Habían pasado unas horas desde que el ojimiel se había ido de Hogwarts, a la mayoría les extraño que no se despidiera de nadie, los alumnos estaban en el gran comedor comiendo, y como era normal Draco, Blaise y Pansy estaban en la mesa de los Gryffindor.
–Aún no me acostumbro a estar con ustedes, es extraño – comentaba Pansy mirando a su alrededor.
–Deberías de haberte acostumbrado, casi todo el año hemos estado sentados aquí, y aún nos falta el último – respondía Blaise mirando a su amiga.
–Ah no, el otro año ellos irán a sentarse con los Slytherin – exclamó Draco, esto hizo que Harry lo tomara por la cintura y lo besara.
–Habíamos quedado en que sería una vez cada quien ¿no recuerdas? – cuestionó Harry mientras le daba un beso en el cuello.
–Jajaja no puedo creer que ustedes se quedaran al final juntos – dijo Hermione que estaba al lado de Pansy y frente a Harry, Draco, Blaise y Ron.
–Yo no puedo creer que vayas a salir con Víktor – exclamó Ron, ante esto a la castaña se le ilumino la mirada.
–Aun no les he dicho lo que me confeso ¿verdad? – preguntó acercándose a los chicos para que nadie escuchara a parte de ellos.
–No, ¿qué fue lo que paso? – preguntaron
–Bueno me dijo que el próximo año será profesor de Quidditch, así que lo veré más seguido- comentó con una enorme sonrisa.
– ¡Qué bien! – exclamaron Harry y Ron al mismo tiempo, sus amigos rieron ante esto
El profesor de pociones se acercaba hasta donde estaba Draco pues tenía que hablar con él, observo como los alumnos lo miraban.
–Draco ¿podemos hablar? – preguntó cuándo estuvo atrás de él, el menor volteo a verlo mientras le dedicaba una sonrisa,
–Claro... nos vemos al rato – se despidió de sus amigos y pareja, Severus lo llevo hasta su oficina sin hablar en el camino, cuando llegaron, el profesor le indico que se sentara en frente de él.
– ¿De qué quería hablarme? – cuestionó el rubio con curiosidad, ante esto el profesor de pociones lo miro a los ojos.
–Como sabes tu padre ira a Azkaban, sé que jamás se han llevado, yo lo he visto y quería proponerte, claro sólo si tú quieres... bueno que yo sea tu tutor, Dumbledore hablaría con el ministro para arreglar los papeles y todo eso... ¿qué respondes? – preguntó al final el profesor, el menor lo miraba sorprendido por la propuesta que le había dicho, siempre su maestro lo había ayudado en sus problemas y le tenía mucho cariño.
–bueno profesor yo... sí claro que quiero que sea mi tutor – respondió Draco con una sonrisa, ante esto Severus sonrió observando al menor.
–Bueno si no te molesta vivirás conmigo, no tengo una lujosa mansión pero es agradable – dijo encogiéndose de hombros.
–No me interesa que tipo de casa sea, sólo quiero estar bien – respondió el rubio
–Entonces iré a hablar con el director, después de todo en una semana terminara el curso, así que tenemos que apurarnos – comentó con alegría el maestro algo que impresiono a Draco pues siempre lo veía serio.
–No me veas así, después de todo soy humano… y alguien me recordó que también puedo ser feliz – comentó Severus poniéndose de pie, Draco hizo lo mismo.
–No te quito tu tiempo, me imagino que Potter te estará esperando – dijo Severus poniéndose al lado del menor.
–Me va a agradar vivir con usted – dijo Draco sonriéndole.
–A mí también – respondió el profesor poniendo una mano sobre el hombro del menor.
Draco salió de la oficina, mientras buscaba a Harry y a sus amigos, ya que había pasado la hora de la comida, decidió buscarlos en la orilla del lago y en efecto ahí estaban, se acercó y se sentó al lado del ojiverde
– ¿Qué te dijo? – preguntó Blaise que estaba acostado a un lado de Ron.
–Me pidió ser mi tutor, me iré a vivir con él – contestó con una sonrisa, Harry que estaba acostado se sentó para tomarlo por la cintura.
–Me alegra mucho – le dijo mientras le daba un casto beso en los labios.
De pronto por el aire paso volando una lechuza, por lo que Hermione se paró de inmediato
–Me tengo que ir, Víktor dijo que me enviaría una carta –informo la chica para salir corriendo en dirección a la lechucería, todos rieron al ver correr a su amiga.
–Pansy... ¿tu adonde pasaras las navidades? – preguntó Blaise
–Pues en mi casa, tal vez vaya un vecino – dijo con emoción la chica de Slytherin.
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El director de Hogwarts se paseaba por su oficina esperando a que el ojimiel diera señales de que iba a regresar, de pronto apareció su fénix con una carta, se acercó hasta donde se encontraba y le quito la carta con una sonrisa
–Gracias amigo – agradeció Dumbledore mientras desdoblaba el pergamino y comenzaba a leer.
"Albus Dumbledore:
Siento molestarte una vez más pero olvide algo importante... tal vez podrías arreglar la red flu para que me pudiera aparecer en tu chimenea, te lo agradecería mucho, intentare entrar en tu chimenea a eso de las seis de la tarde, ahora estoy en el caldero chorreante acabo de llegar y por arte de magia apareció su fénix, espero que se encuentre bien...
Espero verlo en un rato más
Yoshua Jurgen"
Al terminar de leer la carta Dumbledore se dirigió a su chimenea y lanzo polvos flu, para después pronunciar: despacho Severus Snape, sentía como su cabeza giraba para después ver a su profesor revisando lo que parecían unos ensayos
–Severus necesito que a las seis en punto estés en mi oficina – le informo el director, el profesor lo miro levantando una ceja.
–Para qué me necesita? – preguntó acercándose a la chimenea, era demasiado rápido que él se hubiera comunicado con Albus.
–Él estará aquí a las seis, se aparecerá por mi chimenea... yo los dejare solos para que hablen, no pierdas esta oportunidad Severus – respondió el director para después desaparecer dejando a su profesor con una sonrisa en el rostro.
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Remus estaba recostado en su habitación recordando los tiempos en el que todos estaban juntos, James, Lily, Sirius... preguntándose si Peter desde un principio los había traicionado.
Recordaba las tardes que se la pasaban recostados a la orilla del lago platicando, recordó a Dante ¿qué habría sido de su vida?, no lo volvió a ver desde que salieron de Hogwarts... sólo esperaba que estuviera bien.
Escucho como tocaban la puerta, se acercó descubriendo que era Sirius recargado en el marco con su típica sonrisa coqueta
–Moony... sabía que estarías aquí – comentó Sirius, Remus sonrío mientras se hacía a un lado para dejarlo pasar, ambos se sentaron en la cama.
– ¿Te iras a vivir conmigo? – preguntó de pronto Sirius haciendo que Remus se sorprendiera.
–S-Sirius... bueno pues c-claro – respondió con una enorme sonrisa, el Animago en un abrir y cerrar de ojos tomo al licántropo por las muñecas y lo recostó en la cama quedando el encima.
–No te arrepentirás... lo prometo – cuando termino de decir esto se acercó al rostro del castaño tomando sus labios en un beso tierno que poco a poco se convirtió en uno apasionado, Remus sólo se dejaba llevar por el momento sintiéndose feliz de estar por fin con la persona que más amaba.
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Severus estaba nervioso caminando por todo su laboratorio, y es que ¿qué le diría?... ¿cómo debía actuar?... ¿seguirían siendo pareja?, después de todo en ese tiempo había comenzado a sentir algo por Remus. Pero aún lo quería, y cómo no quererlo si nunca lo había olvidado, aún recordaba cómo murió en frente de sus ojos y no hizo nada
####### Flash Back ########
–Severus, tráelo... es hora de que pague su error –decía Lord Voldemort a un Severus más joven.
Ante esto él se tensó, como podría entregar a la persona que más le importaba.
El señor oscuro se dio cuenta de que Severus no quería cumplir con eso
–Severus sabes que tengo que hacerlo... es una persona incompetente, no me sirve –decía como si se tratara de una cosa a la que le causarían daño.
–Pero señor, dele una segunda oportunidad –pedía Severus.
Lord Voldemor lo miro con una enorme sonrisa
–Jajaja... si vas a seguir siendo mi Mortífago tendrás que dejar a un lado tus sentimentalismo, no sirven para nada... ahora has lo que te digo. Fue una orden clara y sin replicación.
Severus salió de la habitación para dirigirse a las mazmorras, recorrió el pasillo hasta llegar a unas escaleras cada vez que bajaba se intensificaba el frío, pero él seguí con paso firme, por fin cuando terminaron las escaleras había un pasillo largo por este había varias cuartos separados pero en vez de puertas eran rejas, se acercó a la más próxima viendo a una persona atada de manos y piernas a la pared, sintió como el pecho le dolía de verlo ahí, se acercó hasta él y toco su mejilla haciendo que el otro levantara la mirada fijando sus ojos en los de Severus
–Sé que te mando por mi... todo estará bien, recuerda que me reconocerás si reencarno, cuídate- dijo dándole un beso en los labios
–No te entregare, podemos salir de aquí e irnos lejos – propuso Severus en un susurró para que nadie escuchara acariciando su mejilla del otro, al sentir el calor de la mano de Severus cerró los ojos para sentir más aquella caricia.
–No... Él nos encontrara, ve con Albus Dumbledore, él te ayudara, lo sé; estoy seguro que nos volveremos a ver... ahora llévame ante él – finalizo.
Ante esto Severus con un hechizo lo desato para que el cuerpo del chico cayera en sus brazos, Severus lo abraso queriéndolo retener, sintiendo su calor
–Si nos volvemos a ver te reconoceré por esto que me ocasionas cada vez que estoy cerca de ti- dijo Severus.
Sin ninguna palabra más, se separaron y comenzaron a caminar, Severus lo ayudo a subir las escaleras para llegar al pasillo, se acercaron hasta la puerta donde estaba Voldemort, entraron ante él
–Ahora sabrás que precio pagan los que son incompetentes y me traicionan, Severus mátalo – al escuchar estas palabras miro a Voldemort, no podría hacerlo –jajaja no lo harás... bueno está bien, lo haré yo aléjate de él – ordeno.
Severus miro de reojo al otro y con toda la fuerza que tenía se alejo.
– ¡AVADA KEDAVRA! – exclamó Voldemort apuntándole al pecho de la persona, esta cayó al suelo con una expresión de tranquilidad, Voldemort rio parándose de su lugar.
–Para que veas que soy complaciente, llévalo al jardín y entiérralo – ordeno Voldemort, Severus apretó los puños acercándose al cuerpo de la persona que quería y lo tomo en sus brazos saliendo al jardín.
##### Fin Flash Back #######
Termino de recordar y notó que ya era tarde, por lo que salió del laboratorio con dirección a la oficina del director, llego ante la gárgola y como era normal se abrió antes de pronunciar las palabras, subió y toco la puerta.
–Adelante – escuchó que le decía la voz del director, entro y miro a su alrededor mientras se acercaba hasta la silla que estaba en frente de Dumbledore, donde se sentó.
–Aún faltan diez minutos, yo me retiro, tienen mucho que hablar – dijo Dumbledore levantándose y saliendo del despacho.
Severus se levantó y se quedó enfrente de la chimenea con los brazos en la espalda esperando que por la chimenea entrara la persona que más quería.
Por fin observo como aparecieron llamas verdes, se acercó más a la chimenea mientras por esta salía el cuerpo del ojimiel, pero antes de que cayera lo tomo entre sus brazos, abrazándolo; el ojimiel observo sorprendido a Severus sin saber qué hacer, pero éste sólo sentía la sensación de tranquilidad y felicidad que sólo una persona le ocasionaba y era... Regulus Black.
