Siento la demora :(

Disculpen cualquier falta ortográfica :)

Gracias por sus comentarios :)

Descargo responsabilidades, Glee no me pertenece, su dueño es el Sr. Ryan Murphy.


Los preparativos para la boda de las Brittana, iban cada vez más adelantados, todos se sorprendieron cuando la latina anuncio que se quería casar lo antes posible con Britt, así que tenía a todas sus amigas de los nervios, en especial a la morena, que entre la revista, los preparativos de la boda y el hecho de que llevara días sin poder estar a solas con la rubia, más que todo por respeto a su suegra, ya que esta pasaba mucho tiempo con su novia, la tenían prácticamente subiéndose por las paredes.

S: Te lo vuelvo a explicar Rachel, quiero una foto mía y de Britt en la portada de tu bendita revista, ¡Qué no entiendes que mi boda con Britt será el acontecimiento del año! – la morena volvía a rodar los ojos por enésimas vez, sentada en la silla de su oficina.

R: Ya te lo explique Santana, para esa fecha ya tengo un tema principal para la portada y no puedo cambiarlo – le explicada lo más tranquila posible.

S: Pues me importa poco que tengas un tema principal, ¡Quiero la portada y punto! – le daba una palmada al escritorio.

R: Mira hagamos una cosa, hablare con Elise acerca del tema…

S: No creo que Lazlo tenga problema alguno…

-Te he repetido miles de veces que no me llames así - Elise entraba por la puerta.

S: Como no hacerlo, si te comportas igual que ese mono y hasta hablas igual que ese momo – se reía, la morena apretaba sus dientes para no hacerlo y Elise rodaba los ojos y se cruzaba de brazos – Como es, Queremos que parta la torta… Queremos que parta la torta - tarareaba imitando la voz del personaje del Campamento de Lazlo.

El: ¡Bueno ya! – Se terminaba de enojar - Por mí las fotos de tu boda, pueden salir en las últimas páginas clasificadas de un periódico de segunda – miraba desafiante a la latina.

S: No estarás hablando en serio… – le sostenía la mirada.

El: Desafíame – al parecer, la actitud de perra de la Quinn colegiala, últimamente rondaba por el lugar y en la vida de las chicas.

S: Rachel – miraba a la morena pidiendo su ayuda.

R: A mí ni me mires, no, mejor ni me metan en sus problemas – se lavaba las manos.

S: Pues eso lo veremos Lazlo – se levantaba de la silla.

El: Pues lo veremos querida - se retaban con la mirada.

R: Porque mejor no vamos a almorzar, ya tengo hambre – se sobaba la barriga.

-¡No! – dijeron al mismo tiempo las otras dos y miraron bien feo a la morena.

R: Bueno, ustedes se lo pierden – comenzaba a recoger sus cosas – Y yo que pensaba llevarlas a comer gratis – con eso sabía que las tenía compradas.

-¡Si vamos! – volvieron a decir a la vez, comida gratis no les vendría mal.

R: Bueno, muevan esos traseros que no tengo todo el día – caminaba rumbo a la puerta y enseguida fue seguida por sus dos amigas, las tres llegaron al estacionamiento del edificio entre risas, hasta que la morena se quedó estática, con la puerta abierta del auto, como mirando detenidamente algo o a alguien.

El: ¿Estás bien? – le pregunto mirando hacia donde la morena lo estaba haciendo.

R: Si… es que… creí ver a alguien – su rostro estaba serio y seguía mirando, sentía un escalofrió extraño por todo el cuerpo.

S: ¿A quién? – también miraba.

R: No me hagan caso – sacudía su cabeza – De seguro fue una alucinación mía – entraba de una vez al auto.

El: Bueno – se subía al asiento del copiloto y la latina lo hacia atrás.

En otro punto de la ciudad Quinn le enseñaba a su madre las instalaciones del hospital donde trabajaba.

Q: Y esta es mi oficina – le abría la puerta.

Ju: Es muy bonita – le daba un vistazo rápido.

Q: Pues sí, no me puedo quejar, es una de las mejores – sonreía – Mamá quiero pedirte un favor – se sentaba a su asiento y su madre lo hacía frente a ella.

Ju: Claro lo que quieras…

Q: ¿Puedes quedarte esta noche en la casa de San y Britt? – le preguntaba y se sonrojaba.

Ju: Claro por mí no hay problema – se imaginaba porque se lo pedía.

Q: No lo tomes a mal, es solo que bueno Rachel y yo no bueno ella y yo… – se enredaba.

Ju: No te preocupes hija – le sonreía – Sé que desde que estoy en el departamento, no han podido tener momentos a solas – la rubia se sonrojaba más – Y entiendo que quieras hacer algo especial para ella, porque me imagino que es así ¿verdad?...

Q: Pues si – tenía claro que le debía algo a la morena.

Ju: Bien está decidido, esta noche me quedo en la casa de las chicas – la rubia sonreía aliviada, esperaba que nada le arruinara los planes.

La noche había llegado rápidamente y la morena se le hacía raro que su novia no le contestara las llamadas, ni los mensajes, pero lo más raro, era que Elise prácticamente la había votado de la oficina, haciéndose cargo de la última parte del trabajo que le tocaba, "vete a descansar, yo terminare el trabajo con Liz" habían sido sus palabras, aunque seguramente esas dos lo que menos harían eran trabajar, solo esperaba que no bautizaran su oficina.

Estacionaba su auto en el estacionamiento de su departamento y se bajaba rápidamente, a medida que caminaba, nuevamente volvía a sentir el mismo escalofrió que sintió en el estacionamiento del edificio de la revista, sentía como si alguien la observara y a la vez la estuviera siguiendo, miraba para todos lados, pero no veía a nadie, seguramente de lo estresada que estaba empezaba imaginarse cosas.

Se metió a uno de los ascensores y ese escalofrió desapareció, volvía a revisar su teléfono por si su novia daba señales de vida, pero nada, al parecer estaba muy ocupada y no la vería esta noche, suspiro, salió del ascensor y fue directamente hasta su puerta, metió la llave en la cerradura, abrió la puerta y entro.

R: Hogar dulce hogar – tiraba su bolsa en uno de los muebles y caminó directamente a la cocina, por un vaso con agua, el vaso se le cayó de las manos, cuando alguien la agarraba por detrás – ¡Pero que mierda!...

-Esa boca Srta. Berry… - alguien le susurraba por atrás en unos de sus oídos.

R: Quinn me asustaste – reconocería la voz de su novia donde fuera – Creí que estabas en el hospital – intentaba girarse pero la rubia se lo impedía.

Q: Debería… pero tengo unos asuntos que resolver con usted Srta. Berry – mordía el cuello de la morena.

R: Quinn… – hacia su cuello a un lado para darle más acceso a la rubia - ¿Qué haces? – Sentía como la rubia intentaba ponerle algo en las manos – ¿Me estás esposando? – era una afirmación.

Q: Shhhh Srta. Berry, usted no puede hablar – terminaba de ponerle el accesorio policial – Esta noche hará lo que yo diga… - volvía a susúrrale pero esta vez sensualmente.

R: ¿Qué haces? – Veía como la rubia prácticamente la arrastraba hasta la habitación, pero en ningún momento se dejaba ver - Quinn… - la rubia la terminaba de meter a la habitación y la sentaba en una silla que estaba de espaladas a la cama.

Q: ¿Estás lista para tu recompensa? – le volvía a susurrar por detrás.

R: Quinn te dije que no era necesario – ella ya se había resignado a que no pasara nada.

Q: Estás lista o ¿no? – llevaba una de sus manos a la entrepierna de la morena y le daba una sensual caricia a Berrycito, que enseguida reacciono.

R: Si… si – su respiración se empezaba a agitar.

Q: Así me gusta – mordisqueaba el lóbulo derecho de su chica y procedía a pararse frente a ella.

R: ¡Oh Dios mío! – su respiración se terminaba de agitar.

Q: ¿Te gusta lo que ves? – le daba una mirada sexual y la morena ya estaba idiotizada, como estarlo si al frente de ella, tenía a su novia vestida con el uniforme de doctora, más sexy que había visto en su vida.

R: ¡Quinn quítame las esposas! – sonaba como una orden.

Q: Ni inteste pararte – la señalaba – Quédate quietita – la morena hacia caso.

R: Quinn por favor – so voz sonaba suplicante.

Q: Si te portas bien te las quitare – le guiño un ojo y se acercó al escritorio que tenía la morena en su habitación, agarro un aparatito y apunto al equipo de sonido, que estaba en una repisa alta, lo dejo en nuevamente en su lugar y la música empezó a sonar, la morena no perdía detalle de los movimientos de la rubia, que empezaba a bailar al ritmo de la música.

These lips can't wait to taste your skin, baby, no, no

And these eyes, yeah, can't wait to see your grin, ooh ooh baby

Just let my love

Just let my love adorn you

Please baby, yeah

R: Quinn quítame las esposas – volvía a pedir.

Q: No – negaba y empezaba a desbotonar el pequeño vestido que traía puesto, movía sus manos lentamente, rosando con ellas a propósito sus pechos y sonreía triunfante por la cara de la morena – ¿Quieres un tacho para la baba? – ahora se burlaba de la morena.

R: Eres mala – no podía quitarle los ojos de encima a su chica y su erección aumentaba en niveles insuperables, parecía como si Berrycito tuviera vida propia.

You gotta know

You gotta know

You know that I adore you

Yeah baby

Los movimientos sensuales de la rubia la estaban volviendo loca, incluso ya tenía las manos rojas de la fuerza que estaba haciendo por quitarse las esposas. La rubia terminaba por quitarse el vestido, se lo tiraba en la cara a la morena y solo quedaba con un pequeño conjunto negro sobre su cuerpo, maliciosamente se acercaba a la morena y se sentaba encima de ella.

Baby these fists will always protect ya, lady

And this mind, oh, will never neglect you, yeah, baby, oh, baby

And they stay trying to break us down but don't let that affect us, no, baby

You just gotta let my love

R: Quinn no me hagas esto – quería tocar a su rubia cuanto antes – Quinn… - la rubia se empezaba a mover encima de ella y se quedaba sin respiración.

Let my love

Let my love adorn you

Ah, le-le-le-let it just adorn you

R: Esto no es una recompensa Quinn, es una tortura – decía no muy segura.

Q: Una tortura que te encanta – mordía el labio inferior de su chica y se giraba sobre ella, quedando de espaladas contra ella.

You got to know

You gotta know

Know that I adore you

Just that babe

R: ¡Dios! – Ya no podía más, la rubia se restregaba contra ella sensualmente y se moría por acariciar esa espalada, se moría por hacerle el amor de una vez – No… no te levantes – quería parar las intenciones de la rubia, pero esta no le hacía caso y nuevamente se paraba frente a ella.

I, oh oh

Let my love adorn you baby

Don't you ever

Don't you let nobody tell you different baby

La rubia se volvía a mover, pero esta vez llevaba sus manos hacia su espalda, para abrir el broche de su sostén.

R: Deja que yo te lo saque – seguía forcejeando con las esposas y la rubia volvía a negar.

I'll always adore you

You gotta know now

You got to know know know

Now yeah

Q: Tu solo puedes mirar – la morena se desesperaba más, sabía que Quinn era jodidamente sexy, pero esta vez estaba pasando los límites, la manera en que la miraba, esa sonrisa pícara y a la vez perversa que tenía en el rostro, la manera en que ese sostén negro bajaba por su brazos y dejaban al descubierto sus pechos que ya estaban demasiado erectos, la estaban llevando a la locura.

Ooh, yeah

R: Quinn no puedo más – la rubia se estaba tocando los pechos y era ella quien lo tendría que estar haciendo, esos pechos le pertenecían.

Q: Y no que no querías tu recompensa – alzaba una de sus cejas, esta vez bajaba sus manos hasta sus caderas y jugaba con quitarse su última prenda.

The same way that the stars adorn the skies yeah (every night baby)

Oh, look up suga' (every night baby)

Now, hey, hey, hey

R: Quinn por favor – la rubia volvió a sonreírle, lentamente comenzó a bajar la última prenda que le quedaba sin dejar de moverse y la morena sin quitarle la mirada de encima, lograba sacar una mano de las esposas, rápidamente empezaba por la otra y lo conseguía, la rubia terminaba de sacarse la prenda, sin darse cuenta lo que había hecho la morena – Ahora me toca a mí – se paraba de la silla y la rubia la miro sorprendida.

The same way that my whole world's in your eyes (in your eyes baby)

Ooh, and this time now (and this time baby)

Q: Pero co… - fue lo último que dijo antes de que la morena la arrinconara contra la pared y la besara desesperadamente, mientras ella la ayudaba a quitarse la ropa, cuando toda esta estuvo en el piso, enseguida la morena la levanto y la penetro - ¡Rachel! – Grito y la morena espero un poco más, antes de empezar a moverse – Muévete – le pidió y la morena gustosa lo hizo – Más… más rápido amor – se mordía los labios de la excitación.

Just let

Let my love adorn you baby, hey

Le-le-le-let it dress you down

You gotta know, baby

Oh, you gotta know

R: Dios Quinn, me vuelves loca, completamente loca – la envestía más rápido y chupaba los pecho de la rubia, ya que antes se los había negado.

Q: No pares… - veía como la morena dejaba de moverse - ¿Qué haces? – la morena la ayudaba a bajarse y se colocaba atrás de ella.

Know that I adorn you

Oh, love ain't never looked so good on ya

R: Ya me hare cargo de la situación – besaba la espalda de la rubia y llevaba sus manos hacia sus pechos para acariciarlos – Nunca más me los vuelvas a negar – mordía el cuello de su chica y la empujaba hacia la cama, pero antes de tocar la cama, la morena se paró en seco.

Ooh, put it on baby

Let my love adorn you

Q: ¿Qué pasa? – Quería continuar con lo que habían empezado, la morena no dijo nada, solo separo un poco más la piernas de su chica y esta entendió lo que quería hacer su novia - ¡Oh Dios! – dijo apenas sintió que la morena penetraba su sexo por detrás y no dejaba de acariciar sus pechos, se movían frenéticamente, la rubia podía sentir sus fluidos mezclados con los de la morena, rodar por sus piernas.

R: Te amo Quinn te amo – bajaba una de sus manos para estimular el clítoris de la rubia, que hacia su cabeza para atrás buscando la boca de su novia, la cual encontraba, sus bocas se unían, pero sus gemidos no las dejaban estar mucho tiempo en contacto, la morena se empezaba a mover más rápido, sin dejar de acariciar con una de sus manos, un pecho de su novia y con la otra su clítoris, las paredes del sexo de la rubia empezaban a contraerse apretando el miembro de la morena, cosa que la volvía a aun mas loca, así que llevo sus manos a la cintura de la rubia para darle mas rapidez a las envestidas, el trasero de la rubia chocaba ruidosamente con la pelvis de la morena, sus cuerpos no dejaban de sudar y ellas no paraban de gemir con cada movimiento de sus caderas, un escalofrió les recorrió el cuerpo, las dos habían llegado al orgasmo y la morena esparció todo su semen dentro de su novia – Es la mejor recompensa que he recibido en toda mi vida – salía de su novia y besaba su espalda tiernamente y se abrazaba mas a ella para no caerse, su cuerpo seguía sufriendo pequeños espasmos, producto del orgasmo.

Q: ¿Si? – tenía sus ojos cerrados intentando recuperarse.

R: Si, la mejor – acaricia el abdomen de su chica y la rubia se giraba para mirarla.

Q: Pues todavía no acaba – acercaba su mano derecha a Berrycito y lo acariciaba.

R: ¿En serio? – miraba los ojos de su novia y vio sus pupilas dilatas nuevamente.

Q: Muy en serio – seguía con los movimientos de su mano, en un rápido movimiento tiro a la morena en la cama y se colocó sobre ella.

R: Eres tan sexy – llevaba sus manos a los pecho de su novia y los acariciaba.

Q: Tú no te quedas atrás – también acariciaba los pechos de la morena – Quiero sentirte Rach - la desafiaba, la morena sonreía, cogía a Berrycito y se adentraba en la rubia.

R: Oh Quinn… – gime sintiendo las paredes calurosas del sexo de la rubia, apretando su miembro deliciosamente.

Q: Amo cuando estas dentro mío – empezaba a moverse sensualmente de arriba hacia abajo.

R: Déjame besarte Quinn - pide desesperadamente y la rubia como puede se acerca a su boca sin dejar de moverse, mientras la morena aprovecha para llevar sus manos al trasero de la rubia y apretarlo fuertemente, en un rápido movimiento la morena invierte las posiciones y ahora es ella quien está encima de su novia sin dejar de moverse, mientras la rubia enrolla sus piernas en su cintura y clava sus uñas en su espalada.

Q: Ahí… si… si amor… más rápido – la morena estaba golpeando ese punto nervioso dentro de ella, que la ponía al límite.

R: Mírame Quinn – le pidió y la rubia lo hizo – Te amo – beso sus labios y la envestía más rápido.

Q: Yo… yo también te amo – dijo apenas se separaron del beso, pero esta vez no dejaron de mirarse, querían ver la reacción de la otra apenas llegaran al orgasmo, la primera en venirse fue Quinn quien tenía una sonrisa satisfactoria en el rostro, la morena siguió invistiéndola sin dejar de mirarla, hasta que sintió como nuevamente llegaba a su orgasmo, dejo de moverse y deposito otra vez, toda su descarga dentro de su novia.

Esta vez ninguna dijo nada, las palabras estaban demás, una vez más se habían demostrado cuanto de amaban y eso las llenaba completamente, la rubia se acurruco en los brazos del amor de su vida y se durmió, la morena la siguió minutos después, cada día que pasaba se sentían más felices y nada podría arruinar su felicidad…

Just let my love

Just let my love adorn you

Please baby, yeah


Sor te extraño :(

Espero que le hayas gustado Mary y Estefania ;)

Un beso linda :*.

Un beso nena ;*.