Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios
Summary: Renesmee despierta aun dentro de Bella y ese es el comienzo de su aventura. Pronto conocerá a toda su familia y a Jacob. Vivirán muchas aventuras con un montón de amigos y otros no tan amigos. Esta historia está narrada desde el punto de vista de Nessie y se desarrolla a lo largo de Amanecer y mucho más allá...
~ Nessie ~
{ Amanecer y más }
Epílogo 2º: Noche de Reyes
Era la noche del 5 de Enero de mi primer año. Era la primera noche que pasaba sola en casa, aunque no tenía miedo. Me quedé muy quieta, sin querer delatar que estaba despierta. Si eran papá y mamá no quería que me pillaran, pues se suponía que tenía que dormir toda la noche. Se habían ido hacia un rato, prometiendo volver muy pronto a mi lado para prepararme el desayuno.
Llevaba ya un rato durmiendo cuando un fuerte golpe me sacó de un profundo sueño. Me desperté sobresaltada y presté atención a mi alrededor. Pasaba algo extraño. La casa estaba de nuevo en silencio, pero era un silencio expectante, como si la casa tuviera oídos y estuviera pendiente de algo.
Esos ruidos no eran normales, ya que no debería haber nadie en casa. Se suponía que iba a estar sola esta noche porque ya era una niña mayor y no debía tener miedo. Papá y mamá se habían ido a cazar, dejando a Jacob de guardia en el exterior por si acaso. Pero él no tenía que entrar dentro y debería haber nadie más... salvo yo.
Si había entrado alguien en la casa, no quería que me encontrara. No sabía si era bueno o malo. Igual era un ladrón. Había oído que algunos humanos entraban en las casas de los demás para llevarse lo que no era suyo. ¿Es que no podían comprárselo en una tienda? Lo de quitárselo a los demás estaba mal, muy mal.
¿Y si habían venido a robarnos a nosotros? Podían llevarse algo mío. ¡Me quitarían mi precioso piano! No, eso no podía ser. Jacob estaba de guardia fuera y él no dejaría que nadie entrara en casa. ¿Y si le habían hecho daño? ¿Qué iba a hacer? ¡No podía permitirlo! Tendría que impedir yo misma que nos robaran.
Iría a investigar qué había sido ese ruido. Ya decidida, salí de un salto de la cama sin hacer ruido. Me acerqué a la puerta con sigilo y asomé la cabeza. Me quedé ahí quieta, prestando mucha atención a cualquier otro ruido. De repente oí unas voces que venían de abajo.
_ ¡¿Quieres dejar de hacer tanto ruido? – exclamó una voz en un susurro muy audible -. Pareces un elefante en medio de una cacharrería.
_ Joo, ha sido sin querer – masculló otra voz -. Es que este saco se retuerce como una anguila. Se balancea hacia todos lados.
Caí en la cuenta de que algo en esas voces me resultaba conocido. Tenían un timbre muy peculiar, a pesar de hablar en susurros. Eran vampiros, sin duda, con su voz tan musical. Pero, ¿eran buenos o malos? Seguro que las había oído antes, pero estaban tan amortiguadas y hablaban tan bajo que no acababa de reconocerlas.
Y, ¿qué era eso de los sacos? ¡Habían venido a robarnos con sacos! Se iban a llevar todas las cosas del salón y yo no podría hacer nada. ¿Dónde estaba Jacob? Se suponía que él estaba fuera vigilando. Entonces, ¿cómo es que les había dejado entrar en la casa? No podía ser, él no haría eso. Su principal objetivo era protegerme. No dejaría que nadie me hiciera daño.
_ Te dije que no debías llenarlo tanto, hermano – le respondió la primera voz -. Pero no, el niño tenía que cargar con más que los demás. ¡No tienes arreglo, cabezota!
_ ¡Callaos ya los dos de una vez! – susurró una tercera voz diferente con autoridad -. A este paso la niña nos va a oír y adiós sorpresa.
Con eso definitivamente había logrado captar mi atención. ¿Una sorpresa? ¿Qué sería? Me encantaban las sorpresas. Aunque si la sorpresa era que me iban a robar mi precioso piano, mejor que no me dieran ninguna. Al final me ganó la curiosidad y me acerqué al rellano de las escaleras. Desde mi nueva posición podía ver a tres bultos amorfos moverse por la habitación.
Parecían tres figuras con capas y unos enormes sacos que arrastraban de acá para allá. ¿Estarían llenándolos con nuestras cosas? Aun no sabía si salir a detenerlos o no. No sabía con lo que me podía encontrar, así que me quedé escondida.
Ellos fueron moviéndose por toda la habitación, pero sobretodo alrededor del árbol de Navidad. No podía entender qué hacían en mi casa estos tres vampiros. ¿A qué habían venido? ¡Me estaban quitando mis regalos! Pero no, eso no podía ser. Los sacos que cargaban estaban cada vez más vacíos, no más llenos.
_ Venga, acabad de una vez – dijo el que parecía al mando -. Se nos agota el tiempo. Edward y Bella están a punto de volver para despertar a Nessie.
Algo en la forma de decir mi nombre despertó mi memoria. Por fin había reconocido la voz, pero seguía sin entender que hacía él aquí.
_ ¿Abuelo? – pregunté dudosa -. ¿Eres tú?
Los tres se giraron hacia mí de repente, escondiendo tras ellos los sacos ya casi vacíos. Parecían avergonzados de haber sido pillados en mitad de algo. Pero, ¿qué es lo que hacían? Y lo más importante de todo, ¿qué llevaban puesto? Estaban rarísimos.
_ Mierda, ya la hemos cagado – dijo uno de los otros.
_ Esa boca – le corrigió el otro.
¡No me lo podía creer! Acaba de reconocer a otro de ellos.
_ ¡Tío Jasper! – exclamé incrédula.
Me giré hacia el otro con una ligera sospecha de quien podía ser.
_ Hola, pequeñaja – me saludó con alegría.
_ ¡¿Tío Emmett? – dije sin acabar de creérmelo -. ¿Qué te ha pasado en la cara?
Las risas a coro de los demás hicieron que bajara la cabeza avergonzado. Yo sólo podía hacer que mirarlo fijamente. Entonces el abuelito Carlisle se acercó a encender las luces y pude verlos bien. Tenían unas pintas espantosas, sobretodo tío Emmett que llevaba algo negro restregado por toda la cara.
El abuelo volvió junto a los otros y se quedaron los tres plantados delante de mí con unas enormes sonrisas. Parecía que estuvieran en formación. Tío Jasper se balanceaba suavemente haciendo ondular su capa juguetonamente. Mientras tanto tío Emmett se rascaba el cuello, donde también llevaba esa cosa negra restregada.
_ ¿Qué hacéis aquí? – les pregunté -. Y ¿por qué vais así vestidos? Abuelo, ¿eso es una barba?
_ Sí, lo es – dijo Carlisle - ¡Y pica! – añadió rascándose.
_ Mamá y papá no están y no sé dónde está Jacob – continué al ver que no decían nada -. Se suponía que estaba fuera montando guardia.
En ese momento se abrió la puerta de golpe sobresaltándome. Por ella entró en casa el resto de la familia con grandes sonrisas en sus caras. Se acercaron a mí, quedando todos
_ ¿Me llamabas? – dijo Jacob cogiéndome en brazos.
_ No tenías de qué preocuparte, cariño - dijo mi madre dándome un beso en la frente -. En ningún momento te he dejado sola.
_ Así que al final habéis terminado fastidiado la sorpresa – dijo mi padre risueño, revolviéndome el pelo -. Si ya lo sabía yo.
_ ¿Qué ha sido esta vez, chicos? – les preguntó mi madre a los disfrazados -. A ver si lo adivino: Emmett.
_ Y yo que pensaba que la de las visiones era yo – bromeó tía Alice.
Las risas iban y venían por todas partes, pero yo no podía sumarme a ellas. Seguía habiendo un algo raro en el ambiente. No sabía tampoco qué hacían todos en casa esas horas de la noche. Y lo más extraño de todo, no entendía por qué estaban los tres disfrazados. Con semejantes pintas debería estar asustada, porque no sé lo que me esperaba.
Habían dicho que venían a darme una sorpresa y su presencia en la casa ya lo era. Las capas, las barbas y demás accesorios me tenía desconcertada. En cuanto a lo de los sacos… ¿qué había en ellos? No entendía nada de lo que estaba pasando. ¿Qué estaban haciendo todos allí?
_ No te enfades, hija - me pidió mi padre -. Sólo queríamos que vivieras otro aspecto de las Navidades. En Europa no se celebra Papá Noel, sino que se recibe la visita de los Reyes Magos en la noche del 5 de Enero.
_ Como nosotros hemos vivido bastante tiempo allí conocemos la tradición - explicó la abuela Esme -. Y por supuesto tus tíos no podían dejar pasar la oportunidad de divertirse un poco.
_ Esto no es divertido - dijo tío Emmett restregándose la cara.
_ Es que eres el único moreno - dijo tío Jasper riéndose -. Tu turbante no pica y nuestras barbas sí, así que no te quejes tanto.
El coro de risas volvió a elevarse, envolviendo a toda la familia en un agradable ambiente. Era habitual ver a mis tíos peleándose entre ellos. Volver a la normalidad era agradable. Sonreí feliz. Todo el rollo ese de los disfraces no era otra cosa más que hacían por mí, por darme una infancia lo más normal posible.
_ Ven aquí, pequeña - dijo tía Rosalie palmeando un sitio al lado suyo junto al fuego -. Voy a contarte la historia de los Reyes Magos.
Todos a nuestro alrededor se acomodaron para oír la historia. Seguramente ya se la sabían de memoria, pero al contármela era como volver a descubrirla. Me sentía afortunada al oír hablar de una pequeña familia, unos pastores, estrellas guía y reyes venidos de oriente. El abuelo y mis tíos iban disfrazados de ellos.
La historia era lo de menos. Lo más importante era compartir ese momento al lado de mi familia. Después de la historia vinieron los regalos, la gran sorpresa que traían en los sacos. Alrededor del árbol de Navidad habían dispuesto un montón de paquetes más que antes no había visto.
Cuando acabaron de contar la historia, para lo que se iban relevando, fueron repartiendo todos los paquetes. Había regalos para todos, incluso para Jacob. No lo habían dejado de lado, ya que era como uno más de la familia desde siempre.
Me sentí afortunada, rodeada de tanto amor y tantas risas. Eran unas fechas especiales para la familia y ellos lo habían hecho especial para mí, descubriéndome la magia de la Navidad. Ninguna niña humana o medio vampira podía pedir más.
~ FIN ~
N/A: Espero que os haya gustado este epílogo final… Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo
Muchas gracias a alejandra cullen, alexblackcullen, Ana Laura, AssiiaWolfe, auraazul1123, BlackCullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, cynthia mazari, DhampireCry, Diana M, fjrod, flexer, el angel de la muerte, gaby black, Hikari Takaishi 184, Josenso di Farias, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, malu, maria, Martu Cullen, Mazy Vampire, melina, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Nessa610, NessylitleCullen, reneesme cullen swan, PattyQ, polkoji, Robmau, Rosse, samirasama cullen, sue y v cullen por los coments que me habéis ido dejando a lo largo de los capítulos... y mi bienvenida a los nuevos lectores... Os recuerdo a todos que estoy subiendo otras historias por aquí...
Y hasta aquí ha llegado ~Nessie~ con este 2º epílogo que cierra definitivamente esta primera parte... Esta escena ya la subí por aquí en su momento como un O.S. en el fic ~Especial Navidad~ que es un recopilatorio de O.S. navideños... Los escribí como regalo para mis lectoras de otro foro, pero os lo he vuelto a subir por aquí, ya que éste es su lugar... Pero la historia no se queda así, ya que aún nos queda por delante ~Mi vida empieza aquí~, la secuela de esta historia... Aún tenemos que ver cómo Nessie se hace mayor y cómo evoluciona su relación con Jacob y los demás...
Dado que FF ya va bien, abriré la secuela como una nueva historia independiente... Aun estoy escribiéndola y voy por el principio, por lo que no puedo subirla demasiado rápido o me pillareis sin capítulo que subir... Así que voy a poner la actu semanal con día fijo los Lunes para la secuela... Nos vemos el próximo Lunes con el estreno de ~Mi vida empieza aquí~ Muchos besos a todos
