CAPITULO 34 REAL

POV KATNISS

-¿Tu lo sabias? Logro articular entre los horribles sollozos que convulsionan mi cuerpo.

-No cariño, tu abuelo no me dijo nada y en la carta que me dejó me pedía disculpas por habérselo callado ¿Qué decía la tuya?

-Que estaba orgulloso de mí.

Mi madre me aprieta fuerte y así nos quedamos un segundo en silencio sintiendo a la vez alegría y tristeza.

-Fue muy valiente.

-Lo se cariño y me complace pensar que la valentía de tu abuelo es una característica que tanto tu como Prim heredaron.

-No soy tan valiente como crees mamá. Digo con una débil sonrisa

-Claro que lo eres, has vencido infinidad de pruebas en el pasado y aun en este momento y mírate –Me separa un momento de sus brazos- sigues aquí en pie.

Mientras mi madre me adula recuerdo que prometí llamar a Peeta cuando tuviera noticias asi que me disculpo con ella un segundo y me dirijo a las escaleras para sacar mi móvil.

-¡Katniss! Qué bueno que llamas.

-Hola Peeta ¿Cómo estás?

-Bien pero cuéntame ¿Cómo salió la cirugía?

-Fue todo un éxito, mi hermana esta en cuidados intensivos recuperándose.

-Me alegra mucho escucharlo.

Ambos nos quedamos en silencio un segundo.

-Katniss ¿Pasa algo?

-Mi abuelo.

-¿Qué sucede con él?

-Él fue el donante de Prim.

-Oh, lo lamento muchísimo.

De nuevo nos quedamos callados como si ninguno tuviera mucho que decir.

-Ojalá pudiera estar ahí para ti.

-No te preocupes, ya haces mucho estando tan al pendiente.

-Sabes que eso no es nada.

Cuando corto la llamada me quedo un momento sentada en las escaleras pensando en todo lo que acaba de acontecer. Mi hermana está viva y con la promesa de muchos años más para su cuenta pero mi abuelo a quien recientemente había recuperado ahora se ha ido para siempre.

Es difícil para mí creer que todo ha sucedido tan rápido, hace solo un tiempo sentía que odiaba al hombre que hoy ha hecho posible un milagro y ahora pienso que en el fondo lo único que sentía era resentimiento de que me robara la oportunidad de tener una familia normal y el cariño de un hombre a falta de mi padre. Desde ahora siempre lo tendré conmigo y atesoraré cada cosa que me dio en vida, en especial sus últimas palabras.

Cuando regreso con mamá la encuentro platicando con la Dra. Coin quien al parecer le ha indicado que lo mejor será que vayamos a casa por ahora. No podremos visitar a mi hermana todavía además de que nos espera una pequeña temporada aquí en hospitalización y ella se ha ofrecido a mantenernos al tanto de cualquier cosa. Mamá asiente y nos marchamos a casa, mientras yo pienso en la cantidad de ángeles que Dios ha puesto en nuestro camino… El Dr. Sommer, la Dra. Coin y por supuesto mi abuelo.

En casa me dirijo a mi antigua habitación, técnicamente no hay mucho de mí aquí así que me aferro a lo único reconfortante que he traído de casa: La cazadora de mi padre. La abrazo recostada en mi cama mientras saco la carta que mi abuelo me ha dejado y la leo de nuevo. Nuevas lagrimas brotan pero al final logro dormirme.

-Cariño, la cena esta lista.

Mi madre me llama desde el comedor haciendo que me despierte un poco aturdida, veo en mi teléfono que son las 6:30 pm además de que al parecer me han enviado un mensaje. Cuando leo el remitente me emociono.

Hoy descubrí lo mucho que me encanta hacer pasteles y tienes razón, el olor de la pintura en óleo es mi favorito. Creo que estoy progresando gracias a "Real o no real" y para cuando regreses espero haber avanzado mucho más. Te extraño ángel y estoy completamente convencido de que pronto podré decírtelo por las razones correctas.

Un beso

Peeta.

Una instantánea sonrisa de forma en mi rostro a pesar de mi tristeza y con ella llego al comedor aunque aún mis ojos están un poco hinchados por el llanto, allí mi madre me espera con unos deliciosos macarrones con queso.

-Cariño, es bueno verte sonreír -Asiento mientras ella continua- A pesar de haber perdido a papá sé que su sacrificio tuvo una razón de ser muy importante y no soy quien para cuestionar su decisión pues con ella nos dio el mejor regalo que alguien puede ofrecer.

Comemos en silencio mientras yo tengo en mi cabeza el mensaje de Peeta y de mi abuelo, siendo este último el que me enseñó que siempre hay esperanza aunque todo parezca perdido. Mañana tendremos que asistir a la sala de cremación para que nos entreguen sus cenizas pues al parecer esa era su última voluntad la cual estipulo en la carta de mi madre.

Esta es la primera noche de muchas en la que puedo dormir con una preocupación menos en el interior.

A la mañana siguiente ambas nos vestimos de negro y asistimos a la ceremonia donde de nuevo lloramos nuestra pérdida una vez más en el preciso momento en que nos entregan el pequeño cajón blanco –Su color favorito- con sus cenizas, sin embargo, aun debemos enfrentarnos a algo más difícil: Decírselo a Prim pues ella lo adoraba.

La Dra. Coin resalta los progresos de mi hermana como satisfactorios pero nos aconseja que aún es muy pronto para que lo sepa, no obstante llega el día en que está lista para leer su carta y para llorar lo que hemos llorado mamá y yo. Afortunadamente no estará sola.

-No es cierto–Sus ojos azules llenos de lágrimas a penas asimilan el contenido del papel- Dime que no es verdad mamá…

-Lo lamento cariño. -Mi madre se acerca a la cama de Prim y la abraza fuerte invitándome a unirme a ellas.

-Fue muy valiente y te amaba. –Le digo mientras las lágrimas empiezan a caer por mis mejillas.

-Lo sé, yo lo amaba también. –Prim llora con más fuerza abrazada a mi madre y a mí para compartir un momento que solo nos une aún más.

A medida que pasan los días mi patito se repone un poco de la tristeza y nosotros nos preparamos para volver con la cabeza en alto y un nuevo corazón en el pecho de la menor de las Everdeen.

-Debemos comprar muchas rosas blancas para arrojarlas con las cenizas. –Dice de pronto Prim

-Me parece estupendo cariño, a él le habría encantado.

Mi abuelo le pidió a mamá que una vez tuviera sus cenizas las esparciera por el aire en el viaje entre el Capitolio y el distrito y la idea de mi hermana me parece excelente pues recuerdo lo mucho que le gustaban las rosas principalmente las blancas y prueba de ello el enorme invernadero de la mansión Snow.

Y por fin llega el día en que hemos de volver al distrito… Las emociones se encuentran bullendo en mi interior como un torrente salvaje me siento aliviada de volver a nuestra antigua vida, triste por darle el último adiós a mi abuelo y emocionada por volver a ver a mi chico del pan.

Hemos comprado 10 docenas de hermosas rosas blancas que inundan con su aroma el aerodeslizador, ya no me parece molesto el olor e incluso diría que produce en mi un extraño sentimiento familiar.

Cada una de nosotras toma en sus manos un puñado de cenizas y una gran cantidad de rosas para empezar a liberarlas por la ventanilla del aerodeslizador. Primero va mi madre, luego Prim y por ultimo yo, supongo que debe ser en el mismo orden en que cada una llegó a amarlo.

Cuando es mi turno tomo con una mano las cenizas y con otra las flores una por una pausadamente viéndolas como caen al vacío en un baile de gris y blanco que se une al viento…

-Te voy a extrañar, hasta pronto abuelo…

Una vez terminadas las rosas hemos por fin llegado al distrito con la promesa de que este será el primer día de nuestra nueva vida…. Y mañana mi primer día en la realidad.

POV PEETA

Los días han pasado lentamente desde que ella está en el Capitolio y aunque hemos hablado prácticamente todos los días es imposible no extrañarla, más ahora que he empezado a progresar a mi manera de ver, a pasos agigantados.

El juego de los chicos ha dado mejor resultado del que esperaba, debo decir que no tenía demasiada fe en mí y menos en mi atrofiada cabeza pero poco a poco he vuelto a la luz aunque todavía tengo un sinsabor producido por mi falta de recuerdos de nuestro amor.

Parece imposible pero todavía no logro traer a mi mente todas las cosas hermosas que hemos vivido a pesar de los esfuerzos de mis amigos por darme detalles sobre lo nuestro -Desde su punto de vista claro está- quería darle esa sorpresa cuando estuviera de nuevo aquí pero parece que no será posible después de todo pues luego de dos semanas eternas por fin volverá para su primer día de escuela luego de las vacaciones.

Como todos los días me despierto un poco temprano para escuchar una variada selección de canciones que recientemente he descubierto como mi favorita. Me recuesto un rato a pensar y cuando mi madre viene a mi habitación no solo estoy despierto sino también listo para salir.

Billy y Dean se habían estado conteniendo por mi falta de memoria pero recientemente intentan hacerme bromas casi todo el tiempo, ellos dicen que así era en el pasado, yo pienso que solo lo hacen para divertirse ejerciendo el papel de hermanos mayores. Mi padre tiene un nuevo automóvil luego de que el anterior quedara destruido tras nuestro accidente, el seguro le dio uno nuevo que a mi forma de ver es muchísimo mejor.

Cuando me dispongo a salir a la escuela me encuentro con una visita inesperada en la puerta… Ella no tiene necesidad de anunciarse pero ha decidido esperarme a fuera para pasar desapercibida, mi mejor amiga de la infancia a quien ahora conozco mejor –En mi calidad de estrenando cerebro- sonríe al tiempo que se acerca para saludarme con un beso en la mejilla.

-Hola Delly.

-Tú y yo tenemos una tarea especial el día de hoy. Dice tomándome de la mano.

-¿No iremos a la escuela?

-No. Tira con fuerza de mi mano.

-Pero Katniss regresa hoy.

Técnicamente regreso ayer casi en la noche pero yo no la he visto, supe que volvió porque me envió un mensaje de texto indicándolo pero no quise molestarla, tal vez estaba cansada luego de todo lo que le ha sucedido en los últimos días.

-Podrás verla al rato, antes tienes que acompañarme a un lugar.

Delly todavía me lleva de la mano mientras caminamos a grandes zancadas por el centro del distrito en una dirección que desconozco. Al ver que la sigo sin chistar me suelta y ambos ralentizamos el paso.

-¿A dónde vamos exactamente?

-A un lugar donde voy a probar una teoría.

-Esa es una respuesta evasiva ¿Lo sabias?

-Aunque te lo diga dudo que recuerdes el lugar así que lo mejor será que lo veas por ti mismo y de paso yo comprobaré lo que quiero saber.

Luego de un rato tomamos un sendero boscoso que nos conduce a una pradera, sin embargo, no nos detenemos allí y a medida que avanzamos todo esto me causa más curiosidad. Cuando ya hemos caminado lo suficiente a mi modo de ver nos encontramos con un paisaje hermoso.

Un gran lago se extiende en lo más profundo del bosque rodeado de flores de varios colores pero principalmente amarillas, dientes de león. Parece un lugar perfecto para un picnic o en mi caso para una pintura bien elaborada en óleo. Delly se detiene justo frente al lago, cerca de una piedra que bien podría servir como mesa para cualquiera de los anteriores cometidos.

-¿Y bien? -Dice mientras pone las manos en su cintura- ¿Qué te parece el lugar?

-Es fantástico.

-Lo sé, pero ¿No te es para nada familiar?

-¿Debería? La oigo resoplar al tiempo que se sienta en la hierba como si se hubiera rendido conmigo.

-Pensé que si te traía aquí podrías recordar tu relación con Katniss, este lugar significa mucho para ustedes hasta donde sé y era lo único que no habíamos probado hasta ahora. -Me dejo caer a su lado y pongo una mano en su hombro.

-Gracias por hacer todo esto por mí.

-No solo es por ti, también lo hago por ella; ambos son mis mejores amigos y me encantaría que fueran felices.

-Y lo seremos.

-Entonces ¿Funcionó?

-No hay necesidad de recordar, claro que quisiera hacerlo pero hay algo que debes saber Delly…

-¿Si?

-Yo estoy enamorado de Katniss aunque no recuerde nuestro pasado juntos, estoy dispuesto a volver a conquistarla si es necesario aunque te confieso que me hubiera gustado recordar por ella más que por mi pues creo que lo único que no olvidé ni olvidaré nunca es lo que siente mi corazón cuando la ve.

Delly sonríe al tiempo que coloca sus piernas cruzadas en posición de yoga.

-Creo que hoy ya no iremos a la escuela.

-Supongo que podemos disfrutar la vista un poco más. -Le digo mirando al horizonte cuando a lo lejos percibo un sonido particular- ¿Escuchas eso? Agudizo mi oído tratando de captar la música.

-¿Qué?

-Ese sonido, parece una melodía. -Delly observa de un lado a otro hasta que cae en cuenta de lo que le estoy diciendo.

-Son sinsajos, repiten cualquier canción que escuchen siempre y cuando la voz de quien la interprete les agrade. Hay quienes dicen que se callan al escuchar algo agradable y luego empiezan a replicar la canción.

Las notas en el canto de los sinsajos se escuchan cada vez más cerca y se repiten una y otra vez llegando a mi cabeza como un sonido hipnótico y después de un momento empiezo yo mismo a tararear la letra de una antigua canción que hasta hace un momento no sabía que conocía.

Me levanto del suelo ante la mirada expectante de Delly y dejo que me inunde aquella música que me es tan familiar. La canción de los sinsajos recorre los rincones del bosque y el lago inundando mi interior y haciéndome caer en cuenta donde la había oído antes. De pronto y como un torbellino, miles de imágenes llegan a mi cabeza a toda velocidad... Y entonces lo sé.

-¿Te gustaría un café? -¿Te hizo mucho daño?-Bien, vamos dentro para que pueda curarte los golpes. -¡Pero si solo dejamos de vernos mientras dormimos! -Soy voluntaria, me ofrezco para el papel Julieta. -¿Te gustaría bailar? -Tú me haces demasiado feliz, como no te imaginas.-Eres hermoso –Te amo Peeta. -Creí… creí que ya no volvías.

Todas son de ella: La niña de 5 años con dos trenzas levantando la mano en clase de música y cantando para todos… La chica de los hermosos ojos grises a la que no puedo dejar de ver en mi aula de clases… La hermana protectora de la niña rubia llamada Prim… La mejor amiga de Gale, Madge, Delly y Annie… La chica en llamas experta con el arco… La hermosa mujer entre mis brazos… Mi ángel.

No puedo evitar que el corazón me palpite a mil por hora. Lo recuerdo todo. Todos y cada uno de nuestros momentos, los felices, los tristes, el amor que le he tenido desde que éramos niños y el amor que logré que ella sintiera por mí.

-¿Estas bien Peeta? –Había olvidado que no estaba solo.

-Estoy más que bien gracias a ti. –Le ayudo a levantarse al tiempo que beso su mejilla y prácticamente tiro de ella para que me siga no sin antes agarrar un puñado de dientes de león.

-Actúas como un loco ¿Qué es lo que pasa?

-Necesito comprobar algo, ven conmigo.

Ambos salimos corriendo en dirección a mi casa. Cuando mi madre nos ve noto su rostro contrariado pero no tengo tiempo para explicarle. Entro deprisa con Delly tras de mí y me dirijo a mi estudio. Una vez allí empiezo a buscar entre mis pinturas y tras los lienzos vacíos algo que estoy seguro hice alguna vez y lo que encuentro supera mis expectativas.

Hay una colección entera de pinturas sobre ella escondidas tras de otras o simplemente sin terminar algunas de sus ojos, otras donde sonríe o está seria pero hay una que llama especialmente mi atención: Katniss en traje de baño color rojo y negro con el lago como fondo y observándome… Y ahora sé cuándo pasó. Lo sé todo y no puedo esperar para decírselo.

-¿Ahora si me vas a decir lo que pasa? –Delly está de pie en el umbral de la puerta de mi estudio observando mis movimientos.

-Lo recuerdo todo. Digo con entusiasmo mientras sonrío abiertamente.

-¿En serio? –Se acerca con una enorme sonrisa- Eso es maravilloso.

-Delly ¿Harías algo más por mí?

-Lo que quieras.

-Llévaselos pero no le digas que son de mi parte. –Le entrego los dientes de león.

-Pero está en la escuela.

-Es allá a donde vamos ahora.

-Entonces dáselos tú mismo.

-Quiero darle una sorpresa y necesito de tu ayuda.

Ambos nos dirigimos a la escuela justamente en el momento en que estamos en la hora libre. De camino acabo de contarle a Delly mi plan y a ella le parece maravilloso. Llevo días sin verla por lo cual estoy emocionado como la primera vez que la recibí en mi casa para hacer aquella presentación de biología.

Al llegar, vamos directamente a la cafetería pero yo me quedo atrás mientras Delly le entrega las flores y yo la veo recibirlas un poco contrariada. Katniss las observa con detenimiento y con anhelo mientras mi cómplice les pide a Finnick, Annie y Madge que la acompañen a traer refrescos para todos.

Aquí es donde entro yo.

Con paso firme me dirijo a la mesa donde ella esta solamente acompañada de un puñado de dientes de león, no levanta la mirada así que no se percata de que estoy allí lo cual es mejor para mí. Justo cuando estoy a su lado…

-Hola Princesa.

Acto seguido sus ojos grises se posan en mí tan brillantes como la última vez que los vi antes de mi accidente.

-¿Cómo me llamaste? –Me dice mientras me acerco más a ella y tomo su mano entrelazando nuestros dedos y la miro como si con solo verla pudiera llenarme todo de ella.

-¡Jamás amé hasta ahora pues mis ojos nunca vieron belleza como esta! –Katniss permanece en silencio mientras las lágrimas empiezan a asomarse en sus ojos.

-Peeta –Empieza a levantarse de la silla aun con nuestros dedos entrelazados aun- Eso es… Eso es –No la dejo terminar la frase-

-Aquí estoy mi amor y jamás volveré a irme de tu lado, lo prometo. -A penas puedo decir esas palabras cuando ella se abalanza sobre mí y me besa.

Sus labios saben tal como lo recuerdo: A pasión, inocencia y amor con una nota adicional por sus lágrimas. Ambos nos perdemos en el otro en un beso desesperado con el que nos decimos todo lo que no hemos podido en todo este tiempo. Ella es mía y yo soy suyo, no ha habido verdad más absoluta que esa así que cuando nos separamos solo me queda una pregunta por hacer…

-Princesa, me amas ¿Real o no real? -Ella sonríe y sus ojos brillan aunque no se decir la razón y sin dudar me contesta.

-Real… Hoy y para siempre.

Sonrío y vuelvo a besarla mientras los chicos se acercan para abrazarnos y compartir nuestra alegría, una de la cual se han hecho participes merecidamente. De esta manera terminan nuestro momento romántico por ahora pues sé que tenemos el resto de nuestros días para amarnos y hoy es solo el primero de ellos.

FIN

Queridos lectores… Llego la hora de despedirnos. No soy buena con los finales pero espero que este haya sido de su agrado. Les agradezco infinitamente el tiempo que dedicaron a leer mi historia y todos los comentarios que dejaron en ella además de aquellos que la siguieron hasta el final o la pusieron entre sus favoritas. No les digo que los extrañaré porque no me voy a ir pero creo que si voy a extrañar lo que aquí escribí. Los quiero mucho.

Ady Mellark87: ¡Qué bonita! Siempre me gustó leer cuando decías que mis capítulos te ponían sentimental, no estoy segura de ello pero espero hacer justicia con el final.

Erika: Esos también son los capítulos que más me gustó escribir. Quería hacer algo diferente con Snow aunque fuera difícil… Me encantará tenerte en mi próxima historia.

Bea: Tu comentario me conmovió, digamos que de todos los que he recibido es uno que me ha llenado de orgullo por no decir que me hizo sentir honrada, gracias por tomarte el tiempo de leer mi historia y sobre todo por tu maravillosa apreciación.

maryrose16: Creo que todos los sabían.

Laura: Jejejeje solo corroboré lo evidente. Siempre amaré tus comentarios.

katnisspeetax100pre: A mí también me gusto hacer de Snow alguien diferente. Con respecto a lo de real o no real, me gusta tanto como a ti, eso que lo diga el título de este capítulo. Espero que disfrutes los libros que te envié.

Un abrazo inmenso y muchas gracias. Hasta pronto.