Me invadía una profunda sensación de nostalgia a medida que me acercaba. Sabía que aquello estaba por allí en algún sitio, pero me había alejado tanto cuando me encontré con los muchachos que olvidé cómo regresar. Como ya tenía un nuevo hogar, ni me preocupé por volverlo a encontrar. Quería alejarme, más bien, no quería volver.
En la entrada había una antorcha que yo solía encender con magia todas las noches. En aquel entonces era un verdadero mago. Mis conocimientos estaban frescos, y además…
-Mis libros. - Dije, al percatarme de que en una esquina había varios libros amontonados. - ¡Coño, mis libros! - Exclamé feliz y me lancé sobre ellos. - ¡Yaniss, ven a ver! -
La pelirroja dudosa decidió entrar y sacó una linterna de su bolso con la que empezó a iluminar el lugar.
-¿Qué encontraste? - Me preguntó curiosa mientras se acercaba.
-¡Mira! - Le dije, mostrándole un libro de color azul oscuro con marcas rojas. - Esto me lo dio un amigo, es mi libro favorito. Trata sobre, ¡d-d-aaaaaa! ¡El libro de los estúpidos elementos, por fin! ¡AAAAAA! ¡El de cocina, me cago en…! -
-Jexy, nunca te había visto tan emocionado, ¡Es super tierno! Dan un montón de ganas de abrazarte. -
-Es que son… yo… había pensado que nunca volvería a encontrar estas cosas, ya las había olvidado. -
-Jeje, entiendo. ¿Por cierto? ¿Qué son…? Oh… ¿Dibujos? -
-¿Eh? -
Volteé y vi que Yaniss se refería a lo que había en las paredes.
-Si, bueno… no los mires. Me da pena. -
-¿Quienes son esos que dibujaste ahí? -
-... ¡Que no mires! -
-¡Está bien, perdón! -
-... ¡Mi mochila! -
-Este sitio es extraño. ¿Cómo es que…? -
-Lo hice yo mismo. - Dije mientras tomaba mi mochila y le sacudía el polvo. - Jaja, mi yo de niño podría partirme la boca si peleara contra él. -
-¿Tu lo hiciste? ¿excavaste este sitio? ¿Con magia? -
-Sip. - Afirmé, metiendo mis libros en la mochila.
-Es maravilloso. Bueno, el hecho de que lo hayas hecho, no el producto en sí. -
-¿Qué hablas? si es perfecta. Sólida y funcional. ¿Nos vamos? -
Me puse la mochila decidiéndome a salir de la cueva.
-¿Ya nos vamos? - Preguntó Yaniss, con un tono un tanto triste.
-¿Eh? -
-No quieres quedarte, ¿cierto? -
-¿Qué? no… no es eso, es que estoy emocionado por mis libros y por primera vez en mucho tiempo quiero leer. -
Yaniss le dedicó una mirada a las paredes y al techo, específicamente las partes donde había dibujos y escritos en otro idioma.
-Sé lo que piensas. - Dije luego de suspirar resignado. - Pero no te preocupes, quiero decir, sí, en cierta forma no tengo muchas ganas de quedarme. Me da algo de tristeza estar aquí y recordar gran parte de lo que viví. Eso que ves en las paredes son cosas que escribí cuando me sentía decaído, son frases y dibujos de mis amigos y familiares, los extrañaba mucho, y los quería conmigo de una u otra forma. -
Mientras hablaba me venían recuerdos de todos mis esfuerzos por evitar sentirme solo y empezaba a sentir una presión en mi pecho que me hacía más difícil hablar.
-Pero yo… -
Yaniss se acercó a mí y tapó mi boca con la palma de su mano y luego la apartó suavemente.
-Entiendo, Jexy. No debí hacer esa pregunta, lo siento. -
-No hay problema, en todo caso me ha hecho muy feliz que me trajeras aquí. No es sólo tristeza, ¿sabes? Es, es… no lo sé, son muchas cosas juntas, jaja. Me molesta lo de mi familia y mis amigos, ¿Pero qué le vamos a hacer, no? Pasó hace mucho tiempo y te tengo a ti- y a Dash ahora. Y soy feliz. Así que no hay problema. -
Salí del lugar, sonriendo, sabiendo que no podía hacer otra cosa.
-... ¿Te… te hago feliz? - Me preguntó Yaniss un tanto avergonzada mientras me alcanzaba.
-[...]...En cierta forma. - Respondí, intentando no darle mucha importancia al asunto.
-¡Tomaré eso como un sí! - Exclamó abalanzándose sobre mí intentando abrazarme, provocando que ambos cayéramos al suelo. - … Tenemos que trabajar esa fuerza tuya. De lo contrario no podremos divertirnos bien cuando llegue la hora. - Dijo, levantándose del suelo mientras yo hacía lo mismo.
-¡Se supone que entrenaré para ser un gladiador mago! -
-Los gladiadores también follan. -
-¡Yaniss! -
-Jexy, cállate, va a ocurrir y lo sabes. -
-Sí, cuando quiera morir, te llamo, ¿vale?. -
-Jiji, creeme, ese día lo menos que querrás será morir. -
La pelirroja continuó caminando. Me hizo un poco de gracia lo que dijo, me encogí de hombros y no dije nada.
-¡Apúrate! Yo también quiero saber que hay en esos libros. -
-Ya voy, aunque, ¡Por cierto! una duda que se me vino a la mente hace rato cuando explicabas tu collar. -
-Dime. -
-Ajá, bueno, si tu eres una… … ¡Eso! -
-... Respira profundo, respira profundo. - Se susurraba Yaniss a sí misma al intuir que la llamaría súcubo otra vez. - ¿Sigue? -
-Bueno, que... ¿Cómo sabes tanto de magia y eso? -
-Oh, creí que me preguntaría por qué tengo esa baratija. De todas formas se concatenan ambos hechos; verás, me he encontrado con muchos escupe hechizos y a casi todos ellos… bueno, ya sabes… yo… esto... - La pelirroja hizo una pequeña pausa y luego tomó aire. - ¡Follamos! -
-¡Aaa, pero no lo grites ¿Por qué lo gritas?! -
-Yyy… bueno, antes de todo eso me hablaban mucho intentando sorprenderme con todas sus mierdas, y como a mi me gusta escuchar historias de la gente, terminaba enterandome de un montón de cositas sobre magia. El collar de antes se lo robé a uno. -
-Ya veo. Creí que ustedes asaltaban a la gente por la noche de repente. -
-Cada quien su estilo, Jexy. Zury los ataba con lo que tuviese a mano. A mí me va más la seducción, le da un poco más de encanto al proceso. [...]... Odio a muerte que estropeen mis momentos. Pocas veces no los he matado por hacerlo. - Dijo la pelirroja, susurrando macabramente para luego voltear y dedicarme una sombría mirada por unos segundos.
Yo me hice el loco y miré para otro lado.
-«Ahora entiendo porqué tanta inquina hacia Rainbow. » - Pensé, recordando que la simple presencia de Dash en la casa ya le cortaba todo el rollo a Yaniss.
-Mañana vamos al apartamento. -
-¿Mañana? -
-Por la mañana. Ya estás libre, así que podemos ir, ¿Recuerdas la laptop? -
-Ahhh si, claro, el apartamento, yo te acompaño, no hay problema. -
-No tardaremos mucho, estaremos de regreso antes del almuerzo; Así la poni no se muere de hambre. O quema la cocina… y la casa. Y muere. Entre las llamas. Gritando. Mientras sus ojos explotan por las altas temperaturas. [...]... ¿Quieres pasar la noche en el apartamento, Jexy? -
La pelirroja volteó sonriendo a verme mientras me hacía la pregunta claramente mal intencionada.
-Noo, eso aparte de peligroso para Dash, es peligroso para mí. -
-Bueno está bien, como quieras. Yo sólo decía. -
-Aunque pensándolo bien ella ya se sabe cuidar sola. -
-Discrepo bastante. -
-Se supone que ella ha vivido sola mucho tiempo cuando…[...] -
-¿Cuando? ¿Cuando estaba en su mundo? -
-Si, bueno, iba a decir que cuando era joven, pero se supone que lo sigue siendo, ¿no? -
-No lo sé, tú eres el experto en ella. -
-Oye…, en todo caso tú eres la que habla con ella. -
-Pero no le pregunto sobre su vida…
-¡No jodas! - Exclamé totalmente irónico.
-Salvo por aquello. -
-Ya. -
-Que me daba curiosidad y a ti te ponía súper nervioso. -
-Bueno. En todo caso según la serie ella vivía sola. -
-¿Hasta qué punto podemos fiarnos de lo que hay en la serie esa? -
-¿Eh? -
-Quiero decir, se parece, supuestamente actúa parecido, pero ¿Podemos decir que es exactamente la misma? Quizás ha tenido una vida distinta a la que allí se muestra. Ya sería mucha casualidad que absolutamente todo lo que pasa en la televisión le ha pasado a ella en su vida. -
-Eso que dices me recuerda a Guiskar, nunca lo había pensado así. Aunque a ella le gusta la serie, ya la ha visto y no ha parecido que haya visto algo extraño. Aparte me contó una vez sobre su mundo y yo tampoco vi nada raro, bueno, estaba todo más avanzado de lo que yo había visto en la serie y habían pasado cosas que me sorprendieron bastante porque no me las esperaba. -
-"Ni si nidi di illi, ti iris li qui ibli sibri si vidi". -
-Mmmmmmm… -
-Como sea. Sí, es algo parecido a lo de Guiskar, sólo que ella podría ser una copia de sí misma, una variación. Como lo que he visto en películas que llaman otra dimensión. -
-¿Pero no se supone que ya de por sí es de otra dimensión? -
-No lo sé. Puede que no. Yo creo que no lo es. -
Escuchar eso me llevó a pensar en muchas cosas en un instante y mi cabeza explotó.
-¡... Cierto, ya va…, cierto! Los portales, los que abre Kevin. ¡Ahora entiendo! Lo mismo, entonces... -
-Khazis existe aquí también, no está en otra dimensión. -
-Claro. No estamos en otra dimensión, estamos en otra punta del espacio. -
-Como las personas en el mundo. -
-...Son tantas que la probabilidad de imaginarnos una personalidad inexistente o incapaz de existir, es cercana a cero. Todas están pisando o pisarán nuestro mismo suelo. -
-Por eso también hay gente que son parecidas físicamente. -
-¿Quieres decir que todo lo que existe se repite, y que todo lo que imaginamos existe? ... El universo es demasiado basto para que sea de otra forma. Claro que sí. Es obvio. Me siento estúpido. - Dije llevándome las manos a la cara.
-... Me gusta, estás empezando a hablar como uno de esos locos que me contaban historias. Jiji. -
-¡Espera, espera, espera! - Exclamé deteniéndome en seco.
-¿qué pasa? -
-Estamos implicando que el universo lo contiene todo, entonces ¿Qué cojones es aquello a lo que llamamos dimensión? lo único que no puede contener el universo por si solo es una variación de sí mismo, pero quizás, entonces, dónde está contenido, él…, y sus copias, y las copias de eso, y, y, ¡Y, Y! -
-Jexy, cálmate, tranquilo. Cielos, no creí que te fueses a poner tan profundo. -
-Es que… aaaaaaaaaaa, ¡Me explota la cabeza! -
-Ya, ya… -
La pelirroja me abrazó mientras yo miraba al vacío intentando asimilar mil implicaciones al mismo tiempo.
-Poco a poco. Ya habrá tiempo para pensar en eso. -
-Hablas como si supieras la respuesta. -
-Eso es porque no me importa encontrarla. - Confesó serenamente aligerando el abrazo. - Vamos. - Añadió y continuamos caminando.
Respiré profundamente y alejé todos esos confusos pensamientos sobre cajas que contienen otras cajas.
-En todo caso, es más fácil pensar en que Dash viene de otro planeta, en lugar de otra dimensión. -
-Es una extraterrestre. -
-Jajaja, seeh. -
-[...]...Yo también…, y tú igual. -
-... sih. -
Una vez llegamos a la casa, vimos a Rainbow dormida en el sofá como toda una dama, con una pata cubriendo sus ojos y la otra estirada fuera del sofá; toda de lado y con la boca abierta.
Yaniss me dijo que entraramos a su habitación para hablar sin despertarla, pero le dije que la pegaso no estaba con nosotros en esos momentos y que podíamos estar tranquilos en el mesón como siempre.
Puse mi mochila sobre el mesón y saqué los libros de ella. Yaniss tomó uno.
-¿Jexy? - Dijo al abrirlo. - Esto está en… -
-¿Otro idioma? No me digas. -
La pelirroja me gruñó por el sarcasmo y empezó a ojear las páginas del libro.
-Estúpido. - Me dijo en voz baja.
-¿Qué esperabas? jaja. -
-Bueno, no lo sé, en Khazis el español como idioma también existe, supongo que el hecho de que los portales que abren las armas como las de Kioshi den a este planeta tiene algo que ver con eso, de hecho en Khazis alguna vez hubieron humanos y…, tengo que confesar que ya sabía un poco de español cuando vinimos aquí; encontré un libro de pequeña y... -
-Ahhhh, ¿No que la experta en idiomas? Y que "yo lo aprendo todo en dos días y tal". Ahora claro, ahora si encaja todo. -
-Cállate, los idiomas si se me dan bien, tonto; sólo que ya tenía experiencia con este en concreto. Aún así es un idioma bastante difícil. -
-Mmmm, bueno. No fue mi caso, yo si fui legal. Y no te puedo decir mucho de mi mundo, porque yo allá no pasé demasiado tiempo y pues… tampoco viajé mucho ni sali demasiado de mi casa. Mi vida era un tanto aburrida. Quizás en un libro de por aquí la narro y digan "¡oh guao, magos, magia, impresionante!" pero pues… mi día a día. -
-¿Al menos conoces el nombre de tu planeta? Quizás… Jexy, quizás seas de Khazis. -
-No, pero… ¿Cómo voy a ser de Khazis? -
-No lo sé, es muy grande, mucho más que la tierra, hay muchos, pero muchísimo sitios de los que yo no tengo ni idea. -
En ese momento vinieron imágenes e ideas a mi cabeza, ideas que me hacían temblar por dentro y reír de forma nerviosa.
-Yaniss, no juegues con mis sentimientos, jajaja, ¿Dices que mi familia podría estar en Khazis? -
-Lo siento, Jexy, es algo que se me vino a la mente. Sé lo que sé sobre la magia porque me lo han contado y lo he leído. Y creo, sé, que jamás hubiese escuchado sobre dos tipos de usuarios de la magia si estos no existiesen por allí. Incluso, cualquier objeto mágico en Khazis alguna vez le perteneció a un forjador, porque ellos los hicieron. Ellos metieron la magia en esos objetos. -
Yaniss empezó a revisar los libros como si intentase encontrar algo en ellos.
-Khazis es una tierra llena de todo tipo de cosas extrañas, no sé cuánto tiempo lleva existiendo, pero es impresionante la cantidad de criaturas que se han desarrollado y como sectores del planeta están siendo atacados por cualquier tipo de distorsión causada por sus habitantes. -
-Ahora que lo pienso, nos mandaron a Eizur porque sabían muy poco sobre ustedes. -
-Han mandado mucha gente, y algunos han ido por su cuenta en busca de información. Todos murieron en el intento. Bueno, casi todos. Aquí estás. Y lo mismo pasa con quienes buscan recorrer el mundo. Es demasiado peligroso. Además nada está conectado como aquí. No existe algo como el internet o la televisión que conecte civilizaciones. -
Yaniss paró de revisar el último libro que tomó y lo colocó sobre la mesa.
-Así a ojo no encontré ninguna referencia a nada que yo conozca. Lo siento, Jexy. -
-No hay problema, en todo caso, me gustaría mucho creer que todos están allí. Aunque por otro lado no me parece que pertenezco a ese lugar. A Khazis, me refiero. -
-Te entiendo. -
-No me sienta familiar su atmósfera, aunque claro, si es como dices, y es enorme, imagino que habrá sitios que no reflejen lo mismo que aquellos en los que he estado. -
-Jexy, eras un mercenario, dudo que hayas pasado por sitios donde no hubiesen problemas cada minuto. -
-La verdad… -
-... ¡Acabo de recordar! Hay un sitio que quiero que visitemos cuando vayamos. ¿Si? -
-¿Que sitio? -
-Uno super lindo donde podremos comprar cositas que nos servirán para encontrar Eizur. -
-No me dirás el nombre, ¿cierto? -
-¡Nopis! -
-¿Por qué? ¿Y si ya he ido? -
-No has ido. -
-¿Cómo estás segura? -
-¡Es super secreto! Y está muy muy alejado del resto. -
-Pero… -
-¡Jexy, hazme caso! -
-Bueno, bueno, okey. Cuando toque ir, iremos. -
-¡Bieeeeen! - Exclamó Yaniss súper feliz.
-En todo caso, me dejas pensando con esa posibilidad de que mi familia esté por allí. -
-[...]... Buscarlos sería… -
-Imposible. Aunque me gustaría un montón, como tú bien has dicho, las probabilidades ya no solo de encontrarles si no de que no me maten mientras lo hago, son bajas. -
-Lo son ahora, Jexy. -
-¿...? -
-Si te vuelves lo suficientemente fuerte quizás puedas ir a buscarlos. -
-Lo mismo sí, pero… -
-Eso le daría caso a tu entrenamiento, ¿no crees? Porque luego de que Rigbon vuelva a su hogar, ¿Qué harás? ¿Dónde usarás esa fuerza y ese poder que habrás obtenido? ¿Cuál será tu objetivo en la vida entonces? -
Junte las manos, apoyé mis labios contra mis dedos entrecruzados y respiré profundo con la vista clavada en el mesón.
-Jexy..., tú también debes volver a casa. -
En ese momento me sentí muy extraño. Quería reír, quería llorar, quería que llegase el día en que estuviese preparado y a la vez que jamás lo hiciese. Ansiedad, miedo, felicidad.
-No te preocupes. Te ayudaré en todo lo que pueda y los encontrarás. Si están en Khazis, dalo por hecho. - Dijo la pelirroja con decisión.
Entonces extendió su brazo y tomó mi mentón para levantarme la mirada.
-No pongas esa carita, Jexy. ¡Sonríe! Me gusta mucho cuando lo haces. -
Recordé lo que hacía unas horas le había dicho a Fernando en la tienda y no pude evitar sonreír un poco.
-Jiji, ¡Eso es! Ahora, tienes que quitarte esa barba, por favor. Entre tu corte a lo rapado y esa barba ya empiezas a verte súper extraño. -
-Vale. La verdad es que ni me había fijado. -
-[...]... Bueeeenoo, ¿Me cuentas sobre tu libro favorito? ¿De qué trata? -
Yaniss tomó el libro azúl oscuro que le había enseñado antes y lo empezó a inspeccionar.
-Pues, para empezar, ese libro ni en tus manos ni en las mías debería estar. De hecho, si por donde yo vivía hubiesen sabido que yo tenía ese libro, me habría metido en muchos problemas. -
-¿Por? … Oh. Dijiste que… -
-Digamos que el tema es lo "Arcano", que tengo entendido, hace referencia al ocultismo. Secretos del más alto calibre. Cosas muy importantes que sólo conocen una cantidad de persona de dos dígitos o menos. ¿Quizás exagero con eso último? pero creo que la idea es clara. -
-Entiendo, pero… espera, esto... ¿Esto está escrito a mano? ¡No me había dado cuenta! -
-Correcto. -
-¿Quién te lo dio? ¿Tu padre? -
-No, jajaja, mi papá no era de meterse en esas cosas. -
-El mio me dio un collar. Bueno, dejó que me lo quedara cuando lo encontré en casa. No me dijo nada, pero creo que era de mi madre. Es el único "regalo" que mi padre me ha dado. Siempre lo llevo conmigo aunque a veces no lo use. -
-No sé por qué, pero por un momento creí que no se reproducían de la misma manera… -
-Jexy, somos cualquier otro ser vivo, por favor. -
-Pero Kevin técnicamente… -
-Si, lo sé, su caso, el de su raza es extraño, ellos mueren y viven y cosas así, pero yo sí nací. Pero… creo que entiendo un poco por qué es difícil pensar que seres tan malos como los que te he descrito antes puedan ser capaces de dar a luz a un hijo. Con el amor y cariño que puedes creer en el que deben estar envueltos. No es así, a pesar de que mi padre nunca me ha tratado mal directamente, apenas he tenido contacto con él al igual que todos los que he conocido. Es una de las razones que me hizo notar que yo era un tanto diferente pues era la única a la que le importaba de alguna forma el querer estar con él. Entiendo que mi madre se fue, nunca la conocí, y nunca tuve el valor de preguntar por ella. Quizás murió, no sería extraño. Por eso le guardo tanto cariño a ése collar, combina el único detalle que ha tenido mi padre conmigo, junto con lo único que me queda de mi madre. -
Yaniss sonreía con cada palabra, una sonrisa cálida que parecía no verse afectada por lo que decía, digo, eran cosas un tanto tristes, pero ella parecía aceptarlas con mucha entereza.
-... -
-¿Y bien? - Preguntó.
-¿Qué? -
-¿Quien te dio el libro, tontito? -
-¡Ah! Sí, el libro, un amigo, aunque el mismo día que le conocí se fue. Se llamaba Mitph, era un mago, no muy viejo, o… eso creo. Era demasiado bueno manejando la magia, no le hacía falta ni hablar ni moverse para hacer lo que quisiera. Era como lo que tú me contaste que yo podía llegar a ser. -
-¿Hacía magia sin decir o hacer nada? -
-Era como si sus pensamientos controlasen al mundo. -
-Wow. Cielos. Yo… ¿En serio? quiero decir, suena demasiado poderoso. -
-Lo era, o… lo es. Recuerdo haber hablado con él, le pregunté dónde vivía y me respondió que en cualquier sitio. Le pregunté si era rico, porque tendría que comprar una casa donde sea que quisiera vivir. El se rió muy fuerte y me dijo que lo acompañase hacia una pradera que había cerca. Cuando llegamos allí me pidió que caminara junto a él. Y mientras me hablaba y caminábamos, la tierra empezó moverse, se alzó, se formaron pilares, paredes, hubo mucho viento, me cubrí los ojos y antes de que me diese cuenta estaba frente a una pared de arcilla sólida. Me di la vuelta y estaba dentro de una casa. Una sala con mesa y sillas junto a una ventana, escaleras y habitaciones, aunque no había puertas. Cuando salí de allí para verla de frente me sorprendí un montón, porque no sólo era una estructura, era una obra de arte. Estaba hecha de tierra, pero era preciosa. Me recorrió un escalofrío intenso por la espalda al percatarme de que ese sujeto había hecho eso mientras caminábamos y a su vez hablaba. Me explotó la cabeza. -
-... Joder. Es impresionante, no sé de nadie que pueda hacer algo así, pero no me extraña. ¿Cómo lo conociste?, oh, de todas formas ¿Tú hiciste algo así en el bosque no? Jiji, intentaste imitarlo. -
-Si…, no salió tan bien, pero funcionó para mis fines, recalco. Y pues lo conocí por accidente, supongo. Estaba yendo a comprar una cosa, entonces él apareció y me preguntó por una dirección, y como no supe decirle y tampoco tenía prisa, decidí guiarlo hasta el sitio. Se presentó, me dio la mano y entonces me preguntó por mis guantes, le expliqué mi situación con la electricidad y bueno, seguimos hablando y pasó eso que te dije. Luego, él de repente sacó ese libro de la alforja que traía y me lo dio. -
-¿Así nada más? -
-Sip. Me dijo que no se lo mostrase a nadie. Que ninguna persona debía saber que yo tenía ese libro, que él mismo lo había escrito y era el único que existía. Dijo que cuando lo leyera, entendería el porqué debía mantenerlo en secreto. Entonces llegamos al sitio, se despidió, saludó a una gente y luego me fui a casa. Nunca lo volví a ver. Ni a él, ni a la gente que saludó. -
-¿No te hizo alguna pregunta o algo antes de darte el libro? -
-No. -
-¡Que extrañoooooo! ¿Quién será ese tipo? -
-Ni idea, sólo sé su nombre. Y que era el mejor mago que he conocido. -
-¿Por qué te habrá dado ese libro? ¿Ya lo leiste todo? ¿De qué trata? -
-... -
-¡Oh vamos! -
-Ehh… -
-¡Dímelo! Ya me contaste toda la historia, sabes que puedes confiar en mí. -
-No es que no lo haga, es que es raro, no le he hablado a nadie sobre ese libro y me cuesta hacerlo porque le dije que no lo haría y…, pero bueno ya da igual. Supongo. -
-Entiendo perfectamente como te sientes. Pero ahora estamos solos tu y yo. Bueno. Está ella. - Dijo, refiriéndose a Dash. - Pero no cuenta. Guardaré el secreto, Jexy, cuentame, porfavor. Sólo discutiré estas cosas contigo. Seré como una cajita que solo se abre si te acercas tú. -
-Bien bien… -
-¡Espera, puedo decir una mejor metáfora, con una llave y un candado! -
-No hace falta… -
-Pe-pe-pero… -
-Shh. -
-Bien. - Dijo un poco molesta cruzándose de brazos.
-En resumen, no es una guía de magia como tal, porque el tipo habla también sobre objetos y criaturas, dice muchas cosas de técnicas de combate armado, había visto como ejércitos cargaban sus armas con magia y se convertían en fuerzas imparables de destrucción. Magias supuestamente prohibidas que jugaban con el cuerpo y mente de los demás. -
-¡Yo hago eso! -
-... Coño sí. Es cierto. -
-Cuéntame más. -
-Pues la verdad es que no lo he leído todo. Me costaba encontrar tiempo para hacerlo. -
-Jmmm, bueno, cuando ahora lo leas, quiero que lo hagas conmigo. … Y de paso me cuentas de que va el libro. -
-... En todo caso.. -
-Hmph. -
-Me toca empezar de cero, ya que ahora entiendo mejor las cosas quizás haya algo que… -
-¡Mejor! Estaría bien que me enseñaras a leerlo, pero prefiero limitarme a esperar que me lo leas. Será más divertido. Así podremos teorizar juntos y cositas así. Si ese tipo escribió sobre cosas que vio por el mundo, quizás haya una pista sobre si ese mundo es o no Khazis. -
-Tienes razón... -
Entonces Dash pegó un grito repentino que nos asustó a mí y a Yaniss. Ambos pusimos la vista en el sofá.
-¿Se habrá caído? - Preguntó Yaniss un tanto despreocupada.
Lo pensé y descarté enseguida porque no escuché ningún golpe. Lo que sí se oyó fue a la pegaso empezar a respirar fuertemente.
-¿Rainbow? - Dije, intentando llamar su atención desde la cocina.
La pegaso asomó su cabeza por encima del espaldar del sofá y enseguida se escondió. Echó unas sábanas al suelo y salió de la casa a toda prisa.
Escuchamos el aleteo que indicaba que se había ido volando.
-... No es la primera vez que lo hace. - Comentó Yaniss.
Suspiré pesadamente. Antes hubiese pensado que estaba loca, o no le daría ninguna importancia. Pero conozco esa reacción, Dash había tenido una pesadilla respecto a lo ocurrido en su pasado.
-Parece que me equivocaba. Aún le atormenta. - Dijo la pelirroja.
-¿En serio no hay nada que podamos hacer? -
-No se me ocurre nada. Es… no podemos regresarle a ese poni. Ni a sus amigas, ni… es complicado, Jexy, ahora mismo es muy complicado. -
-[...]... -
-A mi tampoco me gusta que esté deprimida. Digo, es más divertido cuando es una idiota impertinente, aunque me moleste un montón. -
-Lo sé. últimamente lo único que ha hecho es comer, dormir y ver la televisión. -
-¿No es ese su comportamiento habitual? -
-Si, bueno, pero antes salía más, hablaba, exploraba por aquí y por allá, traía cosas, se metía en problemas, hacía tonterías como intentar mover nubes y crear una tormenta…, ahora parece que sólo duerme y se pierde afuera durante horas. -
-Describes algo como una depresión. -
-[...]... Tal vez…., dijiste que no le podemos devolver a sus amigas, y estoy de acuerdo, físicamente ahora mismo no podemos, pero, quizás… -
-¿Qué cosa? -
-... ¿No has soñado alguna vez con alguien y sentiste que realmente estuviste con esa persona? ¿Que realmente tuvieron una conversación? -
-... Sí. Aunque es un poco triste cuando te despiertas. -
-Lo sé, pero quizás podamos darle eso. -
-¿Tristeza? -
-No, un sueño. Uno en el que hable con él, con ellas, uno en el que pueda desahogarse y cerrar los asuntos que tiene y sienta que de verdad lo hizo. -
-Ummm. -
-Dijiste que podías hacer eso de los sueños. -
-Lo sé, pero… -
-Por favooooor. Para los dos es incómodo que ella esté así. -
-... Ahhh, vale. Mi corazoncito no soporta cuando vas de sensible. Pero no es tan fácil, si ella evoca recuerdos tan malos y se despierta de golpe a causa de ello, es complicado lograr algo. -
-No si la dormimos profundamente. -
-¿Sugieres el cloroformo? -
-Sugiero el cloroformo. -
-Ahhh, después de tanto quejarte, ¿Cierto? -
-Esto es por una buena causa. -
-Siempre ha sido por una buena causa. -
-Eh… -
-Shh. En todo caso… jiji, es cierto que abusar de eso puede causarle algo más allá de un simple sueño. -
-¿Puede quedar en coma? -
-No lo sé… no lei bien sobre los efectos secundarios. -
-... Eh… mmm... Da igual, comió pasta dental durante una semana y sigue viva, esa aguanta lo que sea. -
-Comió… ¿pasta de dientes? ¿Una semana entera? ¿En serio?-
-Sip. Ya te digo, antes hacía cosas super raras. -
-Bueno. ¿Quieres ir? -
-¿Ir? -
-Entrar; Ver las proyecciones de su mente mientras duerme. -
-¿Podemos hacer eso? -
-Claro. O acaso creías que me iba a perder ese sueño que quería que tuvieras conmigo. Sería una pérdida de tiempo si yo no pudiese estar ahí y verlo. -
-¿Pero como…? -
-Es difícil de explicar, ni yo sé muy bien cómo funciona todo el asunto. De todas formas te lo explicaré cuando llegue el momento. Por cierto, ¿Cuando…? -
-Pues tenemos estos dos días libres. -
-Cierto, pero mañana se supone que debíamos seguir con tu entrenamiento y esas cositas. Si algo sale mal en el plan quizás el animo de ella se ponga peor y bueno... -
-Ya, pero… es más importante intentar que esté bien. Lo mio es cuestión de que salga y corra por ahí, creo que puedo hacerlo sin ella. No a la misma intensidad y de la misma forma, supongo, pero algo puedo hacer. -
-Vale. Mañana después de regresar del apartamento le preparamos algo rico y que se quede dormida. Ahora que lo pienso quizás sea mejor un somnífero común y corriente. -
-Oye sí, es menos arriesgado. -
-Entonces está hecho. Quizás nos enteremos de qué ocurrió exactamente. -
-Bueno, siendo un sueño, quizás no sea tan preciso. -
-Más preciso que traducir lo que dice y dibuja, será. -
-También es verdad. -
-Nos las arreglaremos para que todo vaya bien, Jexy. Eso sí, te advierto que será súper extraño para ti. -
-Nos meteremos en la mente de una pegaso arcoiris militar que perdió a su esposo, más raro que eso… -
-No me hago responsable de lo que veas cuando estemos dentro. -
-¿Tú has entrado alguna vez? ¿A su mente? -
-Nooo… - Dijo la pelirroja mientras se ponía de pie y rodeaba el mesón para entrar en la cocina.
-Yaniss… -
-Silencio, veré que puedo hacer para esta tarde. -
-... Ñeee.. -
Pasé de insistir y me fui a ver la televisión.
-¡Más tarde quiero que leamos el libro antes de dormir, ¿Sí?! -
-¡Okeeey! -
-Jijiji. -
.
.
.
… Continuará.
