POV Bella
¿Nos vamos? – solo afirme con la cabeza, aun no creía conveniente hablar, estaba segura de que mi voz no se escucharía clara y trate de aclararme la garganta.
Nos dirigimos a la salida, pasando por los muchos pasillos de libros de la biblioteca, íbamos en silencio pero sabia que Edward estaba detrás mio, creo que había hecho un berrinche por nada y yo quería solucionarlo pero el problema es que no sabia como hacerlo. Ahí en el pasillo nos encontramos a Jasper y primero nos vio con duda y después asimilando la situación, en parte por que el tiempo en la biblioteca era limitado y porque ese no era el lugar para hablar sobre lo sucedido.
Me di cuenta también de que no estaba mi mochila, no recuerdo en donde la deje, es mas estaba muy segura que en la biblioteca no se encontraba ya que recuerdo muy bien de que ahí entre sin la mochila en mis manos.
¿Y mi mochila? – lance la pregunta al aire sin dirigirme específicamente a alguno de ellos.
Esta en mi auto – la voz de Edward me sobresalto, pero después me entristeció no me había dado cuenta, de cuanto lo extrañaba.
Ok – me abrace y comenzaba a caminar hasta que me acorde de algo - ¿Jasper? – el aludido me miro.
¿Pasa algo bell´s? – moví la cabeza negando y corrí hasta el para abrazarlo.
Gracias Jasper – susurre y el me reconforto
No hay de que bell´s – me solté de su agarre – pero tienes que hablar – se rectifico – mejor dicho tienen que hablar – lanzo una mirada detrás mio, me imagino que viendo a Edward.
Volví a emprender el camino y cuando llegue al lado de Edward lo primero que hice fue lo que a gritos me pedía yo misma, lo abrace no importaba si iba a ser correspondida pero me arriesgue, al principio lo note tenso pero al pasar los segundo poco a poco se fue soltando y me abrazo, tan fuerte que creía que me iba a lastimar pero no fue así.
Lo siento – fue lo primero que dije – no reaccione como debía – lo abrace mas fuerte.
Bella – su voz fue apenas audible para mi – ambos nos equivocamos, más yo – me susurro al oído.
Ambos nos quedamos en silencio abrazados sin pronunciar ninguna palabra, solo el y yo en un lugar que aunque estuvieran pasando varias personas, para nosotros solo estábamos solos en nuestro propio mundo. No me había dado cuenta de en que momento comenzaba a llorar nuevamente hasta que sentí la playera de Edward mojada, pero al parecer eso no le molestaba a él ya que por supuesto me consolaba, me sentía una pésima persona, Edward no me había dado motivos para desconfiar de él y más aun al superar los problemas en donde nos habían metido Mike y Tanya, esto no era nada en comparación a lo que acababa de ocurrir.
Tenemos que hablar bella – me hablo pero son separarse de mi.
Tienes razón – seguía aferrada a su pecho.
Pero mira nada mas – la voz chillona de Jessica hizo que me sobresaltara y que Edward me apretara más contra su cuerpo – pero que cursi eres Swan – la voz destilaba veneno.
Jessica – la voz contenida de Edward al parecer la sorprendió ya que se quedo callada, pero solo por un momento.
No esta bien Edward – mi voz sonaba pésimo – déjala.
¿Estabas llorando? – por un momento pensé que de verdad si le preocupaba pero después deseche ese pensamiento, ella no era de las que se preocupaban por los demás solo por ella y nada mas.
Escúchame muy bien oxigenada – me voltee lentamente para enfrentarla cara a cara, aunque claro esta que la mía estaba hecha un desastre, ya sentía los parpados hinchados y suponía que era por estar llorando – no me vuelvas a ver, no me hables, no me sigas y evita molestarme – me miro curiosa pero después soltó una pequeña carcajada.
¿Pero de que estas hablando? – hablo después de que se había calmado - ¿Crees que estoy al pendiente de ti? – lo pregunto como si yo estuviera loca de solo pensarlo.
Quizás no solo a mi – mire a Edward unos segundos – pero se que a mi novio lo persigues, claro esta que lo deseas – Edward se tenso y Jessica se puso pálida – pero el es mio grábatelo – gruñí.
Bella, amor – Edward me abrazo, en ese momento no sabia por que pero después me di cuenta de que había estado avanzando lentamente hacia donde se encontraba Jessica.
No sabes lo que dices – logro decir por un momento – no te creas el centro del universo.
Creo que te mordiste – era metafóricamente.
No me voy a rebajar a tu nivel – me miro de arriba a bajo.
Te equivocas – recargue mi cabeza en el pecho de Edward – yo podría rebajarme al tuyo – abrió los ojos de golpe – pero tu nunca podrás llegar al mio, es por mucho superior a algo de lo que tu estés acostumbrada – al parecer era de lento aprendizaje porque tardo un buen tiempo en comprender lo que le quise decir.
Jessica te voy a pedir de favor que te retires – la voz de Edward era clara pero autoritaria.
Pero – comenzó Jessica.
Ahora – levanto solo unas pocas notas en su voz.
Antes de que Jessica se fuera me dedico una mirada despectiva, cosa que no le tome mucha importancia, ahora lo que mas me importaba era poder solucionar nuestra pequeña diferencia, no quería que me volviera a pasar, o al menos no por una cosa así, se que siempre habrá algo en lo que no coincidamos pero para eso podemos hablarlo y llegar a una solución juntos, cosa que no hicimos esta vez, tal ves sea por que la situación se nos salió de las manos, quizás un poco por la presión que teníamos encima sobre lo que había pasado antes con lo referente a Tanya y Mike.
Bella, no quiero pelearme contigo, sé que no fui muy maduro al querer obligarte a ir conmigo a una fiesta, soy un tonto por que sé que no te gustan las fiestas y yo lo ignore, o mejor dicho quise hacer caso omiso al respecto – lo mire a los ojos, era un discurso algo largo pero el no tenia la culpa, al menos no de toda, estaba consiente de que yo también tenia parte de culpa – perdóname ¿Si?, no quiero perderte.
Edward – lo volví abrazar y en me sostuvo en sus brazos – no tienes la culpa – vi que iba a replicar pero me adelante antes de que lo hiciera – no de toda, yo también tengo culpa de eso y se reconocer mis errores y esto es uno de ellos, por que teníamos que hablarlo, se que a ti te gustan las fiestas – sonrió apenado – pero no por que a mi no me gusten tu dejaras de ir – le acaricie su bello rostro – tampoco me quiero pelear contigo te amo lo suficiente como para perderte por una estupidez – me dedico una linda sonrisa cálida.
También te amo y te juro que no quiero ver que llores otra ves – sello sus palabras con un beso con sabor agridulce, no por que no lo deseara si no que era por el sabor a sal que tenia en mis labios por las lagrimas derramadas y obviamente porque para mi los besos de Edward no tenían comparación con ningún otro sabor, hipotéticamente claro, eran únicos – te tengo una sorpresa – susurro en mis labios.
Edward – gruñí por que no me besaba – odio las sorpresas – soltó un risita musical
Lo se, pero es por nuestra reconciliación – me abrazo por la cintura.
Bien – no me quedaba de otra – ¿a donde iremos? – pregunte tratando de sonar entusiasta, no me gustaba que gastara dinero en mi, no como él lo hacia, a veces pensaba que se iba a ir en banca rota conmigo, pero siempre me decía que eso no iba ser verdad.
Es sorpresa amor – ya extrañaba esa palabra dirigida a mi, no había pasado mucho tiempo lo sabia de sobra, pero para mi era como una eternidad, quizás exageraba pero que iba hacer, si estaba enamorada de mi chico de hermosas esmeraldas.
