N/T: Crepúsculo es de Stephenie Meyer y la historia original de Direwolfy.
FALSIFICACIÓN
Esme comenzó inmediatamente la lectura del nuevo capítulo, aunque no tenía deseo alguno de repasar el momento más temible de la vida de su familia.
—Charlie, todavía tenemos aquí ese tipo de compañía de la que es mejor que no sepas nada. Soy consciente de que ha pasado más de una semana desde que viste a Renesmee, pero no es buena idea que nos visites ahora. ¿Qué te parece si te la llevo?
Mi padre se quedó callado durante tanto rato, que me pregunté si había llegado a captar la tensión bajo mi fachada de aparente tranquilidad. Pero entonces masculló:
—Ya, claro, no es necesario saber, agh. —Y entonces me di cuenta de que era su cautela frente a lo sobrenatural lo que le había hecho lento en responder—.
"Perro viejo no aprende trucos nuevos nena" dijo Charlie "Solo una persona joven como tú podría entrar fácilmente en un mundo nuevo y aceptarlo con toda naturalidad"
"Yo diría que solo una persona rara como Bella podría entrar fácilmente en un mundo nuevo y aceptarlo con toda naturalidad" dijo Jacob riendo.
"¿Te das cuenta que tú eres otro que vivía en el mundo 'normal' hasta que te convertiste en Clifford?" inquirió Bella.
"Pues yo nunca dije que fuera normal. De lo contario nunca hubiésemos sido amigos" le dijo el chico guiñando un ojo a su amiga.
Vale, nena —repuso Charlie—. ¿Puedes traérmela esta mañana? Sue me va a traer el almuerzo. Está tan horrorizada por mi forma de cocinar como lo estuviste tú la primera vez que viniste.
Se echó a reír, y luego suspiró por los viejos tiempos.
—Esta mañana me va genial.
Cuanto antes mejor. Ya había pospuesto esto demasiado tiempo.
—¿Vendrá Jacob con vosotras?
Aunque Charlie no sabía nada acerca de la imprimación de los hombres lobo, nadie dejaba de percibir el apego entre Jacob y Renesmee.
Charlie bufó recordando el tiempo en que creía que el chico era bueno con los niños. En su defensa nadie en su sano juicio pudiese haber imaginado lo que pasaba en realidad. No podía creer que antes encontraba aliviador la presencia de Jacob y su infalible actitud relajada. Ahora hacía todo tipo de gestos incómodos y no paraba de pensar que pensaría él de su pequeña.
—Probablemente.
No había forma de evitar que Jacob se perdiera de modo voluntario una tarde con Renesmee y sin chupasangres.
—Quizá debería invitar a Billy también —musito Charlie—, pero... mira, casi mejor en otra ocasión.
Sólo le estaba prestando a mi padre una atención a medias, lo suficiente para notar la extraña renuencia en su voz cuando hablaba de Billy, aunque no tanto como para preocuparme por el tema. Charlie y Billy ya eran mayorcitos, si se traían algo entre manos, se podían apañar ellos solos. Yo tenía demasiadas cosas importantes con las que obsesionarme.
"¿Bella Cullen evitando preocuparse de algo? ¡Vaya, eso es bastante nuevo!" dijo Jacob.
"¿Bella Cullen no interfiriendo en algo que les preocupa a sus seres queridos? ¡Vaya, eso es bastante nuevo!" dijo Emmett imitando al lobo.
"¿Bella Cullen no sobre analizando cada situación y culpándose por ello? ¡Vaya, eso es bastante nuevo!" dijo, sorprendentemente, Alice con una risita.
"¡Alice!" exclamó Bella sorprendida mientras los demás reían por lo bajo.
La aludida se encogió de hombros "Yo solo estaba siguiendo el juego" dijo ella "Además yo se que tu crees que tu momento de realización vino gracias a tu transformación, pero yo creo que lo que lo motivó fue tu forma de comportarte. Ahora limitas tus acciones de mamá gallina exclusivamente a Nessie y… ¡eso es bastante nuevo!" concluyó ella riendo de nuevo.
—Te veo en un rato —le dije, y colgué.
El viajecito se debía más al hecho de proteger a mi padre de los veintisiete vampiros reunidos de una forma tan azarosa, pues no terminaba de fiarme del todo por mucho que hubieran jurado no matar a nadie en un radio de cuatrocientos kilómetros. Resultaba evidente que era buena idea no poner a ningún ser humano en la cercanía de este grupo. Ésa era la excusa que le había dado a Edward, de modo que no decidiera venir hasta la casa. Una buena razón para ausentarme, pero no la auténtica en absoluto.
—¿Por qué no nos podemos llevar tu Ferrari? —se quejó Jacob cuando nos encontramos en el garaje.
Yo ya estaba dentro del Volvo con la niña.
Sam sonrió recordando las ocasiones en que había escuchado a hombres quejándose de sus chicas manejando su carro "¿La hubieras dejado tomar tu carro mientras ella era humana?"
Bella se giró expectante hacia a su esposo mientras este abría los ojos por la sorpresa "Esto… si. Bella siempre ha sido muy cuidadosa en lo que hace. Jamás fue tan torpe al conducir como lo fue al andar así que se lo hubiese prestado si me lo decía con antelación para poder ponerle un seguro" bromeó él guiñando un ojo a su esposa.
"Edward se lo hubiese dado, aunque Bella se lo hubiese pedido para una competencia callejera porque él simplemente no le puede negar nada" rió Emmett.
"Es bueno entonces que Bella nunca lo haya pedido prestado por miedo de arruinarlo y terminarle debiendo a Edward o algo parecido" rió Jasper con su hermano.
"Ustedes dos hablan como si le pudiesen negar algo a mis hermanas" intervino Edward efectivamente callando la risa de sus hermanos.
Edward le había dado muchas vueltas antes de enseñarme mi coche «de después»; como había sospechado, no fui capaz de mostrar un entusiasmo apropiado. Seguro que era bonito y rápido, pero yo sólo quería que anduviese.
"Dios le da barba al que no tiene quijada" dijo Jacob alzando los brazos al cielo en un gesto dramático mientras Seth, Sam, Billy y Charlie asentían mostrando su acuerdo.
"Si sabías que no se iba a emocionar como cualquier otra persona, ¿por qué vacilar si la respuesta no iba a cambiar?" preguntó Emily.
Edward suspiró antes de encogerse de hombros "No lo sé. Esperaba que mágicamente con el resto de cambios que había experimentado Bella, desarrollase un sentido de emoción por los regalos"
"Creo que nació con ese defecto de fábrica" dijo Charlie riendo "Nunca fue de esos niños que hacen berrinches por cualquier chuchería en el súper. Renée y yo lo considerábamos todo un éxito cuando ella verdaderamente se emocionaba por un regalo. Generalmente eran libros"
Bella hizo un puchero y se cruzó de brazos en respuesta al comentario de su padre "Pues mamá siempre decía que me parecía a ti"
"No en eso cariño" negó Charlie "Definitivamente no en eso. Yo no tengo nada en contra de un buen regalo"
—Demasiado llamativo —le respondí—. Podríamos ir a pie, pero eso pondría a Charlie de los nervios.
"Creo que parecía más raro a los vecinos si ella aparece con una niña desde una distancia considerable y sin modo de viaje" dijo Emily.
"Bueno, en realidad los vecinos no saben mucho de Nessie" le recordó Edward "El asunto fuera incongruente si se basan en fotos o el comportamiento de la niña si la vieran"
"Solo existen rumores de la niña que adoptamos. La misma historia que le contamos a Charlie en un principio. En el pueblo no se hubiese especulado tanto al respecto si Jessica Stanley no hubiera escuchado al respecto al visitar en unas vacaciones. Y no hubiera escuchado al respecto si no hubiese venido con el propósito de preguntar por Bella y por mí. Incluso se atrevió a interrogar a Charlie cuando lo encontró en el supermercado"
Jacob refunfuñó algo para sus adentros, pero se sentó en el asiento delantero. Renesmee saltó de mi regazo al suyo.
—¿Qué tal lo llevas? —le pregunté cuando saqué el coche del garaje.
—¿Y tú qué crees? —me preguntó Jacob a su vez con amargura—. Me ponen malo todos esos apestosos chupasangres. —Vio mi expresión y habló antes de que yo pudiera intervenir—. Sí, lo sé, lo sé. Son buenos chicos, están aquí para ayudar, nos van a salvar a todos y etcétera, etcétera. Di lo que quieras, pero tengo muy claro que Drácula Uno y Drácula Dos son espeluz-taculares.
Tuve que sonreír. Tampoco los rumanos eran mis invitados favoritos.
—En eso estoy de acuerdo contigo.
Renesmee sacudió la cabeza, pero no dijo nada, ya que a diferencia de todos los demás encontraba a los rumanos extrañamente fascinantes. Hizo incluso el esfuerzo de hablarles en voz alta, ya que ellos no habían permitido que ella los tocara. Les hizo una pregunta acerca de su piel, tan poco habitual, y aunque temía que pudieran sentirse ofendidos, me alegré en cierta manera: yo también sentía curiosidad.
"Típico" dijo Jacob exagerando un tono decepcionado "Valerse de los niños para que hagan lo que no quieres hacer. Como pedir más de algo de comer o preguntar algo incómodo o decir en voz alta un comentario socialmente poco aceptable"
Ellos no parecieron molestarse por su interés, en todo caso, se mostraron algo compungidos.
—Estuvimos sentados inmóviles durante mucho tiempo, niña —le respondió Vladimir mientras Stefan asentía, aunque sin continuar su frase como solía—, contemplando nuestra propia divinidad. Todo el mundo venía a nosotros como muestra de nuestro poder. Presos, diplomáticos, y aquellos que buscaban nuestro favor. Nos sentamos en nuestros tronos y nos creímos dioses. No nos dimos cuenta durante mucho tiempo de que estábamos transformándonos, casi petrificándonos. Supongo que los Vulturis nos hicieron un favor cuando quemaron nuestros castillos. Stefan y yo, por lo menos, no continuamos convirtiéndonos en piedra. Ahora, los ojos de los Vulturis está cubiertos con una película de escoria, pero los nuestros siguen brillando. Imagino que eso nos dará una ventaja cuando les saquemos los suyos de las órbitas.
Todos hicieron una mueca "¿Acaso se olvidan que están hablando a una niña?" preguntó Charlie ofendido de que los vampiros hayan sido tan crudos con su nieta.
"No lo hicieron a propósito" suspiró Edward "No me malinterpretes. A mí tampoco me agradó la forma en la que se expresaron, pero sé que no lo hicieron con malicia. Ellos simplemente hablan así y jamás han tenido que preocuparse por ocultar sus pensamientos o palabras"
"¿Hay vampiros diplomáticos?" preguntó Emily frunciendo el entrecejo "¿O es una manera de hablar?"
"No, es literal" respondió el doctor "En sus tiempos la gente era conciente de la diversidad de creaturas que existían en el mundo. Y en vez de ocultarse los rumanos hacían propaganda de sus poderes y su grandeza"
"Si eran tan increíbles, ¿qué sucedió?"
"Se confiaron. Creían que unos cuantos vampiros serían suficiente para controlar el mundo solo porque un grupo como el de ellos fue novedad en su tiempo, pero olvidaron la regla más importante de la vida, el hecho de que todo cambia" explicó Carlisle "Los Vulturi tomaron su idea y la mejoraron, y la obsesión de Aro por los talentos fue lo que eventualmente los llevó a la victoria"
Después de aquello procuré mantener a la niña apartada de ellos.
—¿Cuánto tiempo podemos pasar con Charlie? —preguntó Jacob, interrumpiendo mis pensamientos.
Se iba relajando a medida que nos alejábamos de la casa y sus nuevos habitantes. Me hizo feliz que para él yo no fuera un vampiro más, sino simplemente Bella.
"Bueno Bella, una vampira mamá gallina no es ni de lejos lo peor que he visto" le dijo su amigo guiñando un ojo.
"No ahora, pero en unos años sí que será tu peor pesadilla" le susurró Emmett con un guiño de su parte.
Jacob se quedó con la boca abierta y no supo cómo responder, haciendo que Seth estallara en risas. Para suerte de Jacob, y de Emmett, el comentario fue hecho en una voz tan baja que nadie más pudo escucharlo.
—Pues bastante, en realidad.
El tono de mi voz captó su atención.
—¿Hay algo más aparte del hecho de ir a visitar a tu padre?
—Jake, creo que no eres consciente de lo poco capaz que eres de controlar tus pensamientos cuando Edward anda cerca.
"Descuida, como ha dicho Bella, la práctica hace la perfección y seguro tendrás tiempo y motivo para practicar mucho" dijo Emmett esta vez en un tono no tan bajo, ganándose la mirada fulminante de Edward, Bella y Charlie. "Evitar la realidad no la hará desaparecer" añadió Emmett agregando leña al fuego.
Alzó una gruesa ceja negra.
—¿Ah, sí?
Yo asentí nada más, desviando los ojos hacia Renesmee. Ella miraba por la ventana y no podía saber si estaba interesada o no en nuestra conversación, pero decidí no arriesgarme a decir nada más.
"Ah, creiste que mi sobrinita sería una de esas niñas boconas que enseguida le dice todo al padre" dijo Emmett.
"No, creí que el padre podría ver fácilmente lo que pensaba mi hija aunque ella no quisiera compartirlo" dijo Bella.
"¿Por qué lo dijste atacándome entonces?" preguntó Jacob haciendo un puchero.
"Porque también aplicaba a tu caso"
Jacob esperó que añadiera algo, y entonces su labio inferior se adelantó mientras pensaba en lo poco que le había dicho.
Mientras viajábamos en silencio, miré a través de aquellas molestas lentillas hacia la lluvia helada, aunque no hacía el frío suficiente para que se convirtiera en nieve. Mis ojos no tenían ya un aspecto tan macabro como al principio y se iban acercando más al naranja rojizo que al brillante carmesí. Pronto adquirirían el tono ambarino que me permitiría quitarme las lentillas. Esperaba que el cambio no molestara mucho a Charlie.
"Siempre puedes acordarte de usar la excusa de los lentes de contacto" le dijo Jasper.
"Después de todo lo que me ha tocado ver y escuchar, el color de tus ojos es lo último que me molestaría Bells" le dijo su padre.
Jacob todavía estaba digiriendo nuestra conversación interrumpida cuando llegamos a casa de mi padre. No hablamos mientras caminábamos a un ritmo humano a través de la lluvia que seguía cayendo. Mi progenitor nos estaba esperando y tenía la puerta abierta antes de que llamáramos.
—¡Hola chicos! ¡Parece que han pasado años! ¡Mírate, Nessie! ¡Ven con el abuelito! Te juro que has crecido quince centímetros y pareces más delgada, Ness. —Me miró con mala cara—. ¿Es que no te dan allí de comer?
—Se debe a lo acelerado del crecimiento —mascullé—.
"¿Por qué eso no funciona con ustedes?" inquirió Leah palmeando el estómago de su hermano.
"Porque mientras las chicas se hacen delgadas, nosotros nos hacemos musculosos" dijo Seth haciendo la típica pose para mostrar sus bíceps y tríceps.
"Creo que más temprano que tarde todo tu 'músculo' se hará una bola de grasa" le dijo su hermana.
Hola, Sue —la llamé por encima de su hombro.
El olor a pollo, tomate, ajo y queso provenía de la cocina, un buen aroma para cualquiera menos para mí. Y también olía a pino fresco y a espuma de embalaje.
Renesmee marcó sus hoyuelos. Nunca hablaba delante de Charlie.
"¿Por qué?" preguntó Emily frunciendo el ceño.
"Porque Nessie de verdad prefiere su forma de comunicación, además de que nos escuchó diciendo que si alguien la oyese hablar creerían que es una niña prodigio" explicó el padre.
"¿Y entonces qué se la pasa haciendo con Nessie si no se comunican?" inquirió nuevamente Emily.
"Como todo un abuelo se sienta a verla jugar con Jacob y con eso es feliz. Además, si Nessie creciera al ritmo de un niño humano, eso es exactamente lo que estaría haciendo Charlie con ella" explicó Bella.
—Bueno, venga, entrad, que hace frío, chicos. ¿Dónde está mi yerno?
—Atendiendo a los amigos —replicó Jacob y después resopló—. No sabes la suerte que tienes de estar fuera de combate, Charlie. Eso es todo lo que te puedo decir. —Le di un golpecito amistoso a Jacob en los riñones mientras Charlie se estremecía.
—Ay —se quejó Jacob para sus adentros; bueno, pensé que le estaba dando un «golpecito».
"Me dolió, Hulk" recordó Jacob frotándose el costado.
"Lo siento campanita" le contestó Bella haciendo reír a los chicos.
"El que ríe último ríe mejor" contestó su amigo.
Bella arqueó las cejas antes de sonreír de oreja a oreja "¿Así que crees que me puedes vencer en un pequeño juego de pulsos amistoso?"
Jacob se encogió de hombros "Pues ya no tienes tu fuerza de novata"
"Yo creo que puedo conjurar un sentimiento poderoso que me ayude a ganarte. Además, creo que a veces te olvidas que soy un vampiro" dijo ella dejando entrever sus colmillos.
—Charlie, lo cierto es que tengo que hacer algunos recados.
Jacob me echó una ojeada, pero no dijo nada.
—¿De compras navideñas, Bella? Ya sabes que te quedan pocos días.
—Ah, sí, las compras de Navidad —repuse con poca convicción.
Eso explicaba la espuma de embalaje, porque Charlie habría sacado ya los viejos adornos navideños.
—No te preocupes, Nessie —le susurró al oído—. Yo me haré cargo si tu madre te falla.
Le puse los ojos en blanco, pero la verdad era que no había pensado para nada en las vacaciones.
—El almuerzo está en la mesa —anunció Sue desde la cocina—. Venga, chicos.
—Nos vemos luego, papá —le dije, e intercambié una mirada rápida con Jacob.
Incluso si éste no fuera capaz de evitar pensar en la presente situación cuando permaneciera cerca de Edward, al menos no habría mucho que pudiera compartir con él. No tenía ni idea de adónde iba ni en qué andaba yo.
"Pues tu no ayudas al caso con tus obvias miradas poco sutiles y desperdiciando una perfecta excusa creíble" dijo Alice sacudiendo la cabeza "Por eso Jasper se encarga de esas cosas" añadió sabiendo lo que iría a hacer Bella "No necesita de un don para actuar perspicazmente en vez de dejar a alguien pensando más de la cuenta en el asunto"
Aunque claro, pensé para mis adentros cuando me monté en el coche, tampoco es que yo tuviera mucha idea, de todas formas.
Las carreteras estaban resbaladizas y oscuras, pero conducir ya no me intimidaba. Mis reflejos estaban más que preparados para hacer el trabajo por mí y apenas le presté atención a la carretera. El problema era más bien evitar que mi velocidad atrajera la atención de nadie cuando llevaba compañía, pero quería terminar la misión de ese día y resolver el misterio para volver a mi tarea vital de aprendizaje. Aprender a proteger a unos y matar a otros.
"Eso suena muy buen para una película de gánster" comentó Seth emocionado "Ya sabes como algo que diría la femme fatale cuando le hacen un acercamiento justo antes de que dramáticamente estalle fuego a sus espaldas sin que el toque ni un pelo"
"Grandioso" comentó sarcásticamente Leah "Si tu vida es una película"
"Mi niño es muy creativo" dijo Sue en uno de sus momentos tiernos, sacando una gran sonrisa a su hijo "Podría hacer su propia película con ello"
"Para que ser Steven Spielberg cuando puedes ser J. R. R. Talkien" dijo Jacob "O mejor dicho Kelly Oram o algo parecido. Porque a pesar de todos los problemas que vive Bella estos libros siguen siendo descritos como 'romance'" dijo él haciendo una mueca.
Leah asintió "Solo hay que ponerte un nombre de mujer para que no lo puedan rastrear hasta ti y te avergüences de ello, algo común como Camila o Stephany"
"Creo que tengo cara de Stephenie, pero con 'ie' para que sea diferente" asintió el aludido.
Leah, que había tratado de decirlo en broma, sacudió la cabeza "Y luego te preguntas por qué no tienes novia"
"Pues suena como una historia intrigante que muchas adolescentes amarán" dijo Emily "Pero necesitan primero el permiso de Bella, después de todo son sus pensamientos y es ella quien más sale"
"¡Hey! También salen los míos, así que merezco una parte" dijo Jacob.
"¡Yo también salgo!" se quejó Emmett "También merezco una parte porque si no te doy mi permiso para ponerme y tendrás que cambiar la historia y sin mí simplemente no sería lo mismo"
"Ahem" dijo Bella "Nunca dije que daba mi permiso"
"¿Pensé que hace poco discutimos la importancia de dejar las cosas por escrito para ayudar a las futuras generaciones?"
"¿Crees que una humana que en miles de años se enamore de un vampiro, va a recurrir a una obra catalogada como ficción para saber cómo proceder?" preguntó Bella incrédula.
"Si la historia es bien contada llegará a las manos adecuadas" respondió Jake con voz importante.
"Mejor dedícate a crear frases para cartas navideñas y eso. Aparentemente crees que eres bueno en esas cosas" bufó su amiga.
Cada vez me iba mejor con mi escudo. Kate ya no sentía la necesidad de motivarme,
"Yo creo que si te hubiese motivado más, hubiésemos estado seguros que podrías hacer la grandiosa exhibición que hiciste en 'el día del juicio'"
"¿Así le llaman?" preguntó Sue "¿'El día del juicio'? Suena bastante sobrecogedor"
"Emmett tiene muchos nombres para muchas cosas. Eso no significa que los demás de nosotros acojamos sus términos" rió Edward.
"Sí. Solo yo puedo idear nombres asombrosos y pegajosos" dijo Jacob con un guiño y una sonrisa ladeada dedicada a Renesmee.
"Eso es solo porque la pobre niña tiene un nombre engorroso" dijo Emmett haciendo un puchero "Aunque pensándolo bien, creo que le sienta de maravilla al pequeño monstruo" comentó en tono pensativo haciendo reír a la niña.
y no me resultaba difícil encontrar motivos de enojo ahora que sabía que ésa era la clave;
"¡Ja! A las mujeres nunca les ha resultado difícil encontrar motivos de enojo" comentó Emmett a Jasper n un susurro a gritos que hizo que inmediatamente todas las mujeres se voltearan a verlo mal y que todos los hombres reaccionen con el internacional gesto de 'estás muerto'.
"¿Ven?" comentó él "Ni siquiera pensé que ustedes me iban a escuchar" dijo él señalando a las humanas Sue y Emily.
"Pues la verdad no escuché, pero vi como todos reaccionaron así que no podía ser nada bueno" admitió Emily.
"¿Ven?" repitió Emmett incrédulo.
"Bueno si los hombres no hicieran o dijeran tantas pendejadas, uno no tendría por qué enfadarse" comentó Emily después de que la pusieran al día respecto al comentario del gran vampiro.
así que generalmente trabajaba con Zafrina. Ella estaba encantada con la extensión que había alcanzado, ya era capaz de cubrir un área de más de tres metros durante más de un minuto, aunque eso me dejaba exhausta.
"¡Un minuto! ¡Que impresionante!" dijo Emmett sarcásticamente "Considerando todo el tiempo que nos quedamos viéndonos la cara como escena de película, no nos hubiese ayudado mucho"
"Nos ayudaba mucho más que cualquier cosa que hayas podido hacer tu ante los dones de Jane o Alec" respondió Bella victoriosa "Y si quieres hacer alguna otra cosa te aconsejo que dejes de atacar a las mujeres de este grupo"
Esa mañana había intentado encontrar la forma de empujar el escudo totalmente fuera de mi mente. Yo no veía la utilidad de aquello, pero ella pensaba que me ayudaría a fortalecerme, como cuando se ejercitan músculos del estómago y de la espalda además de los de los brazos. La verdad es que puedes levantar más peso cuando todos los músculos están fortalecidos.
"¿Puedo usar eso como mi excusa para no tonificar los músculos?" preguntó Emily.
"No lo necesitas" le susurró Sam en un poco característico momento de ternura antes de sonreír a su esposa.
No se me daba nada bien. Sólo conseguí una vislumbre del río de la selva que ella intentaba mostrarme.
Pero había otras muchas maneras de prepararme para lo que se nos avecinaba, y como únicamente quedaban dos semanas, me preocupaba que pudiera estar dejando de lado la más importante. Así que ahora estaba dispuesta a corregir ese descuido.
Había memorizado los mapas apropiados, y no tuve problema en encontrar el camino hacia la dirección que no existía en internet, la única que tenía de J. Jenks. Mi paso siguiente sería encontrar a Jason Jenks en la otra dirección, la que Alice no me había dado.
Decir que aquél no era un buen vecindario habría sido quedarse corto.
"Pensé que te referías a pelear. Pero esto suena peor" dijo Charlie con gesto preocupado.
"Papá recuerda que ya no soy tan rompible" le dijo Bella "En realidad cualquier problema que me pudiese haber encontrado en ese vecindario hubiese sido un juego de niños ante el peligro de una pelea con vampiros"
"No estás ayudando mucho a que Charlie se relaje"
El más insulso de los coches de los Cullen hubiera tenido un aspecto estrafalario en aquella calle, aunque mi vieja Chevy hubiera encajado la mar de bien. Durante mis años como humana, habría cerrado todas las puertas y habría huido de allí tan rápido como hubiera podido. Fuera como fuera, estaba un poco fascinada. Intenté imaginarme a Alice en este sitio por alguna razón y no lo conseguí.
"Pues solo puedo conseguir algo dudoso en un lugar dudoso" dijo Jasper.
"Yo personalmente jamás he ido" le dijo Alice "No es mi tipo"
Los edificios, todos de tres plantas, todos estrechos y todos inclinándose ligeramente como si los aplastara la lluvia que caía a cántaros, eran por lo general casas viejas divididas en múltiples apartamentos. Resultaba difícil decir de qué color era la pintura de cada fachada, porque todas habían terminado por adoptar alguno de los matices del gris. Unos cuantos edificios tenían oficinas en la primera planta: un bar mugriento con las cristaleras pintadas de negro, una tienda de objetos parapsicológicos con manos de neón y cartas de tarot brillando en la puerta, un estudio de tatuajes, y una guardería, cuya ventana de la fachada estaba sujeta con cinta adhesiva plateada. No había lámparas en el interior de ninguna de las habitaciones, aunque el exterior estaba tan en penumbra como para que los humanos necesitaran luz. Escuché un murmullo bajo de voces en la distancia, que sonaban como un televisor.
"Suena ambiente de película de terror" dijo Emily.
"No suena tan mal. Yo diría una película de misterio. De policías" dijo Seth.
Había unas cuantas personas por ahí, dos vagabundeaban a través de la lluvia en direcciones opuestas y otra permanecía sentada en el porche poco hondo de una oficina de abogados de ocasión cerrada con tablas, leyendo un periódico mojado y silbando. El sonido resultaba demasiado alegre en aquel escenario.
Me encontraba tan desconcertada por el descuidado silbador que no me di cuenta al principio de que el edificio abandonado se hallaba justo en la dirección que estaba buscando, por si existiera. No había ningún número en aquel lugar abandonado, pero el salón de tatuajes situado a su lado marcaba precisamente dos números más.
Aparqué junto al bordillo y dejé el motor en marcha durante unos segundos. Debía entrar en aquel basurero de un modo u otro pero ¿cómo hacerlo sin que lo notara el hombre que silbaba?
"La lluvia es el mejor clima. Nadie está afuera y nadie husmea por las ventanas. Y si ven algo extraño lo atribuyen a un objeto cayendo por la fuerza del agua" dijo Jasper como experto.
Podría aparcar en la calle paralela e introducirme a través de la parte trasera. Habría más testigos en aquel sitio. ¿Quizá por los tejados? ¿Estaba lo suficientemente oscuro para ello?
—Hola, señora —me gritó el silbador.
"¿Qué se siente que te digan señora por primera vez?" le dijo Alice con una gran sonrisa y un guiño.
"Edward ya le había dicho 'Señora Cullen'" dijo Emmett en tono seductor haciendo sonidos de besos.
"Sí, pero es la primera vez que un extraño la llama por la palabra con 's'" dijo Alice.
"Bueno" dijo Charlie "Está casada y tiene hija. No esperará que la llamen 'niñita'"
"En realidad ni lo noté" dijo Bella "Estaba pensando en otra cosa"
"¡Ja! No lo notó ahora pero cuando estamos fuera y alguien la llama por la palabra con 's'" comentó Emmett antes de mover su dedo índice de un lado a otro de su cuello.
Bajé la ventana del lado del copiloto como si no pudiera oírle bien.
El hombre apartó el periódico y sus ropas me sorprendieron, ahora que podía verlas. Parecía demasiado bien vestido debajo de ese largo guardapolvos andrajoso. No soplaba ninguna brisa que me pudiera hacer llegar su olor, pero el brillo de su camisa rojo oscuro parecía seda. Su negro pelo rizado estaba enmarañado y desordenado, pero su piel morena tenía un aspecto suave y perfecto y sus dientes lucían blancos y derechos. Una contradicción.
"Típica pinta del hombre del medio" dijo Charlie.
"¿Hombre del medio?" preguntó Emily poco familiarizada con el término.
"Es como un portero y decide si una persona es confiable o un soplón de la policía" explicó Charlie "Tiene dinero, pero debe disimularlo"
"¿Y cómo hace para que no le roben a él?" preguntó
"No es un pez gordo, pero en un barrio así todos saben en que está metida y quién lo respalda. Sería mala idea tratar de meterte con alguien así"
—Quizá no debería aparcar ahí ese coche, señora —me dijo—. No estará aquí cuando regrese.
—Gracias por el aviso —repuse.
Apagué el motor y me bajé.
"¡Así son los adolescentes de estos tiempos" dijo Seth en tono malhumorado imitando a su madre "En mis tiempos con una mirada era suficiente para que dejaras de hacer cualquier pendejada"
Los jóvenes rieron sin duda recordando las ocasiones en que ellos mismo escucharon algo similar viniendo de sus madres.
"En mis tiempos" dijo Sue "Nadie se atreví a hacer algo así porque terminaba en una sonora bofetada"
Quizá mi amigo el de los silbidos podía darme las respuestas que necesitaba sin necesidad de forzar la entrada.
"Eso Bella, la violencia nunca es la solución. Intenta las palabras" dijo Jacob en tono conciliador.
Abrí mi gran paraguas gris. No es que en realidad me preocupara proteger el traje largo de punto de cachemira que llevaba. Pero es lo que habría hecho un humano.
El hombre entrecerró los párpados a través de la lluvia al ver mi rostro, y entonces se le pusieron los ojos como platos. Tragó saliva y escuché cómo se aceleraba su corazón conforme me acercaba.
—Estoy buscando a alguien —comencé.
—Yo soy alguien —me ofreció con una sonrisa—. ¿Qué puedo hacer por usted, guapa?
—¿Es usted J. Jenks? —le pregunté.
—Oh —exclamó él y su rostro cambió de la anticipación a la comprensión.
"Honestamente, ¿acaso creía que por tener un poco de dinero simplemente le comenzarían a llegar mujeres hermosas y distinguidas desde lejos?" bufó Edward.
Bella sonrió mientras sacudía con la cabeza "Sinceramente no sé lo que pensaba, pero dudo que me haya considerado 'distinguida' ese suena un título apropiado para la reina o algo así"
"Tienes razón. Es probable que te haya considerado muchas palabras inapropiadas. Pasando a otro tema me alegra que no hayas hecho objeción por haberte llamado hermosa. Me alegra saber que estás aprendiendo bien cariño" le dijo su esposo con un guiño que la dejó un poco incoherente por unos segundos.
Se puso en pie y me examinó con los ojos entrecerrados—. ¿Por qué está buscando a J?
—Eso es asunto mío. —Además no tenía ninguna pista—. ¿Es usted?
—No.
Nos encaramos el uno al otro durante un buen rato mientras sus ojos agudos recorrían de arriba abajo la ajustada funda de color gris perla que llevaba puesta. Su mirada al fin regresó a mi rostro.
—No tiene usted la pinta del cliente habitual.
"¿Acaso no hay personas bien vestidas que sean clientes suyos?" inquirió Sam resoplando.
"No en esos lugares" dijo Jasper "Esa es la dirección, se podría llamar principal de contacto con el tipo, pero los más distinguidos son recibidos en un lugar enteramente diferente"
"Suenas como todo un conocedor de ese tipo de asuntos" comentó Sam torciendo el gesto un poco.
"Estás hablando con el encargado de hacer todo tipo de papeleos para la familia" concedió el vampiro asintiendo con la cabeza.
"Trabajo que te asignaste tú mismo" recordó Emmett.
"Cierto" sonrió Jasper.
"¿Y dónde sueles reunirte con él?" inquirió Emily.
"Le gusta ir a los lugares bajos y vestido para encajar" dijo Alice con una mueca "Luego le gusta sacar el dinero, impresionar al hombre y asustarlo"
—Probablemente es porque no lo soy —admití—, pero necesito verle tan pronto como sea posible.
No estoy muy seguro de cómo hacerlo —admitió él a su vez.
—¿Por qué no me dice usted su nombre?
Él sonrió.
—Max.
—Encantada de conocerle, Max. Y ahora, ¿por qué no me dice qué es lo que hace por los «habituales»?
Su sonrisa se convirtió en un ceño fruncido.
—Bueno, los clientes habituales de J no tienen su pinta. Los de su clase no se molestan en venir a la oficina de este barrio, se dirigen a la oficina de diseño que tiene en el rascacielos.
Repetí la otra dirección disponible, convirtiendo la lista de los números de la dirección en una pregunta.
—Ah, sí, ése es el sitio —me contestó, de nuevo suspicaz—. ¿Y cómo es que usted ha venido hasta aquí?
—Porque ésta fue la dirección que me facilitó... una fuente de mucha confianza.
"¿Por qué no le diste entonces la otra dirección?" preguntó Emily a Alice.
"La verdad desconocía al respecto" admitió ella "Sabía de la dirección a la que suele ir Jasper por casualidad"
"Creo que fue mejor" dijo Bella "Si me presentaba en un lugar lujosos, hubiesen esperado que sepa a lo que me atenía cuando yo recién iba a descubrir el asunto"
—Si viniera por algo bueno, no estaría aquí.
Fruncí los labios. En la vida se me había dado bien eso de mentir, pero tal y como me había dejado la cosa Alice, no es que tuviera demasiadas alternativas.
—Quizá no estoy aquí para algo bueno.
El rostro de Max adoptó una expresión de disculpa.
—Mire, señora...
—Bella.
"¿Acaso a regla número uno de meterte en cosas dudosas no es cuidar tu identidad?" inquirió Seth "Ponerte un nombre falso o un alias"
"Es muy difícil que nos puedan encontrar aun con nuestros nombres" dijo Jasper de manera misteriosa y sin elaborar más.
"Okey" dijo Seth alargando la última letra mientras hacía una mueca en respuesta al críptico comentario del vampiro.
—De acuerdo, Bella. Mire, yo necesito este trabajo. J me paga la mar de bien por andar por aquí todo el día. Quiero ayudarla, claro que sí, pero bueno... y claro, estoy hablando de forma hipotética, ¿no?, off the record o lo que le vaya bien a usted, pero si dejo pasar a alguien que pueda causarle líos, me echa. ¿Ve cuál es mi problema?
Pensé durante un minuto, mordiéndome el labio.
—¿No ha visto a nadie como yo por aquí antes? Bueno, o algo parecido a mí. Mi hermana es un poco más baja que yo y tiene el pelo erizado y oscuro; negro, en realidad.
—¿J conoce a su hermana?
—Eso creo.
Max reflexionó durante un rato. Yo le sonreí y su respiración se atolondró.
Le diré lo que vamos a hacer. Voy a llamar a J. Le describiré cómo es usted. Dejemos que él tome la decisión.
¿Qué era lo que sabía J. Jenks? ¿Significaría algo mi descripción para él? Era un pensamiento preocupante.
—Mi apellido es Cullen
Edward se envaró, orgulloso de que Bella se identifique con el apellido que el había acogido como suyo.
"No te emociones" rió Alice "Bella está pensando en estrategia. No le serviría dar su apellido para que la relacionen con nosotros"
—le dije a Max, preguntándome si no era ésa demasiada información.
"Para nada" dijo Emmett sonriente "El apellido Cullen es tu puerta de entrada a cualquier lado. Siempre y cuando no sea uno respetable"
"Nos haces sonar como una familia de mafiosos" dijo Rosalie torciendo el gesto mientras sacudía la cabeza.
"Bueno, sin duda el dinero asociado al nombre lo hace un tanto cierto" intervino Jasper.
"Aunque nuestro número de víctimas no se acerca ni de broma al de una verdadera familia de la mafia" dijo el gran vampiro casualmente haciendo que los demás se encogiesen en respuesta.
"Lo dices como si fuera algo malo" comentó Bella "Pero me temo que lo que quieres no es ser parte de una mafia sino verte como una, al estilo 'El Padrino'"
Empezaba a sentirme irritada con Alice. ¿Resultaba necesario que me hubiera dejado a ciegas de esa manera? Podría haberme escrito una o dos palabras más...
Alice puso mala cara "Me estaba jugando el cuello ahí. Ya era bastante suponer que seguirías la pinta, apartarías a Edward, me harías caso, encontraras al tipo, hagas el negocio y encima de eso lograras ocultárselo a Edward. ¿No se te ocurrió pensar que no di más explicaciones porque tampoco lo sabía?"
"Lo siento Alice" dijo su hermana "Solo estaba gruñona porque me encontraba tan fuera de mi elemento. Yo sé que eres una hermana excelente que piensa en todo y todos" ofreció ella con una gran sonrisa para aplacar a su hermana.
—Cullen, ya lo tengo.
Lo observé mientras marcaba y capté con facilidad el número. Bueno, podría llamar yo misma a J. Jenks si esto no funcionaba.
—Hola, aquí Max. Ya sé que no debo llamarle a este número, salvo en caso de emergencia...
—¿Hay una emergencia? —escuché de forma lejana desde el otro extremo de la línea.
—Bueno, exactamente no. Es que hay una chica que quiere verle...
—No veo ninguna emergencia en eso. ¿Por qué no sigues el procedimiento habitual?
—No sigo el procedimiento habitual porque ella no tiene un aspecto habitual para nada...
—¿Lleva placa?
—No.
—No puedes estar seguro de eso.
"¿Para qué preguntó entonces?" inquirió Jacob "Si hubiese visto una placa no hubiera hablado con ella en primer lugar"
"No lo sé" dijo Seth "El tipo no parece tener mucho autocontrol. Ya ha hablado bastante más de la cuenta. Si la policía mandara otra chica bonita de infiltrada creo que lo cogerían bastante rápido"
¿Tiene pinta de ser una de las chicas de Kubarev?
—No, déjeme hablar, ¿vale? Dice que usted conoce a su hermana o algo así.
—No es probable. ¿Qué aspecto tiene?
—Ella es... —Sus ojos recorrieron desde mi rostro hasta mis zapatos con expresión apreciativa—.
"¿Cómo es que no le has dado ni un solo golpe o mala mirada?" inquirió Jacob frunciendo el ceño.
Bella suspiró "Quería, pero el tipo me estaba ayudando" dijo ella "Además lo que hacía todavía no pasaba del coqueteo al acoso verbal"
Bueno, parece una «cacho modelo», eso es lo que parece —sonrió y me guiñó un ojo, y después continuó—: Tiene un cuerpo de escándalo, pálida como una sábana, el pelo castaño oscuro casi hasta la cintura, y necesita una buena noche de sueño...
Charlie carraspeó, incómodo por la forma en que el tipo se comportaba con su hija "¿A qué hora va a decir tu nombre? O es que ya se olvidó de eso"
Emily frunció el ceño mientras pensaba. Me parece curioso que mencione eso. O sea, yo estoy acostumbrada a verlos así que supongo obvio ese pequeño detalle. ¿Cómo es que se pueden ver tan bien y aún puede considerárselos cansados?, caviló la chica antes de resoplar.
¿Algo de esto le resulta familiar?
—No, para nada. No estoy nada contento con que dejes que tu debilidad por las mujeres guapas me interrumpa...
—Vale, ya sé que me comporto como un imbécil por culpa de cualquier chica bonita, ¿qué tiene eso de malo? Siento haberle molestado, hombre. Olvídelo.
—Dígale el nombre —le susurré.
Ah, vale. Espere —añadió Max—. Dice llamarse Bella Cullen, ¿ayuda eso?
Hubo un momento de profundo silencio y entonces la voz al otro lado comenzó a gritar repentinamente, usando un montón de palabras que no se escuchan con frecuencia fuera de los lugares habituales de los camioneros. La expresión de Max cambió, se desvanecieron todas sus ganas de broma y se le pusieron los labios pálidos.
—¡Porque usted no me lo preguntó! —gritó Max en respuesta, lleno de pánico.
Hubo otra pausa mientras J se tranquilizaba.
—¿Hermosa y pálida? —preguntó, algo más calmado.
—¿No es eso lo que he dicho?
¿Hermosa y pálida? ¿Qué era lo que sabía ese hombre sobre vampiros?
"¿Con certeza?" intervino Jasper "Nada, por supuesto. En ese tipo de negocios saber menos es siempre lo mejor porque el que anda preguntando acerca de los asuntos de otros termina mal parado. Son adjetivos bastantes flexibles para calificar a un grupo de vampiros"
"Jasper. Mi hermano hermoso y pálido" dijo Emmett en tono de comercial de belleza mientras los demás Cullen reían y el aludido solo sacudía con la cabeza.
¿Era él uno de nosotros?
"Vamos Bella los vampiros son como gitanos" dijo Jacob "Uno no se puede ganar un nombre en un negocio, especialmente uno sucio, si te vas moviendo de un lado al otro. Y con eso de que nunca envejecen el asunto se volvería extraño, ¿no crees?"
"No si es uno como los Cullen que pueden permanecer en un lugar por algún tiempo. Además, puede ser un personaje misterioso al que nunca le vez la cara o algo así" dijo Seth.
"Ficción, Seth" le recordó Leah "En los negocios tienes que tratar con la gente. Incluso si alguien más hace las cosas por ti, ese alguien debe conocerte y ahí estaría el problema"
"Si eres un vampiro con suficiente humanidad como para ir en contra de tu naturaleza y no matar humanos no creo que tu ética te indique que te dediques a algo dudoso" intervino Emily.
"Podría ser como la Srta. Bellum, de las chicas súper poderosas, que nunca se le ve el rostro" insistió el chico "Solo digo que querer es poder"
"Pues tú siempre has querido ser un superhéroe como los de los comics y nada todavía" dijo Leah.
"¿Hola? Hombre lobo a la vista" dijo Seth "No necesito ser más súper que eso"
"Nunca salvarás al mundo con un grupo de superhumanos" contradijo su hermana "A eso me refería"
"Puedo salvar La Push con mis hermanos" dijo él "Y esconderme en mi vida de civil cuando el deber no llama"
No estaba preparada para esa clase de encuentro, así que apreté los dientes. ¿En qué lío me había metido Alice?
Max esperó durante un minuto a través de otra descarga cerrada de insultos e instrucciones a voces y después me miró con unos ojos que parecían casi asustados.
—Pero usted sólo ve a los clientes de los barrios bajos los jueves... ¡Vale, vale! Ya está. —Y cerró su teléfono.
—¿Quiere verme? —pregunté con alegría.
Max me fulminó con la mirada.
—Debía usted haberme dicho que era un cliente de los importantes.
—No sabía que lo era.
"Nunca reconoces tu propia importancia cariño" le susurró Edward a Bella en tono de broma.
"Claro" respondió ella en el mismo tono "Debí saber que nací para ser de la lista vip de un proveedor de documentos ilegales"
—Pensé que era usted policía —admitió él—. Quiero decir, que no tiene aspecto de eso, pero actúa de una manera muy rara, guapa.
Emmett se echó a reír "¿Se imaginan a Bella como policía? Diría algo como 'Buenas noches señor criminal, ¿quisiera usted contarme por qué asesinó a la víctima?' Y si le responde que no comenzaría a batir las pestañar estilo Estoy coqueteando, aunque no sé qué rayos estoy haciendo"
Los demás, con excepción de Jacob quien se ruborizó un poco, se echaron a reír sabiendo exactamente a que se refería el vampiro
"Yo creo que se pondría a corregir errores gramaticales en la carta de confesión" dijo Alice entre risitas.
"Yo creo que haría muy bien su trabajo. Investigaría día y noche hasta entender el misterio como lo hizo con nosotros" intervino Edward parando la risa de todos "Claro, después de tropezar y caerse literalmente unas cuantas veces" añadió el vampiro despertando nuevamente la risa de los demás.
"Ya no me pasa" gruñó Bella entre dientes.
"Yo de ti no me río" dijo Jacob en tono serio al ver la expresión de su mejor amiga "Tal vez termine enamorándose del criminal" añadió al final riendo nuevamente.
Me encogí de hombros.
—¿Narcotraficantes? —intentó adivinar.
—¿Quién, yo? —pregunté.
"Bella: la nueva muñeca de la mafia" susurró Emmett antes de añadir en voz más alta "En realidad no está tan alejado de la realidad, tienes un esposo mayor, un 'cuerpo de escándalo' y mucho dinero a tu disposición"
"Sí, características que comparto con herederas y esposas de países arábicos, pero hasta ahí llegan las similitudes"
—Claro, o tu novio o quien sea.
—No, lo siento. Realmente no es que me gusten mucho y tampoco a mí marido. «Di no a las drogas» y esas cosas.
"¡Ja! Que forma de desilusionar al chico" rio Emmett "Mencionar casualmente a tu marido"
"Suave, Bella" coincidió Jacob riendo también.
Max maldijo para sus adentros.
—Casada, y no podrá darse un descanso.
"Si tan solo supiera que Bella puede escucharlo" dijo Sue.
"Oh, algo que me dice que no le hubiese importado. Tipo Emmett" dijo Alice.
Le sonreí.
—¿La mafia?
—No.
—¿Contrabando de diamantes?
—¡Por favor! ¿Ésa es la clase de gente con la que trata de modo habitual, Max? Quizá necesite un nuevo trabajo.
Tenía que admitirlo, me lo estaba pasando bastante bien. No me había relacionado mucho con humanos, aparte de Charlie y Sue. Era divertido ver cómo ese hombre se quedaba sin palabras y también estaba encantada de comprobar lo fácil que me resultaba no matarle.
—Pues ha de estar metida en algo gordo. Y malo —musitó él.
"Hiciste que una mafia italiana se movilizara como jamás antes lo hicieron en sus siglos de dictadura y tú dices que no es algo gordo y malo. Eso debe llamarse optimismo" musitó Jacob.
"Sé que suelo hacerlo, pero esta vez me rehúso a hacerme responsable de las acciones de los Vulturi. Todos sabemos que su razón oficial para venir era solo una excusa" dijo Bella sorprendiendo a algunas personas.
—En realidad, no es así.
—Sí, eso es lo que dicen todos, pero ¿quién necesita papeles o se puede pagar los precios de J por ellos?
"No suelo adquirir cosas ilegales, así que no podría hacer una comparación de precios, pero si sé que jamás había pagado tanto dinero en toda mi vida" admitió Bella.
"Sus precios son elevados, pero su trabajo es más que satisfactorio" dijo Jasper.
"Rayos hermano sonaste como un proxeneta" rió Emmett.
"Ni siquiera preguntaré de donde te vino la idea" contestó su hermano sin inmutarse.
Nadie que se dedique a lo mío, eso está claro —comentó él, y después masculló la palabra «casada» otra vez.
Me dio una dirección completamente nueva con instrucciones básicas para llegar y después me vio alejarme al volante con ojos suspicaces y llenos de pesar.
Llegados a este punto, estaba ya preparada para casi cualquier cosa, alguna especie de madriguera de alta tecnología, al estilo de los malos de una película de James Bond. Así que al principio pensé que Max me había dado una dirección equivocada en plan de prueba.
"Cuando se dan cuenta que era vip no te dan pruebas Bella" le dijo Alice aunque ella obviamente se refiriese a otro tipo de asuntos.
"Bella no está acostumbrada a esos tratos" dijo Rosalie meneando la cabeza.
O quizás el escondite era subterráneo, bajo aquel centro comercial de las afueras de lo más corriente, anidado en lo alto de una colina con árboles y en un encantador vecindario familiar.
"O quizás está escondido a plena vista" dijo Seth "Porque no es ninguna película. Y luego dicen que soy yo el que ve muchas películas" bufó el chico.
Aparqué en una plaza y miré hacia la discreta y elegante placa donde se leía: JASON SCOTT, ABOGADO.
La oficina que había dentro era beis con algunos toques en verde apio, apenas perceptibles y que no desentonaban. No percibí ningún olor a vampiro por allí y eso me ayudó a relajarme. Sólo el olor de un humano desconocido. Había una pecera contra una pared y una insulsa y bonita recepcionista sentada detrás de un escritorio.
—Hola —me saludó—. ¿Cómo puedo ayudarla?
—Estoy aquí para ver al señor Scott.
—¿Tiene cita?
—No, no exactamente.
Me puso una sonrisita de suficiencia.
Rosalie sonrió. Ese era exactamente el tipo de personas a las que le encantaba aplastar. Se creían la gran cosa cuando en realidad no son nadie. De haber estado ella en el lugar de su hermana hubiese manejado las cosas con más pompa que la que de seguro usaría Bella.
—Entonces puede que tarde un rato. ¿Por qué no toma asiento mientras yo...?
—¡April! —gritó una exigente voz masculina por el interfono—, estoy esperando que venga la señora Cullen.
Yo sonreí y me señalé a mí misma.
—Hazla entrar de inmediato, ¿entiendes? No me importa lo que haya que interrumpir.
Podía detectar algo más en su voz además de la impaciencia. Tensión. Nervios.
—Acaba de llegar —dijo April tan pronto como la dejó hablar.
—¿Qué? ¡Hazla entrar! ¿A qué estás esperando?
—¡Ahora mismo, señor Scott!
Se puso en pie, revoloteando con las manos mientras encabezaba la marcha por un corto pasillo, ofreciéndome una taza de café o de té o lo que quisiera.
"Debiste haber pedido sangre" dijo Seth con los ojos abiertos por la emoción.
Todos se voltearon a mirarle, pero Jacob fue el único que se te atrevió a preguntar "¿Por qué rayos haría eso?"
El chico se encogió de hombros "Para asustarla y ver cómo responde. Después de todo si le tiene tanto miedo y considerando el tipo de negocio, no van a dejar de tratarla bien por más extraño que se porte"
"Sí, pero no quisiera darle más ideas" dijo Jasper "Después de todo este tipo ha trabajado con nosotros por tantos años y siempre nos vemos igual"
"¿Por qué jamás cambian para que no sea obvio que nunca envejecen?" preguntó Leah frunciendo el ceño.
Jasper se encogió de hombros "Mejor mal conocido que bueno por conocer. Alice me dijo desde el principio que sería muy fácil trabajar con él"
—Aquí es —dijo cuando me condujo hacia la puerta de una oficina que mostraba poderío en todo, desde su pesado escritorio de madera hasta su pared llena de títulos.
—Cierra la puerta cuando salgas —ordenó una rasposa voz de tenor.
Examiné al hombre situado detrás del escritorio mientras April hacía una pronta retirada. Era bajito y calvo, probablemente en torno a los cincuenta y cinco, con una buena barriga. Llevaba una corbata de seda roja, una camisa de rayas azules y blancas y un blazer de color azul marino colgaba del respaldo del sillón. Estaba temblando y tan blanco que rozaba el tono enfermizo de la pasta, y el sudor le goteaba de la frente. Me imaginé que había de tener una buena úlcera debajo de los michelines.
"Cortesía de Jasper, su mirada aterradora y su don maligno" dijo Emmett sonriendo orgullosamente a su hermano.
"Pobre hombre" dijo Sue compadeciéndolo por un momento, luego se envaró y recordó el tipo de cosas a las que se dedicaba "Aunque supongo se lo ha buscado con el tipo de asuntos a los que se dedica"
J se recuperó un poco y se alzó presuroso de su asiento. Me ofreció la mano a través de la mesa.
—Señora Cullen, qué maravilla verla.
Crucé la habitación hasta llegar frente a él y le di la mano, aunque la sacudí sólo una vez. Él se encogió un poco al contacto de mi piel fría, pero no pareció muy sorprendido por ella.
—Señor Jenks... ¿O prefiere usted que le llame Scott?
Él se estremeció de nuevo.
—Lo que usted desee, desde luego.
—¿Qué tal si usted me llama Bella y yo J?
—Como viejos amigos —acordó él, pasándose un pañuelo de seda por la frente. Me hizo el gesto de que me sentara y él lo hizo a su vez—. Debo preguntar, ¿finalmente tengo el placer de encontrarme con la encantadora esposa del señor Jasper?
Los humanos se veían todos asombrados por la pregunta
"Si los conoces desde hace mucho, ¿no debería conocer ya a la familia?" preguntó Emily.
"No realmente" respondió Jasper "El conoce nombres pero según la historia del momento cambiamos de apellido. A veces Rosalie y yo somos hermanos. A veces lo son Emmett y Alice. A veces alguno de nosotros mantiene su apellido. Por la edad que aparentamos los únicos que tienen papeles de matrimonio son Carlisle y Esme, pero por un escándalo que me montó Alice en alguna ocasión acerca de la falta de papeles que mostraran nuestro estado civil él sabe que estoy casado. Aunque sospecho que hizo la pregunta como manera sutil de obtener información acerca de la situación que se encontraba con Bella"
Sopesé la idea durante un segundo. Así que este hombre conocía a Jasper, no a Alice. Lo conocía y parecía temerlo también.
—En realidad, soy su cuñada.
Frunció los labios, como si estuviera buscando información de un modo tan desesperado como yo.
—¿Confío en que el señor Jasper goza de buena salud? —me preguntó con cautela.
—Estoy segura de que es así. De hecho, en estos momentos está disfrutando de unas largas vacaciones.
"¿Soy solo yo o eso suena a que está muerto y en el cielo?" preguntó Seth sin recibir respuestas.
Esto pareció aclarar parte de la confusión de J, que asintió como para sí mismo y tabaleó sobre la mesa con los dedos.
—Estupendo, pero debería haber venido directamente a la oficina principal. Mis asistentes la habrían traído hasta mí, sin necesidad de pasar por canales... menos hospitalarios —asentí una sola vez. No estaba segura de por qué Alice me había dado la dirección del gueto—. Ah, bueno, pero ya está aquí... ¿Qué puedo hacer por usted?
—Papeles —le dije, intentando hacer sonar mi voz como si supiera de lo que estaba hablando.
—Muy bien —replicó J, diligente—. ¿Hablamos de certificados de nacimiento, de muerte, permisos de conducir, pasaportes, tarjetas de la seguridad social...?
Inhalé un gran trago de aire y sonreí. Le debía a Max el éxito en este asunto.
Y después mi sonrisa se desvaneció. Alice me había enviado aquí por algún motivo, y estaba segura de que era para proteger a Renesmee. Su último regalo para mí. Aquello que sabía que necesitaría.
La única razón por la cual mi hija necesitaría un falsificador sería si tenía que huir. Y la única razón por la cual tendría que huir sería si perdíamos.
Si Edward y yo huíamos con ella, no necesitaría esos documentos para nada. Estaba segura de que Edward sabía cómo echar mano de papeles para identificarnos o bien cómo hacerlos él mismo y estaba convencida de que conocía maneras de escapar sin ellos. Incluso podríamos correr miles de kilómetros o nadar a través del océano con Renesmee.
"Te equivocas" dijo Alice "Mi hermano es muy talentoso y todo, pero desconoce cómo hacer sus propios documentos. No dudo de que sepa encontrar a alguien que lo haga, pero no lo haría el mismo. Y aunque efectivamente pueden movilizarse sin papeles, la vida es más sencilla si intentas vivir como persona normal y tienes papeles para justificarte. También concebí la posibilidad de que uno de ustedes, mejor dicho tú, lograse escapar con Nessie, en cuyo caso los papeles serían buenos"
"¿Sería sensato intentar como dices una vida normal si las cosas no hubiesen salido tan bien y Bella haya tenido que escapar con Nessie?" preguntó Sam.
"No sabría decir si sensato es la palabra más adecuada" concedió Edward "Pero es lo que generalmente hacemos. Buscar la normalidad y seguridad de la rutina"
"¿Miles de kilómetros a través del océano?" inquirió Leah "¿No les daría… sed?"
Edward asintió "Sería incómodo, especialmente con Nessie siendo más humana, pero no sería imposible"
Eso si estábamos allí para salvarla...
Y además estaba el secretismo para mantener esto fuera de la cabeza de Edward, porque había una gran probabilidad de que Aro pudiera acceder a todo lo que él supiera.
Edward suspiró "No es una probabilidad, es una certeza" dijo él incómodo con todo lo que había obtenido el vampiro de su cabeza el día de la batalla, desde sus ideas y deseos hasta los pensamientos y tácticas de su familia, todo con un solo toque a la palma de su mano.
Si perdiéramos, seguramente Aro obtendría la información que codiciaba antes de destruir a Edward.
Era justo lo que había sospechado: no podíamos ganar, pero nos apuntaríamos un buen tanto si matábamos a Demetri antes de perder, ya que de este modo le daríamos a Renesmee la oportunidad de escapar.
Sentí el corazón como una gran losa sobre mi pecho, un peso aplastante. Todas mis esperanzas se desvanecieron como la niebla bajo la luz del sol. Me escocieron los ojos.
¿A quién debía poner en esos documentos? ¿A Charlie? No, estaba del todo indefenso al ser un humano. Además, ¿cómo iba a entregarle a Renesmee? No iba a estar cerca de la lucha cuando se produjera. Así que sólo quedaba una persona. En realidad, nunca había existido ninguna otra.
"Sí que lo había" insistió Alice "Pudiste haber hecho papeles de contingencia de todos modos"
Pensé todo esto a tanta velocidad que J no notó mi pausa.
—Dos certificados de nacimiento, dos pasaportes, un permiso de conducir — repuse en voz baja y tensa.
Si él notó algún cambio en mi tono de voz, lo disimuló.
—¿Los nombres?
—Jacob... Wolfe. Jacob Wolfe y Vanessa Wolfe.
Nessie parecía un diminutivo adecuado para Vanessa. A Jacob le haría gracia ese rollo del apellido Wolfe.
Jacob sacudió la cabeza en ademán decepcionado, aunque el fondo se le notaba la expresión divertida "Te perdono por un chiste tan pobre solo porque hace poco te pusiste en tu modo depre"
Bella bufó "¿Qué nombres hubieses elegido tú?"
"Bond, Jake Bond" dijo él en su mejor imitación haciendo reír a su amiga.
"No le pondría a mi hija Vanessa Bond" le dijo Bella.
"Es verdad" intervino Emmett "Suena a nombre de-" dijo él parando a mitad del comentario por la mirada de Bella "bailarina. Nombre artístico" concluyó él logrando solo profundizar la mala mirada de su hermana.
Su bolígrafo escribía con rapidez en un bloc de documentos legales.
—¿Primer apellido?
—Ponga cualquiera.
—Como prefiera... ¿Qué edades debo consignar?
—Veintisiete para el hombre, cinco para la niña.
El muy bestia de Jacob los aparentaba sin problema alguno,
"No es mi culpa que sea más joven que tú, señora de las cuatro décadas" rió Jacob recordando sus antiguas conversaciones con su amiga.
y al ritmo al que crecía Renesmee, más valía calcular por lo alto. Él podía ser su padre adoptivo...
—Necesitaré fotografías si precisa los documentos terminados —me dijo J interrumpiendo mis pensamientos—. El señor Jasper generalmente prefiere terminarlos él mismo.
Bueno, eso explicaba por qué J no estaba al tanto del aspecto de Alice.
—Espere un instante —le contesté.
Esto sí que era suerte. Tenía varias fotos familiares guardadas en mi cartera y una perfecta, en la cual Jacob sostenía a Renesmee en los escalones frontales del porche, sólo tenía un mes de antigüedad. Alice me la había dado sólo unos cuantos días antes... Oh. Quizá después de todo no era una suerte en absoluto. Alice sabía que la necesitaría. Quizás había tenido alguna oscura visión al respecto.
"Gracias por el voto de confianza, pero la idea de tomarle fotos a Nessie todo el tiempo no tenía ningún objetivo ulterior. Era porque quería y para tener constancia de su infancia. De lo contrario Edward hubese notado al menos que trataba de esconderle algo"
—Aquí la tiene.
J examinó la foto durante un momento.
—Su hija se le parece mucho.
Yo me puse tensa.
"¿Por qué?" le preguntó Sue.
Bella se encogió de hombros "No estoy acostumbrada a mentir y tampoco tenía una historia preparada, así que tenía miedo de lo que iba a terminar diciendo tal vez contradiga lo que él ya sabía o lo que había dicho previamente"
—En realidad, se parece más a su padre.
"No es cierto" dijo Charlie "Mi nena es un refleta tuyo, aunque con ciertas actitudes del padre. Y ese cabello claro" dijo ojeando los rizos cobrizos de la niña.
"Es verdad" dijo Esme "Se me parece tanto a ti que me imagino así debiste ser de pequeña" dijo o último mirando a Charlie para esperar confirmación.
"Sí" respondió Charlie con un poco de nostalgia en la voz.
—Que no es este hombre. —Y tocó el rostro de Jacob.
Entrecerré los ojos y nuevas gotas de sudor brotaron de la frente brillante de J.
—No. Es un amigo muy cercano a la familia.
—Disculpe —masculló, y el bolígrafo comenzó a rascar el papel otra vez—. ¿Para cuándo necesita en su poder los documentos?
—¿Puede conseguirlos en una semana?
—Eso es un encargo muy apresurado. Costará el doble..., pero perdóneme de nuevo. Se me había olvidado con quién estaba hablando.
Estaba claro que conocía a Jasper.
—Sólo déme una cifra.
"Me alegro que ese tipo conozca, y tema a Jasper, de lo contrario corrías el riesgo de ser estafada" dijo Edward frunciendo el ceño.
Pareció dudar, aunque estaba segura de que habiendo tratado con Jasper debía saber que el precio no sería un problema real para mí. Ni siquiera había que considerar las abultadas cuentas que existían por todo el mundo con los diversos nombres de los Cullen: había suficiente dinero en metálico por toda la casa para mantener un país pequeño a flote durante toda una década. Esto me recordó los cientos de anzuelos que había en el fondo de los cajones de la casa de Carlisle. Dudaba que nadie hubiera notado el pequeño montoncito que había cogido para el día de hoy.
J escribió el precio en la parte inferior del bloc legal.
Asentí con calma. Había traído más que eso. Abrí el bolso de nuevo y conté la cantidad correcta, lo que me llevó muy poco tiempo porque llevaba los billetes agrupados con clips en grupos de cinco mil dólares.
Emily abrió los ojos como plato "No me digas que no notaste ese dinero"
"Por supuesto que si" dijo Edward "El que no importe mucho no significa que no hago cuentas para tener registro de lo compro, debo y gano. Claro que al momento lo último en mi mente era hacer cuentas así que para suerte de Bella no me di cuenta, de lo contrario sabría que estaba tramando algo porque en todo este tiempo ella no ha gastado ni una décima parte de lo que utilizó ese día"
—Tenga.
—Ah, Bella, no tiene por qué darme toda la suma ahora. Es la costumbre que retenga la mitad para asegurarse la entrega.
"Ahí se fue al caño tu idea de que podías portarte como si conocieras de verdad como funciona el negocio" dijo Jacob sacudiendo la cabeza.
Le sonreí al hombre con languidez.
—Pero yo confío en usted, J; además, le daré una recompensa: la misma cantidad a la entrega de los documentos.
"Y ahí se fue al caño cualquier opinión que tuviese el hombre acerca de la experiencia de Bella con los asuntos ilícitos" dijo Leah sacudiendo la cabeza.
"Esto… ¿era eso necesario?" preguntó Emily.
Bella frunció los labios "Supongo que no, solo quería asegurar los documentos"
"Los documentos estaban asegurados sin el dinero extra Bella" le dijo Jasper, aunque ninguno de los Cullen mostraba enojo por ese derroche innecesario de dinero como los demás demostraban sorpresa por el hecho de que Bella lo haya ofrecido.
—Eso no es necesario, se lo aseguro.
—No se preocupe. —Me daba igual el dinero con tal de poder conseguir esos documentos—. Así que, ¿nos vemos aquí la semana próxima a la misma hora?
Me devolvió una mirada apenada.
—En realidad, prefiero hacer este tipo de transacciones en lugares alejados de mis varios negocios.
—Claro. Estoy segura de que no estoy haciendo esto del modo que usted esperaba.
—Estoy acostumbrado a no tener ningún tipo de expectativas en mis tratos con la familia Cullen.
"¡Ja! Eso es un eufemismo" rió Jasper sorprendiendo a los humanos, que sinceramente jamás dejarían de considerarlo el más extraño e intimidante de la familia.
—Hizo una mueca y de inmediato recompuso el rostro—. ¿Qué le parece si nos vemos en una semana a las ocho de la tarde en el Pacífico? Está en Union Lake y la comida es exquisita.
—Perfecto.
Y no es que fuera a ir con él a cenar. En realidad, a él no le gustaría nada estar cerca de mí durante la cena.
Jacob gruñó "¿De verdad incluso para tus adentros haces bromas tan malas?"
"Esos son mis pensamientos. Tengo el derecho de hacer el tipo de bromas que me plazca" replicó Bella.
"¿Escuchaste Edward?" preguntó Emmett "Lo dijo mi hermanita y tu esposa, a quien siempre le das la razón. Así que la próxima vez que haga una bromita o chistecito para mis adentros no me puedes recriminar al respecto"
"Tu eres un caso aparte Emmett" dijo Edward "Tu siempre eres un caso aparate"
Me puse en pie y nos dimos la mano de nuevo. Esta vez no se estremeció, pero parecía tener otra preocupación en la cabeza. Tenía la boca apretada y la espalda tensa.
—¿Tendrá algún problema con la fecha? —quise saber.
—¿Qué? —Alzó la mirada, cogido con la guardia baja por mi pregunta—. ¿La fecha? Oh, no, no me preocupa en absoluto. Tendré sus documentos preparados a tiempo, sin lugar a dudas.
Habría sido estupendo tener a Edward allí conmigo, de modo que pudiera averiguar cuáles eran las preocupaciones reales de J en ese momento. Suspiré. Guardarle secretos a Edward ya me parecía bastante malo, pero estar separada de él era casi demasiado.
—Entonces, nos vemos en el plazo de una semana.
"Eso es todo" concluyó Esme.
