Ah... el aburrimiento xD... ¡Bien! Este supongo que será el último capítulo del año :D, ha tenido tanta aceptación el último, que me animé al fin de actualizar. Igual la frecuencia de las publicaciones dependerá de su entusiasmo, así me motivan más a darles la siguiente entrega xD. No se molesten, me divierte mucho leer sus reviews :D, sean destructivos o constructivos, siempre serán aceptados :3.

La tensión irá avanzando más y más... y les diré una cosa... morirá alguien :|... a ver si adivinan quién xD.

Bueh... ojalá este nuevo episodio les guste :D. ¡CORRE FIC!


El Código Maestro

Capítulo XXXI

Entre los antiquísimos túneles en los cuales los catafilos se movían existía una enorme mazmorra que antiguamente se usaba para torturar a las desgraciadas almas que merodearan por aquellos caminos del subsuelo. Actualmente los agentes y espías renegados lo usaban de salón comedor y una gran mesa de bordes curvos recorría de norte a sur la cámara.

El bullicio de diversos idiomas y lenguas de escuchaban en el lugar. La diversidad de cultura y etnias era increíble si eran reclutados desde jóvenes sin depender su nacionalidad. Afortunadamente, la mayoría prefería comunicarse en inglés, pues era más fácil ya que todos habían sido instruidos para hablarlo, a pesar que algunos no estaban muy de acuerdo, en especial los franceses.

Al menos la comida era buena, ya que aunque habitaban como ermitaños en aquellos escondrijos, gracias al campanero/centinela obtenía algún abastecimiento para los que estaban allí.

Entre tanto la mujer de cabello morado se entretenía conversando con Wesh, Phineas pensó que sería bueno aprovechar en preguntarle acerca del misterioso plano. Quizás tendría algún conocimiento de lo que hacía en realidad.

Hallando la oportunidad perfecta, atrajo su atención para tocar el tema.

- Este… disculpe Francine… señorita… -dijo con mucha amabilidad el joven Flynn pues, a pesar de ser una mujer mayor de cuarenta años, no deseaba ofenderla llamándola "señora" como si fuera una vieja sin siquiera estar casada.

- Dime Phineas… -accedió la ex-espía -¿Cuál es tu duda?

- Vea… Ferb y yo, como usted permitió que hiciéramos lo que fuera a nuestro gusto en la sala de experimentos, estuvimos usando algunos planos en blanco para poder ocuparlos en nuestros proyectos…

- Lo que me parece muy bien.

- Sí, pero entre esos planos desocupados, nos encontramos con este…

El pelirrojo le entregó el dichoso boceto. Despreocupada, mientras masticaba un trozo de carne, examinó el papel. No tardaron varios segundos, cuando Francine frunció el ceño y poco a poco se puso más pálida de lo que era. Algo andaba mal y eso lo estaba notando Phineas, así que se atrevió a sacarla de sus pensamientos.

- Eh… disculpe...

- ¿Dónde dijiste que hallaste esto? –ella intrigó secamente.

- ¡Oh! Ya le había dicho que en el laboratorio entre los planos vacíos…

- Bien… -prosiguió la Dama Negra enrollando el cartel –OK… no te voy a mentir, Phineas… ponte cómodo porque esto no te va a gustar mucho… Hace varios años atrás, cuando sus padres aún seguían vivos y trabajando en nuestra agencia, nos enfrentamos con un tal Destructicom. Lamentablemente él tenía un discípulo y aquél era amigo de Danny. No te diré quién era… -decía dedicándole una mirada distraída a Doof –pero aquello trajo grandes problemas a tu papá, pues él lo engatusó para que construyera un inador, el cual tenía el poder de apagar el sol, y no solo eso, sino que más tarde descubrimos que era un aparato capaz de absorber la luz de cualquier fuente…

- ¿Apagar el sol? –se extrañó el pelirrojo -¿Cómo mi padre pudo ser tan tonto para caer en esa trampa? ¿Qué no era un gran inventor?

- Lo sé… lo sé… pero era una persona muy inocente... seguro tú entenderías…

- ¿Cómo puedo entenderlo? ¿No era lo suficientemente mayor para ver los propósitos ocultos de un loco? –Phin estaba poniéndose fastidioso. Se levantó violentamente de su asiento a la defensiva.

- Phineas, escucha… mas tú no puedes juzgarlo, me han dicho que eres igual a él…

Lo dicho por la mujer dejó en una trastocada al joven Flynn.

- Era mayor que yo… eso sí sé…

Se callaron por largo rato.

- Oye… escúchame, Phin… -volvió a hablar Francine –No quiero seguir este tema y dudo poder convencerte de lo contrario, mas… ¿armaste ese artefacto?

- Sí –contestó este quedamente.

- ¿Me lo prestarías?

El muchacho le dedicó una mirada suspicaz a la mayor. Mas finalmente accedió:

- Está en el laboratorio… tómalo cuando quieras…

A un lado, Doofenshmirtz estaba con de Ferb. Los dos jamás habían tenido una larga conversación el uno al otro. Vanessa se encontraba al otro extremo de la mesa junto con Isabella y Perry, que comía en el piso en modo de animal no pensante para no ser descubierto por sus dueños.

El peliverde y el doctor no se habían dicho ni una palabra en el transcurso que estaba llevándose a cabo la cena.

Doof observaba hacia donde estaba Francine, con mirada perdida. Aquello el inglés lo notó, pues por algo de lo consideraba un hombre de acción y se daba cuenta de cosas que los demás no tenían por detalles importantes.

- ¿Le gusta? –simplemente habló de manera concreta el chico.

- ¿Qué? –el científico pareció despertar -¡Claro que no! ¡Ni siquiera la conozco! Solo nos salvó la vida… ¿por qué preguntas cosas tan raras, niño?

- ¿Por qué le asusta reconocerlo? Soy solo un niño, ¿no? –prosiguió Ferb, divertido –Puede decirme lo que quiera y entre nosotros quedará.

- ¿En serio? –el castaño lo ojeó sorprendido –No debería… no sé… creo que estoy en problemas…

- No, no lo está.

- No puedo mentirte, se nota que sabes de cosas que otros no saben… bien… sí, y no se dice si me gusta, se dice si la amo…

- ¡Ah! O sea, usted me está diciendo que siente por ella más de lo que yo pretendía decirle…

- ¿Qué? ¿A qué juegas conmigo, muchachito?

- Psicología.

- Hmmm… sabes sacar más en limpio de lo que suponía… como sea… aquella mujer… la conocí en la universidad… ¡Claro! Yo era joven y eso fue antes de conocer a la madre de Vanessa…

- ¿Y todavía la ama que no quiere echarse adelante para conquistar a Francine?

- No… no es eso… yo no amo a Charlenne, mi ex… es que quiero a Vanessa, aunque no le guste como soy o lo que hago. ¿Cómo le explico que estoy con otra mujer que no es su madre?

- No lo sé… Vanessa ya es grande… supongo que lo entendería.

- Seh, como todas las otras cosas que he hecho y le han disgustado en mi vida –ironizó Heinz –Además, mira a Francine. Está con ese tipo –indicó al campanero, quien conversaba animadamente con la adulta de extravagante cabello -¿Qué ventajas tengo con ese tipo? ¡Míralo! Es alto, simpático, fuerte y la hace reír ¡No puedo competir con él!

- Podría impresionarla… si ella fue su novia…

- ¡Nunca fue mi novia! –gritó enfurecido –Es decir… o sea… tal vez lo fue… por media hora, je…

- ¡Entonces puede volver a conquistarla! Métase en el juego y muéstrele que usted es mejor que su compañero. ¿Comprende que tiene una oportunidad todavía mientras estemos aquí?

-Sí creo que estás en toda la razón, cabeza de tubería…

- Mi nombre es Ferb.

- Lo que sea, me has dado una gran idea… ¡Francine, aquí vooooy!

Doof se había puesto de pie, mas antes de poder dar el segundo paso tropezó con los cordones de sus zapatos para luego darse un golpetazo en la cara contra la mesa. Al tratar de mantenerse en equilibrio se sujetó del mantel que estaba puesto y dio vuelta por accidente el buffet, los postres y la ensalada rusa que se elevó por los aires y dio contra la cara de varios de los que estaban sentados por ahí cerca. La hija del doc no le quedó más que taparse la cara mientras la líder de la Comunidad le dedicaba una expresión asesina al causante de todo aquél desastre.

- ¡Lo siento –se disculpó avergonzado Heinz.


Perry, como ya habíamos dicho, estaba abajo en el piso. Ahora, observando todo el escándalo no se había divertido en semanas viendo otra estupidez de su enemigo.

Un silbido oyó debajo de la mesa. Se acercó al lugar donde supuso que podría venir aquél sonido y entre los despojos de comida que se habían dado vuelta se encontró con Dennis. Este, como siempre, con su sombrero de agente secreto y el collar traductor.

- ¡Ven conmigo! –susurró el roedor.

Con desconfianza, el ornitorrinco dudó.

- ¡Vamos! ¿Acaso yo no fui quién te salvó de Monograma a ti y a tus amiguitos?

Al fin y al cabo, el monotrema terminó por ceder a sus pensamientos y se reunió junto a su ex-compañero de la organización.

- Tengo un plan para que todo este circo de persecuciones termine –habló Dennis –Mira, me quitaré el traductor porque no quiero que nadie más sepa lo que te diré esta noche –desabrochándose el extraño accesorio, lo dejó a un lado (NdA: Los diálogos que siguen están en la lengua de los animales, pero que traducimos para su comodidad) Escucha atentamente. Ya sabes la historia pasada de tus dueños y cómo llegamos a parar como agentes secretos en la O.W.C.A. Ya sabes… la revuelta que fue causada por la rebelión de los humanos… opino que podríamos hacer una, como la primera, en contra de mayor Monograma y sus fuerzas.

- ¿Pero cómo? –se lamentó Perry -¡Míranos! Somos agentes renegados… perdimos credibilidad entre nuestros colegas… creo que se te olvidó ese punto…

- Mira, éramos los mejores de nuestra rama. Yo… bueno… creo que ya no me escucharán… pero fui tu maestro cuando iniciaste en la organización… ¡Eres mil veces mejor que lo que fui alguna vez entre ustedes!

- Fuiste una leyenda y lo seguirías siendo si no hubiera pasado…

- ¡Ya pasó! ¿OK? No nos lamentemos por lo que ya no fue… odio los recuerdos, excepto los que me hacer recordar a mi familia…

- Los extrañas… ¿verdad?

- Sí, en especial a mi dueña… al menos tú tienes a los tuyos en esto…

- Preferiría haber terminado como tú, solo y con ellos seguros en Danville…

- No quiero hablar más de eso… te decía, que provocando otra rebelión conseguiríamos derrocar a Monograma. No creo que él haya tenido tiempo de desprestigiarte entre nuestros compañeros. Supe por una buena fuente que varios agentes que conocemos están en París en una conferencia…

- ¿Gary el ganso, el agente gallina y el caracol? Nunca hablé con este último…

- Sí, pero necesitamos al tercer mejor luego de tú y yo: Peter el panda…

- ¿Me quieres hacer el idiota? –se ofendió el ornitorrinco, recordando la vez que Doof lo cambió a él por ese espía secreto.

- Oye, sé que no te cae bien, pero debes reconocer que hace bien su trabajo…

- ¡Todo porque era igual de mejor que yo cuando éramos tus discípulos!

- ¡Sin reclamos! ¡Debemos comunicarnos con ellos! Tienes que salir de las catacumbas…

- ¡Hey! ¿Por qué yo?

- Porque yo tengo dos obstáculos en contra y tú solamente uno. A mí no me van a hacer caso… y hazlo… no por mí, sino por tus dueños y tu enemigo…

El ornitorrinco frunció el ceño. ¿Cómo se sentirían Phineas y Ferb si él fallaba en el procedimiento en manos de Francis? Era un riesgo elevado, por una buena causa, que si bien era peligrosa, había una probabilidad de éxito.

- Está bien, Dennis… y no te preocupes, también lo haré por ti…

Continuará...


Vaya... cuán largo va esto xD...

¡Me despido deseándoles un precioso y fantástico Año Nuevo 2014!

¡Agur!