Advertencias
Los personajes, salvo algunas excepciones, no me pertenecen.
No todo sale de mi imaginación. Esta historia está inspirada en el hilo argumental de las dos primeras películas, con lo es posible que escenas, diálogos, etc, estén tomados o inspirados de ellas u otros lugares. Igualmente, muchas cosas han sido cambiadas a mi antojo, con lo que muchos detalles no coincidirán con el mundo de las películas de Crows Zero y Crows Zero II.
Esta historia contiene escenas explicitas de sexo, violencia y lenguaje soez.
NO soy escritora, esto es por diversión, estoy abierta a cualquier duda o crítica fundamentada y respetuosa.
Los capítulos son escritos en primera persona, pero al haber tres protagonistas que los narran, al iniciar el capitulo encontraréis las iniciales P.V.S ; P.V.G Y P.V.A. Esto se traduce en: punto de vista de S= Serizawa, G= Genji y A= Airi (Oc de la historia)
Capítulo 36
* * * P V S * * *
La imagen de Airi ayer en su casa no se me borra de la cabeza. No puedo creer que esté así por ese grandísimo imbécil. Cada vez que lo pienso lo odio más, pero a la vez estoy desconcertado por las últimas palabras que me dijo, dándome a entender que en realidad no ha utilizado a mi hermana, y simplemente ha usado la forma más rápida para que ella se aleje de él.
Dijo exactamente que no podía darle lo que ella quería, y que era lo mejor para que no lo pasara mal eternamente. Joder, ¿eso qué significa? Estoy rayándome mucho con esto, pero sinceramente, paso de pensar en que él sienta algo por ella. Fuera como fuere, la ha hecho mucho daño y voy a seguir odiándolo, eso sin mencionar que pienso pelear por mi puesto; Él no lo merece.
Me llevo el cigarro a los labios mientras observo a Tokio aparecer en la azotea, donde ya no es tan agradable estar sentado sin hacer nada por el frío. Se sienta junto a mí y saca sus cigarros.
-¿Qué hay? –Le saludo sin mucho afán, perdiendo la mirada en el cielo nublado.
-Bueno, el patio está calentito. –Murmura con el cigarro en los labios, encendiéndolo. Parece dudar sobre si continuar, y sé por qué.
-¿Te refieres al comportamiento de Genji? Me he enterado de que anda peleándose con todo el que encuentra a su paso, el muy gilipollas.
-Sí, está muy cabreado. La gente ha perdido el poco respeto que le había cogido al ganarte.
-Aparte de que van murmurando cosas por lo de mi hermana. Pero dentro de muy poco la gente dejará de hablar de eso, para centrarse en la paliza que vamos a darle a su grupito –Añado, sabiendo que él lo piensa pero no lo dice.
-¿Vas a centrarte en Suzuran?
-Sí. Hablamos de ello, y es lo mejor. Las cosas no pueden irse de madre de nuevo. Lo personal queda fuera de estos muros. No obstante, seguiré pensando que es un hijo de puta, pero trataré sólo de dejarlo inconsciente de nuevo.
Tokio queda callado mientras parece pensar con concentración tras mis últimas palabras de ira hacia Genji, alejando esos murmullos metales que me hacen plantearme el que aquello no sea como parece por lo que me dijo el último día que hable con él. Tokio al fin habla, sacándome de mis pensamientos.
-¿Sabes? no puedo creer que alguien cambie tanto en unos años. Jamás habría dicho que Genji es un cabronazo. Nunca ha sido cobarde ni un mentiroso, y lo conozco desde hace ya varios años. No sé, no me explico como puede ser así y haber acabado haciendo eso con tu hermana de una forma tan descarada. Es demasiado irrespetuoso.
-¿Crees acaso que podría ser por otro motivo? –Le pregunto mientras mis dudas vuelven, escudriñando su rostro pensativo.
-No lo sé. Desde luego me pegaría más con su actitud, ¿pero por qué iba a haber mentido a tu hermana?
Él, que no sabe nada sobre el tema que se traían y no los ha visto mirarse como yo desde el conocimiento, no se lo imagina. Joder, ¿y si fuera cierto que a Genji le gusta ella y la ha mandado a la mierda precisamente para no pillarse y no caer en una relación destinada al fracaso?
Paso de continuar con esto. Lo hecho está hecho. Céntrate, Tamao. Eso no tiene que importarme. Hay que destruirlo.
-Sinceramente me da igual lo que ocurra. Es un cabrón y un niñato egoísta que no va liderar este lugar. Vamos a machacarlo. –Agrego mientras me levanto, tirando el cigarrillo y pisándolo.
Al instante me alejo para salir de la azotea, dejando a Tokio pensativo, fumando mientras mira las nubes grisáceas, mientras yo continúo dándole vueltas a sus palabras sin querer.
Mientras bajo por las escaleras para llegar al segundo piso me centro en alejar esa mierda de mi cabeza y paso a buscar a Tokaji y los demás, para ponernos a trazar el plan de reconquista del instituto. Hay que aprovechar la nueva debilidad de Genji para hacernos con el control de nuevo, y para eso tenemos que ver como está la situación.
Lo cierto es que mi relación con Tokaji, Izaki y los hermanos es aún algo tensa después de que hicieran lo de Tsutsumoto y lo de Airi, pero el hecho de que después tuvieran los huevos a disculparse de verdad y dejar su orgullo de lado para reconocer que fue un error ha hecho que los siga mirando a la cara y no los haya mandado al hospital en un frasco.
Lo cierto es que yo también tuve algo de culpa en que todo se desbordara. Debí haber peleado contra Genji mucho antes, y no haber dejado pasar tanto tiempo. Ya no hay vuelta atrás, así que lo único que puedo hacer es intentar aprender del error. Por ello vamos a hacer ahora las cosas bien y a tiempo.
Camino por el pasillo del segundo piso por las clases de tercero, hasta llegar a la primera de ellas que conecta con otro pasillo que conduce a clases de segundo. Me meto en la clase A, donde sé que estos tíos están pasando el rato.
Me encuentro allí a los hermanos Mikami, a Tokaji e Izaki jugando a las cartas sentados alrededor de un par de pupitres que han juntado. Beben cerveza y fuman, pero al contrario que otras veces, no están riéndose y vacilándose mutuamente. Hablan en serio sobre el instituto y el puesto de líder que ahora mismo está vacío.
-¿De qué habláis? –Preguntó con tranquilidad mientras me siento en una mesa cercana, haciendo que no les he escuchado.
-De la situación de Suzuran. –Interviene Izaki, dejando las cartas de lado.
-Genji ha perdido clases. Algunos han dejado de seguirlo y está perdiendo el control. –Interviene Tokaji con una sonrisa, tomando después su cerveza
-Serizawa, es un momento cojonudo para pelear de nuevo. ¡Somos más que ellos!
Yo asiento al comentario ferviente de Takeshi Mikami, haciéndole un gesto a Izaki para que me pase un pitillo mientras él busca uno para sí mismo. Cuando me lo he encendido habló tras dar una calda.
-Vamos a pelear contra ellos antes de que se restablezcan de nuevo. Genji está destruyendo sus alianzas el solito con la actitud de estos días.
-¿Cuándo lo haremos? Podemos hacerlo por sorpresa.
-No, Tokaji. –Intervengo firme. –Les avisaremos de que la semana que viene lucharemos de nuevo. Ya es hora de mandar a ese idiota a su casa.
-¡Así se habla, Serizawa! –Vitorean los hermanos a la par, levantándose de sus asientos.
Los chicos se miran con el fuego de la ilusión en los ojos. Estamos más que preparados para que llegue el día, y lo que es mejor; Lo estamos deseando.
Mientras ellos comentan con entusiasmo cosas sobre la futura pelea y la deshonra del GPS, el sonido de golpes y quejidos en el pasillo nos distrae, haciendo que salgamos con calma para observar quién está peleando.
Como era de esperar, Genji es el que está golpeando con brutalidad a un chaval de segundo, mientras los que los miran meten baza, y otros tantos huyen con miedo de ser los siguientes. Nos acercamos unos pasos más mientras Genji no se conforma de pegar al tipo, aunque ya está en el suelo sangrando y casi sin fuerzas.
-¿Qué ha pasado? –Pregunto a un tío de la clase B de tercero mientras continúo vendo al pelea. Makise se ha interpuesto entre su amigo y el moribundo, tratando de alejar a Genji, que ahora está golpeándole a él para zafarse.
-Kyosuke estaba parado en el pasillo y Genji lo ha empujado para pasar, y cuando Kyosuke le ha dicho que qué coño hacía, él se ha lanzado ha por él de esta forma. Es una puta fiera.
Dirijo la vista a Genji en aquel instante, y observo como empuja a Makise con enfado, después de que este haya vuelto a detenerlo, y comienza a alejarse de allí sin medir palabra, con paso rápido mientras se echa el pelo para atrás, peinándoselo.
La decadencia de su poder está más que asegurada como continúe así. En lo pasillos se oye a la gente murmurar sobre que es un idiota que no conseguirá liderar nunca el lugar, porque no pueden respetar a alguien que no tiene dos dedo de frente, por mucha fuerza que posea. Le falta el carisma y la confianza del buen líder.
Makise desaparece tras echarme una mirada que intenta aparentar que todo está bajo control, pero yo sonrío con malicia para hacerle ver que están acabados y volverán nuestros días dorados.
La voz de el mayor de los Mikami me distrae, haciendo que deje de seguir a Makise con la mirada.
-¡Eh, escuchad todos! Ese tío está más que acabado, si de verdad queréis un líder que se haga respetar y una verdadera bestia, ese es Serizawa. Pronto volverá a patearle el culo a Genji, así que, elegid bien el bando u os harán mucho daño!
La gente murmulla mientras nosotros nos ponemos en marcha, alejándonos de allí para seguir con nuestras cosas. Yo entre tanto empezaré a pensar en ir a hablarle a Genji sobre nuestro nuevo encuentro, y el definitivo.
