algo hecho de tela, aunque lo apretaba sin dejar escaparlo. Con nerviosismo, el chiquillo abrió la puerta que rechinó un poco, pero finalmente logró salir. La brisa del mar estaba tranquila, lo que podía significar que estaban cerca de una isla, aunque no se iban a acercar en ese momento por ser de noche.

El tirador volteó a la izquierda y luego a la derecha, donde vio a su más nuevo compañero, el médico, Osore, quien estaba sentado en la cubierta, recargado en uno de los escalones que llevaban al camarote principal del capitán. Shinta se acercó lo suficiente como para que ambos pudieran hablar en voz baja y escucharse sin problemas.

–¿La tienes? –preguntó Osore casi susurrando.

–Sí, aquí está –le dijo Shinta, no muy seguro de lo que hacía.

–Extiéndela, para verla –le dijo sonriendo el peliazul. Así lo hizo Shinta quien abrió sus manos para dar a conocer que llevaba una pequeña pantaleta de color rosado, evidentemente propiedad de Natsuki– justo lo que esperaba, aunque pensé que utilizaría algo más pequeño –Osore casi arrebató la prenda para contemplarla más de cerca todavía.

–¿Qué tiene de especial tener la ropa interior de una chica? –Shinta no entendía muy bien el objetivo de su empresa– si tú has dicho que has estado con muchas chicas.

–Mi joven e inexperto Shinta. Cuando crezcas sabrás que, primero, nunca hay suficientes chicas, y segundo, las pantaletas de una chica que se resiste a tus avances, son un buen trofeo –aseguró el médico– ¡por favor! Yo haría lo que fuera por estar en tu posición y poder ver a esa lindura en ropa interior todas las noches.

Aunque ciertamente Shinta sabía que Natsuki era una joven bella, no comprendía la vehemencia con la que Osore admiraba, principalmente el cuerpo de la navegante e incluso vio con extrañeza cómo el médico olía la prenda íntima femenina.

–Para que te explique esto, es mejor que nos vayamos del otro lado –le dijo Osore– no me preocuparía por Blaze, pero si seguimos platicando aquí, Jet podría despertarse –y así los dos caminaron hacia la proa donde, supuestamente, deberían estar más solos; sin embargo, pararon en seco al ver que la lámpara de la cocina estaba encendida. Iban a retirarse, cuando se quedaron petrificados al ver que Fuu salía de su habitual lugar y apagaba la luz. El médico escondió de inmediato la pantaleta en uno de sus bolsillos.

Si hubiera sido Jet o Natsuki, probablemente no habría habido tanto problema, pero Fubuki seguramente iba a querer saber lo que estaban haciendo allí, y no demoró mucho en preguntar. Ni Osore ni Shinta articularon palabras congruentes al estar nerviosos, por, de hecho, ser culpables de una pequeña travesura.

–No estarán haciendo algo malo, ¿verdad? –preguntó Fuu más en broma que seriamente, pero esto puso más nerviosos todavía a sus dos compañeros– ¿no me dirán lo que están haciendo tan tarde? Vamos, vamos, díganme, ¿sí?

–Yo sólo... –por fin se animó Osore a hablar– tú sabes, mi querida princesa, que un chico llega a la edad donde hay que explicarle ciertas, "cosas" – le dijo, fingiendo lo mejor posible. Fuu entonces comprendió que no debía meterse en esos asuntos y mejor se retiró a dormir.

–Me parece bien –dijo– sólo no le enseñes cosas malas a Shinta, ¿de acuerdo?

–¿Me crees capaz de eso, princesa? –preguntó Osore falsamente.

–Bueno –sonrió la chica retirándose– teniendo una pantaleta en las manos, no me das otra forma de pensar. Por cierto, si es mía, les va a pesar a los dos –amenazó, y los dejó con un palmo de narices a ambos.

Ahora se puede decir qeu son verdaderos piratas, con una recompensa y todo. Y esto cobrará importancia en el próximo arco, ya lo verán.

Agradezco las lecturas hacia la historia y en especial los reviews de Ofidus y L'Muk a quienes he respondido ya por mensaje. Muchas gracias y un saludo.