Inesperado
- Rose… yo…- comienza a balbucear mientras busca mi mano.
Estas dos simples palabras me trasladan a un sin fin de escenarios, muchas continuaciones en pocas milésimas de segundos empiezan a terminar esas palabras con oraciones como "no te quiero", "no puedo con esto", "ya no quiero saber más de ti ni de nada", "me di cuenta de que estoy enamorado de otra", "estoy aburrido", y podría seguir toda la noche ideando frases diferentes y cada vez peores que se me vienen a la mente.
No puedo dejar de mirarlo suplicando, por una parte que continúe lo que quiere decir, y por el otro lado que termine con esta situación incomoda, su mano mantiene prisionera la mía, pero no me siento grata con eso, por primera vez no quiero que me tenga de la mano, prefiero mantener una distancia prudente para poder escuchar y estar con todos mis sentidos alertas ante su discurso. De manera lenta retiro mi mano y la ubico sobre mis piernas, él al darse cuenta de este gesto baja su mirada, haciendo que pierda contacto con sus ojos.
- ¿Qué pasa?- logro pronunciar casi imperceptiblemente, haciendo que él se remueva en su asiento.
- Lo lamento…- comienza a decir, sin que pueda mirarle su rostro.
- ¿Qué lamentas?, si es por no haber escrito ya esta olvidado, quedamos en eso o ¿no?- comienzo a decirle para que no se sienta mal, ya quiero terminar con todo esto. Yo también lamento muchas cosas, pero no creo que sea propicio hablarlas ahora, es un momento a mi parecer muy inoportuno.
- Rose, escúchame, sé que quizás este no es un buen momento, pero no puedo seguir así…- relata levantando nuevamente su rostro para dejarme ver la tristeza que hay en el.
"No puedo seguir así", ¿qué significa eso?, así que no quiere estar conmigo, se va a largar, sólo ha aparecido para despedirse, da la cara para restregarme que todo ha sido nada mas que un error en su vida, ¿eso es lo qué me quiere decir? Tendré que, no sólo ser una madre adolescente y soltera, sino que también abandonada por él, apenas sé que voy a poder hacerlo de mamá, para también tener que ser de padre, eso ya es demasiado, esto es una pesadilla, debe ser el mismo tipo de sueño que tuve la otra vez, con la sangre y todo eso, seguro que es eso, si ahora sólo debo esperar a despertar, escuchar todas las cosas que dirá y dentro de un rato abriré mis ojos y seguiré recostada en este sofá riéndome del absurdo sueño que he tenido.
- … yo tengo algo que decirte…- continua diciendo mirándome extrañado por mi actitud tan serena, que otra vez comienza a desaparecer, porque tengo la gran sospecha de que esto lamentablemente no es un sueño.
- Por favor, no me digas nada…- comienzo a decirle, asustada por lo que sea, por ahora prefiero especular, pero no sufrir por la verdad, no en estos momentos.
- … todo lo que nos ha pasado ha sido muy duro, y a veces me he sentido sobrepasado por todo, pero tú a pesar de eso siempre estas ahí con fuerza, haciendo y enfrentando a todos, por mucho miedo que tengas, igual lo haces…- relata lentamente.
- A dónde quieres llegar- le pido a pesar del miedo que tengo.
- Por favor sólo quiero que escuches, ahora que estamos solos unos momentos…- indica nervioso.
A pesar de que no quiero hacerlo, si me lo está pidiendo deberé escucharlo, además ha dicho que estas solos, es decir que mamá ha salido, debe haber ido a comprar algo mientras yo estaba durmiendo. Para complacerlo pongo una actitud de escucha, y le doy el espacio que me pide para decirme lo que tenga que hablar, pero que sea rápido, ya no aguanto más.
- yo… he estado un poco alejado de ti, pero no por tu culpa…- indica dubitativamente.
No por mi culpa, de quién es la culpa entonces, o de qué, qué ha pasado para que cambie, por favor porque me hace esto, no me hará bien, yo prefiero no tener ningún mal momento por ahora, no se da cuenta de la situación en la que estamos.
- ¿Ya no quieres estar conmigo?- pregunto para que me de rápido su respuesta positiva, darle tiempo de escapar y evitar mayores tragedias, a parte de mi dolor, que sentiré por todo lo que pasará.
- No, no es eso, yo si quiero estar contigo, y quiero que sepas eso- responde velozmente.
- ¿Entonces?- insisto confundida.
- ¡Llegue! Dónde están todos- saluda desde la entrada la voz de papá, provocando que ambos nos quedemos blancos por la inesperada llegada, que para mi era latente pero fue demasiado pronto e inoportunamente.
Nos quedamos mirándonos como tratando de preguntarnos que vamos a hacer, yo estoy confundida, sorprendida y con una sensación de suspenso infinita.
- Rose, ¿cómo has estado?... – pregunta papá al verme- …Ah…Scorpius apareciste…- relata con un declive en el tono de su voz, al llegar a donde estamos nosotros.
- Papá estoy bien…- respondo tratando de recuperar mi expresión serena.
- Señor Weasley, un gusto verlo de nuevo- saluda Scorpius como siempre lo ha hecho, y ambos esperamos como siempre que papá no lo salude.
- Scorpius…- menciona seriamente, haciendo un ademán de saludo, que nos deja sorprendidos a ambos.
Esto si que es un nuevo avance, papá dirigiéndose cortésmente hacia él, algo está cambiando, es decir, ¿lo está aceptando?, esto es fabuloso, y creo que para Scorpius también ha sido una sorpresa grata ya que aquella expresión que tenía sombría en su rostro ha quedado atrás y una sonrisa se dibuja en su boca. Sin embargo, la llegada de mi progenitor no se si catalogarla de inoportuna o apropiada, ¿qué confesión detuvo esté hombre?, ahora cuándo lo podré saber.
- Muchacho, espero que no hagas algo que perturbe la tranquilidad que Rose necesita- menciona papá de manera improvista, su voz suena severa, pero no hay ese tono de enojo o amenaza que había utilizado en otras oportunidades para referirse hacia él.
- No se preocupe, no lo haré- acepta Scorpius rápidamente.
Papá comienza a caminar hacia el despacho dejándonos nuevamente solos, instancia precisa para ver si podemos terminar la conversación que dejamos pendiente.
- ¿Y?- menciono para pedirle que continúe.
Scorpius está silencioso mirando un punto fijo en la chimenea de la casa, su expresión es seria, lo que no me permite ver que esta sucediendo realmente con él. Es como si mi voz no lo hubiera hecho reaccionar aún.
- Rose, no es nada importante, no te preocupes- relata saliendo del trance en el cual se ha quedado, mientras comienza a ver hacia el lugar en donde entro papá.
- ¿Cómo que no? Tú me querías decir algo…- comienzo a pedirle que me conteste, no puedo evitarlo, pero la intriga me supera, ser curiosa es una característica intrínseca de mi personalidad.
- Ya te lo dije, no te preocupes, ahora lo importante es que estés tranquila- acota serenamente, volviendo a sentarse a mi lado.
- ¿Lo dices por lo que te dijo papá?- pregunto para tener la certeza de que si hay algo que decir.
- En parte, pero lo que te quería no es muy importante creo que le di mucho énfasis y te asuste demasiado- comienza a decir mientras con una mano acaricia mi mejilla delicadamente.
- No me mientas- le indico suavemente, dejándome llevar por la sensación que me provoca su mano sobre mi piel.
- Sólo te quería decir que yo me he equivocado al no estar más comprometido con todo lo que viene, no he ido a ningún control médico, no participe en la salida de compras, no supe de ti por algunos días, todo eso demuestra que no he hecho un buen papel, no he sido responsable, pero te prometo que aquí estaré- comienza a decir lentamente.
Cree que con eso esclarece mis dudas, pero para nada, no soy tan ilusa para no ver que toda la inseguridad que tenía antes de que papá llegará, toda esa sombra de duda y ¿culpabilidad?, no era sólo por eso. Lo que quería decir era algo diferente, lo tengo más que claro que esto, no es más que una excusa para dejar el tema de lado y no seguir dándole vueltas, pero creo que papá tiene razón, ojos que no ven corazón que no siente, y por ahora no querré saberlo, pero una vez que todo vuelva a la normalidad y deje de ser una olla a presión a punto de reventar, indagare hasta tener la verdad completa sobre la mesa, sí hay algo que no olvido ni dejo pasar, son estas cosas inconclusas, siempre debo saber todo lo que pasa, y no descansare hasta saberlo.
- No te preocupes, ya habrá tiempo para que recuperes el perdido- le respondo para tranquilizarlo y hacerle creer que ya no hay más tema de discusión, que todo se ha reducido a este punto.
- Eres fabulosa- responde acercándose a mí, para darme un fugaz beso, antes que aparezca papá.
Esto me hace sentir como si cualquier gesto fuera algo prohibido, pero es un tanto ilógico que pase esto, por favor si estoy embarazada, para llegar a esto tuvo que haber pasado algo más que un simple beso o una caricia en la mejilla, pero creo que de todas formas no es bueno tentar ni arriesgar la vida de nadie por ahora.
- ¡Los tengo registrado!- menciona mi hermano apuntándonos con su nuevo juguete, una video cámara regalo de nuestro abuelo materno.
- ¿Qué haces Hugo?- le pregunto enojada y tratando de que no capte mi rostro con ese aparato.
- Es un video que estoy haciendo, que te parece, ahora los tengo grabados- responde sonriendo maliciosamente.
- Deja de hacer eso- le grito cuando comienza a filmarme de perfil.
- ¿Qué es eso?- pregunta confundido Scorpius.
- Es un aparato muggle llamado video cámara, graba imágenes parecidas a las fotos mágicas, pero con voz y más duración- responde feliz mi hermano.
- Oh…- responde mirando asombrado a mi hermano.
- Y aquí tenemos a mi hermana, Rose, que ahora esta muy hinchada, pero no se asusten, la razón de esto es que esta embarazada…- comienza a relatar Hugo colocando una voz profunda que jamás le había escuchado, al parecer está imitando a los presentadores de televisión.
- Hugo ¡basta!- vuelvo a reiterar al ver que no deja de enfocarme.
- Oye es un registro de la montaña de Rose, en donde por ahora vive mi sobrino- habla apuntándome.
- O sobrina- acota Scorpius haciendo que Hugo se acerque a su rostro.
- ¿Crees que es niña?- preguntamos al unísono mi hermano y yo.
- Puede ser, hay cincuenta por ciento de posibilidades- responde incomodo porque Hugo no deja de rondar cerca de su cara.
- Yo creo que es un niño- respondo improvisadamente haciendo que Scorpius voltee a verme.
- ¿En serio?- inquiere olvidándose de la cámara.
- Puede ser ¿no?, también hay cincuenta por ciento de posibilidades de que eso sea- respondo sin mayor importancia.
- Oh…- vuelve a murmurar.
- Y ¿tú?- le pregunto para saber que piensa, ya que en realidad esto no lo hemos hablado.
- Yo creo que es una niña, en realidad- responde con voz seria.
- ¿Por qué crees eso?- pregunto asombrada siempre pensé que él también coincidiría conmigo en que es un niño.
- No lo sé, sólo se me ocurrió y tú ¿por qué piensas que es un niño?- pregunta mirándome de la misma forma que yo lo he hecho.
- No lo sé, sólo se me ocurrió- respondo mientras no puedo evitar comenzar a reír, contagiándolo.
- Así que no están de acuerdo- acota Hugo- ¿Quién tendrá la razón?- cuestiona enfocándose a si mismo.
Gracias a esto seguimos riéndonos, haciendo que Hugo se voltee a vernos de manera reprobatoria por burlarnos de él.
- Ahora que dirá papá cuando le muestre que se estaban besando aquí en su sala- comienza a murmurar mi hermano, mientras por fin guarda ese objeto.
Golpe bajo, ya la risa se ha borrado de nuestra boca y rostro.
- Fue sólo uno, y si se lo dices te mato, me oíste- le respondo bajando la voz, pero sonando lo más convincentemente que puedo.
- Te enviarían a Azkaban- responde sintiéndose vencedor.
- No me importa, porque Scorpius estaría muerto por tu culpa y serías el responsable de que este bebé no nos tuviera cerca, papá también iría a Azkaban por asesinar a Scorpius, mamá se moriría de tristeza, y tú…- comienzo a relatarle el transcurso de los hechos que sucederían.
- Ya bájale, era una broma, Scorpius te compadezco no sé como la soportas- menciona el pelirrojo deteniendo mi discurso futurista.
Scorpius simplemente comienza a reírse de nosotros, mientras le indica a Hugo si quiere jugar una partida de ajedrez con él.
Ellos comienzan a jugar mientras yo vuelvo a descansar, me siento como una morsa varada en la orilla de la playa, pero aquí no tengo mar, no tengo arena, ni brisa, a lo más, tengo este ventilador que me ayuda a alejar un poco el calor que hace que mis pies se hinchen demasiado, y este completamente sudada, nada cómodo ni atractivo.
- ¿Juegas ajedrez?- irrumpe en la sala diciendo papá.
- Sí señor- responde Scorpius realizando un movimiento.
- Y es bueno, por desgracia- acota Hugo quien observa complicado el tablero.
- Sólo un poco- trata de decir de manera humilde Scorp, pero en su expresión demuestra que su ego se ha agrandado.
Papá solo coloca los ojos blancos ante esto, sin hacer ningún comentario.
- Mañana van a venir James y Albus para que juguemos quidditch ¿vienes para que juguemos contra ellos?- irrumpe Hugo nuevamente para preguntarle a Scorpius, dejándolo desconcertado por la invitación.
- En la mañana no puedo- responde Scorpius perdiendo una alfil ante el ataque de mi hermano.
- ¿Por qué?- pregunto yo, mientras papá deja de leer el profeta y comienza a observarnos.
- Oh, no te había dicho, estoy trabajando- acota sin dejar de mirar el juego.
- ¿Trabajando?- cuestiono, sintiendo como papá también lo hace, pero de manera más sutil.
- Si, bueno, en realidad empiezo mañana- indica lanzándome una mirada fugaz.
- ¿Por qué? ¿Dónde?- logro decir, es tan extraño escucharlo decir que va a trabajar, cada vez tiene más sorpresas este chico.
- Bueno, porque los bebés tienen gastos, quiero tener un poco de dinero por mi cuenta para esas cosas…- responde en primer termino, mientras observo como papá pone cara de sorprendido ante esta relevación.
-… y donde, a pesar de todo papá me empleo en su empresa, pero antes de que creas que no hago nada, me ha dejado de asistente de un tipo muy exigente que no tendrá piedad conmigo, por lo menos eso me advirtió- menciona mirándome a los ojos, y le creo, hay sinceridad en todo lo que ha dicho.
- ¿Asistente?- repite papá incrédulo de todo esto.
- Sí señor, encargado de llevar papeleo y otras cosas menores- responde Scorpius de manera serena y solemne a mi padre que no deja de mirarlo evaluadoramente.
- Podrías haber pedido trabajo en la tienda de mi tío George- indica Hugo, mientras sonríe levantando su pieza clave.
Scorpius simplemente le sonríe, pero cambia su expresión al ver el movimiento que hará mi hermano en el tablero.
- Jaque Mate- menciona Hugo victorioso.
- Buen Juego- lo felicita seriamente Scorpius.
Papá infla su pecho al ver derrotado por su hijo a Scorpius, pero ninguno de los dos le hacemos mucho caso, sino que nos quedamos mirándonos, hasta que la voz de mamá nos hace percatarnos de que ya es hora de la cena.
¡Scorpius trabajando!, eso jamás me lo imagine, es tan raro todo esto, en realidad ambos hemos tenido que hacer cambios, estoy completamente segura que los veranos anteriores, debe haberlos pasado, viajando, conociendo y disfrutando con sus amigos y familia, porque aunque no nos habláramos si escuchaba cuando relataba sus cruceros por el Nilo, el Mediterráneo, y por otros lugares, pero ahora tendrá que trabajar como el último eslabón de la empresa de su padre, no puedo dejar de sorprenderme por como nos comienza a cambiar la vida, esto es un vertiginoso torbellino de crecimiento acelerado.
***
Cinco días han pasado desde que Scorpius volvió de viaje, y lleva cuatro días trabajando, pobre cuando viene a verme realmente llega muy cansado, comenta que su jefe directo no tiene piedad con él, al contrario, aprovecha de recalcarle que no por ser un Malfoy tendrá beneficios y así lo hace, lo tiene todo el día moviéndose de un lado para el otro. Apenas si logra estar un par de horas conmigo y se devuelve a su casa a dormir, mis padres ni se han pronunciado en invitarlo aunque sea una noche para que se quede, y yo que había pensado si no quieren que se quede conmigo, que compartiera con Hugo el dormitorio, si se llevan tan bien, incluso a veces comienzan a hablar entre ellos y se olvidan de mí. Pero no es una idea que este dentro de las posibilidades de mis padres y ni siquiera he hecho el intento de proponérselo, es mejor dejar las cosas como están.
Por ahora las cosas entre los dos están bien, aunque debo reconocer que parecemos más amigos que novios, conversamos, reímos, jugamos o descansamos, pero siempre hay algún habitante de esta casa cerca, o está de visita otro pariente (ya sea tío, tía, primo, prima, abuelo o abuela que no faltan) o amigos, como Violeta que ha venido a visitarme el día de ayer, por el cual no podemos estar un rato a solas, a penas podemos darnos más que un ligero roce de labios en forma de saludo o despedida, solo con eso debemos conformarnos, por lo menos en estos momentos en que estamos en sequía total de gestos de cariño entre nosotros y de momentos para que conversemos profundamente.
***
Hoy es un día de locos, todo porque por fin es el día del gran encuentro entre las selecciones de quidditch, yo muero de ganas por ir a verlo, daría lo que fuera por sacarme aunque sea por un rato este vientre para ir al estadio, y luego volver con lo de siempre, pero no, eso es imposible, tengo que quedarme aquí para escucharlo por radio, mientras toda mi familia se prepara para el espectacular evento del verano. Todos, incluida mamá van a ir, aunque papá tuvo sus reparos molestándola si acaso va a ver el partido o al entrenador de Bulgaria que es nada más ni nada menos que Viktor Krum, un amigo según palabras de mamá, de su juventud, nada más. Esos comentarios han sido recurrentes el día de hoy, mientras me lamento internamente por mi desdicha de no ver mi mayor pasión en vivo y en directo, además porque eventos de este tipo no son tan frecuentes.
Y yo me quedo sola ¿por qué?, porque en dos hora nada malo me va a pasar, si no he tenido malestares, esa es la excusa barata que se han dado para no sentirse mal por dejar a una chica embarazada en cuenta regresiva sola en casa. Scorpius está trabajando, pero menciono que vendrá a escuchar el partido conmigo y a cuidarme, con eso mamá se ha quedado más tranquila y se decidió a ir. Yo tampoco le pedí que se quedara, ha estado conmigo todos los días, dejando su trabajo de lado por cuidarme, así que se merece un rato de tranquilidad, debo ser considerara, y también me sirve para estar un rato a solas con Scorpius, nada mal, después de todo.
- Rose, ¿quieres zumo o algo para comer?- interroga Scorpius quien se ha acomodado a mi lado para que escuchemos el partido.
- No- respondo mientras trato de acomodarme, hoy me he sentido más sofocada que antes, creo que hoy superamos los treinta y ocho grados de calor, aunque para el resto no sea tan notorio.
- Aposte veinte galeons con mi supervisor de que hoy ganamos- comenta él, mientras acomoda una almohada en mi espalda.
- Cree que vamos a perder- logro decir, pero ya no aguanto más, me siento agotada.
- Si, él no es muy… ¿estas bien Rose?- pregunta al ver mi continuo movimiento.
- Sólo tengo mucho calor, tú ¿no?- pregunto sonriéndole para que cambie esa cara de angustia que ha colocado.
- Un poco, pero el normal de esta época- responde.
- Eso debe ser porque estas igual que todos los otros años, en cambio yo…- comienzo a decirle para explicarle mi malestar.
- Lo sé, quieres jugo, esta refrescante, te hará bien- insiste sirviéndome un vaso.
Acepto su propuesta, pero no ha ayudado nada, además el dolor de espalda que tengo por estar tanto rato sentada a aparecido de manera insistente desde hace mucho rato, pero creí que recostándome o encontrando otra posición pasaría, pero no es así, empezó antes que mis padres se fueran, ha continuado con la llegada de Scorpius y sigue igual o peor.
- Sabes, me iré a dar un baño, eso me ayudará- respondo colocándome de pie.
- Pero y el partido, ¿no piensas escuchar como va?- cuestiona confundido.
- No, así como van de seguro que alcanzo a llegar antes de que termine- indico acercándome a la escalera.
Él simplemente se queda viéndome, mientras comienzo a subir cada escalón lentamente. Es muy extraño desde hace unos días que ya no me estaba costando tanto respirar, pero hoy me siento más agotada, en definitiva el calor no ha sido mi aliado.
Ya por fin he llegado al baño, no me importa nada más que sentir el agua fresca recorrer mi cuerpo, es todo tan extraño, antes de poder entrar al agua, una indeseada contracción se hace presente, pero no me importa ya he aprendido a vivir con ellas, desde hace días, en donde mínimo una vez al día aparece una para recordarme que pronto, todo cambiara.
Un escalofrío comienza a recorrer cada vértebra de mi espalda, al sentir el frío líquido recorrer mi cuerpo, aquel calor comienza a ser reemplazado por el alivio de esta nueva sensación, mi cabeza comienza a liberarse de la presión, y me siento reconfortada, esto si me ayudará a disfrutar la compañía de Scorpius y lo que quede de quidditch.
Auchhh…- un calambre intenso nuevamente aparece para eliminar mi tranquilidad.
No puedo creerlo, ni siquiera puedo bañarme tranquila si no es el calor, es el dolor de espalda y si no, estas tontas contracciones esporádicas. Debo salir de aquí y vestirme rápidamente si quiero escuchar quien atrapa la snitch.
Busco la ropa más liviana y cómoda que tengo disponible, observo mi habitación y sigue estando igual que siempre, completamente desordenada, a pesar de mis intentos por mantenerla organizada. En un arranque de orden decido recoger unas cuantas cosas del suelo, por si a Scorpius se le ocurre subir, echo dudoso porque de todos los días que ha venido no ha pasado del primer escalón de la escalera.
Una rápida peinada de mi cabello, para dejarlo más ordenado y no parecer una loca, desquiciada y despreocupada frente a mi novio- amigo, y mientras trato de sostener el peine en mi mano, mi vientre vuelve a tensarse de manera intensa y prolongada. Pero no debo asustarme sólo han sido tres en este rato, igual que la primera vez, allá en Hogwarts, no pienso hacer un escándalo sin sentido, ya aprendí que esto es normal que pase, debo respirar hondo y pensar que dentro de unos instantes todo volverá a la normalidad.
Cuando por fin todo a pasado comienzo a caminar de vuelta a la sala, de manera lenta avanzo por el pasillo para llegar a la escalera, sin dejar de pensar en todo lo que ha pasado, la conversación inconclusa de hace días que aún no deja de darme vueltas en la cabeza, la preocupación excesiva de todos hacía mi, tratándome como si fuera un objeto de cristal, y por fin ahora que estoy a solas con Scorpius me siento más tranquila, ya que puedo respirar y caminar sin que alguien me recuerde que debo tener cuidado.
Además aún estoy esperando la carta con la resolución de Hogwarts, ya paso más de una semana desde que llegue a casa y aun no me ha escrito McGonagall, eso será ¿malo o bueno?, porque ella me dijo que se juntaban una semana después de concluidas las clases y una semana tiene siete días y ya van casi diez, un exceso de tardanza. Acaso significará que no han llegado a una respuesta, cuándo voy a saberlo, me tiene harta esta espera, hoy hablare con mamá, para ponerla al tanto de todo y que ella pueda ver como se han solucionado las cosas, quizás hasta pueda convencer a la comisión de que me dejen estudiar, porque yo quiero…Auchhh…. otro dolor me atraviesa completamente, eliminando mis pensamientos.
Debo esperar a que pase, me detengo a respirar mientras apoyo mis manos en mis rodillas, para ver si de esta forma comienza a ceder el malestar, pero ahora hay algo muy diferente en todo esto, porque parte de que mi estomago se ha puesto completamente duro, agitando mi respiración, un calor comienza a descender por mis piernas. Rápidamente bajo mi mirada para verme, y observo como corre por ellas, de manera incontrolable, un liquido transparente, esto es muy extraño, no es sangre, yo me seque completamente del baño que tome y por último yo no he sentido ganas de ir al baño, y además eso ya lo controlo desde hace años, ¿qué me esta pasando?, qué es esto, estoy empezando a asustarme, debo pensar, no debo desesperarme. Calma, debo tener calma.
Lo más tranquila que puedo comienzo caminar a la sala, quedando en la entrada sin poder disimular el espanto que siento, Scorpius al darse cuenta de mi presencia se voltea a verme sonriendo hasta que me ve y su cara se mimetiza con mi expresión de miedo.
- ¿Qué sucede?- comienza a preguntar, a la vez que se levanta y comienza a mirarme completamente.
- Scorpius… ahora si, creo que ya viene…..- comienzo a decirle desesperada.
- Viene…. Viene…. – comienza a repetir en su posición completamente confundido.
- Reacciona… ya viene el bebé….- Le grito porque otra contracción se está haciendo presente.
***
Hola a todos/as...
1° lamento no haber actualizado el fin de semana, pero estaba... bueno la verdad andaba celebrando algunas cosas y... no estuve cerca de un computador.... de todas formas lamento haberlos echo esperar.
2° uyyy no saben el miedo que tenia de que llegara este momento.... pero ya esta pasando.... ahora hay que ver como avanza todo...
3° en el cap.. k viene a parte de todo lo que puede suceder... se van a aclarar, para ustedes, algunas cosas que aquí quedaron inconclusas.... especialmente la primera conversación....así que no se enfaden porque llego Ron a interrumpir...
4° Gracias a todos los que leen y más gracias por los que comentan... a cada uno de verdad se los agradezco intensamente....
5° dejen review y les prometo, con mi palabra de mujer que mañana subo otro cap...sin falta
6° como por primera vez hablo tanto... mejor me callo... pero lo último review plis....
