hola mis niñas, muy buenas tardes :) lo se no tengo perdon de dios! se que debi actualizar antes pero me fue imposible, espero que este final sea de su agrado, quiero agradecerles por haberme seguido hasta aqui, se que dure demasiado para hacer esta historia pero espero que haya valido la pena, las quiero a todas y muchisimas gracias por haberme seguido, estaba pensando en hacer un prologo para esta historia pero despues se me metio la loca idea de que tal vez mas adelante hare una secuela para esta historia :)
las amo y espero merecer unos hermosos Reviws nenas, besos n.n
Issie J's
Cap 34
Cásate conmigo (final)
Bella POV
-No va llegar Bella, ella me dejara plantado.- Emmett estaba impaciente, los nervios se habían apoderado de él.
-Emmett, ¡cálmate!- mire mi reloj de mano, eran exactamente las 2:00 pm
-Bella no vendrá, no vendrá, al final se dio cuenta de que soy poca cosa para ella, ya no…- tape su boca con mi mano, tenía que detener sus lloriqueos tan absurdos, su inseguridad acabaría con él.
-Emmett ¡cálmate! La novia debe llegar a las dos en punto y si miras tu reloj son exactamente ¡las dos en punto!- sentí como Emmett relajaba su cuerpo y asentía torpemente.
-La novia siempre debe llegar tarde, es tradición y todos lo saben así que deja de llorar, regresare a mi lugar con las demás damas de honor y esperaremos a Rosalie, ella te ama demasiado así que espera y sufre otros minutos más, es ley.- mi hermano asintió mientras inhalaba y exhalaba, yo regrese a mi lugar y me ubique atrás de Alice pero delante de Esme.
Hace más de 2 meses que me habían dado de alta del hospital, después de eso mi vida había cambiado, es cierto que aun tengo miedo al caminar, miro de reojo en algunos lugares y soy muy sensible a asustarme, pero estoy plenamente segura de que soy más feliz, en este tiempo Alice retomó los preparativos de la boda y aunque mucha gente se sentiría algo agobiada por lo extrovertida que es Alice al organizar una boda, a mi familia y a mí nos supo a gloria, en verdad nos divertimos en este proceso, la sensación de poder estresarte, de cansarte, de sentirte agobiada por preparar una boda y nada más, no había más preocupación en nuestras vidas, ya no había más dolor en mi alma, ahora solo había cavidad para el amor y la libertad, esa sensación de libertad al poder salir al cine con mi novio, poder caminar por el parque tomados de la mano mientras compartimos un helado. Fijo mi vista en mi novio, se ve tan hermoso y sexy en ese traje negro, hace resaltar sus hermosos ojos color esmeralda, no puedo dejar de darle gracias a dios por haberlo puesto en mi camino. Edward es el hombre más maravilloso de este mundo, la persona más importante de mi vida, quien salvo mi alma de la oscuridad trayendo ese rayito de luz que fue incrustándose por cada hueco que luchaba por vivir, ese hueco que esperaba por él, esperando que él lo sanara con amor, un amor puro y sincero lejos de ataduras que lastimaran nuestros corazones. Edward sonríe al sentir mi mirada en él, junta sus dos manos e instala un beso en ellos, las cierra y con sus manos hace la forma de una bolsa y empieza a cerrarla con sus dedos haciendo un nudo como si la estuviera atando con un hilo, levanta su mano y me arroja la bolsita, sonrió mientras finjo tomarla por el aire, la abro y a continuación tomo el beso que me ha mandado, es un juego especial, algo entre él y yo, él empezó a hacerlo cuando Salí del hospital y desde entonces lo hacemos siempre que estamos a poca distancia.
La marcha nupcial me saca de mis pensamientos, dirijo mi vista hacia la entrada de la iglesia y ahí, caminando por el largo pasillo viene andando con mucha elegancia la hermosa novia, los presentes se levantan y fijan su mirada en ella, Rosalie sonríe de oreja a oreja mientras su vestido se menea al igual que sus caderas, el embarazo le ha sentado muy bien y aunque su panza ya es enorme no pierde ese sensualidad que la distingue. Carlisle la tiene tomada del brazo y el también comparte su felicidad. Miro a mi hermano y al ver como su semblante cambia cuando Rosalie está cerca me afirma una vez más que está haciendo lo correcto, Rosalie es la indicada, sé que están hechos el uno para el otro, se complementan de tal forma que al verlos sonreírse de esa manera, compartiendo esas miradas tan intimas los mismísimos dioses del Olimpo podrían llorar de felicidad, porque eso es lo que ellos desprenden de sus cuerpos, felicidad, esa felicidad que cada persona quisiera tener, que todos quisieran experimentar y que por desgracia no todos pueden hacerlo.
Rosalie y Carlisle llegan hasta el altar, Carlisle toma la mano de Rosalie y la deposita en las manos de Emmett no sin antes hacer una ligera amenaza sobre el bienestar de su hija, los pocos que alcanzamos a escucharla sonreímos mientras Emmett asiente jurando que jamás la lastimaría.
Los novios toman lugar delante del padre que tiene toda nuestra atención:
Hermanos y hermanas, han venido aquí para que Dios garantice con su sello el amor de estos jóvenes ante el pueblo de Dios aquí congregado y presidido por su ministro.Un día fueron consagrados en el Bautismo; hoy, con un nuevo sacramento, Cristo va a bendecir su amor, y los enriquecerá y les dará fuerza, para que guarden siempre mutua fidelidad y puedan cumplir siempre con su misión de casados. Por tanto, ante esta asamblea, les pregunto sobre su intención.
¿Han venido a contraer matrimonio sin ser coaccionados, libre y voluntariamente?
Sin esperar Emmett y Rosalie dicen a coro "si, venimos libremente". El padre procede con la ceremonia y todos estamos encantados con esto, ver como Emmett y Rosalie unen sus vidas es algo realmente hermoso, es algo mágico lo que el amor hace, lo que ellos transmiten aun sin hacer nada, estando solo parados diciéndose cada uno sus votos, todo esto es algo realmente extraordinario. Miro a Edward y él esta mirándome, sin que lo diga sé lo que está pensando, le encantaría al igual que a mí, algún día poder unir nuestras vidas de esta forma.
-puede besar a la novia- al escuchar estas palabras regreso mi vista al altar en donde los ahora esposo comparten un tierno beso mientras que todos gritamos y aplaudimos.
Emmett y Rosalie abandonan la iglesia seguido por todos nosotros.
-vamos amada mía- Edward me toma de la mano y me acerca junto a él mientras nos hundimos en un hermoso beso.
-me encantaría quedarme aquí pero debemos irnos galán, la gente espera en la recepción- Edward sonríe mientras me conduce a su coche.
El camino se nos pasa volando, bromeamos y platicamos de cosas vánales así que en menos de media hora nos encontramos aparcando en frente del salón de eventos, cabe destacar que este lugar es hermoso, muy elegante y sofisticado, algo que solo Alice podría escoger.
Tomados de la mano Edward y yo entramos y rápidamente podemos vislumbrar a los recién casados recibiendo a los invitados.
-si no cuidas a mi hermana te romperé las bolas Emmett, no es broma- todos reimos por las palabras que ha decidido utilizar mi novio, el y Emmett comparten un abrazo mientras yo me dirijo a la flamante novia.
-bienvenida a la familia oficialmente, claro esta- nos abrazamos y puedo sentir como Rosalie rie ante mis palabras.
-es un honor tenerte como hermana- nos separamos y ahora me dirijo hacia mi hermano, verlo ya casado y con una familia literalmente, hace que la sensibilidad regrese a mi haciéndome derramar unas lagrimas involuntarias.
-ves hermanito, te dije que Rosalie jamás te dejaría plantada- disfruto de este placentero abrazo por más de unos segundos.
-¿ de que están hablando?- mi hermano me mira con cara de pánico pero no puedo evitar confesarlo, me giro hacia Rosalie.
-el entro en pánico y empezó a gritar que lo dejarías plantado
-¡EMMETT SWAN! Explícame esto- Emmett me mira con cara de ayuda pero Edward y yo sonreímos, antes de darle la espalda murmuramos un "buena suerte".
Toda la noche a estado perfecta, la boda a salido a la perfección, todos hemos bailado, reído, pero sobre todo disfrutado este momento.
Edward no me soltó en toda la noche y eso es algo que amo de él, me cuida y me protege, me demuestra su amor a cada minuto.
-Bella, ¿podrías acompañarme al jardín?- Alice empezó a brincar mientras miraba a Edward y simultáneamente a mí.
-claro.- ignore la felicidad de Alice y me enfoque en mi novio quien ahora estaba un poco nervioso.
-¿Qué sucede?- no puede evitar preguntarlo, Edward rara vez actuaba así y esto empezaba a asustarme
- no es nada malo, te lo aseguro, ahora por favor no hagas preguntas y sígueme- Edward ignora mi seño fruncido mientras me conduce a la parte trasera del salón, mientras avanzamos siento como el corazón quiere salirse de mi boca, en realidad estoy asustada.
Llegamos al lugar más oscuro del jardín, Edward me encara mientras toma mis manos
- Bella sé que esto no es lo mas romántico, ni lo mejor que esperabas pero no puedo esperar más tiempo, te quiero en mi vida, para siempre, a cada instante y sé que ahora somos muy jóvenes pero quiero que esto más que nada quede como una promesa de nuestro amor
-no entiendo- y antes de que pueda decir más la verdad me golpea.
Edward metió una mano a su saco mientras se pone de rodillas, ¡oh por dios! ¡oh por dios! El va a pedirme matrimonio. Mi pulso empieza a acelerarse, no estaba preparada para esto, jamás me imagine que esto fuese a pasar, bueno si lo imagine pero no aquí, no ahora.
.- Yo Edward Cullen prometo amarte cada instante de mi vida, te protegeré de todo y de todos, hemos pasado por mucho en tan poco tiempo pero ese tiempo me ha enseñado que somos el uno para el otro, hemos superado cada obstáculo que la vida se empeño en ponernos y ahora, en estos momentos quiero decirte que eres el amor de mi vida, la persona ideal para mi, sin ti mi vida, mis días no tienen sentido, prometo hacerte la mujer más feliz del mundo, te respetare y cuidare de nuestros futuros hijos, estaré siempre a ti disposición, prometo estar contigo siempre y para siempre, Isabella Swan, me harías el grandísimo honor de ser mi esposa- puedo notar el nerviosismo en las manos de Edward al abrir la pequeña caja que sostiene en sus manos, este momento es tan magnífico que no puedo evitar llorar, mi vida no podría ir mejor, hace solo unas horas el unir mi vida a Edward había sido solo un pensamiento y ahora el me ofrecía hacerlo realidad, una vida ha lado de Edward es lo que quería, no quería nada mas, mi vida sin él no tenía sentido, como lo dijo, nos complementamos perfectamente.
-Sí, sí quiero, quiero ser tu esposa Edward para siempre.- Edward se levanto y coloco el anillo en mi dedo anular "para siempre" susurro mientras me tomaba en brazo y empezábamos a dar vueltas como locos.
-gracias, gracias por querer estar conmigo- lo tome por la cara y lo bese lentamente, haciéndole saber lo feliz que estaba por esto, demostrándole cuanto lo amo y lo que estaría dispuesta a hacer por él, moriría, moriría mil veces si fuese necesario si eso me asegurara su bienestar.
-vamos a compartir nuestra alegría- Edward me tomo de la mano y empezamos a andar, este momento sería el mejor de mi vida y jamás lo olvidaría.
-espera- Edward se detuvo a mi lado y me observo fijamente.
-tu se lo dices a Emmett- musite mientras tomaba aire y empezaba a correr lo más rápido que pude.
-Bella eso es trampa- reí mientras Edward corría tratando de alcanzarme.
Y así, Edward y Bella llegaron al lado de su familia para compartir su alegría, la familia entendió que a pesar de lo jóvenes que eran ellos estaban listos para dar este gran paso, habían crecido y madurado juntos, la vida les enseño a fortalecer su amor a pesar de las circunstancia, ellos estaban listos para amar, amarse mutuamente. Si todo lo vivido anteriormente no logro romper el lazo que los une estaban consiente que nada mas lo haría.
La vida en ocasiones nos hace pasar momentos difíciles, nos pone obstáculos que pensamos que jamás superaremos, pero si observas bien, si piensas detenidamente, la vida no nos da algo que no podamos superar, siempre que quieras y estés dispuesto hacerlo podrás salir adelante, las personas debemos aprender a liberarnos de nuestro pasado, de las cosas que nos torturan, tienes que limpiar tu alma, límpiate a ti misma y no dejes que los errores del pasado detengan tu camino, siempre abra algo mejor al final del camino, solo tienes que confiar y no dejarte vencer por muy fuerte que este la tormenta, está en algún momento tendrá que parar y entonces será tu oportunidad para mejorar.
Les doy las gracias por haberme seguido en esta aventura y los invito a cada uno de ustedes a no dejarse vencer nunca, por más fuerte que sea la marea, por más doloroso que todo parezca siempre habrá una esperanza, solo tienes que aferrarte a ella, lucha y nunca dejes de luchar por una vida mejor.
Fin.
