Me "robó" a mi yegua

Por el cielo de un mundo, se observaba como alguien aparecía de repente, era una yegua alta y caía en una gran altura dando un grito de miedo mientras por el mismo lugar, aparecía de golpe, una especie de gato antropomórfico del tamaño de un adolescente. Solo usaba unos pantalones morados y no tenía camisa dejando ver su cuerpo algo musculoso, y estaba sin zapatos, pero teniendo un gorro extraño de color morado, además de tener una mochila en su espalda.

Era Dark que iba en picada para alcanzar a Zafire que caía muy rápido y no paraba de gritar de miedo.

— ¡AAAAHHHHHH SOCORRO, SOY MUY JOVEN Y SEXY PARA MORIR!— gritaba la poni que agitaba sus pezuñas.

— ¡Zafire, usa las alas y vuela como tal paloma!— exclamaba el gato con una expresión de preocupado.

—… Podría… ¡SI TUVIERA ALAAAAAS!— gritaba Zafire aterrada. Era verdad lo que decía, no tenía alas ni cuerno, era una yegua terrestre.

—Oh, por los enormes flancos de Celestia. Tranquila mi nalgona, no temas. Yo te salvaré con esto— decía el felino confiado y daba un chasquido con su garra.

—…— la yegua lo miraba — ¿Por qué no pasa nada? ¿Por qué no estamos en el suelo?— preguntaba confundida.

—…— Dark intentaba chasquear muchas veces, pero no pasaba nada —… ¿Es en serio? Tantas dimensiones que fuimos y ahora ¿ME FALLAS?— exclamaba molesto.

—Eso significa que ¿no tienes magia?— preguntaba curiosa.

—Nop.

—Oh bueno, entonces continuaré gritando ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!— agitaba sus cascos como loca, estaba aterrada.

—Oh rayos, tengo que hacer algo— decía el gato pensativo. En eso, se quitaba la mochila para verlo mejor —Mmmmmmm. Veamos que hay aquí— abría la mochila y metía una garra. Se oía los gritos de Zafire de fondo. En eso, sacaba un mechero —Oh sí, esto me "ayudará" mucho— comentaba con sarcasmo y lanzaba eso por ahí para luego sacar otra cosa — ¿Un fénix de peluche? Mmmmmmm ¿Por qué se parece a Dark Cloud? ¿Y por qué lo tengo aquí?— preguntaba confundido. Solo alzaba sus hombros y lo lanzaba por ahí.

Todo se ponía en cámara lenta y la pantalla se ponía en blanco, y negro. Se veía al peluche alejarse lentamente hasta sonaba una musiquita triste.

—…— Dark giraba su cabeza para ver al peluche y rodaba sus ojos para luego sacar un paraguas — ¡Oh genial, seré Mary Poppins!— exclamaba emocionado para después poner cara de fastidio y lo lanzaba por ahí, y siguió sacando cosas de la mochila —No, no, no, por supuesto que no, no, no, nop— sacaba de todo. Una tostadora, un ancla, un caucho, una NES, un peluche tamaño real de Silverwolf… No sabía cómo llegó eso ahí. Unos cojines con apariencia de enormes flancos, una almohada con apariencia de enormes pechos, un misil nuclear, una Sylveon de peluche, una cierva sensual de peluche, un montacargas, una caja de play 4 en su paquete —¿No hay nada que me ayude?— preguntaba fastidiado, pero ya harto, cerró la mochila y se lo ponía en la espalda —Al carajo con todo, la salvaré de la forma que sé— agregaba decidido e intentaba acercarse rápido con la yegua que no paraba de agitar sus cascos hasta que sintió como una garra le agarraba una de sus pezuñas y veía que era el felino —Tranquila, no dejaré que te lastimes— decía con una sonrisa sincera.

—Mi querido amo Soul ¿Qué piensas hacer?— preguntaba extrañada, pero en eso, el gato la tomó con un brazo en su retaguardia y el otro brazo por la parte de su cuello.

—No te preocupes, todo estará bien. Te lo prometo— decía con una voz suave haciendo que ella se tranquilizara. No sabía porque, pero se sentía segura en sus brazos y más al ver su mirada que irradiaba seguridad.

—O-ok, mi gatito— la yegua abrazaba del cuello a su pareja. Dark respiraba profundamente.

—No puedo creer que vaya a hacer esto, peeero ¡es por el bien de mi nalgona!— exclamaba el gato cayendo ya faltando poco para llegar al suelo y al estar a poco metros, se estabilizó para luego aterrizar de forma brusca con sus dos patas que dejó una marca en el pasto verde del suelo hasta tuvo que agacharse. Además de apretar sus dientes por el dolor que sentía.

Zafire se daba cuenta que ya estaban en el suelo y se bajó de sus brazos con rapidez para verlo preocupada.

—Mi gatito ¿estás bien?— preguntaba con preocupación.

—… S-si… Estoy… bien— respondió con dificultad el felino y tenía sus brazos colgando — ¿Esto es lo que siente Link al saltar de un lugar tan alto?... Pues es horrible— pensaba adolorido e intentaba erguir su espalda, pero sentía como se caía hacia delante. Sin embargo, la yegua lo detenía poniendo su pecho frente de él para que no cayera.

—No, no estás bien, amo Soul. Déjame ayudarte— decía Zafire muy preocupada.

—No, en serio, estoy bien. Me ha pasado cosas peores— comentó fastidiado mientras ponía una garra en el cuello de la yegua para poder sostenerse mejor —Además que me recuperaré pronto. Así que no te preocupes— alzaba su vista para dedicarle una sonrisa tierna.

—… … ¿Por qué?...

— ¿Por qué, qué?— preguntaba confundido.

—Porque no amortiguaste la caída conmigo, o sea… hubieras usado mis flancos como amortiguadores y así no te lastimarías— decía deprimida.

—… ¿Estas pendeja? Aunque tengas unos enormes flancos, te lastimarías por esa altura… Nunca dejaría que te lastimes… por mi culpa— mencionaba poniendo una expresión algo triste.

—No es tu culpa, mi querido amo Soul. Es mi culpa por entrometerme. No quería que mis amos siguieran discutiendo, pero creo que debí quedarme callada— decía bajando sus orejas igual que su mirada, pero en eso, el gato agarraba la barbilla de la poni para que lo viera a los ojos.

—No te eches la culpa ¿ok? Cualquiera haría lo mismo… creo. Solo que la discusión de Creepy y yo, es un "poco" salvaje. Je, je— daba una risita burlona haciendo que su pareja se riera también.

—Es como la discusión que tengo con la pechugona. Salvaje y me la agarro a golpes. Ji, ji, ji.

—Sí. Je, je— los dos se miraban con una sonrisa, pero en eso, Zafire le daba un repentino abrazo al felino que lo sorprendió.

—… Gracias por salvarme, mi gatito… aunque no era necesario. Yo haría lo que fuera por ti y no me importa sacrificar mi vida si es para que no te lastimes, mi querido amo Soul— decía Zafire sonrojada.

—…— Dark le correspondió el abrazo —… No digas eso. Yo nunca dejaré que te mueras o te maltrates, o sea yo nunca dejaré que un cuerpo tan sexy como el tuyo, termine llena de moretones, raspones y cada palabra que termine en "ones". Je, je, je— daba una risita haciendo que la yegua también diera una risita.

—Ok, amo— decía muy sonrojada para luego romper el abrazo y en eso, Zafire le daba un pequeño beso en los labios del gato y le daba su típica sonrisa —Entonceeeees ¿lo llevo, mi querido amo Soul?— preguntaba con una sonrisa algo seductora mientras le daba la espalda y meneaba sus flancos de un lado a otro haciendo que Dark sonriera.

—Je, je, je. Sí, mi nalgona. La verdad, necesito que me lleves hasta que mis… patas se recuperen— respondía adolorido. Agarraba con sus garras los flancos de la yegua para luego dar un salto y se subía en el lomo de Zafire.

—Ji, ji, ji. Ok, mi gatito. Solo dime a donde ir— decía mirándolo de reojo.

—Je, je. Ok. Pues andando, mi nalgona— ordenaba para darle una nalgada para que empezara a avanzar.

La yegua caminaba como siempre moviendo su cadera por un lugar donde había una pradera con mucho pasto verde. Los dos sentían un fuerte viento en sus caras que agitaban la melena y la cola de la yegua.

—Mmmmmmm. No sé porque, pero creo que se en donde estoy— Dark estaba pensativo, pero en eso, miraba su garra derecha y chasqueaba sus garritas, pero no pasaba nada.

— ¿Todavía no puedes hacer magia, amo Soul?— preguntaba su pareja mirándolo de reojo.

—No, todavía no y no entiendo porque aquí no funciona— respondió el gato frustrado chasqueando sus garritas muchas veces, pero sin ningún resultado.

—Mmmmmmmmmmmm. Tengo una teoría ¿Qué tal si tendrías que buscar algo o derrotar a alguien para que así regrese tu magia y podamos salir de este mundo?— preguntaba curiosa.

—… Mmmmmmm. Es una buena teoría, pero el problema ¿Cómo voy a saber lo que tengo que hacer?— preguntaba fastidiado.

—Es una buena pregunta, mi querido amo Soul, es una buena pregunta. Ji, ji, ji— los dos se quedaban callados. La yegua estaba caminando a través de un bosque y observaba sus alrededores —Mmmmmmmm ¿amo Soul?

— ¿Sí?

—A mí no me importaría quedarme mucho tiempo aquí. Digo, si estoy contigo, no me importaría en absoluto, aunque nos tardemos mucho para saber lo que tenemos que hacer. Yo siempre estaré feliz al estar con mi querido amo Soul— le daba una sonrisa alegre.

—Oh. Je, je, je. Sí, yo también. Al estar contigo, no tengo problema y mas que ya no escucharé quejas de un osito gruñoncito. Je, je, je— se reía burlón y Zafire también se reía.

—Y yo no tengo que ver esos enormes pechos de esa pechugona creyéndose miss universo— los dos se reían de nuevo.

Por el camino, los dos conversaban de cosas aleatorias, o sea cualquier tontería que se les ocurriera para no aburrirse en el camino hasta que se hizo de noche y los dos se habían detenido frente a un río. La yegua estaba acostada de panza mirando el cielo y más precisamente, la luna que estaba en lo alto mientras el gato estaba recostado a un costado de sus flancos y estiraba sus patas para ver que no sentía tanto dolor.

—… Mi querido amo Soul ¿quiero hacer algo por ti por haberme salvado?— preguntaba mirándolo con una sonrisa y estando sonrojada.

— ¿Eh? No, no hace falta. Con solo tenerte a mi lado, es suficiente— decía con una sonrisa sincera.

—Sí, pero quiero hacer algo por usted… como… como ser la dominante— mencionaba sonriéndole de forma infantil. Dark la miraba extrañado.

— ¿La dominante?

—Sipi. La dominante en la cama. Te haré sentir que estas en el mismo paraíso. Ji, ji, ji, ji ¿Qué dices, mi guapo gatito?— preguntaba con su típica sonrisa y como podía, agarraba una garra del gato con su pezuña.

—Mmmmmmmmm— se quedaba pensativo.

—Ay, por favor. Déjame ser la dominante una vez. Quiero darte todo mi cariño, amor y afecto hacia ti— decía Zafire poniendo unos ojos de cachorro o de gato. El felino al ver eso, pensó.

—Vaya, hizo la mirada tierna. Creo que lo aprendió de mí. Je, je, je— se ruborizaba al ver su cara —Ok, mi nalgona. Cuando lleguemos a casa, serás la dominante— al decir eso, la yegua se alegró.

— ¡YAY! Ji, ji, ji, ji. Te prometo que no te decepcionarás. Soy una alicornio experta— decía con una sonrisa presumida.

— ¿Experta en qué? ¿Golpear con tus grandes nalgas a todo aquel que se cruce en tu camino por andar de sensualona?— sonreía de forma burlona haciendo que la alicornio se riera apenada.

—Ji, ji, ji, ji, ji. No exactamente. Ji, ji.

Después de eso, seguían hablando un poco más hasta que en un momento, los dos se quedaban dormidos.

Un rato después

Zafire se despertaba y levantaba su cuello para dar un bostezo mientras se restregaba un ojo. Miraba el cielo para ver que seguía de noche.

—… Tengo sed…— decía somnolienta. Giraba su cabeza para ver al gato dormido con la cabeza en uno de sus flancos. Sonreía para luego dar un pequeño toque en uno de los brazos de Dark haciendo que se despierte un poco y abría un poco los ojos para ver a la yegua de reojo.

— ¿Qué pasa?— preguntaba somnoliento.

—Tengo sed.

—No hace falta que me pidas permiso y además que ahí está el río— decía dando un bostezo.

—Ok. Ji, ji. Perdón por despertarte, mi querido amo Soul— se disculpaba apenada.

—No hace falta que te disculpes— se sentaba en el suelo —Ve y toma. Total, eres mi almohada. Je, je— daba una risita burlona.

—Ji, ji, ji, ji. Ok, no tardaré— decía Zafire levantándose del suelo y se acercaba al río para luego bajar su cuello para tomar un poco de agua mientras el felino miraba el cielo nocturno.

La yegua tomaba agua tranquilamente y no se daba cuenta que alguien se acercaba a ella de forma sigilosa.

Zafire levantaba su cabeza con una sonrisa, estaba satisfecha.

—Ji, ji, ji. Esto era lo que me faltaba— decía la yegua. Iba a dar media vuelta, pero de repente, alguien se subía a su lomo sorprendiéndola y antes de que hiciera algo, su expresión cambió a una inexpresiva y como por reacción, se ponía en dos cascos mientras agitaba sus pezuñas.

— ¿Eh?— Dark al escuchar un sonido proveniente de su pareja, giraba su cabeza para ver sorprendido que alguien estaba en su lomo — ¿¡Pero que!?— se levantaba con rapidez y se daba cuenta de quien estaba subido encima de ella, era un chico con traje verde muy conocido para él — ¿¡Link!?— exclamaba al reconocerlo, pero antes de que reaccionara, el susodicho daba un grito y un golpe en los costados de Zafire para luego salir galopando por un lado del río en dirección contraria donde estaba el gato —¡oye! ¡Regresa a mi yegua!— gritaba enojado y corría tras él, pero la yegua galopaba muy rápido y además que sus patas aun le dolían haciendo que su corrida no fuera tan rápida, y con eso, en cuestión de segundos, la perdía en la lejanía — ¡Zafire!

En eso, se tropezó con una piedra haciendo que cayera de cara al suelo. Se levantaba lentamente y se sobaba su cara.

—Auch…— alzaba su vista para ver donde se había ido su yegua y de repente, cambió su expresión a enojado mientras se levantaba — ¡Hijo de tu p*ta madre! ¿¡Cómo carajo pudo hacer eso!? ¡O sea controlas a las yeguas con solo montarlas o que cosa! ¿¡Es en serio!?— daba gritos al cielo, o sea daba berrinches y pateaba una roca, grave error ya que apretó sus dientes de dolor por su pata derecha — ¡Primero fue lo de Creepy, después me roban a mi yegua y ahora me duele la pata! ¡Qué otra cosa peor podría pasarme!— daba un gran grito de furia, pero para su respuesta, empezó a llover con fuerza mojando al gato en segundos. Tenía un tic en un ojo y gritaba al aire para luego escuchar un fuerte trueno en el cielo.

Unos minutos después.

Había amanecido, pero aun había una tormenta. Dark estaba caminaba a pasos lentos por el bosque y algo tambaleado bajo la fuerte tormenta. Se abrazaba así mismo ya que tenía frio.

—No sé qué es peor ¿el juego o vivirlo en toda tu cara?— pensaba fastidiado, pero en eso, se tropezó con una piedra y se cayó al suelo de cara —Auch…— se volteaba poniéndose de espalda y miraba las nubes del cielo —…— se veía como una lagrima salía de uno de sus ojos y se perdía junto con la lluvia —… Ahora este mundo… no es tan reconfortante… sin mi yegua…— decía en susurros mirando el cielo nublado y después de un minuto, se quedó dormido bajo la lluvia.

En la tarde.

El gato seguía tirado en el suelo dormido, pero lo bueno, era que paró de llover. Poco a poco se despertaba y abría sus ojos un poco, aún seguía somnoliento y daba un bostezo.

—Zafire…— se deprimía al recordar cómo se alejó su yegua de él y todo por culpa de ese chico. En eso, ponía su cabeza hacia atrás mirando todo de cabeza, observaba los árboles que habían en el lugar, pero algo le llamó la atención. Había una silueta a lo lejos que estaba de espalda, parecía de una yegua — ¿Zafire?— el felino creía que era su yegua ya que tenía una retaguardia casi igual que Zafire, pero en eso, entrecerraba sus ojos y se sorprendió al reconocer quien era.

Se levantaba lentamente y trotaba hacia la silueta como podía. Poco a poco se acercaba hasta que dio un salto y abrazaba con sus brazos una gran retaguardia.

—Awwwwww. No puedo creer que estas aquí… Epona— decía con un maullido muy alegre y restregaba su mejilla contra sus flancos. La aludida giraba su cabeza para ver como un gato restregaba su cara en su trasero, pero no dijo nada, solo miró el suelo para seguir pastando —Tanto tiempo viendo tu trasero en Swith, porque era difícil evitar ver tu retaguardia por la bendita camarita esa. Je, je— comentaba con burla. Estaba bien agarrado que no quería soltarse —… Alivio que soy un gato y no un humano, porque esto sería muy extraño hasta Zoofilico diría yo. Je, je— daba una risita burlona.

En eso, se bajaba de sus flancos para acercarse por un costado pasando una de sus garras por su cadera y lomo.

—Je, je. Epona ¿vendrías conmigo para rescatar a mi yegua?

—…

—Tomaré tu silencio como un sí. Je, je— Dark se subía a su lomo y la yegua le daba igual. El gato la abrazaba del cuello —Vamos, sexy Epona. Es hora de irnos— decía con una mirada determinado mientras le daba una nalgada, hacía que se sorprendiera un poco, pero de igual forma, empezó a caminar.

Y así empezaba las aventuras de Link Soul o… Dark Link, como ustedes quieran.

(Insertar música de The legend of Zelda… ustedes saben cuál me refiero :v)

El felino negro estaba montado en su Epona que caminaba tranquilamente. Esa yegua ya era suyo hasta la marcó con su nombre en sus flancos como si fuera una cutie mark usando un marcador negro que encontró en su mochila.

Dark Soul estaba pensativo, muy pensativo, no sabía dónde buscar a Zafire y a ese roba yeguas. Después de tanto mirar árboles, se le ocurrió una idea. Tenía que ir desde los inicios… del juego, donde Link, el roba yeguas había salido.

Con solo decir eso, el gato ya estaba frente a esa gran montaña donde se suponía que había bajado el héroe. El felino estaba con una garra en su barbilla como diciendo que era interesante, pero la realidad era que le importaba un carajo donde salió ese tipo, era igual que sus hater, que le importaba un carajo lo que pensara ese lobo plateado.

Hasta sacó de su mochila una hoja de papel con un lápiz y escribía algo que decía.

Al leer este capítulo, explotara tu computadora, Silverwolf

(Se detenía la música)

En la casa del lobo.

Silver veía eso impactado.

—Espera ¿¡qué cosa!?— explotaba su computadora en toda su cara dejándolo chamuscado y exhala humo de su boca para luego gritar furioso —DARK SOUUUUUUUL.

Volviendo con Dark (Y reanudando la música épica).

El gato se reía a carcajadas de forma lentamente con una burla a su hater favorito. Después de eso, pensó en seguir los pasos de Link hasta encontrarlo. Por el simple hecho de que Hyrule era muy extenso. Podría estar en cualquier parte. Así que sin más opciones, tenía que seguir los pasos del juego, no descansaría hasta encontrar a su nalgona, sin importar si se tardaba días, semanas, meses hasta años. Estaba bien determinado.

Sin más, hacía que Epona empezara a galopar por toda la pradera, mataba bichos feos, pasaba ríos y mataba a más bichos feos.

Llegaba a Kakariko hasta el gato se reía de ese nombre o sea Kaka-riko. Daba una fuerte carcajada.

Estaba observando ese pacifico pueblito aun montado en Epona caminando por ahí. Tenía expresión de "interesante"… era muy interesante mirar a una chica hermosa por ahí. Alzó sus hombros, se bajó de la yegua dejándola estacionada y fue por ella.

Había pasado un rato y había salido del lugar triunfante, ya tenía una novia tipo humana. Él ni sabía, pero le daba igual y no se sabía qué carajo hizo para tenerla de pareja.

Su viaje fue por todo el mundo, pasó por las tierras de los Zora para pasar de una vez, aunque no le hacía gracia ir a ese lugar por el agua, pero valió la pena. Se consiguió una novia Zora sin saber que hizo.

Había ido al desierto que hacía un calor que sudaba mucho el gato hasta llegar a la ciudad esa de los Gerudo. Se disfrazó de una chica y… sorpresa, de una forma a otra, se consiguió otra novia más. No se sabía si era una chica que iba al otro barrio o si sabía que era un chico, pero le daba igual.

Fue a la tierra de los Gorons, no podía pasar por ahí, pero eso no era problema ya que gracias a su mochila mágica, sacó la protección ideal y tuvo que dejar a Epona para que no sufra, pero la estacionó hasta la amarró para que no se la roben como fue con su pobre nalgona hasta le salió una lagrima de un ojo.

Así que exploró el lugar y paseó de lo más tranquilo. No se sabía si habría gorons hembra, pero igual… le daba igual.

Ahora fue al último lugar que faltaba, era con los ornis. Esos pajarracos de las alturas, casi le daba un resfriado por el frio que había, pero le daba igual y llegó con los ornis gracias a que la mochila tenía lo necesario para llegar bien y… no hacía falta decir que coqueteó con una orni muy linda y ya eran novios, y todo.

¿Cómo lo hizo? Ese es el misterio de la semana.

Dark seguía en su aventura con su yegua Epona. Habían caminado bajo el ardiente sol, bajo la fría luna, bajo la fuerte lluvia y con truenos extras, sobre la nieve y la yegua estaba con la cabeza bajo. Estaba mamada de caminar tanto. Así que los dos se detenían para descansar y se ponían frente a una fogata. Epona estaba acostada mientras el felino la abrazaba haciéndole cariñitos como una caricia, unos besitos y unas nalgadas para que se pusiera contenta.

Había ido con las bestias divinas que parecían templos, pero ni loco entró el que estaba sobre el agua.

Exploró todos los rincones de Hyrule, no sabía cuánto tiempo duró en ese mundo. Perdía la noción del tiempo y había una gran sorpresa. Epona se había enamorado de Dark y eso que no decía nada en todo el camino. No se sabía si sabe lo que pasaba a su alrededor o le gustó mucho que la montara y sus cariños, pero… le daba igual.

Tanto tiempo, tantos pasos recorridos, tantos bichos feos que mató, tantas paradas en tabernas que hizo y ni señal del roba yeguas hasta que un día, su aventura casi finalizaba ¿Por qué será?

.

.

.

Había una yegua zafiro siendo montada por Link. Zafire caminaba por un camino donde había dos paredes rocosos a los lados y un arco de piedra a lo lejos. La yegua, aunque siendo domada por el chico, seguía caminando igual moviendo sus caderas.

Link observaba un momento el cielo hasta que de golpe, escuchó un grito.

— ¡Aquí estas, hijo de tu p*ta madre!— exclamaba una voz muy conocida. El chico hizo que la yegua se detuviera y veía a lo lejos como alguien pasaba bajo el arco de piedra. El héroe daba un grito sorpresivo al ver que se trataba de Dark subido en Epona. Le sorprendió mucho al ver a la yegua siendo domada por el gato —¡Por fin de tantos días, semanas, meses, por fin te encuentro!— Epona se detenía y el felino miraba a Link con seriedad —He pasado de mucho, he recorrido todo el bendito Hyrule para encontrarte— ahora sonreía de forma maniático —Je, je, je, je, je ¿Te digo algo gracioso? Je, je, je. Yo no necesito de mi magia para derrotarte, "héroe"— decía con sus ojos brillando con intensidad. Se acercaba una dura batalla y más que el gato no podía usar magia.

Continuará.


Mundo: Zelda: Breath of the Wild (el juego más abierto del mundo :v)

Bueno, que decir, en todo esto, no se sabe cómo hizo para conseguir una novia en cada lugar, de cada especie.

Es el misterio de la semana o de la navidad XD

Eso es todo.

Nos leemos.