Las chicas se mueven entusiasmadas, sus movimientos carecen de la certeza y velocidad de antaño, pero fueron profesionales y lo demuestran esforzándose por dar un buen partido. Ambos equipos tienen jugadas armadas basadas en los puntos fuertes de cada una de sus integrantes, después de los primeros minutos llenos de errores y titubeos, animadas por el público que no deja de aplaudir, se acoplan y los puntos empiezan a caer.
Harry y los Weasley desconocen el deporte, solo saben que tienen que encestar, así se lo transmiten a Lily, quien no aparta la vista de su madre mientras se mueve por la duela con una jugadora del otro equipo siempre pegada a ella. Pronto la niña está absorta viendo a las mujeres correr, detenerse, ubicar a sus compañeras y finalmente anotar. Confundida ve como su madre apenas toca el balón y lo pasa de inmediato, un tanto desilusionada se pregunta si eso es todo lo que hará ya que mientras el resto de las mujeres se amontonan bajo la canasta, ella se queda unos pasos atrás. Le cuesta seguir el juego pues las chicas mantienen caliente el balón, apenas anotan cuando ya está de nuevo en juego. Llega el primer receso, ambos equipos se reúnen con su entrenador hablan un poco y se reanuda el partido.
En la duela Ginny está nerviosa, el primer cuarto ha sido tranquilo, pero a partir del segundo, todo cambia. Ambos equipos están encarrilados así que empieza la pelea. El equipo contrario tiene el balón, corren a la canasta, hacen el pase que es interceptado y en cuestión de segundos Ginny está de pleno en el partido; se zafa solo un poco de la chica que la marca, pero es suficiente para ella, todo sucede a la vez; recibe el pase y antes de que la otra jugadora pueda reaccionar, se lanza como una exhalación al lado contrario de la cancha, el público grita emocionado, los Weasley y Harry se ponen de pie, ella sigue en lo suyo, da un paso largo, otro, se impulsa hacia arriba, hace el tiro y logra la anotación. Todos celebran la jugada, Harry cruza la mirada con Lily que brinca y aplaude a su madre con sus ojitos llenos de orgullo y Hermione pasa saliva tratando de deshacer el nudo que tiene en la garganta.
Esa es la primera de muchas jugadas esplendidas que las chicas regalan a los espectadores, recordando sus mejores días como profesionales. Ethan se mantiene de pié, la emoción no le permite estar quieto, el evento está resultando como él lo pensó, el público está eufórico, no puede ser de otra manera, es un deporte rápido y los rompimientos de Ginny ponen la adrenalina al tope por los segundos que dura su jugada. Satisfecho, Ethan sonríe viendo como su amiga se divierte en su elemento. Rápidamente checa el reloj, faltan un par de minutos para el medio tiempo, tiene que estar al pendiente ya que Sally quedó de llegar a esa hora.
Los Weasley no dejan de festejar las jugadas de Ginny mientras Harry la observa, está disfrutando al máximo, se mueve por la duela como pez en el agua, con sus mejillas que lucen un bello rubor a causa del ejercicio, el cabello corto y húmedo y ese brillo en sus ojos, se ve sencillamente genial, si, asiente para sí mismo con un gesto, esa es la palabra; genial. Recuerda poco de su época como jugadora ya que en el colegio el practicaba soccer y los juegos se les empalmaban, vio dos, quizá tres partidos. El salió del colegio para continuar sus estudios en Londres y todo se le complicó, huérfano de padres vivió de manera muy diferente a los chicos de su edad, fue criado por unos tíos que apenas terminando el colegio se deshicieron de él. Sabiendo que sin estudios no lograría ser alguien, aplicó para una beca y con empleos de medio tiempo logró sobrevivir. Terminando Ginny el colegio, regresó a casa de sus padres, pero no lo hizo sola, llegó acompañada por una pareja que habló largamente con los señores Weasley, lo recuerda muy bien pues se las arregló para acercase a la casa de sus suegros para darle la bienvenida, topándose con la sorpresa de que se iba a Estados Unidos. Veinte minutos fue el tiempo que estuvieron juntos.
El silbatazo indicando el término del medio tiempo lo saca de sus pensamientos, las jugadoras se dirigen rápidamente a los vestidores, Ginny se acerca a saludarlos, Lily corre a su encuentro y la abraza sin permitirle llegar, su madre le corresponde besando sus mejillas. Necesita descansar pero su familia es más importante, los saluda uno por uno, pronto llega frente a su esposo.
-hola Harry…sus mirada se cruza, ambos sonríen…gracias por traer a Lily.
-no podíamos faltar…él no lo piensa, se inclina y besa dulcemente sus labios…aunque no sé nada de basquetbol, si puedo notar que están dando un buen juego, felicidades.
-sin felicitaciones por el momento, que todavía faltan veinticuatro minutos de juego efectivo…bromea….igual no aguantamos el ritmo.
-claro que lo harán, ustedes saben cómo hacerlo…la besa de nuevo…anda, ve a descansar.
-hola Hermione,…Ginny saluda a su cuñada que ocupa el último de los asientos que reservó…gracias por venir…ella asiente con un gesto y Ginny sigue su camino.
Para tranquilidad de Ethan, Sally llega puntual, cruzan unas palabras y se van con la familia de Ginny a socializar hasta que se reanuda el partido.
El juego mantiene su intensidad, el marcador es apretado, ya toma la delantera un equipo ya la toma el otro, pero ninguno está dispuesto a dejarse vencer así que los números se emparejan. Las chicas están agotadas, han bajado la velocidad pero siguen dando su mejor esfuerzo. Queda el tiempo exacto para una jugada, el equipo de Ginny lleva la delantera por dos puntos, están a nada de que el partido termine, el balón lo tiene el equipo contrario, se mueven por la duela, ya casi están en la canasta, tiran el pase que es interceptado y la pelota es enviada de inmediato a Ginny. Hace un esfuerzo y por última vez cruza la duela, todas la siguen, ella se detiene abruptamente antes de ejecutar su jugada y se gira hacia atrás, rezagada y desanimada se quedó la chica que perdió el balón, el tiempo se agota, Ginny retrocede unos pasos y se lo regresa, la chica está sola en esa área, atrapa la pelota y lanza, justo cuando entra en el aro, el reloj llega a cero y suena el silbato. El marcador presenta números iguales, es un empate.
Jugadoras y público titubean un instante antes de aplaudir y gritar emocionados, las chicas se abrazan y felicitan por el partido. Antes de que puedan hacer algo el público invade la duela, quieren autógrafos y fotografiarse con las jugadoras, pero no guardan un orden, se dejan ir en masa. Ethan toma el micrófono y pide que se calmen, que dejen salir a las chicas que están atrapadas en medio de la duela, nadie escucha, todos son gritos, risas y empujones.
Seguridad intenta despejar a la gente, algunos obedecen y abren un espacio. Encabezadas por Ginny las jugadoras salen de esa trampa, creyendo que se irán sin tomarse la foto, la gente se altera y en un intento de llegar a ellas se empujan con violencia unos a otros, el efecto dominó llega a la espalda de Ginny, que tomada completamente por sorpresa, no pone resistencia y es proyectada fuertemente hacia adelante.
Desde su lugar, un asustado Harry es testigo de la violenta caída de su esposa, corre hacia ella, Lily intenta seguirlo, Ron la atrapa en un abrazo y la calma asegurándole que todo está bien, pero no es así. El empujón fuerte e inesperado no le dio tiempo a Ginny de meter las manos, todo su peso impactó en la rodilla lastimada en un golpe rotundo.
Harry se abre paso por entre la gente, Ethan está con Ginny, que desesperada por aliviar el dolor se giró y está tirada sobre su espalda, con los ojos cerrados llora desgarradoramente y mantiene la pierna levantada y flexionada. Ethan intenta que lo escuche, es inútil, no permite que la asistencia médica la toque.
-Harry!...aliviado Ethan le deja su sitio…quédate con ella, necesitan llevarla al hospital, tengo que hacer una llamada…se encamina hacia la salida…allá los alcanzo.
Harry se sienta en el piso, toma a su esposa por los hombros, tira de ella, la coloca en su regazo y se queda así, Ginny se calma aunque sigue sollozando, el paramédico le hace una seña a Harry, el asiente.
-Gin…murmura en su oído…extiende la pierna amor, necesitan revisarte.
-no!…grita asustada…me dolerá!
-mírame Gin…ella niega con un gesto…abre tus ojos y mírame…ruega él…hazlo amor.
Ginny lo hace y se topa con la mirada preocupada de su esposo.
-yo no estuve contigo la otra vez…habla dolido…pero ahora sí. Ambos lo sabemos Gin…sus ojos se hacen agua…cierto?
-si…murmura hipando…está rota.
-entonces…Harry pasa suavemente la mano por el rostro de su esposa limpiando sus lágrimas…extiende la pierna.
Sin dejar de verlo a los ojos ella accede, el dolor y el llanto se intensifican, ahoga un grito hundiendo el rostro en Harry, siente como cortan la protección que lleva e inmovilizan la pierna. Harry y el paramédico se miran, éste último afirma con un gesto, Harry se angustia, por un instante tuvo la esperanza de que estuvieran equivocados.
-Bien…se esfuerza por escucharse sereno y la aparta de él…ahora te subirán a la camilla, yo iré contigo en la ambulancia, en lo que te suben arreglo con quien se quedará Lily.
-Harry!...Ginny lo sujeta por un brazo
-lo sé…dice él inclinándose para besarla suavemente…con Hermione, no.
Gran parte de la gente ha sido desalojada, las jugadoras y entrenadores siguen ahí, Harry les agradece su preocupación, les informa que se van al hospital y se apresura a llegar con su familia, hace lo mismo, titubea en lo que toca a Lily que exige ir con él.
-que ella decida con quien se queda…propone Percy.
-no!...se opone de inmediato George tratando de distraer a la niña…mejor la rifamos y el ganador se la lleva.
Lily echa a reír y empieza una discusión con su tío, momento que aprovecha Harry para marcharse.
