Yuka: Muchas gracias por los reviews que siempre es un placer leerlos, cap 36, espero y mi locura se entienda, bueno eso si después yo decida reescribir algunas cosas más adelante, pues siempre quiero ir modificando las cosas que no he escrito bien. Así como ya he modificado los primeros cuatro capítulos de la historia, no es la gran cosa, también he recolectado los cap originales de mis inicios XD pues para acordarme de como empezé y de que no conocía a los personajes de go y eso, tuve que investigar un poco para iniciar el fanfic.
Bueno perdón si me pasé con la historia, lo releí muchas veces y me gusta como va. Un beso y un abrazo y nos seguiremos leyendo... Y no me maten (huye desesperadamente)
No apto para menores :3 solo para los que quieran leer XD (estoy loca)
Una Noticia
Yuka sale a atender, era su mamá que la llamaba para saber cómo le estaba yendo.
- Bien, no sé cómo comenzar, esto va a ser difícil para ambos y supongo que te lo diré a ti primero, para que cuando se lo diga a ella, puedas darle tu apoyo.
- ¿Qué es lo que ocurre? - Yuuto estaba preocupado y Yuka acababa de terminar y se acercó, pero paró en seco frente la puerta que estaba entreabierta.
- La joven tiene un problema. - dice el doctor.
- ¿Un problema? - pregunta Yuuto con algo de sudor en la frente.
- Si, ella tiene SOP y le costará mucho concebir, por no decir que tendrá que someterse a tratamientos si piensan encargar a un bebé eso y que probablemente en el proceso llegue a perderlo.
Para Yuuto fue una noticia terrible y Yuka que escuchaba tras la puerta fue aún peor, el mundo se le vino abajo y las lágrimas salieron como nunca.
- Necesito saber más sobre eso. - pidió Kidou un tanto preocupado y alterado.
- Su cuerpo posee mayormente hormonas masculinas que impiden la maduración del ovulo, si no ovula, no puedes embarazarse. Su periodo es irregular, o sea que se retrasa varios meses y llegue sorpresivamente, suelen durar mucho. Muchas mujeres poseen vello corporal abundante en partes que donde los hombres tienen vellos y sufren de acné, padecen de pérdida del cabello, también suelen aumentar de peso y muy difícil bajar.
Yuuto se puso a pensar con la cabeza baja, en eso Yuka decide entrar, pero con la mirada sombría, ambos la miraron Yuuto se puso de pie y lo notó, notó las lágrimas que recorrían sus mejillas, Kidou la ayudó a sentarse, comprendió que escuchó todo.
- Doctor ¿y si no puedo llegar a tener hijos? ¿cómo...- respiró un momento para calmarse- ¿cómo puedo formar una familia con el hombre que amo? - le dolía el alma y el corazón, no escuchó respuesta, sus lágrimas salían sin control a Yuuto le partía el corazón verla así. - Lo lamento tanto pero no puedo con esta noticia- se levantó y salió del consultorio corriendo.
Yuuto pensó un momento, le había sido difícil asimilar la noticia que aún no se lo creía. Pidió permiso y salió tras ella, la vio dentro del ascensor, las puertas se cerraron, rápidamente se dispuso a bajar las escaleras para alcanzarla gracias a su buena condición física.
Llegó antes y las puertas se abrieron, ella le miró y corrió a la salida tratando de evitarlo, él la alcanzó gracias a que afuera estaba lloviendo y eso la detuvo un poco, tomó su mano.
- ¡Déjame ir! - forcejearon un poco.
- No puedo dejar que te vayas así.
- Lo siento tanto- no paraba de llorar- Se cuanto querías formar una familia y yo no puedo dártelos.
- Yu-chan
- Por favor dejame ir- él la soltó y ella tomó su mano y le regresó algo- de verdad lo siento. No quiero que me busques más. - se volteó y caminó para tomar un taxi.
Yuuto abrió su mano y vio el anillo de compromiso, ella le había terminado, lo guardó y volvió adentro a hablar con él doctor.
- Ha vuelto señor Kidou ¿y la chica?
- Se ha marchado, pero no pienso dejarla, creo que tengo que hacerla entrar en razón.
- Aún quedan las adopciones, si no se somete a un tratamiento, y es que hay tantos pequeños que quedan huérfanos.
- Si le entiendo perfectamente, yo fui un niño adoptado, pero también entiendo lo que ella quería y yo por supuesto, tenerlo de nuestra sangre, un fruto de nuestro amor.
- Piénsenlo, arreglen las cosas aún están a tiempo, es difícil lo sé, ustedes no son la única pareja con esta situación y comprendo que ella es muy joven e inmadura y no lo asimilará tan rápido.
- Comprendo, haré verle las cosas claras de alguna forma. Con su permiso- Yuuto sale del consultorio.
Yuka bajó del taxi y algo mojada entró a su casa y cerró la puerta, dejó sus zapatos y su bolso en la entrada y fue a la sala, destrozada por dentro se sentó a llorar.
- Lo he arruinado, se cuánto querías formar una familia, por eso... por eso- gritó desesperada, sin consuelo se abrazó a si misma- lo siento, perdóname Yuuto.- se levantó y subió arriba, al estar en su cuarto fijó su mirada en el vestido que estaba guardado bajo envoltura plastica, lo tomó entre sus brazos y se recosto en la cama abrazando fuerte aquel vestido que usaría.- Semanas de planear y yo lo arruiné en unas horas, cuanto lo siento por todas las molestias que les estoy causando.- lloró hasta quedarse sin fuerzas y se durmió.
Yuuto llegó a la casa de ella y entró con cuidado y la buscó, al entrar en el cuarto se acercó y se sentó en la cama y la observó, la llamó con cuidado.
- Yu-chan pequeña, despierta- acarició su cabello, ella despertó y lo vio a su lado, se sobresaltó.
- Yuuto, ¡¿qué haces aquí?! te dije que no me buscaras- se alejó un poco.
- Vine para hablar las cosas, con calma.
- No, lo lamento, pero quiero que terminemos, por eso te he devuelto el anillo.
- Pero yo no quiero que terminemos.
- Lo siento Yuuto, pero yo quiero que seas feliz, aunque no sea conmigo, tu mereces a una mujer mucho mejor que yo y es que todo lo que dijo, me hace sentir mal con mi persona, es como si yo no fuese lo que siempre creí ser ahora me siento que nací en un cuerpo equivocado.
- No, no digas eso- la abraza- Yo te amo y quiero casarme contigo y no me importa, sigues siendo Yuka… mi Yuka.
- Lo lamento, por favor no me toques y déjame sola. ¡Quiero estar sola! - se aparta de él.
- Bien me iré- se levanta y se va, triste y abatido por todo. Conduce a casa de su padre.
Cuando llega, lo primero que hace es abrazar a su padre buscando consuelo y llora desahogándose. Luego más calmado le explica lo que ha ocurrido.
- Pero ella te sigue amando, solo le ha caído la noticia un poco mal, trata de esperar un tiempo hijo.
- Pero me ha terminado y hasta me regresó el anillo, me está pasando nuevamente, no puedo creer que la vida me haga esto, justo cuando quiero ser feliz con la mujer que amo pasa esto. Yo la amo y estoy dispuesto a vivir con ella aun sabiendo que no me pueda dar hijos. También quisiera en un futuro adoptar a un niño o una niña.
- Por mí no hay problemas, no me gusta verte deprimido y ella me cae bien, pero entiéndela aún no asimila las cosas bien. Debió ser un golpe muy duro.
Yuuto se va a su casa y se recuesta pensativo, decide tomar una ducha para aclarar sus ideas. Luego de eso llamó a Haruna para decirle que Yuka y él habían terminado, pero no le dijo el motivo. Haruna no lo podía creer, eso le puso triste. Yuka pasó el fin de semana mal, tanto que comía poco y pasó en la cama. Yuuto había contactado con los que había invitado para decir lo de la ruptura.
El lunes Yuka con desgana fue al Raimon y entre los profesores y profesoras comenzaron a murmurar, Yuzuki se alegraba, sus deseos se volvieron realidad, aunque no sabía la razón. Yuka caminó hasta la oficina del director.
- ¿Me mandó a llamar? - preguntó con voz apagada y cerró tras de sí.
- Si, supe que terminó con el joven Kidou y veo que usted no está en condiciones de trabajar, cuando la conocí irradiaba alegría, le daré cinco días para que por lo menos descanse y se distraiga.
- Pero ¿quién se hará cargo de los estudiantes castigados?
- Otonashi se puede hacer cargo, puede irse desde ya, venga el próximo lunes y piense las cosas bien.
- Con permiso- hace una reverencia y se va.
Haruna la esperaba afuera, quería hablar con ella, fueron al baño.
- ¿Por qué le terminaste a mi hermano? si estabas feliz de contraer matrimonio con él.
- Tengo mis motivos.
- Ahora pienso que solo jugabas con él.
- No es cierto, yo le amo demasiado, jamás le haría eso, es solo que me dí cuenta que no soy la mujer para él.
- ¿Entonces porque esperaste tanto? mira que ya los preparativos estaban listos y ahora plantaste a mi hermano.
- ¿Qué harías si no pudieses darle un hijo a Tachimukai-san?
- No lo sé- responde Haruna y luego comprende lo que Yuka quiere decir- Es que acaso...
- Yo no puedo tener hijos, por eso pienso que es lo mejor para ambos, que él rehaga su vida, yo no sé qué hacer con la mía, me siento inservible y no tengo ánimos de continuar con la boda, lo lamento tanto, no quiero que nadie lo sepa.
- Lo siento, por comportarme de esa forma sin saber.
- No importa, ni yo me lo creo aun, yo de verdad que le amo y me duele separarme de él, pero queríamos formar una familia y no puedo darle ese gusto.
- Pero existen las adopciones
- Si lo sé, pero no sé si seré buena madre, con un bebé que no sea mío.
- Piénsalo bien, mi hermano aún te ama y puedes perderlo si no arreglan las cosas.
- Es mejor así- se seca las lágrimas- Es el único hombre a quien amaré, pero no soy para él. Me tengo que ir, tengo que organizar mi vida si es que puedo, con permiso.
Yuka regresó a casa y se tiró a la cama a ver si podía desaparecer. En la tarde Akane y Midori fueron al aula de castigos a ver a Yuka, pero lo que hallaron era un desorden del cual Haruna era parte, no lograba controlarlos y algunos se estaban peleando.
- ¡Chicas ayuda! - Haruna estaba amarrada a la silla y pidiendo ayuda, las dos la liberaron- gracias, ¡escúchenme todos! pueden irse. - el salón quedó vacío en segundos.
- Y Yuka-chan ¿dónde está? - pregunta Akane.
- Le dieron cinco días, se sentía mal.
- Iremos a visitarla si es así. - dice Midori
- No, ella no quiere ver a nadie, en verdad necesita estar sola.
- ¿Ha pasado algo? - pregunta Akane ya preocupada.
- Nada grave, pero de verdad no pueden ir a visitarla, no quiere ver a nadie ya se los dije. No insistan en ir. Por favor.
- Está bien- respondieron ambas y salieron.
Los siguientes días para Kidou fueron los peores, estaba presente en los entrenamientos, pero su mente en otro sitio, Sakuma sabía y ahora no se la iba a perdonar a Yuka. Kidou era otro hasta ponía ejercicios más duros o a todos les decía que lo hacían mal, al punto que el mal aura pronto invadió el ambiente y los estudiantes no iban a los entrenamientos pues les causaba temor el mal humor que tenía Kidou.
- No lo soporto ver de esa forma, se la pasa en la oficina repitiendo su nombre una y otra vez, que regrese a su lado y eso... tenemos que arreglar cuentas con esa desalmada. - dice Sakuma preparando los puños.
- Tenemos, me suena a manada- dice Genda.
- Andando, tenemos que ir a casa de ella.
Ambos fueron en el auto de Genda, aparcaron en frente de su casa.
- Solo no cometas una locura- dice Genda.
- No te preocupes si solo vine a hablar con ella. - bajaron del auto y Sakuma tocó el timbre insistentemente.
Yuka sin ganas ese jueves bajó- ¡Que no entienden que no quiero ver a nadie! - igual abrió la puerta y en ese momento recibió un fuerte puñetazo en su mejilla izquierda que la hizo caer.
Sakuma no se aguantó, tanto que Genda lo tuvo que detener.
- ¡Suéltame, que no he terminado con ella!
- ¡Te has pasado! - dice Genda.
- Y no lo culpo- Yuka se sostenía la mejilla, hasta le sacó las lágrimas que le quedaban.
- Dime, por qué le has hecho tan infeliz, ya no es el mismo, no lo reconozco, ¡¿qué le hiciste? ¡bruja, quiero saber! ¡maldita sea! - aún seguía siendo sujetado, pero intentaba zafarse.
- ¡No le puedo dar hijos! - gritó aún en el piso- no puedo tener.
Ante las palabras Sakuma paró de forcejear y Genda abrió los ojos a más no poder.
- Sakuma, espera en el auto, yo hablaré con ella.
- Pero...
- ¡Ve al auto dije!
- Bien- dijo de mala gana y salió.
- ¿Estás bien? - la ayudó a levantarse.
- Si y perdona mi desarreglo, estos últimos cuatro días no he tenido ganas de nada.
- Descuida, mira cómo te ha dejado.
- No es nada, comparado con el dolor que tengo, esto no es nada.
Genda toca su mejilla y ella se queja un poco- te sangra la boca.
- No importa, se limpiará con agua. - fue a la cocina y se lavó, buscó hielo y se lo puso con una bolsa sobre la mejilla que ya estaba hinchada.
- Lo lamento, de verdad no pensé eso.
- Yo no lo esperaba, sabes era su ilusión y la mía, me sentiría mal estando con él y no poder servirle como debería.
- No eres un objeto.
- Pues en estos momentos me siento de esa forma, pensé de verdad que todo iba a salir bien y me doy cuenta de que todo se ha derrumbado. Yo no le merezco, es demasiado bueno. Lo lamento tanto, le he hecho mucho daño, lo que hubiese dado ahora porque no nos hubiésemos conocido, así no estaríamos heridos de esta forma. - Yuka le miró.
- No hables de esa forma- la abraza protectoramente.
- En serio me duele, pero es mejor así, que me olvide. - se separan- debes irte, Sakuma debe de estar esperándote y dile que no me ha dolido.
- De acuerdo, cuídate- él se va de la casa y entra en el auto- Primero escucha la próxima vez antes de pegarle a alguien.
- Es que perdí el control de mi mano. - dice Sakuma con algo de culpa.
El viernes por la tarde Kidou fue a la casa de Akane, toco y esperó.
- ¡Kidou-san! - la apariencia era algo terrible de ver que la sorprendió.
- Yamana ¿puedo pasar?
- Adelante
La madre de la chica les sirvió té, mientras hablaban en la sala.
- Perdone mi indiscreción, pero usted luce muy mal.
- ¿Lo dices porque dejé crecer la barba? no he podido dormir en seis días y ando de mal humor, mis ojos están terribles que si te los muestro te desmayarías. Bueno quería preguntarte por Yuka.
- Lo siento no sé nada de ella, se ha tomado cinco días y no contesta su teléfono ¿qué es lo que ocurre?
- Yuka y yo terminamos, es por eso.
- ¡Eso no puede ser! ¿qué ha pasado?
- No lo digas a nadie, ella no puede tener hijos y me ha cortado, quiere que haga mi vida con otra persona, pero la amo con mi corazón que está destrozado.
- ¿Qué puedo hacer?
- Insístele, visítala, tengo miedo de que haya cometido algo grave, si le pasara algo juro que me muero, cuida de ella, Yuka no dejará que me acerque, me evitará a toda costa.
- No se preocupe, yo quiero que ambos estén juntos, iré a verla mañana.
- Mantenme informado.
- Lo haré Kidou-san
- Solo no digas lo que acabas de escuchar, que ella te cuente.
- De acuerdo
Ambos se despiden, Akane va a su cuarto y prepara su maletín con ropa y cosas personales.
Al día siguiente en la tarde Akane tocó y tocó, Yuka bajó.
- ¡¿No entienden que no quiero ver a nadie?!- fue y abrió- Akane ¿qué haces aquí?- dijo seria y algo fría.
- Esa no es forma de saludar, nunca me habías dicho eso.
- Lo siento, es que no quiero ver a nadie.
- Me vine a quedar, si no te molesta, soy tu amiga.
- Pasa entonces.
Akane entra y cuando Yuka cierra la puerta, la menor siente un mal olor.
- ¿Qué se murió aquí? - se tapa la nariz.
- ¿Mi corazón? - dice sin ganas y luego se huele a sí misma- Oh espera, soy yo.
- Tú no eres así, anda que yo me hago cargo, primero iremos al baño. - Akane deja sus cosas en el sofá y la toma de la mano llevándola al baño.
- Lo siento, me he descuidado a mí misma- se desviste.
- Eso tiene arreglo- toma el cepillo y comienza a peinarla, aunque se tardó por el gran nudo que se le había formado. Yuka se quejaba al punto de las lágrimas. - es tu culpa por dejar que se formara. - mira por un momento la mejilla que estaba morada. - ¿cómo te hiciste esto?- le tocó un poco y ella se quejó de dolor.
- Sakuma-kun me vino a reclamar y me pegó- dijo recordando lo sucedido.
- ¿Y qué es lo que te vino a reclamar? - preguntó a ver si le contaba.
- Que le corté a Yuuto.
- ¿Por qué lo hiciste? - pregunta mientras terminaba de peinarla.
- No puedo darle hijos- comenzaron a brotar lágrimas- Soy inservible.
- ¡No digas eso! estoy segura de que a él no le importa, el tal vez desea pasar el resto de su vida junto a ti.
- Pero a la larga tendremos problemas, mejor así para él, que estemos separados.
- Bueno olvídalo, he terminado de peinarte puedes meterte a bañar, y después veré que hago con tus piernas, dejaste crecer tus vellos, ¿Kidou-san sabe que eres un oso?
- No, como crees además solo lo dejé crecer una semana.
- Y es que tienes crecimiento rápido y abundante.
- Mejor calla- se puso roja y se metió a bañar toda. Luego con la depilación quedó como antes.
- Listo, eres difícil de mantener.
- ¿Por qué te molestas en ayudarme?
- Pero ¿qué pregunta es esa? eres mi amiga y no te dejaré sola. Ahora ve a vestirte que te haré algo de comer.
Yuka fue a vestirse y luego la menor le llevó comida, aunque solo comió la mitad.
- Deberías de comer un poquito más- le aconseja.
- No sé para qué me molesto en hacerlo, no tengo ganas de vivir- mira para otro lado.
- No pienses esas cosas, ahora lo ves así todo negro, pero ya verás que vuelves a ser la misma de antes, alegre y tan llena de vida.
- Quien sabe.
- Iré por una taza de té para que te lo tomes- Akane va a la cocina.
Yuka en su depresión se levantó y abrió el cajón sacando unas tijeras, se sentó en el piso y miró su brazo y venas, acercando aquel filo de las tijeras a sus venas, pensó un momento, le temblaban las manos, Akane llegó en ese momento viendo la escena, quedó helada, pero Yuka no se atrevió a hacerlo ya que le daba miedo sentir dolor así que las soltó al igual que Akane la taza, que se quebró.
Akane corrió y la abrazó llorando- Tonta, ¡¿cómo puedes intentar hacer algo así?!
- Lo siento, solo pasó por mi mente, pero no lo hice. Igual nadie me necesita- se levantó y se sentó en la cama, Akane le imitó.
- ¡¿Qué hay de Kidou-san?! ¿qué hay de todos los que te conocen y te aprecian? ¿Qué hay de mí? todos te necesitan y yo igual, Yuka yo te quiero- se acerca y une sus labios con los de Yuka, está abrió los ojos, Akane se separa de ella esperando una cachetada, pero no ocurrió.
- Eso no me lo esperaba, lo siento por causarte un susto grande. - dice Yuka algo sonrojada mientras posaba sus dedos en los labios.
- Aun puedes ser feliz, tanto Kidou-san como yo te queremos, no pienses en quitarte la vida, yo no lo soportaría.
- Lo siento mucho, oye, pero no quiero regresar con él, aunque me duela en el alma, me costaría mucho no poder darle un hijo y a la larga se complicaría la relación y quiero evitarlo. - miró a la entrada de la puerta- iré a recoger la taza.
- No, yo puedo. - dice Akane.
- En serio, yo lo haré, es fácil- mueve la mano y la taza junto al té derramado desaparecen. - listo.
- ¡Yuka! – se lanza a abrazarla. - será mejor que te acuestes, yo te haré compañía- recoge las tijeras y las guarda- iré abajo a cenar y a cambiarme, tu espérame.
- Vale- se acuesta.
Akane baja y va a cenar, pues había cocinado para ambas, recordó lo que hizo en un impulso hace un momento.
- Si lo volvería a hacer- sonríe, luego de terminar entra al baño a relajarse bajo el agua, luego de cambiarse y salir con una toalla sobre los hombros, toma su móvil, sale al frente y llama.- ¡¿Kidou-san?!
- Si, ¿lograste algo? Yamana
- Ella no quiere volver con usted, dice que en un futuro le traerá problemas y quiere evitarlo, debe dejar que se calmen las cosas, yo estoy dispuesta a ayudarlos a que regresen.
- Gracias, espero que me la cuides.
- No se preocupe hasta luego.
- Hasta luego.
Akane cierra y entra a la casa que tenía una terrible aura, va al cuarto y sube a la cama, se acerca a Yuka por detrás y le habla al oído.
- ¿Yuka estás molesta por lo del beso?
- No estoy molesta por eso, solo me tomaste por sorpresa.
- Te quiero, descansa- se acomoda y Yuka se voltea y la mira.
- Gracias por cuidar de mi- sonríe.
- Pues tienes que reconciliarte con él, seguro está sufriendo mucho por querer tenerte en sus brazos, ibas a ser su esposa.
- Pero me siento una inútil e inservible.
- No digas eso, a él no le importa, vivan su vida juntos, además podrán hacerlo cuando quieran.
- Igual, me sentiría demasiado mal, no puedo regresar con él. No sabes cómo me siento al saber eso.
- No me gusta verte así, mira que ahora estamos solas.
- Pronto volverá Shindo, no te preocupes- dice Yuka.
- Si, pero yo también te amo y no quiero dejarte sola en estos momentos.
- No te ligues a mí, disfruta tu vida, yo veré como me las arreglo, nací sola y así quiero estar, que descanses. - Yuka dice mientras bosteza
- Tu igual.
Yuka se queda dormida y Akane le mira un rato, acariciando su cabello. Cuando amanece Akane es la primera en despertar.
- Buenos días Yuka-chan- Akane se acerca y besa la frente de la mayor.
Más tarde ese día, Yuka estaba sentada en el sofá mirando al vacío, pronto llegaría el día que ella más esperaba.
- Ahora sé por qué no salí embarazada nunca, aunque se vino dentro mío no pasó.
- Algunas veces no pasa, pero cuanto lo siento yo sé que no es fácil enterarse de eso, pero aquí me tienes. - Akane se sienta a su lado y la abraza mientras Yuka lloraba, así había pasado la semana.
- Me siento mal... no te imaginas como me está devorando el dolor, no sé si seré capaz de vivir sin él.
- Entonces vuelve con él.
- No, no quiero que él sufra más. Que me olvide y yo trataré de hacer lo mismo, aunque me cueste sacarlo de mi corazón.
- Eres tonta y cabeza dura, mírame- le pide y Yuka la mira- él te seguirá amando y tú a él, pero si por el momento no quieres nada con Kidou-san estoy yo- le toma de la mano. - Bésame, solo porque el de anoche fue un impulso.
- ¡¿Qué?! No… puedo hacerte eso… es que…
- Por lo menos dame una esperanza, mira que solo durará en lo que regrese Shin-sama. Déjame ser tu apoyo, quiero ser más que una amiga para ti. Si sabes a lo que me refiero.
- Yo no… es que me da miedo y no creo estar lista para esto
- Me conformo con que estés a mi lado, ahora...- Akane cerró los ojos y se acercó, estirando un poco los labios.
- Eh…- Yuka la observó y se trató de alejar un poco, la menor abrió los ojos y la miró con reproche.
- ¡No es nada del otro mundo!- le dijo y la tomó de los hombros acercándola hacía ella y la besó por unos segundos, Yuka había vuelto a abrir los ojos por lo inesperado que fue, se separaron- Solo déjame demostrarte que te amo.- se acerca aún más pegando su cuerpo al de la mayor y la vuelve a besar.- (Yuka-chan tus labios son demasiado dulces, no me puedo contener ahora, quiero más.)- pensó Akane.
- ¿Que está pasando? - se pregunta Yuka mentalmente ya que todo esto era demasiado nuevo, mientras Akane bajó y comenzó a besar su cuello y con su mano bajó el tirante del vestido- Akane no hagas esto. - la apartó y se paró del sofá y se arregló un poco ya que no sabía que le estaba pasando y más ¿por qué sus mejillas ardían?
- Lo siento Yuka, no sé lo que me ha pasado, es solo que tengo curiosidad.
- No quiero que se repita, ¿que pudo haber pasado? es en serio- se acerca a la menor- eres una niña, no sé cómo puedes hacerme esto cuando sabes que estoy dolida porque le corté a Yuuto.
- Lo siento, lo siento es solo que me siento sola, seguro ya no quieres seguir siendo mi amiga.
- Si quiero, pero las buenas amigas no besan de esa forma a sus amigas.
- ¿Sabes que hubiese pasado si te dejabas llevar? - Akane pregunta sonriente.
- Si lo sé. - respondió y se sonrojó. - Pero no quiero ni imaginarlo.
- ¿A no? sería lindo si pasara.
