-Bueno, amigos, creo que me despido. Adiós, compañeros, y... suerte -añadió antes de dar media vuelta. En el aire le envolvió una nube de fuego anaranjado y al extinguirse Dumbledore ya no estaba.

-Podrá no caerle bien al Señor Ministro, pero cuando le conozca tendrá que reconocer que... Dumbledore tiene estilo -comentó Sirius sonriendo. Harry le fulminó con la mirada.

-Casi me da un ataque, ya eres mayorcito para estas bromas de mal gusto -le gruñó el chico mirándole mal.

-Oh, vamos, Harriecín -se burló Sirius. -Sabes que es mi forma de ser.

Harry siguió refunfuñando pero nadie le hizo caso.

-Adelante, pasar -invitó el Señor Weasley a los Cullen. Bella tenía agarrada la mano de Edward y le miraba todo el rato, sin apartar los ojos de los del vampiro, que sonreía tímidamente.

-No quisiéramos molestar -repuso Carlisle con su tono siempre calmado.

-Tonterías, no molestan, haz que pasen Arthur -gritó Molly desde la puerta.

-Eso estoy intentando Molly -replicó el Señor Weasley.

-Pues hazlo con más entusiasmo -Arthur suspiró y haciéndoles un gesto de bienvenida a los Cullen se dirigía hacia la casa corriendo.

-Es bonita -observó Esme mirando la casita de campo.

-He vivido aquí bastantes años de mi vida. Los Weasley siempre han sido muy amables conmigo a la hora de acogerme -repuso Bella sonriendo.

-Me gusta, es muy campestre -aprobó Alice. Se dirigieron hacia la casa y pasaron. Dentro todo estaba en su sitio, la pequeña cocina, la televisión, los sillones, la mesa, el fuego... pero no había nadie, parecía que se habían esfumado todos. Los Cullen miraron a su alrededor, maravillados al ver a los cacharros lavarse solos en una pila o un jersey rojo y dorado tejerse por si mismo.

-No es mucho -susurró Bella ruborizándose ligeramente. -Pero es un hogar.

-Para mi es lo más -aseguró Edward rodeando su cintura con un brazo. Harry entró riendo junto a Ron y Hermione y frunció el ceño al ver esa escena. Justo entonces se oyó un ruido de pasos y Remus Lupin apareció en las escaleras con la varita en ristre.

-¿¡PERO DÓNDE OS HABÍAIS METIDO! -dijo separando las palabras. Luego miró a los Cullen y sonrió. -Familia Cullen, cuanto me alegro de conocerlos -después miró a Bella y los demás y continuó -: Las camas vacías, ni una nota, ni las escobas. Podríais haberos matado, os podrían haber visto. Perdona Bella esto no va por ti -añadió mirando a la joven bruja.

-Queríamos jugar al Quidditch hoy y nos las llevamos. Además, teníamos que estar por allí. Una vampira loca intenta matarla -se defendió Ron.

-ESPERA QUE NO ME ENCARGUE YO DE QUE TE INTENTE MATAR A TI UN HOMBRE LOBO, RONALD WEASLEY -añadió. Bella se mordió el labio para no reírse al ver como Ron abría unos ojos como platos. -Vamos, Bella tienes que comer algo.

Lupin con un despliegue de varita hizo que saliera del horno un trozo considerable de pavo asado con algunas verduras que había sobrado de la cena anterior. Inmediatamente se puso a comer mientras los Cullen se sentaban en la mesa con ella. Algunos ponían caras de asco, salvo Esme, Carlisle y Edward que la observaban comer sonriendo. Estaba terminando cuando se oyó ruido de pasos de nuevo.

-Señor Lupin ¿ha visto mi jersey dorado? -un joven de pelo negro y ojos castaños muy apuesto y musculado bajó entonces por las escaleras del hogar Weasley. Aparentaba unos 16 años pero los rasgos de la cara eran duros pero divertidos, tenía una mandíbula cuadrada y unos agudos pómulos que resaltaban sus ojos. Al ver a Bella se quedó sin aliento.

-Hola, soy Bella Potter -le saludó Bella tras tragar el último bocado de pavo. Entonces él se dio la vuelta y subió corriendo las escaleras. -¿Qué he hecho? -inquirió mirando alrededor. Lupin se rió entre dientes.

-Es Devon, es un Hufflepuff como Cedric y es nuevo en el E.D. Lleva hablando de ti durante todo el verano. El muy plasta -gruñó Harry.

-Eres como su héroe, Bella -añadió Hermione riendo.

-Genial -masculló Bella. -Otra como Ginny el primer año.

-¡EH! -se ofendió la pelirroja.

-Oh, vamos, si sabes que te quiero Gins -replicó Bella sonriendo.

-Te reto a ver quien hace explotar antes alguna de las cosas de los dobles -replicó Ginny. Bella se levantó de un salto.

-HECHO -repuso antes de subir corriendo por las escaleras con Ginny detrás. Lupin rió de nuevo.

-Cómo se la echaba de menos. Sin ella esto estaba muy silencioso -luego reparó en los Cullen y sonrió. -Bueno, espero que estén cómodos. Tardarán un rato en bajar -acto seguido se oyó una explosión en el segundo piso y Bella y Ginny bajaron a toda prisa riéndose con un Ron chamuscado tosiendo profusamente decorado con los colores del arcoiris pisándoles los talones.

-¡ESTÁIS MUERTAS! -gritaba.

-Corre Bella -gritó Ginny entre risas mientras Bella canturreaba para hacer de rabiar a Ron ''Ronnie el Teletubbie''.

-¿Esto es normal? -inquirió Esme mirándoles con ojos desorbitados.

-Bella nunca se había comportado así -observó Alice asustada.

Lupin se limitó a sonreír indulgente.

-Nada es lo que parece, y más cuando se trata de un Potter.