Traducción autorizada por DiDiGlee


Nota de Autor: Algunos han preguntado si abandonaré historias por las nuevas. Intentaré no hacerlo. Quiero terminar cada historia que escribo. Sé que es frustrante leer una historia multi-capítulos simplemente para encontrarla abandonada. NO quiero ser esa clase de escritora. Recibir retroalimentación positiva definitivamente ayuda con la motivación. ;)

Sin embargo, parece que he desarrollado una ansiedad por leer los comentarios. Tras publicar un nuevo capítulo estoy francamente asustada de leer los comentarios, aunque la mayoría del tiempo ustedes son simplemente adorables. Pero ha habido ocasiones en que he recibido comentarios no tan amables (mayormente para No Regrets) que me tienen desmotivada y derrumban. Estoy tan aliviada y feliz con su última respuesta, muchas gracias.

Como sea, GRACIAS a todos por disfrutar tanto de mis historias. Estoy tan feliz de que incluso los personajes propios reciben tanto amor. :)

Grandes abrazos a Ionaadsila,amo tus comentarios, porque pareces muy emocionada por todo. :D Supongo que debería revisar mis comentarios más regularmente de ahora en adelante.

Gracias especiales a LaurenEP18.Tomé tus palabras y las puse en la boca de Genius. Espero no te importe. ;)

Grandes besos a SonofLuffy,¿qué haría sin ti?

Este capítulo todavía no está acabado, pero no quería mantenerlos esperando demasiado tras el suspenso, así que aquí vamos. La última parte del capítulo de Acción de Gracias continuará tan pronto como sea posible. :)


Capítulo 36 – Acción de Gracias – Parte II

Llamaron a la puerta y Kurt se sentó, sorprendido―. ¿Trajiste a alguien? ¿Carole y Finn? ―levantó la vista mortificado, rápidamente secándose las lágrimas del rostro.

―No ―Burt dijo, juntando las cejas ante la inoportuna interrupción―. Se ofrecieron a venir, pero quería que fuéramos sólo nosotros dos, solamente mi chico y yo. Aparte del Señor Oreo no traje a nadie ―Burt reclamó, alzando las manos.

―Bien ―Kurt dijo―. Sabes que los amo, pero no quiero que me vean así.

Kurt se puso de pie, ajustó la chaqueta y trotaron a la puerta. Cuando abrió, Kurt se sobresaltó incluso mayo que cuando había visto a su padre. Su nuevo visitante era uno que no habría esperado en absoluto.

―¿Genius? ¿Qué estás haciendo aquí?

―También es bueno verte ―Genius sentenció en una voz airada―. Disculpa la intromisión, pero Chandler me escribió cuando descubrió que todavía estabas en New York. Además, me dio tu dirección, por lo que pensé en pasar. Por cierto, Feliz Acción de Gracias. O no tan feliz, ya veo. ¿Has estado llorando?

Kurt sabía que debía dar una miserable vista, con los ojos rojos y despeinado, pero se rehusó a reconocer su incomodidad y simplemente parpadeo confundido―. ¿Cómo averiguó Chandler que todavía estaba en New York?

―Cuando le respondiste la última vez tu teléfono dio tu localización ―Genius sentenció con una expresión que decía, obviamente―. Como sea, me pidió que te viera, pero pensé que lo haría disimuladamente al actuar como si yo fuera el que necesita compañía. ¿Qué tal eso?

―Lo creo totalmente ―Kurt dijo, una sonrisa lentamente extendiéndose en su rostro.

―Como sea, aquí estoy y no me voy a ir hasta que resolvamos tu columna de Fashion Hero. Chandler dijo que todavía no le has enviado un primer borrador. No importa tener que ser un dolor de muelas por ello, pero no vas a desperdiciar una oportunidad como esa. Si necesitas un fabuloso escritor fantasma solo tienes que pedirlo.

Kurt abrió más la puerta―. Simplemente entra.

La apariencia de Genius era extravagante y excéntrica como siempre. Vestía un abrigo gris que llegaba al piso con bordado plateado y un elevado encaje en el cuello. No era nada que pudieras comprar en las tiendas o cualquier otro lugar, por lo que Kurt asumió que el mismo Genius lo había adaptado. Lucia impresionante en él y únicamente acentuaba su estatura.

No llevaba tanto maquillaje como hacía en la estación de trabajo, pero había acentuado sus ojos con delineador negro y puso base a su rostro. Usaba un largo pendiente plata en el lóbulo derecho y en el izquierdo sólo un reluciente diamante. En adición a su ropa lo hacía lucir misterioso y en completo control de su vida.

Genius entró en la habitación con esas usuales zancadas confiadas, pero al momento que vio a Burt sentado en el sofá - inclinado con los codos sobre las rodillas - la postura de Genius cambió. Se tensó y procedió con más precaución, definitivamente incómodo con la inesperada compañía.

―Papá, este es uno de mis compañeros en Fashion Hero, Emmett Holzinger también conocido como Genius. Emmett, conoce a mi papá, Burt Hummel.

―Puaj, no me llames por mi nombre real ―Genius protestó. Lentamente se quitó el abrigo y Kurt lo tomó y fue a colgarlo en el perchero.

―Un gusto conocerte en persona, chico ―Burt dijo―. Hablamos por teléfono.

―Así es ―Genius confirmó con cautela.

Cuando Burt se puso de pie para estrechar la mano del joven, Genius retrocedió automáticamente. Encontrando la mirada confundida de Burt, Genius enderezó su columna y volvió a avanzar, estrechando la mano ofrecida.

―¿Estoy interrumpiendo una reunión familiar?

―Vine a visitar a Kurt, ya que él no quería ir a casa por vacaciones ―Burt explicó―. Me gusta mantener las traducciones familiares. Después de todo es Acción de Gracias.

―A veces hay una razón por la que las personas eligen estar lejos del hogar ―Genius respondió fríamente.

―Sí, bueno ―Burt hizo un gesto hacia su hijo―. Kurt no se está sintiendo muy bien, así que decidí ahorrarle el viaje y venir a New York.

―Mire, Señor Hummel ―Genius alineó sus hombros―. No me importa su estoy siendo grosero, pero Kurt no necesita ninguna clase de estrés ahora mismo, por lo que probablemente es mejor si se va.

Burt enarcó sus cejas en sorpresa.

―¿Por qué le estás diciendo a mi padre que se vaya? ―Kurt preguntó desconcertado.

―Porque no quieres pasar las vacaciones ni algún día con personas que te juzgan y te hacen sentir desmerecedor.

―Te lo dije, mi papá no es así ―Kurt dijo en defensa de su padre.

―Correcto. ¡No vuelvas a darme esa mierda sobre el gran padre que tienes! ―Genius pidió―. Obviamente estás molesto y es a causa de él.

―No hay necesidad de atacar a mi papá ―Kurt le dijo a su amigo calmadamente―. Él no hizo nada más que aparecer sin avisar.

―Entonces ¿por qué estás llorando?

―Porque soy estúpido.

―Esa no es razón para llorar.

Kurt dejó escapar un sonido, mitad risa, mitad sollozo.

―Si todos lloráramos por nuestra propia estupidez la estación de trabajo de Fashion Hero sería un desastre de sollozos ―Genius continuó secamente.

Kurt rio incluso más.

Burt intentó sin éxito esconder una risa―. Escucha, Emmett, no estoy aquí para darle dificultades a Kurt, al contrario. Como sea, parece importarte mucho el bienestar de mi hijo ―Burt observó―. Lo aprecio. Cualquiera que pueda hacer reír a Kurt es apreciado por mí.

Genius todavía no se veía convencido. Cruzó los brazos frente a su pecho y asintió a Kurt―. ¿Qué tal si vas a ducharte, Kurt? Luces como si acabaras de despertar de un letargo de cien años. Únicamente la Bella Durmiente logra preservar su belleza, te ves nefasto.

Kurt parecía querer discutir, pero ya que se sentía avergonzado habiéndolo visto en sus más espantosas prendas y completamente hecho polvo, coincidió―. Papá, ¿te importaría poner algo de agua para te o café? Lo que quieran. Estaré en media hora.

―Tómate tu tiempo ―Burt dijo, desestimando a Kurt con el movimiento de una mano.

―No te preocupes, entretendré a tu padre ―Genius dijo generosamente―. Y prometo que olvidaré haberte visto con vello facial si te deshaces de eso al instante ―Genius dijo, levantando el dedo índice a Kurt―. No te atrevas a salir de ese baño antes de volver a lucir como un ser humano.

Kurt rodó los ojos―. Sí, señor.

Cuando Kurt se fue, Genius se sentó lentamente del lado opuesto al de Burt en el sofá lo más lejos de él.

Burt sonrió tristemente ante la demostración de desconfianza―. ¿Entiendo que no vas a ir a casa durante las vacaciones?

Genius dejó escapar un gruñido desganado y se quitó una pelusa imaginaria de la manga―. Mi hermana intentó convencerme de visitar a nuestra mamá, pero no loco volvería a ese lugar. Jamás.

―Lamento escuchar que la relación con tus padres es tensa ―Burt dijo con simpatía―. Pero me gusta pensar que nada es irreparable.

―Sí, claro, podría reparar mi relación con mis padres. Tan sólo tendría que cambiar todo sobre mí ―Genius hizo un gesto a su cuerpo―. Mire, el problema es que no voy a permitir que nadie me diga cómo vivir mi vida. Los lazos familiares únicamente te retienen, te reprimen. Intentan hacerte sentir culpable y avergonzado de quién eres, porque las tradiciones son más importantes que aceptar cualquier cambio.

―Parece que tu gente está con ideas del pasado ―Burt dijo, mirando al joven que vestía atrevidamente y usaba maquillaje, sin juzgar―. Ellos están del lado equivocado de la historia y muy pronto se arrepentirán. Tan sólo dales tiempo.

―¡Ya han tenido años! ―Genius respondió con un gruñido―. No, no voy a esperar a que me vuelvan a recibir. Me va perfectamente bien por mi cuenta.

Burt asintió―. Estoy seguro de que sí ―dijo―. Sólo que suenas resentido cuando hablas de ellos, por lo que quizás todavía no has cerrado.

―Mire, Señor Hummel, podría decirle que se ocupe de sus asuntos ―Genius alzó una mano y encrespó los dedos―. Pero ya que me estoy muriendo por poner mi granito de arena, voy a permitirle que me dé su pequeño consejo. Tan sólo diga cuando acabe para que yo pueda comenzar mi propia observación.

Burt se rio, sin intimidarse por la fiera actitud de Genius―. Adelante. Me guardaré algo para al rato.

―Espléndido ―Genius chasqueó la lengua y cruzó los brazos―. Entiendo que ama a su hijo incondicionalmente y está orgullo de que él sea gay, porque ser gay es tan dulce y suave en teoría y mientras que él no le restriegue su homosexualidad en la cara de nadie usted está absolutamente bien con ello.

―Créeme, Kurt no es el que se esconde ―Burt dijo con una sonrisa―. Siempre vestía la ropa más despampanante y siempre estuve a su lado, sin importar nada.

―Bueno, supongo que eso es fácil para usted, viendo lo flexible que es Kurt ―Genius le gruñó―. Él intenta complacerlo y a los demás.

―¿Complacer gente? ―Burt rio―. ¿Estamos hablando de la misma persona? Kurt es increíblemente terco. Siempre ha sido un cabezota y sabe exactamente lo que quiere.

―Sin embargo, puede ser mucho más ―Genius argumentó―. Creo que se está conteniendo, porque no quiere incomodar. Cada vez que se atreve a verbalizar su opinión esperar ser castigado por ello. Se está apaleando con cosas que ni siquiera valen replantearse. Conozco la sensación, porque solía hacer lo mismo. Siempre culpándome en lugar de los otros. Pero acabé con eso y también le voy a enseñar a Kurt cómo ser poco más implacable.

Burt entrecerró los ojos hacia el joven hombre, todavía inseguro de lo que pensar de su actitud―. Coincido con que Kurt ha perdido gran parte de su confianza. Se está cuestionando cosas de sí mismo que nunca fuera un problema. Me gusta que él tenga un amigo como tú, pero no necesitas llevarlo a dirigir su enojo y frustración a otras personas.

Genius movió los ojos hacia el cielo―. No voy a decirle que asesine a alguien que sea grosero con él. Aunque sí le dije que Andrew se merecía completamente el puñetazo que le dio.

―Me gustaría golpear a ese tipo yo mismo ―Burt murmuró, apretando los puños hasta que los nudillos se blanquearon.

―Tan sólo quiero que Kurt deje de contenerse, porque teme pisar los dedos de alguien en su camino para llegar a donde quiere estar.

Burt asintió lentamente. Su prioridad era ayudar a Kurt a combatir sus tendencias autolacerantes. Necesitaba un conspirador, alguien a quien pudiera confiar que también tiene lo mejor para Kurt en mente. Burt había contado con Rachel hasta ahora, pero Rachel había probado ser insuficiente. Burt sabía que ella se preocupaba profundamente por Kurt, pero ella estaba tan asustada de cometer un error, por lo que se retrajo de Kurt en lugar de fortalecer el vínculo. Burt no la culpaba. Era difícil lidiar con personas deprimidas.

De repente el gato salió de debajo del sofá y se acercó a Genius. Sin pensarlo, Genius extendió la mano y acarició la cabeza del gato―. ¿A quién tenemos aquí?

El gato permitió la caricia y comenzó a ronronear y presionó la mano contra la mano ofrecida.

―¿Te gustan los gatos? ―Burt preguntó, observando la interacción.

―¿Qué hay para desagradar? ―Genius dijo―. Son independientes y hacen lo que les place. Pueden ser dulces y mimosos o malhumorados y cabreados con el mundo. Igual que las personas. No juzgan a las personas por su apariencia, sino por su amabilidad. Y son útiles, por supuesto.

Genius gentilmente agarró al gato y lo levantó a su rostro, sonriendo, antes de dejar al gato en su regazo―. ¿Cómo se llama?

―Mister Oreo.

―Ahora ese es un estúpido nombre ―Genius remarcó, sonriéndole a la ronroneante criatura―. Ah bueno, no es malo ser nombrado en honor a una galleta.

Burt dejó escapar una risa, observando lo gentil que el joven interactuaba con el gato―. ¿No te importa que esté lisiado?

―¿No lo estamos todos en una u otra manera? ―Genius respondió con un encogimiento de hombros―. A parte, a los animales no les importa un miembro perdido. Pueden afrontar cosas como esa mejor que los humanos.

―Lo traje para Kurt ―Burt dijo―. A él no le gusta mucho la idea de tener una mascota a la que cuidar.

Una sonrisa se extendió en el rostro de Genius―. Oreo le va a hacer bien. Tener un gato lo forzará a levantarse y tener que hacer cosas por el gato, y luego también lo ayudará a cuidarse. Después de todo, el antidepresivo más poderoso tiene cuatro patas. Bueno, en este caso tres.

―Eso es lo que pensé ―Burt admitió, haciendo círculos nerviosamente con los pulgares―. Tan sólo espero que no fuera mala idea añadir responsabilidad adicional al cuidar de una mascota.

―Será, al contrario ―Genius profetizó―. Oreo cuidará de Kurt. ―Levantó la vista a Burt con una aprensiva pero ofuscada sonrisa―. De verdad te preocupas por Kurt, ¿verdad?

La respuesta inicial de Burt a esa pregunta habría sido un definitivo, 'Por supuesto que me preocupo por él, es mi hijo.' Pero se mordió la lengua y pensó en cómo debía haber sido para Emmett crecer con padres que no lo aceptaban como era y que no le daban fe en los lazos familiares. Burt estaba increíblemente agradecido de que Kurt y él tuvieran una fuerte relación a pesar de la distancia física y las mentiras ocasionales. Todavía tenía confianza en su hijo y sabía que Kurt también tenía confianza en él.

―Sí ―respondió auténtico y con toda seriedad―. De verdad me preocupo por Kurt. No simplemente porque sea mi hijo, sino porque estoy orgulloso del hombre en que se ha convertido. Creo en su fuerza, aunque actualmente está teniendo dificultades con algunos de sus demonios. Sé que él puede superarlo y quiero ayudarlo lo mejor que pueda.

Nunca rompió contacto visual con Emmett mientras decía esto y fue el joven quien con el tiempo bajó la mirada, continuando pasando la mano sobre el cálido y peludo cuerpo del gato―. Bien por él.

―Entonces ¿cuáles son tus planes para hoy, Emmett? ―Burt cambió de tema y el tono de voz a algo más animoso―. ¿Te gustaría tal vez salir con nosotros? Vamos a buscar por la ciudad algo que comer que se asemeje a una autentica comida de Acción de Gracias y quizás ir a patinar sobre hielo o ir a un spa, lo que nos apetezca.

La reacción inicial de Genius habría sido prohibir al hombre llamarlo por su nombre real. Pero de alguna manera se sentía tonto pedir al padre de Kurt llamarlo por el pseudónimo que escogió. Genius era un personaje que había creado, alguien que era fuerte y confiado y no toleraba la mierda de nadie. Genius tenía una gran boca y no se contenía cuando tenía algo que decir. Pero Genius no era real, él era una fachada que Emmett colocaba y tras la que se escondía. Emmett era el estúpido chico asustado que a veces todavía se despertaba en mitad de la noche, llorando y deseando tener una familia.

Genius se aclaró la garganta y enderezó la postura lo que causó que Oreo se fuera de un brinco y explorara su nueva casa―. No me iba a ir ―Genius dijo un poco presuntuoso―. Iba a ayudar a Kurt a combatir su bloqueo de escritor y comenzar a trabajar en su columna. Pero si deben salir y divertirse supongo que puedo unirme.

Burt golpeó sus manos sobre sus muslos y sonrió―. ¡Espléndido!

Genius se puso de pie y se giró hacia la puerta del baño―. ¡No hagas nada con tu cabello! ―gritó―. ¡Quiero darte un estilo adecuado!

―Su insistes ―Kurt respondió.

―¡Insisto! ―Genius gritó con una sonrisa―. ¿No te importaría que vea tu armario, verdad?

―¡Me importa!

―¿Oyó algo? ―Genius sonrió a Burt que lo estaba siguiendo a la habitación de Kurt.

―Debo advertirte ―Burt dijo―. Kurt es muy particular con su guardarropa.

―Si vamos a salir Kurt necesita lucir impactante. Es cierto, tiene un gusto realmente extraño para la ropa, pero tengo la esperanza de encontrar algo útil aquí ―Genius dijo, haciendo reír a Burt, viendo que Genius también tenía un gusto extraño en ropa.

Genius descaradamente abrió las puertas del armario de Kurt y sacó perchas, descartando algunos sobre el piso y dividiendo los otros en pilas sobre la cama mientras daba comentarios.

―A Kurt no le gustará este desastre ―Burt dijo, quitándose la gorra y rascándose la cabeza.

―Créame, estoy haciéndole un favor. El acumulamiento de ropa es una adicción. Necesita desesperadamente deshacerse de algunas de estas cosas. Bueno, la mayoría. ¡Pero gracias al cielo mañana es Black Friday y podemos ir al mercadillo de telas y luego diseñar nuestros atuendos! ¡Sí!

―Bueno, sí es en lo que son buenos ―Burt dijo, levantando un grueso suéter rojo de la pila de descarte y guardándolo. Siempre le gusto en Kurt.

―¿Ha visto el programa? ―Genius preguntó, mirando sobre el hombro a Burt.

―Por supuesto que sí ―Burt respondió―. Es más, como una telenovela, en lugar de un programa de talento de moda. Con todas las peleas.

―En efecto ―Genius coincidió, frunciendo los labios―. Lamento decir que les di bastante material de mi siendo un cretino con todo mundo. No es la imagen que buscaba. Bueno, quizás al principio. Pero ahora quiero ir en otra dirección. Espero que no sea demasiado tarde para redimirme.

―Bueno, das la impresión de inaccesible ―Burt dijo―. Con todo el maquillaje y eso.

―¿Tienes un problema con eso? ―la mirada de Genius se heló―. ¿Lo hago sentir incómodo, por mi apariencia?

―Curioso. Estaba por preguntarte lo mismo ―Burt respondió con una sonrisa culposa, metiéndose las manos en los bolsillos de sus pantalones―. Al momento que me viste me etiquetaste como una amenaza. Supongo que con mi camisa de franela y gorra de béisbol no parezco un defensor de los gais.

El rostro de Genius se suavizó mientras volvía a fruncir los labios y ladear la cabeza para darle un vistazo al padre de Kurt―. A decir verdad, no se ve como alguien que estaría bien con un hijo gay.

―Disculpa la decepción ―Burt dijo, abriendo los brazos―. Pero sí, amo a mi hijo gay.

Genius se volvió a cruzar de brazos―. Entonces ¿dice que no le importaría si Kurt vistiera más exuberante e incluso se maquila?

―¿Más exuberante? ―Burt rio―. Créeme, ya he visto a Kurt en todos los conjuntos posibles. Nada puede impactarme, ¿de acuerdo? Incluso le permití ir al baile de graduación con una falda escocesa. Tenía mis reservas, pero únicamente por su seguridad, porque sé lo cruel que puede ser la gente.

―¿Alguna vez lo ha visto besar a otro hombre?

Burt dudó. Recordó un momento cuando Kurt lo había acusado de estar bien con que Kurt fuera gay mientras que no actuara gay. Había rechazado esa acusación, pero en ese entonces había estado claramente incómodo. Mientras había visto a Finn y Rachel besarse varias ocasiones, no podía recordar alguna vez ver a Kurt y Blaine compartir un beso. Ahora se preguntaba si había sido una decisión consiente de Kurt no mostrar afecto en público, ni siquiera frente a su familia y amigos. Burt honestamente no podía decir cómo se sentiría si viera a Kurt besar a otro hombre. Suponía que no le hubiera importado si hubiese sido Blaine, porque ambos habían sido inseparables.

―No puedo decir que sí ―admitió.

―Mi padre enloquecería si me viera besando a un hombre ―Genius dijo con una sonrisa de lado y un feroz destello en sus ojos―. De hecho, por eso besé a Kurt un pase de veces frente a la cámara. Cruzo los dedos para que no eliminen el beso, porque espero que mis padres vean el programa. Probablemente lo verán, sólo para saber qué esperar que digan los vecinos sobre mí y mi familia. En mi cabeza veo a mi padre hundiéndose de vergüenza en el sofá cuando me vea siendo el más gay de todos e incluso atreviéndome a besar a otro hombre. Cielos, estará tan avergonzado que la gente sepa que soy su retoño. ―Genius dejó salir una risa extraña.

―Detecto demasiado resentimiento ―Burt comentó―. ¿Tu padre de verdad es tan malo? Sabes, algunas personas sólo necesitan un tiempo para entrar en razón.

―Créame ―Genius dijo fríamente―. Mi padre prefería verme muerto que trasmitiendo mis vibras gay en televisión.

Burt negó tristemente con la cabeza. Estaba consiente que demasiadas personas de su generación no podían sacar la cabeza del pasado, pero quería creer que cualquier hombre cambiaría de idea cuando era su propio hijo.

―Parece estar muy bien, señor Hummel ―Genius entrecerró los ojos y tamborileo un dedo sobre su barbilla―. ¿Qué tal si dejamos de juzgarnos y comenzamos a romper estereotipos?

―Trato ―Burt extendió su mano―. Pero tienes que llamarme Burt.

―Puedes llamarme Emmett, supongo ―Genius le dio la mano a regañadientes para estrechar―. Pero únicamente si definitivamente tienes que hacerlo.

―¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?

Kurt irrumpió, cubierto en un albornoz y pantuflas, y arrancó un par de pantalones rojos del agarre de Genius―. Arruinaste completamente mi sistema. ¡Mi ropa está estrictamente organizada en un sistema de paleta de colores basado en el impacto emocional de la última vez que la usé! ¡Tomará horas arreglarlo!

―Ups ―Genius dijo, completamente imperturbable.

―¡Y tú! ―Kurt se giró hacia su padre―. ¿Simplemente le dejaste tirar mi ropa?

Burt no pudo contener la sonrisa ante el drama de Kurt. Mientras que Kurt se molestaba por el maltrato de su ropa todo estaba bien en el mundo.

―¿Honestamente? Creo que te puede servir que alguien sacuda las cosas por ti ―Burt dijo encogiéndose de hombros.

―¡Pero no mi armario! ―Kurt protestó e intentó recoger su ropa del suelo, pero Genius lo detuvo al tomarlo de los hombros y llevarlo de regreso a la sala de estar.

―¿Ya terminaste de atacarme? ―Genius preguntó―. Entonces cállate y siéntate. Quiero hacerte ver apuesto.

―No me calles ―Kurt peleó―. No puedes simplemente venir aquí y asaltar mi guardarropa.

―Muy bien, muy bien ―Genius respondió rodando los ojos―. Después podemos hablar de la ropa y accesorios que necesitas tirar.

―Oh sí, por favor deshacerse de todos los broches de insectos ―Burt intervino―. Todas esas arañas e insectos en la solapa me dan ñañaras.

―¡Nadie se va a deshacer de nada! ―Kurt demandó, los ojos encendidos.

―Silencio ―Genius apretó los hombros de Kurt. Sentó a Kurt y se puso frente a él, tomando el recién afeitado rostro en sus manos―. ¡Santo Cielo, mírate, vuelves a ser humano! ―se inclinó y le besó ambas mejillas―. Dios, mataría porque tu piel fuera mía.

―¿De verdad? Últimamente descuidé mi rutina de humectación ―Kurt dijo, frotando los dedos sobre sus mejillas y frente.

―Bueno, luces pálido. Más de lo usual y no de buena manera. Pero puedo arreglarlo. ―Genius sacó un estuche de su bolso―. Tengo la base perfecta para ti. Y una delgada capa debería bastar. Y permíteme ponerte delineador, por favor. Ahora, no me des esa mirada, hablo en serio. Con tus ojos azules, te verás impactante con delineador.

Kurt bajó su voz a un susurro―. Sólo estás haciendo esto para provocar a mi padre, ¿verdad?

Genius se encogió de hombros, sin bajar la voz al tono de Kurt―. Si tu papá está bien con que seas gay, puede asimilar verte con delineador, ¿no?

Burt rio desde el otro lado de la habitación donde buscaba al gato―. Chicos, hagan lo que los hace felices.

―De acuerdo, pero no exageres ―Kurt dejó escapar otro gran suspiro. Un poco más alto dijo para el bien de la conversación―. También Andrew me podía que me pusiera delineador siempre.

Burt dio un gruñido ante la mención de Andrew.

―Disculpa, ¿qué fue eso? ―Genius reaccionó al instante.

Burt levantó las manos―. El tema de Andrew es irritante, eso es todo.

―¿Entiendo que no estás muy contento con que Kurt escogiera a una pareja como Andrew?

―Bueno, claro que no. Ese tipo está loco y es violento. Una mala combinación. ―Burt encontró al gato y lo cogió en bazos, ignorando las fuertes protestas de Oreo.

―Coincido, mientras que no comiences a darle a Kurt toda esa mierda de Cómo Pudiste. No es culpa de Kurt haber caído en las mentiras de Andrew. Andrew es un maldito encantador. Incluso podría quitarte tus pantalones de un encanto.

―Lo dudo mucho ―Burt se acercó para observar a Genius trabajar el rostro de Kurt.

―De hecho, encuentro fascinante que Kurt nunca se acostó siquiera con él ―Genius continuó en tono conversacional―. Eso es trés* digno de elogio. Pensándolo, esa podría ser la razón por la que Andrew todavía está tan colgado de Kurt, porque es la primera y única persona en decirle no.

Kurt rodó los ojos―. ¿Podrías no hablar de mi vida sexual con mi papá, por favor?

―Fácil ―Genius respondió―. No hay nada que contar. Eres un maldito santo. O un masturbador muy ocupado.

―¡Emmett! ―Kurt gritó indignadamente.

Burt echó la cabeza haca atrás y se carcajeó. Oreo utilizó la distracción para escapar del agarre y saltar de los brazos de Burt.

―Veo que estamos listos para un divertido día ―Burt rio y se secó los ojos.


¡Gracias por leer! :)


* trés, del francés, muy/tan.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.