AQUÍ LES DEJO LA PRIMERA PARTE DEL PRIMER CAPITULO DE ESTE NUEVO ARCO, SIENTO LA DEMORA PERO ORIGINALMENTE IBA A SER UN CAPITULO MAS GRANDE PERO PREFERI SEPARARLO, POR CIERTO ESTE ARCO ES UN ARCO DEL PASADO AUNQUE TAL VEZ NO SEPAN QUE TAN HACIA ATRÁS SE DESARROLLA, ADEMAS NO QUIERO QUE PIENSEN QUE HAGO ESTO PORQUE SE ME ACABARON LAS IDEAS PORQUE NO ES ASI, SOLO PIENSO QUE ESTO SERA IMPORTANTE PARA LA HISTORIA.
ULTIMA NOTA, SI QUIEREN SABER UN POCO DE UNO DE LOS PERSONAJES PRINCIPALES DE ESTA HISTORIA LEAN UNA VEZ MÁS EL CAPITULO EXTRA: MOTHERS MEETING.
Muchas veces se ha dicho, que para saber quien eres y a donde te diriges debes saber de donde vienes y es que tal vez nunca se pazo por tu cabeza que el hilo rojo que te une con las personas que ahora cambian tu vida pudo haber existido mucho antes que tú lo hicieras…
Habían pasado de las 8 a.m. y por lo regular es a esa hora en la cual los alumnos de las diferentes preparatorias están en clases, pero en la preparatoria para hombres Fudoeda este día, no seria un buen día para ellos.
"¡nos atacan por la puerta trasera!" decía un chico que junto a sus compañeros habían ignorado las ordenes de sus profesores y habían salido de clases para tratar con la amenaza que los asediaba.
Los chicos corrieron por todo el segundo piso, bajaron las escaleras, atravesaron la cafetería y llegaron, al patio trasero en donde suelen hacerse las clases de gimnasia, para reunirse con otros 20 compañeros siendo ahora 30.
"¿están haciendo algo?" preguntaba uno del grupo algo nervioso.
"n-n-no, solo han estado ahí paradas desde hace unos minutos…"
"¿no deberías atacar?"
"¡idiota!, ¿acaso no sabes quienes son?"
Los ojos de la multitud se centraron en las dos chicas enfrente de ellos, la primera usaba encima de su uniforme de marinera una chaqueta roja con partes plateadas y una capucha que caía sobre su cabeza cubriendo parte de su rostro solo dejando a la vista un mechón de su pelirrojo cabello y uno de sus ojos café, se encontraba con las manos en los bolsillos de su chaqueta y miraba a la multitud con cierta indiferencia.
La segunda era cerca de 5 cm mas alta que la pequeña pelirroja, su largo cabello rubio, cuyo fleco cubría sus ojos haciendo imposible de verlos, caía sobre el saco café que usaba sobre su uniforme de marinera y la falda de esta era mucho más larga que lo usual ya que tocaba hasta los tobillos. Además que lleva un cinturón en el cual se podía ver algunos cartuchos de algún tipo de arma de fuego.
"Tetsu no shojo…" dijo uno de los reunidos señalando con la mirada a la pequeña pelirroja "Jouki no shojo" ahora miraba a la chica rubia.
Al escuchar los nombres de aquellas chicas la multitud entera dio un paso atrás.
"¿Cuánto tiempo tenemos que esperar?, Kotone-chan" la chica rubia le preguntaba a la pequeña pelirroja, al parecer ignorando por completo a la multitud que las rodeaba.
"Anego dijo que 10 minutos después de que pusiéramos un píe aquí…" Kotone vio en el reloj que tenía en su muñeca "… ya solo falta un minutos, debes ser más paciente Chitoge".
"¡pero Aneki se demora demasiado!…" Chitoge se escuchaba impaciente.
"no te dejes llevar por el momento" Kotone seguía pendiente del reloj mientras trataba de calmar a su impaciente compañera.
"hablan muy tranquilamente…. ¿en serio son tan temibles?" uno del grupo preguntaba.
"….5…"
"…se han escuchado muchas cosas pero no sabemos con exactitud que tan fuertes son…"
"…4…"
"solo son dos y aquí nosotros somos como 30…"
"…3…"
"¡no voy a moverme, hasta que ellas se muevan un poco!…" ese chico parecía más desesperado que los demás.
"…2…"
"¿acaso no te da vergüenza?..." este chico parecía criticar al que había manifestado terror hace unos momentos. "¡Dejarte intimidar por unas simples chicas!" aquellas palabras parecían haber subido la moral al no tan pequeño ejercito de hombres.
"…1…" en el momento en que Kotone termino de contar, unos gritos de dolor venían del otro patio que daba con la puerta principal.
"¿Qué demonios?" todos voltearon al escuchar aquellos gritos.
"es cierto aun falta…" el chico no pudo terminar la oración, había caído al suelo después de que se escuchara la percusión de una arma de fuego.
Todos se alejaron del hombre caído temerosos, pero el cuerpo no emanaba sangre solo se veía que cerca al área del abdomen había una hendidura como si algo hubiera ejercido mucha presión y además de poseer una mirada en blanco.
"como siempre, Aneki se me adelanta, yo querría estrenar antes mi nueva lupara…" Chitoge hablaba ahora con un tono casi infantil mientras sostenía una pequeña escopeta en su mano derecha y miraba el arma con cierta alegría.
"…"
"…."
"…."
"Descuiden él esta vivo, no seria divertido si muriera de un solo disparo de un cartucho de salva"
"aun que esté armada aun somos más que ella, ¡ataquemos todos juntos!"
"que fastidio" Kotone se quejaba para después ponerse delante de Chitoge, colocaba sus manos sobre sus brazos, como si buscara algo escondido en sus mangas casi al instante se pudo oír un clic que venia de ella. De sus mangas cayeron dos cadenas, cada una con un peso fundido al extremo final de cada cadena, Kotone movía sus cadenas como si de un látigo se tratara, a algunos los impacto la cadena tirándolos al suelo sufriendo de dolor, los que tuvieron menos suerte fueron golpeados por el peso (que tenia forma de esfera) y dejados inconsciente en el acto.
"¿lo dices en serio?..." Chitoge comenzaba a decir en un tono sarcástico "porque Kotone-chan, se esta divirtiendo, ¿no?"
"para ser una genio, tienes una mente muy retorcida, Chitoge"
Mientras Kotone se distrajo al hablar con Chitoge, un nuevo grupo de estudiantes se unía a la confrontación, pero la mitad de ellos fueron incapacitados por los precisos disparos de la lupara de Chitoge.
"el resto es tuyo" le sonreía Chitoge.
Kotone tomó sus cadenas con sus pequeñas manos y las levanto una vez más, con un movimiento en forma de s dejó tirados en el suelo a todos.
"¡si te estoy cerca de ti, no puede hace nada!" Uno había conseguido acercarse lo suficiente como para que las cadenas no lo tocaran.
"…" Kotone jalo hacia ella la cadena que manipulaba con su mano derecha y el peso impacto con las costillas de su atacante, dejándolo en el suelo con un dolor más grande que el que las cadenas por si solas hubieran conseguido.
"para ser muy pequeña, eres muy fuerte Kotone-chan"
Por su lado Chitoge le disparaba con gran velocidad a los hombres enfrente de ella, por su entusiasta mirada pareciera que le disparara a blanco de un puesto de tiro y no a personas.
"el quinto" contaba ella el numero de personas que había derribado desde que comenzó a disparar.
Los hombres trataron de atacarla por diferentes ángulos pero la espalda de la pistolera estaba protegida por las cadenas del pequeño goleen de cabello rojizo, y el atacar por cualquiera otro lado seria una locura, solo podían esperar a que…
"…" la pequeña escopeta dejo de disparar.
"… se me acabaron las municiones…" Chitoge no parecía muy preocupada de no poder usar su arma.
"¡ahora es cuando!" Los hombres que no habían sido derribados ahora atacaban a una desarmada Chitoge.
"… ¿y ahora que puedo hacer?..." Chitoge lo decía con una voz burlona.
La pistolera lanzo su lupara al aire haciendo que los ojos de todos se enfocaran en la escopeta, de su cinturón Chitoge saco dos Beretta 92 y disparo con gran rapidez a los ojos de sus distraídos atacantes.
Los chicos se retorcían de dolor mientras trataban de quitarse las manchas rojas que impedían su visión.
"¡¿Qué les parecen mis balas de pintura?" Chitoge se reía de una forma en la que parecía tratar de ocultar su propia risa pero solo resultaba en mostrar una atemorizante; algunos que se sobrepusieron al dolor y la ceguera temporal y trataron de hacer un segundo ataque, ahora con sus números mas reducidos que antes, pero en ese momento la Lupara de Chitoge cayó en sus manos y con la culta los golpeo en la parte de atrás del cuello dejándolos inconscientes.
Los que aun estaban consientes decidieron correr devuelta al edificio de su escuela.
"¿se acabó tan rápido?" se lamentaba Chitoge mientras guardaba sus Beretta y cargaba de nuevo su Lupara
"Vamos, Anego nos esta esperando" Por su lado Kotone recogía sus cadenas y aun arrastrándolas un poco se dispuso a encaminarse hacia el edificio.
"solo espero que Aneki no se quede con toda la diversión" Chitoge la seguía de cerca.
Cuando entraron al edifico solo tenían que pasar la cafetería y luego solo unos pasillos más hasta poder llegar al patio principal en donde aquella misteriosa chica la cual ellas la llamaban con respeto se encontraba.
No era hora del almuerzo así que la cafetería estaba vacía, pero por como se encontraba desordenada parecía que hace poco había habido unas cuantas personas, las mesas estaban tiradas en desorden y que alguien se ocultara en ellas era un hecho que las chicas tenían que considerar.
De entre las mesas salto un chico dispuesto a atacarlas por atrás pero Chitoge lo dejo en el suelo con un solo disparo.
"¿hay alguien más que quiera intentarlo?" A la mención de estas palabras, el resto de los que se ocultaban, se escaparon por la puerta que las intrusas usaron.
"pensé que pondrían más resistencia" Kotone comenzaba bostezar.
En el patio principal había cerca de 30 alumnos reunidos en un círculo, ninguno de ellos se movía todos estaban en posición para atacar en cualquier momento… pero no podían hacerlo tan solo miraban con atención a cualquier movimiento que la chica en el centro hiciera.
La chica del largo cabello castaño en el centro se veía diferente a las otras invasoras, ella no usaba un uniforme de marinera en vez de eso un gakuran negro era lo que la cubría, al no ser hecho para ella la correa que usaba para sostener los pantalones creaba una cierta irregularidad en la parte arriba del cinturón, la chaqueta negra la llevaba abierta, debajo de esta llevaba puesto una blusa blanca con las puntas fuera del pantalón, de su mirada solo se podría apreciar pequeños indicios de unos ojos rojizos debido a que en su cabeza llevaba la gorra al estilo militar que solía usarse con ese uniforme ; en su mano derecha llevaba un bate de aluminio, que presentaba ciertas deformidades como si hubiera sido estrellado contra algo de manera muy violenta durante mucho tiempo y en la espalada llevaba una tradicional mochila que parecía estar hecha de cuero o de un derivado.
"¿Quién es el próximo?" La chica decía de manera intimidante.
Los chicos por su lado iban y venían temiendo el acercarse, el solo verla a los ojos les aterraba sus inusuales ojos carmesí que parecían brillar con la intensidad de un animal salvaje que vigila a su presa.
"…son aburridos…" al decir esto, la chica de los ojos carmesí se lanzo contra la multitud.
La chica uso las dos manos para darle más fuerza al bate y así impactar contra el rostro de una de sus presas, el golpe no solo causo un gran daño sino que todo el cuerpo fue guiado por la fuerza creada hasta el suelo; sin perder el tiempo subió su bate hacia arriba para incapacitar a otro enemigo cercano, uno trato de atacarla por atrás pero ella lo golpeo con su mano izquierda, uso el extremo ancho para golpear la quijada de otro y se pudo escuchar con claridad el tronar de los huesos del ahora inconsciente chico.
Abdomen, rostros, brazos, piernas, no había parte que ella no podía llegar con sus agiles movimientos e increíble velocidad; al poco tiempo los 30 se convirtieron en 20, los 20 en 10 y lentamente se podía ver como el bate de aluminio se tornaba de un color rojizo, de un color rojizo similar a los ojos de aquella bestia con apariencia de mujer.
"…M-m-m-me rindo, me rindo…" el ultimo sobreviviente pedía con temor.
La chica avanzo hacia él, arrastrando su bate como si fuera demasiado pesado para ella y con una mirada fija en su presa.
"…" el chico cerró los ojos pero al cabo de un rato nada paso, abrió los ojos para ver que había sucedido pero la chica ya no se encontraba enfrente de él.
"ah…" fue todo lo que pudo decir antes de caer al suelo inconsciente.
"no creías que iba dejar a alguien en pie, ¿no?" se burlaba ella.
"¿terminaste tan pronto?, Anego" Kotone y Chitoge caminaban hacia ella.
"nunca dejas que me divierta, Aneki" Chitoge se quejaba.
"¿Cómo le fue?" preguntó ella más como una orden que como una petición.
"teníamos razón, se estaban preparando para atacar…" comenzaba a decir Kotone. "Encontramos un depósito con una gran cantidad de armas improvisadas y unas notas que nos indicaban un ataque a Sakuranomori"
"vamos, ya no tenemos que hacer nada aquí"
Las tres chicas dejaron el lugar con tranquilidad, como si no ellas fueran responsables de nada y tras recoger unas grandes mochilas, como las que uno usa para guardar equipo deportivo, que se encontraban ocultas en unos arbustos continuaron su camino.
"Chitoge, Kotone ¿los profesores les causaron problemas?" ahora la voz de la chica tenia un tono más tranquilo en vez de una orden.
"sabes que hasta los profesores nos temen, Chiaki" Kotone dejo de hablare de manera formal y más relajada.
"tan solo los miramos y se vuelven a meter en sus salones…" Chitoge también sonaba más relajada "¿te encuentras bien?, Chiaki-chan, siempre te llevas la parte más difícil"
"no te preocupes, hasta ahora no ha habido alguien tan rápido o fuerte como para que salga lastimada" Chiaki sacaba un pañuelo de su bolsillo para quitar la sangre que se había impregnado en su bate.
"no creo que nadie siquiera se atreva a mirarnos… miren" Kotone señalaba con su mirada al camino enfrente de ellas.
Se podía ver con claridad que estudiantes de otras preparatorias y de algunas secundarias, no las miraban a los ojos, les daban su espacio al caminar o incluso cruzaban a la otra esquina para no tener que toparse con ellas.
"tienes razón… cualquiera que se atreva a hablarnos ahora seria un completo idiota" Chiaki no podía evitar reír ante aquel pensamiento.
"…disculpen…"una voz hizo que las tres chicas prestaran atención al camino.
"¿podrían decirme donde se encuentra la estación de trenes?" el chico que preguntaba era de cabello corto negro, a excepción del cerquillo que lo tenia algo largo, ojos de un color café claro, usaba un gakuran negro parecido al de Chiaki y al igual que ella usaba chaqueta abierta dejando ver su camia blanca y como un adorno de su cuello colgaba unos auriculares de colores naranja y negro.
"ese chico esta muerto…"
"¿Cómo va a hablarle a Akai Ouhi de manera tan normal?..."
"acaso no sabe quienes son…"
"debemos irnos pronto…"
Eran algunas palabras que los transeúntes murmuraban al ver la escena de una posible ejecución.
"baja un par de cuadras más, voltea a la derecha y camina de frente… no te perderás" para sorpresa de todos la temida Akai Ouhi contesto con normalidad.
"(¿Qué estoy haciendo?, no se supone que deba reaccionar así…)" pensaba Chiaki al ver su propio error, ya que debía mantener su imagen.
"ya veo, gracias…" el chico seguía su camino.
"¡espera un momento!" Chiaki volvía actuar como cuando se encontraba en el campo enemigo "… ¿acaso no vas a darme algo a cambio de mi gentil ayuda?" Chiaki decía en un tono sarcástico mientras lo amenazaba con su bate.
"es cierto…" el chico comenzó a decir en un tono inocente "…toma…" el chico le entrego un pequeño cartón de leche "puede que te sea útil," al decir esto el chico le daba palmadas en la cabeza de Chiaki como un adulto lo haría con un niño.
"me tengo que ir…" el chico comenzaba a alejarse otra vez.
Kotone y Chitoge dieron un paso atrás al ver como la ira se acumulaba en Chiaki hasta que… ella le lanzó al chico, lo que tenía en mano, en este caso su mochila, ella dio en el blanco y el chico cayó al suelo dejando caer su propia mochila.
Chiaki estaba algo preocupada, siempre que se enfrentaba a alguien, ella siempre se limitaba a si misma para no causar heridas demasiado graves, pero al ser tratada como una niña hizo que no pudiera controlarse y atacara con su fuerza real.
"esto no es bueno" Kotone se estaba preocupando.
"¿no deberíamos llamar a un hospital?" sugería Chitoge.
Pero a diferencia de lo que todos los espectadores esperaban el chico se puso de pie quejándose del ataque inesperado
"….eso dolió… "el chico recogía su mochila del suelo.
"(¡¿se puso de pie?... cualquiera hubiera quedado inconsciente o algo peor… ese chico no es normal…)" pensaba Chiaki.
"¿Por qué fue eso?" El chico le preguntaba.
"¿de que preparatoria eres?"
"¿eh?"
"¡responde mi pregunta!"
"… Ototachibana…" respondía el chico sin entender que sucedía.
"esa preparatoria no esta dentro de nuestro territorio." Informaba Kotone con un cuaderno que saco de su chaqueta.
"Aneki…" Chitoge volvía a usar el tono formal de hace unos momentos "se nos esta haciendo tarde… tenemos cosas que hacer"
"entiendo…" Chiaki se acercó al chico y levanto su mochila que estaba tirada en el suelo, antes de irse, subió la mirada para verlo bien y le dijo.
"tienes suerte que no tengamos que volver a vernos…"
Las tres chicas ya se encontraban cerca de la academia Sakuranomori pero antes tenían que hacer una parada en un parque cercano, una vez ahí las tres entraron al baño de mujeres.
"esta es la parte más molesta de todas" se quejaba Chiaki mientras abría la otra mochila que había traído y de ella sacó un uniforme de marinera.
"no podemos hacer nada… no podemos presentarnos así en la academia" Kotone se quitaba su chaqueta roja revelando una especie de mecanismo que sujetaba las cadenas.
"tenemos dos imágenes que mantener así que tampoco te quejes tu Kotone-chan" Chitoge se quito su saco y su cinturón con municiones junto son su Lupara y sus dos Beretta para luego ponerlas en la mochila extra, después saco un cepillo y comenzó con el cuidado de su cabellera dorada, cuando creyó que estaba como ella quería se coloco una diadema de un color café claro para levantar su largo cerquillo dejando a la vista sus ojos de Azul zafiro para terminar se coloco unos lentes de marco delgado.
"¿como me veo? "Preguntaba Chitoge.
"no importa cuantas veces lo vea, aun me cuesta creer que tu y la maniática de las armas son la misma persona…" le respondía Kotone que comenzaba a cepillarse el cabello.
"¿tanto así?" Decía Chitoge en un tono risueño.
Kirisaki Chitoge, de 17 años, es la única hija de un ex soldado que habiendo incursionado en el mercado de juguetes y modelos a escala, logrando así una pequeña fortuna; su padre buscando solo lo mejor para ella la mando a la prestigiosa academia femenina Sakuranomori, a pesar de que su familia tiene dinero suficiente para pagar una academia como esa, Chitoge tiene beca completa por ser la mejor de todo el segundo año.
Después de cepillar su corto cabello, Kotone se quitaba el mecanismo que le permitía usar sus cadenas y las guardo en su mochila junto con la chaqueta roja; su pelirrojo cabello era corto pero aun así le alcanzo para hacerse una pequeña trenza que caía con delicadeza sobre su pecho.
"y sin esa chaqueta, tienes una apariencia muy normal, Kotone-chan" Chitoge bromeaba con la pequeña chica.
Kirishima Kotone, de 16 años, su padre era dueño de una constructora; antes de eso él había comenzado como un simple obrero así que tenia muy arraigado el valor de la fuerza física por lo cual había hecho que su hija ayudara con pequeñas labores que él creía la ayudarían en algún momento; debido a esto ella solo media 1.65 pero poseía muchas más fuerza de lo que una chica de ese tamaño normalmente podría tener; y aunque cualquiera odiaría a su padre por obligarla a ese entrenamiento, ella no parecía guardarle ningún rencor.
Chiaki se quitó el gakuran, la blusa y el gorro, se coloco el uniforme de marinera sin mucha alegría y con poco animo comenzó a cepillar su cabello castaño para después hacerse una cola de caballo que tenia un listón rojo como adorno, color que combinaba con sus ojos, al terminar coloco su otro uniforme junto con su bate en la mochila grande.
"devuelta a esta apariencia adorable…" Chiaki trataba de burlarse de si misma al verse en el espejo.
"vamos Chiaki, no te vez mal" Chitoge envolvía su brazo alrededor del cuello de Chiaki.
"…, no me siento muy cómoda con las faldas" Chiaki se quejaba.
Minami Chiaki, de 16 años, desde muy temprana edad ella se dio cuenta que era diferente a la mayoría de las personas, ella poseía unos peculiares ojos de un color rojizo que a veces se asemejaba a un carmesí sangre, solo por esta peculiaridad ella veía que todas las personas de sus edad parecían temerle y la trataban con un falsa amabilidad… era una de las cosas que Chiaki más odiaba.
Ella sabía que su padre tenía los mismos ojos así que le pregunto porque los dos tenían esa particularidad, su padre solo le pudo decir que era algo hereditario y que era algo normal en su familia…
Pero el hecho de que fuera tan común para ellos, no significaba que fuera igual de normal para los de más, así que durante su primaria y secundaria Chiaki no pudo evitar el sentimiento de que las personas a su alrededor solo eran falsos amigos …
Fue en la preparatoria en donde conoció a Chitoge y a Kotone, ellas a diferencia de las demás no la trataban con ninguna consideración especial, si tenían que enojarse se enojaba con ella y se tenían que reír lo hacían de corazón.
Poco tiempo de que ellas se hicieran amigas, las tres se dieron cuanta que algo malo pasaba en las calles de su cuidad, las pandillas incrementaban y ellas estaban seguras de que una escuela de solo mujeres seria un blanco tentador para cualquiera, ellas tenían una idea de que hacer ,al convertirse ellas en delincuentes tendrían la seguridad de su escuela asegurada, pero aunque todo comenzó por la necesidad de proteger lo que ella consideraba importante no podía negar que se sentía una gran emoción en cada combate y que muchas veces ella se divertía en esos encuentros.
Las chicas terminaron con su enorme cambio de apariencia y se dispusieron a ir a su escuela.
"¿creen que nos dejaran entrar?, es algo tarde" Chiaki estaba preocupada.
"descuida, ya había pensado en eso…" comenzaba decir Kotone "…vinimos primero aquí y dijimos que estabas enferma…"
"¿y eso en que nos ayudaba?"
"…también dijimos que aun así querías venir a clases y que te demorarías, en ese momentos nos ofrecimos para acompañarte a clases" Chitoge terminaba la respuesta.
"ya veo, supongo que no podían dejar a una chica enferma venir sola… como sea, el que les creyeran fue de utilidad, pero no podemos usar esa estrategia muy seguido" decía Chiaki.
"lo sé, pero esta era una ocasión especial, teníamos que defendernos de un posible ataque" Decía Chitoge de buen humor.
Las chicas llegaron al portón de la academia Sakuranomori, a pesar de ser tarde aun la puerta estaba abierta pero en ella había una sensei de cabello negro corto, quien usaba un saco una falda formal.
"sentimos la tardanza, Itoko-sensei "Chiaki se disculpaba por las tres.
"tienen suerte que hayan avisado antes y que la primera clase sea la mía" Itoko-sensei las regañaba de una manera calmada.
"¡si!" respondieron las tres chicas
Una vez las tres llegaron al salón, Itoko-sensei comenzó con la clase de matemáticas.
"perdonen por la tardanza, pero tenia algunos asuntos que atender… ahora, antes de comenzar las clases les entregare el resultado del ultimo examen"
"es extraño volver a concentrarse en la clase, cuando hace poco estabas dejando en el suelo a muchos chicos" se lamentaba Chitoge.
"te entiendo, creo que eso es más divertido que las clases…" Chiaki le daba la razón a la rubia.
"Kirishima" Itoko-sensei llamaba a la pelirroja.
"en serio, se lo toman muy enserio…" Kotone regresaba con sus amigas con su examen en manos.
"Kirisaki..."
"¿Cuánto sacaste?, Kotone" preguntaba una curiosa Chiaki.
"95" Kotone le mostraba su examen sin mucha importancia.
"como siempre una nota alta" Decía Chitoge al regresar con su examen.
"¿y como te fue a ti?" Chiaki continuaba con sus preguntas.
"Tachaan" Chitoge mostraba sin modestia alguna su 100 escrito con rojo en su prueba.
"no esperaba menos de la numero 1 del segundo año" Chiaki se alegraba como si fuera su propia nota.
"Minami…"
"¡Hai!" Chiaki se acercó para recoger su examen, vio su nota y sintió que sus energías se reducían a cero.
"¿tan malo es Chiaki?" Chitoge se veía preocupada.
Kotone tomó el examen de las manos muertas de la chica de ojos carmesí, y junto con Chitoge vieron la nota.
"¡Lo siento!..." la dos chicas se disculpaban con una venia mientras le entregaban el examen a Chiaki.
"¡Comencemos con la clase!" Itoko-sensei anunciaba el inicio de las lecciones.
Chiaki se sentó en su asiento y después de poner su mochila en la carpeta, la abrió para sacar su libro de matemáticas pero…
"¿eh?"
La chica de cabello castaño, revisaba con desesperación la mochila, pero no encontraba ningún cuaderno o libro que fuera suyo.
"¿Qué sucede?, Chiaki "preguntaba Kotone con su libro en mano.
"esta no es mi mochila"
"¿estas segura?" preguntaba Kotone
"Esto es malo" Chitoge se acercó después de escuchar a Chiaki
"¿no abra nada que nos permita identificar al dueño de esta mochila?" Kotone también estaba preocupada.
"¿que hay de esto?" Chiaki saco lo que parecía ser una pequeña libreta al abrirla se dio cuenta que era una identificación de estudiante.
En la foto salía un chico de cabello negro corto a excepción del cerquillo que lo tenia algo largo, sus café tenían una mirada tranquila.
"Yamada Mashiro" leyeron las tres al mismo tiempo.
Vieron la foto del chico en la identificación y trataron de pensar en donde lo habían visto
"¡es el chico de esta mañana!" Chiaki parecía recordarlo "¿pero cuando?..."
"cuando le arrojaste tu mochila él callo y perdió la suya… es probable que él haya recogido la tuya" Kotone trataba de explicar la situación.
"¡tenemos que ir rápido por mi mochila!" Chiaki estaba alarmada.
"sé que es peligroso que alguien sepa como te ves sin tu uniforme, pero si salimos ahora… los profesores empezarían a sospechar… "Chitoge trataba de calmarla.
"tienes razón…" Decía Chiaki aparentemente calmada pero mirando al reloj del salón con cierta desesperación.
SE ACABO LA PRIMERA PARTE DE ESTE PRIMER CAP, ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO Y QUE TAMBIEN ESPEREN VER LA APARICION DEL PADRE DE AKIHITO, HASTA LA PROXIMA SEMANA… ESO ESPERO.
