Bella P.O.V.
Los días pasaron y todo estaba… bien, solo que Edward había decidido comenzar una exhaustiva búsqueda sobre carreras universitarias, institutos y todo eso.
−amor, ¿te obsesionaste con la universidad? –venia del colegio, Edward me había prestado el volvo para que fuera al colegio ¿Cómo paso eso? No tengo ni idea.
No me contesto, me acerque a él y cuál fue mi sorpresa al verlo con lentes ¿lentes?
− ¡hey! ¿Desde cuándo usas lentes? –dije sonriendo.
−desde hace un tiempo, pero solo los uso muy de vez en cuando –dijo cansado quitándoselos y apretándose el puente de la nariz.
−te ves lindos con ellos –dije –para ver.
Me los pasó y me los puse, la verdad es que veía igual que si no los tuviera puestos.
−tienen muy poco aumento –dije.
−casi nada –dijo levantándose, alzo los brazos para estirarse.
− ¿Qué tanto buscas en internet? –le pregunte abrazándolo.
−decidí que estudiaría dos carreras, pero estoy buscando que una de ellas sea por correspondencia –dijo besando mis cabellos.
− ¿pero no es muy forzado? Hay gente que lo hace pero es complicado y el tiempo se te hace nada –dije.
−me encanta cuando te preocupas por mí –dijo sonriendo.
− no has podido dormir ¿verdad? –Dije besando sus parpados –no deberías tomarte las cosas tan apecho, el tío de Jacob solo dice esas cosas porque está molesto.
No me contesto, solo disfrutaba, creo yo, de nuestro momento a solas.
− ¿Quieres que te lleve a tu casa? –me pregunto buscando mis labios, tenía los ojos cerrados y una pequeñísima sonrisa.
Lo besé y hubiera sido mucho mejor si Alice no hubiera llegado.
− ¡dios! váyanse a la habitación de Edward –chilló.
Edward se separo bruscamente y miro a Alice.
− ¿querías algo?
−sí, ver televisión –dijo Alice.
−salgamos a pasear –dijo Edward abrazándome por la cintura.
Salimos de la casa, no sin antes abrigarnos bien, y fuimos directo al bosque.
− ¿vamos al prado?
−si –dijo Edward –siento mucho no estar en la tierra estos días.
−tranquilo amor –dije –solo estás triste por lo que dijeron en la conferencia.
−no quiero que piensen que no quiero hacer nada con mi vida –dijo.
Cuando llegamos al prado nos sentamos como siempre en medio que aquel pequeño claro.
−adoro venir aquí es tan relajante –dije apoyando mi cabeza del regazo de Edward.
−sí, es tan tranquilo –dijo Edward mirándome.
− ¿pero sabes que es lo que me gusta? –Él negó con la cabeza, estaba más relajado –que estamos juntos y que nada ni nadie nos puede interrumpir.
Edward sonrió y comenzó a besarme, aunque por la postura en que estábamos podía decir que a él le iba a quedar doliendo la espalda.
−te amo Isabella Swan –dijo entre besos.
−y yo a ti –dije sonriendo.
Por lo general, cuando íbamos al prado nos quedábamos mirando nuestro alrededor, era tan relajante.
−ya sé porque estas tan depresivo –dije sonriendo, él alzó una ceja –si amor, depresivo, estas así no solo por lo que te dijeron los socios sino también lo de Jacob.
Sus ojos cambiaron rápidamente de pensativos y tristes a molestos. Cerró los ojos y se tiro de espaldas hacia la tierra.
−gracias Bella, ya se me había olvidado –dijo pasándose las manos por el rostro.
− ¿en serio? –Dije sorprendida –lo siento.
Me levante y me tire sobre su pecho.
−lo siento, lo siento, lo siento.
−ya Bella no es para tanto –dijo Edward acariciando mi cabello –tengo una idea, salgamos de compras.
− ¿Qué?
−sí Bella, vamos.
− ¿sabes que suenas con una chica? ¿Verdad?
−no me importa –dijo haciendo un puchero, se veía tan gracioso –anda Bella, por favor.
Tuve que soltar una carcajada, Edward frunció el ceño y comenzó a besarme.
−por favor, y te compro lo que quieras –dijo entre mas besos.
−ahora menos –dije riendo.
Comenzó a besarme demandantemente, lo estaba disfrutando ya que sabía que era lo que quería.
−vamos−beso –vamos –beso –vamos –y así siguió un rato hasta que comenzó a sacarme de quicio.
−Edward ya –dije tratando de parecer seria.
−por favor –dijo con ojitos de cachorrito.
−está bien, vamos –dije derrotada, ¿pero quién podía decirle que no a esa carita tan tierna?
−por eso te amo –dijo Edward besándome nuevamente.
− ¿por ser tan fácil de convencer?
Él solo sonrió y se levanto para después ayudarme a levantarme.
Entrelazamos los brazos y caminamos a la casa.
Cuando llegamos Alice estaba afuera.
−yo quiero ir, yo quiero ir –dijo dando brinquitos.
− ¿de qué hablas? −dijo Edward extrañado.
−van de compras y yo quiero ir –dijo Alice –por favor…
− ¡no! –Dijo Edward –es una cita y no voy a tener "lamparitas"
Alice lo miro molesta a Edward, se le acerco, lo piso fuertemente en el pie y se fue dentro de la casa muy dignamente.
− ¡demonios! ¡Alice! –dijo Edward con el ceño fruncido mientras saltaba en un pie sobándose.
−pobrecito –dije sonriendo, lo abrace y le di un beso.
Después de que Edward fuera a cambiarse de ropa salimos a Port Angeles. Al llegar al centro comercial lo primero que hicimos fue ir a una librería.
Comenzamos a ver los títulos y los resúmenes. Cuando me di cuenta Edward tenía unos cinco libros en las manos.
− ¿te los vas a comprar todos? –dije sorprendida.
−si –dijo sonriendo.
Rodé los ojos.
− ¿Cuáles quieres? –me pregunto.
−Edward, no voy a dejar que me pagues mis libros –dije.
Frunció el ceño y me miro mientras leía los resúmenes. Al final Edward consiguió comprarme varios libros que quería.
− ¿ves? No es tan malo que tu novio te regale algo que te guste –dijo Edward mientras tomaba las bolsas.
La dependiente había puesto los ojos como platos al ver el total en la factura y como Edward le entregaba la tarjeta como estuviera comprando un par de helados. Ninguno de los Cullen tenía una noción del dinero y lo gastaban como si nada.
Después de allí nos fuimos a la tienda de instrumentos musicales.
Edward observó cada uno de los instrumentos, era fantástico verlo tan concentrado.
−la mejor guitarra es esta –dijo uno de los dependientes que estaba con unos clientes.
−el problema es que es muy costosa –dijo el señor –es para mi hijo, que ahora es que va a aprender –le puso la mano sobre el cabello al chico que iba con ellos.
−pero mírelo de esta manera, cuando su hijo sea un buen guitarrista podrá decir que él aprendió a con una de las mejores guitarras –dijo el dependiente.
El señor se veía indeciso y miraba a su acompañante interrogante.
−disculpa que me meta en su conversación –dijo Edward acercándose –pero yo que usted compraría una guitarra de bajo costo, hay excelentes guitarras realmente económicas.
El dependiente miro feo a Edward, mientras que el señor lo veía agradecido. Edward examinó las guitarras y tomó una. Comenzó a tocar una melodía, paró y comenzó a afinarla.
Todos veíamos a Edward maravillados como sus manos corrían por todo el puente mientras que la otra punteaba las cuerdas.
Cuando terminó todos aplaudimos mientras Edward le entregaba la guitarra al señor.
−esta es perfecta –dijo sonriéndole –y cuesta un cuarto de la otra.
−muchas gracias chico –dijo el señor tendiéndole la mano a Edward que este estrecho gustoso.
−por nada –dijo Edward, se volvió al chico –que la disfrutes.
−gracias, así lo hare –dijo el chico sonriéndole.
Salimos de la tienda y comenzamos a caminar sin un rumbo específico.
−qué lindo lo que hiciste –dije abrazándolo.
−me molesta cuando alguien trata de aprovecharse de la ignorancia de los demás –dijo Edward –sobre todo cuando es con la música.
−Edward, a ti te encanta la música ¿cierto?
−si…
− ¿Por qué no la estudias de forma profesional? como carrera
−pues, no lo sé, podría dar clases y todo eso –dijo pensativo, paró en seco sorprendido − ¡Bella! por eso te amo, solucionas cada uno de mis problemas sin que te des cuenta.
Dicho esto se me abalanzó y me dio un beso en los labios. Yo no sabía cómo reaccionar, estaba en medio del centro comercial, dando el espectáculo de mi vida y la reacción de Edward había sido tan sorpresiva.
Cuando sus labios se separaron de los míos, vi una sonrisa en su rostro que me hizo sonreír.
−gracias –dijo Edward.
− ¿Por qué…?
−porque hiciste que me diera cuenta de lo que realmente debería estudiar –dijo –Bella, me encanta la musica y quiero ser un gran pianista, además seria genial ir de gira, si llego a eso ¿no?, llevarte...
− ¿todo eso lo pensaste en un segundo?
−si…
−y yo creía que era rara.
−tontita, tú no eres rara, eres la persona más maravillosa del universo –dijo abrasándome –vayamos a comer algo ¿quieres?
Fuimos a la feria de comida y Edward me compro una torre de churros con sirope de chocolate y para él un café.
−Edward comer sola es aburrido –dije –anda, come conmigo.
Él arrugó la nariz y le dio un sorbo a su café.
−por favor, a todos los jóvenes les gustan los dulces –dije.
−pero a mí no gusta, amor –dijo –lo siento.
−ya verás cómo te voy a hacer comer dulces –dije enfurruñándome en mi asiento.
Se rió y le dio otro sorbo a su café.
Charlamos un rato de tonterías hasta que recordé algo.
− ¿sabes que Jacob estuvo lavándole el cerebro a mi padre mientras estuvimos en New York? –dije, él alzó una ceja –mamá me dijo que en estos días Charlie fue de pesca con Billy y que cuando volvió comenzó a decir que tú no eras el apropiado para mi, que Jacob sí, y aparte de eso Jacob se la paso todas las noches en la casa hablando con Charlie y todo eso.
Mientras hablaba la expresión de Edward fue cambiado de alegra a molestia.
−ese estúpido de Black me las va a pagar –dijo.
−cálmate, papá no puede hacer nada para que deje de verte.
−eso lo sé, lo tengo más que claro, pero no sé, no puedo evitar estar molesto con ese Jacob –dijo Edward.
Después de un rato mas volvimos a casa, cuando llegamos a la mia era ya de noche, Edward se bajo a abrir mi puerta y yo para echarle broma me baje antes de que llegara.
−Bella, el hecho de que muchos chicos no sean cordiales con las chicas no significa que tú debas ser tan necia para los que son caballerosos contigo.
−pero es tonto –dije.
Edward rodó los ojos y pasó su mano rodeando mi cintura. Me acompaño hasta la entrada y después de besarme abrió la puerta para que pasara.
−buenas noches amor, ya que no me dejaste abrir la puerta del auto, abro la de tu casa –dijo sonriendo.
−tonto –dije riendo –buenas noches.
Entre a la casa y me fui directo a mi habitación.
Mamá entró al poco rato.
−hola hija ¿Qué tal tu día? –dijo sonriendo.
−bien –dije tirándome en mi cama.
− ¿y esos libros?
−me los regalo Edward –dije.
− ¿todos? Por favor Bella, es tu novio no tu banco –dijo mamá seria.
−mamá, créeme que trate de detenerlo, pero él se empeña en regalarme lo que sea –dije –y no le importa lo costoso, como ahora es socio de creo que la empresa más lucrativa de todas.
− ¿Cuál?
−el colegio donde estudio, ahora es socio y quiere regalarme todo lo que ve.
−qué lindo…
−no digas que "Charlie nunca te hace regalos así" −le reproche.
− ¡Bella! –Chilló mamá –no iba a decir eso –dijo haciendo un puchero.
−si lo ibas a decir –dije.
−Bella soy tu madre y me debes respetar.
−lo siento Renée, es solo que a veces te comportas de manera tan infantil que creo que eres mi hermanita menor –dije.
− ¡Bella! te voy a castigar –me advirtió mamá.
− ¡oh vamos mamá! para mañana en la mañana no vas a recordar que me castigaste –dije sonriendo.
−una semana sin ver a Edward y le voy a decir a Charlie que me recuerde mañana llamar a Esme para que le diga a mi yerno que no venga ni a buscarte para ir al colegio –dijo Renée.
− ¿tu yerno? –dije riendo − ¿ya lo consideras tu yerno?
−sí –dijo Renée muy segura.
−mami, ¿de que estábamos hablando que salió el tema del yerno?
−de… ¡Bella! que mala eres lo hiciste apropósito –dijo mamá cruzándose de brazos − ¡ya sé! De tú castigo –ok no esperaba que lo recordara − ¡Charlie! Recuérdame llamar a Esme mañana.
Y con eso salió de la habitación dejándome helada, mamá nunca se acordaba de mis castigos, ¿Cómo pudo recordar este? Y lo peor de todo, una semana sin ver a Edward y seguro que el castigo metía llamadas, mensajes de texto, Facebook, chat y apuesto a que también me quitaría las fotografías.
− ¡mamá! ¡Mamita! ¡Con me castigues! –chille saliendo de mi habitación y buscando a mi madre.
hola!
por fin puedo aparecer!
la universidad me tenia mal y me la pasaba alla.
¿y para que? para nada, me quedo matematica y debo ir a curso de verano o intensivo.
bueno dejemos eso de lado, ahora vamos a lo que nos interesa ¿que tal estuvo el capitulo? tan lindo Edward triste y tambien en la parte del centro comercial.
pero lo mejor (me parecio a mi) lo de Renée ¡me mori de la risa!
muchas gracias a georginuixa, roxxi88, sandrytta, mayce cullen, lisbet777, lexa0619, strangeeers, yolabertay, millapattzn, cullen-sama, lani'sworld, carter86.
muchisimas gracias.
ahora si, no voy a poder actualizar tan seguido por matematicas (como las odio).
chicas me mente dramatica e imaginativa no me dejo tranquila, me bloqueaba las ideas para los otros fics y tuve que escribir un minific (me la pasaba imaginandome que iba a pasar...) me llevo una semana y ya lo tengo casi listo y debo decir como los demas, es dramatico y ya estoy escribiendo otro que tambien va a ser corto. me toca escribir por el telefono porque casi no me quieren prestar la compu por salir "mal" (mi papá).
sin mas que agregar, me despido, dejen reviews, cuidense
jnnfrmrz
