Hola a todo el mundo, aquí les traigo un capitulo algo especial…

¿?: ¿Inician la batalla contra la Facción de los Héroes?

No, en este cap… ¡¿Astolfo, de donde saliste?! - grite al ver a ¿Un chico o chica? De cabello rosado corto con excepción de la larga trenza que tenía detrás, que usaba una armadura con falda… no sé muy bien como describir su ropa pero si puedo decir que definir su género es muy difícil.

Astolfo: fui invocado por Chichigami, junto a Karna por Deadpool y Gilgamesh por Misogi.

¡Me cago en la puta! ¿Cómo es que ellos obtienen un servant 5 estrellas y yo solo a…?

¿?: Master, venga a darse un baño de sangre conmigo - una mujer de piel pálida, cabello blanco que usaba una máscara y un vestido victoriano rojo con espinar rodeándolo me agarro y me arrastro.

ASTOLFO; AYUDAAAAAAAAAA.

Astolfo: Bueno, como el autor tiene que "divertirse" un poco con su Servant, responderé las reviews:

Hace mucho que no oímos de ti Omnipotente Vargas… sobre el próximo fic, si aparecerán, como compañeros del prota… sí que les hace falta más importancia en los fics de DB, DBZ, DBGT y DB Super.

Para CCSakuraforever, ¿No te cansa escribir siempre "más"?

Para Chiara Polairix Edelstein… habrá que esperan otro cap porque acá no pasara todavía.

Para autor godz… sobre Hades, el autor solo pensó que así sería mejor, sin darle la típica actitud de malo que le dan cuando no lo es… y el resto lo hablaron por PM.

Para Kuroneko177 gracias por tu apoyo.

Para Izanami123… el autor agradece lo que dijiste, y dijo que no cree que sea original… le falta más confianza.

Para phantom, parece que no hara alguno con esas series, ya tiene las manos llenas con estos tres fics y el próximo que creara.

Astolfo: bueno, hasta aquí llegaron las reviews, mejor vamos con el… - detrás del pelirrosado una sombra con una aterradora sonrisa pervertida se lanza sobre el - KKKKKKYYYYYYYAAAAAAAA

Referencias:

- hola - diálogos

-hola- pensamientos o recuerdos

-[hola]- Draig, Albion y otros seres.

- hola - Bahamut u otros seres

- "hola" - llamadas u hologramas, cartas, mensajes, etc.


Capítulo 35: el amor de una madre.

Grieta Dimensional: (Un día antes de que Kiba y Arthur vallan por Ajuka)

La Grieta Dimensional… un lugar con una belleza solamente superada por el Jardín del Edén… o la mansión Playboy según Azazel.

Este lugar es más conocido como la dimensión donde vive Gran Rojo, el Dios Dragón de los Sueños… aunque antaño aquí vivían los cuatro Dioses Dragones, en la actualidad solo queda el ahí, mayormente durmiendo o paseando por ahí, viendo en ocasiones a las demás Facciones.

Pero ahora mismo se encontraba haciendo algo más…

-¿Cómo vas Sun Wukong? - le pregunto Bahamut al legendario mono del Viaje al Oeste.

En la Grieta Dimensional, se podía observar sobre el Gran Tojo, una luz, aunque pequeña, que se originaba en su lomo… esa luz provenía de Sun Wukong, quien estaba dándoles a dos cuerpos un tratamiento de Senjutsu.

-Voy bien Bahamut, ya falta poco para que termine de sacar el veneno de Samael de tus hijos - en efecto, a quien Sun Wukong estaba curando era a Issei y Vali… al parecer, usaba su Senjutsu para sacar de ellos aquel veneno mortal.

El Dios Dragón Supremo caminaba de un lado a otro sobre el suelo rojizo donde estaban… pero ese no era un suelo… tanto Bahamut, como Sun Wukong, Issei y Vali y los familiares de estos dos últimos se encontraban sobre el lomo de Gran Rojo.

-Y listo - Sun Wukong tomo un frasco dado por el pelinegro y metió la sangre de Samael extraída de los gemelos por la boca… fue una buena cantidad la que tenían ambos, ya de por si era un milagro que siguieran con vida y enteros.

El pelinegro se acercó a ambos y puso una mano en el pecho de ambos, donde un brillo las cubrió un momento antes de desaparecer y hacer que Bahamut sonría.

-Intuyo que lo que hiciste te alegro - Sun Wukong no sabía que hiso, pero si podía decir que lo que sea que paso, alegro al preocupado pelinegro.

-Si… ambos están en buenas manos - esas palabras hicieron al sabio mono pensar que hablaba de el - Te los encargo Sun Wukong, tengo que ir a hablar con alguien - sin decir más, Bahamut se marchó en un portal.

-Y ahora… ¿Qué hacemos con esto? - dijo Sun Wukong viendo el frasco con sangre de Samael… uno pensaría que le hablaba al aire, pero la palabra que uso fue un claro indicativo de que no estaba solo.

-Creo tener un buen uso para eso - una voz grave sonó por todo el lugar… era la voz de Gran Rojo.

fue el quien encontró a los gemelos hace cuatro días y el que inmediatamente trajo a la fuerza a Sun Wukong para que los salve… al principio ni los reconoció, pero basto buscar la similitudes entre la energía de ellos y la de Bahamut para darse cuenta de quienes son.

Sí que se avergonzó… ¿Cómo no los iba a reconocer si el estuvo en sus nacimientos?

-¿Cuál? - la pregunta de Sun Wukong fue seguido de una luz que venía de un lado suyo… la luz venia de un círculo mágico que abarcaba las dos espadas rotas de los gemelos - ¿Estás pensando lo que creo que estás pensando?

-Fue un concejo de Bahamut… y estoy seguro de que les será muy útil - Sun Wukong fue a verter el líquido sobre las espadas rotas, con cuidado de que no caiga sobre Gran Rojo.

Pero mientras ellos dos hacían… lo que sea que quieren hacer… ¿Qué están haciendo Issei y Vali?


Opening 2 de Kill la Kill: Ambiguous

Unmei no ito wo tachikitta sono saki ni

Se ve a Japón desde el espacio, pero la cámara va acercándose hasta llegar a Issei.

(Instrumental)

Se van encendiendo reflectores, que muestran a Issei con su sequito, Vali con su sequito, Cao Cao junto a Leonardl y a Godou con un grupo de mujeres.

Senobishiteitanda

Kutsuzure darake no semai sekai de

Se va mostrando uno a uno el sequito de Issei, incluyéndolo, en ropas de batalla, Balance Breaker y al modo Imperial. Después se hace lo mismo con Vali y su sequito.

Runway wo aruku egao no uragawa

Kakushita tsumori de

Se hace lo mismo con Cao Cao, aunque esta muestra una forma extraña. Después se hace lo mismo con Godou y su grupo.

Dakedo itsumo kimi ni wa

Minukarete shimatte ite

Se ve a Issei y Vali caminando por pasillo, mirando seriamente a sus contrincantes, quienes eran Cao Cao y Godou que también los veían seriamente.

Konna no wa hajimete de tomadou kedo

En frente suyo aparece Shalba con muchas criaturas a su espalda. Después saltan muchísimos seres extraños tratando de atacar a Issei, Vali, Cao Cao y Godou, pero los dos primeros hacen brillar sus Sacred Gears y los otros dos hacen brillar sus cuerpos.

Hoka no darenimo kikonasenai

Nandaka wakannai atsusa ga mune wo kogasu kara

La montaña humana exploto revelando a Issei y Vali en Imperial Drive con sus espadas, mientras que en el otro lado estaban Cao Cao con su lanza y unas esferas en su espalda y Godou con un aura y espada dorada. Los cuatro se miraron antes de correr con todo y chocar puños y espadas.

Unmei no ito taguriyoseta sono saki ni

Ima atarashii yoake ga kuru

Los cuatro mandaron a volar más personas por las ondas expansivas mientras seguían golpeándose, mientras que el nombre de la serie aparecía en piedra cubierta de sangre.

Omoi wo kitto hitotsu

Aparecen Cao Cao y Godou con la imagen de un hombre a sus espaldas irguiéndose victorioso, mientras que aparecen Issei y Vali con Samantha detrás. Después pasa a una imagen de la Facción de los Héroes, otra del grupo de Godou, otra de todo Dragon Hunting, y otra de Issei, Vali, Cao Cao y Godou mirando a la cámara con sangre en la cara. Al final aparecen Ouryuken y Ascalon chocando.


Espacio en blanco:

Como se dijo, era un espacio enteramente blanco, sin nada más que un aparente suelo.

En ese suelo, se encontraban unos conocidos pelinegros y albinos tirados en el suelo, con la mirada pérdida en el aparente cielo. Ninguno presentaba herida alguna, pero su mirada apagada significaba que algo había pasado.

-Mmm - una voz desconocida se escuchó en el aire - Y ahora ¿Cómo los saco de ese trance? - el tono de su voz determinaba que era una mujer.

Desde hace cuatro días, en el mundo real, que los dos están así… y eso en serio le preocupaba.

-… ¡Ya se! - la sonrisa en su rostro demostraba que algo se le había ocurrido… aunque esa sonrisa no era nada santa.

Se alejó de ambos preparando la idea que tuvo para despertarlos… por un rato siguieron así, sin mostrar indicios de levantarse ni nada… hasta que….

-Ise/Vali - dos voces muy conocidas para ambos se escucharon en ese infinito espacio blanco.

Aun en ese estado de "Zombie", lograron reconocerlas… levantaron sus torsos, quedando sentados, y giraron sus cabezas hacia donde venía la voz… el problema es que segundos después salieron volando víctimas de una hemorragia nasal.

Y es comprensible… cuando todas las chicas de tu harem (las que están oficialmente y las que faltan) se encuentran desnudas en poses… nada santas, para nada santas…

-Yo esperaba otro tipo de reacción… - murmuro la mujer culpable de la escena.

Con solo mover su mano, las chicas desaparecieron como si fueran polvo en el viento… su vista se desvió de donde antes se encontraban las chicas a donde ahora se encuentran los gemelos aturdidos por la escena.

-Que mal… les falta pasar más tiempo con la familia.

Tuvo que pasar unos diez minutos esperando a que los jóvenes volvieran a reaccionar, esta vez de forma más natural.

-¡¿Qué paso?! - ambos se levantaron de golpe, y debido a lo apresurados que fueron, se golpearon - ¡AY!

-¿Qué mierda paso? Recuerdo que nos íbamos a enfrentar a la Facción de los Héroes… y a los dos segundos veo a las chicas desnudas… - Issei trato de encontrar un sentido a lo ocurrido recientemente… si hermano lo intentaba igual pero fue el primero que no estaban solos, y sus ojos se abrieron enormemente.

-Que malo eres Issei, y yo que pensé que les gustaría mi regalo - esa voz… los ojos de Issei se abrieron como los de Vali y fijo su mirada en donde se producía la voz.

Las lágrimas salieron de los ojos de ambos… sus cuerpos temblaban de la felicidad que les inundaba… no podían creer lo que estaban viendo…

-¿Mama? - la mujer les regalo una enorme sonrisa mientras abría sus brazos a los costados

-Sí, hijos… vengan acá - sí, Samantha Elix había vuelto a aparecer frente a ambos.

(N/A: para una mejor referencia, imagínenla como Irisviel von Einzberg de Fate, más en específico su forma Dess of Heaven de Fate Grand Order.)

Ni cortos ni perezosos, los gemelos corrieron a abrazar a su madre… es cierto que el momento que pasaron juntos fue muy corto, siendo ese tiempo el transcurrido entre sus nacimientos y la muerte de su madre, y cuando les desbloqueo el Imperial Drive durante la batalla con Loki, pero aun así, era la mujer que les dio la vida y perdió la suya por ellos.

Los gemelos abrazaron con fuerza a su madre biológica, quien no tardo nada en devolverlo con la misma fuerza.

-¡Mis pequeños, no pude decirles esto la última vez, pero como han crecido! - exclamo Samantha levantando ligeramente a sus hijos y dando una vuelta con ellos… una escena bizarra, pero no era como si esa familia fuera normal.

Los tres se soltaron, pero sin dejar de verse con sonrisas en sus caras.

-Aun me acuerdo cuando eran solo unos recién nacidos… ¡Eran tan lindos que daban ganas de comerlos a besos! - Samantha se puso en medio de ambos y acerco sus caras a la suya, frotando sus mejillas con la de sus hijos.

-Mama - susurraron estos algo apenados, pero felices.

-Por cierto ¿Les gusto mi regalo? - la sonrisa pícara de su madre dejo a ambos confundidos…

-¿Qué rega… ¡! - Vali fue el primero en darse cuenta - ¡¿Fuiste tú?! - grito señalándola acusatoriamente.

-¿Qué pasa? - susurró Issei al oído de su hermano.

-Fue ella quien mostro esa imagen de nuestras chicas en… esas posiciones - respondió el apenado Vali logrando que Issei lo captara.

-¡¿En serio fuiste tú?! - haciendo lo mismo que su hermano y apuntando a Samantha que solo se reía divertida por sus reacciones.

-Jejeje… ¿Acaso no les gusto? - la sonrisa picarona de Samantha solo avergonzó más a los gemelos, pero ninguno lo negó - Eso pensé… y si se lo preguntan es fácil crear lo que quieras en este lugar.

-Por cierto… ¿Qué es este lugar? - Issei inspecciono el espacio donde se encontraban… el que sea enteramente blanco no le auguraba nada bueno.

-Mmm… sería algo así como un Limbo interno… - la respuesta dejo de piedra a los jóvenes - Solo se puede acceder por medio de una experiencia cercana a la muerte, y aquellos que lo logran difícilmente recuerdan sí estuvieron aquí.

-P-Pero, ¿Cómo lle… ¡! - la pregunta de Issei se detuvo abruptamente cuando su cabeza empezó a dolerle, al igual que la de Vali.

A sus cabezas comenzaron a llegar recuerdos… recuerdos de antes de despertar en ese lugar.

Flashback:

Nadie podía creer lo que ocurría frente a sus ojos… hace poco estaban por desatar una mortal y posiblemente legendaria batalla entre ellos… pero esa voz los detuvo a todos.

Fueron varios los que reconocieron la voz… lo que hacía más inverosímil lo que pasaba… se supone que el portador de dicha voz estaba muerto.

-¡¿Cómo estas vivo, Shalba?! - grito Issei al ver al descendiente del Maou Beelzebub.

Shalba solo loes sonreía… el demonio les estaba dando una sonrisa arrogante mientras sostenía a un conocido niño en brazos.

-¡Leonardo! - grito Cao Cao al reconocer a su subordinado más joven.

-Yo que tú no me movería… no quisiera que algo malo le pasara al pequeño - un círculo mágico apareció en la palma de Shalba y apunto a Leonardo ante su aterrada mirada.

Godou, Cao Cao, Issei y Vali vieron furiosos al demonio… unos por amenazar al más joven de sus compañeros y los otros por amenazar a un niño… aun cuando es del enemigo, ninguno de los dos se atrevería a matarlo o amenazarlo de esa manera.

Los demás compañeros solo sonrieron al ver el plan ejecutarse correctamente… todos asintieron a George para que los vaya sacando con su niebla.

-Espérame, yo tengo cosas que arreglar con Bulat - le susurro Aquiles al portador de la Dimension Lost.

-¿Qué quieres Shalba? - Vali pregunto de forma cautelosa… con el niño tomado como rehén, no podía hacer muchas cosas.

-Solo que el Inframundo que rechazo nuestro liderazgo sufra por ello - con esas palabras, el circulo en su palma brillo, sacándole un alarido de dolor al pequeño.

-¡Leonardo! - Cao Cao, Godou y las esposas de este último gritaron aterrados al ver al pequeño sufrir… los demás lo ignoraban mientras escapaban en la niebla.

-Estoy seguro que reconoces este hechizo Sekiryuutei… ¡Es el mismo que uso Raiser Phoenix en Rias Gremory! - la declaración de Shalba dejo helado a Issei - Solo que usado en sentido inverso… si bien su personalidad no cambiara, le estoy dando con este hechizo parte de mi poder amplificado por la Serpiente de Ophis - los ojos del castaño se volvieron negros completamente - A eso le agrego un hechizo que amplifica exponencialmente el dolor… y tenemos lo necesario para forzar un Balance Breaker.

Los gemelos, el Campione y el portador de la True Longinus se quedaron viendo con furia a Shalba… el bastardo solo les regresó una sonrisa arrogante y altiva, como si fuera un tirano viendo como la "peste" intenta atacarlo pero no pueden, y disfruta de ello.

Detrás de Shalba, se comenzaron a formar varias criaturas como las creadas por el Anihilation Maker… pero estas eran muchísimo más grandes.

Al mismo tiempo, círculos mágicos aparecieron debajo de las criaturas, comenzando a tele transportarlos.

-¡¿Planeas soltarlos en el Inframundo?! - grito el castaño entendiendo el plan… planeaba soltar esos monstruos para desatar el apocalipsis en el Inframundo.

-¡Por supuesto que sí! ¡Y estaré en primera fila para ver su destrucción! - la sonrisa psicópata en su rostro era enorme.

-¡Maldito! - Cao Cao se tele transporto detrás de él, con su lanza lista para rebanarle el cuello y rescatar a Leonardo.

Pero el castaño previno eso, así que se agacho poniendo a Leonardo en la línea de la lanza sagrada… al ver eso, Cao Cao se detuvo justo antes de tocar a Leonardo, pero recibió un impacto de energía demoniaca de parte de Shalba, que lo envió contra otro edificio.

Una espada negra azabache caía verticalmente con el objetivo de partirle el cráneo de un tajo… pero de nuevo uso a Leonardo como escudo, deteniendo la espada, y golpeo a Godou en el estómago, alejándolo.

Issei y Vali aparecieron a los costados, con sus técnicas firma listas… sin embargo, Shalba repitió lo de antes y volvió a usar al niño como su escudo personal… ambos gemelos gruñeron antes de cancelar sus ataques y bloquear una patada giratoria de Shalba.

-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡Vengan por mí, bastardos! - Shalba saco sus alas y se llevó a Leonardo con el hasta la cima del edificio más grande.

Sin pensarlo mucho, Cao Cao salió del edificio y uso el orbe que le permitía levitar, Godou uso un hechizo enseñado por Erika, el cual era aparentemente usar círculos mágicos como trampolines… los gemelos sacaron sus alas y alzaron vuelo directo a donde estaba Shalba.

Las esposas de Godou estaban por seguirlos, pero una misteriosa niebla las cubrió antes de que pudieran hacer un movimiento… ni siquiera Athena podría con la Dimension Lost.

Sus familiares estaban por seguirlos, pero el sorpresivo ataque de un dragón hecho de espadas, misiles y una ráfaga acompañada por hielo los detuvo y envió contra el edificio que antes funcionaba como base.

Bulat estuvo a punto de moverse, pero se congelo cuando sintió su armadura ser perforada y su carne atravesada.

-A-A-Aquiles - susurro al ver como su ex alumno lo veía con una sonrisa despiadada y una desbordante felicidad en sus ojos.

-No me culpes sensei, cúlpate por volverte un ser sobrenatural - dijo este mientras lo empujó con fuerza y se lo llevo contra otro edificio.

Con los gemelos y más cerca Cao Cao y Godou, llegaron a donde fue Shalba… el mencionado los miraba con aquella sonrisa burlona y arrogante mientras veía como las criaturas desaparecían en esos círculos mágicos.

-Sabía que vendrían… tienen una cierta debilidad por los niños - adivino Shalba aumentando su sonrisa… era obvio si se veía que Issei adopto sin titubear tres niñas y como actuaban con esos asquerosos niños demonios en sus conferencias y eventos.

-¿Y? ¿Crees que con eso nos vencerás? - pregunto alerta Vali… no debían confiarse con él, o eso le decían sus instintos de supervivencia.

Godou y Cao Cao aterrizaron detrás, posicionándose después a los costados de ambos dragones… puede que hace solo unos minutos eran enemigos, pero ahora tenían un enemigo en común.

-No… ¡Los venceré así! - Shalba arrojo a Leonardo hacia los cuatro jóvenes… el pobre niño estaba en shock luego de haber sido obligado a entrar en Balance Breaker.

Al lado del demonio, muchos círculos mágicos aparecieron, saliendo de ellos flechas disparadas a gran velocidad, en dirección al niño.

Cao Cao y Godou vieron aterrados el ataque… sin perder tiempo, ya estaban listos en menos de un micro segundo para salvar a Leonardo… pero alguien más se les adelanto.

TRACK

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Los ojos de ambos se abrieron al ver como Issei y Vali, que reaccionaron más rápido, se movieron extremadamente rápido y recibieron el ataque por Leonardo.

-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA SABIA QUE SERIAN LO BASTANTE ESTUPIDOS COMO PARA SALVAR A SU ENEMIGO SI ES UN NIÑO! - rugió Shalba siguiendo con su carcajada.

Los gemelos vieron a Shalba con enojo, aun con flechas incrustadas en ellos… pero antes de siquiera moverse, los ojos de ambos se abrieron de la impresión al sentir un extremadamente enorme dolor recorriendo cada célula de sus cuerpos.

-¡AAAAAAAHHHHHH! - ambos se encorvaron, pero por puro orgullo no se arrodillaron.

El Campione y el portador de la True Longinus, quienes estaban retirando a Leonardo, abrieron sus ojos al ver como las venas en los cuerpos del albino y el pelinegro se marcaba con exageración. Los gritos de ambos eran acompañados por heridas que surgían de varias partes de sus cuerpos.

-¿Qué tal? ¿Les gusto mis flechas cubiertas con sangre de Samael? - la sonrisa burlona de Shalba los sacaba de quicio, pero con ese dolor se les dificultaba moverse.

El Campione giro su rostro para ver a Cao Cao que sostenía a Leonardo, quien hacía lo mismo… ambos se pusieron serios y asintieron, les iban a pagar la deuda por salvar a Leonardo.

Pero antes de poder moverse, una niebla los cubrió a ambos.

-¡No! ¡Espera, Geor… - la niebla los cubrió y desaparecieron… y con ellos lo que mantenía esta barrera dimensional.

El lugar comenzaba a desmoronarse, mientras Shalba se les acercaba con una espada medieval listo para decapitarlos, o torturarlos un largo rato.

Pero, haciendo uso de las fuerzas que le quedaban, Issei poso una mano en el hombro de su hermano, mientras otra mano la ponía sobre su corazón. Shalba vio extrañado eso, o al menos hasta que reconoció el símbolo, pero era tarde.

-[Omega Force] - usando su habilidad de borrado, logro disminuir los efectos del veneno mata dragones.

Los gemelos se levantaron lentamente… aun que Issei logro disminuir el efecto, el dolor persistía.

-Jajajajajajaja, solo quédense quietos, para así en su muerte tendrán algo de honor - se mofo Shalba balanceando su espada.

-¿Crees que… nos dejaremos… asesinar? - dijo Vali con dificultad, posando una mano en el hombro de Issei y otra en su pecho- [Alpha… Force]

El símbolo brilló mientras la energía de ambos se recuperaba lo suficiente.

-¿En serio creen que me voy a asustar? - se burló el demonio arto de este chiste según el… se disponía a acabarlo cuando noto algo debajo de él… era un círculo mágico con el símbolo del Sekiryuutei.

-¿Sabes… algo? - Shalba regreso su atención al pelinegro, no era como si ese círculo mágico representara un problema - La arrogancia… es el peor enemigo… [Cadenas del Cocytus]

A esas palabras, les siguieron muchas cadenas que atraparon al castaño, que de paso le congelaban.

-¡¿Qué diablos?! - Shalba se veía visiblemente sorprendido… no esperaba que sea una especie de trampa, pensó que ellos solo atacaban a puro poder destructivo.

-Te lo acabamos de decir… la arrogancia no es buena - Shalba giro su cabeza, con enojo emanando de sus ojos… solo para congelarse al ver como ambos gemelos cargaban su ataque conjunto.

-[Rugido… de los… Dragones… Gemelos] - ambos lanzaron el ataque en dirección del demonio… si bien no era tan poderoso como el usado contra Mordred, era lo suficientemente fuerte como para erradicar a Shalba.

-No, no, no, no, no, no, NO, No, NO, NO, NO - gritaba mientras el ataque lo consumía, generando una explosión que mando a volar a los gemelos.

-Jejeje, parece que de esta no salimos… - dijo Issei mientras caía al suelo que desapareció… ya ni fuerzas tenia para volar.

-De seguro las chicas nos mataran por esto - se burló Vali.

-{Vamos, vamos, vamos, no se pueden rendir ahora}

-[Es verdad compañero, eres el Sekiryuutei más fuerte de todos, no te dejes caer tan fácilmente]

Ambos Dragones Celestiales intentaban animar a sus compañeros para que no mueran… los anteriores portadores también lo intentaban, pero…

-P-P-Perdón Draig, p-pero no s-siento m-mi c-cuerpo.

-A-Así q-que hasta a-aquí llegamos.

Ambos caían al vacío ahora, sin intentar frenar o volar… ambos cerraban sus ojos, resignándose a la muerte al no tener una forma de salvarse… el único arrepentimiento que tenían era no poder volver con ellas…

Fin del flashback:

-Y-Ya lo recuerdo - dijo Issei dejando de sujetarse la cabeza.

-Así que estamos muertos… - las palabras de Vali no fueron una pregunta, sino una afirmación.

Sin embargo, Samantha negó con la cabeza - Como dije, tuvieron una experiencia cercana a la muerte, lo que significa que alguien los salvo… - esas palabras trajeron de nuevo la atención de ambos, quedándose viendo extrañados - No sé si ya pasaba por ahí o si ustedes dos tienen un nivel de suerte extremadamente alto, pero su tío Gran Rojo los recogió a ambos y trajo a Sun Wukong para que les extraiga el veneno… sus familiares se quedaron junto a ustedes y su padre igual, completamente nervioso jijiji - Samantha rio un poco… para ella siempre era gracioso ver a su esposo en ese estado.

-Ahhh - ambos entendieron todo y solo se relajaron… hasta que se dieron cuenta de algo importante - Espera, ¿Entonces cómo es que estas aquí? - increíblemente, ambos tuvieron una sincronización perfecta.

-¿Eh? ¿No lo recuerdan? - la albina se acercó más a ellos y piso un dedo en la zona del centro del pecho de cada uno - Dije que siempre estaría aquí… literalmente.

La madre soltó una risita al ver las caras desencajadas y por completo confusas de sus hijos… pero después de 5 minutos y que no cambiaran, decidió explicarlo mejor.

-Mi alma fue dividida en tres, y esas tres partes se repartieron entre ustedes y su padre… cada uno tiene un tercio de mi - explico Samantha… no solucionando nada, solo generando más preguntas.

-¡Espera, espera, espera! ¡¿Cómo es eso de que tu alma se dividió en tres?! ¡¿Pensamos que estarías en el Paraíso, según dijo papa?! - exclamo Issei jodidamente sorprendido y confundido… su hermano gemelo estaba en el mismo barco.

-Jejejeje, esa fue una mentirita que le dije que les contara… - ninguno sabía si eso podía definirse como "mentirita" - Yo le pedí que me dividiera en tres, así podría estar siempre con ustedes… y no viéndolos desde un pozo en un aburrido lugar lleno de nubes… estar dentro de ustedes fue mucho mejor… - Issei y Vali se miraban entre ellos, como pensando cómo reaccionar a eso.

Se acababan de reencontrar con su madre, hasta ahí todo bien… recordaron casi morir a manos de un enemigo que creían muerto, nada nuevo… y se acababan de enterar de que el alma de su madre estuvo dentro de ellos siempre...

-Sinceramente, nuestra vida no es nada normal… pero esto es pasarse de la raya - comento Vali sujetándose la frente… esto era algo difícil de digerir.

-¿Quién quiere una vida normal? - su madre se encogió de hombros y saco la lengua de forma juguetona.

-Pero… ¿Exactamente como terminaste dentro nuestro?... Y ahora que me doy cuenta ¿Dónde están Draig y Albion? - pregunto Issei viendo a todos lados, buscando a sus compañeros.

-Mientras el viejo mono (El aludido estornudo sin saber la razón) los curaba, Draig y Albion se quedaron junto a Ascalon y Ouryuken y los anteriores portadores… el shock de ser partidas fue demasiado y siguen débiles, pero consientes… al menos no terminaron dividiéndose en diferentes personalidades como Excaliburn - explico con la mayor naturalidad posible… en esa rara combinación de palabras.

-¿Y cómo sabes sobre las múltiples personalidades de Excaliburn?

-Elemental querido… tu padre me enseño muchas cosas, y yo a él también le enseñe muuuuuuucho- la risita que soltó no fue nada santa… y ambos gemelos luchaban desesperadamente para no quedar traumados - Bueno… el cómo termine dentro de ustedes… para explicar eso, tendré que contarles una historia.

-¿Una historia? - ambos gemelos sonrieron un poco… intuían cual iba a ser esa historia.

-Si… la historia de cómo conocí a su padre y como nacieron ustedes - la mirada de Samantha se dirigió al blanco "cielo", recordando aquellos lejanos días con felicidad… uno de los mejores días de su vida.

Flashback:

-Este es el peor día de mi vida - se quejó una joven, y en extremo, bella albina de ojos azules, posando su mentón en la mesa con una mirada dirigida al vacío…

Dicha joven, que no parece mayor de 25, se encontraba en un café dentro de la Sociedad de Dragón Partner… la mayoría que la veía no le prestaba atención, ya acostumbrados a que este en esa actitud…

-No puede ser tan malo - dijo una voz femenina al lado izquierdo… dicha voz venia de una conocida peliazul dragona de gran poder, que tenía un vaso con jugo en su mano.

-Falle mi 15avo intento de invocar a mi compañero… y en frente de casi todo el clan, y después de jactarme que esta vez lo conseguirá y seria asombroso - esas palabras dejaron sin respuesta a la peliazul… eso si debió ser el golpe más duro que recibió.

-¿Es peor que cuando lo intentaste desnuda? - comento una voz a su derecha… viniendo de una pelinaranja que degustaba su café.

-Mucho, mucho peor…

-Anímate, tienes 6 meses antes de tu último intento… debes poder encontrar a tu compañero en ese tiempo - trato de animar la pelinaranja mientras la peliazul le daba palmaditas en su espalda.

-Gracias, Tiamat, Laury…

Ambas le sonrieron a Samantha… se habían conocido por casualidad cuando la albina iba buscando dragones, con la esperanza que halle a su destinado compañero… tristemente, ninguna de las dos era la destinada, pero aun así se hicieron muy amigas de la mujer que las veía como personas en vez de armas, que las trato como iguales en vez de monstruos o seres que deberían venerarse o temerse... algo que de hecho las sorprendió es que parecía que podía llevarse bien con cualquier dragón, pero ninguno parecía ser su compañero.

Samantha bebió un poco de café - Puag, no sé cómo puedes beber esto Laury.

-Estoy con Samantha, no sé cómo soportas el café - Tiamat apoyo a su amiga mientras bebía de su agua.

-Ustedes se lo pierden - comento Laury volviendo a beber un poco de su te - Pero dinos Samy, ¿Cómo buscaras ahora a tu compañero? - pregunto Laury.

Era necesario que la persona conociera al futuro compañero para la invocación, era una forma de forjar un lazo antes de que forme el pacto.

-No se… además de que será mi última oportunidad - ambas dragonas escupieron sus bebidas ante la información reciente - Si no lo logro, dejare de ser la heredera y le darán el título a Aizen… - Samantha suspiro cansada.

Aizen Elix… su hermano menor… alguien que nació con no solo un gran talento mágico, sino que logro conseguir a su compañero en el primer intento, algo extremadamente difícil de lograr. Muy diferente de ella, que no posee talento mágico y todavía no consigue encontrar a su compañero.

-Además de que aparentemente me empezaran a buscar marido…

-Bueno… ¿no estas ya en edad de casarte y formar una familia? - pregunto Tiamat ganando una mirada entre enojada y burlona.

-Lo dice una vieja de miles de años, que el único dragón que le intereso la termino rechazando de una forma original - la burla de Samantha hiso que una ceja de Tiamat temblara… le hiso recordar cuando se había interesado en Draig y le propuso que si recuperaba sus riquezas, sería su pareja… desafortunadamente, el Dragón Celestial Rojo prefirió luchar contra Albion y ella termino recuperando sus riquezas, y de paso odiando a dicho dragón - Y hablando de familia… ¿Cuándo piensan tener hijos?

-Yo seguiré esperando a aquel dragón de escamas blancas…

-Sigo sin entender ese fetiche con que sus escamas deben ser blancas - Tiamat miro de forma extraña a Laury, quien le devolvió una mirada enojada.

-Como decía, seguiré esperándolo y tener una familia con el - termino Laury volviendo a beber de su café antes de que se enfrié.

-… Veo que no cambias - Samantha no sabía bien que pensar… era o obstinada o algo romántica… pero no podía negar que eso también quería - ¿Y tú Tiamat?

-¿Qué crees? No hay ningún macho que me interese y si bien es buena idea el adoptar, todos los niños o bebes lloran en mi presencia - la Reina Dragón Karma del Caos dejo caer su frente en la mesa, suspirando derrotada.

-Eso es algo irónico dado que eres la madre de todo en la mitología mesopotámica - Laury se burló de la dragona peliazul, logrando que esta gruñera más…

-No me lo recuerdes… sigo sin entender de donde salió esa idea - se quejó Tiamat… jura que cuando se encuentre con el mal nacido lo descuartizaría, aunque era probable que ya estuviera muerto.

-No te amargues… ¿No quieren hacer algo? Para subir lo ánimos - propuso la pelinaranja, aunque sabía bien que quería hacer Samantha.

Era bien conocido que a Samantha le gustaba espiar cuando alguien se cambiaba… si había algo en que superaba a los demás en su familia, era que es un poco más pervertida que los demás, lo que ya es decir mucho. Ellas la acompañaban para subirle el ánimo cada vez que lo necesitaban, hasta se divertían cuando tenían que salir corriendo.

Era una tradición en la Sociedad… si se pilla a alguien espiando, se deberá castigarlo golpeándolo con unas espadas de madera… si lo atrapan. Era una tradición rara, pero como a nadie le molestaban que los espíen, servía para mejorar físicamente… en palabras del creador de dicha tradición "¿Quién no mejoraría su resistencia si tuviera que huir de muchas personas armadas con espadas de madera?"

-No gracias - ambas dragonas vieron sorprendidas a su amiga humana - Iré a mi santuario si me necesitan - aunque no lo demostró, su voz sonó algo apagada, aun con sus intentos de animarla.

Samatha se levantó, pago su café sin terminar y se marchó… ambas suspiraron al ver como su amiga se iba a paso lento.

-Necesitaremos un milagro para que mejore… o un hombre - dijo Tiamat pensativa… lo último lo dijo porque normalmente, un interés amoroso suele ser buen incentivo.

-Buena suerte con eso último… debes buscar un hombre que no la vea como un objeto, y que la acepte con todo, su perversión y su nulo talento mágico - las palabras de Laury bajaron los ánimos de Tiamat, así como los suyos propios… Samantha estuvo en algunas relaciones, pero su ojo para los hombres no era el mejor, por decir poco… todos buscaban tenerla por su relación con los jefes, su cuerpo solamente o porque creen que tiene un gran talento mágico… todas esas veces terminaron con los pobres diablos huyendo de unas furiosas Tiamat, Laury y Samantha, esta última con espada, tijeras o martillo en mano, lo que había a su alcance.

Ambas siguieron bebiendo sus respectivas bebidas mientras pensaban como ayudar a su amiga… sin saber que alguien ya lo haría.

En otro lugar:

-Valla, la Sociedad de Dragon Partner no ha cambiado casi nada, exceptuando los nuevos establecimientos - pensaba un hombre joven de cabello negro y ojos rojos, vistiendo una remera de manga corta negra con el logotipo de un tigre, y sobre ella una chaqueta de cuero negra también. Usaba unos jeans y zapatillas negras… no era otro más que Bahamut.

(N/A: para una mejor idea, imagínense a Kiritsugu Emiya de Fate Zero, peor con ojos rojo)

Acababa de terminar su reunión con el actual líder Yamamoto… en serio debía visitar este lugar más seguido, se sorprendió al ver al pequeño Yamamoto, que recordaba como un pequeño niño hiperactivo, como un anciano con larga barba.

Ahora paseaba por el complejo hogar de Yamamoto… por lo que se enteró, el viejo tenía una gran familia compuesta de cuatro hijos… tres ya los conoció, el loco Kempachi que quiso tener una lucha con él, el frio Aizen que era calculador y con gran talento y la joven Anna… al parecer aún faltaba una hija pero no se encontraba ahora, pero no se molestó.

Aunque el que Yamamoto se viera ligeramente decepcionado era algo que le intrigo mucho, pero no profundizo en ello… solo se dispuso a caminar por la casa, hasta que llego al sector de los altares.

En este lugar, cada persona tenía su propio altar, grande o pequeño, donde se adoraban a los cuatro Dioses Dragón… cuando se fundó la Sociedad, él dijo que no era necesario, pero el primer líder dijo que era para mostrar su gratitud con el Dios que les ayudo cuando las demás Facciones los dejaron de lado.

Dejando ese recuerdo de lado, se puso a ver los distintos altares de los hijos de Yamamoto, todos alineados de mayor a menor… el de Kenpachi parecía más bien un dojo, seguramente entrenaba para mostrar sus respetos con su espíritu de lucha… definitivamente le agradaba ese sujeto.

El de Aizen era completamente ordenado… sin una mata de polvo o suciedad, todo impecable… algo que iba bien con su propia actitud… el ultimo era el de Anna, el cual en si era normal como cualquier otro, tal vez porque la chica no se destaca en algo en específico.

Pero el que más le llamo la atención fue el que se encontraba entre el de Kempachi y Aizen… el que supuestamente le pertenece a la primera hija de Yamamoto y Rangiku… este se encontraba abierto, como lo demostraba la puerta corrediza abierta, por lo que alguien debía estar rindiendo oraciones a él y sus demás hermanos.

Sin pensarlo mucho entro al altar… el altar era como el de los otros cuatro, grande como una habitación… se encontraba limpio y ordenado, pero no tan meticuloso como el de Aizen… pero sin duda hubo algo que destaco del resto.

En dicho altar habían cuatro estatuas… una era roja, que tenía la forma de un dragón de forma occidental, otro era purpura con la forma de otro dragón occidental, solo que este era más delgado lo que significaba que era una dragona, otro era la estatua de un negro claro de un dragón parado en sus dos patas con siete cabezas, y el ultimo de un dragón negro parado en sus dos patas…

Eran Gran Rojo, Ophis Ouroboros, Trihexa y el en ese orden… pero lo que le llamo la atención al Dios Dragón fue algo muy peculiar… las estatuas de Ophis, Gran Rojo y Trihexa no tenían velas encendidas.

Eso era por demás extraño… pero su atención la tenía ahora la mujer de largo cabello blanco que oraba a su estatua, con varias velas encendidas.

Se acercó lentamente sin hacer ruido… no quería sacarla de sus oraciones… sin embargo, la mujer sintió su presencia…

-Si buscas sorprenderme, te aviso que si en algo soy muy buena, es en sentir presencias - aviso la mujer dejando sus oraciones, riendo un poco al sentir como el intruso se detenía súbitamente.

Bahamut se encontraba sorprendido… normalmente no era fácil detectarlo cuando se lo proponía. Eso demuestra que las habilidades sensoriales de la chica eran buenas.

-Perdón, es que pasaba por aquí y vi el santuario abierto, y me gano la curiosidad - el poder que emanaba su voz sorprendió a Samantha, pero aun así no lo demostró…

-Debe ser un buen amigo de papa para que puedas pasearte por el complejo sin problemas.

-Se podría decir que soy un viejo amigo de la familia

-Pero si no pareces tan viejo - la albina soltó una risita ante su propio comentario, el cual también divirtió un poco al dragón.

Sinceramente estaba sorprendido y extrañado… no llevaba más de un minuto de conocerla y ya le caía bien… ¿será que tiene un carisma natural para con los dragones?

Pero su atención cambio al hecho que lo atrajo para empezar - Dime, ¿Por qué solo le rezas a este Dios Dragón?

No es que le moleste, era solo curiosidad por saber aquel motivo por el que ella solo le oraba a él…

-Porque él, además de poder ser poderoso y sanguinario, también es el que más piedad tiene de los cuatro, y fue el único que actuó al enterarse de lo que le hacían a su Facción. Para mí, él es el único Dios Dragón que merece ser honrado - las palabras dichas por Samantha, más la oportuna luz del sol que se filtraba por la puerta abierta y que hacia brillar su cabello blanco, le dio una imagen que dejaba en ridículo a cualquier diosa que conoció… esa bella sonrisa, esa mirada de respeto y admiración, en aquella posición de rezo…

Podía notarlo… cada mujer que conoció solo decían palabras iguales solo para aumentar su prestigio de estar con un Dios Dragón o por su sangre… pero ella… no sentía nada como eso en ella… solo aquella gran admiración hacia el…

Algo imposible paso, algo que de seguro cualquier Dios pagaría una inconmensurable suma de dinero por ver… por primera vez, en toda su laaaaaaaaaaaaaaaaarga existencia… Bahamut estaba sonrojado al ver tal belleza…

Por alguna razón, los líderes de las Facciones sintieron que se perdieron algo que solo ocurría una vez en la vida.

Bahamut sacudió su cabeza, buscando ahuyentar el sonrojo que tenía - Se ve que lo admiras mucho - lo logro, aunque aún se veía un poco.

La albina solo asintió - Si, es un gran modelo a seguir… y me gustaría conocerlo alguna vez, ¡Siempre me gusta conocer dragones nuevos y hacerme amiga de ellos! - Bahamut soltó una risita al ver ese brillo en los ojos de Samantha… si solo supiera.

La albina presento sus últimas oraciones y se levantó - Fue bueno conocerlo señor, pero tengo que irme a entrenar - un leve tono de depresión se filtró por su voz… y eso no le gusto.

-Si quieres puedo ir contigo - Samantha se le quedo viendo curiosa - Resulta que tengo un amplio conocimiento sobre diversos entrenamientos, incluyendo magia, así que puedo enseñarte - ofreció el dragón dejando pensativa a la chica.

-No lo sé… ¿Cómo sé que no eres un sujeto que de seguro se aprovechara de mí y me violara? - Samantha se protegió su cuerpo, de forma muy erótica, de Bahamut… otro sonrojo surgió en las mejillas del Dios Dragón mientras Samantha soltaba una risita al notarlo.

-¡No soy así! Solo quiero ayudarte… si, nos acabamos de conocer pero puedes confiar en mí que no pienso aprovecharme de ti - Bahamut llevo una mano a su corazón y la otra la levanto, jurando por su palabra - Y no me llames señor… me hace sentir viejo - Samantha soltó otra risa ante ese mal chiste, aunque ella no lo sabía.

-¿Y cómo debo llamarlo? - Bahamut se puso a pensar rápidamente un nombre… y recordó justo uno que le gusto de la cultura japonesa.

-Llámame… Issei.

Seis meses después:

Con total honestidad, Samantha puede decir que conocer a Issei fue una de las mejores cosas que le paso en la vida…

Desde ese día, Issei ha estado visitándola diariamente, ayudándola con sus entrenamientos en la magia… había sido sorprendente que no se decepcionara de su nula habilidad mágica… eso sí, se rio porque le parecían tiernos los pucheros que hacia cuando no les salían.

A pesar de no hacer muchos avances, ahora si le salían mejor algunos hechizos… para ella eso si era mucho avance.

Cada día que pasaba, Issei le caía cada vez mejor… con él podía hablar sobre sus problemas libremente… no es como si no pudiera con sus amigas, pero Issei proporcionaba más sabiduría que ellas, algo que aún no entendía cómo era posible…

Pero no sol ose la pasaron entrenando, sino que también la llevaba a otros lugares del planeta a pasear un rato… en serio que tenía que aprender a hacer círculos de transporte.

También le era muy gracioso verlo sonrojado cuando hacia un chiste subido de tono, o alguna pose en particular a propósito… cualquier otro hombre, o se hubiera decepcionado de ella por sus pobres habilidades, o se hubiera aprovechado de ella, aunque su actitud no ayudaba con lo último.

Issei en definitiva capto cada vez más el interés de Samantha… o al menos hasta hace un mes, cuando ella le dijo en chiste que tal vez algún día formarían una familia… y él dijo:

-Si es contigo, entonces no me importaría tener que enfrentar a todos los seres del mundo para tener una familia… eres alguien que, a pesar de sus fallas y defectos, vives con ellos y tratas de mejorar constantemente, sin dejar de intentarlo aun si caes… si, eres mala en la magia y una pervertida consumada, pero posees una fuerte voluntad y deseo de superar tus propias debilidades sin detenerte… eres en definitiva una mujer destinada a hacer grandes cosas, ya sea dentro de tu clan o fuera de él… no dejes que otros decidan por ti, se tu quien decida que hacer…

Nadie… absolutamente nadie le dijo algo así antes… desde ese día, sus sentimientos de amistad cambiaron… pero por ahora no podía decirle sobre ello, tenía una invocación en la que concentrarse.

Una lástima que Issei no pudiera acompañarlo a buscar dragones… hubiera sido divertido ir juntos.

Pero no era momento de pensar en ello, aunque ya lo hiso… en estos momentos estaba por intentar su último intento de convocar a su compañero.

La albina se encontraba en la colina ubicada en el centro de la Sociedad… era el lugar donde se convocaba al compañero por medio de un circulo de invocación blanco con símbolos con apariencia dragónico… en el interior se encontraban cinco círculos que giraban a la izquierda (dos) y a la derecha (otros dos) y el más pequeño no se movía.

Detrás de ella, se encontraban Yamamoto y Rangiku, acompañados por Kempachi, Anna, un sujeto muy guapo de cabello castaño y mirada serena, con una sonrisa encantadora, junto a la mayor parte de la Sociedad… además de también estar Tiamat y Laury. Ambas habían ido para darle el apoyo que Samantha necesitaba.

Para su tristeza, Issei no pudo ir… puede que no lo conozcan, pero Tiamat y Laury ya querían matarlo por no venir a tal momento para su amiga.

-Muy bien Samantha, esta es tu ultima oportunidad de invocar a tu compañero… espero que sepas lo que pasara si fallas - el tono de Yamamoto fue duro, pero también se notó un poco de tristeza.

Si fallaba, dejaría de ser la heredera, gracias a que Kempachi rechazó el puesto, y se tendría que casar con alguien en un matrimonio arreglado… al principio no le importaba la última, pero ahora era diferente.

Samantha se acercó al círculo y extendió su mano al frente, donde unas marcas iguales a las del círculo aparecieron. Su energía comenzó a emanar y a concentrarse en transferirse al círculo… ese era el papel de las marcas dragónico en su mano y el círculo, permitir la transferencia de energía y la localización de una firma igual.

Así es como funcionaba la invocación… primero se debía encontrar con el compañero, aunque era difícil dado que no sabías cual era… pero al encontrarse, las auras de ambos resuenan en sincronización, aunque ninguno de los dos lo sabe… lo que hacen las marcas es localizar una firma igual a la del invocador y transportar al portador de dicha energía a donde se encontraba el invocador.

El circulo tomo un color rojo mientras brillaba con cada vez más fuerza… Samantha inhalo algo de oxígeno, para después recitar unas palabras.

- Dragón perdido en el espacio, que la luz roja del destino te guie. Que los caminos de ambos se crucen para dar a luz un futuro juntos. Sin importar la adversidad, ambos permaneceremos unidos como uno solo. ¡Ven a mi, mi compañero! - el circulo de invocación brillo con más fuerza ante las últimas palabras de Samantha… el brillo era tal que algunos se cubrieron los ojos.

Casi todos veían con ansiedad el último intento de Samantha de convocar a un compañero… tristemente pasaban los minutos, pero nadie aparecía en el círculo.

-Es una pena Samantha - suspiro Yamamoto, con una mirada que mostraba tristeza y un toque de decepción.

Samantha fue capaz de escuchar esas palabras, pero no se detuvo, lo que hiso fue poner más poder en el círculo… es cierto que era un desastre con los hechizos, pero era quien tenía una de las mayores cantidades de poder dentro del Clan, solo igualada por Kempachi y Aizen.

-Por favor… ¡Por favor, que alguien, quien sea, responda! - grito mentalmente la albina.

Casi todos veían tristes el desesperado intento de Samantha de convocar a su compañero, con excepción de Aizen que solo negó manteniendo la sonrisa en su cara… pero todo eso se detuvo al ver que el circulo reacciono de forma extraña.

El brillo rojo, se había vuelto negro.

El cielo, antes azul y despejado, se llenó de nubes grises y el cielo se había vuelto tan negro como el círculo. Poderosas ráfagas de viento salieron del círculo, obligando a todos a aferrarse con fuerza al suelo… aunque algunos no pudieron sostenerse y fueron alejados muchos metros.

Samantha era la única no afectada, sin embargo, unas marcas se expandieron por todo su cuerpo… era el Modo Imperial, ¿Pero cómo? Se suponía que tendrían que tener una buena relación antes de que pase.

Un pilar de luz negra se elevó al cielo, donde las nubes comenzaron a arremolinarse… la energía era que se sentía era enorme, no había sentido nada así antes… pero, se le hacía familiar.

PAM

La energía exploto, generando una última y poderosa ráfaga de viento que mando esta vez a muchos más lejos, quedando solo Yamamoto, Rangiku, Kempachi, Aizen, Anna por agarrarse de Kempachi, Tiamat y Laury.

Una cortina de humo se levantó donde está el círculo de invocación, pero sin cubrir a Samantha.

-Respóndeme, ¿Acaso eres tu mi Master? - una voz fuerte y llena de poder de escucho entre el humo, donde se podía divisar una silueta - Siempre quise decir eso.

Con un movimiento de su mano, el humo se despejo por completo, dejando ver a un conocido pelinegro para Samantha y Yamamoto.

-¿Ise? - pregunto la albina extrañada, buscando por todos lados algo más…

-¿Y a quien más esperabas? - respondo con un tono divertido el pelinegro mientras Samantha revisaba incluso detrás de él.

-¿Bahamut? ¿Qué haces aquí? - pregunto Yamamoto acercándose con su familia después de salir de su sorpresa, dejando extrañada a Samantha.

-Hola mocoso… solo estaba descansando cuando un portal se abrió ante mí, y mis instintos me dijeron que entrara, así que lo hice y heme aquí - respondió el pelinegro.

Y no mentía… estaba en su casa descansando, triste por no poder ir a ver a Samantha, pero si lo hacía se revelaría quien era, y no quería que Samantha se entere todavía… le gustaba ser tratado como un igual por ella y no como un Dios. Peor de la nada, ese portal con símbolos dragonicos apareció… y como dijo, sus instintos le decían que entre, pero también tenía el presentimiento que era Samantha quien lo llamaba por ese portal, presentimiento correcto cuando escucho su voz llamando para que responda.

Y solo eso basto para lanzarse al portal y aparecer aquí.

Kempachi y Anna todavía no salían de su sorpresa, Aizen tenía una cara que demostraba que trataba de contener su furia, Tiamat y Laury seguían con sus quijadas colgando, y Rangiku junto a su marido tenían los ojos abiertos por completo y de forma exagerada al entender que paso… Samantha al fin pudo unir los puntos y entender algo…

-E-E-Espera, ¿T-T-Tu eres…? - Samantha miro temblando levemente a Bahamut, o como lo conocía antes Issei.

-Si… perdón por no decírtelo, pero me gustaba que me trataras como cualquier otra persona - Bahamut se rasco la nuca en un gesto de arrepentimiento y vergüenza… uno que saco de cuadro levemente a Yamamoto.

El cerebro de Samantha apenas pudo terminar de procesarlo todo cuando paso.

PUM

-¡¿Estas bien, Samantha?! - le pregunto Bahamut agarrándola… aunque el preguntar era inútil ya que esta desmayada.

Varios meses después:

Has vuelto a pasar 6 meses desde la invocación de Bahamut… y las cosas para Samantha no hicieron más que mejorar.

Primero el hecho de que su compañero resulto ser Bahamut, haciéndola la primera mujer, o mejor dicho la primera persona, en tener un Dios Dragón de compañero… aunque este le pidió que lo siga tratando como lo ha hecho los últimos 6 meses, que prefiere ser tratado así.

Pudo acceder al segundo nivel del Modo Imperial, desarrollando una armadura negra, algo reveladora en opinión de Bahamut, que permitía crear cañones que disparaban energía pura… y dado su nulo talento mágico, era la mejor arma que podía pedir.

Tiamat y Laury se habían arrodillado ante la pareja, pidiendo disculpas por haber pensado en golpearlo antes… Bahamut llego a pensar si en serio daba tanto miedo o si lo veían como otros dioses que por una pequeña burla causan un Armagedón.

Después de eso todo volvió a la normalidad, aunque ambas dragonas seguían tratando a Bahamut como Dios Dragón, aunque este les pedía que no lo hicieran.

También aprendió mucho mas de Bahamut entre charlas, como que existen dragones que desarrollan una habilidad o más, ya sea por herencia o por encontrar un motivo para romper sus propios límites… en su opinión se parece demasiado al requisito para un Balance Breaker de un Sacred Gear, aunque este le dijo que él fue el de la idea de ese requisito.

También que el crio en un inicio a Draig y Albion, los dos Dragones Celestiales, aunque no le salió muy bien que digamos… le conto como fue de fiesta con Odín cuando era joven, y actualmente con Thor… como normalmente es el que detiene las peleas infantiles de Ophis y Gran Rojo, bajando algo del respeto que les tenia… incluso le invito a comer en Asgard, bebiendo vino sacado de la casa de Dios.

También la llevo a conocer a Gran Rojo y Ophis… sinceramente, no se esperó que uno fuera un vago y la otra una loli con perfecta póker face… lo malo es que no pudo conocer a Trihexa, aunque Bahamut le dijo que estaba indispuesto…

Pero dejando eso de lado, en resumen… desde que descubrió quien es su amigo, este pudo actuar con mayor libertad… nunca espero que alguien de su categoría actuara como alguien normal, además de que no quería que le muestren el nivel de admiración y respeto que normalmente tendría una deidad, o al menos eso pensaba ella.

Su interés paso a amor en ese tiempo… encontrar a alguien como él, que veía más allá de su talento y no la viera como trofeo ya era difícil… solo esperaba que el sienta lo mismo.

En la actualidad ambos estaban caminando por el hogar del Clan Elix, regresando de una cita que tuvieron por la ciudad del Vaticano… pero, desde que salieron, la albina había notado una mirada algo insegura de Bahamut… eso le agarraba curiosidad ¿Qué podía poner así al Dios Dragón Supremo?

-¿Vamos a otro lado? - pregunto Samantha mientras veía a Bahamut.

-Sí, tengo el lugar perfecto… para decirte algo - Bahamut abrió un portal en frente de ellos, después de decir aquellas palabras.

Samantha por un momento se congelo… ¿Qué quiso decir con eso? Con algo de duda, entro al portal junto a Bahamut… solo para mirar con extrañeza el lugar donde estaban.

El piso de madera encerada, las cuatro estatuas donde una sola tiene velas encendidas… si, este era su santuario.

-Eto… ¿Qué hacemos en mi santuario? - pregunto extrañada la albina… no le molestaba, pero la curiosidad del por qué Bahamut decidió venir aquí es mucha.

El mencionado se encontraba dándole la espalda… movía sus manos de forma frenética buscando detener y aliviar sus nervios -Vamos Bahamut, te enfrentaste a los dioses, eres el ser más poderoso… ¡Deja de actuar como un mocoso y muestra tus huevos! - se dio ánimos mentalmente, sacando en el proceso una cajita de un portal dorado.

-Samantha… desde el primer momento que te vi, no pude sacarme de mi cabeza aquella imagen tuya diciendo esas cosas sobre mi… nadie además de mis hermanos me ha dicho algo similar en toda mi vida… - Samantha no decía nada… sentía que no debía interrumpirlo - Desde aquel momento quise saber más de ti, conocerte mejor… eres alguien algo torpe, mala con la magia y muy pervertida - la pobre sintió como puñales se clavaban en ella ante esas palabras, con excepción de la última - Pero… también eres decidida y con la voluntad para hacer temblar la tierra si quisieras… todo eso es lo que te hacen Samantha Elix… la mujer que amo - Bahamut se arrodillo ante, extendiendo la cajita que tenía abierta, revelando un anillo plateado con una gema de un color azul rey - Samantha, ¿Quisieras ser mi esposa?

La albina estaba petrificada en su lugar, sin poder creer lo que estaba escuchando… casi saltaba diciendo que SSSSSSSSIIIIIIIIIIII, de no ser por…

-KKKKKKKKKKKYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAA - ambos giraron sorprendidos hacia la puerta, donde una legión de mujeres, más la hermana y madre de Samantha, se encontraban viendo a la pareja con enormes sonrisas.

… Tal vez debieron cerrar la puerta.

Unos días después:

Si hay algo en lo que Rangiku era excepcional, era en esparcir un rumor a tal velocidad, que en tan solo dos días ya se tenía toda la boda.

No fue algo grande, ya que solo iría la familia y algunos invitados especiales… el problema era que dicha familia e invitados eran líderes de Facciones.

Terminaron yendo Gran Rojo, Ophis, Odín, Thor, Hades, Persefone, Shiva, Indra, Tiamat, Laury, Tannin, Yu-Long, Sun Wukong, Izanagi, Izanami, entre tantos otros.

Miguel fue el cura, ya que siendo un ángel el papel le venía como anillo al dedo.

Cuando anuncio que ya eran marido y mujer, la fiesta estallo… varias parejas bailando, algunos dioses burlándose un poco de Bahamut con que ahora estaba "atado", algunas mujeres felicitando a Samantha por haber "atrapado" a Bahamut, siendo que muchas lo intentaron y fallaron…

Pero eso no es lo que nos interesa, sino la conocida "luna de miel".

La pareja recién casada se encontraba en la casa secreta de Bahamut, lugar donde guarda tantas cosas que ya perdió la cuenta.

Lemon:

En la habitación extra grande de Bahamut, este se encontraba besando apasionadamente a su esposa.

-¿Estas segura? - pregunto este mientras agarraba la parte de atrás del vestido de novia de Samantha.

-Completamente~ - dijo ella mientras arrancaba la camisa de Bahamut.

Se volvieron a besar mientras sus ropas salían volando debido a ser arrancadas, dejando a ambos semi-desnudos… la lengua de ambos bailaban en sus bocas, explorando la boca del otro por turnos.

La pareja se recostó en la cama, con Bahamut arriba de Samantha… una de sus manos fue a su pecho derecho, masajeándolo lentamente, sacándole un gemido a Samantha.

-¿Te gusta? - con cuidado pero rápido, Bahamut retiro en ese pecho el sostén blanco que Samantha llevaba, y comenzó a jugar con su pezón rozado.

-Dos pueden jugar ese juego - Samantha se acercó al oído de Bahamut y sin esperar nada, mordió suavemente la oreja del mismo, pasando después a meter la lengua en su oído y jugar un poco.

Bahamut soltó un gemido ante el ataque de Samantha, pero n ose detuvo… con una mano pellizcó su pezón mientras que la otra descendía hacia la parte intima de la mujer.

Pero esta no lo dejo… cuando estaba por llegar, en un hábil movimiento, Samantha había intercambiado lugar con su esposo, estando ella arriba y el abajo.

-No no no, las damas vamos primero - Samantha descendió hasta la entrepierna de Bahamut, y con sus manos agarro el bóxer negro del mismo y tiro, revelando…

(Sonido de disco rayado):

-PARÁ - gritaron ambos gemelos cubriéndose las orejas, en un intento por no querer escuchar esa parte en específico.

-Pero si llegábamos a la mejor parte - se quejó Samantha haciendo un puchero y mirando para otro lado indignada - Además es una tradición que los padres les digan con lujo de detalle a sus hijos el cómo fueron concebidos.

-Mama, nos acabamos de reencontrar, ¿y lo primero que quieres hacer es traumarnos? - pregunto sarcástico Issei.

-Mejor continua con la historia - pidió Vali queriendo saltearse el momento.

-Aguafiestas - Samantha se quejó y volvió a la historia.

De regreso a la historia:

Nueve meses, han pasado nueve meses desde aquella luna de miel… y la pareja puede decir que fueron los nueve meses más difíciles para ellos.

Y no por temas monetarios o con la familia… sino que después de esa noche, Samantha quedo embarazada…

El grito que pego Rangiku al enterarse resonó por todo el Clan… y dejo casi sordos a sus hijos y esposo. Bahamut, si bien estaba muy feliz, se sentía inseguro por una experiencia pasada siendo padre.

Desde ese momento, la pareja sufrió lo que es llamado "el entrenamiento para padres primerizos", aunque Bahamut ya lo había experimentado con Draig y Albion, pero por como termino, era mejor saber qué hacer.

Samantha era la que más sufría, con los cambios de humor, los antojos, que llegaban a ser raros, las náuseas… claro que Bahamut compartió ese sufrimiento.

Mientras pasaban los meses, las dudas de la familia Elix y Bahamut solo crecían con respecto a un tema… por alguna razón, el vientre de Samantha era más grande de lo que debería ser, y comía mucho más.

Gracias a la ayuda de Freya, diosa nórdica de la fertilidad, y Artemisa, quien también rige los nacimientos, descubrieron la razón de eso… iban a tener gemelos.

Eso solo hiso que la inseguridad del Dios Dragón sea mayor, pero para eso recibió ayuda de Odín, quien es el mayor experto siendo padre y que podía darle los mejores concejos.

Cuando esos nueve meses finalizaron, la pareja al fin pudo conocer al fruto de su amor… y Bahamut sintió que el destino, o Chichigami, le jugaron una broma muy pesada… sus hijos tenían dentro a aquellos que podrían considerarse sus primeros "hijos" aunque no de sangre.

Actualmente se encontraban en el hospital de la Sociedad del Dragón Partner, donde Samantha dio a luz a los gemelos. Han pasado dos días desde ese momento, que Samantha sinceramente no quiere repetir, y la pareja ha recibido la visita de prácticamente todo el clan, recibiendo felicitaciones y regalos para los pequeños.

En la cama de la habitación, se encontraba Samantha vistiendo una bata, tapada hasta la cintura con la sabana de la cama. En sus brazos, se encontraban don bultos cubiertos por unas mantas. A su lado, se encontraba Bahamut, mirando junto a su mujer el contenido de los bultos, con sonrisas en sus caras.

-Ya llegamos~ - dijo Tiamat en un susurro, abriendo lentamente la puerta. Junto a ella, se encontraban Laury y Ophis en su forma niña.

-Hola chicas - saludo con la cabeza Samantha, ya que sus brazos estaban ocupados - Vengan, acérquense.

Las tres se acercaron para ver el contenido de los bultos… eran dos bebes recién nacidos, uno de cabello negro y el otro blanco.

-Que lindura~ - canturrearon las dos dragonas de apariencia mayor, mientras que la pequeña solo tocaba con su dedo la mejilla del más cercano, que era el de cabello negro.

-¿Quieren sostenerlos? - pregunto Bahamut, recibiendo un asentimiento de las dos.

Con extremo cuidado, solo comparable con el cuidado de cuando se desactiva una bomba, el Dios Dragón les dio un bebe a cada una: el albino para Laury y el pelinegro a Tiamat, mientras Ophis volaba y seguía toqueteando su mejilla, aunque parecía que no molestaba al bebe.

Fue ahí cuando Tiamat se olvidó de su "pequeño" problema.

Ambos abrieron sus pequeños ojos, revelando un par de ojos azules y otro rojos respectivamente.

-Eres una lindura ~ - Laury le hiso cosquillas con su nariz al pequeño en sus brazos, quien soltó una risita tierna a los ojos de los demás.

El pequeño de cabello negro también reía, pero quien lo cargaba se encontraba completamente petrificada mientras Ophis seguía acariciando su mejilla, pero ahora lo veía a los ojos.

-¿Pasa algo, Tiamat? - pregunto preocupada la albina.

-No llora - susurro ella, pero debido a la cercanía todos la escucharon.

Y era cierto… recién recordaron el problema de Tiamat con los bebes o niños, pero el pequeño en sus brazos solo le sonreía.

-Parece que encontraste al único bebe que no llora contigo cerca - comento Ophis de forma neutral, no dejando su tarea de rascarle la mejilla al pequeño.

Samantha se quedó viendo como sus dos mejores amigas jugaban con los pequeños… sabía bien que ellas querían hacer lo mismo pero con sus propios hijos, así que una idea descabellada se formó en su cabeza… no sabía si era producto de los sedantes que le dieron antes, o de su naturaleza pervertida, pero la idea le agradaba.

-¿Qué me dicen de ser las prometidas de mis pequeños? - todos se detuvieron inmediatamente escucharon ese comentario random salir de su boca.

-¿Qué? - fue lo que Laury y Tiamat lograron articular.

-Ya, ya, no es como si estuvieran obligados, solo pasara si ambas partes se aman - aclaro la albina.

-Pero… son solo bebes - dijo Ophis inclinando la cabeza a un lado.

-Es para cuando crezcan Ophis-chan.

-Veo que intentas hacer… que ya estén reservados en caso de que una aprovechada aparezca - de alguna manera, Bahamut le dio sentido a lo dicho por su mujer.

-Exacto… por quienes son, las aprovechadas les lloverán… prefiero que estén comprometidos con dos de las mujeres en quien más confió.

Ambas se miraron, como tratando de pensar si aceptar o no…

-Bien, acepto… pero sé que no funcionara - dijo segura Tiamat con Laury apoyándola… no le gustaría seguir soltera, pero las probabilidades de que el hijo de su amiga se interese en ella son casi cero, después de todo tenia miles de años a su espalda.

Laury tenía los mismos pensamientos.

-Bien, está hecho… cariño, recuérdame el hacer después los papeles necesarios - Bahamut asintió al pedido de su esposa… si bien la idea de comprometer a tan temprana edad a sus hijos no le gustaba, la cláusula de amor de por medio lo convenció… y tenía el ligero presentimiento de que se cumpliría.

-¿Ya eligieron los nombres? - pregunto Ophis cambiando de tema, siendo ella ahora quien cargaba al pequeño.

-De hecho si… - Samantha pidió a las tres que se acerquen con sus hijos - A él lo llamare Vali, porque siempre me gusto ese nombre - Samantha agarro al bebe de cabello blanco y froto su nariz contra la de él, pasando después a agarrar a su otro hijo - Y el… se llamara Issei - repitiendo lo mismo que hiso con Vali, mientras Bahamut alzó una ceja.

-¿Y por qué Issei?

-Porque se parece a ti - dijo con una risita, la cual fue correspondida por el Dios Dragón ante la razón del nombre.

Dos meses después:

Samantha se encontraba con sus hijos en brazos en la sala de estas de la casa secreta de Bahamut. La madre les tarareaba una canción de cuna, después de haberlos alimentado a los pequeños. Su esposo se encontraba al lado de ella, rascando levemente la nariz de sus hijos con una sonrisita… nunca espero que algún día se casara, ni que tuviera hijos, pero nunca se quejaría… es una de las mejores cosas que podían haberle pasado en la vida.

-Veo que la familia se amplió - una voz, similar a la de Bahamut, se escuchó en la entrada de la sala, recostado en la puerta.

Esta voz venia de un sujeto de cabello negro, solo que más claro que el de Bahamut, peinado pulcramente hacia abajo a diferencia del rebelde cabello del otro, con ojos dorados. Vestía un traje negro, con algunos detalles dorados, aunque estos le recordaban al de un cura.

(N/A: ¿es necesario? La apariencia es la de Kotomine Kirei, solo que con los cambios de cabello y ojos.)

-¿Trihexa? - susurro sorprendido Bahamut al ver a su otro hermano.

-El mismo… hola, Bahamut - Bahamut se levantó, acercándose lentamente a Trihexa.

-¡Es bueno volver a verte! ¡Han pasado…! - pero Bahamut se detuvo abruptamente, pasando de aquella expresión feliz a una neutra - Pero dime… ¿Cómo saliste de la cárcel de El? - pregunto este serio.

-Jejeje, sabía que no se te escaparía - Trihexa se separó de la puerta y se puso recto - Logre que alguien destruyera el sello que los demonios tenían, permitiéndome salir temporalmente…

-¿Y qué hacer aquí, exactamente? - pregunto Bahamut cauteloso… no es que no le gustara reencontrarse con su hermano, pero él lo conocía, y no vendría sin un motivo oculto.

-Quería saber si te ibas a unir a mi causa al fin - Bahamut entrecerró sus ojos ante la razón de Trihexa.

-Nunca… no dejare que extermines toda la vida en el mundo Trihexa… hay otras formas… - sin embargo, Trihexa solo rio un poco.

-Jejeje, ya sabía que era inútil… lo lamento, pero incluso si eres mi hermano, tengo un objetivo que cumplir - la mirada de Trihexa se volvió seria, mientras su poder inmenso salía de él.

Bahamut hiso lo mismo, al tiempo que chasqueaba los dedos para que dos cosas pasen…. Uno que la habitación aumente enormemente su tamaño, igualando una cancha profesional de futbol, ventajas de la magia dimensional, y dos para que alrededor de Samantha y sus hijos se formara una barrera de las más poderosas.

Desde el punto de vista de Samantha, la batalla entre ambos hermanos simplemente podía describirse como titánica, y eso que ninguno estaba en su verdadera forma y solo estaban calentando.

Golpes, patadas, disparos de energía, hechizos… la batalla entre ambos lo combinaba todo. Pero si incluso parecían estar igualados, Samantha pudo darse cuenta de algo… el poder de Trihexa era mayor.

Afortunadamente, la habitación actualmente expandida tenía la capacidad de reconstruirse, sino no soportaría el nivel de poder de ninguno de los dos.

Bahamut bloqueo un golpe a la cara de parte de Trihexa, contratacando con una patada directo a la quijada, pero Trihexa también la detuvo.

Ambos intercambiaban golpes sin detenerse, pero parecía que ambos sabían exactamente donde atacara el otro, por lo que cuando chocaron sus puños, ambos abrieron sus palmas, creando una esfera de energía cada uno que colisiono con la otra, creando una explosión.

La explosión alejo a ambos bruscamente, terminando con Trihexa chocando contra el muro y Bahamut al lado de su mujer e hijos que lloraban.

-Mierda, es más fuerte que antes, ¿será por haber devorado a El? - la mirada de Bahamut fue a su esposa e hijos dentro de la barrera que se encontraba cuarteada mucho, como consecuencia de la pelea contra su hermano - No puedo seguir peleando con él, pondré en peligro a Samantha, Issei y Vali si sigo así - con poca dificultad, se levantó y con su mano extendida, creo un portal detrás de ellos - Hay que salir de aquí.

Samantha no necesito escuchar más… por cómo se veía la barrera, no soportaría un solo embate más… tenían que salir y poner a sus hijos a salvo. Pero cuando se levantó, se quedó congelada.

Trihexa salió de la pared donde estaba atrapado… sabía bien que aun con su nuevo poder, no le sería fácil vencer a Bahamut, todavía no estaba estable ni al 100%... fue ahí cuando sintió como si algo tiraba de el con fuerza - Mierda, el tiempo se acaba, debo encargarme de él ahora mismo - Trihexa cargo energía en su dedo… si bien la pelota de energía no superaba el tamaño de una canica, su poder era completamente distinto.

Samantha vio como Trihexa disparo aquella esfera de energía diminuta, pero un tirón de su prisión de último minuto provoco que el disparo se desviara… directo hacia Samantha y sus hijos.

La albina vio en cámara lenta como el disparo iba a darle a los tres… sentía que si eso les daba, los tres irían a morir. Por lo que solo pudo pensar una forma en que sus hijos sobrevivieran al ataque.

FHIUM

El ataque, no de acuerdo al tamaño de la esfera, dejo un hueco medio grande en medio del pecho de Samantha cuando esta separo a sus hijos.

Bahamut se había dado cuenta tarde de la esferita, estando concentrado en el portal… para cuando la sintió, no pudo evitar que esta atravesara a Samantha y le dejara ese hueco, provocando que cayera al piso.

-¡SAMANTHA! - grito el Dios Dragón agarrándola a tiempo junto a sus hijos, diciendo una y otra vez su nombre mientras sujetaba a sus hijos con su cola.

-Mierda, falle - se maldijo Trihexa… ese tirón provoco que desviara el disparo y matara a la mujer de su hermano, cuando este era el objetivo.

-Samantha - la mirada de Bahamut se apagó momentáneamente mientras sus hijos lloraban… lentamente los puso al lado de su madre, sin molestarle tanto que las mantas que los cubrían se ensuciaran con la sangre que se formaba debajo de Samantha.

Trihexa se enderezo completamente, preparado para atacar de nuevo ahora que él estaba distraído… y lo hubiera hecho, pero en menos de un microsegundo, Bahamut estaba en frente suyo, con una mano abierta y los dedos juntos y rectos hacia el cielo, mientras la otra sostenía ese brazo. Su mirada de furia y muerte es algo que quedara para siempre en la mente de la Bestia del Apocalipsis.

-¡Hakai! - los ojos de Trihexa se abrieron con miedo visible en ellos, recordaba muy bien esa técnica, la máxima técnica asesina del Dios Dragón del Inicio y el Fin.

Sintió como la energía de Bahamut era enviada a la fuerza a cada célula de su cuerpo, destruyéndolas lentamente. Una técnica que podía matar a cualquiera, ya que como envía energía constantemente, la regeneración no sirve, pero que cuanto más poderoso era el enemigo, más se tarda en eliminarlo por completo.

Aprovechando eso, Trihexa creo una esfera de energía, con toda la que le quedaba, en su mano derecha, ya que la izquierda ya había sido borrada.

BOOOM

La esfera impacto el rostro de Bahamut, desconcentrándolo y permitiéndole a Trihexa escapar de dicha técnica. Pero ese triunfo no duro nada… un tercer tirón volvió borroso el cuerpo de Trihexa ante su mirada asombrada.

-Mierda, se acabó el tiempo… tienes suerte hermano, pero la próxima vez terminare lo que empezó - Trihexa desapareció en partículas negras, dejando silenciada la habitación con excepción de los llantos de los bebes.

Con una mirada vacía, el Dios Dragón se acercó al cuerpo de su esposa y levanto a ambos bebes con sus brazos mientras trataba de que no lloraran, pero le fue imposible… el también lloraba junto a ellos.

-Ba… ha… mut - la voz entrecortada y agonizante de Samantha fue escuchada por su esposo.

-¡Samantha! - grito Bahamut, aun sosteniendo a sus hijos pero con su cola, arrodillándose al lado de Samantha… las marcas en su cuerpo eran prueba de que el Modo Imperial le estaba dando tiempo - No te preocupes, estoy seguro que podremos…

-No… hay… caso - la albina escupió un poco de sangre - Ambos… sabemos que… no sobreviviré - Samantha puso una sonrisa triste en su rostro.

-Pero si voy por el Sephiroth Grial, tal vez…

-Sabes… los efectos… de eso… en el usuario… no… me… gustaría… que… alguien… sufriera por… mi culpa.

-Pero…

-Tranquilo… quiero que hagas eso… - los ojos de Bahamut se abrieron de la impresión.

Pero si hago eso no podrás ir al Paraíso! ¡No podrás descansar en paz!-

-Prefiero eso… a ir a un aburrido lugar en las nubes - una débil sonrisa se formó en los labios de Samantha ante su mala broma.

Samantha vio como ojos de Bahamut se humedecían con rapidez, estaba al borde de llorar… su vista se desvió hacia sus hijos que aún seguían llorando, como si supieran que su madre está muriendo.

(N/A: pongan Father and Mother, soundtrack de Naruto Shippuden)

-Por favor… acércame a… Issei… y Vali - Bahamut obedeció, pasando delicadamente a sus hijos a los brazos de su esposa - Mis pequeños… puede que esta sea… la última vez que los vea… en mucho tiempo… pero quiero que sepan… que siempre estaré con ustedes… siempre veré todo lo que hagan… si son algo pervertidos no me enojare… es más, me enorgulleceré… sean buenos, no peleen entre ustedes… sean buenos hermanos… aunque, conozco a su padre… y sé que él no tiene la confianza para criarlo… por lo que estoy segura que crecerán separados… pero aun con eso… si se llegan a reencontrar, espero que sea en buenos términos… coman bien, duerman bien, hagan amigos… y no odien a su padre si hace lo que dije… él no los abandonara aunque los envié con familias diferentes… y si es posible... espero que se enamoren de mis amigas… sé que es mucho pedir, pero sé que harán buenas parejas… me lo dice mi instinto de madre… - una sonrisa triste se volvió a formar en los labios de Samantha - Ya es hora… perdón por no decirles más cosas… pero sepan que no importa donde estén, siempre estaré con ustedes aunque no lo sepan…

Los ojos de Samantha fueron cerrándose mientras sus hijos seguían llorando su muerte… Bahamut, aun con lágrimas saliendo de sus ojos, puso su mano arriba del cuerpo de su recién difunta mujer, donde un círculo mágico se formó debajo de su cuerpo y en la palma de Bahamut.

Del cuerpo de Samantha, una esfera de un color blanco puro salió, quedando levitando a solo un metro del cuerpo de la albina.

Esa esfera blanca se dividió en tres, yendo una parte a Bahamut, otra a Vali y la última a Issei… las tres esferas se introdujeron en los tres, brillando levemente por solo unos segundos.

Bahamut cargo a sus hijos mientras estos seguían llorando - Rooooooooaaaaaaaarrrrrr - un rugido de impotencia y tristeza escapo de su boca…en todo el mundo, tanto humano como sobrenatural, los dragones compartieron el mismo rugido, sintiendo el sufrimiento de su líder.

(N/A: fin del Soundtrack)

Fin del Flashback:

-Y esa fue la historia - termino Samantha con un brillo melancólico en sus ojos.

Ambos hermanos se miraron entre ellos… la tristeza era visible en sus ojos… acababan de escuchar el cómo fue que su madre murió, incluso sus últimas palabras.

Ninguno sabía que decir en estos momentos.

-No pongan esas caras… - Samantha se acercó y los abrazo a ambos - Si bien no pude estar con ustedes en la mayor parte de su vida, al menos crecieron con personas que los quisieron…

-Con excepción mía - dijo Vali… en su caso, fue su madre adoptiva y Laury quienes lo quisieron, sumando después a Azazel cuando fue con los ángeles caídos.

-Si… me encargue de eso con su padre - una risita algo malvada salió de la boca de Samantha, asustando un poco a los dos más jóvenes… no querían saber que le hiso.

El trio se quedó ahí abrazado… disfrutando de la compañía entre ellos… más Samantha, que pensó sinceramente nunca poder hacer esto con sus hijos.

Al día siguiente:

-¿Y bien? - pregunto Samantha sentada en una silla simple con una mesa circular pequeña de cristal y otras dos sillas al lado.

-Todo perfecto… solo necesitaban algo de confianza - declaro Issei abriendo sus ojos.

Ambos gemelos estaban en las sillas al lado de Samantha, bebiendo o comiendo algunos bocadillos que estaban en la mesa… cabe decir que dichos bocadillos y bebidas aparecieron prácticamente de la nada… tampoco es como si saciaran alguna necesidad, pero ayudaba a estar más en el ambiente de una charla.

Habían hablado mucho con su madre, recordando momentos del pasado… como los escapes de Issei cuando lo perseguía el club de kendo, los algo perturbadores paseos de Vali por Grygory, divertidas anécdotas de Samantha…

Al menos así fue hasta que sintieron algo extraño… pudieron sentir a Kiba y Arthur seriamente deprimidos y derrotados emocionalmente… se conectaron con ellos para darles algo de ayuda… esa conexión era más fácil al estar en un lugar como este limbo.

-Volviendo a lo que quería decir… sigo sin comprender como una de las habilidades de papa es tan simple de entender, y la otra tan complicada - dijo Vali regresando a la conversación.

Samantha les había dicho un pequeño secreto que Bahamut guardaba solo por diversión… [Alpha Force] no hacia infinito el poder de uno, simplemente era una ilusión… lo que hacía era reiniciar el nivel de energía a antes de que la pelea iniciara, y el efecto duraba mientras la habilidad estuviera activa… era en palabras simples un botón de reinicio.

-Bueno… las habilidades en si son contradicciones… una borra y la otra reinicia… - comentó Samantha tranquilamente.

Su mirada se entristeció un poco al notar algo extraño.

-¿Qué pasa mama? - preguntaron ambos hijos.

-Parece que nuestro tiempo juntos está por terminar - Samantha creo un espejo de cuerpo completo y lo puso en frente de ambos.

Ambon veían como sus cuerpos se volvían cada vez más traslucidos.

-No es que me queje, pero se habían tardado - comento Issei viendo curioso como su cuerpo desaparece… como dijo, no se quejaba ya que disfruto mucho el tiempo con su madre, pero se le hacía raro el que hubieran tardado tanto.

-Ten en cuenta que Sun Wukong paso días completos despierto para salvarlos… debía descansar un tiempo… - explico Samantha.

-Y supongo que es el adiós - Issei y Vali se levantaron de sus asientos, acercándose a su madre mientras desaparecían más.

-No… es un hasta luego - Samantha abrazo a sus traslucidos hijos, quienes devolvieron el gesto… el abrazo no duro mucho ya que estos habían desaparecido.

La mujer se quedó viendo el espacio donde antes se encontraban sus hijos - Buena suerte, mis pequeños… la necesitaran con los problemas que viene en el futuro - Samantha no solo deseaba que sus hijos salgan bien parados en esta lucha, sino en la que vendrá a futuro.

Después de todo, alguien había jurado que volvería.


-Me vengo arrastrando con varios cortes en el cuerpo de donde salía sangre - M-Mierda… no sé a qué viene esa obsesión de Camila por la sangre para bañarse… que bueno que Orión me saco de ahí.

Bueno, hasta acá llego el capítulo… si lo sé, me tarde demasiado, es que tuve unas cosas que hacer, se me recorto el tiempo.

Astolfo: Estaba ocupado jugando Fate Extella - declaro el jinete vistiendo solamente unos boxers… no voy a poder dormir bien en semanas.

¿No estabas con Chichigami?

Astolfo: ¡Ella está más loca que mi primera maestra! - declaro asustado el pobre.

Solo dale tiempo… estoy seguro que te agradara.

Astolfo: Me ato a una mesa y me violo…

No dije nada… mejor volvamos al capítulo.

Lamento si no avance mucho, pero quise dedicarlo para ver más del pasado de Samantha y el cómo conoció a Bahamut. Y si, en el siguiente capítulo los gemelos harán su reaparición, algo así como en el canon.

Ahora el próximo fics no será Digimon X-Savers… publicare el fic que mencione en aquel trailes del anterior capitulo… y veamos si alguien logra adivinar al personaje principal.

Sin mas que decir, dejen sus reviews y este es Ikari no Ryujin DESPIDIENDOSE MANGA DE HIJOS DE…