Capítulo 35.

Jasper POV

Cuando desperté a la mañana siguiente, mi hermosa novia seguía dormida entre mis brazos con una sonrisa adornando su rostro. Yo sonreí y la besé en la frente y ella se acurrucó más junto a mí. Yo reí suavemente y besé sus labios, que pronto respondieron a mi beso.

- Es genial despertar así – Alice dijo somnolienta y luego abrió sus ojos – buenos días

- Buenos días, preciosa – ella me abrazó más fuertemente y se acurrucó en mi pecho

- Mmm…no me quiero ir, me quiero quedar aquí, así contigo, para siempre – dijo mientras suspiraba y me besaba el cuello

- Yo también lo deseo, pero sabes que no podemos hacer nada

- Claro que podemos, bueno yo no, pero tú su puedes Jazz – Alice se hincó en la cama y me miró - ¿Qué serías capaz de hacer por que volvamos a estar juntos?

- Todo – le juré – todo por volver a vivir cada instante de mi vida contigo

- Eso es lo que quería oír – Alice dijo satisfecha – esto es lo que tienes que hacer.

Alice se sentó a horcajadas sobre mí y comenzó a susurrarme su plan al oído. Tuve que hacer todo, todo porque mi atención fuera directamente a lo que me decía, pero era casi imposible al tenerla así. Pero fui capaz de contenerme y escuchar lo que ella planeaba. Al oírla me dio risa, Alice era demasiado pequeña para todas esas ideas malévolas que cruzaban por su mente.

Cuando terminó de decirme el plan yo le sonreí y le juré que haría todo eso, eso y más, ella me sonrió y se inclinó para besarme. Yo acaricié sus piernas mientras ella reía y comenzaba a besar mi cuello, tentándome. Poco a poco fue descendiendo por mi pecho para luego volver a besarme en los labios.

- ¡¡Jasper!! ¡¡Apúrate que tenemos que ir a desayunar!! – Rick, mi compañero de dormitorio tocó la puerta.

Del susto, Alice y yo fuimos a dar al suelo.

- ¿Jasper? ¿Estás bien? – le indiqué a Alice que se quedara ahí escondida y fui a abrirle la puerta a Rick

- Sí, estoy bien, es sólo que me asustaste y me caí de la cama

- Bueno, vístete y vámonos a desayunar

- Claro ahora te veo.

Cuando voltee, Alice ya se estaba vistiendo. yo comencé a hacer lo mismo y cuando terminé, fui al baño, donde Alice se peinaba, me puse tras ella, la abracé y besé sus hombros descubiertos.

- Te amo

- Yo también te amo – Alice volteó y yo la besé – debo irme

- ¿Cómo vas a salirte?

- Por la ventana – respondió ella como si tal cosa.

Terminó de recoger sus cosas y abrió mi armario, de ahí sacó una sudadera mía. Era azul marino con letras bordadas y de cierre.

- ¿Me la puedo llevar?

- Claro

Reí al verla con la sudadera puesta, le quedaba enorme, y aún así, a mí me parecía que era la criatura más divina del mundo.

- Te ves hermosa – la abracé y la besé – cuando no esté a tu lado, póntela e imagina que estás entre mis brazos

- Huele igual a ti – Alice me miró con su sonrisa divina – me voy, Emmett debe estar esperándome allá afuera, te amo y no olvides lo que te dije

- No lo haré, en menos tiempo de lo que piensas, estaré de nuevo a tu lado

Miré a Alice salir por la ventana y una vez que llegó abajo me miró y sonrió.

- ¿Sabes? Esto es irónico, somos como Roméo y Julieta, sólo que yo soy Roméo y tú eres Julieta, yo tengo que bajar del balcón y tú estás encerrado por tus padres allá arriba – yo reí ante su analogía de Roméo y Julieta.

- ¡Oh Roméo, Roméo! ¿Dónde estás que no te veo? – le dije en broma y ella rió

- Estoy chiquita pero no es para tanto, te amo Jazz

- Yo también te amo Alice, ten mucho cuidado

- Cuidado es mi segundo nombre – la vi caminar algunos pasos…y se tropezó, yo reí y ella se dio la vuelta – Lo hice a propósito

Alice se fue y yo salí a la salita del dormitorio donde Rick me esperaba, estaba jugando con su videojuego así que no se dio cuenta cuando yo salí

- Vámonos

- Pareces nena, te tardaste horas

Salimos del dormitorio y nos fuimos al comedor, ahí me reuní con unos chicos, amigos de Rick y comenzaron a hablar de las chicas del baile, pero yo no estaba atento a la plática, en mi mente rememoraba una y otra vez la noche tan hermosa que había pasado con Alice.

Acabando de desayunar, nos fuimos todos al gimnasio y ahí me entretuve un rato jugando basketball con mis compañeros. Después de un buen rato, decidí ir a darme un baño a mi dormitorio en lo que ellos se quedaban jugando un rato más. Al llegar a mi dormitorio entré directamente al baño. Mientras me bañaba me quedé pensando en lo que me había dicho Alice, todo lo que tuviera que hacer, lo haría.

Salí del baño con una toalla anudada alrededor de mi cintura (N/A: ¿pueden imaginárselo, sólo con una toalla y con el cabello mojado…jajaja sorry no lo pude evitar) y entré a mi habitación para vestirme. Vaya sorpresa al ver varias bolsas en el suelo y entonces miré mi cama y sonreí. Había una caja de brownies y varios paquetes de M&M´s con una notita de Alice:

"Sé cuanto te gustan y no creo que les den nada por el estilo ahí dentro.

Te amo

Alice"

Luego me acerqué a las bolsas que estaban en el suelo, una estaba anudada y tenía otra nota:

"Esto es para Rosalie, se lo tienes que mandar y no se te ocurra abrirlo Jasper Hale"

Bueno, no la iba a abrir eso era obvio. Luego miré las otras dos bolsas y vi que eran para el plan de Alice, yo sonreí a ésa mujercita divina nada se le escapaba.

Bella POV

Nos quedamos un buen rato en la alberca con Alice y Emmett, pero para la hora de la comida, nos fuimos a nuestras habitaciones. Lástima, yo quería volver a dormir entre los brazos de Edward, pero ya ni modo, también me alegraba estar con Alice. Me metí a bañar y cuando salí ya había ropa sobre mi cama, una falda blanca algo corta y un top azul cielo con algo de escote.

Miré a Alice, ella ya estaba vestida y me miraba sonriente.

- No puedo dejar que te veas mal Bella y menos después de ver que tienes a muchos chicos detrás de ti

- Alice ya vas a empezar – le dije mientras me vestía

- Te lo juro, mientras veníamos por lo menos dos empleados te miraron y qué decir de los huéspedes

Ya no le pude decir nada, porque Edward ya estaba tocando a la puerta. Alice le abrió y Emmett y Edward entraron a la habitación mientras yo me peinaba en el baño. Cuando salí, Emmett estaba cómodamente acostado en mi cama y Alice y Edward estaban platicando en el balcón. Me fui a acostar al lado de Emmett y él me rodeó los hombros con su brazo.

- Me alegra verte tan feliz – le dije

- Gracias, hermanita. La verdad es que sí, estoy muy, muy feliz

- Que bueno ¿Cómo se puso Rose cuando te vio?

Y Emmett me contó todo, hasta lo que pasó en la noche. Emmett era como mi hermano mayor, podía molestarme a cada rato y hacerme sonrojar por diversión, pero también me tenía mucha confianza y me contaba casi todo, igual que yo a él.

Edward y Alice seguían platicando afuera, pero Emmett y yo teníamos hambre así que me levanté y fui silenciosamente hasta el balcón, me acerqué lentamente a Edward y lo abracé por la cintura.

- ¿Saben? Emmett y yo morimos de hambre y ustedes dos aquí torturándonos

- Uy qué malos somos – Edward se dio la vuelta y me besó dulcemente

- Sí, y no te perdono – le dije mientras los arrastraba adentro

- Ya era hora – Emmett se quejó.

Bajamos al restaurante del hotel y nos reunimos con Carlisle y Esme. Como en el desayuno, nos fuimos a servir al buffet y nos regresamos a la mesa mientras platicábamos entre todos.

Esme y Carlisle querían conocer más la ciudad así que acabando la comida, nos fuimos a recorrer un poco la ciudad. Mientras caminábamos por las calles, Edward tomó mi mano y la besó.

- ¿Ya me perdonaste?

- No

- ¿Qué puedo hacer para que me perdones?

- No lo sé, pero deberías de empezar por besarme

Edward sonrió, con esa sonrisa torcida que me encantaba y acercó sus labios a los míos. Me acarició las mejillas con el dorso de su mano y con el otro brazo me acercó hacia él. Cuando sus labios se posaron sobre los míos, lo hicieron con dulzura y algo de profundidad, el beso duró un largo, largo momento, antes de soltarme, Edward mordió mi labio inferior sin lastimarme.

Me quedé paralizada por unos momentos, pero después volví a respirar con normalidad. Edward me levantó la barbilla con un dedo y yo me perdí en sus hermosos ojos verdes.

- Te amo Isabella Marie Swan, eres la luz de mi existencia

- Sí

- ¿Sí, qué?

- Sí te perdono – le dije abrazándolo – por decirme las palabras más hermosas de este mundo, yo también te amo

- ¿Qué hay de mi beso?

- Mmm…no tuve suficiente para decidirme

Él rió y me atrajo hacia sí mientras volvía a besarme.

- Exhibicionistas – oímos a Alice y a Emmett gritarnos

- Envidiosos – respondimos Edward y yo y volvimos a besarnos

- Oigan ya, no coman pan en frente de los pobres – Alice nos dijo en tono tierno – de por sí es malo estar en la misma ciudad que Rose y Jazz y que no los podamos ver.

- Bueno, mi amor, creo que dejaremos esto para cuando estemos solos – Edward tomó mi mano y la besó.

Cuando regresamos al hotel en la noche, nos fuimos todos a la habitación de Esme y Carlisle a jugar póquer por un rato. Todos estábamos muy metidos en el juego, yo estaba sentada junto a Edward y él me tenía abrazada y yo besaba su cuello de vez en cuando.

A las doce, Esme y Carlisle nos mandaron a nuestras habitaciones. Emmett se subió a la suya y Edward nos acompañó a Alice y a mí a la nuestra, yo ya iba a entrar cuando él me rodeó la cintura con ambos brazos y me atrajo a su pecho mientras me hablaba al oído.

- Voy a secuestrarte por un rato – me susurró y mordió el lóbulo de mi oreja y yo reí

- Saca las esposas, soy toda tuya – le dije enseñándole mis muñecas, él las tomó y le guiñó un ojo a Alice

- Luego te la regreso

- Claro, se portan bien – Alice nos dijo pícaramente.

Bajamos hasta las áreas verdes del hotel, veníamos paseando a la luz de las farolas, el hotel estaba silencioso y en calma. Pasamos por la alberca, que en esos momentos estaba en mantenimiento. Y si creían que nada pasó, pues sí pasó. Se me enredó el pie en una manguera y Edward y yo caímos a la alberca.

- Mi amor, ese equilibrio tuyo simplemente no tiene remedio – me dijo Edward divertido mientras se acercaba a mí y me abrazaba – te ves hermosa

- ¡¡Edward estoy empapada!!

- ¿Y? el agua no te quita belleza, al contrario – yo me sonrojé y bajé mi mirada

Y fue un gran error porque la camisa de Edward se pegaba por completo a su musculoso torso (N/A: primero Jasper, ahora Edward jaja falta Emy!!!). Edward me levantó la cara y me besó delicadamente mientras pasaba sus manos por mi cabello mojado y yo apoyaba mis manos en su pecho.

- Disculpen que los interrumpa – oímos una voz adulta – pero la alberca está cerrada por mantenimiento

- Sí, lo sentimos, es que íbamos caminando por ahí y yo me tropecé – Edward le contestó al señor

Edward y yo salimos de la alberca y nos quedamos caminando por las áreas verdes, entonces, Edward se tiró al pasto y yo quedé junto a él mientras los dos veíamos hacia arriba…era luna llena. Voltee a ver a Edward y él me miraba dulcemente, yo le sonreí y él se acercó a besarme.

- Te amo

- Yo también te amo Edward – le dije y él volvió a besarme

Seguimos besándonos hasta que las regaderas tuvieron a bien encenderse. Edward se separó de mí y yo reí mientras nos poníamos de pie, Edward tomó mi mano para sacarme de ahí, pero yo lo atraje hacia mí y lo besé.

- ¿Qué es un poco de agua si de todos modos ya estamos empapados? – y dicho esto volví a besarlo mientras él me abrazaba por la cintura.

- Vete a dar un baño caliente, mi amor – Edward me dijo cuando estuvimos fuera de mi habitación

- Tú también, te amo

- Y yo a ti – Me besó por última vez y lo vi irse al elevador.

Entré a la habitación y vi a Alice acostada en su cama viendo la tele.

- ¡¡¡Santo Dios!!! ¿¡Qué te pasó?! Luego me dices, a la regadera ¡¡YA!!

Me dejé empujar hasta el baño y me bañé rápidamente, cuando salí me acosté y me dormí con una sonrisa en los labios…bueno eso hice después de que Alice me torturara con sus ochenta mil preguntas.

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No lejos de ahí.

La señora Hale estaba acostada en su cama leyendo tranquilamente mientras su marido veía la televisión.

- ¿Sabes? Ya me harté del comportamiento de ése par – comentó el señor Hale – ya no los soporto más

- Querido ya hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos – la señora dijo – creo que lo mejor sería decírselos ya

- Yo supongo que es lo mejor – el señor estuvo de acuerdo

- Lo es, querido yo estoy tan cansada de ambos como lo estás tú quizá con eso dejen de comportarse como lo hacen.


¡¡¡Hola a todos!!! ¿Les gustó el capítulo? yo espero que sí. ¿Qué será lo que les tienen que decir a JAzz y Rose? ¿Funcionará el plan de Alice? jajaja les dejo esas dudas. Por el momento, necesito su ayuda porque no sé quién se va a enfermar, si Bella o Edward, calma es un resfriado por haberse mojado y pues el otro lo va a tener que cuidar así que ustedes deciden, quién se enferma ¿Bella o EdwarD?

Bueno eso es todo por ahora.

Besos

Dayan Hale