Capítulo 36
Kate sacudió la cabeza y Rick la abrazó tratando de contenerla. Johanna la miró con tristeza y luego miró a Martha…
-Creo que debería tener una charla con mi esposo…- dijo y se levantó.
-Ve tranquila, querida…- le dijo Martha y Kate asintió.
-Me imagino que sería mejor que Kate se quedara aquí esta noche, si no les molesta…
-Para nada…- dijo Martha y luego de que Johanna besara la mejilla de su hija con ternura, la acompañó hasta la puerta.
Rick y Kate se fueron a sentar al sillón.
-De verdad me alegra que puedas comprender esta situación… no creas que para mí fue fácil… pero uno tiene que rendirse ante la evidencia, estos chicos se aman, y eso es lo más importante…- dijo Martha luego de abrir la puerta.
-Espero tener fuerza suficiente como para convencer a Jim de que esto no es algo atroz que le estás sucediendo a su pequeña…
-Lo harás… te conozco… eres buena en tu profesión, y eso incluye la forma en que hablas con los demás…
-Yo solo sé que quiero que mi hija sea feliz… y haré lo posible para ayudarla…- dijo y sonrió antes de irse.
Martha se acercó a Rick y Kate que no se habían movido demasiado y tampoco hablaban…
-Escucha, querida… yo sé que quizás estás desilusionada por cómo reaccionó tu papá… pero es bueno que tengas en cuenta que tienes una aliada en tu madre y que la vi dispuesta a convencer a tu padre…
-Lo sé… y estoy muy agradecida de su apoyo y su comprensión, así como de tu ayuda y tus palabras, Martha…
-Es un placer estar a tu lado, querida… si hay algo que he aprendido contigo es a no prejuzgar… cosa que los seres humanos hacemos con mucha frecuencia…
-¿Quieres ir a dormir? ¿estás cansada?- le preguntó Rick.
Kate miró a Martha y se sintió incómoda de pronto.
-Katherine… creo que a estas alturas no tienes que preocuparte por las apariencias… no eres una adolescente inexperta, eres la novia de mi hijo y yo no soy quien para juzgarlos…
-Gracias, madre…- dijo Rick y sonrió.
Martha asintió y se fue a ocupar de su nieta para que tanto Kate como Rick pudiesen descansar…
Cuando Johanna llegó a su casa, encontró a Jim sentado en la penumbra, con un vaso de whisky en la mano…
-Jim…
-No voy a poder con todo esto, Jo…- dijo él con voz temblorosa.
-Escucha…- dijo y se sentó frente a él- sabes que no te hace bien tomar… ya lo hablamos…
-No entiendes… además, tomar no es lo único que no me está haciendo bien…
-Jim…- dijo y le quitó el vaso, lo dejó a un costado y tomó sus manos- tú eres un hombre con una fortaleza increíble… has luchado hasta hace poco contra una enfermedad complicada… y podrás contra esto… pero no quizá en la forma en que esperas…
-Jo…
-Por favor, Jim… tienes que entender que Kate ya es una mujer que toma sus decisiones… yo la veo muy entera, muy segura… nunca la había visto así… creo que se merece que le demos una oportunidad…
-¿Una oportunidad? Está hablando de casarse, ¡por Dios santo!
-¿No crees que habría sido peor que dijera que está embarazada o que quiere irse a vivir con él? Ambos están intentando hacer las cosas como corresponde… se quieren, quieren darle una familia a esa niña y por eso quieren casarse… en mi opinión deberíamos dejar de ser una piedra en el camino…
-Está claro que la única piedra aquí soy yo… tú y Martha están de acuerdo…
-Porque por un momento dejamos de ser egoístas y pensamos en ellos… escucha…- dijo y apretó sus manos- nadie dice que no puedan equivocarse, pero nadie se murió por intentarlo… y yo creo que ellos tienen algunos indicios de que no se equivocarán…
-No sé si podré…- dijo y sacudió en la cabeza.
-Podrás… porque yo estaré contigo… y te prometo que todo saldrá bien y nos acordaremos de esto como una anécdota más de nuestra vida… como ocurrió con la enfermedad…
-Pero...- intentó argumentar él.
-Jim... el hombre con el que yo me casé... del que me enamoré perdidamente y con el que tuve a Katie sabe que tengo razón... por favor, trata de entender a nuestra hija...
Jim la miró con tristeza y se aferró a ella, abrazándola como si su vida dependiera de ello…
Kate salió del baño cambiada con una remera larga y un bóxer de Rick. Él extendió sus brazos y la recibió cuando ella llegó hasta la cama…
-¿Tú crees que mi madre lo hará entrar en razones?
-Espero que sí… confío en la relación que ellos tienen y en cómo tu madre nos apoya…
-¿De verdad crees que casarnos es lo mejor?
-¿Tienes dudas?
-No… pero podríamos intentar convivir… o quizá irnos a otro lado, donde nadie nos mire de costado… donde no nos juzguen...
-No es así, Kate… nosotros no tenemos nada que ocultar… además, ¿escaparnos? No… no es mi estilo, créeme…
-¿Y si mi papá no acepta nuestro matrimonio?
-Ya veremos… y hemos hablado de esto… esperaremos a que seas mayor y ahí nos casaremos, tampoco es tan grave…
-Bien… pero… si hay que escaparnos, yo estoy dispuesta…
-¿Ah, sí? ¿También estarías dispuesta a venir a visitarme a la cárcel? Sería ilegal que nos fuéramos… yo estaría secuestrando a una menor…
-Es cierto…- dijo ella y sacudió la cabeza.
-Escúchame Kate… no quiero que esto te haga sentir deprimida… debemos mantenernos calmos y confiar…
Se quedaron un buen rato charlando en voz baja y luego, después de algunas caricias, se quedaron dormidos…
A la mañana siguiente, Kate se despertó con el aroma del desayuno a su lado, en la mesa de noche. Añoró la presencia de Rick a su lado, pero leyó la nota que encontró al lado del café…
"Amor: Tuve que ir a la editorial, tenía una reunión que había olvidado. Me hubiera encantado despertarme en tus brazos. Pero te vi dormir y con eso me alcanza (por ahora). Disfruta el desayuno, estaré allí al mediodía. Te amo. Rick"
Kate sonrió y se acomodó en la cama para desayunar, todavía faltaba un rato para despertar a Alexis y ella quería estar lo más repuesta posible…
El sonido de su móvil la sobresaltó un poco cuando se disponía a levantarse…
Pensó que era Rick, pero su sonrisa se desvaneció cuando vio la cara de su padre en el identificador…
-¿Papá?- dijo cuando atendió.
-Katie…- dijo Jim con voz calma.
-¿Pasó algo? ¿Estás bien?
-Escucha, Katie… anoche… yo estuve hablando con tu mamá… ella me hizo entrar en razones… y quería decirte que… que si tú eres feliz, supongo que no debo ser yo quien te impida esa felicidad…
-Papá…
-Lo que quiero decir es que si estás convencida de que Richard es el hombre que eliges para casarte, entonces tienes mi autorización…
-¿Estás… hablas en serio, papá?- Kate no salía de su asombro.
-Aunque yo no quiera verlo o me cueste por ahora… se nota que él no es un mal tipo o que no te ame como corresponde… sigo pensando que eres demasiado joven como para hacerte cargo de una familia ya constituida… pero supongo que la decisión no es mía, sino tuya…
-Yo… te agradezco muchísimo el esfuerzo que haces… ¿podemos reunirnos más tarde?
-¿Quieres venir ahora?- le preguntó Jim.
-En realidad ahora no puedo… tengo que encargarme de Alexis, ella tiene que ir a la escuela…
-Entiendo…- dijo Jim y sonrió- vengan a cenar esta noche a casa ¿te parece?
-¿Rick y yo?
-Traigan a Alexis…- dijo Jim y Kate sintió que el corazón se le saltaba del pecho, ¿acaso su padre finalmente había comprendido?
Bueno, parece que con la ayuda de Johanna, Kate y Rick tienen esperanzas y Jim se dio cuenta de que no podía seguir siendo una piedra en el camino de ambos. Veremos como sigue, ya no falta mucho de esta historia. Gracias por seguir leyendo y comentando!
