-¿Sí, dígame?

-Soy yo. ¿Para qué preguntas, tía Rochelle? ¡Solo yo te puedo llamar!

-¡No me llames marginada social!

-No lo hacía…

-Déjalo. He encontrado algo sobre Jack Green. ¿Lista?

-Dispara.

-Era periodista en "Los Ángeles Beat". Murió cuando tenía 30 años en un accidente de coche.

-¿Trabajaba en el mismo sitio que el viejo de Electra?

-Eso parece, sí. Al parecer, eran buenos compañeros. Y me juego mis mejores cartas a que la muerte de Jack está relacionada con Rex Foxter, ya que este último dejó el trabajo tres semanas después de la muerte de su colega.

-¿Sólo tres semanas después? ¿Y eso?

-Ni idea, pero escucha: El último artículo que publicó Jack era sobre "Cóndor". Querían hacer continuidades, pero al final no lo hicieron. Se ve que tenía algo que ver con la muerte del periodista.

-¿Tienes ese artículo? Me iría bien ojearlo…

-No lo tengo, pero puedo buscar en alguna parte. Seguro que te puedo conseguir una copia.

-Te lo agradecería.

-Sin problema. Oye, y para que no veas que no eres la única detective que saca conclusiones, aquí va un detalle. El accidente de Jack fue en la ruta 971. Y esa ruta está conectada con el antiguo Hotel Cape West…

-¿No me digas? Vaya coincidencia más increíble…

-Aquí hay algo raro, ¿No?

-Desde luego. Y pienso averiguar qué es…

-Y yo voy a ayudarte.

-Gracias. Oye, antes de colgar, ¿Sabes algo de mis viejos?

-Oh, ¿Ellos? Están comiendo juntos. Supongo que como es Navidad se han querido dar un homenaje.

-Ah, vale. ¿Puedes decirles que he preguntado por ellos? Luego la borde soy yo…

-Sin problema, me pongo a ello. Chao.

Cuelgo el teléfono.

-¿Y bien?

-Jack Green conocía a Rex Foxter, y murió en un accidente de coche. Verás…

Le cuento a Kya todos los detalles que me acaba de proporcionar mi tía.

-Pues vaya… Oye, Kylie, he estado pensando… Eso que dijo Sidney de las fiestas Estrella Roja… Y ese álbum que encontramos en la cuarta planta.

-Sí, no hay duda de que están relacionados.

-Y ya me he puesto a ello. Fíjate.

Kya abre el cuaderno por una página y me señala a una mujer que hay en una fotografía que a simple vista pasa desapercibida.

-¿Qué tiene esa mujer de raro? Apenas se la ve…

-Mira el collar. ¿No te suena ni un poco?

-Eh, pero si es….

-El de la señora Patrice, exacto.

-¡Eh, bien hecho, Kya, acabas de descubrir algo muy importante! Creo que deberíamos profundizar en este tema.

Salimos de casa para dirigirnos Dios sabe dónde a investigar cuando nos topamos con los Jeunets que salen del 205.

-¡Eh, vosotros tres!

-¡Ah!

-¡No!

-¡Porras!

-¿Qué hacéis ahí? ¿No le teníais que devolver la llave a la casera?-pregunta Kya.

-Sí, bueno…

-Nosotros…

-Veréis…

-Anda, vamos a algún sitio más discreto. Andando, tenéis mucho que decir.

Entramos los cinco en el 205. A ver qué narices se traen entre manos los Jeunets.

-Eh, ¿qué hacíais aquí?

-¡Nada malo, lo prometemos!

-Si no es nada malo, ¿No os importará decírnoslo, no?-pregunta Kya, maliciosa.

-¡Kya, no nos preguntes eso!

-¿Por qué? ¿Tan importante es que no podemos saberlo?

-¡Sí! ¡No lo podemos decir!

-Chicos, no seáis así. Si no es nada malo, ¿De qué os asustáis?

-Si os da vergüenza, prometemos no contárselo a nadie…-Kya intenta fidelizarlos.

Los Jeunets se miran un momento y comparten confidencias con la mirada. Al final, parece que llegan a una conclusión.

-De acuerdo, mirad… Simplemente, no queremos que nadie se entere de lo que estamos haciendo…

-¿Qué estáis haciendo aquí que sea tan secreto?

-La novela.

-¿Perdón?

-Sí, hombre, esa novela para la cual estábamos buscando personajes. La escribimos aquí.

-¿Y por qué aquí? ¿No os podéis ir a vuestra casa y problema resuelto?

-¡Imposible! ¡Ha de ser aquí!

-¿Y eso?-pregunta Kya, un tanto extrañada.

-Porque este lugar es especial.

-¿Un piso desierto y ruinoso? ¡Venga ya!

-Que sí, aquí podremos darle a nuestra novela un toque de autenticidad.

-¿Me explicáis de qué narices va todo esto?

-Por favor, Kylie, no te chives.

-Queremos llegar muy lejos con este libro.

-No se lo digas a la casera, anda. No lo estropees.

-Soy borde, pero no un monstruo sin compasión. No me gustaría que perdierais el éxito por mi culpa, así que no me chivaré.

-Pero, por favor, confiad en nosotras de la misma manera y contadnos de qué va esto….

-De acuerdo, escuchad… Sabéis que Wendy vivía aquí-aunque por una semana-¿No?

-Sí, estamos al tanto.

-Dejó aquí esta máquina de escribir. Y con esto, conseguiremos el éxito.

-¿Por qué?

-Ese chisme tiene una bendición. Todo lo que ha escrito esa máquina ha sido popular.

-¿Y os creéis semejante patraña?

-Por favor, Kylie, sé que no te van estas cosas, pero no te rías.

-Aunque sea mágica o lo que sea, ¿No sería más inteligente llevarse el cacharro a vuestro piso y usarlo allí?

-¡Eso no es posible! ¡Tenemos que escribir aquí!

-Eso es ser demasiado supersticioso, en mi opinión, claro.-Dice Kya.

-Nos da igual. Esta novela es nuestro gran proyecto, y haremos lo que haga falta.

-Además de que este edificio está rodeado de misterio.

-Es una base perfecta para nuestra novela.

-Seguro que será un best seller.

-¿De qué tiene que ir esta novela?

-Es una de misterio con toques de tristeza y humor. Se titulará "Hace 15 años… ¿Un simple asesinato?"

-Vaya título.

-Es curioso, sí, pero ese es un toque especial. Veréis, trata sobre una chica de quince años que está empeñada en descubrir la verdad sobre sus padres asesinados.

-Y por el camino, encuentra que varios sucesos que ocurren alrededor de su vida cotidiana están relacionados.

Eso me resulta familiar.

-Qué interesante, chicos. De verdad, me gustaría leerla algún día.

-¿Hablas en serio, Kylie?

-Sí, ¿De verdad?

-No sabíamos que te gustara la lectura.

-No soy una gran fan, pero sí me va el misterio.

-Lo suponíamos.

-Después de todo, ¿Qué esperar de una chica que merodea por todo el edificio buscando pistas?

-Tus movimientos no son precisamente normales en una adolescente.

-¿Me espiáis?

-No, mujer, nada de eso. Pero no eres la única.

-Nosotros vamos a veces, para inspirarnos.

-Y al parecer, mucha más gente también se cuela de vez en cuando.

-¿Y qué sabéis vosotros al respecto de los fisgones?- pregunta Kya.

-Hicimos algunas fotos.

-Y grabamos una película breve.

-En todas aparecen vecinos. Podríamos investigar.

-Es una propuesta tentadora, Jeunets…

-Pero, por supuesto, queremos algo a cambio.

-¿Algo a cambio? No presto dinero a desconocidos, por si era eso.

-¡Qué graciosa! Nosotros no somos desconocidos.

-¿Es dinero lo que queréis pedirnos?

-¡Claro que no! Tenéis que contarnos por qué tanto interés en el edificio…

Hm… En fin, supongo que no pierdo nada. Además, la información de la que disponen podría serme útil.

-Hay trato. Ahora, enseñadme lo que tenéis.

No hay necesidad de alargar la conversación. Los mismísimos Jeunets nos guían a su apartamento.

-¿Y bien, chicas?

-Estamos esperando.

-Contadnos.

-Pues, básicamente, nos interesa lo mismo que a vosotros.

-Sabemos que pasó algo interesante aquí hace algunos años.

-Y lo estamos investigando. Fin.

-¿Por qué?

-Es decir, nosotros queremos eso para la novela.

-¿Qué nos decís de vosotras?

-Kya es mi mejor amiga, y ambas somos hijas de antiguos policías. Supongo que la sangre detectivesca corre por nuestras venas.

-¿Lo decís de verdad?

-¡Qué interesante! ¡No teníamos ni idea!

-¡Contadnos más sobre eso!

-Pues, no es nada en especial, chicos…-Empieza Kya.- Simplemente, somos las mejores amigas, como nuestros padres los fueron.

-¡Eh, eso podría servir!

-¿Para qué, Amelie?-cuestiona Kya.

-¡Pues para la novela!

-¿La novela?-pregunto.

-¡Claro! ¡Podríais ser las protagonistas! ¿Qué os parece?

-¿Nosotras? ¿Protagonistas de vuestro libro? ¿No es coña?-Kya parece estar ilusionada.

-¡Sí, claro! Creo que encajará perfectamente.

-Ya, ¡Dos hijas de dos policías, mejores amigos y mejores amigas!

-¡Sí, me gusta cómo suena eso!

-Escuchad, haced lo que os dé la gana, ya reclamaré mi parte por derechos de imagen, pero ahora cumplid vuestra parte.

-Oh, por supuesto. Aquí tenéis la película.

Amelie nos da una cinta de vídeo de 8mm. En todos los pictogramas aparecen escenas grabadas en una habitación lúgubre. Es cierta casilla se distingue una figura humana, posiblemente de chica. Lo deduzco por una pulsera que lleva en el brazo, de una estrella de seis puntas con joyas de bisutería.

-¿Quién es?-pregunta Kya.

-No lo sabemos, Kya. Tenemos algunas fotos para comparar.

-Pues estupendo.

-Sí… Pero nos falta revelar una, y ya no podemos.

-¿Por qué?

-Podríamos revelarla en un estudio que tenemos improvisado.

-Pero para ello necesitaríamos una bombilla roja.

-Y se nos acaba de fundir…

-Pues vaya faena…

Mierda… Ahora que ya faltaba tan poco.

-¿No hay ninguna manera?-Kya parece también agobiada.

-Siempre hay una manera.

-Sustituir la bombilla por otra cosa. Algo rojo.

-¿Sabéis de algo que podamos usar?

Ahora sí que se me ha encendido una bombilla. Creo que sé exactamente qué usar.

-Puede que tenga una idea. Voy a buscarlo.

-De acuerdo. Yo me quedo aquí, ¿De acuerdo?

-Muy bien, Kya. No creo que tarde.

Salgo del 305 para ir al 202, el mío. Allí cojo el papel de regalo con el que Kya tuvo el detalle de envolver el regalo que me hizo, de color rojo intenso. Tan vez si la colocamos encima de la bombilla pase algo efectivo. Volvemos al punto de partida.

-¿Qué has traído?

Enseño el papel de charol.

-¿Qué opináis?

-¡El papel que te di!

-Es posible que valga.

-Venid, vamos a probarlo.

-Ya veréis nuestro estudio….

Su "gran estudio" de revelado está en el baño. Pues vaya plan. Y yo que creía que la loca era yo…