-No quiero irme- protestó Rachel aún sentada en la cama viendo a Quinn andar para un lado a otro de la habitación.
-Ni yo quiero que te vayas- admitió la rubia- pero mañana trabajas y yo también.
-Pero…
-Rachel- le advirtió Quinn.
-Está bien, me iré -aceptó suspirando.
-En una semana estoy de vuelta en LA, de verdad- le recordó la rubia.
Rachel aceptó a regañadientes y terminó de recoger las cosas que quedaban en la habitación de su chico para llevarse de regreso a LA. Estaba triste, las últimas semanas con Quinn ha distancia y medio peleadas no habían sido fáciles y ahora que parecían estar más que bien debía volver a Los Angeles y a la soledad de su casa sin la rubia cerca. Quinn había insistido en llevarla al aeropuerto a pesar de lo tarde que salía su vuelo. La morena había permanecido callada todo el viaje lo que planteó una duda en la cabeza de Quinn.
-¿Sabes que no quiero que te vayas verdad?- preguntó algo dudosa Quinn.
-Claro- respondió la morena confusa.
-Es que sé que en la habitación ha parecido que quería echarte pero te aseguro que no- dijo algo apenada Quinn.
-Lo sé Quinn- dijo de nuevo Rachel.
-Voy a echarte de menos estos días- dijo Quinn dulcemente en su oído.
-Y yo a ti- respondió la morena sin borrar su sonrisa.
-Cuídate y resiste estos días, volveré pronto- dijo la rubia dejando un beso en su mejilla.
-Si no me voy ya mi vuelo va a marcharse sin mí- dijo Rachel cuando vio que Quinn no soltaba su mano.
-Vete- dijo después de una última caricia.
-Te quiero- dijo antes de despedirse Rachel sin dejar casi tiempo a que Quinn la correspondiera.
En circunstancias normales Rachel le habría pedido a Sam que la recogiera en el aeropuerto aquel día pero como ya todo no era como antes decidió acostumbrarse a su nueva vida y por ello llamó a un coche que la llevara a la tranquilidad de su hogar. Soltó su maleta en la planta baja, escribió a Quinn para que supiera que ya estaba tranquila en casa y se metió directa a la cama para dormir, había sido un día largo y a la mañana siguiente debía de volver a encerrarse en el estudio si quería que su disco saliera adelante. No fue una semana sencilla
-¿Qué haces aquí?- preguntó sorprendida al ver a Santana tras el cristal.
-¿No puedo venir a ver a mi chica favorita?- saludó alegre la latina.
-Ven aquí- saludó Rachel dándola un gran abrazo cuando la alcanzó.
-¿Cómo estás?- preguntó su amiga.
-Bien, bien- respondió la morena- ¿qué te parece si esperas media hora y comemos juntas?
-Me parece una buena idea- aceptó Santana.
Rachel entró de nuevo a la cabina de grabación para terminar con las indicaciones que acababa de darle su productor de grabar aquel tema. Santana la observaba tras el cristal orgullosa de lo bien que sonaba su amiga sin borrar la sonrisa de su cara. Cuando Rachel terminó salió y volvió a darle otro gran abrazo a Santana antes de irse a comer fuera.
-¿Cómo va tu vida?- preguntó la latina- últimamente has estado ocupada.
-Lo sé y aunque no lo creas todo por trabajo- respondió Rachel.
-¿Y eso?- preguntó curiosa la chica.
-Quinn está en Chicago terminando de grabar la película- le explicó su amiga mientras comían.
-Te ha abandonado- se burló su representante.
-Por suerte ya vuelve esta semana- dijo sin poder ocultar su sonrisa.
-¿Cómo va con ella? ¿Bien?- quiso saber su amiga.
-Ya sabes, somos complicadas- respondió encogiéndose de hombros -pero sí, estamos averiguando las cosas poco a poco.
-Vaya, me alegro- dijo la latina.
-Aunque hay algo que tengo que contarte- confesó Rachel.
-¿Qué has hecho ahora?- preguntó preocupada Santana.
-Me he alejado de Sam- respondió con un suspiro.
-¿De qué hablas?- Rachel procedió a explicarle a Santana lo que había ocurrido en relación a Sam, Mercedes y Quinn en aquellos días- y yo sin saber todo esto, ¿a qué juegas? tienes que llamarme cuando pasen estas cosas Rachel.
-Lo siento, es que ya sabes que nunca sé en qué posición estamos tú y yo con el tema Quinn- explicó algo avergonzada la cantante.
-Ya te lo dije, me alegro que estés con ella si te hace feliz- dijo Santana quitándole importancia.
-Ya pero no sé- dijo aún dudosa la chica.
-De verdad Rachel- confesó la chica -aunque me da pena que te alejes de Sam después de tanto tiempo.
-Lo sé, le echo de menos pero ahora creo que es lo mejor, quiero que lo mío con Quinn funcione- dijo muy segura de sí misma Rachel.
-Lo entiendo- admitió Santana.
-Aunque con lo liada que estás tú entre el trabajo y Britt, Quinn grabando fuera y sin Sam, he estado un poco más sola- dijo esta vez con un rastro de pena en su voz.
-Deberías llamarnos, a Britt y a mí nos gusta tenerte por casa Rachel- le recordó su amiga.
-Llamaré más a partir de ahora- prometió Rachel.
-Así me gusta- dijo sonriente la chica -tengo una idea.
-¿Qué estás tramando?- preguntó Rachel intrigada.
-Que te parece si organizamos una cena- sugirió la latina.
-¿Una cena?- preguntó confusa.
-Sí, Quinn, tú, Britt, Artie, Kitty, yo, quien quieras… ¿Qué te parece?- dijo la chica.
-¿Estás segura de eso?- preguntó sorprendida por que Quinn fuera el primer nombre de la lista.
-Claro, nos pondremos todos al día y nos vendrá bien relacionarnos- dijo segura la chica.
-Relacionarnos sin peleas ni ese tipo de cosas por favor - pidió Rachel.
-Rachel- le regañó su aimga.
-Confió en ti y en la buena influencia de Britt, solo lo advertía por si acaso- se corrigió rápidamente la cantante.
-Así me gusta- dijo orgullosa la latina.
-¿Estás segura de que está cena no será un error?- preguntó Rachel.
-Ya te he dicho que Quinn es tu chica y lo respeto y quiero que podamos llevarnos bien y quedar si ella también está y esas cosas- dijo una Santana realmente madura frente a ella-la cena puede ser un primer acercamiento para el buen camino.
-Cuanto me alegro de que Britt sea tan buena influencia- se burló Rachel.
-Oye yo también pongo de mi parte para ser mejor eh- se defendió Santana.
-Lo sé y me alegra mucho San- admitió sonriendo la morena.
-Entonces…¿Cuándo organizas esa cena?- quiso saber la latina.
-¿Es tu idea y yo la organizo?- protestó Rachel.
-Tú siempre has cocinado mejor- dijo seriamente su amiga.
-No sé como te las apañas para liarme siempre y librarte de todo- protestó la morena.
-Es una de mis grandes habilidades secretas- se burló Santana.
Cuando terminó de comer con Santana volvió a casa, aquel día ya no tenía nada más que hacer en el estudio y además necesitaba descansar la voz después de unos días intensos grabando. Llegó a casa y disfrutó de una tarde tranquila al sola recuperando su bronceado. Aquel descanso le sirvió para recuperar las fuerzas y cargar las pilas para el resto de la semana. El viernes estaba en casa con una copa de vino intentando llamar a Quinn que se suponía que llegaba a la mañana siguiente y quería saber si tenía que ir a recogerla al aeropuerto pero la rubia no le cogía el teléfono, estaría terminando de trabajar. El timbre de su casa sonó así que fue a abrir intrigada por que
-No me creo que seas tú- dijo cuando abrió la puerta y se encontró a Quinn frente a ella.
-Sorpresa- dijo la rubia con una gran sonrisa.
Rachel no esperó para lanzarse a los brazos de su chica y Quinn la agarró lo más fuerte que pudo antes de darle un profundo beso que le mostrara que quería recuperar los días perdidos. Cuando necesitaron aire se separaron con una sonrisa aún en la boca.
-Te adoro pero tengo frío, ¿podemos entrar?- preguntó la rubia.
-Lo siento- se disculpó Rachel tirando de su mano hacia el interior.
Era tarde y Quinn se había pasado el día trabajando además de haber tomado la decisión en el último momento de volver aquella misma noche en lugar de esperar a por la mañana por lo que estaba realmente cansada. Rachel que lo sabía y se lo había notado en sus grandes ojeras así que la llevó directa a la habitación de arriba donde Quinn se dejó caer en la cama sin ni siquiera ponerse el pijama.
-Estoy reventada- se quejó.
-Ponte el pijama y duerme, prometo no despertarte mañana- dijo la morena dulcemente.
-Suena como un gran plan- dijo Quinn obedeciendo y cogiendo su pijama.
-Descansa, te lo mereces- dijo dándole un tierno beso y una caricia en su mejilla.
-¿Me traes un poco de agua?- rogó la rubia.
-Por supuesto- dijo Rachel que le dio un beso antes de irse.
Cuando regresó apenas unos minutos después la rubia estaba tumbada en la cama completamente dormida. Sin duda necesitaba ese descanso después de los últimos días intensos de grabación. La tapó dulcemente y bajó al salón a terminar de ver una serie mientras su chica descansaba arriba. Rachel pasó un rato más allí hasta que el sueño comenzó a invadirla. Cuando subió a su habitación y vio a Quinn tan dormida plácidamente allí sonrió por lo feliz que era en ese momento, tener a la rubia en su cama era una visión de la que no iba a cansarse. Se tumbó al lado de su chica e intentó no despertarla cuando la abrazó para acomodarse en la cama. A la mañana siguiente Rachel se despertó en la situación contraria, era Quinn la que la rodeaba con sus brazos y acariciaba su pelo suavemente.
-Te echaba de menos- dijo la rubia dulcemente cuando vio que la morena estaba despierta.
-Y yo a ti- correspondió Rachel.
-No quiero irme más- dijo abrazándose más fuerte aún a su chica.
-Pues no te vayas- dijo Rachel haciéndolo fácil.
-Me encantaría pero tengo que ir a Nueva York a ver a Beth unos días- le recordó la rubia.
-Lo entiendo- dijo Rachel dejando un dulce beso en su cabeza.
-¿Quieres venirte?- preguntó Quinn.
-Depende de cuando y cuanto tiempo sea- respondió Rachel dudosa.
-Puedo esperarte si quieres para que nos venga bien a las dos- sugirió la rubia.
-Me encantaría- aceptó Rachel sonriente.
Aquella posición en la cama les duró mucho tiempo, estaban gusto y no tenían por suerte nada más que hacer. Quinn solo accedió a salir de la cama cuando Rachel abrió las cortinas y al ver el buen día que hacía le ofreció tomar el sol y comer al lado de la piscina, lo que no pudo rechazar. Quinn adoraba estar allí con Rachel, ni si quiera había echado de menos no pisar aún su casa aunque le encantaba. Estaban tumbadas al sol en silencio, cada una en su hamaca aunque unidas porque Quinn tenía su brazo estirado para acariciar la espalda de Rachel.
-Tengo una pequeña idea que no sé si te gustará- comenzó a decir la morena.
-¿Qué has planeado ahora?- preguntó la rubia preocupada parando sus caricias.
-Quiero hacer una cena en casa con unos amigos- le explicó su chica.
-¿Puedo preguntar qué amigos?- preguntó algo dudosa.
-Artie, Kitty, Santana, Britt tú y yo- respondió Rachel girándose para mirarla a los ojos -¿Te molesta?
-No claro que no- aseguró la rubia.
-¿Seguro?- insistió Rachel -porque si vas a estar incómoda por el tema de Santana…
-Rachel, Santana es tu amiga y representante así que supongo que esto va a ocurrir más veces y no vamos a cancelarlas todas- dijo la rubia que había pensado mucho aquello.
-Gracias- dijo dándola un abrazo.
-Prometo ser pacífica- dijo riéndose Quinn.
-No esperaba menos de ti- dijo orgullosa aún sin soltarla.
-¿Cuándo será esa cena?- preguntó la chica.
-Cuando todos podamos- respondió encogiéndose de hombros- ¿tu trabajas esta semana?
-Tengo que ir al estudio para unas últimas escenas y para recoger mis cosas- explicó Quinn- pero por lo demás soy libre.
-Está bien- dijo la morena pensando- está semana de grabación es tranquila también.
-¿Cómo va?- preguntó curiosa- no me has contado nada estos días.
-Va muy bien- respondió orgullosa- de hecho… ¿quieres acompañarme un día y escucharme grabar?
-¿Un día escuchándote cantar? No podría rechazarlo- dijo sin borrar su sonrisa lo que sonrojó a Rachel completamente.
-Genial- dijo dándole otro abrazo.
-Volviendo al tema, haz la cena cuando quieras, te ayudaré- se ofreció amablemente la rubia.
-Eres la mejor- agradeció Rachel.
-Lo sé- dijo riéndose.
Fue un día de esos en los que no haces nada y te sientes orgulloso de ello. Quinn lo necesitaba urgentemente y Rachel estaba más que feliz de compartir ese día con ella. Después de que Rachel hubiese preparado la cena para las dos y hubiese acercado una manta para taparlas en el sofá Quinn la miró fijamente, pensativa. Rachel que estaba atenta a algo que leía en su iPad no se dio cuenta de la mirada de su chica. Quinn la observó un rato más en silencio, simplemente agradeciendo tenerla de nuevo en su vida y todo lo que estaba haciendo porque aquello fuera bien.
-Rach- la llamó Quinn.
-¿Sí?- preguntó Rachel levantando la cabeza.
-Estos días he estado pensando- comenzó a hablar Quinn.
-No sé si me va a gustar lo que viene ahora- la interrumpió Rachel.
-Calla-le ordenó Quinn antes de seguir -he estado pensando y quiero que sepas que valoro mucho lo que has hecho con Sam.
-¿De verdad?- preguntó la chica.
-Sí- afirmó segura de lo que decía -me demuestra que de verdad quieres esto tanto como yo, que vas a sacrificar cosas por nosotras y eso es realmente comprometedor… Gracias.
-Tú estás dispuesta a soportar a Santana que es un gran obstáculo así que quiero que sepas que también lo valoro- dijo la morena mirándola a los ojos.
A pesar de que había disfrutado enormemente la vagancia que habían tenido el sábado, Rachel no estaba dispuesta a pasar otro día sin salir de casa o moverse del sofá. Necesitaba hacer ejercicio, le desahogaba y le ayudaba a mantenerse centrada y si ya no podía ir con Sam necesitaba a una nueva compañera de deporte. Cuando sonó el despertador Quinn protestó y siguió durmiendo pero Rachel no tardó ni un minuto en sentarse en la cama y quitarle la sábana que la tapaba.
-Mmmmm- protestó Quinn.
-Venga arriba- dijo la morena.
-Es domingo- le recordó su chica.
-Y ese es el motivo por el que tienes que levantarte- dijo la morena.
-¿Qué dices? madrugar no te sienta bien- se burló Quinn que se giró para mirarla confusa.
-Es domingo, ya sabes que los domingos iba a hacer deporte con Sam- explicó Rachel.
-Pero…
-Pero nada, ahora no puedo ir con él- le recordó la morena- así que mueve el culo porque te vienes conmigo.
-¿Quieres que vaya a hacer deporte?- preguntó Quinn ahora más despierta.
-Claro- respondió segura la chica.
-¿Sabes cuánto hace que no voy al gimnasio o hago algo de deporte?- preguntó la rubia.
-Me da igual- respondió la morena.
-No aguantaré tu ritmo- dijo la rubia para intentar escaparse de aquello.
-No tienes problemas para aguantar mi ritmo en otras cosas- se burló Rachel haciendo sonrojar a Quinn.
-Tonta- protestó la rubia.
-Venga vístete- le pidió Rachel de nuevo tirando de su mano para sacarla de la cama.
-Está bien- aceptó finalmente Quinn- pero prométeme una cosa.
-Dime- dijo atenta Rachel.
-No te burlarás de mí por mi mala forma y me esperarás si me quedo atrás- rogó infantilmente.
-Prometido, no me separaré de ti- dijo dejando un dulce beso en su mejilla.
Media hora después salían de casa de Rachel en su coche. La morena había decidido que ya que era la primera vez que llevaba a Quinn con ella a hacer deporte la llevaría a uno de los caminos que más le gustaban para así convencerla más para próximas veces. Para todo lo que se había quejado al principio Rachel debía de admitir que Quinn no estaba en tan mala forma. Era cierto que no iban corriendo como ella iba con Sam normalmente sino que alternaban la mayor parte andando y algunos sprin más rápidos pero la rubia se mantenía entera.
-Llegamos a la cima- anunció Rachel.
-Por fin- dijo Quinn llegando un minuto después que ella.
-Mira las vistas y dime que no merecía la pena- dijo la morena contemplando LA desde lo alto de aquellas colinas.
-Merece la pena- admitió Quinn que nunca había visto la ciudad así.
-Me encanta- dijo Rachel haciendo una foto al paisaje.
-Aunque hay otra cosa que merece la pena- se burló Quinn.
-¿Puedo saberla?- preguntó curiosa Rachel.
-Estás muy sexy en ropa deportiva y sudando- dijo Quinn de forma directa.
-Ven aquí- dijo Rachel tirando de su mano para acercarla y cuando vio que a su alrededor no había nadie le dio un beso.
-Te quiero- dijo Quinn sin pensar dejándose llevar por el momento.
-Y yo a ti- repitió Rachel que aún seguía con su móvil en la mano- déjame hacernos una foto, por si no consigo convencerte más de que vengas tener una prueba de que lo hiciste una vez.
-Lo cierto es que podría acostumbrarme si lo hacemos todas las semanas- admitió Quinn- esto relaja y despeja la menta.
-Así me gusta, que te enganches, lo próximo será llevarte a mis clases de yoga- anunció feliz Rachel.
-No tan rápido Rachel- le frenó Quinn riéndose- vamos por partes.
-Está bien- aceptó la morena.
-¿No ibas a hacer una foto?- le recordó Quinn ya preparada junto a ella.
Rachel hizo varias fotos de ambas haciendo el tonto antes de que decidieran que era hora de volver a bajar. La bajada fue más relajada, fueron paseando y bromeando mientras hablaban. En un momento Rachel se puso con su móvil a hacer algo y a Quinn que le podía la curiosidad de que hacía su chica se lo robó para comprobar lo que acaba de hacer. Rachel había publicado una se las fotos en su cuenta de Twitter junto al título 'Domingo deportivo en buena compañía, así se empieza mejor el día :) #felicidad #LA #fitness'
-No has podido resistir ¿verdad?- dijo Quinn al verlo.
-No- admitió riendo.
-Eres adicta a twitter- le regañó la rubia.
-Siempre me ha gustado que otros vean lo que hago y mis logros, no es nuevo- dijo riendo Rachel- y tú deberías usar más tu cuenta.
-¿Para qué? Tú usas la tuya tanto que convalida por lo que yo no la uso- se burló la actriz.
-Ya te engancharás- se defendió Rachel.
-Aunque debo de admitir que la foto ha quedado muy bien- dijo Quinn sonriendo.
Volvieron al coche y en lugar de ir directas a casa decidieron hacer una parada par reponer energías tomándose un gran brunch. Estaban demorando la comida que tenían delante cuando un mensaje llegó al móvil de Rachel. Lo abrió y lo que se encontró fue una gran sorpresa.
Sam: que fácil es sustituir a un rubio por otro para ir a correr! jaja es broma, me alegra que sigas con tus costumbres :)
Rachel leyó dos veces el mensaje, había hablado con Sam, el chico sabía que eso no podía pasar, no podían seguir siendo amigos así, no iba a dejar que eso arruinara nada con Quinn. Borró el mensaje y dejó el móvil en la mesa. No iba a responderle pero si hacía falta iría a volver a dejarle claro al chico donde estaban los límites.
-¿Estás bien?- preguntó Quinn cuando Rachel soltó el móvil.
-Estoy contigo, no podría estar mejor- respondió contagiando su sonrisa a Quinn y olvidando el mensaje que acaba de leer.
Capítulo cortito! Pero prometo volver a actualizar en un par de días como mucho :)
Cada vez hay más momentos Faberry, sus vidas se están entre lanzando en todos los sentidos :) Nos vemos muy pronto! Gracias por seguir leyendo ^^
