La Fragilidad de la Flor Lunar
Interludio III: El día que Naruto se convirtió en Hokage
Las figuras se acercaron silenciosas a la aldea, dos sobretodos negros y uno blanco ondeando en el viento cuando se hicieron presentes ante los dos que controlaban la entrada, quienes los vieron fascinados al notar las máscaras que portaban.
"Hagane-san, Kamizuki-san, ¿nuevamente turno en las puertas?" Preguntó la voz femenina.
"Si, Risu-sama, con las festividades de asunción del Hokage se está manteniendo guardia completa por la gente que entra y sale de la aldea." Resignó el hombre con una venda en el rostro.
"Sigan con el buen trabajo." Asintió la líder del equipo antes de tomar un papel y filtrar su chakra para demostrar su identidad antes de caminar a las puertas, los hombres a su espalda haciendo lo mismo antes de detenerse tras la puerta. "Fukurō, ve a tu casa a cambiarte, no saldremos por otros tres días así que tómalo como las vacaciones, nos encontraremos los tres al anochecer del tercer día sobre la cabeza del Sandaime." Explicó indicando la Hokage-iwa para luego desaparecer, ni rastros de humo ni de otra especie indicando su previa presencia en esa calle. A ello Shima solo asintió y desapareció de igual forma seguido por Fukuro.
El siguiente lugar donde apareció Risu fue en la torre Hokage, donde Kakashi estaba terminando de ver los detalles de los papeles legales con Shikamaru, el cual pocos años después de la guerra había asumido el rol de Comandante Jonin siguiendo los pasos de su padre y actuando como consejero personal ante la necesidad de Kakashi. Claro, Konohamaru también se encontraba presente en calidad de guardaespaldas del Rokudaime.
"Io..." Saludó levantando una mano en saludo, a lo que las tres cabezas se levantaron para poder verla con un gesto de sorpresa. "Bueno, como veo que no me extrañaron..." Bromeó 'amenazando' con marcharse, pero fue detenida por el ahora hombre de 25 años.
"¡Sensei!" Gritó con una gran sonrisa, posando una mano en su hombro en gesto de saludo antes de tomarla de la mano y llevarla junto a los otros dos hombres, dando una inclinación amistosa a Shikamaru y parándose a la derecha de Kakashi junto a su asiento, tomando su puesto como su sombra.
"¿En serio Naruto hizo ese cambio?" Preguntó mirando los papeles que tenía delante Kakashi para notar las pruebas y los grupos genin de este año.
"Si, realmente no sé como arreglar esto..."
"No le des el puesto de Nanadaime a Naruto y se soluciona..." Se encogió de hombros ella, sacando su máscara y quitando el tapado blanco para revelar el corto vestido Mao negro con el símbolo Hatake en la espalda, sandalias de viaje y el parche negro que cubría un ojo.
"Maa, maa, Sakura-chan. Aun la elección de jonin-sensei no es una razón viable para alejar a Naruto del puesto de Hokage." Le recordó su esposo que una vez hubiera dejado las cosas en un sillón de costado la llamó de regreso a su lado para que lo saludara con un beso en la frente.
"Y yo que tenía esperanzas... sigue pareciéndome un desperdicio poner una especialista en armas al mando de un grupo especializado en ninjutsu de herencia familiar." Indicó suspirando, pensando como arreglar a Takeshi para que pudiera seguir avanzando antes de que una idea se le ocurriera, una sonrisa de lado en el rostro. "Antes de que la vuelva a joder, pon a Rokku Rī al mando de su equipo."
"Si se entera que fuiste tu, Takeshi te va a detestar." Comentó el Hatake con una mirada curiosa ante la idea. "Sin contar que Lee-san ahora tiene un hijo, un año mayor que Takeshi."
"Determinación, perseverancia y trabajo duro... Takeshi al lado de Lee llegará más lejos y tendrá la ayuda de Tenten para armas, por lo que es la idea perfecta para él. Solo necesitamos que Shikamaru firme esto y ya nos llorará cuando se gradúe. A lo que, ¿Acaso todos se pusieron de acuerdo para tener hijos al mismo tiempo? Digo, sé que la hija de Sasuke tiene un año más que Takeshi y que el hijo mayor de Naruto unos meses más que ella. Inojin-kun tiene la misma edad que Sarada, lo mismo Shikadai de la edad de Boruto... no sé Choji..."
"Chocho tiene la misma edad que Boruto y Shikadai."
"No todas las mujeres están dispuestas a ser madres a los 17 años, Sakura." Le recordó Kakashi con una leve risa a lo que ella se encogió de hombros.
"Bueno, Obito no estaba en los planes para mi tampoco, pero mi hijo vino cuando tuvo que venir, sano y gritando a los cuatro vientos, aparte que soy una atractiva madre joven, nada más que decir en ese tema." Su tono era ligero y bromista, restando importancia al hecho de que su hijo mayor nació cuando apenas era una adolescente y con el más chico recién había superado la segunda década.
"Aunque... Sakura-sensei, ¿no sería mejor poner a Fukuro con Takeshi?" Preguntó Konohamaru curioso al ver el arreglo que había hecho ella con el equipo genin de su segundo hijo.
"Neji-nii siempre fue una persona testaruda, orgullosa, que le cuesta demostrar sus emociones. Hemos estado viajando casi 13 años solo descansando por más de una semana cuando nació Takeshi, todo en busca de indicios de la presencia del clan Ōtsutsuki, con solo Sai y yo como compañía por meses y años. Rara vez aceptó regresar a la aldea, solo para los nacimientos de Boruto y Himawari se quedó por más de un día. En estos momentos no creo que esté capacitado emocionalmente para llevar un equipo, debe volver a integrarse a la aldea para eso y hasta que Sasuke asuma un rol más activo en la política no podemos establecernos de forma permanente." Mientras explicaba tomaba otra montaña de papeles antes de hacer dos clones de agua para repartir trabajo, el Hokage suspirando aliviado al ver que el papeleo al fin se había disminuido un poco.
"¿Con humedad ambiental?"
"Va a llover en la noche." Explicó encogiéndose de hombros a la vez que tomaba un montón de papeles y señalaba a Shikamaru que trajera tres sillas para ella y los clones.
"Has mejorado mucho por lo que veo..." Comentó el hombre decidido a terminar lo que quedaba antes de la ceremonia. Cosa que veía como algo imposible hacía un momento... eran las 7 en la mañana, la ceremonia inaugural era a las 9.
"La práctica hace al maestro. Sai irá a buscar a Inojin." Avisó mientras leía un documento.
"Supongo que irá con Shikadai, se estaba quedando con Ino mientras terminaba aquí, Temari fue a buscar a Gaara para escoltarlo." Agregó el Nara mientras ayudaba con reportes de misiones para dejarlos al día antes del traspaso."
"Shikadai ya tiene 10 años, ¿verdad?" Se quedó pensativa recordando la conversación de hacía unos instantes. "Mirai tiene la edad de Obito, 13 años. Apuesto que si pasan dos años separados acabarán casados." Apostó la pelirrosa.
"Eso es casi incesto, Sensei." Protestó Konohamaru poniéndose algo verde. "Es mi prima de la que hablamos."
"No es incesto... Ustedes son escandalosos que es otro tema diferente." Agregó ella con un suspiro resignado mientras ponía sello y firma. "Les digo, los Nara les gustan las mujeres con carácter fuerte, y nadie con carácter más fuerte y rebelde que una Sarutobi. El uso del Katon ya debería haber aclarado esa parte, ¿no creen?... aparte tienen la misma diferencia que Temari-san y Shikamaru."
"Eso está tan mal en tantos niveles diferentes que no sé por donde empezar." Admitió Shikamaru al pensar a su protegida casada con su hijo el cual apenas iría a la academia mientras ella ya era genin, pronto a rendir los exámenes chunin por segunda vez. En respuesta la mujer solo se encogió de hombros para restarle importancia.
Finalmente llegó la hora, solo habían quedado unos pocos papeles pero suponían que Naruto podría con ellos al día siguiente (Si no se multiplicaban durante la noche como solía suceder).
Allí en lo alto de la Torre Hokage esperaban, todos con sus ropas formales y el manto cubriendo las vestimentas negras para dar bienvenida al cambio. Había pocas excepciones al hecho, el primero, por evidentes razones era Hatake Kakashi, que en las túnicas formales para risa del resto, parecía realmente un anciano. La segunda persona siendo su sombra, Hatake Sakura, la cual llevaba un kimono formal bajo un haori negro y su máscara de Ardilla puesta, un manto cubriendo su cabello para no ser visto, aunque por primera vez se vería abiertamente que era mujer por el pueblo.
Con ellos se encontraban presentes Konohamaru y Sai en calidad de guardaespaldas y Shikamaru como asistente del Hokage y del próximo Hokage.
"Al fin se terminará el secretismo, no sé si uno o dos años más pero al fin acabará todo." Suspiró la mujer tras la máscara de un solo ojo con alivio.
"¡Mama!" Escuchó los gritos, rápido girándose a dos chicos que llegaban corriendo a toda velocidad, abriendo los brazos para recibirlos, indicando a los guardias que los dejen pasar sin problemas.
El tiempo había pasado para todos, por las zonas que estuvo se le dificultó hablar con su familia y en cuanto llegó se puso a trabajar para poder tomarse los otros tres días sin problemas. Había extrañado a sus hijos tanto que no había nombre, siempre lo hacía, por eso llamaba a menudo, pero no siempre había señal en los lugares que iba. Eran días enteros sin saber de ellos, apenas viéndolos cada varios meses.
El cabello corto y rebelde de Obito parecía pulcramente recortado hace poco, en cambio el de Takeshi ya comenzaba a juntarse detrás en una coleta en punta, mechones como plumas en todas direcciones en la parte alta de su cabeza, una mezcla del lacio cabello que desafiaba la gravedad de su padre y los mechones que recordaba verle en punta a Madara.
"Obito, Takeshi." Saludó besando las frentes de sus hijos que ya con 13 y 10 años parecían haber crecido kilómetros en los últimos dos meses que no los había visto. Era increíble los cambios que se daban en tan poco tiempo.
"¡Mama! ¡Llegaste! ¿Obito-niisan te ha dicho que me graduaré este año?" Declaró con orgullo el más chico, ganando una sonrisa amable de parte de la joven mujer que le acarició el cabello, desordenando los flecos del frente, definitivamente era nieto de Sakumo, si no fuera por la forma ligeramente ondulada era exactamente igual a él.
"Claro, amor. Obito me puso al día, me dijo que te estabas esforzando mucho en la academia. Aunque ¿no sería mejor que te gradúes con tus amigos? Quien sabe, quizá te toque un equipo con ellos." Preguntó algo preocupada tras soltarlos, pensando en como se sentiría al graduarse solo, ya Obito se había graduado antes y por ello estaba en un equipo con dos miembros de edades mayores, mientras él recién entraba en la adolescencia y su amiga, Mirai-chan, era genin, él apenas era un niño con demasiadas responsabilidades.
"No tengo amigos." Admitió a media voz él, el hermano mayor posando una mano en la cabeza de él para confirmar que a pesar de su apariencia que era 90% del padre, ese 10% que quedaba era el cabello ondulado y sus incómodas relaciones personales que dejaban mucho que desear...
Hoy día, habiendo pasado el tiempo, tenía varios amigos lejanos, pero solo Sai, sus alumnos y su esposo podía decir que eran amigos cercanos, seguidos por Raido, Kurenai y Gai que en realidad eran amigos de Kakashi y Shikamaru, porque el chico por todo lo perezoso que era le había enseñado algo básico: Nada más intimidante que un Nara determinado.
No sabía cuando pasó eso realmente, un día estaba hablando sobre su presencia en la aldea y como eludía al grupo de los otros 10 de Konoha, otro estaba siendo llevada a revisación médica obligatoria a rastras por parte del manipulador de sombras, años después eran cartas en el viaje no solo para reportes si no para ponerle al día con los chismes de la aldea. La invitación como dama de honor a la boda de Shikamaru con Temari del Desierto fue sorpresivo, aunque sabía que habían estado juntos pero no presenció la relación como para saber que era tan seria. Aunque rechazó su puesto de dama se acercó para ser parte del festejo durante ese día, el cual por exigencia de los hermanos se había festejado en Sunagakure.
'Tu lo que necesitas es amigos normales que no sean parte de tu trabajo pero puedan aceptarlo.' Le había dicho una vez y cuando se quiso dar cuenta el apellido Nara había entrado en la categoría de amigos, incluyendo de forma ocasional la misma Nara Temari cuando esta entendió que ella estaba casada y ya con un hijo pequeño así que podría hablarle por experiencia.
"Mama, ¿dejarás la comida hecha esta vez? A papa no le sale bien la sopa." Explicó el más chico como si estuviera informando algo muy grave.
"¿Como que no me sale bien?" Preguntó de repende deprimido el Rokudaime, arrinconándose al punto que ya podía imaginar las nubes negras sobre su cabeza para gracia de Sakura.
"No seas ridículo, Kakashi." Comentó con un tono divertido, pero su rostro pronto perdió la alegría al ver llegar a la mujer del próximo Hokage.
Había algo personal en ella que le disgustaba Hinata en particular, además de la envidia por su vida refugiada gracias a ser la primogénita de un clan aunque no fuera la heredera, lo mismo que tenía en contra de Kurenai a decir verdad, aunque de Kurenai podía entender su miedo, y era que en cuanto estuvo casada había abandonado por completo el servicio a la aldea. Incluso ahora que la veía caminar para alcanzar a Shikamaru, podía notar la tensión de los músculos que antes no poseía, una gracia más tosca, sin la suavidad de tiempos anteriores. Temari seguía trabajando de Embajadora, Ino a pesar de ser madre prácticamente soltera trabajaba en Tortura e Interrogación aun bajo el mando de Morino Ibiki tanto como interrogadora como médica, Tenten estaba trabajando como chunin y viajando en busca de armas para cumplir su sueño de abrir una armería dentro de poco y ella misma viajaba sin descanso en busca de los rastros del Clan de la Luna, y si bien no podía llamarse buena madre por el tiempo que pasaba con sus hijos, no creía que les hubiera negado amor o haber estado tan ausente como otros padres.
Hinata, una mujer poderosa gracias a su entrenamiento, capaz de derrotar escuadrones sola con su técnica de Taijutsu heredada de su familia, había preferido tener una pequeña familia 'feliz' a defender el pueblo, la aldea donde vivía. Sonaba egoísta hasta para ella misma, pero ¿que le daba derecho a la princesa por encima del resto?
Aunque hablando de malos padres... ella se comunicaba siempre, pero de lo que le había contado Shikamaru y Kakashi, Sasuke no se había asomado por la aldea desde al menos 8 años, eso significa que Sarada probablemente no conociera a su padre.
La mujer de cabello negro azulado se detuvo a mirarla con ojos entrecerrados cargados de rencor, solo deteniéndose a conciencia de que su esposo no apreciaría que atacara a uno de sus amigos; evidente era que el desagrado al final del día era mutuo, cosa rara ya que de pequeña la timidez de la otra mujer le resultaba enternecedora y encantadora, como esa vez que Neji había estando cuidándola por el cansancio de usar demasiado el Byakugan.
"¡Lamento haberlos hecho esperar!" anunció la mujer con respeto.
"¿Hinata?"
"¿No vino Naruto? Ya casi es la hora."
"¿Eh? ¿Mi esposo no vino?"
"¿Acaso se desveló o algo así?"
"¡No! ¡Para nada! ¡Por favor, cuiden de esto!" Avisó dejando una capa envuelta en una bolsa lista para girarse y salir corriendo, pero apenas dar unos pasos vio algo que le llenó de esperanza y a su vez le preocupó.
Venía rumbo a ellos Neji con su largo cabello castaño en la clásica coleta Hyuga con una niña de cabello negro azulado en sus brazos, evidentemente tratando de hablar una milla por segundo en el oído del estoico Hyuga. Al lado el niño rubio que debía ser el hijo de Naruto, el cual pronto a cumplir 11 años y comenzar en la academia miraba con desconfianza a los dos chicos de la familia Hatake. Finalmente detrás y cerrando la comitiva se encontraba Naruto, pasandose una mano por el corto cabello rubio.
"Lo siento, pero hubo un pequeño contratiempo-ttebayo." Trató de excusarse solo para que todos lo miraran buscando explicaciones.
"Himawari-sama despertó el Byakugan." Explicó Neji al dejar a la niña en el suelo. "Fue suerte que pasara por la casa, pude evitar los daños colaterales." Agregó, por no decir que en cualquier momento la niña podría haber hecho daño a Boruto por una travesura infantil al no haber estado siendo vigilada por los miembros del clan Hyuga.
"¡Neji-niisan!" Exclamó la mujer al verlo, corriendo a su lado pero sin conseguir ninguna expresión de parte de él mientras Naruto iba derecho a la figura con máscara que se encontraba con los dos niños, Shikamaru pasando la nueva capa al jinchuriki para que se la colocara.
"A tiempo..." Suspiró Kakashi antes de tomar el sombrero, al caminar al frente, en línea, de inmediato, se colocó la mujer con la máscara de un solo ojo. "Entonces, Ahora comenzaremos con el nombramiento del Nanadaime Hokage, él asumirá el puesto en nombre del Rokudaime Hokage, yo, Hatake Kakashi."
Podía ver todos los rostros conocidos desde allí arriba mientras Kakashi hablaba al público presente. Podía ver a Choji con una mujer de kumogakure que había visto durante la guerra, Lee-san con Tenten-san y un niño que era la viva imagen de él, Kiba-san junto a Shino-san, Sai había llegado con Ino y dos niño, uno era Inojin mientras que el otro debía ser Shikadai, quien poseía todos los rasgos Nara salvo por los ojos. En estos momentos realmente debía agradecer el Sharingan, quizá no veía tan bien en ese sentido como alguien que poseyera el Byakugan, pero definitivamente la distancia no era un problema cuando solo se trataba de 100 metros o menos.
Fue cuando la vio, junto a la mujer pelirroja que reconocía perfectamente como la moribunda que Sasuke había tratado de convencerla de matarla, estaba una niña, sabía de inmediato que era hija de Sasuke, pero no solo él.
Su sangre hirvió, pero no se permitió mostrarse aun, esperando que Naruto cambió lugares con Kakashi solo para el rubio abrir una caja tallada en madera y ofrecersela a ella, quien retiró por primera vez la máscara de su rostro para sorpresa de todos, ya que era prácticamente un pedido de muerte para un ANBU reconocido por las muertes bajo el cinto que tan abiertamente mostrara su rostro.
Aun así, para gracia de la mayoría, debajo tenía una máscara de tela y su cabello estaba cubierto por una capucha, haciendo que salvo por el único ojo verde visible nadie reconociera sus rasgos, aunque probablemente lo harían si la vieran por la calle.
Depositó la máscara en la caja y retrocedió fuera de la imagen de la aldea hasta posarse junto a Kakashi que pensaba si quedarse a celebrar o ir a casa al fin.
"¿Cuando pensabas decirme?"
Habían paseado un poco por los Stands del festival que se estaba celebrando alrededor de la Torre Hokage, los vendedores sorprendidos como si nunca hubieran imaginado que efectivamente los dos niños de apellido Hatake tuvieran una madre o fueran hijos del Rokudaime, jamás habiéndose planteado la posibilidad de que Hatake Kakashi pudiera estar casado a una joven mujer.
Eso llevó a alborotos varios, el más pequeño de los dos jóvenes ninja aclamando orgulloso de que su mamá era uno de los ninjas más poderosos de la aldea por eso debía trabajar fuera de la aldea muy duro para mantener la paz dentro de esta, seguido por una exclamación de que algún día él también sería así de fuerte y cuidaría la espalda de su hermano que sería el Hachidaime.
Sakura no podía evitar reír, mientras el Obito original había sido ruidoso y decidido según había visto y le había contado el mismo Kakashi, su Obito parecía más feliz de aplaudir y aclamar a su hermano, con una familia entera y una carrera envidiable a pesar de los tiempos de paz no tenía realmente necesidad de gritar para llamar la atención y ganar el cariño de la gente, siendo su carácter si bien nada reservado mucho más modulado, todo lo contrario a su hermano menor. El más chico de los Hatake tenía un carácter que variaba entre el de su madre de adolescente: Gritón, decidido, expresivo, atropellador; y el de Udon: estricto, perseverante, consciente, empático. Pasar tiempo con ellos en época de relajación era algo que adoraba, aunque fuera uno o dos días, eso alcanzaba.
Así como era, habían caminado, saludado a los Akimichi, los Yamanaka, los Inuzuka. Todo iba tranquilo hasta que se cruzó con Morino-san que le dirigió una mirada a ella y otra en una dirección en particular para que notara que no estaba loca por lo que había visto a la distancia, un gesto corto que indicaba una persona, un asentimiento que demostraba el reconocimiento de lo que el hombre trataba de hacer y una próxima caminata a la casa, dejando que los niños disfrutaran del festival mientras los padres podían ir a hablar solos.
Eso la llevó al despacho que tenía los pergaminos y libros de los dos adultos y la mirada resentida en su ojo visible.
"¿Decirte que exactamente? No has estado mucho en la aldea como para recordar todas las cosas que no te dije." Resongó él apretando los dientes bajo la máscara. "¿Te refieres a que Takeshi quiere ser ANBU ROOT? ¿Que Sai le enseñó su técnica a Inojin? ¿Que la esposa de Akimichi-san es Karui de Kumogakure? ¿Que, Sakura-chan? ¿Que de todo lo que te perdiste no te comenté?"
"¡DE UCHIHA SARADA!" Gritó perdiendo el control de su cuerpo, su ojo verde encendiéndose en un rojo y negro ya conocido por ambos. "¡ES IGUAL A AMAYA PERO CON CABELLO NEGRO!"
"¡Deja de gritar! ¡No sé ni quien es Amaya!"
"¡La hija de Sasuke tiene mis genes! ¡Me usaron para crear una niña y no fui informada!"
"¡¿Y cuando pensabas decirme sobre lo de Obito?! ¡Crecí a su lado! ¡¿Acaso creías que no notaría que NUESTRO Obito era exactamente igual a MI compañero?!" Al escuchar ese reclamo ella se congeló, pensando como responder antes de poner una mano en su cabeza, bajándola para soltar unas risas faltas de humor.
"No te engañé con Obito si eso pensabas, solo robé la célula padre de él, y él entregó un poco de su esencia espiritual, su chakra Yin para que sea... otra oportunidad." Explicó con media voz. "Tu estabas allí de hecho en la 'concepción' durante la guerra, cuando él trató de revivir a las personas muertas."
"Lo recuerdo..." Él bajó la cabeza, habiendo olvidado aquel momento en un tono pensativo.
"Pero a cambio tienes una niña sola que cree no tener madre, cuyo padre está viajando el mundo olvidándose de su hija, ni estoy segura que pueda recordar su rostro, ella pudiendo haber tenido medio hermanos, un lugar al que regresar y ¡Se lo negaron! ¡Que tan egoístas pueden ser! ¡Tu y yo sabemos lo difícil que es no tener un hogar! No tener amigos, no tener familia, no pertenecer a ningún lugar. ¡Y SE LO HICIERON A ALGUIEN! ¡¿QUE PIENSAN HACER CUANDO NARUTO SE ENTERE?!"
"Naruto ya sabe... está en los documentos de paso de mando." Admitió el hombre apoyando el rostro en una de sus manos.
"No puedo con esto ahora, no sé si mañana o cuando, pero no lidiaré con esto ahora." Declaró ella, girándose a la puerta. "Avisa a Neji y Sai que sus servicios ya no serán necesarios, puesto que renuncié a mi posición de Kage." Lo último se sabía por la ceremonia donde asumía Naruto y el staff de Kakashi daba un paso atrás, aunque casi todos volverían a sus puestos ayudando al séptimo.
"¿Donde irás?"
"Ya no estoy trabajando, creo que iré a las aguas termales, estaré en Yu no Kuni por un tiempo hasta encontrar que puedo hacer de mi vida. Vendré a ver a los chicos para la graduación de Takeshi." Se explicó antes de sentir el cuerpo que la atrapaba por la espalda contra un pecho firme y la calidez de la posición haciendo que se recargara en él.
"Sé que no estás feliz con esto pero era la mejor opción. Superaremos la situación, Sakura-chan, nunca fuimos fáciles y nuestras vidas son igual de complicadas. Confía en mi, hoy quizá no, pero en un mes iré a borrar ese enojo de tu rostro." Murmuró contra su cuello, con esos labios que pasaban los años y seguían siendo un pecado personal de ella.
"Sabes que no será tan fácil."
"Ah, por eso necesito un mes, luego de tanto papeleo necesito volver a ponerme en forma, creo que estoy criando un poco de panza." Comentó con una risa divertida.
"Estás en forma como siempre, solo te has oxidado..."
"Por ahora te dejaré ir, pero juro que te traeré de regreso a la aldea, Sakura-chan, y la próxima vez que lo haga no permitiré que te vuelvas a ir así tenga que usar a Sai, Neji y Shikamaru para retenerte. Te daré un mes de ventaja, pero eso es todo lo que te daré, yo no soy Naruto lleno de palabras bonitas, pero eres mi esposa, y tenemos un juramento que compartimos."
No hubo una respuesta sonora, sin embargo, la mano de ella buscó la de él dándole un pequeño apretón antes de desenredarse y cruzar la puerta caminando.
"Parece que no soy el único que puede enojar a Sakura-chan." Comentó desde la sombra la voz juvenil de la invocación de Escorpión.
"Tiene razón en parte... era la mejor opción pero no hice nada por acercarme a la chica y Hinata-san parece querer mantener a la hija de Sasuke lejos de Naruto por alguna extraña razón. No creo que sea una maldad, pero algo de la niña le asusta."
"Quizá es la obsesión de Naruto-chan con Sasuke-chan. Quizá cree que redirigirá su enfoque en la hija de este... Naruto-kun mejor que nadie entiende la soledad que vive la niña, con tantos clasificándola como la 'hija del traídor'."
"Deberías haber trabajado en la división de inteligencia, te hubiera ido mejor, al menos no serías un arácnido en estos momentos."
"Puede ser... ¿que planeas?"
"Nada especial, lo mismo de siempre. Entrenar, enfrentarnos, es lo que ha funcionado siempre para nosotros. Ella suele embotellar sus emociones y yo soy terrible con ellas salvo cuando estamos los dos juntos, así que la única forma de conectarnos en estas situaciones es precisamente como lo hacen Sasuke y Naruto... peleando con todo lo que tenemos."
"Bueno... entonces hora de entrenar, hace mucho que no te tomas el entrenamiento en serio."
"Yare, Yare..."
