EL CENTINELA

LIBRO SEGUNDO

EL SANTUARIO EN LLAMAS

Capítulo 36

Definiciones

Lisandro bajaba las escalinatas saliendo del Gran Salón... su cosmo se proyectaba a las Doce Casas... sabía lo que estaba pasando en cada una de ellas y ahora era el momento de que él interviniera... es cuando siente una presencia que interrumpe sus pasos... Asuka estaba frente a él.

- Tengo que hablar contigo -le dice lacónicamente.

- Freya... no hay tiempo... debo acudir a mi Casa a custodiarla.

- Ahórrate el discurso de Caballero del Santuario... ¿qué significa esta broma?

- ¿Broma?

- Comencemos de cómo debo de llamarte... ¿Lisandro o Adaki?

- Comencemos de cómo debo de llamarte también... ¿Freya o Asuka?

- Tú sabes quién soy.

- Lo sé... y eso ya no significa nada para ti, ¿o sí?

- ¿Qué crees tú?

- Creo que eres capaz de muchas cosas, Asuka... la diferencia es que yo ya he dejado de ser un impostor y tú aún lo eres.

- ¿De qué hablas?

- Finges bien... Irmisu te devolvió la vida y te puso de su lado... ¿eso es realmente sincero?

- Maldito idiota... ¿qué sabes tú sobre la verdad? Toda tu vida es una mentira... luchaste contra los Primordiales y eras uno de ellos... ahora fácilmente traicionas a tu mundo y a tu gente.

- ¿Y qué estás haciendo tú?

- Yo soy leal a un sueño... a un deseo.

- ¿Tu hijo?

- Sí... ¡bien que lo sabes! Acepté esta alianza con Dagoth porque él podría recuperar a mi hijo.

- ¿Y aún lo sigues creyendo?

- ¡No lo sé! ¿Y sabes por qué? ¡Porque ahora me vengo a enterar que tú y él son lo mismo! Te has estado burlando de mi todos estos años, ¿verdad? Sabías donde estaba... es más... ¡creo que tú te lo llevaste!

Lisandro guarda silencio y Asuka lo mira con furia.

- Fingiste no tener memoria... ¿crees engañarlo por siempre?... ahora que lo sé puedo decírselo, es más, cuando volvamos a ser uno él lo sabrá.

- ¡Haz lo que quieras! Solo quiero que se cumpla la promesa de regresar a mi hijo.

- Asuka... tienes otra hija... ¿la has olvidado? Sufrió al enterarse de tu supuesta muerte.

- De Gretchen me ocuparé cuando acabe este asunto.

- Veo que quieres reunir a una familia feliz... ¿te das cuenta que eso es falso? ¿Le ofrecerás el mundo que Dagoth le dará?

- Tú eres Dagoth... ¿eso quieres para tu familia?

- Yo ya no tengo familia... humana por lo menos...

- ¡Ah! Me doy cuenta que al final tus hijos y yo solo éramos objetos con los cuales jugaste a ser humano, ¿no?

- Eso... fue parte de serlo, Asuka... nunca fueron objetos para mí.

- Sacrificaste a Kay... me sacrificaste a mí... ¿sacrificarás a Gretchen también en nombre de esa supuesta "humanidad"?

Lisandro se queda callado... la palabra "sacrificio" retumbo en sus oídos recordando lo que le dijo Irmisu.

- Esta conversación no tiene sentido ahora, Asuka... obviamente tus habilidades de Freya te han permitido autonomía frente a Irmisu... decide tú sola pero decide bien... ¿qué es lo que prefieres ahora? Aliarte con nosotros o no, no cambia en nada si recuperas a tu hijo o no.

- ¿Qué quieres decir?

- Trata de entenderlo, Asuka... Kay está lejos de aquí por una razón y una vez quise explicártelo... cuando leí las profecías de Atena empecé a descubrir la verdad sobre mí mismo y traté de hacértelo saber... de que me comprendieras... pero no quisiste escuchar así que opté por que permanecieras ignorante de todo... ¿ahora me pides que te lo explique? Preferiste confiar en Burgun y ahora en Irmisu antes que en mí... no me pidas ahora lo que nunca quisiste recibir de mí.

Lisandro comienza a bajar las escalinatas pero Asuka lo vuelve a detener.

- ¡Lisandro! ¡No me dejes con la palabra en la boca! ¡Aún no hemos terminado!

- ¿Segura? Esa era tu palabra favorita.

- ¡Déjate de sarcasmos! ¿Dónde está mi hijo?

- Espera el futuro... y lo sabrás.

Lisandro se aparta y sigue bajando... su destino era Sagitario.

...

En Australia, Kiwishin aún en el cuerpo de Gaudi se había materializado conjuntamente con Imordeglo y Zeros... el primero se le acerca amenazadoramente.

- ¡¿Cómo pudiste hacer eso?! -le pregunta furioso-. Se suponía que...

- Supusiste mal... en el Santuario, no puedes avanzar usando la teletransportación pero si puedes retroceder o salir de allí.

- Interesante... pero eso no remedia en nada tu situación... debiste escapar tú solo y no traerme contigo.

- Como se nota que Dagoth no los eligió por su inteligencia... lo que yo quería era sacarte de allí... al estar libre la Casa de Escorpio, el Caballero que lleve dicha armadura podrá purificarla sin que tú lo molestes... es más... si Ayanami llega al Santuario, tú no le podrás cerrar el camino hacia Acuario.

- Puedo regresar...

- ¿Regresar? Por supuesto... pero solo llegarás a Aries y deberás recorrer las Doce Casas como todos.

Imordeglo se queda callado... si era cierto lo que había dicho el Supremo Kaiosama, su misión había fracasado ya que lo habían puesto para que nadie entre a Escorpio... ahora debía afrontar la cólera de Dagoth.

- ¡Maldito Kaiosama! ¡No saldrás vivo de aquí! ¡Y tu cabeza será la forma en que me disculparé ante Dagoth!

Imordeglo ataca y Kiwishin lo esquiva al mismo tiempo que extrae la espada de luz. "No tengo la capacidad combativa de Imordeglo... pero Gaudi sabe usar la espada... creo que debo dejar que él tome el control de la pelea mientras le presto los poderes de un Kaiosama... tan solo espero no tener que pelear con Zeros al mismo tiempo.", piensa.

...

Ikki se encontraba en la sala de su casa contemplando el cielo desde su ventana... era un cielo de tonalidades rojas y a Ikki se le hacía de mal augurio, más aún que era una señal que el tiempo ya estaba pasando. "Seis horas... han pasado seis horas desde el inicio de la batalla... solo quedan seis", piensa. Aries, Tauro, Cancer, Leo y por último Libra ya habían sido purificadas... faltaban siete Casas, ¿pero qué significado tenía el conquistar todas las Casas si jamás completarían las doce? Y si eso no sucedía, su papel en la batalla jamás se daría.

Ikki piensa en su hijo... en Lisandro... sin querer ve una foto donde se ve a toda la familia reunida... él y Sheena en el centro, rodeado de Aioros y Lisandro... sentadas en el suelo estaban Jiné y Mana... Asuka cerraba el grupo, con los brazos puestos en Kay y Gretchen... la foto fue tomada un mes antes que Kay desapareciera... él siempre trató de explicarse el porqué de ello y ahora tenía miedo de la respuesta.

Su hijo... Lisandro... él amaba a su hijo y se resistía a creer lo que Sheena, quien ahora descansaba en su cuarto, le dijo... pero tenía que rendirse a la evidencia puesta por el propio Lisandro en aquel cuaderno... ¿era realmente posible que Lisandro solo haya sido la reencarnación de un Primordial, como antes fue Seiya, Aioros y tantos otros? ¿Por qué esperó hasta entonces para manifestarse como el terrible enemigo que parecía ser? "¿Por qué?... ¿cuál es el significado real, Lisandro? ¿Buscabas aprender? ¿Por qué no lo hiciste como un Espectro... o como un guerrero de los hielos o como tantos enemigos a quienes tuvimos que enfrentar? ¿Por qué te presentaste como nuestro campeón? ¿Por qué enfrentaste a L`Ryeght entonces? ¿Por qué hiciste familia? ¿Por qué tuviste que nacer?", piensa Ikki.

"¿Ikki?" "¿Yoga? Lo sabes, ¿verdad?" "Lo sé... ni yo ni Aioros podemos creerlo." "Es la verdad y esta batalla está perdida... con Lisandro en contra nuestra jamás podremos vencer ni con la ayuda de los saiyas." "Pan está combatiendo, lo mismo que Trunks y Goten." "¿Dónde está el Supremo Kaiosama? ¡Él debió saberlo! ¡De su mirada no escapaba nada! Él sabía que Asuka era Freya... como no saber quién era Lisandro si..." "Ikki... si eso es cierto... ¿por qué entonces escogió a Lisandro para entrenarlo?" "Pudo haber sido engañado." "Ikki... voy a buscarlo... además creo que necesita ayuda." "Yo iré al Santuario... debo hablar con Lisandro... si he de morir, será en combate y veremos si mi propio hijo me enfrentará." "No hagas eso, Ikki... por favor... te sugiero que esperemos... hablaré con Kiwishin... tiene que haber una explicación."

Ikki corta el contacto con Yoga y se vuelve hacia la puerta... en ella, la tímida cabeza de Gretchen miraba casi a escondidas a su abuelo. Este se vuelve y la mira y ella se queda inmóvil sin atreverse a decir nada. "Gretchen... si ella es hija de Lisandro... ¿qué papel tiene entonces? No... No ha dejado de ser mi nieta y ahora está asustada", piensa Ikki quien se sienta en el sillón y mira a la niña.

- Gretchen... ven... estate con tu abuelo un rato.

Ikki estira los brazos y Gretchen tímidamente se acerca... Ikki la toma en brazos y la sienta en sus rodillas.

- ¿Qué te pasa, Gretchen?

- La abuelita Sheena... ¿está bien?

- Sí... se recuperará... solo está muy nerviosa.

- Ella... ¿me odia?

- No... ¿Cómo dices eso? Ella te ama y lo sabes.

- Sí... pero ahora que sabe sobre mi papá...

Ikki se queda un momento en silencio... ¿qué tanto podía saber ella?

- Gretchen... ¿alguna vez tu papá te platicó sobre ese cuaderno? ¿Sobre lo que decía?

- No mucho... yo le ayudaba a escribir lo que él leía.

- ¿Cómo sabías entonces que... tu papá era diferente?

- Pues... él me dijo que él lo era... no me explicó mucho pero si me dijo que ustedes no lo entenderían y sufrirían por eso no quería que lo supieran.

- ¿Pero te dejó el cuaderno para que lo tomara tu abuelita?

- Sí... me dijo que lo tuviera yo y si la abuelita Sheena lo veía, dejara que se lo llevase.

- Dime, hija... ¿no te dijo algo más? ¿No importa que no lo hayas entendido pero hay algo más que recuerdes que te haya dicho tu papá?

- Pues... solo me dijo que tuviera fe en él... que las cosas serían distintas y que él buscaría reunirnos a todos como la familia que antes éramos... eso me gustó ya que no quería que mi mamá se casara con Burgun... es odioso, ¿sabes?

- Espera... ¿reunirlos, dices?

- Sí... mi mamá, Kay y yo... que estaríamos juntos y que por eso él iría a luchar.

Eso no le decía nada a Ikki... "¿Luchar?... claro... contra nosotros podría ser... ¿en eso también está involucrado Kay?", piensa.

- … y que todos seríamos felices... con los abuelitos... el tío Aioros... la tía Jiné... Maná... ¿crees que eso es posible, abuelito?

- Hija... no lo sé... tal vez deba ayudarlo, ¿no crees?

- Sí... pero dijo que tú tendrías que esperar para ayudar a todos... que él no necesitaba la ayuda de nadie y que esperaran.

- ¿Esperar qué?

- No lo sé... toma... me dijo que si me preguntabas algo te diera esto.

Gretchen le da un papel doblado e Ikki lo abre... era la letra de Lisandro.

...

Goten atacaba sin cesar a Belcebú quien elude los ataques. "No puede ser... es más veloz que yo... debo superar este nivel de poder", piensa Goten quien hace estallar su ki con escaso resultado y Belcebú se ríe.

- ¡Jaja! Pobre saiyajin... ¿crees poder superarme incrementando tu ki? ¡Sigue intentando!

Belcebú se lanza velozmente superando a Goten quien es golpeado repetidas veces y cae al suelo derribado.

- Eres una basura realmente, saiya... no entiendo porque pudieron vencer antes.

- ¡No creas que es todo lo que podemos hacer! ¡Kamehameha!

El ataque es esquivado por Belcebú quien se da vuelta ya que el ataque se desvía y va hacia él, conteniéndolo con una mano... el ataque de Goten no se hizo esperar y golpea a Belcebú estrellándolo contra las rocas... una lluvia de ataques cae sobre el lugar y todo estalla... para sorpresa de Goten, el demonio ya estaba detrás de él... no logra contener el golpe y cae derribado.

- ¡Alas del Infierno! -el ataque destruye el lugar... Goten emerge de las ruinas muy lastimado pero aun manteniendo su nivel.

- Pobre idiota -le dice Belcebú-. ¿Por qué insistes en una lucha perdida?... ella no quiere ser salvada... ¿por qué crees que no te ayuda?

- Yo... no dejaré de... luchar.

- ¿Por qué? Ah... lo olvidaba... ¡la amas! ¡Bravo! Pues bien... ¡siéntete orgulloso ya que en nombre de eso morirás!

Goten es atacado repetidas veces, pero consigue esquivarlos y trata de seguir los movimientos de Belcebú quien eleva su cosmo y genera varios ataques que derriban a Goten... el poder de Goten se reduce y desciende al nivel de supersaiyajin... Belcebú aprovecha para atacarlo y golpearlo y finalmente le lanza una descarga que lo devuelve a su forma normal... Goten hace el esfuerzo de pararse.

- ¡Muere de una vez, bestia guerrera! -Belcebú eleva su cosmo para atacarlo pero algo desvía su atención... Rei se había puesto de pie y elevaba su cosmo enormemente.

- Ayanami -le dice Belcebú-. ¿No me digas que te convenció esta bestia?

- Belcebú... si de algo me doy cuenta es que tú tampoco quieres ser salvado... me dijeron que buscara eso en ti pero rechazaste la oportunidad al expulsar tu parte humana... buscaba tu redención en nuestra conjunción pero tú primero quieres matar a Goten y eso no lo voy a permitir.

- ¿Permitir? ¿Crees acaso que requiero de tu permiso?

- No... No lo requieres pero si lo requerirás si nos fusionamos nuevamente... si eliges matarlo, lucharemos... si lo dejas vivir, me uniré a ti.

Belcebú se queda en silencio y piensa... "¿Realmente eso es lo que quiere? ¿Por qué?... un momento... ¡eso es!", se dice el demonio a sí mismo.

- No hay trato, Ayanami... te fusionarás conmigo quieras o no. Pero eso será después de que mate a la bestia saiya.

- ¿Por qué? ¿Por qué quieres hacer eso?

- ¿Por qué? La respuesta la tienes tú... buscas preservar el sentimiento del amor en ti... eso es lo que te da esperanzas... la esperanza de que yo sea como tú quieres y eso no es lo que quiero... si él muere tu esperanza será perdida.

- No... ¡No aceptaré fusionarme contigo si lo matas!

- Eso... es algo que puede solucionarse.

El poder de Belcebú se dirige contra Goten quien trata de contenerlo pero todo estalla... el grito de Ayanami se siente y lanza su ataque contra Belcebú.

- ¡Polvo de Diamante! -el ataque es esquivado en parte por el demonio pero su brazo se congela.

- ¡Alas del Infierno! -el ataque pierde balance por su brazo congelado y Ayanami aprovecha y ataca nuevamente.

- ¡Ejecución de Aurora! - el ataque congela todo alrededor de Belcebú quien entra en pugna elevando su cosmo de fuego.

- ¡No podrás apagar mis llamas! -grita Belcebú y se produce una reacción, donde Belcebú cae cubierto de escarcha y Ayanami chamuscada. "El choque de nuestros poderes... es como si nuestras polaridades se atrajeran... esa es la respuesta", fue el pensamiento de Belcebú quien se eleva por los aires e incrementa su cosmo.

- ¡Ahora conocerás mi máximo poder! ¡Prepárate! -el poder de Belcebú se eleva enormemente y Ayanami se prepara y comienza a elevar su cosmo, ejecutando los movimientos del cisne.

- Eso no te ayudará... siente... ¡Las Alas Llameantes del Infierno!

- ¡Ataque Relámpago de Aurora!

Ambas técnicas chocan y entran en pugna... Rei se da cuenta en ese momento que ha caído en una trampa.

- ¡Jaja! ¿Te das cuenta, Ayanami? La fusión ha dado inicio... el choque de nuestros poderes es la conjunción de nuestros cosmos... muy pronto ambos nos cruzaremos en esa esfera de energía y volveremos a ser uno.

Rei trata de resistirse pero siente que las fuerzas la abandonan. "No puede ser... ¿qué será de mí entonces? Goten... adiós", piensa ella.

Rei siente que la fuerza la va succionando y siente como si Belcebú estuviera pegado a ella. "Bienvenida", escucha esa palabra... como la escuchó cuando Lilith absorbió a Rei 3... Pero no esperó escuchar lo siguiente.

- ¡Kame... hame haaaa! -El ataque de Goten va directo a la esfera y choca con ella-. ¡Absorbe esto, Belcebú! ¡Aumentado dos veces! ¡Ahhhh!

Belcebú trata de rechazar el ataque, pero ya al impactar en la esfera lo afecta... Rei eleva su cosmo y aumenta el poder de su ataque... esta vez, la técnica de Goten y la de Rei se combinan y superan a Belcebú quien es impactado por ellas... en un estallido, Belcebú desaparece...

... cuando todo se disipa, Rei se queda inmóvil y finalmente cae al suelo sin sentido.

...

En la Casa de Géminis, Galatea hace su ingreso elevando su cosmo y observando la extraña escena... dos personas idénticas usando la Armadura de Géminis pero una oscura y la otra de oro... Galatea no conocía a Francisco así que no podía tomar partido sin saber quién era quién.

- Se supone que esta es la batalla por la Casa de Géminis... ¿debo creer que tú, que llevas un Sapuri, eres el enemigo?

José Miguel se pone frente a ella mientras Francisco, aún débil por el ataque de su hermano la miraba. "Ella... ¿quién es? Lleva puesta la Armadura de Escorpio.", piensa Francisco.

- ¿Quién eres tú? -le pregunta José Miguel-. Obviamente eres una Caballero de Oro pero cuál es tu nombre.

- Galatea del signo de Atalanta... llevo puesta la Armadura de Escorpio, pero lo hago en nombre de Ahmed, su legítimo dueño... ahora respóndeme tú.

- Bien, Galatea de Atalanta... solo te diré que esto es un asunto entre él y yo y no queremos que nadie interfiera... tú no me interesas así que si quieres pasar por la Casa de Géminis, puedes continuar.

- Vaya... eso sí es una gentileza de tu parte pero creo que no lo es tanta ya que haciendo un análisis preliminar, tú tienes la ventaja y solo es cuestión de tiempo para que mates al que lleva la Armadura de Oro... bien, has dicho que soy una Caballero de Oro... pero te dije que represento a Ahmed así que pediré su consejo.

"¿Galatea?" "¿Ahmed?" "Escucha... aquel caído es Francisco... está con nosotros." "¿Pero qué sugieres que haga? Es importante llegar a Escorpio." "Sí... pero más importante aún es que veas que es lo mejor realmente... ¿llegar a Escorpio y abandonar a Francisco o ayudarlo?"

- No sé quién eres -le dice Galatea-. Pero creo que no debo dejarlos solos... más bien te tengo una propuesta... déjame llevarme a Francisco, y te dejaré vivir.

- ¿Qué? Veo que la armadura no te hizo más inteligente... ¿no sabes que el poder de Géminis es superior al escorpión?

- Tal vez... la lógica podría hacerme decir que es mejor seguir mi camino, pero si algo he aprendido es que... no puedo dejar a un compañero.

- Ya que así lo quieres... ¡muere! ¡Explosión de Galaxia!

"Esa... ¡es la legendaria técnica de Saga!", es lo que pensó Galatea cuando esquiva el ataque y se coloca en posición para contraatacar.

- ¡Aguja Escarlata! -los aguijones son también eludidos por José Miguel quien ataca con descargas de energía pero manteniendo distancia con la chica quien nuevamente eleva su poder.

- ¡Otra Dimensión! -el ataque golpea a la joven quien es arrastrada en un torbellino multicolor hacia otras dimensiones... Galatea trata de contrarrestar pero el empuje es demasiado fuerte.

"¡Galatea!" "¡Ahmed! ¡Me está arrastrando!" "No... abre tu mente... usa tu cosmo como un ancla... fíjalo en ese espacio o de lo contrario te perderás para siempre."

Galatea incrementa su cosmo y consigue mantenerse en el lugar. El momento en el que ella cae superando el poder de José Miguel, este ataca y golpea a Galatea con una descarga, derribándola.

- Debiste irte cuando tuviste la oportunidad... ¡muere ahora! ¡Explosión de Galaxia!

- ¡Torbellino de Poder!

La reacción de Galatea provoca un choque de poderes y un gran estruendo sacude la Casa de Géminis... al terminar, ambos contrincantes estaban en el suelo y lentamente se van poniendo de pie. "Ya sé... ya sé cuál es su punto débil", piensa Galatea.

- Veo que eres poderoso en verdad -dice Galatea-. Pero hay algo que obviamente no puedes hacer.

- ¿Qué dices? - responde José Miguel.

Por toda respuesta, Galatea eleva su cosmo enormemente alcanzando el séptimo sentido... José Miguel eleva su cosmo pero no alcanza el nivel de la chica a tiempo.

- ¡Aguja Escarlata! -el ataque de Galatea es veloz y José Miguel trata de eludirlo. Cuando ella concluye su técnica, José Miguel cae... uno de los aguijones había dado en el blanco y el chico resiente el ataque.

- ¿Lo ves? -le dice Galatea-. No puedes elevar tu cosmo velozmente... algo me dice que no estás listo para una batalla de verdad.

Francisco escucha y se da cuenta. "Es cierto... Dagoth pudo haberle dado esos poderes pero no la capacidad o habilidad de usarlos en un combate... por eso ataca con todo su poder para terminar rápidamente... por eso mantiene distancia... no tiene entrenamiento para un combate", piensa y es entonces que Francisco se percata en algo más, "Está asustado... él no esperaba esto... no esperaba que alguien lo enfrentara."

Ciertamente... una expresión de desconcierto se dibujaba en el rostro de José Miguel quien se pone pie tocándose la herida.

- Vaya... ¿así que no sabes qué pasó? -le dice Galatea acercándose y elevando su poder-. No eres tan bueno como creías.

- ¡Esto no termina! ¡Siente el poder de Géminis! ¡Ilusión Estelar!

La imagen de José Miguel parece multiplicarse y ataca a Galatea desde varias direcciones, lo que la confunde. Ella usa la Aguja Escarlata para defenderse y desaparece las ilusiones una por una, hasta que al final recibe una descarga que la impacta y la derriba.

- ¡Otra Dimensión! -El ataque atrapa nuevamente a la joven quien se siente arrastrada pero nuevamente supera la técnica pero cae algo fatigada.

- ¡No puedes usar la misma técnica dos veces contra mí!

- ¡Lo sé! ¡Pues ahora prepárate para la Explosión de Galaxia! ¡Estás muy débil para superarla!

- ¡Puño Fantasma!

El ataque de Francisco da en su hermano antes de que este reaccione... el joven se queda en suspenso y ve a su hermano frente a él.

- Debo entender que esto significa que prefieres la muerte de nuestra familia a sacrificar la tuya... no esperaba menos de ti.

- No, José Miguel... ellos están aquí.

De las sombras surgen las figuras de su padre, madre y hermanas... José Miguel queda asombrado y las mira haciendo un gesto de alegría.

- ¿Papá? ¿Mamá? ¿Sara? ¿Aurora? No puede ser... Dagoth dijo que... no importa... ¡estamos juntos de nuevo! -José Miguel se calla al darse cuenta de la expresión sombría de sus familiares-. ¿Qué les pasa? ¿Qué sucede? ¿No están contentos de estar juntos de nuevo?

- No, hijo -le responde su padre-. No a este precio.

- Pero, papá... de qué hablas... fue injusto el que ustedes murieran.

- Tal vez... pero jamás hubiésemos querido intercambiar nuestras vidas con la de otro y mucho menos con la de Francisco.

- Pero... ¡él es indigno! ¡Toda su vida hizo sufrir a la familia y ahora el disfruta de la vida y nosotros caímos en la muerte! Eso no es justo y yo le ofrecí tomar nuestro lugar.

- ¿Y cuál es el precio, hijo? -le dice su mamá-. ¿Una vida por otra? ¿A cambio de qué? ¿Una vida de oscuridad? ¿El haberte corrompido a un demonio? Yo prefiero estar muerta a que tú, Francisco o cualquiera de mis hijas cayeran en la oscuridad... estábamos descansando y tu decisión nos arrastró al limbo del sufrimiento.

- Mamá... yo solo quería...

- Se lo que querías -le dice su padre-. Pero no es lo correcto... Francisco ha pagado con creces lo que tú consideras su falta... ahora él lucha por una causa justa arriesgando su vida por el bien de todos... ¿quién es el egoísta? Él que está dispuesto a sacrificarse por millones... ¿o tú que solo lo quieres hacer por unos cuantos?

- No... ¡Esto no es cierto! ¡Ustedes están muertos! ¡Esto es una ilusión!

- Tal vez sea así, hijo... pero lo que ves está dentro de ti... eso es lo que sabes que diríamos... no escondas en el amor a nosotros lo que en realidad es el rencor hacia tu hermano.

- ¡No! ¡No es así! Yo... ¡Noooo!

José Miguel cae al suelo sujetándose la cabeza y sumergiéndose en la oscuridad... cuando recupera la conciencia, su mano era sujetada por Francisco.

- Francisco...

- Hermano... lo siento... la Aguja Escarlata está haciendo su efecto.

- Yo... debí darme cuenta que esto no estaba bien... que mis padres jamás hubiesen estado de acuerdo.

- Fue por mí... ¿no es cierto?

- Sí... tú eras la razón... la venganza que yo quería ejecutar por habernos abandonado... lo siento.

- No... Soy yo quien debería pedirte perdón... tienes razón... fui egoísta siempre... pero después de lo que pasó decidí cambiar pero al igual que tú busqué el camino equivocado... quise pagar mis culpas hundiéndome más... mis maestros me enseñaron que ese no era el camino, sino este... pero el comprenderlo a plenitud me tomó algo más de tiempo.

- Sí... ahora me doy cuenta...

- ¿Recuerdas hermano cuando éramos niños? A veces no podían diferenciarnos y nos vestían con ropas diferentes.

- Sí... e intercambiábamos ropas para confundirlos... era muy gracioso.

- ¿Qué pasó después? Nos fuimos distanciando... yo me hice rebelde a la familia y tú te apegaste a ella... eso nos distanció también.

- Siempre me he... preguntado... porque... ¿por qué cambiaste?

- Eso es algo que también me pregunto...

José Miguel cierra los ojos y poco a poco se va desvaneciendo en brazos de su hermano... Francisco se queda de rodillas sosteniendo el aire y permanece en esa posición.

- Francisco -Galatea se le acerca-. Lo siento... debemos irnos.

- Ve tú -le contesta sin levantar la mirada-. Debo quedarme un poco más.

- Pero...

- Vete por favor... gracias por tu ayuda... ya puedes seguir... ve a Escorpio.

Galatea se da vuelta y prosigue su camino... se da cuenta que Francisco necesitaba estar solo... este se queda aún en la misma posición pero levanta la mirada hacia arriba.

- Yo... yo quise compartir tu visión también... eso no solo estaba dentro de ti, sino de mí... pero... ellos de todos modos también estuvieron aquí... perdónenme.

Francisco baja la cabeza y se pone a llorar.

...

Burgun hace su ingreso a Sagitario, después de haber pasado Escorpio. "Solo una Casa más... y luego podré llegar a ti, Asuka... pero... me preocupa Bra... su poder se siente hasta aquí y está combatiendo ferozmente... y en Acuario... esa es Rina y está peleando con un poder que no identifico... ¿quién será?", piensa Burgun.

Burgun se detiene... siente una presencia en la Casa de Sagitario que lo hace elevar su cosmo... sigue adentrándose a la casa pero en eso de las penumbras surge una figura que lo sorprende tremendamente.

- ¿Lisandro? ¿Eres tú?

- Acertaste, Burgun... te felicito... no esperaba verte con la Armadura de Capricornio... los cuernos te quedan bien.

- ¿Qué demonios significa esto? ¿Cómo es que vistes la Armadura de Sagitario? ¿Por qué estas aquí? Se supone...

- Supones mal... y una de las cosas que no sabían era que jamás dejé de ser el Caballero de Sagitario... por eso no entregué mi armadura.

- Pero... aquella vez.

- Aquella vez le entregué a Ausburg una caja vacía... obviamente se confundieron cuando todas dejaron el Santuario, como esa que llevas puesta.

- ¿Cómo es que pasó eso entonces?

- Me sorprende que nadie se diera cuenta... todos asumieron que al llegar Sagitario, todas las armaduras abandonaron el Santuario, pero eso no es así... ¿acaso no cayeron en cuenta que Kiki jamás entregó su armadura?

- Es cierto... pero eso no explica el porqué estas aquí.

- ¿No es obvio? Soy el guardián de esta casa.

- ¿Qué? Pero se supone que...

- Vuelves a suponer mal... jamás dejé de ser el guardián de aquí como ya te dije...

- ¿Acaso estás pensando cerrarme el paso? ¿Acaso olvidas que Asuka me espera?

- Querido Burgun... para Asuka, tú no existes... jamás exististe... solo fuiste un medio por el cual buscó escapar de su realidad y también con la vana idea de que la ayudarías a buscar a Kay... ahora ella tiene una misión en la que tú no tienes cabida.

- Hablas como un siervo de Dagoth.

- No... No lo soy... ¿sabes, Burgun? Ninguno cayó en cuenta el porqué me hice tan poderoso en poco tiempo, pero tampoco se dieron cuenta del verdadero alcance de mi poder... ¿sabes cuál es la verdad?... yo soy Dagoth.

- ¿Qué dices? ¡Eso no es cierto!

- Créelo o no... Pero no pasarás de esta Casa... es más... jamás saldrás de ella.

- ¿Eso crees? ¡Esperé este momento por mucho tiempo y ahora conocerás mi verdadero poder! ¡Garra Gélida!

El ataque va directo a Lisandro quien lo esquiva con facilidad... Burgun eleva más su cosmo y ejecuta otra técnica.

- ¡Garra de Tigre! -El ataque es nuevamente esquivado por Lisandro quien antes de que Burgun prevenga el movimiento, aplicaba un fiero golpe en el estómago derribándolo... Burgun pese al golpe hace distancia y vuelve a elevar su cosmo.

- ¿Realmente creíste que pese a usar una Armadura de Oro estarías a mi altura? -le dice Lisandro-. Será mejor que te des cuenta de una vez... ¡Pegaso Ryuseiken!

El ataque cae sobre Burgun quien siente que el ataque es demasiado rápido... pese a eso alcanza a esquivar los disparos y contiene otros.

- Eso estuvo bien... ¡veamos que tal con esto! ¡Dragón Naciente!

El golpe es contenido por Burgun pero aun así lo estrella contra los muros de la Casa de Sagitario.

- Y ahora el golpe final... ¡Excalibur!

El ataque cortante es esquivado a duras penas por Burgun quien de todos modos es herido en un brazo, pero se lanza contra Lisandro a gran velocidad y acorta distancia... trata de acertarle con sus garras pero Lisandro esquiva todos los ataques para luego contraatacar... sus manos se sujetan y se quedan en suspenso mirándose el uno al otro.

- Veo que has mejorado mucho, Burgun, pero eso no te basta para vencerme.

- No lo creas... ¡prueba esto!

Burgun emite una onda gélida que congela las manos de Lisandro... este se suelta y Burgun aprovecha el momento.

- ¡Es mi turno ahora! ¡Impulso Azul!

La técnica es contenida por Lisandro pero igualmente es empujado hacia los muros.

- ¡He aqui mi golpe final! ¡Garra Cortante del Tigre!

El ataque va directo a Lisandro y todo es destrozado... Burgun estaba a punto de cantar victoria pero en eso siente un cosmo cerca de él.

- ¡Pegaso Suiseiken! -Burgun no puede esquivar el ataque y también trata de pararlo pero es más fuerte que él y lo estrella con violencia... al recuperarse ve a Lisandro avanzar hacia el completamente recuperado. "¿Qué es esto? ¿Cómo pudo descongelar sus manos y soportar mi Impulso Azul así como esquivar la Garra Cortante?", piensa Burgun.

- Se lo que te estas preguntando, Burgun... ¿acaso has olvidado algo? Tú peleas como un Caballero Dorado... usas tu séptimo sentido y debo confesar que lo haces bien, pero... yo uso el octavo sentido.

- ¿Qué?

- ¿Acaso lo olvidaste? Siempre estuve un paso más adelante que todos ustedes... como te dije... tú peleas como un Caballero Dorado... y yo como un dios.

El cosmo de Lisandro se eleva nuevamente por encima de un nivel que Burgun jamás había sentido. "¿Qué es esto? ¿Cómo puede tener un cosmo tan poderoso? ¿Es realmente él Dagoth?", se preguntaba Burgun a sí mismo.

- ¡Mil Dragones Rozán! -El ataque es demasiado para Burgun quien es impactado repetidas veces y nuevamente estrellado contra los muros... se levanta con dificultad y Lisandro sigue frente a él.

- Asuka... tú no puedes...

- Olvídate de ella... mejor dicho, olvídate de todo... lo tuyo no fue más que un sueño... ¡Pegaso Ryuseiken!

Los meteoros dan de lleno en Burgun quien siente su cuerpo despedazarse por el impacto y cae aparatosamente con su armadura dañada... pese a todo, comienza a levantarse lentamente e incrementa su cosmo.

- ¿Aún quieres pelear realmente? ¿No te das cuenta que es una lucha sin sentido?

- No... No dejaré... que ganes... eres una... abominación... ¡Impacto Azul!

Lisandro desvía el ataque que cae sobre los muros y los destruye... lentamente extrae su arco y saca una flecha de oro de su carcaj.

- Considera esto la venganza de Sagitario... hace medio siglo, Shura de Capricornio hirió de muerte a Aioros de Sagitario... se negó a escucharlo y ahora es mi turno.

La flecha sale disparada del arco de Lisandro y da en el cuerpo de Burgun...

... tras varios minutos, Lisandro abandona la Casa de Sagitario. "Lástima... pudo haber llegado lejos", piensa Lisandro quien abandonaba la Casa de Sagitario pero también abandonaba el Santuario ya que había algo que debía hacer para que todo se cumpla de acuerdo al plan...

... debía de derrotar a Pan...

Fin del capítulo 36